Sentí algo sacudiéndome, y me desperté, pero no abrí los ojos.
Hubo otra sacudida, esta un poco mas fuerte que la otra, y abrí mis ojos, cansado como estaba.
Lo primero que vi fue a Falco, sentado a un lado de mi, con su mano todavía en mi hombro, sacudiéndome ligeramente. Por lo que veía fuera de las ventanas, ya estaba oscuro, y la luz amarilla de la sala iluminaba el cuarto. Por lo que oía, todavía estaba lloviendo afuera.
En la pantalla del holo-visor ya había cambiado de la película que estábamos viendo a otra, que se veía aburrida.
"Creo que ya me voy, Fox," me dijo Falco, con su voz onda. "Ya es tarde, y mañana tengo trabajo."
Bostecé, y trate de pensar mas claro.
"¿Que horas son?"
"Las nueve."
Cuando dijo eso, me sentí triste. No quería que se fuera; quería algo de compañía, alguien con quien estar. No quería esta solo otra vez.
"Oh," dije yo, sentándome, un poco avergonzado que me había dormido. "Si, claro."
Me paré, y el también. Me sentía muy cansado, y un poco confuso.
"Mi abrigo," me dijo cuando estaba a la puerta, y yo me volteé y fui hacia mi recamara, que estaba toda oscura. Demasiado cansado como para prender la luz, camine hacia mi cama en la oscuridad, buscando su abrigo entre las sabanas de la cama.
Después de unos momentos batallando ahí, hallé el abrigo, y regresé.
El todavía estaba parado por la puerta, y cuando le entregue su abrigo, sonrió.
"Te ves un poco triste," me dijo.
"Pues," empecé a decir, con un poco de pena. "Un poco. Me gusta la compañía."
El siguió sonriendo, y sin decir nada, se empezó a poner el abrigo, que ya estaba seco, y un poco caliente.
"Fue bueno juntarse contigo otra vez, Fox," el dijo. "Hace mucho que no hablábamos. Me la pase bien; haber cuando nos volvemos a juntar, ¿no?"
"Si," le respondí, tratando de sonreír.
No quería que se fuera, y es mas, lo quería a mi lado. Lo amaba. No se si el todavía si, y no tenia el coraje para decírselo o preguntarle.
Y de repente me sentí mal. Mal por haber dejado a Falco, mal por haberlo dejado a el por Krystal. Supongo que me merecía todo lo que había pasado; en turno, Krystal me había dejado a mi, y ahora, Falco solo seria un amigo, y nada mas. Nada mas intimo que eso.
Y todo era mi culpa.
Estaba pensando en eso mientras Falco se ponía su abrigo, y estaba diciendo algo que no oí.
Nunca me había sentido tan mal. Yo quería que el me abrazara, que me besara, que me consolara.
"Falco," dije, sin pensar.
"¿Si?" pregunto el.
Al infierno con esto, pensé, decidiendo que no tenia nada que perder, y todo que ganar.
Estreché mis manos, y abracé a Falco
Su cuerpo se sentía muy firme, y deslicé mis manos por su espalda, sintiendo sus hombros firmes. Enterré mi cara en su pecho, y, aun detrás de su camisa y abrigo, podía sentir el calor radiante de su cuerpo y oír el latido de su corazón.
El no se lo había esperado, y le tomo unos segundos para realizar lo que estaba pasando.
