Hola, mis queridos lectores. He venido con un capítulo nuevo de esta hermosa historia. Espero que puedan ayudarme dándole like a mi página de Facebook EAUchiha-Fanfiction y a mi Facebook personal Anne Kristina Rodríguez (en mi perfil está el enlace directo a ambos perfiles) desde allí estaré pendiente de ustedes y publicaré sobre mis próximas actualizaciones.

Agradecimientos especiales a mi Beta: Hikari Takaishi Y

Espero que la lectura sea de su total agrado.

Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto.


Capítulo 4.

Después de la terrible noche que pasó, esperaba despertar de mejor humor, el recuerdo de una fastidiosa pelirroja lo hace gruñir del coraje. Aún estaba indignado de que ella se hubiera aprovechado de él para obtener sus cinco minutos de fama. Sólo espera que la prensa no arme mucho jaleo con esa bochornosa situación.

A pesar de todo, se levantó con una convicción en mente. Ir a casa de la pelirrosa y disculparse con ella por su falta, esperaba que Sakura fuera comprensiva con él y le diera la oportunidad de redimirse.

— Buenos días, hijo— saludó su madre al verlo entrar al comedor.

— Buenos días, madre, hermano— saludó con rapidez.

— ¿Por qué no te sientas?— preguntó al notar que él sólo estaba revisando lo que había para desayunar.

— Porque tengo prisa— respondió sin más. Envolvió unas cinco tostadas en unas servilletas y se tomó a pecho el jugo de naranja.

— ¿Irás a ver si aún tienes una oportunidad, hermanito?— inquirió burlón.

— Aa— emitió en respuesta. Tomó una tostada extra y salió del comedor— ¡Volveré mas tarde!— gritó desde la puerta de salida.

¡Invítala a cenar!— ordenó su madre.

¡Claro!— respondió y luego se escuchó la puerta cerrarse.

Mikoto dejó escapar un suspiro involuntario y luego sacó el periódico que había estado escondiendo debajo de la mesa cuando vio a Sasuke aparecer.

Esa muchachita resbalosa— rugió ella con rencor— puedo tenerle aprecio a Naruto-kun, Kushina-chan y a Minato-kun. Pero definitivamente detesto a esa niña, ella es la peste en esa familia. No puedo creer que le haya hecho eso a mi bebé.

— Ya cálmate, mamá— pidió Itachi con nerviosismo— Esperemos que ella no haya visto eso aún.

— Esperemos— suspiró de nuevo.

No tenía idea de quién es esa niña, pero si su hijo se estaba esforzando tanto, debía ser alguien sumamente especial para él.

...

Estacionó frente a la casa de la Haruno y se bajó, decidido a hablar con ella. Se paró frente a su puerta y la tocó un par de veces. Escuchó unos pasos ligeros desde adentro y pronto la vio de pie frente a él. Se veía demacrada, ojerosa, vestía un pantalón de pijama y un sostén deportivo.

— Sakura— pronunció con suavidad.

— Sasuke— respondió a secas— ¿Qué haces aquí?

— Vine a disculparme por lo de ayer— dijo.

— No hay nada que perdonar— él suspiró aliviado— Tú y yo sólo somos unos conocidos, fue un placer conocerte y te doy las gracias por lo que hiciste por mi auto. Adiós— quiso cerrar la puerta, pero él se lo impidió.

— Quiero que me escuches— pidió— No estoy aquí sólo porque somos unos simples conocidos, yo quiero algo más y tú también...

— No, no quieres— refutó enojada— No pensaste en eso cuando estabas enrollado con una pelirroja...

— ¿Qué?— preguntó incrédulo.

— Tienes el cinismo de negármelo en la cara cuando yo lo vi, tienes una fotografía en el periódico y una imagen dice más que mil palabras— intentó cerrarle la puerta en la cara, pero él usó su fuerza a su favor, se metió a la casa y cerró la puerta— Es mejor que salgas antes de que te denuncie por invasión de propiedad privada.

— Quiero ver esa maldita fotografía de la que hablas— ordenó.

— Como quieras— ella fue a la cocina y buscó el periódico. Estuvo a punto de ponerle la bendita página en la cara con fuerza, pero se contuvo.

— No es lo que parece— se defendió— Es la prima de Naruto. Cuando se enteró que él iba a una fiesta donde yo tendría que estar también, se coló y se me pegó toda la noche porque la vista de la prensa estaba puesta en mí.

— Quiso sus cinco minutos de fama— argumentó ella.

— Sí— le dio la razón— pero no le correspondí el beso.

— Si tenías ese compromiso, ¿por qué no me lo dijiste? Yo lo hubiera entendido— reclamó dolida.

¡Yo no sabía!— gritó desesperado— Mi padre lo organizó todo, mandó a mi hermano con unos guardaespaldas para buscarme porque suelo escabullirme de esos eventos ridículos. Y cuando quise llamarte para decirte que no podría ir, pero que enviaría a alguien a buscarte, me di cuenta que había dejado mi teléfono en el casillero de los vestidores. Recordé el papel que me diste con tu número, pero mi madre mandó a lavar la camisa donde lo había guardado.

— ¿Ibas a mandar a buscarme?— preguntó conmovida— ¿Por qué?

— ¿Cómo que por qué?— debatió extrañado— Porque me interesa conocerte, eres la mujer más fascinante con la que me he topado y sería muy tonto si te dejo ir.

— Es que esto, tú y yo. Yo no estoy acostumbrada a esto, debes tenerme paciencia— confesó con pesar— Siempre fui el marimacho, la fea, ningún chico me trataba bien, excepto cuando fingí ser uno. Pero ahora tú, llegas y me das esa atención que nunca he recibido.

— No sé que decirte, no soy bueno con los sentimientos— admitió avergonzado— Pero puedo decir que nada de lo que esas personas te han dicho es cierto— acunó sus rostro con ambas manos— Permíteme demostrarte lo hermosa que eres— casi rozó sus labios.

— Tienes permiso para hacerlo— acortó más la distancia, deseaba fervientemente saber que se sentiría tocar esos labios. Sasuke estaba dispuesto a ayudarla, con lo que ahora le parece absurdo, problemas de autoestima.

Él acabó con la tortura de ambos y la besó. Sakura correspondió con torpeza al principio, era su primer beso. En realidad, él es el primer hombre que se interesa en ella de ese modo.

Pronto el beso subió de intensidad, ella ni siquiera sabía como mover su lengua con la de él, pero dejaba que él se encargará de todo. Sintió como el Uchiha bajó sus manos desde su cintura hasta su trasero, ella por instinto pegó un brinco y lo rodeó con sus piernas. No se dio cuenta en el instante en que él la puso contra la pared.

Sasuke se permitió acariciar su esbelta figura. Pensó que todos esos estúpidos se merecían un lugar en el infierno por hacerla sentir inferior. Ella es bonita, inteligente, sus piernas lo traen de cabeza desde que la vio y ese firme trasero que ella le dio permiso de tocar... Sin mencionar ese jodido escote que le quitó la concentración una vez.

Bajó por su cuello, dejando un camino de besos, deleitándose con los dulces gemidos de satisfacción que salían de su boca. Vio como sus pezones sobresalían descaradamente de su sostén deportivo. Jamás creyó que esa prenda tan poco femenina le resultaría tan sexy. Deseaba tocar sus pechos, pellizcarlos, chuparlos como un niño codicioso y esperaba que ella le diera permiso para hacerlo.

— Creo que vamos muy rápido, me preocupa que pienses mal de mí después de esto— pronunció en un suspiro.

— Tienes razón, vamos muy rápido— gruñó él— Pero yo no quiero detenerme, ni tú tampoco.

— No, no quiero— llevó sus manos a la parte de atrás de su cuello y lo guió de regreso a sus labios.

— Además, jamás pensaría eso de ti. Sé que eres diferente, lo supe desde la primera vez que te vi— volvió a besarla.

¡Sakura!— el grito potente de Ino hizo que se detuvieran abruptamente— ¡Abre la puerta! ¡Sé que estás aquí!— comenzó a darle golpes a la puerta.

Sakura palideció y miró al Uchiha asustada. Soltó el agarre que le tenía hecho con las piernas y volvió a tocar el piso. Él bufó con disimulo, no conocía esa chica pero ya le parecía irritante.

— Ve a esconderte en el baño, está al final del pasillo a la derecha— indicó en voz baja— trataré de deshacerme de ella rápido.

— Hmp— masculló en respuesta.

Sakura tuvo la tentación de volver a besarlo antes de que él fuera a esconderse, pero se contuvo, más por vergüenza que por cualquier otra cosa. Creía que él si la consideraría una chica fácil por casi haber sucumbido a su deseo sexual tan pronto. A pesar de todo, una parte de ella, estaba decidida a intentarlo y creía que valía la pena entregarle todo lo que tenía.

En cuanto se aseguró que él estaba en el baño, salió a recibir a su escandalosa amiga.

— Hola, Ino— saludó alegremente.

La rubia la miró con sospecha y analizó su aspecto con detenimiento. Sus mejillas encendidas, sus labios están inusualmente hinchados, su respiración agitada. Factores que delataban que la Haruno no estaba haciendo nada inocente.

— ¿Con quién estás? ¿De quién es ese auto que está estacionado en frente? Vamos, Sakura ¡Dime!— exigió saber— ¿Por qué no me contestas las llamadas? ¿Qué pasó con tu cita?

— ¿Puedes venir luego? Te juro que te lo contaré todo después, pero ahora necesito que...— Ino se hizo paso a la casa por la fuerza.

— ¿Por qué no querías que entrara?— volvió a insistir. Sakura se removió nerviosa en su lugar, sabe que Ino no se quedará quieta hasta que logre averiguar algo.

Su corazón se detuvo cuando lo vio salir de su escondite, aún no se sentía lista para las interminables preguntas de Ino.

— Sakura, es mejor que me vaya. Paso por ti en la noche, mi mamá te ha invitado a cenar— informó Sasuke tranquilamente.

Ino desencajó la mandíbula ante el espécimen masculino frente a ella. Jamás imaginó que el primer hombre en poner atención en su amiga, fuera tan atractivo. No era que tuviera envidia, para nada, ella se alegra de qué él supiera entender lo que ella realmente es. Y espera que él sepa valorar a esa maravillosa mujer.

— ¿Cómo debo vestir?— preguntó Sakura temerosa.

— Sólo sé tú misma— él se encogió de hombros— Nada más estarán mis padres y mi hermano.

— Está bien, te acompaño a la salida— ella los siguió con la mirada, sin terminar de asimilarlo.

Pudo notar como ellos estaban incómodos por la insistente mirada de ella. Ino pensó que había llegado en un mal momento y que por eso, tal vez, él no se molestó en ser cortés con ella.

Ino se quedó muda hasta que vio a su amiga regresar unos minutos después.

— ¡¿Ese es el chico del que crees haberte enamorado?!— gritó desesperada por saberlo todo.

— No grites— le suplicó la pelirrosa— Sí, es él. Vino a disculparse por haberme dejado plantada ayer...

— ¿Y lo perdonaste?— inquirió indignada.

Sí— respondió en un susurro, desviando la mirada— Pero porque fue un malentendido— lo justificó.

— Faltar a una cita no tiene justificación— replicó enojada— Por muy atractivo y sexy que sea el bastardo, no le da derecho a dejarte esperando.

— Fue un asunto familiar de improvisto— explicó— Ya no quiero hablar sobre eso, más bien ayúdame a darle una buena impresión a su familia.

Ino resopló molesta y rodó los ojos. Sus ojos captaron el periódico que la Haruno le había dado el Uchiha en medio de su enojo y lo tomó porque la noticia le dio curiosidad.

— ¿Este es el asunto familiar?— inquirió con sarcasmo, ella asintió— ¿Justificas que te haya plantado por evento social de esta magnitud y que de paso estuviera enrollado con otra mujer?

— Ino, fue un malentendido— repitió con paciencia— No espero que lo entiendas porque tú estás acostumbrada a obtener lo que quieras con el hombre que quieras, pero yo no— la rubia sintió una punzada de tristeza— Él se fijó en mi desde que nos vimos frente a frente como hombre y mujer, me hizo sentir hermosa y deseada. Y creo con todas mis fuerzas que él es lo que he estado esperando y estoy dispuesta a entregarlo todo, sin importarme salir lastimada más adelante.

— Oh, Sakura— masculló conmovida— Entiendo tu posición, pero no quiero que luego te arrepientas.

— Te aseguro que no lo haré— aseguró.

— ¿No?— cuestionó dudosa.

— No— afirmó con decisión— Ayúdame a ser diferente...

— Ni hablar— declinó de inmediato. Sakura se mostró incrédula— A él le gustas tú, tal y como eres. Nunca pienses en cambiar para agradarle a los demás, ese nunca ha sido tu estilo. No lo hagas ahora.

— Creo que tienes razón— rió con nerviosismo.

— La tengo— afirmó con suficiencia— Voy a ayudarte a verte bien, sin perderte en el proceso. Y mientras me cuentas qué hacían antes de que yo llegará— las mejillas de Sakura se encendieron como focos, entonces Ino supo que su teoría era cierta y sonrió— Vamos a tu habitación.

Abrazó a su abochornada amiga por los hombros y la arrastró a su alcoba, ambas tenían mucho de que hablar ese día.

...

En cuanto volvió a la seguridad de su auto, se permitió esbozar una sonrisa. Esa molestia de cabello rosa se estaba colando demasiado rápido en su corazón, pero tampoco estaba molesto por eso. Agradeció enormemente que ella no se hubiera dado cuenta de lo que pasaba debajo de sus pantalones, pues el erótico roce estaba comenzando a despertar su erección y lo peor es que tuvo que dejarlo por culpa de la fastidiosa rubia. Aunque en el fondo, agradecía la interrupción, pues eso podría haber asustado a la pelirrosa. Llegó a pensar que lo mejor es llevar las cosas con calma, o por lo menos hasta donde ella quiera llegar.

Fue al estadio a buscar su teléfono, ese día no habría entrenamientos, por eso él se había levantado un poco más tarde y había ido a buscarla a ella. También fue a la casa de su amigo a ver cómo iban las reparaciones del auto de la chica, Naruto le dijo que él mismo lo llevaría a su casa al terminar. Al llegar a casa, le pidió de favor a su madre que no exagerara con la cena porque él le había pedido a Sakura que visitiera como se sintieran mejor y si todo era demasiado formal, ella se sentiría incómoda por su culpa. También le preguntó si ella sabía algo de la fotografía con Karin en el periódico, cosa de la que se arrepintió después, porque su madre comenzó a abordarlo con preguntas que no pudo dejar de responder.

Cerca de las 6:30 de la tarde, salió de casa a buscar a la pelirrosa. Al verla salir de su casa, contuvo el aliento, estaba más hermosa de lo que la hubiera visto antes. Tenía un vestido casual de color verde claro y unas sandalias blancas. Sus mejillas estaban levemente coloreadas, pero no podía saber si eran artificiales o naturales. Y esos labios tentadores, cubiertos por un brillo labial totalmente innecesario.

— Hola— saludó tímidamente, quizás temerosa por la falta de reacción del muchacho.

Sasuke levantó su mano y pasó uno de sus dedos por los labios de ella, retirando ese contenido inútil de sus rosados labios, bajo la mirada incrédula de la chica.

— Te ves mejor sin eso— aclaró.

Luego la tomó por la cintura y la besó, no pudo contenerse a pesar de que se dijo que lo haría, esa boca lo llevaba de cabeza desde la mañana. Sonrió entre besos al sentir como ella lo abrazaba por el cuello para profundizarlo todo, pues esa fue la confirmación de que ella pensaba lo mismo que él.

— Hola— saludó al finalizar el beso— Te ves hermosa.

— Gracias— agradeció sonrojada— Y t-tú, te ves muy guapo— agregó con pena.

— ¿Nos vamos?— ofreció abriéndole la puerta del copiloto.

— Sí— sonrió enormemente antes de abordar el vehículo.

El viaje hasta su casa fue llenado por una amena conversación que abordó la pelirrosa desde que él se subió en el vehículo. Como dos personas dispuestas a conocerse bien, sin dejar ningún espacio en blanco. Ella fue completamente trasparente con él y viceversa. Sasuke nunca ha sido del tipo conversador, pero con ella definitivamente podría hacer una excepción las veces que fueran necesarias. La risa rápida y escandalosa de ella lo hacía sonreír como un completo imbécil. Si su hermano lo viera, definitivamente se burlaría de él hasta el día de su muerte.

—... Y luego todos los chicos del equipo gritaron ¡Eh! Fue tan gracioso— relató riendo.

— ¿Ninguno tuvo sospechas?— preguntó.

— No, al menos no los vi intentado hacer algo para dejarme en evidencia o haciendo preguntas incómodas. Incluso creían que Ino era mi novia y como ella siempre ha sido efusiva y no dudaba en abrazarme al verme, confirmaba su teoría— argumentó.

— ¿Cómo te sentiste cuando mi equipo los eliminó en la final?— cuestionó un poco preocupado por el estado de ánimo de ella.

— Diría que mal, pero tampoco me molestó perder contra un gran equipo. Ustedes nos enseñaron a aprender de nuestros errores y corregir nuestras fallas— respondió— Además...— desvió la mirada ruborizada— No podía odiar al único chico que me robó la concentración con sus intensos ojos negros— admitió en un murmullo.

— ¿Así que te robé la concentración?— le susurró al oído con voz ronca.

El sonrojó aumentó violentamente al sentir el aliento de él chocar contra su piel, sus vellos se erizaron. Se atrevió a mirarlo a los ojos, estaba muy cerca, quizás esperando que ella hiciera el siguiente movimiento, pero no se atrevió a hacerlo. Sasuke le sonrió levemente y se alejó.

— Ya llegamos— anunció. Sakura ni siquiera se había dado cuenta que de en qué momento él apagó el motor del vehículo.

Sasuke se bajó y dio la vuelta para abrirle la puerta a ella. Sakura le sonrió agradecida y se quedó esperando que él terminará de cerrar el auto, para comenzar a caminar a la casa. Se sorprendió de lo enorme que es esa mansión y del majestuoso jardín que posee. Supuso que allí es donde él ha practicado muchas veces sus maravillosos lanzamientos. Visualizó su auto junto a otros dos.

— No me dijiste que ya estaba listo mi auto— comentó de la nada.

— Seguramente Naruto lo trajo cuando fui a buscarte, él me dijo que lo traería cuando estuviera listo— respondió.

— ¿Cuánto debo pagarle?— quiso saber.

— Déjalo, yo me encargaré de ello— aseguró.

— Ni lo pienses, Uchiha. Es mi auto, mi deuda— sentenció con firmeza.

— ¿Acaso estaría mal hacerle un obsequio a la chica que me agrada?— preguntó afligido.

— No, pero...— resopló al verlo con esa estúpida sonrisa triunfal. Pensó en que se lo dejaría pasar, sólo por esta vez.

— Entremos— la tomó por la muñeca y la arrastró hasta la puerta de entrada.

— ¿Crees que les agradaré?— interrogó repentinamente insegura.

— Sí, mi mamá piensa que si a mí me agrada alguien, es porque realmente vale la pena. Y a mi padre y hermano ya los conoces, a ambos les caes bien— se encogió de hombros.

Sakura suspiró aliviada y puso su mejor sonrisa ante la familia del chico que tanto le gusta. La primera en recibirla fue la madre, Mikoto no dejaba de abrazarla, admirando su belleza y peculiar color de cabello. Le dijo al oído que su hijo había hecho una buena elección y que no creyera que la chica de la foto significaba algo para él, es sólo que ella tiene un desafortunado parentesco con su mejor amigo.

La familia Uchiha la hizo sentir como en casa, ellos le hicieron ver que siempre sería bienvenida a volver y que aprobarían con gusto cualquier posible relación que pueda ocurrir en el futuro entre ambos jóvenes.


Hasta aquí el capítulo de hoy.

Awww Sasuke fue a recuperar la confianza de su chica y de no ser por Ino, quién sabe que habría pasado.

Espero que se tomen la molestia de dejarme su opinión por medio de un review.

Nos leemos en el próximo capítulo, hasta la próxima.

EAUchiha.