Estos personajes no me pertenecen ( que pena yo quería a Sesshou-sama para mi ToT)...pero le agradezco a Sensei Rumiko por crearlos T T
Ok...aquí va otro cap...pero saben...aun estoy pensando se acerca el final o no..Muchas cosas serna debeladas..Pero..Aun falta
Según alguien me dijo por ahí...que un buen fic no termina en 5 capítulos...originalmente..este era un fic de 5 cap...ustedes creen que debería terminarlo?...seria bueno saberlo...para poder ver que hago con el...sin mas...nos vamos directamente a la historia..( Sess: ya me había cansado de tanto habladera...¬¬)...lindo..contrólate...sabes que necesito la opinión de los lectores..( Sess: a mi me gusta como lo dejaste...¬¬)...O/.o...que lindo..gracias bombón...XD...ejem..antes que me pierda en mi delirio continuemos con esta historia...
Aclaraciones..
"..."...pensamientos
( N/A)..notas personales...o alguna locura que se me ocurra...XD
Youkai: El Despertar del Youkai mas poderoso...
(Preámbulo)
Por más que nuestro joven Youkai se esforzó, no llego a tiempo, y por primera vez, en todos sus años de estudio, tuvo una llamada de atención además de ganarse un castigo por su falta de puntualidad. Tendría que quedarse después de clase para ordenar el salón.
Pero el hecho en si no puso de mal humor a Sesshoumaru. Lo que realmente lo alteró fue la serie de eventos que siguieron.
Primero tuvo el encuentro con el detestable de Naraku Hanyou, quien insistía con toda su payasada de gran señor, siempre con su séquito de hermanas y guarda espaldas a su alrededor. Al igual que en cada ocasión, llegó haciendo esos comentarios que sacaban de quicio al joven Youkai, quien después de un momento sintió deseos de exterminar a ese joven como si fuera un gusano. Sesshoumaru se contuvo para no romperle la cara, ya que su encuentro fue justo frente la oficina del preceptor, aun más fue su mal humor al enterarse, por boca de Hanyou, ( N/A: me imagino como se lo dijo... . ) que con seguridad en esos días Naraku y su hermana melliza Kagura serían trasladados a su salón...
Por más que Jaken y Rin intentaron distraerlo, con preguntas y comentarios, el humor del joven de cabellos plateados no sufrió ningún cambio. Al final el par de muchachos se rindieron, optaron por conversar entre ellos. Así es como Rin se enteró del torneo de esgrima y de que al día siguiente cumplía años.
Por su parte, Sesshoumaru no prestaba atención a nada lo que decían, su mente estaba en su rival, no entendía el porqué de su reacción ante ese hombre, por más que intentaba no lograba cambiar el cúmulo de emociones, todas ligadas con la ira y la destrucción, que le causaba la presencia de ese sujeto.
Al terminar las clases Jaken y Rin insistieron, pues querían ayudarle con sus tareas pero él se negó rotundamente, les pidió que se fueran.
Aún algo renuentes los dos jóvenes obedecieron. Jaken acompañó a la joven a su casa y durante el camino planearon qué regalarle al superior, habían tomado la decisión de darle una sorpresa.
Mientras tanto el joven de mirada ámbar, se dedicaba a su tarea aunque su mente estaba a miles de millas de ese salón ya casi terminaba, tan sólo le faltaba ordenar unos cuantos libros.
Cuando giró para llevar los textos a su lugar, vio a una joven de cabello castaño rojizo y ojos muy profundos apoyada en el marco de la puerta.
Ante el joven de cabellos plateado, se presentó la misteriosa hermana de melliza, Hanyou...Kagura...
Bueno ...pobre mi querido Youkai no tuvo un día fácil...y aun no termina...esa mujer qué querrá?. ( N/A:Maldita Kagura qué quieres..¬¬? No te atrevas a tocar a mi amado Sesshou-kun...¬¬. ejem...discúlpenme me dejé llevar... ) ..qué tal si averiguamos ...qué le depara esta tarde, víspera de su cumpleaños , a nuestro joven Youkai...
Capitulo N° 4: Un beso , Desafio , el pasado vuelve
-Desea algo señorita Hanyou?-preguntó Sesshoumaru mientras acomodaba algunos textos en la parte superior de la repisa, sin prestarle mucha atención a la recién llegada.
-Sólo vine a traerle un mensaje de mi hermano...- respondió simplemente ella y siguió observando el gracioso cuerpo de Sesshoumaru mientas se movía con la gracia de una pantera por todo el salón.
-Pues démelo y márchese -la voz de Sesshoumaru sonó con eco en el solitario salón haciendo que el alma de Kagura se estremeciera. La expresión del rostro del joven era seria. Aunque la mujer no se parecía a su hermano, no quería saber nada de ella ni de nadie. La joven dejó sorprendido a éste cuando se dibujó en la comisura de sus labios una mueca que simulaba una sonrisa, pero pareció una ilusión porque al instante desapareció. Entonces ella dijo:
-Veo que tiene un carácter muy diferente al que me imaginé.
-Cuál es el mensaje?- insistió el superior Youkai.
-Directo al grano, verdad? - dijo ella y luego de un momento de observarlo en silencio agregó - usted y mi hermano se parecen mucho... bueno no demasiado espero...- al ver que el hombre joven no contestaba se acercó al lugar donde él se encontraba.
-Cuál es el mensaje? – quiso saber Sesshoumaru quien cada vez se sentía más molesto.
Los comentarios de esa joven no ayudaron en nada a calmar sus ánimos.
-De acuerdo...- afirmó Kagura con un suspiro que movió de forma graciosa su flequillo - mi hermano quiere verlo esta noche en este lugar – ella extendió la mano y le dio un papel, Sesshoumaru tomó y lo leyó la nota, luego rompió el papel y siguió con su trabajo. Después de un pequeño silencio la señorita preguntó-Cuál es su respuesta?- ella cada vez estaba más intrigada por las reacciones de este apuesto pero frío y distante joven.
-No estoy interesado en ese encuentro, dile a tu hermano que las cosas las arreglaremos mañana por la tarde...durante el torneo- respondió el joven Youkai a quien sólo le quedaba acomodar un último libro, que para su mala suerte se había caído del escritorio. Sesshoumaru se agachó a recogerlo, pero al incorporarse vio que la joven Hanyou se encontraba justo frente a él y, con un movimiento rápido, ella tomó el rostro del joven y lo besó en la boca...
El beso sólo duró un instante. Cuando Kagura se dio cuenta de lo que había hecho, salió de inmediato del salón, su paso acelerado sonaba por los desiertos pasillos. Podía escuchar los latidos de su corazón desbocado, sentía que sus mejillas le ardían, cuando una voz la sacó de su estupor y la llenó de asombro.
-Que atrevida eres, hermana.- dijo la jovencita que estaba justo detrás de ella.
-Kana-chan!...Dios ...que susto me diste...por qué demonios me asustas así?- exigió saber la hermana mayor, quien se llevó una mano al pecho
-Así tendrás la conciencia que te asustas por nada, no lo crees hermana?- respondió la jovencita de cabello lacio y ojos muy claros-. Dime te gustó el beso que le diste al superior Youkai?
-Me estabas espiando?..Cómo te atreves?...
-Nuestro hermano me mandó a buscarte, tiene otro encargo para ti...- respondió la joven sin inmutarse por los gritos de su hermana.
-Pues ve a decirle que no quiero hacer ningún encargo – al decir las últimas palabras Kagura reinició la marcha por el pasillo rumbo a la salida.
-No quieres saber cuál es el encargo?- dijo Kana que la seguía.
-No me interesa- respondió simplemente.
-Pensé que te interesaría saber, es sobre ... la persona más importante para tu novio...
-Qué demonios dices?...Sesshoumaru no es mi novio?...
-Yo nunca dije su nombre...así que quieres que sea tu novio...mm...interesante...
-Ya deja eso ...Él no es mi novio...ahora sube al auto...- exigió Kagura.
-De acuerdo, no te enojes...no aceptas un chiste - Kana subió al auto y se sentó junto a su hermana mayor quien tenía las mejillas coloradas-. Quieres saber qué te pidió Naraku?
-Dímelo de una vez...supongo que tendrá que ver con el pequeño Inuyasha, verdad?
-Es verdad...-Kana hizo silencio - pero primero dime una cosa.
-Qué quieres saber?- Kagura frunció el ceño al notar el brillo en los ojos de su traviesa hermana.
-Qué sentiste cuando besaste al superior Youkai?- Kana vio como Kagura se ponía aun más colorada , y sonrió maliciosamente al ver que estaba a punto de estallar. Su tarea de hermana menor estaba cumplida, ahora sólo le quedaba esperar la respuesta de ella, que no se hizo esperar.
-Kana...eres una atrevida, cómo vas a preguntarme eso?...-estalló la mayor de las jóvenes, quien comenzó a hacerle cosquillas a su hermana menor.
-De acuerdo ...de acuerdo...pero no más..no más...-se escuchaba el pedido de la niña entre risas, mientras que las ruedas del elegante auto giraban a toda velocidad rumbo a la mansión Hanyuo.
Sesshoumaru por su parte, después de la desaparición de Kagura, terminó de arreglar el salón y salió del colegio rumbo a su casa; no pensó mucho en lo sucedido ya que tenía cosas más importantes en su cabeza y, una de ellas era el maldito Naraku Hanyou.
Como no tenía ganas de llegar a su casa todavía,... se detuvo en el parque, estuvo recostado por un buen rato bajo la sombra de un gran roble, cerró los ojos y pudo notar el pasto fresco y sintió la brisa en su cara, pero al abrir los ojos nuevamente notó que el cielo se teñía de diferentes colores marcando el ocaso. Entonces tomó sus cosas y emprendió el regreso.
Al llegar frente a la puerta de entrada, notó que su casa estaba en quietud, con las luces apagadas-..".algo extraño"- se dijo, pero luego recordó que Inuyasha se había quedado a dormir en casa de Miroku. Estaba seguro que su padre mantenía recostada a su madre, así que decidió no hacer ningún ruido, dejó su bicicleta y entró por la puerta trasera, subió a su habitación sin casi hacer ningún ruido, tampoco encendió ninguna luz, se metió en el baño para refrescarse, pero tanto silencio terminó por hacerlo sentir intranquilo. Algo no andaba bien, su mente trabajó en miles de posibilidades. Decidió ir a la habitación de sus padres pero aunque golpeara la puerta varias veces nadie respondió y fue entonces cuando abrió la puerta. No vio a ninguno de sus padres,
bajó rápidamente la escalera y notó que tampoco había señales de ellos en ninguna parte de la casa. Ya sentado en la cocina pensaba en que habría pasado.
-"Esto es extraño, papá jamás se iría sin decirme nada ...a menos que...".- la duda hizo que prestara más atención, su vista recorrió la cocina y encontró lo que andaba buscando...una nota pegada en la puerta de la heladera. La leyó y eso lo tranquilizó muy poco. La nota decía que había llevado a su madre al hospital y que después llamaría. Sesshoumaru se preguntó si su padre habría llamado ya... Justo en ese instante el teléfono sonó en la sala, el joven corrió hacia el aparato.
-Hola. Buenas tardes, Familia Youkai...papá ..Sí ...cómo está mamá?...que bueno!...Qué? ..no me digas ...mmm...están bien ella y el bebé?...ah sí!... que bien!...de acuerdo...quieres que vaya para allá? Necesitas algo? ...está bien. Sí, me quedaré ...aja ...bien ...mándales saludos a Izayoi-sama de mi parte...sí ...no te preocupes ahora lo llamo..si ...hasta mañana...papá ...Te felicito...- Sesshoumaru colgó el teléfono, pero apenas apoyo el auricular el aparato volvió a sonar – Hola papá, que te olvidaste?- hubo un silencio luego una risa malvada –. Quién habla?...por qué no se deja de molestar maldito estúpido- Sesshoumaru colgó el aparato, pero al instante volvió a sonar. El joven levantó la bocina con toda la intención de insultar a quien estuviera molestando a esas hora de la noche, pero una voz profunda y maliciosa se escuchó al otro lado de la línea.
-Esta vez no me vaya a colgar, superior Youkai. Tengo algo que decirle.
-Hanyou?...cómo demonios conseguiste este numero?- Sesshoumaru estaba asombrado y molesto a la vez.
-Je je je ( la risa típica del malvado)...eso no importa , lo más importante es saber si va usted a asistir a nuestro pequeño encuentro esta noche.
-Ya le dije a tu hermana que no.
-Sí, me lo dijo, pero...hay algo que usted ignora.
-De qué rayos hablas?
-Acaso usted tiene idea de dónde y con quién está su pequeño hermano?
-Qué le has hecho a Inuyasha? Te advierto Hanyou, que si le hiciste algo me las vas a pagar, maldito desgraciado- Sesshoumaru apretaba el auricular con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos.
-Tranquilícese...Tranquilícese...yo no dije que le hice algo malo a su pequeño hermano ...pero podría pasarle algo si usted no acepta mi invitación -– hubo unos minutos en que nadie dijo nada. Naraku rompió el silencio diciendo - entonces tomó su falta de palabras como un sí, lo espero en el lugar acordado- entonces colgó. Sesshoumaru se quedó mirando el aparato como si éste tuviera la culpa de este embrollo en el que estaba metido.
-"Pero antes que nada debía cerciorarse de dónde estaba Inuyasha "- se dijo mientras buscaba tono en su línea y luego marcó el número de la familia Isumo..., tuvo que esperar al cuarto timbrazo para que alguien le contestara.
-Hola. Buenas noches, casa de la familia Isumo -respondió una cansada voz.
-Buenas noches, habla Sesshoumaru Youkai.
-Hola muchacho...cómo has estado?
-Bien y usted abuelo...
-Muy bien, mejorando, aunque este clima no ayuda para nada. Seguro que quieres hablar con el pequeño Inu-chan, verdad?
-Si no es molestia podría llamarlo, por favor?
-Lo lamento... es que se fue junto con mi nieto a cumplir un encargo y aún no han regresado, pero apenas lleguen le diré que te llame, está bien?
-Muchas gracias abuelo, espero la llamada entonces. Cuídese y buenas noches.
-Buenas noches muchacho -respondió el anciano y colgó el teléfono. Sesshoumaru no sabía qué pensar y si justo en ese instante el maldito Naraku tenía a Inuyasha y Miroku – "qué debo hacer?...".- se preguntó una y otra vez mientras esperaba la llamada de su hermano. El tiempo corría lento, el joven observó el elegante reloj que colgaba en la sala, las manecillas marcaban las 21:45 - esa tortuga tonta, dónde demonios está?- No pudo esperar un minuto más, tomó la decisión, subió a su habitación, se puso ropa más cómoda y salió rumbo al lugar del encuentro.
El joven de ojos dorados estaba parado frente a un pequeño edificio, tenía las manos en los bolsillos del pantalón, el viento mecía su cabello. A pesar de lo fresco de la noche Sesshoumaru no se daba cuenta ya que su cuerpo estaba dominado por la adrenalina. El único indicio de frío era que cada vez que exhalaba se formaban pequeñas nubecillas de vapor. Levantó la vista y vio que justo frente a él, un cartel luminoso decía " se dan clases de esgrima".
Sesshoumaru miró su reloj de pulsera–" las 22:20... creo que es hora de arreglar este asunto de una buena vez"- diciendo esto se encaminó hacia la puerta del edificio. No tuvo que llamar a la puerta porque se abrió antes de que él subiera al cordón de la vereda. Con decisión entró en aquel lugar; notó por el rabillo del ojo que la puerta era cerrada y custodiada por un par de hombres. Se quedó parado observando el lugar, un tercer hombre se acercó y lo invitó a que pasara por un largo corredor y, aun sin quitar las manos del bolsillo, el joven se encaminó con paso firme.
Hacia el final del pasillo se detuvo justo en la entrada de una habitación bien preparada. Se podía ver que era un lugar amplio y tenía todo lo necesario para la práctica de esgrima. Sesshoumaru observó todo sin hacer el mínimo gesto, hasta que apareció Naraku. Sin pensarlo se adelantó hacia él a grandes zancadas pero dos hombres se pusieron frente a él y, al girar un poco la cabeza, observó que también tenía dos personas a su espalda.
-Tenga paciencia superior Youkai- dijo Naraku desde un gran sillón que estaba del lado opuesto de la habitación. Junto a él se encontraba un pequeño niño de unos 5 o 6 años de edad, quien se sonreía con cada palabra que decía el hombre de cabello oscuro-. Primero quiero probar sus habilidades, antes de enfrentarme a usted. Creo que será muy divertido- al decir esto observó al pequeño junto a él y luego agregó con tono muy despectivo – Quisiera saber qué tan humano se ha vuelto. Qué te parece la idea, Hakudoshi?
-Sí!- respondió el pequeño aplaudiendo.
-No tengo ni idea de lo que dices, Hanyou pero te advierto que será mejor que no le pase nada a mi hermano.
-Por supuesto...quédese tranquilo, su pequeño hermano está bien, bueno, eso si se cumplen mis expectativas...
-Qué demonios quieres?...ya me estás cansando ...- con cada palabra el joven se había acercado más a Naraku, pero aún no estaba a su alcance. Los dos hombres no habían hecho nada para detenerlo pero algo le decía que si intentaba tocar a Hanyou, ellos lo atacarían.
-Youkai-sama , pruébame que eres tan bueno como dicen. En nuestro anterior encuentro no hizo mucho por demostrarlo...me desilusioné bastante ..- diciendo esto el joven Hanyou se cruzó de piernas y con un movimiento de su cabeza los cuatro hombres se pusieron en posición de ataque.
-Eres un maldito...por qué no vienes a enfrentarme directamente...- pero no pudo decir nada más pues el ataque de uno de los hombres se lo impidió. Sesshoumaru esquivó el primer golpe y respondió dando un salto, golpeó violentamente la mandíbula de su rival con uno de sus pies. Éste cayó hacia atrás inconsciente. Pero no vio que el segundo hombre se movía rápidamente por el flanco derecho. Un puño golpeó certeramente en la boca del estómago, el joven resistió el impacto lo mejor que pudo pero al hacerlo apretó la boca con tal fuerza que se mordió uno de sus labios haciendo brotar sangre de la comisura de la boca. Sólo tuvo tiempo de limpiarse con el dorso de la mano ya que volvieron a atacarlo. Contuvo una de las patadas con el brazo derecho y empujo a su rival, dándose espacio para golpearlo con la mano que tenía libre.
Su mano izquierda golpeó de lleno con el tabique de la nariz de su oponente, haciendo que la sangre no lo dejara respirar. Un nuevo ataque al pecho hizo que cayera aparatosamente contra unos bancos –" Uno menos"- pensó Sesshoumaru al ver que no se movía,-" pero aun quedan dos.."..- pero no tuvo tiempo de pensar en otra cosa ya uno de los tipos saltó hacia él. El joven Youkai pudo bloquear la patada con sus brazos en forma de cruz sobre su cabeza, mas el otro hombre le tomó por sorpresa y golpeó su espada dejándolo sin aire. Al perder casi el conocimiento fue sujetado por ambos brazos inmovilizándolo, el primero de ellos se acercó rápidamente y comenzó a golpear una y otra vez el cuerpo del joven como si fuera un saco de boxeador.
Mientras era golpeado, algo en su interior se despertó, un instinto, un sentimiento que jamás había sentido, "poder...- si, esa es la palabra...Poder"- pensó.
De pronto ya no sentía dolor alguno, era como si su cuerpo fuera mucho más fuerte con cada golpe. La sangre que corría a gran velocidad por sus venas parecía que le quemaba el cuerpo, sintió una gran necesidad de destruir a las personas que se interpusieran en su camino. Sin saber cómo, su cuerpo se movió con rapidez, elevó ambas piernas y le dio una patada a su agresor. Éste perdió por un instante el equilibrio y cayó hacia atrás muy sorprendido. Casi al mismo tiempo que el otro caía, Youkai se liberó de su captor inclinándose hacia adelante, el cuerpo del hombre pasó sobre él y cayó boca arriba desconcertado por la reacción del joven.
Sólo atinó a cubrirse el rostro, ya que vio que los ojos de Sesshouamru brillaron y éste comenzó a darle una serie de golpes en sus puntos vitales, haciendo que escupiera sangre a borbotones.
-Cómo te atreves maldito muchacho! - gritó el último de los oponentes, que se había recuperado de la violenta patada
Youkai giró al escuchar los gritos del hombre, mientras este comenzaba el ataque con una serie de golpes y patadas. Sesshoumaru respondió de igual manera, uno de los golpes dio en su pecho e hizo que retrocediera, pero enseguida se puso en guardia. Justo cuando el hombre comenzaba su nuevo ataque se escuchó una voz que hizo eco en el recinto.
-Es suficiente...- detuvo Naraku, quien había estado observando la escena muy divertido-...veremos qué tan bueno es con la espada...qué te parece Hakudoshi?...- propuso poniéndose de pie y comenzó a caminar hacia donde estaba Sesshoumaru. Éste escupió para limpiar su boca ya que su saliva se mezcló con su sangre – déjalo – volvió a insistir. El hombre obedeció a regañadientes y fue junto a su compañero que yacía inconsciente.
-Me las pagarás Naraku...- gruñó Sesshoumaru mientras se limpiaba la sangre de la boca con el dorso de la mano -. Así que planeas quitarle la vida al gran Sesshoumaru?
-Jo jo jo , comienza a escucharse como yo lo recuerdo...veamos que tan bueno es usted...- propuso mientras que lanzaba hacia él una espada, que el joven Youkai tomó en el aire.
-Naraku comprende que eres inferior, jamás podrás ponerle una mano encima al gran Sesshoumaru – al decir estas palabras el joven se colocó en posición de ataque. Naraku comenzó con movimientos sencillos y muy débil, como si estuviera probando qué tan fuerte era su oponente. El joven no tubo problemas para evitar cada ataque - ja...Piensas seguir perdiendo el tiempo conmigo?- preguntó el joven con arrogancia que por respuesta obtuvo una risa alocada de Naraku.
-Es usted...veo que a regresado el gran InuYoukai Sesshoumaru – exclamó triunfante –. Ahora me pagarás lo que me hiciste...- Naraku comenzó un ataque más fuerte moviendo su espada con habilidad, luego de unos segundos una herida comenzó a sangrar en el hombro izquierdo de Sesshoumaru. Esto puso furioso al joven que empezó a moverse con más rapidez esquivando cada nueva envestida de su atacante
-. "Creo que subestimé el poder de este Youkai"- pensó Hanyou al ver la fría mirada de su oponente.
-Naraku estás preocupado?- en ese instante el joven movió su espada con habilidad hasta que con un rápido movimiento de muñeca arrebató la espada de las manos de su rival-. Vamos, eso es todo lo que tienes?...no me hagas reír.- los ojos dorados del muchacho brillaban de una manera extraña.
-Fallé en mis cálculos -admitió Naraku mientras se reía de nuevo. ( Risa Malévola )
-Naraku, qué ironía... eras el cazador y ahora te has transformado en mi presa -Sesshoumaru sintió la presencia del hombre justo detrás de él, se preparó para su ataque.
-Debido a este imprevisto creo que tendré que retirarme – dijo el joven. Mientras yacía recostado en el piso trató de irse pero Youkai se lo impidió acercando cada vez más la espada. Entonces Hanyou observó que su guarda espalda estaba justo detrás de su oponente y con un movimiento de cabeza le ordenó que atacara, pero un instante después el hombre cayó aturdido, con un simple movimiento Sesshoumaru había dejado aturdido al guarda espalda. Naraku aprovechó la distracción para alcanzar su espada nuevamente y comenzó de nuevo el ataque – Aun no termino con usted...
-Imbécil, estás equivocado si piensas que te dejaré escapar – algo estaba fuera de control dentro de Sesshoumaru, su sed de venganza era infinita y al atacar lo demostraba. Acertó hábilmente en su primer ataque hiriendo a Naraku en su mano derecha, con la que sostenía su espada.
-A veces los planes fracasan – dijo Naraku al momento de soltar su espada- Bien, qué piensas hacer... Matarme?...No se te olvide que tengo a tu hermano - al decir las últimas palabras sonrió de forma maliciosaza, las palabras del villano hicieron reaccionar a Sesshoumaru, ya que lo único que quería era matar al muy maldito, pero recordó por qué había ido a ese lugar; mas la risa de Naraku provocó otra vez su ira. Él se movió con rapidez quedando a centímetros de Hanyou... cara a cara, por un instante ninguno de los dos se movió pero Naraku cayó de espalda golpeándose fuertemente la cabeza que lo hizo perder la conciencia. Sesshoumaru avanzó espada en mano pero una pequeña voz gritó justo frente a él:
-Mató a mi hermanito...–dijo entre lagrimas, el pequeño Hakudoshi
-No me piensas desafiar, verdad enano?... – Sesshoumaru vio cómo el pequeño se paraba frente a él – . Muévete.
-No...- respondió el testarudo niño.
-Espere, joven Hakudoshi, el señor Naraku sólo está inconsciente. Venga, mire – el niño se acercó-. Ve? Mire cómo se mueve su pecho - mientras el niño observaba con atención a su hermano, el guarda espalda se paró y miró fijamente a Sesshoumaru y luego hizo una reverencia-. Muchas gracias por no matar a mi señor, su pequeño hermano esta a salvó y se encuentra en casa de su amigo-
El joven Youkai dejó caer la espada y giró sin decir una palabra encaminándose a la salida. Cuando estaba por llegar a la puerta el guarda espalda preguntó
-.Por qué se detuvo en el último momento? Pensé que mataría al señor Hanyou, me sorprendió que sólo golpeara su estómago con el mango de la espada - por un instante el hombre pensó que no le respondería pero el joven giró apenas la cabeza y dijo:
-Hanyou Naraku, es la persona más despreciable que conozco, no merece que me ensucie las manos – volvió a girar la cabeza y caminó por el pasillo. Desde donde estaba escuchó que el niño gritaba:
-Mi hermano no era así, siempre fue bueno y considerado, cambio después de un accidente que tuvo, me escucho señor Youkai?- pero Sesshoumaru ya se había ido, el niño volvió junto a su hermano.
-Joven Hakudoshi espere aquí por favor. Voy a traer un coche para poder llevar a su señoría a casa – el niño afirmó con la cabeza y el guarda espalda salió corriendo. Él no vio a la mujer de cabellera negra que entró al edificio vestida con un típico traje de sacerdotisa.
-Buenas noches...puedo ayudarte jovencito - dijo con una voz muy suave.
-Quién es usted?...- preguntó el niño, pero al ver que su hermano habría los ojos dejó las preguntas para después. Naraku observó la figura de la mujer.
-Kykio...eres tu Kykio?...-balbució el herido, luego se desvaneció de nuevo.
-Tranquilo hermano...me escuchas..?..qué sucede hermano? ...-llamó pero el joven no respondió , el niño buscó ayuda en la extraña mujer- me podría ayudar señorita es que no sé qué tan mal está mi hermano.
-Permíteme revisarlo- la mujer se agachó y revisó al herido - estará bien tuvo un fuerte golpe en la cabeza no te preocupes, con descanso volverá a la normalidad. Ahora me voy. Con su permiso.
-Espera...cuál es tu nombre?
-Toma esto... pónselo en la habitación del enfermo mientras duerme, eso lo aliviará - le extendió unas cuantas flores que sacó de entre su ropa, el niño las tomó y sintió el delicioso perfume.
-Son hermosas, muchas gracias amiga – la joven mujer no respondió, giró y se encaminó hacia la salida –. Espera...cuál es el nombre de esta flor?- la joven que se había detenido junto a la puerta de salida dijo:
-Kykio - y sin más se marchó.
Mientras esto sucedida a varias cuadras de allí se encontraba un débil Sesshoumaru que se encaminaba a paso lento de regreso a..
- A dónde?- se preguntó- ...a casa...con mi padre?...No sé cómo lo soportaré... Qué voy a hacer?..-se volvió a cuestionar mientras caminaba sin rumbo fijo. De pronto sintió una presencia conocida, muy poderosa además.
Entonces muy despacio caminó en dirección Este, la fuerza de su cuerpo había disminuido, la adrenalina se había ido y la pérdida de sangre de su hombro lo empeoraba todo. Se sentía bastante mareado, su cuerpo pesaba mucho, pero siguió caminado. La noche era fría y comenzó a temblar, se abrazó a si mismo para mantener el calor y con decisión siguió la presencia que con cada paso que daba se podía sentir con mas fuerza. Cuando por fin llego al lugar donde la presencia era más evidente, sonrió con ironía al ver frente a él las escaleras que subían al templo del cielo.
Con dificultad emprendió el ascenso, pero con cada escalón que trepaba sus fuerzas disminuían.
Por fin se encontró frente al arco de la entrada del imponerte templo, aspiró profundamente y pudo sentir una fragancia dulce...- "La esencia de Akiko" - se dijo. Sin siquiera pensarlo se dirigió hacia el patio lateral en donde descansaban los resto de su madre. Cuando estuvo frente a él observó que el frío de la noche parecía haber hecho milagros en las flores, ya que cada pimpollo florecía en su máximo esplendor dándole al lugar una majestuosa belleza. Incluso la luna, que había estado escondida por algunas nubes, se asomó por uno momento otorgándole a cada gota de roció un brillo similar a joyas.
-Aquí estoy madre...-dijo el joven mientras se recostaba en un árbol de cerezos que se encontraba justo enfrente del ángel rodeado de flores blancas; con mucha dificultad levantó el brazo izquierdo y miró el reloj, apretó los dientes al sentir una punzada de dolor –...mmm... Ya es mi cumpleaños...madre...- diciendo esto el joven cerró los ojos lentamente. Se había desvanecido.
Mientras estaba inconsciente volvió a tener ese extraño sueño de la época antigua, pero esta vez lo vio con mucha claridad. En él se encontraban Inuyasha y a Kagome; ella se veía bastante herida, su ropa estaba manchada de sangre y su hermano que estaba vestido con un extraño traje rojo llevaba una Katana enorme. Luchaba ferozmente con alguien, que aun no podía distinguir...
Sin saber cómo, aparecieron ante el una niña y un ser verde que lo llamaban una y otra vez...pero cuando intento ayudarlos...desaparecieron ante sus ojos...de pronto pudo verse vestido con una armadura.
Sin poder hacer otra cosa que observar toda la escena como en una película, se vio correr a una velocidad increíble interceptando un ataque y deteniéndolo, pero quién lo atacaba? En ese instante levantó su cabeza y ante sus ojos se aclaró la figura de un ser que no era humano, ni tampoco bestia. Su cuerpo se estremeció al reconocer al monstruo...Naraku...sí, era él no había dudas. Luego una luz lo envolvía, ya no vio nada más. Pudo escuchar a Inuyasha llamándolo pero por más que lo intentó no pudo abrir los ojos, la oscuridad lo envolvió...No pudo escuchar nada, todo fue silencio...
- "Así que esto es morir "-se dijo a si mismo..- "Comprendo, ese fue el momento de mi muerte... "- ese pensamiento lo hizo volver en si, apenas pudo abrir uno de sus ojos dorados... La bruma de la mañana era bastante densa, mas cuando enfocó la vista pudo ver a una mujer de largo cabello negro. La visión caminaba hacia donde él estaba, luego volvió a cerrar los ojos, como para enfocarla mejor y así distinguir su rostro; ella por su parte se agachó y sus ojos quedaron a la misma altura...
-Eres tú?...la gran sacerdotisa ...Kykio?...
NOTA del Autor
Angie :Bien queridos amigos como siempre les pido Review, así se si les gusto o no?---...se que algunas personas me matarán...pero bueno...así es esto..ja ja ja ...Dedicado especialmente a mi amigó Chi Mizhuo..( cumplo mis promesas...XD)...por ser quien siempre me anima y soporta.
.espero que les haya gustado mi trabajo... ya saben cualquier cosa me dicen...
También quiero agradecer también a mi estimada Corrector Yui que hace un gran esfuerzo por ayudarme, con ella estaré eternamente agradecida,
Pero chicos se acerca el final, espero sinceramente que les halla gustado, todavía faltan develar todos los misterios...pero eso será en el próximo capitulo, nos vemos
Lady Sesshoumaru
