Capítulo 4
El timbre sonó y la clase dio término, Sesshōmaru y Naraku fueron los únicos que permanecieron sentados, quedando solos en el salón. El primero esperaba a que cierta castaña le enviara un mensaje para verse, el segundo solo quería molestar.
—Yo tengo hambre, creo que iré a comer algo…—comentó Naraku poniéndose de pie— Por cierto Sesshōmaru…—preguntó arreglando sus cosas para salir— ¿No irás con ella?
Sesshōmaru lo ignoró, Naraku era la menor de sus preocupaciones.
—Pero que cosas digo—dijo golpeando su palma con el puño— , de seguro ella está con… ¿cómo se llama? ¡Ah!, si, Kohaku, el joven y atractivo hermano menor de Sango, un chico muy amable y agradable…—al ver de reojo que Sesshōmaru no se inmutaba prosiguió—la pareja perfecta para una joven alegre y simpática como, "tu" Rin.
Naraku se giró, solo para ver a un enardecido Sesshōmaru abalanzándose sobre él, la triste realidad le mostró que ni siquiera le había puesto atención.
Únicamente, un golpe contra la pared fue lo que atrajo la atención de un "sorprendido" Sesshōmaru, que haciéndose el desentendido al discurso pronunciado, le indicó con su dedo índice el casi imperceptible audífono blanco que decoraba su oído.
No había escuchado media palabra, intentaba desde el timbre comunicarse con Rin.
La furia de Naraku y su expresión de humillación fue el aliciente para que Sesshōmaru esbozara una sonrisa.
—Tienes demasiado tiempo libre—mencionó quitándose el audífono. —aunque no te molestes en repetir tu discurso, de todas maneras poco mi importa lo que tengas que decir.
No era la venganza que pretendía, pero por el momento era gratificante verlo enardecido, Sesshōmaru ganaba esa ronda.
—Por cierto —pregunto Sesshōmaru, ahora él saliendo del salón—… porque molestar a una niña como Rin… ¿ahora te dedicas a robándoles dulces a los niños?
—No es ella la que me interesa —se acercó a su compañero quedando juntos en el marco de la puerta— eres tu…—Sesshōmaru frunció el ceño y tensó el cuerpo atento a cualquier extraña reacción —…no cabemos ambos en este instituto. — Y rematando con una sonrisa burlona, salió al pasillo directo a la escalera.
Sesshōmaru exhaló liberando un poco de tensión, ese "eres tú" le había provocado un dejo de pánico.
—Para ti ella es lo más importante—prosiguió Naraku antes de comenzar a bajar las escaleras—, pero ¿para ella lo serás tú?
Y dejando en el aire la incertidumbre se retiro.
Una simple mirada de reojo le dedico Sesshōmaru a Naraku, ¿Qué si él era lo más importante? ¿Acaso eso no era obvio? Para Rin él era todo…
— ¡Hola! ¿Podemos vernos?—Rin no había contestado su llamada pero si un mensaje, la buscaría de inmediato y hablaría con ella. Perdiendo el interés por completo en las venenosas palabras de Naraku bajó las escaleras para encontrarse con ella. A punto de salir al patio trasero del instituto, tomó nuevamente su celular, y recordando que se había puesto los audífonos cuando Naraku comenzó su discurso lo hizo sonreír, Rin siempre hacía eso cuando él la regañaba por cosas sin importancia.
Después de todo, él si aprendía cosas nuevas a su lado.
La divisó desde lejos y sus pulmones se llenaron de un aire distinto al resto de la jornada, era una mezcla entre oxigeno y alivio, sin embargo esa sensación agradable duró muy poco, su paso se disminuyó, su oxigeno se volvió denso y una incomodidad se alojo en su pecho.
«Para ti ella es lo más importante, pero ¿para ella lo serás tú?»
La volvió a ver, esta vez; deteniendo su marcha por completo, Rin tenía el ceño fruncido, parecía concentrada y nerviosa.
La imagen de ella y Kohaku conversando entre risas volvió a su pupila endureciendo sus facciones.
Ella quizás quería contarle sobre el muchacho o peor. Peor, mucho peor.
Cuando Rin notó su presencia Sesshōmaru estaba a pasos de ella detenido y concentrado en la nada, algo común en él, parecía pensativo, enojado y a punto de explotar.
Rin recordó como a la entrada del colegio lo había encontrado hablando con Naraku… quizás, ellos de seguro habían "peleado".
Y sus miradas se cruzaron, el enojo y el nerviosismo se enfrentaron aumentando la reacción del otro.
Sesshōmaru resoplo con desgano y Rin esbozó su mayor sonrisa, ninguno parecía sincero.
— ¡Tengo que hacer una pregunta! —dijeron a coro estado frente a frente, Rin se sorprendió, Sesshōmaru se enojó mas.
—Usted primero Sesshōmaru-Sama—dijo Rin aspirando profundo—usted jamás hace preguntas.
Sesshōmaru quiso refutar pero era cierto, él jamás preguntaba; en parte porque todo lo sabía y también porque Rin no se guardaba nada, a él le contaba todo con confianza y lujo de detalles… Aunque ahora que lo pensaba bien, no recordaba haber escuchado ni siquiera su apellido.
—Dígame… —y Rin lo sacó de su distracción
— ¿has besado a algún chico? —pregunto sin rodeos.
Rin abrió la boca, mas no salió palabra alguna de ahí.
—Rin…—insistió rápidamente.
—No. — Respondió tajante ella— ¿y usted? —y por primera vez, todo el aire de niña y gestos infantiles habían abandonado a Rin, su pregunta salió directa y más bien dura.
«Rin cree que eres gay…»recordó las palabras de Inuyasha, ¿cómo había podido olvidarlo?
Para Sesshōmaru el tema volvió a ser divertido, la Rin que tenía al frente era una mujer, pequeña y bien extraña, pero una mujer, esperaba muy seria una respuesta importante y no se movería hasta conseguirla.
Para Rin la espera se estaba alargando demasiado, ¿acaso Sesshōmaru sentía vergüenza de contestar?
—No.
A Rin se le cayeron los hombros por la decepción.
Ahí lo tenía en frente, al final había reunido el valor para preguntarle y la única estúpida respuesta que había conseguido era ¿no?
Obviamente no le creyó.
— ¿Entonces aún no besa a un muchacho?
—Rin, no tengo interés…
—No debería avergonzarse.
—Rin, yo no…
—Yo lo apoyare y querré siempre
— ¡Rin!
—Yo solo deseo su felicidad.
— ¡Rin!
—Y si su felicidad es al lado de Naraku yo siempre apoyare y defenderé su amor.
—…—Sesshōmaru no siguió interrumpiendo su diarrea verbal, la última parte llamo negativamente su atención. ¿Naraku?
Así que Rin creía que él y Naraku… Su estomago se revolvió.
—Siempre creí que se llevaban mal —Rin esbozó una triste sonrisa y prosiguió— hoy cuando llegue y los vi creí que estaban peleando —bajó la cabeza para murmurar algo que Sesshōmaru no logro distinguir—y al principio me molesté porque usted faltaría a su promesa, pero ahora veo que fue solo una forma demostrarse su amor…
Y sus ojos se llenaron de lágrimas que intentó por todos los medios contener.
Sesshōmaru seguía mudo, y esta vez por una buena razón.
Si le decía a Rin que no era gay ¿Qué pasaría?
