-Prepárate, alguien nos a estado viendo desde hace algún tiempo-dijo Yue preparándose para atacar.
-¿Alguien?-pregunto Kagome con sorpresa. De pronto de los árboles salio una mujer alta, cabellos largos y azules, enormes pechos y traía una yukata puesta. Era muy hermosa.
-Por favor ayúdenme-dijo la mujer quien parecía desesperada. Kagome iba a ayudar a la mujer cuando alguien la sujeto y la detuvo.
-Es peligroso no vallas-dijo Yue muy serio sosteniendo el brazo de Kagome.
-¿estas loco? esa mujer esta pidiendo ayuda-dijo Kagome viendo a la mujer. De pronto esa hermosa mujer se convirtió en un demonio con alas de murciélago y con largas uñas que se notaban que podían desgarrar la piel de cualquiera.
-¿¡Que?!-dijo Kagome sorprendida pues Yue tenia razón al detenerla.
- mi nombre es Kurono soy un demonio del oeste-dijo la mujer demonio presentándose.
-Creo que te lo había dicho- dijo Yue con un tono de te lo dije.
-jajaja, mujer pareces muy suculenta-dijo la mujer demonio mirando a Kagome.
-No te atrevas a ponerle una garra encima- dijo Yue poniéndose enfrente de Kagome
-Yue...-dijo Kagome sorprendida por ver que Yue la protegía.
- si no quieres morir muévete estupido-dijo la mujer volando a toda velocidad hacia Kagome.
-No te lo permitiré-dijo Yue para enfrentar a Kurono. Comenzaron la batalla cada uno peleo con todas sus fuerzas. La pobre de Kagome solo pudo observar la batalla desde lejos para no salir lastimada. Al final el ganador fue Yue.
-¿Estas bien Yue?-pregunto Kagome preocupada.
-si, estoy bien gracias por preocuparte-dijo Yue mirándola con una mirada de ángel.
-Yue, pareces un ángel-dijo Kagome un poco sorprendida.
-¿Eh? Si mejor seguimos con nuestro viaje-dijo Yue evitando el tema.
-¿no este herido?-pregunto Kagome aun preocupada.
- no, no lo estoy. Ven tenemos que irnos se esta haciendo tarde-dijo Yue dándole la mano.
-¿no podemos descansar un rato? No e dormido muy bien-dijo Kagome bostezando.
-tenemos que irnos vamos-Yue dijo esto y cargo a Kagome estilo nupcial.
-pero… ¡¿Qué!?-dijo Kagome sonrojada al ver en la forma en que Yue la cargaba.
-tenemos que llegar rápido y puedes dormir si quieres-dijo Yue emprendiendo el vuelo
-Esta bien, muchas gracias-dijo Kagome para luego cerrar los ojos.
-No es nada, es un placer hacer esto por ti-dijo Yue mirando a Kagome detenidamente.
-Muchas gra..ci…as-dijo esto para después caer profundamente dormida.
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-Así que Kagome dejo el grupo de Inuyasha-dijo un demonio cruel y despiadado.
-Así es ella se fue con aquel hombre parecido a un ángel-dijo una demonio llamada Kagura.
-Kagura, te voy a pedir algo. Mata a Kagome y a ese tipo-dijo el demonio Naraku a Kagura.
-Naraku, ¿estas seguro? Kagome no vale la pena-dijo Kagura sorprendida por las palabras de Naraku.
-No solo lo digo por Kagome, ese tipo es un peligro su aura angelical es muy grande-dijo Naraku a Kagura con una cara llena de odio.
-Entiendo, iré a matarlos ahora mismo-dijo Kagura para emprender el vuelo en su pluma gigante.
-Ese tipo me preocupa… Tiene un enorme poder-dijo Naraku para si mismo.
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-Inuyasha creo que debemos acampar aquí-dijo el monje Miroku
-Es cierto, creo que se avecina una tormenta.-decía sango debajo de un árbol.
-Siento el aroma de Kikyo, debe estar cerca-dijo Inuyasha dirigiéndose donde estaba el aroma.
Al llegar donde Kikyo, Inuyasha le contó todo lo que paso y le Pidió que los acompañara y como se esperaba Kikyo acepto su petición.
-Muchas gracias Kikyo-dijo Inuyasha mientras el y Kikyo, caminaban de regreso con el grupo.
-Así que mi re-encarnación se fue para convertirse en una sacerdotisa poderosa-dijo Kikyo
- Si, ella decidió eso. Pero ya no quiero hablar de eso-dijo Inuyasha con una cara un poco triste.
-Esa niña, es más fuerte de lo que todos creen incluso más fuerte que yo… Ella derrotara la oscuridad-pensó Kikyo mientras dejo escapar una leve sonrisa.
-¿pasa algo Kikyo?-pregunto Inuyasha mirando la leve sonrisa en ella.
-no, no es nada-dijo Kikyo para finalizar la conversación.
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Ya era de noche cuando al fin Yue y Kagome pisaron el suelo e inmediatamente Kagome despertó.
-¿ya llegamos?-dijo Kagome frotándose los ojos.
-No, pero alguien nos esta siguiendo-dijo Yue preparándose para atacar.
-otra vez, ¿quien es esta vez?-dijo Kagome ahora si totalmente despierta.
- Kagome no me digas que ya me olvidaste.-dijo Una voz muy conocida para Kagome.
-¡Kagura!-dijo Kagome sorprendida ya que ella no tenía ni un solo fragmento de la perla y no había razón de que Kagura la siguiera.
-soy Kagura, hechicera del viento y vine a matarlos a ambos.-dijo Kagura con una sonrisa burlona.
-Kagome quédate detrás de mi y no te muevas- dijo Yue tratando de protegerla.
-¡NO! yo quiero ayudarte-dijo Kagome pues siempre todo el mundo la protegía y ella solo podía quedarse mirando.
-Entiendo pero por ahora no puedes hacer nada, así que obedece por favor.-dijo Yue muy serio.
-Esta bien-dijo Kagome resignada.
-hay pobre Kagome no participara en la batalla… Mejor, así veras a tu amigo morir-dijo Kagura burlonamente.
-Bruja tu batalla es conmigo, ¡déjala tranquila!-dijo Yue formando en su mano una esfera de hielo y disparándola a Kagura.
-Maldito, como te atreves a atacarme ahora veras, ¡DANZA DE LAS CUCHILLAS!-dijo Kagura, y las disparo a Yue.
-Crees que con eso me derrotaras ¡Flecha de agua!-dijo Yue y de pronto apareció un arco y una flecha de agua en sus manos y las disparo contra Kagura, provocando una nube de polvo. Cuando esa nube de polvo se fue no hubo rastro alguno de Kagura.
-¿la destruiste?-pregunto Kagome sorprendida.
-no, no la destruí ella sigue viva solo que escapo-dijo Yue mirando a todos lados.
-Ya veo…-dijo Kagome sorprendida por el poder de Yue. Inuyasha siempre peleaba con Kagura, pero esta nunca escapaba como ahora.- ¿Será que el es muy poderoso?-pensaba Kagome.
-vamos no nos volverán a molestar eso te lo aseguro-dijo Yue con una cara de enojo.
-Esta bien-dijo Kagome siguiendo a Yue. Caminaron unos pasos hasta llegar a un árbol muy grande.
-Ya llegamos-dijo Yue parado frente a un gran árbol.
-¿estas seguro? yo solo veo un árbol muy grande-dijo Kagome mirando a todos lados.
-No te dejes engañar-dijo Yue acercándose al árbol y poniendo una mano sobre el diciendo unas palabras- Portal hacía el mundo de los encantos, abre tus puertas hacia uno de tus mas fieles sirvientes… ¡Yue!
-¿Qué es esto?-pregunto Kagome viendo que en el árbol aparecía una especie de remolino.
-esta es la entrada a un mundo diferente-dijo Yue mirando a Kagome seriamente.
-entiendo…así que esta es la entrada-dijo Kagome mirando fijamente el remolino.
-así es, ¿quieres entrar?-pregunto Yue extendiéndole la mano.
-Cuando entre ahí mi destino cambiara completamente y debo decirte que acepto entrare contigo-dijo Kagome sujetando fuertemente la mano de Yue.
-¡entonces entremos!-dijo Yue saltando con Kagome y desde que entraron el portal se cerro.
