Gracias a todos por leer y por sus reviews. Lamento haberme tardado.
PD: Ninguno de los personajes me pertenece, bla, bla, bla a J.k Rowling y a la Warner Bros. (si no seria bla bla bla millonaria, xDD)
Eh aqui el cap, espero que lo disfruten, y que les guste^^
Cap IV De León a León
Harry llego hasta la sala común de Gryffindor, que parecía más acogedora que de costumbre. Los muebles que estaban junto a la chimenea, ya estaban ocupados por los de Quinto, quienes observaban sus ejemplares y hablaban entre ellos. Los de primero, no podían creer que estaban en Gryffindor, y más de uno decía "Ohh, ahh" al ver la enorme sala. Muchos se detenían para observar los trofeos de las copas de Quiditch, además de observar algunos cuadros de miembros antiguos, de la casa Gryffindor, que triunfaron en el Mundo Mágico, entre ellos, Albus Dumbledore. Las escaleras hacia las habitaciones de los chicos, estaban tan transitadas que Harry, Neville y Ron (que acababa de llegar muerto de cansancio) tuvieron que esperar para poder llegar a sus habitaciones.
Acostumbrados a las mismas habitaciones, Harry, Neville y Ron entraron automáticamente, colocaron sus cosas en sus respectivas camas y comenzaron a ordenar sus cosas. Gregory entro minutos después, tomando la cama que estaba al lado izquierdo de Harry, quedando entre él y Neville, que no tardo en darle la mano al chico y presentarse.
En la batalla que se llevo a cabo hacia un par de meses atrás, habían fallecidos muchos alumnos y algunos profesores de Hogwarts, pero a pesar de eso, el ambiente parecía estar tranquilo. Ron se echo a la cama, aun con su túnica y sus zapatos, el pelirrojo estaba tan muerto de cansancio, que no tardo ni siquiera cinco minutos en dormirse. Neville le siguió, acostándose, y dando las "Buenas Noches" a todos. Gregory estaba sentado en su cama, con su pijama roja y de rayas blancas, se veía mucho más alto de lo que es, con las piernas cruzadas, mientras ojeaba el "Profeta". Harry no quiso interrumpirlo, porque parecía verdaderamente interesado con lo que leía, por lo que luego de unas Buenas Noches, el chico con la cicatriz de rayo, se acostó a dormir.
No podía dormir, y ya habían pasado varias horas, pero el aun no podía. Mantenía los ojos cerrados, con la intensión de poder engañar su sistema, y así tomar el sueño, pero no podía, era demasiado lejano el encontrarlo. No pudo resistir, así que abrió los ojos y se levanto. No podía ver nada por la oscuridad que reinaba en la habitación, pero de algo si estaba seguro, habían pasado al menos tres horas desde que se había acostado. Los ronquidos de Ron y de Neville, parecían estar sincronizadas, además de ser sumamente molestas, quizás por eso Harry no podía encontrar el sueño.
-Lumus- murmuró el joven, desarropándose. Ron tenia ambas piernas afuera de la cama, y una de sus manos estaba sobre su estomago, además de tener la boca abierta, cosa que causo gracia a Harry. Paso su varita hasta la siguiente cama, la de Gregory, y le sorprendió ver que el chico no estaba en la cama. Harry se coloco de pie y se encamino, alumbrando todo a su paso, hasta afuera de esta, no sin antes percatarse de que todos sus amigos estuvieran bien. Comprobando esto, el chico salió hacia la Sala Común, donde apago la luz de su varita, al ver que las antorchas y la chimenea estaban encendidas. Gregory estaba sentado, con sus ojos colocados en la chimenea, por lo que Harry dedujo que debía estar meditando. Dudo varios instantes en que hacer, si regresar a la habitación, o ir hasta el chico. Su curiosidad pudo más que su lógica, así que bajo las escaleras, aun con su pijama azul oscura, y se quedo tras el mueble en que el chico estaba sentado.
-¿Tan poco puedes dormir, Harry?- inquirió el chico, con voz suave, aun parecía estar viendo la chimenea. Harry se apresuro a caminar, hasta quedar frente al mueble del lado derecho de Gregory. Allí se sentó, observando el fuego, que años antes había servido para que Sirius se comunicara con él.
-No, creo que es que estoy bastante excitado con el regreso a Hogwarts- mintió. Estaba feliz, pero también preocupado, y lamentablemente eran más las preocupaciones que las cosas por las que sentirse feliz.
-Igual yo- el chico coloco una sonrisa amable y sincera. Harry asintió. El chico le agradaba, aunque desconfiaba de sus amigos, en especial de Steve. –Además de los ronquidos de tu amigo tampoco me ayudaron- comento Gregory, haciendo que Harry se riera. Era cierto, Ron roncaba de una forma espantosa, parecía la llamada de un banshee***.
Luego de un minuto de silencio, que pareció eterno, Harry lo rompió, con una pregunta básica, de esas que se realizan cuando se está nervioso.
-África, nací aquí en Inglaterra, y me crie toda la niñez aquí, en un lugar llamado Godric's Hollow, pero luego mis padres decidieron mudarse a África, donde mi padre hace algunos experimentos.- comenzó el chico, llevándose su mano a la cabeza y revolcando su cabello.
-Creí que habías estudiado en Norte América.- interrumpió Harry. Eso lo había dicho el mismo, en el expreso. El joven asintió, algo confuso, pero lo hizo.
-Si, luego de un par de años en África, mi padre me envió a Norte América- dijo sin más. –Eso fue antes de que mi madre muriera, luego volvimos a Godric's Hollow.- Harry no se había fijado la primera vez, hasta ese momento, cuando escucho Godric's Hollow, su corazón dio un vuelco. El lugar donde nació, el lugar donde paso sus mejores años, aunque solo fue uno, el único lugar donde tuvo a su verdadera familia, el lugar donde todo acabo, donde Voldemort termino lo mas que amaba, asesino a su familia, le robo una parte de él.
-Yo viví allí, cuando era niño, solo fue un año, hasta que Voldemort destruyo mi familia- un nudo en la garganta hizo que el chico se detuviera. Había podido ver su casa, abandonada, cuando fue con Hermione, también había podido ver el cementerio donde estaban sus padres, y al menos ya lo había visitado como unas once veces durante ese último año, pero aun así, se sentía realmente triste por ello.
-Oh, ¿enserio?- pregunto Gregory, que por primera vez retiraba su mirada de la chimenea, para llevarla a la cicatriz de Harry. –Fue un maldito, ese Voldemort- mascullo, más para sí que para Harry. El joven de cabello negro asintió, aunque estaba muerto, jamás podría dejar de odia a Voldemort como lo hacía, jamás, ni aunque lo matara mil veces.
-Sí, pero todo acabo…- la voz de Harry no sonaba muy convincente, por lo que el Gregory frunció el ceño.
-¿No estás seguro?- pregunto. Era la primera vez que alguien le preguntaba eso. Todos se dedicaban a decir, "Harry eres mi héroe", "Lo lograste" pero nadie le había preguntado si él estaba bien, y lo más importante, si estaba seguro de que estaba muerto. Todos vieron el cadáver de Voldemort, desde luego que sí, pero él era un mago oscuro, el pudo haber hecho algo, quizás otro horocrux, pero Harry quería pensar que no, que todo estaba bien.
Negando la cabeza lentamente, el chico por primera vez decía lo que sentía, ni siquiera a Ron le había dicho esta confesión, que tan solo fue con una simple negación de cabeza, en ella estaba demostrando más de lo que debía.
-Entonces eso complica las cosas- susurro Gregory luego de un minuto de silencio. Harry no sabía qué hacer, era cierto, todo se complicaba, porque él no podía saber si él estaba muerto, y para colmo, tenía un mal presentimiento de Steve. Por lo visto el estaba resignado a vivir en complicaciones, todo era una complicación para él, y no había forma de cambiarlo.
-No le digas a nadie, por favor- allí estaba el chico de la cicatriz de rayo, contándole, lo que nisiquiera se había atrevido a confesarle a Ron, a un desconocido. Pero se sentía libre de poder hablar con alguien que no lo conocía, que no lo juzgaría porque sencillamente no podía conocer como es el.
-Palabra de hombre y mago- el chico se hizo una cruz imaginaria sobre el corazón, para luego asentir. Por momentos se veía algo mayor, al menos mas que Harry, y en otros, aparentaba ser un adolecente sin problemas y en busca de aventuras, tal y como Fred y George eran, salvo a que eso sucedía en otros tiempos, ya que la pérdida de uno de los gemelos había llenado de tristeza a la familia Weasly.
-Gracias por habernos salvado hoy en la tarde- Harry se puso de pie, el sueño lo estaba atacando, y debían ser al menos las 3 de la mañana.
-Es mi deber, al menos el deber de todo Gryffindor es salvar a los que no puedan, además de que también debía salvar… salvarla a ella- admitió. Desde que había llegado, Harry sabia que Gregory estaba tras su amiga, y estaba casi seguro que igual lo estaba Steve, pero no estaba muy seguro porque no se podía comprobar, pero Gregory, el es como un libro abierto, donde se ve su valentía, coraje y bondad, además del amor que siente por ella, sin conocerlo.
-¿La quieres?- lo hizo en tono de pregunta, pero era más una afirmación que pregunta. Harry lo sabía, se veía en sus ojos verdes lo que el chico sentía por la rubia, pero hay estaba Zacharias, pero él no es un impedimento, jamás lo ha sido para nadie, y menos para un Gryffindor, porque ellos siempre ganan, pensó Harry.
-Tal y como tu amas a la chica pelirroja- afirmo Gregory, refiriéndose a Ginny. El chico se sonrojo un poco, pero por qué negarlo, amaba a Ginny como a su propia vida, es más, estaba seguro que daría su vida por ella, que no quede ninguna duda.
-Entonces es muy grande- susurro para sí mismo Harry. El cansancio lo estaba asediando, debía regresar a su cama, la mañana seria larga. –Debo ir a dormir, estoy muerto- dijo ahogando un bostezo. Gregory se puso de pie, para voltearse repentinamente cuando sintió como alguien se aparecía. Harry se puso en posición de defensa, igual que Gregory, pero se relajaron al ver a un elfo domestico, que comenzaría sus tareas de limpieza.
-Lo siento amos, lo siento, Sluppy ha sido un tonto, un tonto.- el elfo comenzó a golpearse contra la mesa del centro. Gregory y Harry se miraron repentinamente, para luego correr a auxiliar al elfo.
-Calma, calma, si continuas así despertaras a medio mundo- Gregory lo sujetaba por la mano izquierda, mientras Harry hacia lo mismo por la derecha. Aun así, el elfo continuo.
-Soy un tonto, los amos le han dicho a Sluppy que debe entrar cuando nadie esta, y Sluppy no cumplió. Soy una vergüenza.- continuo golpeándose con la mesa.
-Te ordeno que pares- dijo Harry. El elfo se detuvo, para luego hacer una reverencia tan pronunciada, que su nariz choco con el suelo. Gregory le soltó el brazo, seguido por Harry. –Te ordeno a que no vuelvas a golpearte- le ordeno el chico, señalándolo.
- Ni a hacer tanto ruido- añadió Gregory. El elfo, que hasta ese momento observaba con los ojos lagrimosos a los chicos, asintió en silencio, para luego desaparecer. –Elfos, son un dolor de cabeza- observo Gregory, llevándose las manos a los bolsillos de su pijama de rayas.
-Algunos son buenos- recordó a Dobby, y también a Kretcher, no es que fueran lo mejor de lo mejor, pero habían ayudado hasta el final. –Mejor me voy- giro sobre sus talones, seguido por Gregory, que a bostezó.
Llegando al cuarto, los ronquidos de Ron y Neville estaban en todo su apogeo. Harry rodeo los ojos, con ese ruido era incapaz de dormir.
-Silencius - mascullo Gregory en su cama. Harry sonrió, el chico habia silenciado a Ron, pero aun quedaba Neville. Encogiéndose de hombros, Gregory subió a su cama, y luego de hacer una señal con sus manos, deseo buenas noches a Harry, que lo imito en sus señales.
-Silencius – dijo Harry, apuntando a Neville, que al instante dejo de roncar. Con la dulce tranquilidad, ambos chicos se dejaron llevar por su cansancio, y se durmieron.
-Harry, vamos a llegar tarde- el efecto del hechizo ya había pasado, por lo que Ron había recuperado su habla. Moviendo con ambas manos a Harry, el chico ya estaba vestido con su túnica nueva, regalo de George, algo que había sorprendido al mismísimo Ron, pero que no dejo de aceptar, a pesar de sentir cierta sospecha de que su hermano le estaba jugando una. Pero para su sorpresa, no había nada, ni polvos pica pica, ni ninguna otra broma, estaba limpio.
-Hmmm- murmuro Harry, frotándose sus ojos con brusquedad. Extendió su mano hasta la mesa de noche, y a ciegas busco sus lentes, colocándoselos al instante, aun adormilado. -¿Qué h…- fue interrumpido por un bostezo. -… hora es?- se coloco de pie, con cierta torpeza, y se encamino hasta su baul, donde tomo su túnica, y su ropa.
-Ehh, las 7:25- dijo Ron. "Mierda" pensó Harry, estaba tarde, muy tarde. Las clases comienzan a las 8, y aun no se habia bañado ni tampoco habia desayunado. Corrio hasta los baños de Gryffindor, donde se baño rápidamente, para vestirse como pudo. Ron y Hermione ya se habían ido, como prefectos debían mantener el orden, eso lo sabia Harry, asi que le tocaba irse solo. Para su sorpresa no era el único tarde, Neville y Gregory bajaban las escaleras a toda prisa, colocándose sus corbatas en el camino.
-Harry- dijo Gregory, terminando de anudar su corbata. –Estamos tarde-
-Demasiado tarde- corrigio Neville, adelantándose un par de pasos. Los tres chicos atravesaron el cuadro de la Señora Gorda, y salieron corriendo por el pasillo, bajando las escaleras de dos en dos. Algunos alumnos de Ravenclaw también corrian al comedor. –Parece que no somos los únicos- dijo Neville.
-Estupendo- dijo el chico de la cicatriz en forma de rayo. Asi no los regañarían, por que podían pasar desapercibidos. El comedor aun estaba abierto, y los alumnos continuaban entrando. –Al menos tendremos tiempo de tomar un zumo de naranja- su estomago gruñía, apenas había ingerido alimentos en la noche, y si no tomaba algo en ese instante, moriría.
Los tres, junto a unos chicos de Hufflepuff, entraron al Comedor, donde la Directora presentaba a los Profesores. Por lo general eso se realizaba la noche anterior, pero con Minerva McGonagall al poder, las cosas cambiaban, aunque no para mal. Gregory, Harry y Neville alcanzaron encontrar tres asientos, junto a Ron y Hermione. Ginny estaba a pocos pasos de Harry, se volteo y le lanzo una guiñada, debían verse luego de las clases.
-Como han de saber, algunas clases se quedaron sin profesores, lo que obligo a que la junta de profesores restantes de Hogwarts, comenzara una nueva búsqueda. Afortunadamente encontramos personas con la capacidad e inteligencia para impartir los siguientes cursos: Transformaciones (porque yo ya no seguiré con dicho curso debido a las responsabilidades de Directora), Defensa contra las Artes Oscuras y Cuidado de las Criaturas Mágicas. Además de Estudios Muggles. Eh aquí a los nuevos Profesores.- La directora se volteo hacia la mesa donde los Profesores estaban sentados, atentos a lo que la directora hablaba.
-¿Y Hagrid?- pregunto Neville, observando a los Harry y Ron. Hermione fue la que interrumpió a Ron, para decir "en su luna de miel". El Guardabosques se acababa de casar con la directora de Beauxbatons, y andaban en su luna de miel.
-Debe ser gigante esa luna de miel- bufo Ron, haciendo que Hermione lo pisoteara. –Auch- se quejo, haciendo que Neville y Harry se atragantaran por la risa.
-La Srta. Rose Smith impartirá la clases de Estudios Muggles- una mujer de mediana edad, cabello negro y corto se puso de pie. Los aplausos, específicamente de las mesas de Gryffindor, Ravenclaw y Hufflepuff resonaron. Los de Slytherin se dedicaron a quedarse en silencio, la gran mayoría piensa que esa clase es una pérdida de tiempo. –El Sr. Joshua Adams comenzara sus clases en el Cuidado de las Criaturas Mágicas, estando de sustituto de Hagrid, que se encuentra de vacaciones.- un hombre de cabellera larga y roja se coloco de pie, los aplausos fueron mucho más que los de la profesora de estudios muggles. –La Sra. Angela Norton comenzara sus clases de Transformaciones.- una mujer de tez trigueña y de cabello negro se puso de pie, y con una sonrisa sostificada agradeció todos los aplausos. –Y por último, pero no menos importante, el profesor James Wilmouth ejercerá las clases de Defensa contra las Artes Oscuras.- un hombre, quizás de unos treinta y tantos, con cabello rubio se coloco de pie, y agradeció sintiendo lentamente, para luego volver a sentarse. Gregory se tenso un poco, Harry lo había podido ver con el rabillo del ojo.
-Veinte galeones a que ese no dura en ese cargo- aposto Ron. Hermione negó la cabeza, haciendo un gesto como "nunca cambias". Harry se llevo una cucharada de huevos revueltos a la boca. No le estaba mostrando mucho interés a los profesores, era mas de lo mismo, nada que no tuviera que enfrentar en los últimos siete años. Lo único que estaba en su mente era el cómo entraría a la Oficina de McGonagall, pero ya habría tiempo para eso.
O.O que opinan de los nuevos profesores? que pasara? problemas? durara el profesor de defensa contra las artes oscuras? Gregory conquistara a Helena? Steve sera alguien de temer?
Pronto tendran las respuestas! Asi que no dejen de leer!
Dejen sus reviews y besos y abrazos a todos mis amigos poterianos!
