Okey! Es la medianoche, es decir ya es viernes! Tenia pensando publicar el fanfic mas tarde, osea noche para mi XD, pero es muy probable que no tenga tiempo y como de todas maneras estoy madrugando para 'estudiar'. Mañana voy a morir en mi exposición... Tengo zzzzzueño...zzzzz...zzzz...
Se han dado cuenta que todos los titulos de los capitulos comienzan con 'P'. Yo recien me di cuenta hoy que escribia el quinto XD. Noc que se me dio x querer que sea asi, pero se ve tan ¿bonito? y ordenado .
Como todos los capitulos muchas gracias a Alia Inverse por ser mi B-readery SchindlerList por ser mi musa inspiradora yaoista? LOL! Las imágenes de su Tumblr son lo que mas me inspira a escribir.
Espero que el capitulo sea de su agrado
El manga y sus personajes le pertenecen a Tadatoshi Fujimaki. Solo la historia me pertenece a mi.
Capitulo II
Por teléfono
Kuroko P.O.V.
Fue extraño como todo quedó rápidamente fijado desde mi respuesta. Accedí a ir con Kagami y al día siguiente ya traía consigo los boletos de avión. Aida-san con ayuda de su padre se encargó de tratar con el doctor la orden de alta para mi salida de la clínica una semana antes de lo previsto; mientras Kagami trató con los miembros del equipo de Seirin para que ninguno sospechara del porqué de mi salida. La tranquilidad había vuelto a los pocos días a mi habitación, puesto que la entrenadora convenció o amenazó al equipo para que aprovecharan el inicio de vacaciones para entrenar y solo Kagami se salvaba dos veces por semana para venir a verme. Me hacía compañía.
-Finalmente, mañana me dan el alta -le comenté en su ultimo día de visita a Kagami-kun.
Él solo asintió con la cabeza.
-¿Como haremos con los demás para explicarles mi repentina desaparición? -me pregunté en voz alta.
-El equipo sabe que viajo a América pasado mañana. -contestó y agregó- La entrenadora no tiene intención de decirles nada sobre tu ausencia hasta que ya haya partido nuestro vuelo –dijo con un serio tono de voz.
-Hai -acepté, después de toda la atención que había recibido de su parte no quería estresarlo más, ni tenía porqué.
Pero al parecer él notó mi incomodidad y me hizo declararla.
-¿Estás disconforme con ello? -me preguntó.
-Algo... -admití- Pero no es solo por nuestro equipo. De mis compañeros del Kiseki no Sedai, solo Akashi-kun lo sabe.
-Solo sabe que te irás -comentó a cambio- No sabe cuándo.
-¿Está bien esto, Kagami-kun? -pregunté y cuando fui consciente de lo que dije me avergoncé un poco ante mi pregunta. ¿Tanto dependía de él?
Me miró con incredulidad al principio, pero después de un largo suspiro de cansancio y un momento para aclarar sus pensamientos me contestó.
-Quiero volver a jugar al baloncesto contigo -declaró- No me importa lo que tenga que hacer ni el precio que tenga que pagar para que lo consigas -dijo finalmente, con un tono de voz y una mirada seria, penetrante y profunda.
¿Siempre ha sido así?
Inconscientemente sentí subir la temperatura de mi cuerpo y mi rostro se acaloró. ¿Me estaba sonrojando?
Giré mi rostro, puesto que me encontraba mirando por la ventana, hacia el suyo de manera brusca al escuchar de su voz; por alguna razón, expectante. Sí, estaba sonrojado, era un tonto por aun así voltear a verlo, pero sus palabras en aquel momento eran una declaración clara, aunque quizás no tanto de ¿lo que realmente sentía? ¿Por…?
Mi mirada se cruzó con la suya y en sus ojos rojos vi mi reflejo. No aguanté las ganas ante aquella seriedad suya y rompí el silencio.
-Kagami-kun -le dije sin desviar mi mirada de la suya.
-Ah -contestó en voz tenue y más suave.
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-Espero que te hagas responsable de mí -sonreí levemente.
Mientras mi sonrojo pasaba, el suyo recién se acentuaba.
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-¡Lo entendiste todo MAL!- gritó como respuesta con frustración.
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Normal P.O.V.
-Kagami se llevó a Kuroko consigo a América -declaró Riko.
-¡¿QUÉ?!- La reacción de todos los miembros del equipo fue más que sorpresa.
La explicación fue breve y rápidamente aceptada, pero la mentira no pasó por alto, y muchos de los miembros esperaban ansiosos el regreso de los dos menores con ánimos de venganza.
-¡Testu-kun se fue a America!- gritó y se escuchó llorar a una mujer al otro extremo de la línea; como se enteró Momoi de aquello… fue culpa de Kiyoshi y su acalorada discusion con Hyuuga en plena calle.
-¿Testu está en América?- preguntó una voz más grave ante la confesión- Che! Ya no podré volver a jugar con él -Después de un rato- Oe, ¿estás llorando? -Aomine fue el primero en enterarse por celular gracias a ella.
Después de colgarle, todo siguió el juego de teléfono.
-¿Kuroko en America? -fue Midorima quien siguió como llamada en la lista de Aomine- ¿Momoi-san está llorando? ¿Quieres un juego de revancha?- dio un suspiro mientras se acomodaba los lentes -Era de esperar- . Si esta última es la razón por la que huyó, pensó acomodándose los lentes- Su horóscopo dijo que su compatibilidad con los Leo lo llevaría lejos -contribuyó; resultó cierto, literalmente.
-¿Testuya en América? -comentó Akashi, captando rápidamente como todo el rollo quería llegar a un solo punto- Ya lo sabía -colgó la llamada que tenía con Midorima para pasar a recibir la otra en espera.
-¿Kuro-chin en América? -Ahora fue el turno de Murasakibara- Hizo llorar a Sa-chi, enfadó a Mine-chin, cumplió el horóscopo de Mido-chin, fue amenazado por Aka-chin y huyó con Kaga-chin? -fue lo que entendió a pesar de todo ruido que hacia al masticar sus golosinas- Que me traiga dulces americanos- pensó al poco tiempo mientras escribía un mensaje de texto. No tenia saldo para hacer una llamada desde su celular.
-¡¿Kuroko-cchi se fue a América cumpliendo el horóscopo de Midorima-cchi de que iba a ser llevado lejos por Kagami-cchi como respuesta ante la repentina amenaza de Akashi-cchi, si no le traía dulces a Mura-cchi, porque no estaba dispuesto a volver a jugar con Aomine-cchi después de haber hecho llorar a Momo-cchi?! -fue el grito de Kise en su receso de entrenamiento al ser el último en recibir la noticia.
Por mensaje de texto, este llegó muy alterado. Y ninguna de las personas con las que trató de ponerse en contacto para aclarar sus dudas, volvió a contestar.
-¡Kuroko-cchi! -terminó gritando, sorprendiendo a todo el equipo y calmándose recién cuando recibió una patada en la espalda, cortesía de Kasamatsu-san.
Por otro lado…
-Estas vacaciones van a ser muy largas -pensó Aomine antes de comenzar a caminar al punto de encuentro que tenía con Satsuki. Aunque no lo deseara, tenía que calmarla.
Cada miembro del equipo tenía sus dudas (unos más que otros) acerca de la razón por la cual Kuroko se fue a América (salvo por Akashi). No obstante éstas se aclararon y todas las inseguridades se exacerbaron, cuando a los diez minutos de haberle comunicado la noticia a Kise, el celular de todos los miembros sonó de nuevo, esta vez con tono de mensaje.
'Voy a ser operado'-se leía en el mensaje-. 'Volveré para jugar al baloncesto con ustedes'.
La reacción de cada uno fue diferente ante la lectura, pero todos mostraron la misma preocupación.
Aida Riko dejo escapar un gran suspiro después de cumplir con su última tarea. En su mano aún tenía el celular de Kuroko en el que acababa de marcar el botón 'enviar' y la otra mano acariciaba ligeramente la cabeza de Tetsuya #2.
-Más vale que regreses listo para jugar, Kuroko-kun -pensó y mostró hasta su tristeza cuando pasó a observar al perro- No te preocupes #2 -le dijo- Van a estar bien.
-Wufff -Aunque no se pudiera interpretar, Tetsuya #2 era el más positivo de todos.
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Kagami P.O.V.
"Señores pasajeros, por favor abróchense los cinturones, el avión se encuentra a punto de aterrizar. Señores pasajeros…"
Me desperté de mi sueño, o mejor dicho pesadilla, con la voz del capitán del avión avisando del próximo aterrizaje. Un sueño donde por alguna razón todo el Kiseki no Sedai me perseguía y que había terminado con la llegada de Kuroko haciéndoles frente, volteándose para encararme y…
-¿Kagami-kun?- me distrajo Kuroko, sentado en el sito de al lado.
-¿Hai? -contesté frotándome un poco la frente, ¿como terminó ese sueño?
-Ajústate el cinturón, por favor- pidió.
-Sí, sí, escuché -contesté siguiendo su indicación.
El avión aterrizó sin contratiempos y aproximadamente después de una hora estuvimos finalmente ya en la puerta de salida del aeropuerto.
-¿Tienes todo contigo? -pregunté por si se olvidara algo.
-Hai -contestó- ¿Tú, Kagami-kun?
-También -dije y pasé a mirar su equipaje, el cual se encontraba sujetando con dificultad debido al poco control que tenía en el brazo bueno.
El yeso había sido cambiado el último día de tu estancia en la clínica; gracias al padre de la entrenadora y al permiso del doctor de la clínica no tuvimos que hacer trámites para abordar el avión; pero verlo así, no lo soportaba.
-Dame eso -le dije y sin darle tiempo a contestar agarré su maletín de ruedas y comencé ha arrastrarlo hacia fuera, con mi propio equipaje colgando de mi otro hombro.
Sentí su mirada en la nuca hasta el momento en que llamé un taxi y con un perfecto inglés (hablado) rápidamente fuimos llevados hasta mi hogar.
-Welcome to America -le dije al presenciar como después de haber lucido nervioso durante gran parte del trayecto, al pasar por el centro de la ciudad comenzó a dirigir su mirada por la ventana mirando de un lado a otro todo lo que había a su alrededor.
-Thank you -me contestó, dejándome impresionado debido a su buen control del idioma (aunque no por eso dejaba atrás su acento japonés) y dirigiéndome una rápida mirada, antes de regresar su vista hacia la ventana.
No pasó mucho tiempo antes de que el taxi se desviara hacia las afueras de la ciudad, a una zona más residencial, adentrándose por algunas calles, deteniéndose finalmente delante de un edificio de tres pisos de color crema.
-Aquí es- le indiqué a Kuroko para que bajara del taxi. Procedí a pagarle al chófer, quien también terminó ayudándome a bajar las maletas antes de irse.
-Pensé que vivirías en un casa -comentó mi compañía detrás de mí mientras me dirigía a abrir la puerta.
-Vivía -contesté sin voltearme a mirarlo- Lo comenté en Japón la primera vez que fue todo el equipo a mi lugar- terminé de quitar el seguro a la puerta principal y me adentré en el pasillo, con dirección hacia las escaleras- Vivo solo con mi viejo. Cuando tuvo que volver aquí no le encontró sentido a volver a comprar una casa solo para él, así que decidió que un apartamento era más práctico.
-Kagami-kun -interrumpió Kuroko deteniéndose al pie de la escalera-. Déjame ayudarte con mi maleta -pidió.
-Son solo tres pisos - me defendí.
-No estoy inválido -contestó y aunque seguía pensando que estaba mal, no quería hacerlo sentir incomodo.
El apartamento no era muy grande, pero sí cómodo. Para dos personas era bastante espacioso. Abrí la puerta y dejé que Kuroko entrara primero, lo seguí y cuando la cerré y pasé mi mirada por el mueble de la entrada me llamó la atención una especie de carta, un mensaje escrito por cortesía de mi padre.
'Estaré en un viaje de negocios durante toda la semana. Sean bienvenidos y pónganse cómodos. La cita con el doctor está programada para el viernes al medio día. Ya sabes dónde queda su consultorio, la fecha de la operación se decidirá a partir de entonces, sé un buen anfitrión para tu compañero.' -¿por qué tenía que recordarme siempre la cortesía?- 'Alex llamo hace dos días preguntando por la fecha de tu llegada, le di la fecha y la hora de llegada de tu vuelo, que no te sorprenda su visita. Por último, dale la bienvenida a tu amigo de mi parte y lamento no haber podido estar ahí para recibirlos. Papa.'
-Viejo… -hablé para mí mismo.
-Tu padre no está -comentó Kuroko al parecer después de haberse paseado por el lugar mientras yo leía la carta.
-Hai -comenté- Está de viaje por trabajo al parecer.
-No pareces sorprendido por ello.
-Ya estoy acostumbrado, la última vez que vine antes del campeonato de invierno fue igual. Es difícil que coincidamos para tener tiempo en condiciones, pero al menos el trabajo lo distrae mientras estoy en Japón, supongo.
-Kagami-kun tiene un buen padre -dijo como respuesta-. Deberías seguir su ejemplo -me reprochó.
-Kuroko… -tenía suerte de estar lesionado, mi paciencia se estaba agotando.
Como respuesta ante mi cambio de expresión, noté indirectamente su sonrisa, al parecer de agradecimiento. Me obligué a calmarme y después de mostrarle su cuarto y ayudarlo a acomodar sus cosas y yo las mías le propuse ir a hacer la compra. Ya era tarde noche y tenía hambre después de no haber podido almorzar "decentemente" en el avión.
-¿Cocinas tú hoy?- preguntó, esperando a que cerrara la puerta de la entrada principal del edificio.
-No creo que te acostumbres a la comida rápida de aquí tan pronto. No es como en Maji's Burger. Hoy cenaremos en casa.
-Me dijiste que dentro de tres días tenía mi cita con el doctor –comentó.
-Así parece –contesté, recordando el intercambio de palabras que tuvimos mientras arreglábamos un poco el apartamento- A juzgar por la carta de mi padre, no sería una sorpresa el que Alex también venga con nosotros.
-Hai –aceptó.
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Las compras resultaron ser más rápidas de lo que esperaba. A unas cuadras del edificio se encontraba la avenida principal donde había diversas tiendas. Por hoy solo me interesaba el supermercado. Llevaba dos bolsas, una en cada mano, mientras caminábamos de regreso al apartamento. No obstante, antes de entrar a la cuadra de mi vivienda me acordé de algo y seguí de largo por la avenida.
-Acompáñame un rato, Kuroko- le pedí.
El solo oír de sus pasos a mi lado me verificó su cercanía.
Dos cuadras más adelante me adentré de nuevo en la zona residencial y tres cuadras una vez dentro me detuve; Kuroko hizo lo propio detrás de mí.
-¿Aquí querías venir? -me preguntó.
-Es nostálgico- contesté y me adentré al parque- Cuando era pequeño; cuando recién comencé a jugar al baloncesto con Himuro veníamos aquí -me detuve a la entrada de una cancha de football-basket. Antes incluso de dedicarme al street basketball o siquiera de conocer a Alex, jugaba aquí. A veces con él, a veces incluso sin él. En ese momento estaba vacío debido a la hora, pero los fines de semana suele ser un lugar muy concurrido por niños.
Kuroko igual que yo apreció el lugar.
-A ti te gustan los niños, ¿no es así? –pregunté, tratando de hacer mas conversación.
No lo noté entonces, pero sonrió ante mi recordatorio de sus gustos.
-Hai -contestó con una voz más alegre que la suya característica.
-Cuando todo se arregle -comencé- cuando hayas sido operado y te recuperes… -¿cómo debía continuar?- vengamos aquí antes de regresar a Japón -hice una pausa para tratar de encontrarle la lógica a mis pensamientos- Juguemos tu baloncesto –propuse- incluso tendrás la oportunidad de enseñárselo a los niños -sonreí ante la perspectiva.
Cuando me digné a dirigir mi mirada contra la suya noté un cambio en ella. Quizás muy difícil de apreciar para muchos, pero ya no para mí. Su mirada era claramente la misma de siempre, pero sus ojos reflejaban ansias, ¿quizá de volver a jugar? Y lo más importante, ¿qué era ese rubor tan impropio para su persona en su rostro?
-Hai -me distrajo su respuesta y pasó a caminar hacia la cancha, deteniéndose en el círculo del centro y volteando para verme- Gracias por todo, Kagami-kun -me sonrió.
Me sonrió, ampliamente, por segunda vez desde que nos conocíamos (la primera fue cuando compró el black iberian pig sándwich).
No tengo ninguna duda. Kuroko volverá a jugar algún día.
Fin del capítulo II
TBC..
Cumplí con sus expectativas? Muy corto el capitulo? No se preocupen las recompensare mas adelante. Pero si se dan cuenta es aquí donde comienza prácticamente todo ^.^ Con la llegada de Kagami y Kuroko a America comenzara su historia de amor? Y como se sienten los otros miembros de Kiseki no Sedai?!
Pista para el próximo capitulo? (Creo q ya me acostumbre a eso XD) Un profesor y un minikuroko? son solo algunas de las sorpresas que habrán!
PD: sigue el poll de parings y se aprecian mucho los reviews. Ademas de ello estoy abierta a ideas de parejas y peticiones de momentos de ellas. Si es muy rochoso publicarlo siempre acepto private messages.
Hasta la prox semana
Sarima
