Hola, perdón por la tardanza pero es que no tenia en cierta forma idea de como formar este capitulo ademas de que tenia fractura en la clavicular, incluso todavía no estoy completamente curada, en la radiografía se veía una linea horizontal al inicio del hueso y en cuanto me quitaron el mugre inmovilizado Universal empezaron los "hermosos y adorables" exámenes.

Gracias por todos los Reviews y por favor no me maten, se lo suplico. Besos y buenos deceos ;*

En el centro de un jardín crecía un rosal cuajado de rosas y en una de ellas,

la más hermosa de todas,

habitaba una elfo tan pequeñín que ningún ojo humano podía distinguirlo.

Detrás de cada pétalo de la rosa tenía un dormitorio.

¡Oh, y qué aroma exhalaban sus habitaciones, y qué claras y hermosas eran las paredes!

No eran otra cosa sino los pétalos de la flor, de color rosa pálido.

Se pasaba el día gozando de la luz del sol,

volando de flor en flor,

bailando sobre las alas de la inquieta mariposa

y midiendo los pasos que necesitaba

dar para recorrer todos los caminos y senderos que hay en una sola hoja de tilo.

El príncipe pelirrojo estaba observando detenidamente la florería que se encontraba frente a él pero en lo que realmente fijaba su vista era en una rosa color rosa claro con la terminación de sus pétalos en un color rojo, la tomo delicadamente entre sus manos y después de pagarla camino por las calles de la ciudad hasta una plaza que en el centro tenía un gran y frondoso árbol con varias bancas alrededor de la cual eligió una y se centro pacientemente mirando aquel árbol. Al verlo no pudo evitar sonreír y su mente empezó a divagar en aquel día lluvioso de otoño.

-¿Adivina quién soy? - Unas suaves manos se posaron por encima de su cuello alrededor de sus ojos. Brick sonrió al reconocer la suave voz.

-Eres un trol que viene a comerme – dijo burlón.

-Vuelve a intentar – dijo suavemente la voz en un dulce suspiro.

-Eres un hada del bosque – dijo el príncipe como si fuera lo mas obvio.

-Cerca – dijo esta vos poniendo más suave y dulce.

-Eres… la creatura más hermosa de todo el bosque – dijo sonriente.

Y en un serrar y abrir de ojos él le abrazaba por la cintura mientras le daba un fugaz beso. La miro detenidamente y noto ese leve sonrojo en su mejillas, admiro el extraño tinte rosa de sus mejillas, su cuerpo poseía un vestido liviano rojo vino que se adaptaba a su delgada figura, su largas mangas se adaptaban a sus delgados brazos y tenía solo un cinturón que enmarcaba su delgada cintura, el largo cabello de la elfo estaba sujetado en una trenza de lado algo holgada que suavizaba sus hermosos rasgos y cubría sus características orejas.

-Un presente – dijo entregando la hermosa rosa en las manos de la joven.

-Gracias – dijo esta sonriente.

Ambos pasaron tranquilamente a una panadería cercana donde solían ir cada vez que se podían encontrar, tomaron cada uno su panque favorito, y se dirigieron al mismo árbol sentándose al final de este. La joven pelirroja se sentó recargándose en el viejo árbol mientras que el joven se recostaba en sus piernas. Aquel lugar era su hermoso santuario oculto, muy pocos conocían ese hermoso recinto y nadie solía pasar por esa hermosa casa abandonada que ocultaba en sus entrañas ese apreciado jardín.

-¿Cómo ha estado todo?

-Bien – respondió el con una sonrisa – o algo parecido, para nuestra desgracia la "Princesa" vino a visitarnos.

-Pobres – dijo ella haciendo un gesto chistoso – hasta en mi reino se le conoce como insoportable.

-Y tu ¿Qué cuentas? – pregunto el príncipe mirándola dulcemente.

-La próxima semana me toca a mi velar la torre del bosque – dijo ella – tal vez te podrías escapar.

-Te he extrañado – dijo este levantándose para posar sus labios en los de ella.

El movió sus labios con suavidad en los de la elfo y prontamente ella le respondió, el paso su mano por la nuca de ella y le acerco para fundirse más en ese beso mientras que Momoko acariciaba su mejilla suavemente, cuando se les acabo el oxigeno se separaron lentamente. No tardaron en volver a juntar sus labios, el Príncipe adentro su lengua a la boca de la joven y empezó a saborear el interior de esta mientras la creatura respondía con ligero temor, no supieron en qué momento el se había recostado encima de ella aplanando el cuerpo de ella con el peso del suyo.

Sus labios empezaron a recorrer el delgado cuello de la joven mientras ella se dejaba querer, el desabrocho los hermosos botones dejando al descubierto el blanco corset de ella, ella sonrió y coló sus manos por entre la camisa de él acariciando su fuerte torso, este bajo lentamente sus labios hasta llegar al nacimiento de sus muy bien desarrollados pechos mientras ella acariciaba estrujando su piel. Este le abrazo con más fuerza mientras recorría con su otra mano los delgados brazos de ella.

El levanto la larga falda encontrando ante el las pantaletas de ellas que acaricio suavemente por el resorte (N/a: imagínense que son como las de ahora y no los shorts que utilizaban antes.) de estos mientras apretaba la zona con ligera fuerza, ella no pudo contener un gemido que enloqueció al pelirrojo.

-Espera – dijo ella al sentir un escalofrió en su espalda – algo malo está pasando.

Un rugido los separo rápidamente y se levantaron en busca del origen de aquel sonido, ninguno de los dos podía pensar que ese sonido llegaría a significar algo bueno, voltearon a ver hacia el oeste donde se podía ver un hermoso anochecer y una figura sorprendente. Ambos se sorprendieron y el ayudo rápidamente a la pelirroja a reacomodarse su vestido y abrochar los botones para salir corriendo rápidamente hacia el exterior de su casa, pues eso era, su casa.