Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño XD... Twilight es de Meyer!!!
Año nuevo, capi nuevo... quería que dijera año nuevo fic nuevo pero me matan hahahahaha y creo saber quien encabezaría la fila jejeje... y después iría tras Shia17Potter, sip, en definitiva. ¿Alguien sabe a quien me refiero?
Bueno lean y ya saben la dinamica XD
HELEN POV
El tener padres a mi edad era... absurdo, pero se sentía en verdad bien. Cayo siempre me decía que mi actitud no cambiaba aunque pasara el tiempo, seguía siendo la misma niña malcriada a la que convirtieron, bueno, quizá eso le agrade a Emmett, aunque por lo que he visto él no es el mejor ejemplo de vampiro maduro. Rosalie es otra cosa, al principio pensé que no me aceptaría pero... es un poco complicada. Da la impresión de algo cuando en realidad es todo lo contrario. El día en que Renesmee se emborrachó (que por Dios juro jamás pensé que lo fuera a hacer con tan poco alcohol), no me regañó, con toda la expresión de la palabra, no como yo habría esperado, viendo como había quedado su auto y como había traído a Renesmee. Solo me había amenazado con que a la próxima se encargaría de que Emmett se comportara como mi padre. Eso me gustaría verlo, no lo puedo imaginar.
Ya tenía casi dos meses con mi nueva familia y la relación con ellos iba excelente, Emmett en vez de ser mi padre parecía un amigo. Las salidas a cazar eran increíbles, Nessie se nos unía algunas veces y la comprendí cuando pude verla controlar un oso para pelear con Emmett, lo hacía casi tan bien como con las personas pero tenía que concentrarse y entonces no miraba bien la lucha. Hasta la fecha nunca había mostrado ninguno de mis poderes y cuando Nessie complacía a Emmett con el oso, sentí una punzada de celos, yo controlo mejor a los animales y no necesito estar tan concentrada... pero después comprendí que mis celos eran infundados, Renesmee era su sobrina y la conocía desde que había nacido y yo acababa de llegar.
Por lo menos me dedicaba las noches, intentaba conocerme y hacía preguntas como no creí capaz a alguien. Esa noche, estábamos todos sentados en la estancia cuando Bella y Edward discutían sobre si debían o no levantarle el castigo a Renesmee, Bella cambió el tema drásticamente, cuando Alice soltaba una risita los miré.
--Edward --dijo Bella frunciendo el entrecejo --Nessie tiene 16 años
--Sí, eso dice Carlisle
--En poco tendrá novio...
--Sabes que Nessie no piensa en Jake como...
--Independientemente Edward, sabes que pronto avanzarán --Edward la miró como si de repente se hubiera vuelto loca, yo no entendía mucho, se suponía que una madre era lo que quería, el padre era siempre el celoso. Alice ocultó la cabeza detrás de Jasper que confundido la miró. --y cuando lleguen al noviazgo... pues... todo padre tiene un deber
-- ¡Qué! --Edward se puso de pie aterrado, ¿qué deber tenía todo padre con el noviazgo de su hija? --eso es deber de la madre... -- ¿y que además él juraba que era deber de la madre?, no se estarían refiriendo a... --no hablaré de sexo con Renesmee
--Oh claro que lo harás Edward, te la pasaste bien cuando Charlie me dio esa plática y ahora tú...
-- ¿Incomodarás a Renesmee solo para vengarte de mí?
--No amor, solo quiero que le hables desde el punto de vista de un hombre
--Bella... --murmuró muy serio -- ¡Emmett si no dejas de pensar en eso te desmembraré lentamente!... --gruñó para luego seguir casi suplicando a su esposa. Esta familia es bastante extraña. Lo miré asentir, seguro me había escuchado --podré saber lo que Renesmee piensa mientras yo intento...
--Puedo cubrirla con mi escudo, ese no es problema Edward. Pero como hombre tienes que hablar con ella sobre eso
--Pero...
--No lo discutiré
--Bella esto es... lo discutiré contigo después --sonrió de lado, poco después volvió a sentarse.
--Emmett --me giré inmediatamente hacia Rosalie, ella no podía... ella no me haría... ella no... --tienes una hija
--Sí Rose y es hermosa --me sonrió, yo no pude regresarle la sonrisa. Era lindo pero en ocasiones pensaba que era algo lento.
--Tienes que empezar con tus deberes...
-- ¡No, no puedes estar hablando en serio! --no me había dado cuenta que me había puesto de pie, que estaba gritando y mucho menos que casi me subía sobre Rosalie, ella me sonrió.
-- ¿Que deberes amor? --Emmett se giró hacia Rosalie, parecía curioso y yo deseé correr fuera, de hecho, puedo hacerlo. Di media vuelta e intenté huir pero Rosalie hablaba.
--Los mismos que Edward, una plática sobre sexo con Helen --logré abrir la puerta pero Emmett me abrazaba y la cerraba. Levanté un poco la cabeza, ¡por todos los Dioses, tenía una enorme sonrisa dibujada!
-- ¿Has tenido novios? --me preguntó pícaramente, si mi corazón siguiera latiendo, se habría acelerado para detenerse súbitamente
--Sí, muchos --dije casi ahogándome
--No es verdad, nunca se ha enamorado --deseé arrancarle la cabeza a Edward, sea mil veces maldito ese don suyo para escuchar los pensamientos.
--Oh vamos Helen --dijo Emmett atrayéndome más a su musculoso cuerpo --no te puede avergonzar una plática de sexo con tu padre, son cosas normales --barbotó como si tal cosa. Yo deseaba que se abriera la tierra y me tragara y de paso un rayo me partiera. De haber podido sonrojarme lo habría hecho furiosamente.
Viví en los primeros años de los 50's, sigo pensando como en esa época. Claro que me avergüenza y con un padre que aparente 20 años que todo toma a broma, ¿cómo podría no estar nerviosa?. Fulminé con la mirada a Edward que fingía un ataque de tos. Tos, claro un vampiro con tos...
--Por favor Emmett, no lo hagas. Sé todo lo que tengo que saber sobre eso, en humanos y... --a pesar de haber sido convertida hacía medio siglo, aún esperaba sonrojarme --...en vampiros
--Seguro sigues llamándome Emmett porque no sientes que sea tu padre --comentó pensativo, lo miré aterrada --haré que me consideres tal y empezaré con mis tareas paternas --tenía una enorme, que digo enorme, una gigantesca sonrisa. Dios, casi se le escapa del rostro, se mira tan feliz, como si la plática que le esperaba fuera sobre osos pardos molestos y no sobre sexo con su hija supuestamente adolescente, aunque haciendo comparaciones en edad, me quedaba.
--Puedo decirte papito si eso evita...
--Helen --hizo un ademán con la mano restándole importancia a lo que iba a decir --no quiero que lo hagas por obligación
--No lo hago por obligación, en serio --me apresuré a decir, pero él solo apretó el abrazo y me arrastró a la estancia.
--Quiero hacer las cosas bien...
--Por favor Emmett --me las arreglé y me giré para verlo --no me hagas pasar por esto...
--En tu época, cuando eras humana no creo que tu bisabuelo te haya dado alguna plática sobre esto...
--Pero no...
--...y cuando te convirtieron dudo mucho que los viejos de las cloacas lo hayan intentado --me interrumpió tranquilamente. Los demás reían disimuladamente, incluso Carlisle y Esme.
--Te aseguro Emmett que yo no...
--En esta época se acostumbra una charla sobre sexo de los padres con los hijos para...
-- Te lo suplico... --volvió a girarme y siguió arrastrándome a los sillones. En esta ocasión ambicioné el poder de Renesmee para manipular a las personas
--...orientarlos correctamente y no cometan errores --siguió hablando como si yo no hubiera abierto la boca. Se sentó en el sofá y me puso sobre su regazo, me sentí como una niña de 4 años cuando su padre le iba a contar una historia, solo que mi historia no sería sobre duendes, princesas y hadas sino sobre... ¡Dios no, no puede estarme pasando esto a mí!. A Edward se le escapó una risita, lo miré con ojos entrecerrados. Inmediatamente sentí algo caliente recorrerme completamente, desde la punta de mis pies hasta cada uno de mis cabellos, los ojos me quemaron pero no al grado de sentir dolor y algo explotó dentro de mí.
-- ¡Aaah!
-- ¡Edward!
-- ¡No!
-- ¡El sofá!
Escuché gritos y cosas borrosas, estaba demasiado molesta y avergonzada como para poner atención.
--Helen --me susurró Emmett al oído. Parpadeé un par de veces y lo miré, él, con una ceja enarcada me señaló el sofá
-- ¡Rayos! --dije más alto de que lo que era mi intención. Volví a entrecerrar los ojos y pensé en frío, tan rápido como la imagen de hielo y nieve me llegaba a la cabeza, una sensación increíble me invadió y me recorrió hasta cada uno de mis cabellos, se almacenó en mis ojos y explotó, la llama del sofá se extinguió y éste quedó cubierto por una delgada capa de hielo. Miré a Edward, tenía una horrible quemadura en el brazo y hacía muecas de dolor. ¡Demonios! --¡Lo siento Edward, perdón! --me apresuré a ir hasta él. Sentí una punzada en el pecho al verlo retroceder con cautela y quizá miedo. --lo siento, en verdad. No sé que me pasó, siempre me controlo, no dejo que explote así. Es algo de lo que me puedo dar cuenta cuando está por suceder, perdón...
--Está bien Helen, no te preocupes --me dijo Carlisle, pero Edward no hablaba solo me miraba con terror, sí eso era, me tenía miedo. Ahora tendría que irme, era una maldita arma para exterminar vampiros sin desmembrarlos, por eso los Vulturis me querían, por eso había sido convertida, para darles la victoria en las guerras. No podía vivir con más vampiros, porque podía destruir seres indestructibles.
--Tranquila Helen --sentí un cálido abrazo, había comenzado a sollozar sin darme cuenta --no pienses eso, no te tengo miedo --levanté la mirada sorprendida, no podía creer que Edward me estuviera abrazando --quizá sí eres un arma para destruir lo indestructible pero igual eres mi sobrina. --curvó los labios a un lado, creí ver un brillo en sus ojos --pero no tienes porque irte al menos que quieras y la verdad dudo que Emmett te vaya a dejar
-- ¡Solo sobre mi cuerpo frío y duro! --dijo Emmett poniéndose de pie, solo él podría tomar a broma que Edward hubiera estado a punto de ser incinerado sin siquiera separarlo -- y te advierto una cosa Helen --agregó repentinamente serio, todos lo voltearon a ver --aquí los dramáticos son Edward y Bella, no quieras quitarles el puesto porque tendrás que esforzarte demasiado --Edward se quitó de mi lado, en un segundo estaba junto a Emmett y le daba un golpe en el brazo.
--Niños por favor --dijo Esme cuando Emmett se disponía a regresarle el golpe a Edward, éste sonrió triunfante cuando Emmett con una mueca bajaba la mano. -- ¡Emmett! --le regañó, él no se daría por vencido tan fácil y había intentado tomar por sorpresa a Edward, claro, algo imposible y por consecuencia había atravesado el sofá con el puño.
--Perdón Esme
--No peleen por favor
--Descuida mamá --dijo Edward sonriendo.
Increíble, mi padre y mi... tío, se comportaban como niños. Esta en verdad es una familia extraña, aunque, es mi familia.
--Helen --miré a Emmett que me hablaba. ¡No, pero es que no lo ha olvidado!. Sentado en el sofá que tenía una enorme hoyo en el respaldo, estiraba los brazos para que fuera a sentarme. Miré un par de veces hacia la puerta, podía irme, podía incluso atravesar la pared aunque me regañaran y me la cobraran pero no tendría una platica sobre sexo con Emmett. --iré tras de ti y tendremos esta charla aquí o en el bosque --dijo adivinando mis pensamientos.
--No soy una niña Emmett, en verdad no necesito esa plática
--Eres mi niña y quiero hacer las cosas bien
¿Cuántas veces había deseado que alguien me dijera eso?, pero claro, en otras condiciones.
--Ve con él --Esme estaba a mi lado con su mano sobre mi hombro, me hablaba maternalmente --le hace ilusión tomar esas responsabilidades que por cosas que él no pidió, no tuvo oportunidad de hacer. --miré a Esme, después a Emmett, me sonreía, incluso pude ver un brillo en sus ojos dorados. Respiré hondo y fui hacia él. Lo bueno que no tenía novio y no estaba algún chico que me gustara...
-- ¡Qué pasaaa! --el grito ronco me dejó helada, un olor a dulce muy diferente al nuestro me llegó de golpe. Los miré a todos, hasta donde yo sabía los animales no podían hablar. Cuando la puerta se abrió el olor a perro me golpeó. ¡Genial, la familia tiene amistad con licántropos! Y yo en las piernas de mi padre a punto de una plática sobre sexo con toda la familia rodeándonos.
--Jake --murmuró sorprendida Bella, Edward arrugó el entrecejo pero miró hacia la entrada.
El olor a dulce y perro se mezcló de forma muy extraña pero no desagradable. Escuché a Rosalie bufar molesta cuando un chavo alto, (mucho debería agregar) de piel rojiza y cabello negro como la noche sobre sus hombros aparecía en el umbral, ¡Wow!, con solo un pantalón corto dejando ver su perfecto pecho y unas piernas que me dejaron sin aliento. Así que él era Jake, el chico de quien Renesmee ya no quería saber nada, en pocas palabras, estaba libre.
El olor que me llegaba solo quería decir una cosa, o eso creí, por lo que intenté probarlo. Puse mi mano sobre mi rodilla derecha, los dedos se me empezaron a mover solos mientras mis labios se movían rápidamente, nadie me prestaba atención, ni siquiera Emmett que se había desaparecido después de saludar sonriente a Jake.
--Oye rubia --Rosalie no lo miró, pero me di cuenta que le ponía atención -- ¿Qué necesita una de las tuyas para no aburrirse? --Jake dio un par de pasos hacia Rosalie, ella se tensó molesta -- una hoja de papel que diga por los dos lados: "por favor, gira" --Rosalie gruñó bajo ante la carcajada de Jacob
--Estoy seguro que ese no lo había escuchado --la voz susurrante en mi oído me hizo dar un brinco mientras unos brazos me rodeaban. Giré la cabeza, Emmett me sonreía divertido
--Yo... yo... no... no... esto --intenté decir que no había tenido nada que ver pero el que Jake preguntara confundido lo que había pasado no me ayudó, lo único que se me ocurrió hacer fue taparle la boca a Emmett con las dos manos y suplicarle que no dijera nada. Si Rosalie sabía que yo había tenido algo que ver... mejor ni pensar en ello, pero después de la situación en la que me había metido, era lo menos que podía hacer.
--Jacob --dijo Esme, algo me dijo que la mirara --debes estar cansado, arriba sigue tu habitación, Edward quiere que vayamos a cazar.
¡No, no, no, no pueden dejarme sola con Emmett y menos aún con Jacob ahí con la charla que mi padre pretende!.
-- ¿Visitas? --sonrió Jacob mirándome, pensé en darle mi mejor sonrisa para hacer méritos pero simplemente miré al piso.
--Mi hija --estoy segura de que eso debía sentirse genial, el que mi padre lo dijera con esa enorme sonrisa no logró más que mis zapatos se congelaran, ahora ni siquiera había sentido el frío invadirme.
-- ¡Wow! --exclamó Jacob acercándose --Jacob --me tendió la mano, la miré unos segundos. Un licántropo que pretende estrechar la mano a un vampiro... curioso.
--Helen --tomé su mano una corriente eléctrica extraña me recorrió, él sonrió.
--Un gusto Helen, creo que te apañaste bien con el padre, pero con la madre no creo que...
--Cállate perro --siseó Rosalie desde el recibidor
--De hecho es hija natural de Emmett --apuntó Carlisle --pero creo que te lo explicaremos después porque al parecer vamos de caza --dijo mirando a Edward.
-- ¡No he cazado en tres semanas! --grité desesperada, quizá podría huír.
--Si cazamos hace dos días --Emmett estaba a mi lado de nuevo, genial, no podía imaginar una peor situación que a mi edad hablar de sexo con una persona como Emmett y con alguien tan apuesto como Jacob por un lado. Miré a Emmett, tenía la esperanza de que hubiera captado mi desesperado intento de escape, pero él me sonreía como si esa hubiera sido mi idea.
--No hagas nada que yo no haría --murmuró Edward antes de salir
-- ¿Puedo comer?
--Sabes a lo que me refiero --gruñó. Jacob soltó una carcajada antes de ir hacia la cocina.
--Bien Helen --Emmett se sentó en el sofá más grande cuando todos se alejaron, tragué saliva y me giré. No caería sin luchar.
--Emmett por favor, no tienes que hacerlo, es incómodo para mi y es incómodo para ti. Rosalie no está, no tienes que...
--Para mí no es nada incómodo, además, no encontrarás a alguien más experimentado que yo en el ámbito sexual... --sentí que mis ojos se abrían más de lo que se consideraba físicamente posible (aún dada mi condición). En la cocina, Jacob se ahogó con algo y después soltó una estridente carcajada.
--Oye Emmett, ¿quieres que saque a Nessie de aquí?, no vaya a caerse la casa --se burló Jacob saliendo con una charola llena de comida. Lo miré sin comprender.
--Es mi hija --dijo Emmett restándole importancia, ¿a qué se refería exactamente?. --es solo una charla de padre a hija
--Entiendo, entonces estaré arriba, iré a dormir un rato
--Esme se pondrá furiosa si tiras migajas en la cama
--Entonces me quedo aquí --se alzó de hombros y se sentó en el sofá de enfrente ¡Quééé, nooo!
-- ¡Yo limpiaré! --los dos me miraron rápidamente, pude apostar que Emmett hacía un esfuerzo por no reír --para que comas más tranquilo y... pues... en verdad necesito algo de... privacidad --Dios gracias porque un vampiro no pudiera sonrojarse. Jacob ladeó la cabeza masticando con concentración, tragó y sonrió ampliamente.
--Está bien, los dejo...
--Bueno, ahora que estamos solos, siéntate Helen --Emmett abrió los brazos, ¿en verdad pensaba que iría a sentarme en sus piernas? --anda ven --negué e incluso retrocedí un par de pasos pero Emmett ya estaba detrás de mí y se sentaba en el sofá trayéndome junto a él. --bien, empecemos... no seas grosera y mírame --había levantado la cabeza y miraba fijamente el techo, puso su mano en mi mejilla y me obligó a verlo directamente a esos risueños ojos dorados, se inclinó un poco hacia adelante y poco después sacó... ¡Dios mío!. En menos de un segundo brinqué hasta la pared.
--No tienes porque...
--Helen no seas tonta, anda ven
--Guardate eso! --grité, empezaba a respirar rápido, él solo se miró las manos
--Helen...
--Emmett por favor, estás alterándome demasiado...
--Helen, son dos muñecos...
--Pero... solo es una charla
--Ya, ya, tranquila --en un segundo estaba junto a mí y al otro ambos estábamos sentados de nuevo en el sofá, ahora él frente a mí, puso los dos muñecos sobre la mesita del té. Dios, ahora la muñeca hacía un streeptease... ¿tendría ya listos los muñecos?, ¿de dónde los sacó?, Renesmee tiene 16 años, debió hacer tiempo que los había usado, si es que alguna vez lo hizo con el ritmo con el que crecen los híbridos... --mira --volví a poner atención a Emmett --cuando un hombre y una mujer se conocen, empiezan una serie de... --inició con una extraña plática, un tono de voz que no le quedaba en nada, y me negué a mirarlo, tenía la vista fija en los muñecos pero no escuchaba lo que decía, no quería, aunque una oración me hizo salir de la burbuja en la que me había metido --entonces, si tú estás debajo... --mi boca se abrió para hacer juego con mis ojos, Emmett se interrumpió y me miró... los muñecos escenificaban lo que decía... arriba, Jacob se ahogaba, al parecer había estado poniendo demasiada atención. Una estridente carcajada me espabiló un poco, lentamente levanté la mirada hasta Emmett... reía acostado en el sofá, parecía tener un ataque. Intenté decir algo pero una palabra ahogada por carcajadas me lo impidió --...creíste... --eso fue todo lo que necesité para saber que había sido una broma, que nunca había tenido intención de darme esa maldita plática. Jamás había gruñido, lo juro, jamás lo había necesitado pero esta vez dejé que un furioso gruñido escapara de mi pecho y retumbara en la estancia, Jacob dejó de reír al escucharme pero Emmett había empeorado, ahora estaba tirado en el piso. Cerré los ojos con fuerza, el calor me recorría como si fuera una corriente eléctrica. Los demás regresaban ya, podía escucharlos ¿ya habían pasado cuatro horas, cinco, seis?. Pensé en hielo, frío, en todo lo que pudiera tranquilizarme y que cuando abriera los ojos Emmett no quedara reducido a cenizas.
-- ¿Todo bien? --preguntó Jasper, fue el primero en entrar. Seguro podía sentir el ambiente caldeado, a pesar de la risa de Emmett.
--No te atrevas a --murmuré apenas despegando la mandíbula --intentar tranquilizarme aunque sea un poco Jasper, te lo advierto. --siseé respirando hondo, todos se amontonaban cerca al vampiro rubio, pude sentir que Jasper titubeaba.
Rosalie se tensó cuando levanté a Emmett y lo sostuve a mi altura, él seguía riendo. Había puesto los pies en el piso pero se agachaba intencionalmente. Levanté el puño y con fuerza lo bajé. Emmett me sonrió e incluso giró la cabeza ofreciéndome la mejilla. Detuve el brazo justo para tocar solamente su piel, si me hubiera hecho menos de la mitad de lo que me hizo esta noche lo habría incinerado sin pararme a pensar en que tenía que desmembrarlo, claro, si no hubiera sabido que era mi padre.
--No, déjenla. Se lo merece --dijo Edward detrás de mí, seguramente intentaban detenerme.
-- ¿No ibas a golpearme? --preguntó Emmett cuando lo solté, di media vuelta y volví a cerrar los ojos, no podía quemar a mi padre, porque aunque no pareciera, ese vampiro era mi padre. --oh vamos Helen...
--Eres mi padre --siseé --no puedo
--Te doy mi permiso, anda, ven, golpeame --volvía a ponerme la mejilla.
Abrí los ojos furiosa, podía sentir el calor y el frío recorriéndome más rápido, necesitaba desahogarme y pateé el sofá arrojándolo contra el ventanal mismo que atravesó dejando solo un montón de cristal por el piso y fue a estrellarse contra uno de los árboles del jardín donde se partió en astillas.
--Como tu padre te doy mi permiso, no te diré nada --insistió y soltó una carcajada. Edward les explicaba a los demás lo que había pasado.
Bien, no me lo volvería a repetir, me giré y lo segundo que se escuchó fue un ensordecedor golpe, dos enormes rocas estrellándose y Emmett atravesaba una pared. Edward y Jasper rieron divertidos, Rosalie corrió hasta Emmett. Genial y ahora la agarraría contra mí, yo que pensaba que empezaba a ganármela.
--Bruto --susurró Rosalie en la cocina y se escuchó un golpe leve.
Emmett regresaba con una mano en la mejilla, parecía adolorido.
-- ¡Tienes una mano...! --exclamó sorprendido
-- ¡¿TE IMAGINAS SIQUIERA LO QUE SUFRÍ CON TU MALDITO BROTE DE RESPONSABILIDAD PATERNA?! --ni siquiera me di cuenta de cuando me había acercado a él, solo lo tomé de la playera y me acerqué lo más que pude.
--Eh, eh, eh, solo te di permiso para un golpe... ¡mujer pegas como mula!
-- ¡AAAHHH, ESTUVO A PUNTO DE DARME UN INFARTO EMMETT!
--Técnicamente hija mía, eso no es posible --me murmuró sonriente
-- ¡SABES A LO QUE ME REFIERO, NO PUEDO CREER QUE ME HAYAS HECHO ESTO!
--Vamos solo fue una broma...
-- ¡UNA BROMA, UNA MALDITA BROMA, CON UN DEMONIO EMMETT CASI ME MATAS!
--De hecho creo que tú ya estás...
-- ¡AAAYYY CALLATE, ERES UN... UN... PORQUE... ERES...! --me llevé las manos a la cabeza y deseé arrancármela -- ¡ERES UN PADRE!
--Y te apuesto a que tus amigas te envidian
-- ¡EMMETT!
--Ya, Helen tranquila
-- ¿¡CÓMO RAYOS PRETENDES QUE ME TRANQUILICE!!?, ¡NO, NO PUEDO TRANQUILIZARME! --el sofá detrás de Emmett se incendió, ¡¿con un demonio, ahora no me puedo dar cuenta de cuando voy a explotar?!, me apresuré a apagar el fuego con un poco de hielo.
--Jazz, creo que nos caería bien tu intervención --murmuró Emmett acercándose a mí. Al instante me sentí demasiado tranquila, pero mi cabeza seguía siendo una guerra. -- ¿mejor?.
Respiré hondo, no podía estar tranquila, no después de lo que me había hecho.
--Jasper por favor, necesito desahogarme
--Helen quizá exageras un poco
--No Carlisle, no sabes lo que me hizo pasar. ¿puedes siquiera imaginar lo que sería una platica sobre sexo con alguien como Emmett? --dije mirando al doctor, él sonrió levemente --contigo sería fácil, eres médico o Edward que también lo es y además más serio... pero Emmett... él... él... ¡Jasper la diversión no me ayuda a mi propósito, quiero matar a mi padre no burlarme de él!
--Lo siento Helen --Jasper reía al parecer muy divertido, volví a sentir la calma invadirme. Pero estaba lo suficientemente alterada como para recordar lo que tenía la estancia calmada, aunque en verdad me costaba bastante trabajo.
-- ¡Eh, me has dicho padre! --exclamó Emmett alegre, lo miré incrédula -- ¿ves?, ¡te dije que con esa charla me considerarías tu...!
-- ¡AAAAAAAHHHHHH! --no lo pude evitar y lo interrumpí con un grito, la calma era ahora reemplazada por incredulidad, ese sentimiento lo conocía demasiado bien. -- ¡ERES IMPOSIBLE!, ¡VINE AQUÍ PORQUE QUERÍA CONOCERTE, DESDE QUE TE MIRÉ TE CONSIDERÉ MI PADRE, NO ERA NECESARIO TODO ESE TEATRITO!
--Oye, vas a terminar afónica
-- ¡AY NO, NO, NO EMMETT ERES...!
-- ¿Tu padre? --ahora parecía estúpidamente feliz. Apreté el puño de nuevo y lo pegué a mi pierna, deseaba darle otro golpe y quizá así poder arrancarle la cabeza. Escuché a Edward reír a mi espalda.
-- ¡EMMETT, EMMETT!, ¡AAAYYY EMMETT!
--Tranquila Helen --Jasper estaba a mi lado y lo que no creí posible, me pasó los brazos por los hombros. Una más fuerte oleada de calma me invadió, agradecí a Jasper, ya por lo menos no deseaba arrancarle la cabeza a Emmett ahora que se me acercaba.
-- ¿Mejor?
--Emmett, aunque Jasper me abrace y sienta una increíble calma. Estoy totalmente consciente de que estoy tranquila por él --dije lentamente, jamás había hablado tan lento, Emmett me sonrió y me abrazó en un segundo. --Cayo se quejaba de que no sabía seguir las reglas --agregué cerrando los ojos, tenía que tranquilizarme aún más, casi podía sentir el calor llenarme --Jasper, necesito tranquilizarme más... --él se sorprendió un poco pero me hizo caso --y casi tanto así puedo ignorar lo que hace tu hermano y mínimo arrancarte un brazo --para mi sorpresa, Emmett me abrazó con más fuerza y soltó una carcajada, ¡pero este hombre es imposible!.
--Oh vamos Helen, así me quieres... no puedes quejarte, soy el mejor padre que alguien podría desear...
--Emmett --dijo Rosalie cautelosa --si la sigues presionando, en verdad te va a arrancar algo y no voy a hacer nada por detenerla -- ¡por Dios que le haga caso!
--Bah...
-- ¿¡QUIERES QUE HAGA LO QUE SEA POR PERDONARTE?!
El grito de Renesmee interrumpió la replica de Emmett, todos fuimos a la escalera cuando un estruendo sacudía el piso superior.
-- ¡Wow! --exclamó Emmett sorprendido. Jacob bajaba volando las escaleras, partía en mil trozos la puerta principal y se iba a estrellar al bosque, por el hoyo que había dejado la puerta miré como echaba abajo tres árboles.
--Es un idiota, ¿a quién se le ocurrió dejarlo subir? --el tono de Renesmee era frío y parecía furiosa.
--Su habitación está arriba --contestó Edward, pude apostar que con un tono de alegría en la voz.
--Hija, ¿qué pasa?
--Que es un idiota, mamá, ¡eso pasa!... estoy lista, ¿nos vamos al colegio? --dio media vuelta y a paso humano se fue, en verdad parecía ofendida.
-- ¡Ya pasaron dos meses!
--Aún no Edward, te faltan dos semanas --lo interrumpió Esme antes de que pudiera alcanzar a Renesmee
--No es justo --masculló cruzándose de brazos, Bella sonrió y le pasó un brazo por la cintura. Jacob regresaba acunando su brazo izquierdo, tenía sangre en la boca y arrastraba el pie derecho.
-- ¿Qué pasó? --preguntó Bella en cuanto lo vio entrar, yo estuve a punto de hacer lo mismo, pero conmigo se habría escuchado más extraño.
--Que Nessie tiene el carácter idéntico al de su madre --dijo riendo, sacudió el pie y aplanaba como si no le hubiera pasado nada, se limpió la boca y no había rastro de algún corte.
--Seguro te lo merecías entonces --contestó Bella con ojos entrecerrados.
--Lo más seguro, pero no me dejó explicarle porque no contesté sus llamadas
0-0-0-0-0-0-0RENESMEE POV 0-0-0-0--00-000-000-0-0
--Y porque no me llamaste tampoco --tuve que regresar, Jacob se quedaría con la gloria del "yo soy inocente" y no lo permitiría. El muy... me sonrió, esa despreocupada sonrisa, tan... tan... ¡oh Dios es...! mi padre carraspeando interrumpió mis pensamientos, lo ignoré y me concentré en mi pose orgullosa -- los dejaré si no vienen ya, no quiero llegar tarde
--Hija --me llamó mi madre, sonreía de lado --es sábado
--Bien, iré a... cazar, ¿alguien me acompaña? --seguía castigada y era la única parte donde me podía desaparecer
--Yo voy
-- ¡A ti no te quiero ni ver! --después de todo lo que me hizo, ¿cómo se atreve a decirme eso?.
--Nessie, ¿por qué no mejor hablas con Jake?
-- ¡Porque no quiero!
--No seas caprichosa
--Claro mamá, yo soy caprichosa porque quiero olvidar... porque... ¡pues no me importa como me digan!. ¿Helen vienes conmigo?
--Nessie
--Papá, no me voy a quedar todo el sábado en esta casa cuando apesta a perro --mi visión periférica captó la reacción de Jake, trató de aparentar que no le había afectado pero lo conozco demasiado y sé que le dolió. Incluso antes de verlo me había arrepentido de lo que había dicho, pero ya nada podía hacer. Miré a tía Rosalie que sonreía con orgullo, el abuelo me miró de forma reprobadora. Mamá parecía triste y mi padre... él pues... parecía alegre y al mismo tiempo desilusionado. -- ¿entonces Helen?
--Claro, vamos
No esperé a que mi madre dijera algo, al parecer mi padre no me detendría y no quería que mi conciencia ganara ante el recuerdo de Jacob. Él no se sentía ni la mitad de mal a como me sentí yo por todo ese tiempo en el que no me llamó y cuando yo le llamaba me contestaba Paul, uno de sus amigos, me decía que Jake no podía contestar y cuando contestaba él, solo me decía que tenía que irse y colgaba sin darme oportunidad a decir algo. Ahora llegaba y quería que todo estuviera como antes, claro como no.
El primer olor con el que me topé fue con una maldito puma, estuve tentada en ir por él, cuando regresara mi padre se daría cuenta y me castigaría de nuevo, no podría salir de mi habitación y no tendría que ver a Jacob, pero me detuve pensando en mamá... su rostro desilusionado diciéndome que no podía confiar en mi, lo logró. No tuve más opción que seguir el débil rastro de la manada de ciervos que me llegaba del este, Helen me seguía pensativa.
En esta ocasión olvidé controlarlos, no tenía ganas de jugar, a decir verdad, tampoco sed. Cuando terminé con el segundo macho me senté y miré a Helen cazar. Recordé al tío Emmett, nunca había visto a un ciervo huir tan fácil y con tal agilidad así que seguro Helen los controlaba.
--Helen, podemos ir por algún oso si quieres. No tengo sed, no tienes porque detenerte por mí
--No te preocupes, estoy totalmente satisfecha.
Me sonrió y se sentó junto a mí, el ciervo huyó despavorido.
-- ¿Estás bien?
--No --contesté sinceramente. Me dolía ver a Jake sufriendo así pero yo también había sufrido y mucho más. No es que me quiera vengar de él, solo no quiero que me vuelva a hacer algo así. -- ¿vamos a un bar?
--No tienes identificación --dijo recostándose sobre los brazos, yo le sonreí -- ¿Renesmee? --giró la cabeza hacia mí, yo ya le mostraba una nueva identificación. --pero tus padres...
--No se van a enterar
-- No se enteran si no te emborrachas y ¿para que irías a un bar si no vas a tomar?
--Oh por favor Helen, ya me acostumbré, seguro ahora puedo tomar más...
--Estás castigada Nessie, no podemos ir por el coche y...
--Vamos corriendo
--Pero...
-- ¡Por favor Helen, necesito olvidar a Jacob por lo menos un rato!
--Tu padre es un detector de mentiras
--Bien, pues ve y échame de cabeza, no me importa --me puse de pie decidida a irme, si ella no me acompañaba iría yo sola, podía pedir vodka que es lo único que conozco pero iría a ese maldito bar.
--Espera Renesmee, no puedo dejarte ir sola. Pero prométeme que me harás caso
--Sí, sí, anda vámonos ya
Comenzamos a correr, yo iba lo más rápido que podía, como jamás lo había hecho, ni cuando papá me retaba. Me sentía libre y casi olvidaba que Jacob me había traicionado y que me esperaba en la casa grande, por supuesto que yo no regresaría ahí. El viento me daba en la cara y me ayudaba a tranquilizarme, Helen iba a mi lado, de vez en cuando me miraba. Ya le preguntaría cuando llegáramos. Un zumbido me hizo mirarla cuando se llevaba un teléfono al oído, intenté detenerla pero ya había contestado.
--Regresen por favor Helen --era el abuelo y se escuchaba estricto. Helen disminuía la velocidad cuando casi salíamos del bosque, no me quedó más remedio que detenerme.
--Pero Carlisle...
--Es importante, sé que no están cazando...
--Cómo...
--Eso no importa Helen, solo regresen, no quiero mandar a nadie para buscarlas en el pueblo
--Está bien Carlisle, ya vamos.
Cerró el teléfono y me miró con una sonrisa de disculpa.
--Te prometo venir después, tu abuelo parecía preocupado
--También es tuyo
-- ¿Vamos entonces?
-- ¿Tengo otra opción?, si intento irme por mi lado me arrastrarás, ¿no? --era totalmente consciente de que ella era más fuerte que yo, no por nada era hija del tío Emmett.
Tuvimos que dar media vuelta, no estaba muy de acuerdo pero no me quedaba otra opción. Ya no corría con el mismo ímpetu, entre más tiempo tardara en llegar a casa, mejor. Pero aún así en quince minutos entramos a la propiedad.
--Me quedo aquí --dije deteniéndome en la cabaña
--Pero Renesmee...
--No quiero ver a Jacob aún
--Está bien, les diré que estás aquí... por favor --me miró como si realmente le preocupara, ya presentía lo que me diría --no te vayas --sí, eso creí. Asentí resignada y entré a mi casa.
Haría mis deberes, un sábado... como si eso me sorprendiera, tenía mes y medio haciéndolos los sábados y estudiando los domingos, los viernes por las noches mejor ni recordarlos. Para cuando me quitaran el castigo no iba a saber lo que era vida social. Rodeé los sillones y fui a mi cuarto, debajo de la cama saqué mi mochila y tiré los libros en el escritorio.
--Genial, genial, genial ¿ahora que rayos hago? --golpeé la mesa molesta, ya había terminado los deberes consecuencia de mi apretada agenda y la mesa se partía en dos. No me quedaba más remedio que... ¿qué podía hacer?, dormir... sí, podía hacer eso. Eran las 11 de la mañana y yo volvería a dormir.
--Nessie... --acababa de cerrar los ojos y ya venían a despertarme, era mi madre, seguro quería que me disculpara con Jacob. Me giré y me cubrí con el edredón. --hija, a Esme se le ocurrió algo --mi cama se movió ligeramente, mamá se acomodaba en el espacio que había dejado al moverme --como habrá sol hasta el martes, iremos a unas cabañas que están a unas horas de aquí... --entonces abrí los ojos y la miré --salida de parejas, ¿te importaría quedarte con Helen?
--Claro, no hay problema... trataré de no aburrirme --ironicé mientras me sentaba, mamá me sonrió
--Hija, tu padre y yo estuvimos hablando...
-- ¿A sí? --no le tomé importancia, seguro era referente a Jacob.
--Sí, y llegamos a una conclusión... Dios, me siento como mi padre cuando me levantó el castigo --la miré curiosa, mamá nunca daba tantos rodeos para levantarme un castigo, un momento... ella nunca me levantaba un castigo, algo debía andar mal --bueno, tu padre piensa que te has portado bastante bien y no has renegado de mi exagerado castigo
--No fue exagerado mamá, me lo merecía --no sé en que mundo una adolescente le dice eso a su madre pero quizá funcione lo suficiente como para que me dejan cazar carnívoros, podría funcionar me sonrió.
--De hecho le sorprendió bastante que cazaras herbívoros... lo escuchó de Helen --se apresuró a añadir antes de que preguntara, aunque de hecho, yo sabía que así sería.
--Pueden confiar en mí
--Lo sé cariño --el que mamá me dijera eso me alegró en verdad, ya no importaba si seguía castigada --ya no estás castigada
-- ¡Genial mamá! --me lancé hacia ella, no podía creerlo, al fin libre, podría ir al cine, a las tiendas, a las fiestas, a... ¡podría salir y haría mis deberes la mañana antes de irme al colegio!, pero... ¿por qué ella me decía eso? -- ¿por qué huelo un "pero"?
--Porque tienes buen olfato hija --genial, me eché hacia atrás y esperé el golpe --solo intenta darle una oportunidad a Jake para que se...
-- ¡NO! --me paré sobre la cama, estaba molesta. Ahora mi madre abogaba por Jacob Black cuando debía preocuparle como estaba su hija en vez de ese licántropo mal agradecido.
--Renesmee por favor
--No mamá, no dejaré que...
--Solo deja que te explique, dale una oportunidad. Está sufriendo hija
-- ¡Yo también sufrí cuando no me llamaba y más cuando se rehusaba a contestarme!, que piense en eso
--Nessie, no lo viste bien... está delgado, palido, tiene ojeras, no creo que haya dormido mucho en estos meses...
--¡Años mamá, fueron dos años!
--Sabes que no puede estar lejos de ti Nessie... mira, recuerdo a mi padre teniendo una charla parecida conmigo y me imagino lo que estás pensando así que mejor llévalo con calma, intenta darle una oportunidad a Jake, por lo menos si te ofende o algo puedes golpearlo y no romperte la mano... busca ropa que te quedarás en la casa grande con Helen... --me sonrió dándome mi maleta --aún no sé quién estará a cargo, Helen supongo... --salió pensando en voz alta, y yo me quedé pensando en Jake. Ahora pasaría el fin de semana con Jacob, iba a ser divertido, claro, si no estuviera furiosa con el muy idiota.
-- ¿Helen? --ese era papá, seguro mamá le decía que la dejaría a cargo -- pero Bella por favor, ¡es hija de Emmett!
-- ¿A quién sugieres entonces?
--Pues a...
Con la maleta en la mano salí, no tenía porque llevar mucha ropa... compraría más por la tarde.
--Yo podría quedarme a cargo --los dos se giraron a verme, papá pareció pensarlo.
--No --se apresuró a decir mamá, mi padre seguía mirándome
--Bella...
--No, no podría controlar a Helen y si es como Emmett en verdad, tiraran abajo la casa --intenté refutar eso pero no encontré las palabras adecuadas, quizá tenía razón --Jake...
-- ¡No obedeceré a ese perro! --me dolió la palabra tan rápido como la soltaron mis labios pero el solo escuchar su nombre se me revolvía todo y quería golpearlo. Mamá me miró reprobadoramente pero salí de la casa antes de que pudiera regañarme, no sentía ganas de escucharla abogar de nuevo por Jacob.
Escuché a mis padres susurrando varios metros detrás de mí, podía escucharlos perfectamente pero el tema no era interesante... Jacob, yo, la imprimación, algo mal... en definitiva no me importaba. Si la imprimación hubiera sido verdadera, Jacob no se habría ido por tanto tiempo por más mal que estuviera su padre, quizá era egoísta pero mínimo habría venido cada mes, con una vez me habría bastado o por lo menos una llamada, no le costaba nada hacerme una llamada de cinco minutos o un mensaje de texto, también tenía celular. Yo había intentado ir pero lo único que había ganado eran 2 semanas en mi habitación y un super regaño, a los 9, a los 13 y a los 15 años, Jake ni siquiera lo había intentado. Cuando el olor que había extrañado por tanto tiempo me golpeó la cara, despegué la mirada del cielo azul, hasta entonces me había dado cuenta de que había sol, me giré hacia mis padres. Me gustaba verlos bajo la luz solar.
No importaba cuantas veces los viera, siempre era impactante y hermoso, parecían cubiertos de pequeños diamantes. Me sonrieron mirándome embobada, no podía acostumbrarme. Papá me abrazó y me llevó hasta la casa.
--Claro que puedo controlarlos --la voz de Helen muy segura nos dio la bienvenida, papá rió entre dientes.
--Tampoco es que yo necesite niñera --Jake por su parte, parecía altanero y lindo, por más que quisiera odiarlo no podía, pero... --Nessie quizá sí --y lo hacía fácil, lo miré furiosa, papá me tocó la cabeza cuando intentaba hacer que Jacob se lanzara de cabeza por la ventana, no lo miré, sabía que negaba.
--No, no me arriesgaré a que mi carro desaparezca --olvidé a Jacob y miré a tía Rosalie, miraba fijamente a Helen que le sonreía inocente, ni ella misma podría creerse eso.
--Oh vamos Rose, Helen es la única que podría controlarlos --claro, tío Emmett defendía a su hija, ¿por qué mis padres no hacían lo mismo?
--Porque Helen no está siendo injusta --me susurró papá discretamente, no oculté mi desagrado y me alejé de él, me tiré en el sofá vacío y con los brazos cruzados seguí escuchando.
--Estoy de acuerdo con Rosalie -- nada nuevo que mamá dijera eso, ahora seguro tendría niñero y no me dejaría hacer nada... evité pensar en que lo podía controlar, si mi padre se daba cuenta suspendían la excursión y vaya que tengo ganas de no estar en casa en todo el día, me tendrían demasiado vigilada. --Helen es demasiado parecida a Emmett, Nessie no podría contra Helen...
--¡Oigan, hablan como si fuera...!
--...una copia de Emmett con diferente sexo --la interrumpió tío Jasper, ¡jajaja! La cara que puse tío Emmett, lástima que no tuviera una... le sonreí a papá cuando un click se escuchó, él sí había tomado la fotografía. Helen cerró la boca mientras mi padre corría por la estancia con tío Emmett intentando cazarlo.
--Tienes razón Bella --siguió el abuelo como si nada pasara, eso era de todos los días aunque para Helen parecía interesante. --creo que lo mejor será que Jacob se quede a cargo, él cuidará bien de Nessie --gruñí bajo, pero no lo suficiente como para que mamá no me escuchara, su mirada era molesta pero me giré hacia otra parte, ahora todos estarían contra mi. --y creo que podría controlar a Helen, pero no será necesario, ¿verdad?
--Claro que no Carlisle --dijo Helen entre dientes, apreté los labios para no reír, a ella tampoco le agradaba la idea.
--Bueno, será mejor que nos vayamos o perderemos el vuelo... se tolerante hija --me dijo la abuela abrazándome
--Tranquila --mamá
--Tómalo con calma --tío Jasper
--Con cuidado --tía Alice
--No le arranques la cabeza hasta que esté yo aquí --el único que me hizo sonreír, tío Emmett
--Ni que fuera a controlar a Jacob para que se arroje del acantilado --mascullé cuando todos me abrazaban.
--Te cansarías sin razón, no le pasaría nada --dijo tía Rosalie dándome un beso.
--Con cuidado por favor --el abuelo nos sonrió mientras salía.
Miré a Helen, le parecía extraña tanta muestra de cariño, podía verlo. Se me salió una risita cuando tío Emmett le daba un abrazo de oso levantándola del piso y le susurraba un "diviértanse" antes de volver a dejarla en el suelo.
--Jake, dejé el número en el refrigerador, dejaremos encendidos los celulares, el número de emergencia está debajo del mío, y...
--Bella, no cuidaré bebés --interrumpió exasperado Jacob, en ocasiones era divertido --aunque se comporten como ellos --y en otras un completo idiota. Apreté los dientes como dos cuchillas, me estaba cansando en verdad.
--Estaremos solo a unas horas, en cuanto nos llamen tomaremos un avión...
--Mamá por favor, van a perder el avión... adiós --la interrumpí girándome hacia ella, se portaba como si algo me pudiera pasar cuando bien sabía que podía contra un licántropo que se atreviera a hacer algo, además Helen podía ayudar con eso. Después de pensarlo por algunos minutos mi madre respiró hondo y asintió, al fin salían todos.
--Nada de fiestas --papá y tía Rosalie se regresaron y dijeron al mismo tiempo. Tia Rosalie mirando a Helen y papá mirándome.
--No se preocupen --dijo Jacob --no creo que esté el ambiente como para fiestecitas --agregó mirándome, ¿por qué simplemente no se guardaba sus comentarios?. Papá miró fijamente a Helen un momento, después sonrió y dando media vuelta desapareció entre los árboles, con mamá a su lado y los demás siguiéndolos... ¿correrían hasta el aeropuerto?, en fin, no me incumbía.
Volví a sentarme en el sofá, Jacob se sentó enfrente y me miró, Helen miraba a lo lejos por la ventana.
-- ¡Quieres dejar de mirarme! --exploté diez minutos después, Jacob seguía sin quitarme la vista de encima.
--No --contestó simplemente.
Sentí que la furia me cubría, era un... un... ¡aah!, entrecerré los ojos y cuando mi mente estaba por ponerse en blanco, Helen se giró hacia nosotros y dijo algo que me hizo olvidar a Jacob y mirarla. ¿Fiesta?.
--Mi papá dijo... --intenté aclarar mis ideas, de pronto eso me parecía interesante.
-- ¡Estás loca, por supuesto que no! --Jacob se había puesto de pie, miraba alternadamente de Helen a mí. Con que se pondría con esas, yo tenía un as bajo la manga, me giré hacia él y cariñosamente le dije:
--Oh vamos Jake --funcionó, la imprimación parecía seguir vigente un poco, por lo menos con mis ruegos... puse mi mejor cara de sufrimiento y ahogué mi tono de voz --solos nos divertiremos un poco --miré como sus pupilas se dilataban, mi habilidad vampírica y la imprimación juntas, eran buenas armas --no pasará de ahí
--No... no pue...
--Por fa... --me colgué de sus hombros y lo miré
--No Nessie, Edward me dijo que las cuidara, no que... --sacudió la cabeza y pareció despejarse.
¡Rayos!, al diablo la imprimación entonces y los buenos tratos, intenté dominar su mente pero Helen me tocaba el hombro y negaba.
--He estado intentando esto por algún tiempo y creo que lo he dominado --me dijo con un guiño, yo me aparté de Jacob, Helen le sonrió, tocó su mejilla y lo miró fijamente a los ojos. Di un brinco cuando de un ojo de Helen salió lo que aseguré era fuego y del otro hielo y envolvían a Jacob, poco después, Helen se desplomó. --estoy bien, no te preocupes --dijo entrecortadamente, asentí y miré a Jacob, tenía la vista perdida --Jacob, nos ayudarás a organizar la fiesta, te divertirás y no recordarás esto --para mi sorpresa Jacob asintió de inmediato -- ¿algo que olvide?
Miré a mi prima, ¡Wow, que don!
-- ¿Puedes hacer que diga por qué no me llamaba?
--Lo siento, controlo animales, se supone que no hablan
--No importa --le sonreí, pero en verdad importaba, tenía que saber la verdad --no sé si debamos hacer esa fiesta
--Pero si ya dijiste que sí --murmuró aún en el piso
--Pero porque Jacob dijo que no, fue...
--Instinto adolescente --me sonrió poniéndose de pie, yo asentí --no te preocupes, vuelven hasta el lunes, solo serán unos pocos, diez nada más, solo para no estar solos...
Bien, no me preocuparía, una enorme casa sin familia... ¿qué podía salir mal?.
Diez, Helen me había dicho que serían diez nada más, debí haberme asegurado que eran personas no decenas. Pero era divertido, las luces de un extraño violeta que arrancaba brillos más extraños a la piel de mi prima, la música a todo volúmen con vecinos a millas de aquí, los muebles en el tercer piso, el piano de papá en el garaje, cinco sujetos bailando en la mesa antigua de la abuela... ¿¡CINCO SUJETOS BAILANDO EN LA MESA ANTIGUA DE LA ABUELA?!, intenté gritarles que se bajaran de ahí pero un enorme sujeto al que en mi vida había visto se subía y un "crack" me heló la sangre... no, no por favor, eso no... la madera cedió, se dobló y la mesa se vino abajo. Bueno, podía comprar otra y rogar porque la abuela no notara el cambio, también podía romperle una pata y arreglarla como en la otra... sí, eso haría y seguiría divirtiéndome.
Helen como buena anfitriona se paseaba sonriéndoles a todos.
-- ¿Quién es ese? --le pregunté señalando a uno que no tenía apariencia de ser de preparatoria
--No sé --me contestó tranquila, se alzó de hombros, me sonrió y bailando fue hacia los de nuestro curso.
--Hola --cerré los ojos, esa voz aterciopelada me había hecho sentir unos escalofríos espantosos. Respiré hondo y me giré, me había dejado llevar. No olía como papá, aunque bastante bien sí, a decir verdad.
--Hola --le saludé, era un chavo bastante alto aunque no tanto como Jacob, de cabello castaño claro revuelto, un mechón le caía sobre el ojo. Me sonreía y casi podía sentir que intentaba deslumbrarme, tenía unos dientes perfectos y blancos que brillaron ante la luz violeta. Podía escuchar su corazón, acelerado como el mío, miré sus ojos verdes --Sebastian, pensé que no vendrías
--Recién he llegado, mi abuelo no me dejó salir hasta que terminé los deberes --me sonrió, decir que yo los había terminado ya no sería correcto ¿o sí?, él parecía cómodo diciendo que era cumplido pero yo tenía una reputación, así que le sonreí. -- ¿bailamos?
--Claro --al fin me divertiría y con la canción que empezaba mucho mejor, cuando llegábamos a la improvisada pista de baile, escuché algo que volvió a helarme la sangre.
-- ¡MTV llegó!
No supe de donde provenía el grito, solo pude mirar las enormes cámaras que se acomodaban y al apuesto conductor del momento, no...podía...estarme...pasando...esto...
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HELEN POV
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-- ¡Vamos, vamos adentro! --abrí emocionada la puerta, no podía creer que al fin MTV hubiera llegado, cuando lo grité miré a Renesmee que al fin se movía del rincón donde había permanecido aterrada por la fiesta, no supe exactamente lo que pensaba solo había abierto mucho los ojos y se había congelado.
En mi estadía en Volterra había tenido televisión por cable en mi habitación para celos de Jane, no que ella quisiera tenerlo pero no le agradaba que Cayo me consintiera tanto. Había visto MTV a diario con todo el volúmen, sabía que le fastidiaba a Jane. Nunca había podido tenerlos tan cerca y ¡wow, Fabio tiene muy buen trasero en persona!.
Las cámaras de tv se empezaron a acomodar y el programa comenzaba...
-- ¡Súbanle a la música! --grité entusiasmada, esto se ponía excelente. Me detuve con mi prima mientras iba por un trago, seguía congelada junto a Sebastian -- ¿has visto a Jake? --Renesmee negó sin despegar la vista de las cámaras --me vas a decir que tienes pánico escénico
-- ¿Qué hace MTV en la sala de la casa de mis abuelos?
--Graba la mejor fiesta del siglo --contesté sonriente, esta niña en verdad me necesita, no sabe divertirse --tranquila Nessie, todo va bien. Te prometo que si se sale de control se termina... nunca se me ha descontrolado una fiesta
-- ¿Cuantas has hecho?
-- ¿Contando esta? --pregunté pensativa, Renesmee asintió. Hice memoria e incluso conté con los dedos --una
-- ¡¿QUÉ?!
--Pero lo tengo en los genes
--Si alguien mira...
--Renesmee, están demasiado ocupados como para mirar televisión y menos ese canal. Ya diviértete, tranquila --agregué empezando a bailar, tenía que ir por mi trago y los dejé atrás.
Tomé la botella y recargada en la mesa me giré, Renesmee parecía más tranquila y... miré hacia todas partes... Jake bailaba con una chica, um... debería intervenir, pero controlado no me serviría de nada, no lo recordaría. Abrí la botella y debí haber recordado que ningún humano se bebía una botella de vodka sin respirar, cuando la bajé, todos aplaudieron entusiasmados. Me dieron otra y lo volví a hacer. Para la tercera tuve que recordar tomarla mínimo de dos tragos y aún así todos estaban impresionados. Entre cada trago miraba hacia Renesmee, no fuera a tomar de más y se me desapareciera. Cuando la cámara me enfocó me llevé una botella nueva a la boca, cuando empezaba a beber me di cuenta de que era Whisky, bueno, no había tomado más de quince botellas de vodka así que no pasaría nada, empecé a beber ante el coro de "bebe, bebe, bebe". Cuando casi terminaba la botella escuché un sonido familiar, era como olas de mar estrellándose contra piedras... dejé la botella vacía y agarré otra, la abrí y tomé un trago mientras pensaba en ese sonido... miré la botella, tenía un sabor diferente... mmm ron, rico también y volví a escuchar las olas, no había tomado tanto para tener alucinaciones, ¡uy no!, mi celular... celular, ¿dónde había dejado mi celular?... mi teléfono, tomé otro trago y pensé en donde rayos había dejado mi celular, soy vampiro por todos los cielos, debo recordar que lo dejé sobre el auto de Emmett cuando fuí a dejar el piano, sí, eso había pasado. Me escabullí a como pude hasta el garaje...
¿Rosalie?. Las olas volvían a sonar y con el oído de Rosalie mejor apagar un poco la música así que corrí hasta la estancia.
-- ¡A CALLAR TODOS! --grité mientras apagaba la música -- ¡sshh, solo un momento! --aclaré con las manos en alto, cuando hubo un silencio sepulcral, dejé la botella vacía en la mesa y contesté. -- ¿Rosalie, pasa algo? --podía escuchar el aire del otro lado, ¿no estarían regresando o sí? --parece que corren
--No, seguimos en la montaña y Emmett tiene la ventana abierta
--Oh déjalo Rose, están bien, ¡oye mira, una chica parecida a Helen en la tele dejó de moverse y contesta un celu...!
Demonios, no, no... me tiré un clavado detrás del sofá, y me arrastré hasta la cocina.
--Eh desapareció, eso es raro... nada se mueve --ayy a buena hora se le ocurría a Emmett ponerse observador.
--Helen, Alice miraba televisión y dio con un canal en el que parecía haber una fiesta en una casa muy parecida a la nuestra
-- ¿A sí, y eso a que viene?
-- Oye Rose, ¿por qué ahora que hablas con Helen nadie se mueve?, ese de ahí parece Jake --Emmett por todos los santos, ¿por qué no se quedaba callado?, me asomé por la puerta y rogué a uno que se pusieran a bailar sin música, me miró mal y se alejó. ¡Maldita sea!
-- ¿Qué pasa?
-- ¿Es verdad lo que dijo Alice?
¡Por mi madre santa!, todos están ahí.
--Helen, ¿todo anda bien por ahí?
--Claro Rosalie, ¿por qué la pregunta?, hacía una pijamada con Renesmee
--Quiero hablar con ella
--Se está bañando, le pintaré las uñas. Jacob ronca desde hace rato --la voz me temblaba, mi última esperanza era que no lo notara.
--Muy bien, volvemos el lunes
--De acuerdo --cerré el teléfono y volví a encender la música -- ¡QUE SIGA LA FIESTA!
Arrojé el teléfono y me uní de nuevo a la fiesta.
Las botellas circulaban y trataba de no terminarla para poderla pasar. Tomé de todo tipo de alcohol, desde cerveza pasando por vodka hasta tequila y aguardiente. Los cartones empezaron a estorbar al caminar, algunas botellas vacías se rompían seguido y... ¿por qué no había autos en el garaje?... debieron haberse ido en ellos al aeropuerto.
--Helen
--Hoolaaa Nesssie
--Estás borracha
--Un poquito y es divertidisssimo
--Regresaron
-- ¿Quienes? --traté de enfocar a mi prima y no perder el equilibrio, me pregunto que tanto alcohol habré tomado
--No creo que tarden más de cinco minutos en llegar --miré junto a Nessie, ese chico estaba bastante guapo y vagamente me recordaba algo.
-- ¡Bien, que se unan a la fiesta! --intenté irme bailando pero Nessie me detenía del brazo, se miraba preocupada
--Helen, se supone que no debíamos hacer una...
--Fiesta --el susurro me llegó apagado, mi sentido vampírico parecía apagarse un poco también. Miré hacia la puerta principal, Nessie se me pegó al lado. Edward parecía un vampiro -- ¡jajajaja! --no pude evitar soltar la carcajada, Edward parece vampiro, era divertido, me acerqué a él riendo.
-- ¿Qué significa esto? --miré Carlisle, de repente todo me parecía gracioso y bueno, lo era. No podía dejar de reír
-- ¡LA FIESTA SE TERMINÓ! --gritó Edward furioso, Nessie ya había apagado la música y yo no podía dejar de reír, intenté evitar que todos se fueran, pero al mirar a Carlisle ahí y la cara que tenía Edward huyeron inmediatamente, yo tuve que recargarme en Carlisle, quería dejar de reír pero no me era posible.
--Abueelo, te quiero muushoo --me abracé a Carlisle, no había podido decírselo antes y ahora me parecía un excelente momento.
-- ¡Jacob, se suponía que tú...! --gritó Edward furioso, pero se interrumpió, no supe la razón.
-- ¡HELEN SOIZIC McCARTY!
Sentí que algo frío me cubría completamente y de repente podía ver todo más estable, nada se movía y había dejado de reír tontamente, miré a mi alrededor, Edward que regañaba a Renesmee me miró, me separé de Carlisle y me giré hacia la puerta, pude ver a los demás congelados a mitad del jardín y el tenebroso grito que acababa de quitarme la borrachera de golpe, se volvió a escuchar.
-- ¡HELEN SOIZIC!
Sabía que el sentir las piernas de gelatina estaba en mi cabeza, pero no podía moverlas, podía asegurar que me caería si daba un paso. ¡Cómo rayos había averiguado mi segundo nombre!, casi lo había olvidado, Aro lo supo porque tocó mi mano y desde que llegué no he pensado en eso, miré a Edward preguntándome si él lo había escuchado pero negó. Me tomé del marco de la puerta y di un par de pasos, como si hubiera sido un imán, lo primero con lo que me topé fue con la furiosa mirada dorada de Emmett junto a ¿un enorme trozo de metal?, no, no era un enorme trozo de... ¡por Dios, el jeep!, podía ver las llantas debajo del metal. Tragué saliva para volver mi mirada a Emmett que me señalaba junto a él. Tenía que ir, sabía que tenía que ir pero mis piernas no me obedecían... ¡por todos los santos, estaba aterrada!, nunca había sentido algo así.
--Será mejor que vayas --susurró Rosalie, podría jurar haber visto una mirada de lástima.
Asentí y tragué saliva, era mi padre, no podía hacerme nada... repitiendo eso di un paso y después otro, no podía hacer más. Emmett parecía impacientarse.
-- ¡NO QUERRÁS QUE VAYA POR TI! --rugió de nuevo, un gruñido amenazante acompañó el grito y en vez de avanzar, retrocedí hasta Carlisle.
--Emmett respira hondo --murmuró Carlisle mirándome, Emmett lo hizo pero cuando su mirada se posó en mi, no se había ablandado para nada
--El tío Emmett da miedo --susurró Renesmee a mis espaldas, Edward sonrió levemente y yo deseé ir a esconderme.
--Edward --miré a Emmett, hacía un gran esfuerzo por tranquilizarse, podía verlo --tu piano está debajo de lo que quedó de... de... mi jeep.
Una enorme ola de calma nos invadió, agradecí con el alma a Jasper por eso y en menos de un segundo estuve junto a Emmett, del pecho de Edward había escapado un gruñido sordo y yo sabía que algo así era peligroso.
-- ¿Una explicación? --miré a Emmett, abrí la boca para decirle una grandiosa mentira pero la volví a cerrar, Edward estaba junto a mi revisando los trozos de madera y algunos trozos de marfil... eso había sido su piano, un piano antiguo debería añadir. Para mi sorpresa dio media vuelta y regresó a la casa.
--Mi mesa --Esme acababa de entrar
-- ¡Mi computadora! --esa no la había visto, también le debería a Alice.
Los demás regresaron sus autos al garaje, hasta entonces me había dado cuenta de que todos los autos estaban en el jardín, solo rogué para que el convertible rojo de Rosalie siguiera intacto.
--Mi explicación --murmuró Emmett, sentí que algo me recorría la columna, pero eso también era juego de mi imaginación.
--Papá te juro que no fue mi intención hacer esto --me giré hacia él y me aseguré de que mi mirada reflejara todo mi arrepentimiento. La expresión de mi padre cambió radicalmente de una seriedad extrema a una de sorpresa. --te juro que pagaré todo...
--No se trata de dinero Helen, había otro vampiro además de ustedes aquí... --agregó sacudiendo la cabeza, parecía estar un grado más allá de sorprendido.
--Sí papá, Sebastian, también vegetariano
--Imagina que el chico que conducía mi jeep --intenté refutar eso, pero no había otra opción para que este hubiera terminado hecho un inservible montón de metal sobre el piano de Edward --no se hubiera puesto el chaleco de seguridad al estrellarse contra este árbol y se le arranca la cabeza...
--Exageras con eso papá
--No, no exagero, pudo haber pasado y se riega toda la sangre... ¿que habría pasado?
--Yo puedo estar en presencia de la sangre sin que me afecte, con los Vulturis me pasó mucho
--Tú sí te habrías controlado pero y... ¿Renesmee, Sebastian?
Bajé la mirada, era verdad. Me había emocionado tanto con la fiesta que me había olvidado de controlar todo y si...
-- ¡No puedo creerlo Renesmee, cuando te dije que no quería fiestas... y deja ya de controlar a Jacob!
--Papá --dejé de ver el piso, él seguía molesto -- ¿podemos entrar a la casa?, no es justo que regañen a Renesmee, no fue su culpa, prácticamente la manipulé para que aceptara, ella no quería hacer nada y... yo controlo a Jacob --murmuré entre dientes, de pronto el brillo discreto de mi pie derecho me parecía sumamente interesante . Adentro, Edward dejó de gritarle a Renesmee. Una mano cálida me levantó la cabeza de la barbilla, Emmett me miraba intensamente, casi me sentía incómoda.
--Creí que quemabas y congelabas las cosas
--También controlo animales y Jacob es... pues... prácticamente un... animal
--Vamos adentro.
Cuando entramos, todos estaban muy molestos reunidos en el comedor. Edward me señaló a Jake que miraba lejos por una ventana, yo sonreí apenada.
--Se le va a pasar en unas horas --no podía decir que estaba en fase de prueba
-- ¿En qué demonios pensaban?
--Edward, yo...
--Escuché lo que le decías a Emmett, pero Renesmee tiene su parte de culpa en esto --me interrumpió, estaba menos molesto que mi padre y la diferencia era bárbara. --Renesmee...
--De nuevo al encierro, ya sé
--No, has estado demasiado tiempo aislada --miré sorprendida a Edward, Renesmee estaba igual que yo --seguirás con los herbívoros y sin tarjeta de crédito
--Vamos a que duermas hija, es tarde --Bella abrazó a Renesmee y se la llevó como si nada hubiera pasado
--Mmm --me giré hacia mi padre, ese tono pensativo no me gustaba en nada --Helen creo que ahora serás tú la enclaustrada --una mueca de incredulidad me cruzó el rostro sin siquiera haberme puesto a pensar en hacerla
-- ¿Me estás castigando? --pregunté aún atónita, no podía creerme eso.
--Sí --mi boca se cayó, seguía sin creerme lo que escuchaba, el hombre o vampiro, como fuera, que se había burlado de mi con una charla de sexo, me castigaba... eso si era bizarro.
-- ¡No puedes! --murmuré, no podía decir más. En mi vida o mi existencia... en ninguna de las dos me habían castigado, nunca.
--Claro que puedo
--No, no...
--Cuando intenté darte esa charla de padre a hija...
--Nunca fue tu intención hacerlo
--Da igual, pero me dijiste que no eras una niña
--Y tú dijiste que era tu niña pero eso que tiene que ver con que me castigues... ¡no puedes hacerlo papá por favor!
--Sí puedo y lo voy a hacer, Helen desobedeciste a Rosalie, te portaste como una niña
--Pero Rosalie no es...
-- ¿Qué?
--Pues... por favor papá --no podía creer que estuviera rogando, ¡yo! Rogándole a un hombre, por muy padre mío que fuera
--Desobedeciste a Edward también y rompieron demasiado sin contar mi jeep, experimentaste con Jacob
-- ¿Cómo?... ¿cómo sabes eso, cómo supiste mi segundo nombre?
--Eso no importa
--Claro que importa, es más... dime cómo supiste eso y aceptaré mi castigo --increíble lo que mi curiosidad lograba.
--Soy padre, lo sé todo
--¡Eso es absurdo!
--No tanto hija, absurdo sería que alguien de 20 castigue a otro de 18
--Tengo como 73 --mascullé molesta, no podía estarme pasando nada de eso, no podía estar castigada
--Y yo como 93, ese argumento no sirve
--Pero...
--Estás castigada --se cruzó de brazos y me miró desde su altura, los músculos de sus brazos se marcaron amenazantes, dibujó una sonrisa pícara y agregó: -- ¿algún problema con eso?.
Lo miré detenidamente, se veía imponente, si no aceptaba me obligaría a aceptar, lo sabía bien. Así que respiré hondo y contesté:
--No, ninguno papá...
Sion
P.D.Espero señales de vida...
