Hola hola

He vuelto a clases, así que tengo mucho menos tiempo que en navidades -.-

Aun así, estoy haciendo lo posible por seguir mis historias (aunque esta es por el momento la más activa) ^.^''

La cosa es que he estado escribiendo en los próximos capítulos de mis otros fics y estoy intentando acabarlos cuanto antes. Espero que no os esteis hartando de mi .

Advertencias: Tonterias, escenas un poquito enternecedoras (según los gustos), puede que alguna falta de ortografia (aunque el corrector de google me ayuda a que sean las menos posibles) y demas cosas de todo tipo.

Descargo de responsabilidad: Inazuma eleven go (normal, chrono stone, galaxy) y sus personajes no me pertenecen, solo los uso para mis extrañas ideas de historias.

Notas de la autora: Ya he subido la imagen de Jason y lo que pone en su camiseta al instagram sicopata_inactiva_love_candy quien tenga curiosidad por como es mas o menos Jason puede entrar y mirarlo ^.^

Capítulo 4: Una noche en casa de Tenma

-¡Esas súper técnicas han sido geniales! –grito Tenma a los dos huérfanos una vez habían vuelto a su casa. Las gerentes habían curado el golpe en la cabeza de Zaphire y estaban revisando a todo el Raimon para que las lesiones duraran lo menos posible.

-Pero, Zaphire-sempai y Jason-sempai no han hecho todo lo que saben. –dijo la menor con un puchero.

-¿A qué se refiere con eso? –preguntó Fey serio.

-¿El qué? –dijo Zaphire mientras dejaba de inspeccionar la habitación del castaño.

-Se refiere a que Charlotte tiene que aprender a callarse. –dice el peli rosa cruzándose de brazos y mirando serio a la menor.

-Charley-chan lo siente. –dice bajando la mirada. El mayor de los huérfanos suspiró y le acaricio la cabeza.

-Lo importante es que, en cuanto el Raimon se haya recuperado deberíamos ir a buscar a nuestros compañeros. –dijo mirando a Fey a los ojos y frunciendo el ceño. Seguía con esa sensación de que les ocultaba algo, pero no podía decirlo así porque si, todavía podía estar equivocado. El peli verde le devolvió la mirada intentando averiguar lo que había en las profundidades de esos ojos rojos que tanto se parecían a los del castaño pianista.

-Pero, -dijo Zaphire sacándoles de esa guerra de miradas. -¿Cómo sabremos quién está en cada época?

-Eso no me lo había planteado. –dijo pensativo Fey.

-Solo hace falta que ellos tres vayan siempre con nosotros a las épocas. –dijo tranquilo Shindou. –Así podrán reconocer a sus compañeros, puesto que nosotros no les conocemos. –esa era una de las razones por las que quería que fueran, la otra, la había hablado con Kirino la noche anterior cuando Jason se había dormido.

-Las lesiones no duraran más de dos días, a pesar del juego duro, son solo golpes o moratones. –dijo Aoi entrando al cuarto junto a las otras dos gerentes.

-Deberíamos irnos a buscarles mañana temprano. –dijo de repente Alpha sobresaltando a todos. –Si tardamos más ese hombre podría volver a aparecer y lesionar en serio a más gente. Además, con ellos dos, somos suficientes para jugar un partido y si lo que han dicho de que todos los que vivían en el orfanato jugaban al futbol, las personas a las que encontremos también podrían jugar con nosotros. –termino de decir sin cambiar en nada sus facciones. Todos le miraron durante un rato.

-Yo creo que tiene razón. –dijo Zaphire después de un rato. –Esperar a que todos se recuperaran sería como darles la oportunidad de lesionarnos a todos y mandarnos a otras épocas sin que podamos hacer nada. –dijo con un puchero. Jason suspiro, eso era lo que quería evitar, ir a otras épocas con esas tres personas. Con el peli verde, por la sensación de incomodidad y de que ocultaba algo, y con el peli rosa y el castaño porque, a pesar de sentirse protegido y a gusto a su lado, también sentía eso extraño, nunca había sentido nada parecido y eso le asustaba.

-Además, esperar a que todos se recuperen solo nos atrasaría. –dijo tranquilamente Kariya. Hikaru le dio un pequeño codazo por la falta de tacto al decir las cosas.

-Entonces, mañana a primera hora nos veremos aquí para irnos. Ahora será mejor que descasemos. –dijo Shindou mientras se ponía de pie.

-Podríamos quedarnos todos aquí y hacer una fiesta de pijamas. –dijo emocionado Tenma.

-Tienes razón, sería muy divertido. –apoyo Shinsuke con los ojos brillantes.

-Y podríamos hacer una guerra de almohadas. –dijo Zaphire acercándose a los dos chicos junto con Charlotte.

-Chicos, os traigo galletas. –dijo Aki entrando por la puerta.

-Aki-nee, ¿podemos hacer una fiesta de pijamas? Prometo que no haremos mucho ruido. –dijo poniendo cara de corderito.

-Está bien, pero no quiero quejas de los demás inquilinos. –dijo mirando fijamente a Tenma. Este asintió efusivamente.

Tras innumerables y algunos absurdos juegos, los jugadores no lesionados del Raimon y los huérfanos decidieron dormir. Al no haber futónes suficientes, se decidió que en cada uno durmieran entre dos y tres personas.

A mitad de la noche, Fey se despertó. Desde que había comenzado a darle vueltas al asunto de los niños, no había conseguido centrarse en las cosas, y menos dormir bien. Se fijó en donde la causa de sus preocupaciones debía dormir junto a Kirino y Shindou, sin embrago, ahí solo se encontraban los dos últimos mencionados durmiendo plácidamente uno al lado de otro. Fey frunció el ceño. ¿Dónde se podía haber metido ese chico? Decidió salir al pasillo para ir a la calle a despejarse.

Se levantó con cuidado de no despertar a su peli morado e inexpresivo compañero y se acercó a la puerta, la cual abrió con cuidado de no hacer ruido. Salió a la calle y respiro hondo.

-Me imagine que acabarías saliendo. –la voz del joven huérfano le sobre salto.

-¿Qué? –pregunto Fey entre sorprendido y desorientado.

-Las ojeras, perderte en tus pensamientos… era cuestión de tiempo que salieras por la noche al no conseguir dormir. –dijo el peli rosa enderezándose y abriendo sus penetrantes ojos rojos. Hasta ese momento había esperado pacientemente apoyado en la pared con los brazos cruzados y los ojos cerrados para que al día siguiente no se notara tanto la falta de sueño.

-¿Qué quieres, Jason? –pregunto serio el peli verde una vez los rastros de sueño desaparecieron.

-Quiero saber qué es lo que ocultas y que tiene que ver conmigo, cada vez que me ves frunces el ceño como si sospecharas algo extraño o me analizaras buscando algo. –dijo frunciendo el ceño. Se hizo el silencio durante algunos minutos.

-¿Has recordado algo de antes del orfanato en lo que llevamos de día? –el peli verde no respondió, fue directo a lo que le interesaba. El otro chasqueo la lengua molesto para después asentir. Fey presto más atención.

-Aunque no es nada concreto. Son solo imágenes, con personas que tienen la cara borrosa. Siempre aparecen dos hombres, da igual cual sea la escena, siempre están ahí, a mi lado. Dándome la mano, abrazándonos los tres… -Jason dejo de hablar pensando en los flashes de memoria que le llegaban desde hace unas pocas horas. –El instituto Raimon. –dice llamando la atención de Fey. –Recuerdo estar allí, pero no es igual que ahora, es más grande y tiene más colores. Estoy con esos dos hombres, y en el campo de futbol nos encontramos con más personas, algunos son adultos, otros niños, pero no puedo ver la cara de ninguno. –termina mirando a los verdes ojos del contrario. –Tú ya sabes lo que querías, ¿ahora me dirás que está pasando? –pregunto cansado. Si esa vez no le contestaba, no lo iba a intentar más. Él podía ser muy cabezón, pero ya estaba consiguiendo suficientes dolores de cabeza con los golpes de memoria que tenia de vez en cuando.

-Habrá un momento en el que lo sabrás, al igual que los demás. Pero no quiero decir nada hasta comprobar mejor las cosas. –dijo Fey causando un suspiro en el otro. –Aun así… -continuo Fey al ver como Jason se dirigía hacia la entrada, posiblemente a dormir. La voz le hizo parar en seco. –Sería bueno que me dijeras cada vez que recuerdes algo, puede contribuir a que se puedan solucionar las cosas. –dijo dándole la espalda. Jason soltó una risa seca, y sin más, volvió al cuarto donde todos estaban durmiendo. Si sus dos nuevos compañeros se despertaban y no le veían durmiendo al lado suyo, le iban a echar una buena bronca.

Fey se quedó solo. Cada vez tenía más claras las cosas. El Raimon dentro de unos años en los recuerdos de Jason, caras borrosas, dos hombres… Fey pondría su mano en el fuego al jurar quienes eran esos dos hombres de los que Jason le había hablado. Sería mejor que entrara a intentar dormir. Mañana tenían un viaje largo.

Cuando entro a la habitación, Jason ya estaba dormido. Fey miro ese futón atentamente. El peli rosa de ojos rojos estaba plácidamente dormido entre los brazos de los otros dos, mientras el oji azul apoyaba su cabeza sobre el hombro contrario y el castaño tenía la cabeza casi sobre la del peli rosa de en medio con la nariz metida en los cabellos de la parte trasera de esta. Fey sonrió, no podía evitar que le enternecieran los actos que los dos mayores tenían con el otro, aunque eso significara poner en riesgo el equilibrio del espacio y el tiempo. Suspiró apartando la mirada y se dirigió a donde Alpha seguía durmiendo, metiéndose a su lado bajo las mantas y acercándose un poco al mayor para sentir su calor. Como acto reflejo, el peli morado se giró hacia él y se acercó un poco más. Fey suspiro al sentir el calor antes de caer completamente en los brazos de Morfeo.

Y colorín colorado, este capítulo se ha terminado.

Que no os confunda mi tono para hablar (escribir), realmente estoy mas "chof" que nunca porque me he "peleado" con una amiga, pero bueno, se que mi vida no os interesa.

Espero que el capítulo os haya gustado y agradezco a todos los que leeis el fic.

Besos y abrazos para todos ;·)