La esfera.
Ya habían pasado 2 universos en que toda la vida se había extinguido, el universo de Dragon Ball estaba totalmente muerto y el universo de Bleach estaba a punto de estarlo también… la vida sobre el planeta Tierra de Ichigo Kurosaki se había extinguido en el estomago de los shinigamis y los Z Senshi y lo mismo estaba por suceder en el universo de Naruto.
- ¿Queda algo?- dijo Piccoro.
- Nada, lastima, realmente que me estoy muriendo de hambre- respondió Goku.
- Es todo culpa de esos malditos ninjas y Shinigamis, se han estado comiendo todo y no nos dejaron nada- dijo Krillin.
- ¿a quién demonios le importa?... lo que me gustaría saber ahora es ¿en donde esta Vegueta?- dijo Piccoro.
- Ahora que lo mencionas, Vegueta se va cada vez mas seguido… ¿no creeran que encontró algo que comer?- dijo Goku.
- De ser asi, creo que deberíamos seguirlo la próxima vez que se vaya, no recuerdo la ultima vez que comimos- dijo Piccoro.
- Cierto… jijiji, adoro las piernas, hace tanto que no como una, tiene mucha carne y poca grasa- dijo Goku.
- Si maestro, saben muy bien- dijo Krillin.
- Yo prefiero comerme el pecho, sus órganos son una gran fuente de comida- dijo Piccoro.
- ¡Por el amor de Dios, escúchense a ustedes mismos!
El grito de Gohan interrumpió la charla e hiso que todos prestaran atención a lo que el hijo de Goku tuviese que decir. Gohan se sujeto el cabello, se llevo su mano a su frente y simplemente se dedico a respirar lentamente.
- ¡¿Qué acaso somos monstruos o algo así?
- Aquí vamos otra vez-dijo Piccoro.
- ¡Se supone que debemos proteger a esta gente, no comérnosla!... ¡Dios mío, Dios mío, me comí a mi esposa y a mi madre, me comí a Videl, ni siquiera trataron de defenderse, solo lo permitieron!
- Gohan ya cállate, tus lloriqueos ya me están dando dolor de cabeza- dijo Krillin.
- ¿Por qué alguien no va a preguntarle a Ichigo si ya tienen lista esa máquina?- dijo Goku.
- Yo iré, no aguanto más cuentos moralistas del "Sr. Soy un Heroe"- dijo Piccoro.
Piccoro salió volando mientras que Gohan se mantuvo mirándolo alejarse, por alguna razón, todo el respeto que alguna vez sintió por el comenzaba a desvanecerse y ahora lo veía de la misma forma que veía a todos ahí, incluido el mismo, como un monstruo, incluso peor que el mismo Freezer.
El mundo de Naruto ya no existe, la vida ya se había extinguido, devorada toda devorada por esos monstruos. La tierra se puso infértil, las plantas se secaron y los ríos de sangre cubrieron los pueblos, ciudades y aldeas, pedazos de carne podrida y fría era todo el recuerdo de un mundo vivo. Bulma sabía que era culpa de sus amigos lo que estaba sucediendo, despeas de la desaparición de Piccoro, Gohan ataco a Videl y a Milk en plena luz del dia, Goku arrancándole la cabeza a Mr Satan con sus propias manos y mordiendo su medula como si fuera carne de cerdo, Krillin asesinando a su hija y a su esposa para evitar comérsela… fueron cosas horribles, cosas que nunca se habría imaginado, ni siquiera la época de la Patrulla Roja se compara con esto.
- Vamos Bulma, despierta, ya casi llegamos
"Héroes transformados en demonios"… esas fueron las palabras de Kaio Sama antes de ser devorado brutalmente de por Goku en un ataque de rabia por el hambre… y tenía toda la razón. Bulma lentamente abrió sus ojos y vio que estaba siendo arrastrada por Vegueta en un extraño lugar oscuro y húmedo. Una gota de agua cayo en su mejilla izquierda y una puerta se abrió, Veguete la arrojo hacia dentro y esta golpeo una pared, miro a su alrededor y se dio cuenta que estaba en un sitio con una gigantesca estatua endemoniada a sus espaldas.
- ¿Qué?
- Me alegra que la trajeras
Al lado de Bulma salio un hombre con anteojos y capucha negra, su piel blanca parecía estar cayéndose pedazo a pedazo y sus costillas estaban expuestas. Vegueta se limito a caminar hacia unas escaleras y bajar por estas hacia un lugar extraño.
- Tranquila mi querida Bulma, tu esposo solo fue por un bocadillo
- ¿Bocadillo?
- Ahí abajo, hay por lo menos 100 mil aperitivos… bueno, habia, ahora solo quedan 10, hemos estado siendo demasiado glotones, pero ahora que estas aquí, de seguro que podremos cambiar eso
- ¿de que hablas?... ¿Quién eres?
- Me llamo Kabuto… veras, los Shinigamis han estado trabajando en una maquina para cruzar universos basándose en el "Garganta"… ooo no te confundas, no me interesa competir con ellos en esa area, lo que quiero realmente es algo mas simple y a la vez, mas impresionante
- ¿de que hablas?
- Hace algunos días, Vegueta se encontró esta pequeña esfera tan interesante
Bulma rogo porque él no estuviera hablando de la esfera del dragón… si estos monstruos entraban en contacto con ellas, solo se limitarían a pedir el peor deseo que su mente podía imaginar y aun asi, eso sería muy poco. Kabuto emitió un sonido similar a la risa, no podía sonreír ya que le faltaban los labios pero sabía que ella tenía una idea de su plan.
- … el me dijo que esta esfera, solo era la primera de 7, si llegaba a obtener el poder de las 7 esferas, podría llegar a pedir un deseo, pero entonces, el me conto que tu y los otros 2 con los que viajas decidieron esconder las esferas en lugares aleatorios y yo mira, yo quiero pedir un deseoo… ¿sabes cuál es ese deseo?
- Voy a desear comida, mucha comida, todo un universo solo para mí y para Vegueta… no lo compartiremos con nadie… pero no quiero cualquier universo, quiero el universo donde se encuentra Madara, quiero comérmelo a él
- Maldito bastardo
Kabuto emitió un chillido y se abalanzo sobre Bulma, la sujeto del brazo derecho y de un tiron se lo arranco, lamio la sangre que salía de su brazo y mordió el cartílago del hombro, su sabor era metalico, pero aun asi, sabia mejor que lo que habia estado comiendo hasta ese momento. Bulma se arrojo al suelo y comenzo a gritar de dolor.
- Lo siento, llevo mucho tiempo sin comer algo fresco y suave como la carne de una mujer, aun una tan vieja como tu, simplemente no pude resistirme… pero tranquila, te curare, despues de todo, te necesito
- ¡Hijo de puta, yo no hare nada por ti y todos esos asquerosos infelices!
- Ooo… si lo haras, si que lo haras, veras, necesitamos que hagas un radar del dragon para encontrar las esferas que ustedes escondieron…. O si no… simplemente te mataremos a ti y a tu hijito
Vegueta regreso de su camino, en su boca traia la mano blanca de Zetsu y con su mano izquierda sujetaba a Trunks, el cual estaba inconsciente y sangrando por su cabeza.
- Como veras, "querida", no tienes muchas opciones
- ¡Vegueta!- grito Bulma.
- Deberías estar contenta, evite que Vegueta se lo comiera, me costó mucho pero parece que "su majestad" si escucha a la razón
- Bueno Kabuto, será mejor que ella empiece a trabajar
- Con gusto… lamento tener que hacer esto, pero soy el único que queda que puede hacerlo
Kabuto junto sus manos y formo una marca en la nuca de Bulma, era la marca maldita, ahora estaba a sus pies. Vegueta frunció un poco el ceño, si el intentaba maltratar a Bulma la mataria con solo ponerle un dedo encima, dejar que Kabuto haga este tipo de cosas era lo mejor.
Bulma fue llevada por Kabuto hacia una selda, su herida fue curada y solo tras un tiempo, se dio cuenta que estaba verdaderamente ese hombre ya no era su esposo, era una asquerosa criatura que solo pensaba en comer, si es que pensaba en lo absoluto. La mujer se llevo su mano a su hombro y toco su muñon, ya no tenia su brazo derecho y el doloroso proceso para cauterizar la herida seria algo que recordaría por siempre, en su mundo al menos tenia la ventaja de medicina mas avanzada.
- No… no… ¡Goten!
Antes de tan siquiera llegar a perder toda esperanza, el joven Goten llego a la mente de Bulma y fue entonces que se dio cuenta que aun tenían una oportunidad.
Goten se había separado de Trunks para explorar mas el lugar, esperaba que este universo tuviera a seres tan o inclusive mas poderosos que los otros universos en donde habían escondido las esferas del dragón, pero parecía que solo poseían sujetos débiles y pequeños, personas que perderían el control de la esfera en cuestión de segundos si alguno de los antiguos Z Senshi decidia ir a buscarlas.
- Vamos, debe haber un sitio idóneo para que podamos esconderla
Goten se detuvo en un pequeño templo destruido y camino a su interior, se detuvo y se puso a pensar, pronto deberían de encontrarse otra vez Bulma, Trunks y él y una vez que estuvieran juntos, podrían buscar un lugar nuevo para huir. Goten vio algo en el suelo, brillaba gracias a un resplandor de luz que daba sobre su superficie negra y al tomarlo, se dio cuenta de que se trataba de una pequeñísima esfera.
- ¿Qué es esto?
- Eso… es… el Hyogoku
El hijo menor de Goku miro a su alrededor y vio a alguien acercarse a él, pero esta persona era muy diferente a los zombis, esta persona estaba viva. Era una niña de cabello verde, usaba un cráneo como casco y venia acompañada por un misterioso hombre enmascarado y de cabello plateado.
- ¿Quiénes son ustedes?- dijo Goten.
- Yo soy Kakashi y te pido que por favor, guardes silencio, no queremos ser descubiertos
