CAPITULO 4
(Pov Troy)
Tal y como había previsto Judit pasaba de mi para jugar con su bicho peludo con enanismo.
Respiré hondo y encendí un cigarrillo y lo fumé poco a poco mirando el trabajo en el ordenador.
Ella estaba en casa de su padre seguramente haciendo algo indebido como corretear por ahí entre bichos y rasguñarse las rodillas, pero no estaba por la labor de interferir esta vez, estaba mejor en casa, solo.
Llamaron a la puerta y me levanté, abrí la puerta y allí estaba Hannival.
-Hola marica- dijo pasando-.
-Hola ¿ese traje es nuevo?-.
-Sí, lo estreno hoy-.
-Vaya, llamemos a Milán- dije entrando en la cocina-.
Serví dos vasos de ginebra y le pasé uno el cual aceptó.
-¿Y Judith?-.
-En casa de su padre con esa bola peluda llamada "Cuxy"-.
-Cuxy... ¿en serio?- dijo Hannival encendiendo un cigarro-.
-Sí, fue un error comprarle ese bicho enano-.
-¿Por qué?-.
-Pasa más tiempo con él que conmigo-.
-Bueno se le pasará-.
-Sí pero cuanto tiempo... además no voy a estar solo cuando ella quiere que yo esté porque no me da la gana-.
-Hablas como un quinceañero-.
-Bueno... Hannival lo siento-.
-Deja de besarme el culo y mírame maricón-.
Respiré hondo y lo miré.
-Es una cría ilusionada con un juguete, cuando se le pase volverá a ser lo de siempre-.
-No me da la gana, quiero que esa bola de pelo... se vaya-.
-Bueno, estamos avanzando al menos no quieres matarle-.
-No mataré a un animal a no sé qué abrigue y con ese bicho no podría ni hacerme una bota-.
-Entiendo, tranquilo, verás que se soluciona-.
-¿Te quedarás en casa hoy?-.
-Sí, ¿cómo te voy a dejar solo? no podrías respirar sin mi-.
-Chúpamela-.
-Me mancharé el traje- dijo riéndose, tuve que reírme, fuimos al sofá a ver el partido-.
