Disclamer: Los personajes pertenecen a SM.
Capítulo 4. Babosos y Graciosos
Estaba en la cocina guardando los platos cuando Edward se me acercó.
-Necesitas ayuda?-Preguntó.
-Estoy bien. Gracias-Dije cerrando la compuerta.
-Bella hice algo mal? Haz estado evitándome-Dijo. Lo miré.
-Edward te conocí hace 24 horas, creo que no tengo ni siquiera que evitarte-Dije. Vale, no tienes que ser grosera Bella.
-Disculpa. Creo que estoy algo equivocado contigo-Dijo yéndose. Hice una mueca, no soportaba que la gente se llevara una mala impresión de mí.
-Espera! Edward lo siento. Mira, no quiero ser grosera contigo, es solo que he pasado mucho en pocos días-Dije.
-Sé que perdiste a tus padres Bella, Jasper me lo dijo. Por eso trato no se… de ser un amigo? No sé ni siquiera que estoy haciendo-Dijo alborotándose el cabello con la mano. Lo miré fijamente.
-Aprecio mucho lo que intentas. De verdad disculpa la forma en la que me he comportado-Dije.
-No hay problema Bella. No sé porque siento la necesidad de hacerte sentir mejor-Dijo haciendo una mueca. Fruncí el ceño. Eso era raro.
-Oh. Vale-Dije sin saber que decir. Él sonrió apenado.
-No te preocupes Bella. Ni yo me entiendo-Dijo. Decidí acabar con esa conversación tan inverosímil.
-Déjalo así Edward. Disculpa de nuevo, creo que voy a descansar-Dije mirándolo. El me devolvió la mirada. Estaba tan cerca que podía ver como se curvaban sus largas y oscuras pestañas a través de sus ojos. Impulsivamente alce la mano y pase mi dedo índice desde su cien hasta su mandíbula.
-Tienes los ojos más hermosos que he visto-Dije en voz baja. El tragó saliva. Vi como la confusión en sus ojos fue sustituida por anhelo y…deseo. Bella! Que mierda estás haciendo! Nada de relaciones recuerdas! Me grité mentalmente. Quité la mano lentamente.
-Lo siento Edward, estuve completamente fuera de lugar-Dije bordeándolo y tratando de escapar de la cocina. Sin embargo él me tomó del brazo y me hizo mirarlo.
-Tú eres lo más hermoso que he visto-Dijo. Mi corazón se detuvo y volvió a latir al mismo tiempo. Desvié la mirada y negué con la cabeza, me solté rápidamente para salir de ahí y meterme en mi habitación. No vi a los chicos por ninguna parte.
-Mierda-Dije tirándome en la cama y poniéndome la mano sobre el corazón. Sentía que se me iba salir en cualquier momento. Los ojos de Edward parecieran haberse grabado a fuego en mi mente. Concéntrate Bella, primero tienes que salir de adelante. Luego preocúpate por chicos. Me mojé la cara con agua helada y me cambié con el pijama. Luego cerré los ojos.
Sentía sus caricias en mis piernas y pensaba que su toque eran llamas para mí al igual que su cuerpo sobre el mío. La punta de sus dedos recorrió mi piel desnuda de arriba abajo y no pude más que suspirar su nombre.
-Edward-
Abrí los ojos abruptamente. Estaba empapada en sudor y las sabanas estaban revueltas en mis pies. Mi pecho bajaba y subía rápidamente. Mierda. Acababa de soñar con Edward Cullen, y de qué manera. Resoplé pensando que posiblemente ver tantos hombres semidesnudos en un día me había pasado factura. Al rato me quede dormida.
Me puse unos jeans oscuros totalmente adheridos a las piernas y un top estilo corset color purpura. Me deje el cabello suelto y me puse unos tacones de punta delgada negros. Me maquille suavemente y tomé el bolso. Jacob me esperaba sentado en el sillón.
-Desayunaste?-Pregunté.
-Sí. Lista?-Preguntó. Asentí sacando las llaves del auto.
-Vamos-Dije subiéndome al asiento del conductor.
-Bells y luego como llegaras tú al trabajo si me das el auto?-Preguntó.
-Ya veremos. Puedo rentar uno o irme en taxi, no lo sé. No quiero seguir llevándote o que tengas que caminar-Dije.
-Podemos turnarnos. Puedes darme dinero para el mes, yo tomo taxi tres veces por semana y conduzco los otros tres días-Propuso.
-Me parece estúpido ya que yo estaría tomando taxi también tres días, de igual forma tomaremos taxi toda la semana. Mejor lo hago yo que tengo el auto estacionado todo el día en el trabajo mientras que tú tienes intermedios y esas cosas-Dije.
-Vale, solo decía-Dijo.
-De igual forma te daré dinero, para la gasolina y los gastos que tengas, libros, folios y esas cosas. Solía gastar mucho dinero en folios-Dije.
-Cuánto dinero ganas Bella?-preguntó.
-No es tu asunto-Dije sacándole la lengua.
-Solo tengo curiosidad, piensas en rentar un auto, un departamento, darme mesada y pagar mis estudios. Suena a que es mucho dinero-Dijo.
-Eres un entrometido. Ya te dije que yo me las arreglare Jake, deja de fastidiar con lo mismo-Dije aparcando en el departamento de tránsito.
-Diablos Bella tengo derecho a preguntar-Dijo.
-También tienes derecho a cerrar la boca hermanito. Espero que pases el examen, el intento vale 50 dólares-Dije.
-Lo haré. Es pan comido-Dijo mientras entrabamos.
-Lo dice quien destrozó el buzón del vecino intentando aparcar el auto-Dije. Jake rodó los ojos.
-Esa cosa esta pintada de negro, imposible verla de noche-Dijo.
-Los autos tienen luces Jake-Dije riéndome.
-Puedo ayudarlos en algo?-Preguntó un hombre detrás del mostrador.
-Sí. Mi hermano viene a sacar su permiso de conducir-Dije.
-Foto y 200 dólares señorita-Dijo en tono aburrido. Vaya, cuanta amabilidad. Saqué el dinero de mi bolso y lo puse en el mostrador. Jake puso la foto.
-Por favor llene esa forma, devuélvamela y diríjase a aquella puerta. Intente no chocar el auto-Dijo mirando una computadora. Jake me miró con una mueca en la cara y recogió el formulario. Nos sentamos en una esquina mientras Jake llenaba los espacios.
-Que debo poner aquí? Si es menor de edad escriba la persona a cargo-Leyó.
-Pues a mí tonto-Dije.
-No puedo creerlo. Mi hermana está a cargo de mi-Dijo entre dientes escribiendo mi nombre sobre el espacio en blanco.
-Es hora de que lo aceptes, lo estaré hasta que cumplas 21-Dije dándole una palmada gentil en la espalda con cara de suficiencia. Hizo una mueca. Luego de un rato se incorporó.
-Listo-Dijo poniéndose de pie. Lo vi entregar el formulario y entrar por la puerta donde decía PRUEBAS.
-Suerte!-Dije alzando la voz. Me puse a hojear una revista mientras esperaba. Estaba empezando a aburrirme cuando Jake salió sonriente.
-Espero que esa sonrisa no se deba a que seguirás teniendo chofer-Dije.
-Claro que no Bells, ya puedo conducir oficialmente-Dijo enseñándome la licencia.
-Gracias a Dios. Vamos, te acompañaré a la universidad y tomaré un taxi de allí-Dije.
-Bella no tengo 12. No hace falta-Dijo.
-Recuerdas del espacio A CARGO?-Pregunté alzando una ceja. El rodó los ojos.
-Bien-Dijo tomando las llaves y subiéndose al asiento de conductor.
-Espero, no, te ordeno que seas responsable con el auto. Nada de alcohol mientras conduces y mucho menos nada de ir de fiesta en él. Toma un taxi si sabes que va a haber alcohol de por medio. Está bien?-Recité lo mismo que me dijo papá cuando me entregó el auto.
-Lo prometo Bells. Sabes que no me gusta tomar. Con entrenamientos los fines de semana el entrenador me haría correr todo el día si llego con resaca-Dijo.
-Solo quiero dejarte clara la situación. Es tu auto, puedes hacer lo que quieras con él. Excepto tomar-Dije.
-Vale, entendido-Dijo aparcando fuera de la universidad.
-Gracias por traerme-Dije guiñándole un ojo. Él se echó a reír.
-De nada Bells-Dijo. Me bajé del auto y me agaché a nivel de la ventanilla.
-Ya lo sé. Nada de alcohol en el auto-Dijo levantando la palma. Sonreí.
-Suerte hermanito-Dije sacudiéndole el cabello, saqué de mi bolso algo de dinero y se lo dí.
-Ponle dinero a tu teléfono. Hoy te daré más para la semana-Dije.
-Gracias Bells, por el auto-Dijo.
-No hay de qué. Adiós-Dije caminando hacia los taxis que esperaban fuera. Me subí al que encabezaba la hilera.
-A la calle Oxford por favor-Dije.
-Enseguida señorita-Contestó el hombre. Estuve viendo por la ventanilla todo el tiempo distraída. Me sorprendí cuando el hombre se detuvo.
-Oh, gracias. Aquí tiene-Dije pagándole.
-Que tenga buen día-Contestó el hombre. Le sonreí y camine una cuadra hasta entrar al centro.
-Buenos días Jane-Saludé.
-Bella! Te sienta genial ese color-Dijo.
-Gracias. Voy a dejar mis cosas-Dije.
-Claro-Dijo volviendo a sus notas. Entre al salón donde estaban los casilleros y encontré a dos chicas que no había visto ayer.
-Oh, tú debes ser la nueva. Soy Angela-Dijo una de ellas. Era morena y de cabello corto y ojos oscuros. Le sonreí y asentí.
-Jessica. Espero que te acostumbres a la rutina-Dijo la otra. Era rubia de ojos azules y algo bronceada. Las dos tenían batas de descanso. Seguro ya se habían puesto su lencería.
-Soy Bella. Un placer-Dije.
-Que tal tu primer día?-Pregunto Angela mientras abría mi casillero.
-Pues bien. Creo-Dije. Ellas se rieron.
-Entendemos. Es algo confuso-Dijo Angela.
-Bueno Bella, tenemos que ir a nuestras oficinas-Dijo Jessica con tono de ejecutiva. Me eche a reír.
-Un consejo Bella, haz todo lo posible por sentirte cómoda. Lo hace más fácil-Dijo Angela.
-Eso intento. Gracias por el consejo-Dije sonriéndole.
-Nos vemos en el almuerzo-Dijo Jessica sacudiendo la mano y saliendo. Angela sonrió y la siguió. Me cambie con un corset azul marino parecido al que había traído pero este era más delicado y un poco más estilo burlesque. La parte de abajo consistía en un pequeño short negro con boleros delicados en la parte inferior. Elegí unas zapatillas de tacón negras que cubrían la parte inferior del empeine con una franja de pequeños brillos y tenían una correa delgada que se abrochaba alrededor del tobillo. Me puse una bata de descanso blanca y salí a tomar el ascensor. Jane hablaba por teléfono así que le sacudí la mano y entre. Apreté el piso 2. No quería subir escaleras con estos zapatos.
-Buenos días Bella-Dijo Demetri fuera de mi habitación.
-Hola Demetri-Contesté sonriéndole. Entré y me dirigí al baño para maquillarme. Tocaron la puerta. En serio? Tan temprano? Salí.
-Adelante-Dije. Alec entró.
-Oh. Buenos días Alec-Saludé.
-Buenos días Bella. Vine a ver qué tal tu primer día-Dijo sentándose. Me apoyé en la mesa de masaje.
-Supongo que bien-Dije encogiéndome de hombros. Me miró por un momento.
-Segura?-Preguntó.
-Bueno. Todos fueron diferentes, unos diferente agradable… otros-Dije dejando la frase al aire.
-Espero que sean todos agradables de ahora en adelante. El hermano de un amigo salió supremamente feliz de tu terapia-Dijo sonriéndome.
-Oh. Supongo que eso es bueno-Dije.
-Lo es. Suerte Bella, y sobre el perfume… fue algo exclusivo-Dijo. Oh, vaya. Y yo que pensaba que todas las nuevas recibían perfumes.
-En ese caso gracias. Me gustó mucho-Dije.
-No hay de qué. Nos vemos-Dijo sonriendo y saliendo. Me senté donde había estado Alec y tomé mi teléfono. Me quedé mirando la imagen de fondo con melancolía era una foto de mis padres, mi hermano y yo de la última navidad. Suspiré y llamé a Alice.
-Hey Al-Saludé.
-Bella! Estas haciendo algún masaje ahora? Es guapo? Rubio?-Preguntó mi amiga rápidamente.
-Al si estuviera haciendo terapia ahora no te llamaría. Y no, no tengo a Jasper aquí-Dije riéndome por su descripción.
-Oh. En que te puede servir esta hermosa señorita?-Preguntó.
-Al, quería que me ayudaras a buscar un departamento. Algo pequeño para Jacob y para mí-Dije.
-Llamaste a la persona indicada. Haré una indagación y te llamaré para que los veamos cuando tenga la lista de los precalificados-Dijo. Sonreí.
-Perfecto-Dije.
-Lo sé. Ciao Bella!-Dijo en perfecto italiano.
-Ciao Alice. Gracias-Contesté cortando la llamada. Justo en ese momento Demetri asomó la cabeza y me hizo brincar. Me llevé la mano al pecho.
-Lo siento Bella. Tienes visitas-Dijo. Asentí y me quite la bata colgándola en el perchero. Un chico de cabello rubio y ojos azules entro con una sonrisa de satisfacción. Enseguida supe que no lo iba a disfrutar.
-Hola preciosa. Mike-Dijo teniéndome la mano. La miré sin tomarla. Eso era tocar o no?
-Hola Mike, estas aquí por alguna razón en particular?-Pregunté tratando de sonar amable.
-Oh bueno. Es mi despedida de soltero-Dijo. Alcé una ceja.
-Esperas que me quite la ropa?-Pregunté. Él se puso rojo.
-Bueno… ya que lo mencionas…no me molestaría-Dijo encogiéndose de hombros.
-Oh en serio? Estas en el sitio equivocado-Dije caminando hacia el perchero. Iba a ponerme la bata cuando él me tomó del brazo.
-No puedes tocarme-Dije apretando los dientes.
-Lo estoy haciendo o no-Dijo sonriendo con burla.
-No quieras hacer algo de lo que te puedas arrepentir Mike-Dije sin tratar de soltarme.
-Vamos ricura. Pague por un servicio, tienes que complacerme-Dijo acercándose. Bueno, no tenía por qué escuchar estas estupideces.
-Dem!-Dije alzando la voz. Mike ni siquiera pensó en soltarme cuando Demetri estaba dentro con una mirada que intimidaría a cualquiera.
-Que te dije de tocarla eh?-Preguntó acercándose y tomándolo por la camisa.
-No le hice nada! Suéltame! Yo pagué!-Dijo Mike intentando soltarse.
-No tocar significa no tocar imbécil-Dijo hablando por la radio. Un par de hombres entraron inmediatamente y se llevaron a Mike. Demetri me miró.
-Estas bien Bella?-Preguntó.
-Estoy bien Dem, gracias-Dije.
-Segura? No te hizo nada?-Insistió.
-Segura. Es solo un idiota-Dije. El asintió.
-Odio cuando esos idiotas entran aquí. Estaré afuera-Dijo. Le sonreí y asentí. Me di cuenta de que no me había puesto la bata. Me sonrojé al pensar que Demetri me había visto. Sacudí la cabeza, seguro ya había visto a todas las chicas en su "vestuario de trabajo". Estuve sin hacer nada un rato cuando Demetri volvió a asomarse.
-Bella? Estas lista?-Preguntó. Era realmente un buen chico.
-Claro. Estoy bien-Dije. Él me sonrió y salió dándole paso a un chico de cabello castaño y ojos dorados.
-Hola. Soy Colin-Dijo sonriendo. Imagine por la confianza con la que se movía que no era su primera vez. Suspiré.
-Bella, quieres ponerte cómodo Colin?-Pregunté señalando el biombo.
-Claro. La espalda me está matando-Dijo. Me quedé perpleja por un momento mientras se cambiaba a la toalla. Cuando salió me sonrió.
-Tengo una lesión permanente en la espalda. Del futbol americano. Vengo aquí hace tiempo, espero que puedas aliviar un poco el dolor. Alec te ha recomendado personalmente-Dijo acostándose boca abajo.
-Oh. Espero poder ayudarte Colin-Dije entrando en confianza. Prendí los inciensos y empecé con la crema fría poniéndome de forma perpendicular a su posición. Localicé de inmediato la zona afectada y comencé con los masajes.
-Tienes el síndrome miofascial?-Pregunté.
-Como lo sabes?-Preguntó mirándome.
-Oh. Leo mucho-Dije sonriéndole.
-Este sitio es genial. Terapia física con un extra de chicas lindas y además en ropa sexy-Dijo guiñándome el ojo. Me sonrojé.
-Gracias supongo-Dije.
-Y Bella cuántos años tienes?-Preguntó.
-No puedo decírtelo Colin-Dije.
-Oh vamos. Vendré muy seguido, seremos prácticamente amigos-Dijo moviendo las cejas. Me eche a reír, este chico era simpático por naturaleza. Decidí jugar con él un rato y al mismo tiempo hacer mi trabajo, que él tuviera una lesión no significaba que no tuviera que ser provocativa.
-Te diré algo. Si consigues resistir mi terapia sin que quieras ponerme las manos encima, te lo diré-Dije en tono seductor. El me miró sorprendido y luego puso expresión de concentración.
-Hecho-Dijo. Asentí y me limpié la crema fría de las manos y la reemplacé con la caliente.
-Espera. Como vas a saber sin quiero ponerte las manos encima?-Preguntó. Le sonreí lo más sensual que pude.
-Lo sabré-Dije. El tragó saliva y quise reírme. Estaba conociendo una faceta de mí que no sabía que tenía. Me gustaba sentirme atractiva y deseada. Con el control. Froté mis manos y comencé con la parte baja de la espalda, con toques delicados y roces de vez en cuando. Lo escuchaba suspirar quedamente cada que rozaba sus costados, así que procuré terminar con la espalda para pasar a su abdomen.
-Colin?-Susurré en su oído. Había cerrado los ojos.
-Hmm?-Preguntó.
-Debes girarte. Sostendré la toalla-Dije. Tomé la toalla y rocé con los dedos su pelvis cuando la volví a dejar sobre él. Lo vi morderse el labio. Este chico ya había perdido. Solo quería disfrutar un poco más de la victoria.
Pasé mis dedos por su estómago y fui subiendo hacia su pecho, haciendo trazos largos con las palmas de mis manos. Cuando llegué a su cuello lo sentí estremecerse visiblemente. Miré la hora. Quedaban 5 minutos.
-Colin?-Llamé con voz provocativa apoyando mis manos en los costados de la mesa, encima de su cabeza.
-Si Bella?-Respondió con voz ronca.
-Perdiste-Dije. Abrió los ojos y me miró lleno de placer. Lo vi sonreír.
-Perdí-Aceptó incorporándose.
-Que tal tu espalda?-Pregunté a través del biombo. Salió.
-Mucho mejor-Contestó.
-Sabes que eso es operable?-Pregunté. El me miró confundido.
-Lo sé. Pero prefiero el dolor ocasional a quedar en una silla de ruedas-Dijo. Era una operación riesgosa pero no imposible. Asentí.
-Como sabes eso Bella?-Preguntó. Iba a abrir la boca para responderle cualquier mentira cuando me interrumpió.
-Lo sé. Lees mucho-Dijo. Sonreí.
-Nos vemos Colin-Dije. Estaba a punto de irse cuando se giró sonriendo.
-Te digo un secreto? Perdí desde que empezaste a tocarme "manos mágicas"-Dijo. Me eche a reír y el me guiño un ojo saliendo.
-Hora de almorzar Bella-Dijo Demetri abriendo la puerta. Me sonrojé alcanzando la bata.
-Gracias Dem-Dije poniéndomela.
-Oh, disculpa Bella. Quieres que toque la puerta antes de entrar?-Preguntó.
-No, está bien. Debo acostumbrarme-Dije. Era estúpido que no me avergonzara con gente desconocida y que me sonrojara cuando Demetri mi llamémoslo espanta babosos personal me veía usando lencería. Le sonreí y salí camino al primer piso. El día de ayer no había bajado porque había empezado justo después de la hora de almuerzo. Me encontré con Jessica y Angela en el camino.
-Bella! Quieres venir a almorzar con nosotros?-Preguntó Angela.
-Claro. Puedo saber dónde?-Pregunté, no tenía idea de donde iba a sacar mi almuerzo.
-Oh. A la cocina por supuesto. Jane no te lo dijo?-Preguntó Jessica.
-Supongo que lo olvido-Dije encogiéndome de hombros. Llegamos a la cocina y había unas cuantas mesas grandes. En algunas habían chicas ya almorzando y uno que otro hombre.
-Mira Bella, allí está la barra. Simplemente escoge lo que quieras comer-Dijo Angela. Las seguí tomando una bandeja. Escogí un poco de pollo al curry y papas horneadas. No tenía mucha hambre. Luego me senté con las chicas en una mesa.
-Y que tal la mañana?-Preguntó Jessica.
-Oh bueno. Tuve que pedir que sacaran a un chico. Era su despedida de soltero-Dije. Angela se rió.
-Que esperaba? Un striptease?-Preguntó.
-Algo así-Dije. Ellas negaron con la cabeza.
-No puedo creer que entren hombres así. Todo es culpa de Tanya y su grupo-Dijo Jessica bajando la voz.
-Quiénes son?-Pregunté. Ángela señalo disimuladamente a una mesa apartada. Tres rubias, todas hermosísimas estaban almorzando y hablando entre ellas.
-A que te refieres con que es su culpa?-Pregunté. Jessica hizo una mueca.
-Ellas ganan muy buenos incentivos. Te imaginaras porque-Dijo en voz baja.
-Te refieren a que se acuestan con los clientes?-Pregunté sorprendida.
-No necesariamente. He escuchado que sí, pero no es solo eso. Ya sabes, cosas extras-Dijo Angela.
-Y Alec lo sabe?-Pregunté.
-No sabemos. Dudo que lo sepa dado que el protege mucho la reputación del centro-Dijo Jessica.
-Es asqueroso-Agregó Angela con una mueca. Asentí de acuerdo. Estábamos a punto de terminar cuando Tanya y las otras dos chicas se dirigieron a nosotros.
-Hola. Soy Tanya. Tú debes ser Bella-Dijo Tanya con una mueca de suficiencia en la cara. Asentí sin decir nada.
-La nueva favorita de Alec?-Preguntó la que estaba a su lado.
-Puedes creerlo Irina? Alec ha perdido el toque-Dijo Tanya riéndose.
-No sé de que hablas-Dije secamente.
-No te hagas la inocente niñita. Colin Ray era mi cliente y gracias a ti lo he perdido-Dijo Tanya.
-No es mi culpa que Alec crea que soy mejor que tu-Dije. Ella apretó los labios y Angela y Jessica sonrieron.
-Vete con cuidado. No vaya a ser que te quede grande el trabajo-Dijo.
-Lo haré. Y también trataré de no dejarte sin clientes-Dije sonriéndole sarcásticamente.
-Lo dudo querida-Dijo con suficiencia.
-Oh claro. Pensándolo bien no creo que pueda, después de todo yo no le hago extras a mis clientes-Dije. Ella me miró enojada.
-Será mejor que mantengas la boca cerrada sino quieres salir perdiendo-Dijo pasando por mi lado y saliendo de la cocina. Irina y la otra la siguieron.
-Bella! Nunca había visto a Tanya puesta en su sitio!-Dijo Jessica riéndose.
-Es una pesada. No sé como Alec no la ha corrido-Dijo Angela.
-No nos metamos en eso. Tarde o temprano él se dará cuenta-Dije. Ellas asintieron.
El resto de la tarde fue muy tranquila. Uno de mis clientes se durmió en la mesa de masajes así que me quede esperando que pasara la hora para echarlo. Salió diciendo que tenía las manos más relajantes que había conocido y eso que solo lo había tocado un minuto. Los otros dos fueron normales, los toque, los provoqué y luego se fueron felices.
Me cambié, tome mis cosas y salí a despedirme de Jane que hablaba con Angela y Jessica.
-Hey Bella. Que tal tu día?-Preguntó Jane teniéndome el sobre de incentivos.
-Genial. Gracias Jane-Dije guardándolo en el bolso.
-De nada manos mágicas-Dijo riéndose. Me sonrojé.
-Oh Colin?-Pregunté.
-No solo el-Dijo ella.
-Bueno chicas, nos vemos mañana-Dije despidiéndome.
-Bella espera. Quieres que te lleve?-Preguntó Jessica.
-Oh, no quiero causar molestias-Dije sonriéndole.
-No es ninguna molestia. Vamos, llevaré a Ang también-Dijo.
-Por supuesto que me llevaras. Vivo contigo-Dijo Angela. Me eché a reír. Cuando salimos al estacionamiento las chicas se dirigieron a un Pontiac Soltice del 2007. Abrí la boca más de la cuenta.
-Es tuyo Jessica?-Pregunté.
-Este trabajo da muchos frutos Bella-Dijo sonriendo.
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Que onda gente?
Como les pareció el capi? Dejenme sus coments!
Muchas gracias a vanerK, Tina Nela, eddieIlove, isa28, Debii Hale, supattinsondecullen, .LUTZ, , , MC-y-EC, Carmen cullen93, katyms13, Patito CuLLeN, Damy Cullen, AletwilightForever y mi amiga Karenc2406 por leer!
