Un poco de pycho Asami de nuevo. Y de masami.. Todo el cap.
Yw:rape.
Asami cerró sus ojos, intentando recordar los gritos de Mako mientras metia el vibrador, sus gemidos de las siguientes horas, la forma en la que pronunciaba el nombre de la novia de Asami en súplica y el aullido que casi salió de su boca armodazada cuando sacó el juguete de Korra de un solo tirón. Cosas pequeñas que no habían sido grabadas.
Una mano ocupada en ella misma y la otra sujetando con fuerza la camisa blanca de resaque que Mako había dejado cuando se fue. Siempre le había fascinado el olor del maestro fuego.
Debería de invitarlo a un trío con Korra para filmar un vídeo casero con sonido. Valdria la pena compartir a su chica si eso significaba tener a Mako gimiendo por Asami. No, qué estaba pensando. Mako no merecia tocar a su novia, él había hecho engañar a Asami con él y la sombra de las acciones de aquel día volvian para seducirla recurrentemente.
Asami apartó su mano de sí misma, enojada de sus pensamientos, no sabiendo que hacer con sus deseos de volver a tener a Mako en su cama.
Cómo se había atrevido él a seducirla con su sonrisa dulce, a titubear mientras se quitaba la camisa (como si no lo quisiera hacer con ella) a intentar robar a Korra. Y ahora Asami se sentía culpable por engañar a Korra con él, si sólo el no la hubiera invitado con sus ojos de enamorado a la cama esto no estaría pasando. Por su culpa ahora solamente podía pensar en piel blanca en lugar de morena; irises dorados por azules; en una rata de las calles en lugar de una diosa nacida en cuna de oro.
Su mano volvió a sus partes íntimas, recordodando el sabor salado de la piel de Mako en su lengua, la suavidad de su cuerpo, los músculos bien definidos y la forma en que sus manos la habían acariciado con ternura, lentamente, provocando que todo en ella se encendiera. Habia sido en ese momento que recordo a Korra y Asami cambió completamente la jugada, porque él estaba pensando en la novia de Asami desde el principio, si tanto quería sentirla la mujer Sato se la daria. Primero las esposas (de las que Korra nunca quiso saber), después busco el vibrador de su Avatar en uno de los cajones de la comoda. Él no entendió lo que estaba pasando pero los ruidos que salieron de esa sexi boca habían sido mejores que ningunos otros.
En el presente Asami llegó al orgasmo con un grito agudo.
Mientras descansaba por un trabajo bien hecho, oliendo la camisa de resaque que el maestro fuego habia olvidado, su mente la llevó de nuevo a Mako aquella noche, el cual con cada movimiento y tremor sobre las mantas simplemente pedía ser grabado en una peli para toda la posteridad y Asami no pudo negarselo.
La mujer Sato se bajo la falda y subió su ropa interior, recordando, con pena, los rollos de película que ella había grabado esa noche. La culpa y la emoción de lo ocurrido la recorrian por igual. Si solo Korra estuviera ahí, Asami haría muchas cosas para calmarse que no involucraran al agresivo recuerdo de Mako.
Asami alzó su vista y pudo mirarse en el espejo, su maquillaje cubría un poco el moretón de su rostro pero solamente la manga larga cubría donde él había golpeado su brazo derecho. Eso había sido excitante.
Pero una idea invadio su mente, que pasaría si no fue cuidadosa y alguien revelará lo ocurrido, Korra la odiaria por mentirle.
Su fina mano se dirigió al teléfono y comenzó a girar el disco.
-¿Korra?¿Cariño?-Asami cerro sus ojos- Tengo algo que confesarte.
Una vez resuelto todo con Korra se sentía más tranquila, lo suficiente para llamar a Bolin para invitarlo salir, ahora que Mako ya no estaba encamado era buena idea una reunión entre amigos.
Asami arrugó su nariz con el recuerdo del porqué el maestro fuego había estado en coma por tres días.
La mujer Sato se había olvidado, con la prisa, de la porción sobrante del Sokk en el bolsillo del saco del maestro fuego, con la que él se había envenenado después. En ese momento ella la había hechado al primer lugar que pudo, así que tampoco era culpa de ella sino de Mako por dejar su saco sobre la cabecera.
Ahora lo que hanciaba Asami era saber si todo estaba bien, así que marco a su amigo Bolin desde la sala pero la voz de Mako fue la que contestó. Ella fue amable con él pero el maestro fuego se comporto como un patán y le colgó sin decir mucho.
Tres horas después volvió a marcar, esta vez tubo suerte, pero con voz cansada Bolin dijo que tenía otras cosas que hacer y se despidió tajantemente.
Ellos dos podían ser unos groseros, pero eran sus amigos así que todo estaba bien.
Asami sonrió y se fue a dormir.
Sí, todo estaba bien.
Bien, al principio no iba a hacer que Asami se obsesiorana con lo ocurrido pero no encontré otra forma de escribir su punto de vista.
Espero que les haya gustado, y cualquier crítica, comentario, corrección y pedazos en donde creen que falta no duden en escribirlo. Gracias por leer.
