Buenas a todos, me disculpo por no actualizar temprano pero normalmente lo hago en hora de clase, y hoy tuve mucho trabajo, por lo que quería subirlo a las 3, pero mi madre y mi hermano se olvidaron de mí en la parada del autobús y no tuve de otra que esperarlos… durante más de 40 minutos .-. Suerte que no me robaron, porque si no, no tendrían su capítulo semanal, y miren que ya me han asaltado en la parada.


Amaneció.

Saco un libro de su cajón, alado de su cama. Su novio se lo había regalado para que ya no fuera a la biblioteca y no se cansara.

"Libro Sobre el Embarazo", busco en sus hojas, y pudo leer "lo bebés tienen más o menos el tamaño de un aguacate al inicio del cuarto mes".

Ya estaba a finales del cuarto mes, por lo que quizás su bebe sería más grande que un aguacate, pero no tanto.

Alzó su mano, con curiosidad. Moldeo sus dedos, como si tomara un aguacate, y los estiro sólo un poco más.

-Así que ahora eres como de este tamaño- Dijo hacia su vientre.

Sintió un golpe.

-Creo que ese es un sí- Sonrió.

Era la primera vez que sentía a su bebe, se sentía muy feliz, pero no lo demostraba.

Su vientre se veía un tanto grande, había perdido sus abdominales, ya no había rastro de ellos, sólo un gran bulto, que con el tiempo se volvería más y más grande.

Pasó la mano por su cabello, se levantó de la cama y se fue a bañar.

Salió y se secó.

Trato de ponerse sus pantalones, pero estos llevaban tiempo de no cerrarle, por lo que los dejo sin abrochar y se acomodó su camisa, de tal forma que no permitiera ver que sus pantalones no le ajustaban como era debido.


Salió de su, compartido, cuarto, en dirección a la cocina. Tenía un extraño antojo, por lo que busco en las repisas por él.

Después de un par de minutos pudo encontrar lo que buscaba.

Un gran tarro de mantequilla de Maní y tomate en rodajas.

Tomó un plato y felizmente comenzó a untarle la mantequilla al tomate.

Para una persona eso sería completamente asqueroso, pero para el era lo más delicioso que había comido jamás en su vida.

Término de comer, y para su sorpresa pudo observar a un par de cadetes, frente a el con cara de asco.

El par de cadetes, Mikasa y Armin, lo miraron con repulsión, pero intriga. ¿Cómo es posible que alguien pueda comer eso... Junto?

Sólo atinaron a dar un simple "Buenos Días" y dirigirse a otro lugar. Preferían no estar cerca del Sargento, y más si comía cosas asquerosas.

Se levantó de su lugar, y fue al fregadero, donde lavó sus trastes.

Pudo observar un aguacate en la cesta de frutas, y al mismo tiempo sintió una patadita en su vientre.

-Sí, ya se que eres de ese tamaño- Volteo a su vientre mientras se sentía un poco adolorido.

Otra patadita, y otra, tras otra.

Se asustó un poco, quizás algo andaba mal.

-Te encontreeeé- Se escuchó por detrás.

"Así que me estaba advirtiendo de esto" Pensó.

-Ven, tengo que llevarte a un lugar- Volvió a decir el castaño detrás de él.

Le vendo los ojos, pero se inmuto y sólo lo siguió, tomado de la mano, mientras se preguntaba que estaría pasando, y el porqué de la venda en sus ojos.

La mano de Eren lo tomaba con fuerza, pero cariño, se notaba el amor que este tenía hacía en Sargento.

Se detuvo, mientras que el otro también seguía sus movimientos.

-¿Puedo quitarme la venda?- Pregunto el pelinegro a su amante, aún con las manos unidas.

No respondió.


Dudo un poco y levanto su mano libre hasta la venda de sus ojos, la desamarro con cuidado y luego la quito de sus ojos.

Pudo ver a el pequeño y joven castaño, hincado, enfrente de él, volteo a ver la mano del mismo, una pequeña y delicada cajita, que le acercó a la mano que ya tenía sostenida.

Su mirada sólo estaba en los ojos verdes del castaño, pero realmente no se percató de todos los demás presentes que ahí se encontraban, listos para la señal de Eren.

-¿Sargento...Me haría el honor de casarse conmigo?- Dijo de repente.

Se asustó, no venía venir eso. Vio como abría aquella cajita en sus manos, que mostraba un anillo de oro, brillante y dorado. Sus ojos se comenzaron a humedecer... ¿Estaba a punto de llorar? No, el no lloraba, y menos por semejante estupidez... Bueno... Si lo pensaba bien no era una estupidez, era algo que soñó una vez, desde que había comenzado su relación con aquel joven, pero pensaba que sería algo imposible y fuera de este mundo. Ahora se había dado cuenta de que no era imposible y que realmente estaba sucediendo.

Se hinco, con cuidado en el piso, mientras veía a Eren, a punto de meter aquel anillo en su dedo.

El sargento se acercó a el rostro de Eren, dándole un beso en los labios, y dejando caer un par de lágrimas de sus ojos.

-Acepto.

Concluyo, mientras que Eren, al fin, ponía el anillo en su lugar, y siendo esa la señal, todos y cada uno de los escondidos dejaron caer la serpentina y el confeti.

Mientras todos aplaudían Eren levanto a su pareja y lo abrazo, recibiendo una patada por parte del vientre del más grande.

-Papá y mamá se van a casar- Dijo a el vientre, donde se encontraba su futuro hijo.

Otra patadita se dio al momento de que Eren puso la mano sobre este.

Sonrió.

Mientras todos los demás los felicitaban por lo recién sucedido.

Al fin serían una pareja casada, con un hijo.

Estaban felices de todo lo que acababa de suceder.

Todos los presentes se apresuraron a felicitar a la futura pareja casada, y dándoles regalos de compromiso a ambos.

Fue una fiesta, toda la tarde, de alguna u otra forma habían logrado esquivar sus ejercicios matutinos y todo el trabajo que tendrían que haber hecho ese día.

Al terminar la fiesta, en altas horas de la madrugada se dirigieron a su habitación, con el gran número de regalos que habían recibido.


No tenían fuerzas para abrirlos, por lo que se fueron directo a la cama, donde podrían dormir plácidamente, sin ser molestados, a la luz de la luna.

Se abrazaron y cayeron en un sueño profundo, tomados de la mano, felices y en espera de lo que su hijo podría traerles en un futuro no tan lejano.


Bueno, ya saben las palabras que dejare… si se llegan a juntar 10 REVIEWS subo el próximo capitulo, cuando se llegue a el 36. Así sabré si realmente quieren seguir leyendo la historia pronto, si no los veo hasta el próximo Lunes.

[Se que es mucho pedir, pero creo que es algo justo :V ]

Por cierto, espero su apoyo para el nombre del bebé, ya estoy a solo unos capítulos de decidir, así que no se queden con las ganas de apoyar la historia.

Me despido, y agradezco por leer esta historia- y mis comentarios elocuentes. Los Adoro, hasta la próxima actualización.