CAPITULO 4 ... disfruten... muy pronto el desenlace... o.. quieres más capítulos? Manden mp pidiéndolos gracias ^^


Ahí fue cuando Xanxus se dio cuenta, de lo sumiso que llegaba a ser el tiburón. ¿Qué había pasado con ese crío que solo hacía que molestarle y gritarle mientras le seguía a todas partes?.

¿ Tan mal se había portado para que el capitán se rindiera a todo lo que quería?. Le miró fijamente y apretó su cuello con algo de fuerza.

¿Y que pasa si aprieto aquí? – dijo de forma evidente, quería probar hasta donde podía llegar.

Que me… cuesta respirar…. – dijo algo nervioso.

¿Que pasa si sigo apretando?, - afianzó más su agarre.

Que… todo se acaba. – sonrió con algo entre dulzura y amargor.

…- empezó a apretar el agarre más y mas- ¿No vas a suplicar por tu vida… basura?

No…- dijo con poco aire- por que… mi vida es tuya… y… y puedes hacer con ella lo que te plazca. – casi ni hablar podía, le estaba apretando bastante fuerte.

¿Tan fácil te rindes? – dijo con algo de molestia, ante la visible pasividad de su amante.

Lo acepto simplemente… - tose un poco.

¿Alguna petición antes de morir?...- dijo con total frialdad quizás esta vez si iba en serio.

Esas palabras, hacía mella en al moral de Squalo, pero estaba resignado a que hiciera con él lo que quisiera, empezaba ver borroso. Si que había algo que él quería. Algo que deseaba desde hacía años, algo que si tenía, podría morir tranquilo, pero no sabía si pedirlo. Que demonios, estaba a punto de morir. Le miró sonrojado, le encantaba su cara cuando estaba así de serio. Subió su mano hasta su mejilla tocando su cicatriz.

Q-quiero… - jadeo- un…- se puso algo rojo, de la presión que sentía sus ojos humedecer- un… beso tuyo.- susurró.

Eso cabe destacar, que sorprendió al mayor, la forma en que lo decía, le estremeció entero. Es le hizo dudar, la sonrisa que tenía Squalo en ese momento, hizo saltar esa parte de él, la parte de jefe, la parte que quería cuidarlos a todos, su parte de padre. Sin soltar el agarre, se acercó a sus labios y los posó sobre los de un muy sorprendido tiburón. Esa sensación fue indescriptible. Se separó de sus labios y le miró, soltó su cuello, el otro inmediatamente respiró. Xanxus se mantuvo pegado a él, mirándole a los ojos fijamente, con una mezcla de emociones, contenidas.

Gracias…- susurró el peliplata sonriendo melancólico. Le vio así, como en trance, si después de lo que estaba punto de hacer, le mataba le daba igual. Se acercó de nuevo a sus labios y le dio otro pico.

Xanxus despertó de sus ensoñaciones, mirando al tiburón, tomó sus manos y las puso sobre su nuca, había tomado una decisión.

¿B-bossu?... – no entendía pero sabía que era esa cara. - ¿Pasa alg- no puso acabar la frase que el otro estaba devorando sus labios con pura necesidad animal, eso le sorprendió, tardo un poco en corresponderle. Claro, no se iba a estar quieto, el hombre que era su vida le estaba besando y se la había perdonado, se colgó en su cuello.

Así es, le besó, le besó con ganas, con necesidad, con gula, con pasión, quería agradecerle a ese hombre lo que hacía por él, pedirle perdón por todo lo que le había hecho n todos estos años. Teniendo su cuello en sus manos, era lo más literal ara expresar todo el poder que tenía sobre aquel hombre, eso le hacía sentirse bien, claro, el dominar la situación. Dominarle a él.

Entonces, empezó a frotarse con el albino, para que sintiese su hombría que despertaba ya, imponente, buscando ese cálido cobijo que e cuerpo del más bajo le daba.

El otro lo deseaba, con todas sus fuerzas, con su cuerpo, con su alma. Sentí a esos sentimientos tan negativos dentro de su jefe y quería alejar esa carga de sus hombros, como había hecho antes. Lo extraño era que sus bocas aún no se había separado y eso le estaba costando el aire, pero le daba igual, nunca le había besado de ese modo y no iba a ser él el que se negase a continuar. Bajó las manos por su espalda, acariciando esta, rasguñándola un poco, sabía que eso excitaba al mayor. El cual en respuesta mordió su labio hasta hacerlo sangrar.

Ah bossu… eso duele joder…- jadeado medio asfixiado. El mayor relamió su sangre.

Quiero entrar ya… - dijo el mayor decidido.

S-si… - iba sin preparar, estaba muy excitado, pero llevaba una temporada sin estar con él de ese modo, así que sabía que le iba a doler, pero no le importó, se separó y se puso boca abajo en la cama separando sus piernas- Y-ya estoy listo…

¿Por qué así?. – preguntó al ver como se ponía.

Boca abajo…- dijo- de cara a la pared… sin mirarte…- traga un poco- desde atrás… y… sin ruidos… como siempre bossu.- eso le causaba un dolor tremendo- Como a ti te gusta, así usas mi cuerpo, así debe ser… por que… yo solo soy un guardián… tu mano derecha, que debe consentirte en todo…- se le frota para provocarle.

…- le escucha atento, dicho así… sonaba terrible, y lo era, a demás, sin prepararle. Ahora volvió a recordar aquella vez que le vio llorar. Se apartó de encima suyo.

Uh…- suspiró y levantó sus caderas, así pensó que él lo quería, miró de reojo una foto suya que tenía en la mesita.

El mayor se levantó de la cama, haciendo que esta crujiese. Se acercó al armario y tomó un potecito de lubricante, que le regaló Lussuría hacía unos días.

Bossu… ¿que ocurre? – le miró desde esa posición, vio le bote – p-perdóname… si no está a tu gusto…- lamió sus propios dedos ante la atenta mirada de Xanxus, y los acercó a su detrás frunciendo un poco el ceño, tenía que prepararse rápido.

Quítalos… - dijo algo cabreado volviendo al lecho.

'' Aún no estoy preparado… '' – tembló un poco y los sacó dispuesto aloque venía después.