Disclaimer: Naruto, su mundo y personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.
Advertencias: Au, Ooc, Gaara's POV, Lime.
Agradezco: De antemano sus R&R
La comida seguía siendo parte de la rutina establecida, aun no decidía quitarle la venda de los ojos, me irritaba la sola idea de ser rechazado por ella, o peor aún: que me viera como un monstruo…
Le traje un tazón de cereal con leche para cenar, debido a que aun la alimentaba, me senté junto a ella en la cama y suavemente le anuncie:
-Es hora de tu cena… traje cereal con leche, espero que te agrade-
Alce la cuchara con cereal y vi como abría sus labios un tanto dudosa… que hermosos labios, pequeños, carnosos y ligeramente sonrojados… trago sus alimentos aliviada al notar que no mentía; el proceso era monótono y repetitivo… hasta que accidentalmente una gota de leche escapo de sus labios, vi como sacaba su lengua e intentaba limpiar la leche derramada pero la leche ya había encontrado el camino hacia su barbilla, movió su rostro ligeramente y vi como la caprichosa gota acariciaba su mandíbula y descendía por su hermoso y delgado cuello quedando atrapada en el pequeño hoyito que se hacía justo sobre su pecho…
En ese mismo instante sentí mis labios entreabiertos y mi garganta seca, sentí que moría de sed, como un hombre que ha pasado días en el desierto, y que la única cosa en el mundo que podría acabar con mi sed era esa pequeña gota caprichosa que había escapado de los labios de ella.
No note el instante en que apartaba el plato, solo vi sus hermosos labios separarse para recibir otro bocado… uno que nunca llego a su boca, no lo pude resistir, mi cuerpo comenzó a inclinarse hacia ella, mis labios se abrieron un poco mas dejando salir mi lengua junto con un pequeño y casi inaudible jadeo, cada vez estaba más cerca… solo a unos milímetros de ella mi respiración se detuvo y mis ojos se cerraron hasta que mis labios tocaron la suave piel de su cuello y mi lengua sintió el sabor de la leche que se había derramado sobre ella; oí un pequeño gemido de sorpresa y temor, mis manos se aferraron a su cintura, como para no dejarla escapar, aunque sabía que eso era imposible en su situación; mis labios siguieron el pequeño rastro que había dejado la gota de leche hasta llegar a sus labios… me detuve un momento y los vi de nuevo… se veían sencillamente exquisitos… los tome con mis labios, la bese, mis labios la deseaban tanto como el resto de mi cuerpo pero parecía no tener control sobre ellos, la besaba contra su voluntad y entonces llego la sorpresa…
Un dolor agudo sobre mis labios.
-¡Maldita!-
El grito vino acompañado de un golpe contundente en su rostro. Comenzó a llorar… lo sabía por sus sollozos, mas sus lagrimas quedaban siempre atrapadas por la venda que cubría sus ojos.
No pensé por un instante, me aparte de ella mientras mi ira se disipaba, el remordimiento por haber sido tan duro con ella por actuar naturalmente me mataba, fue tonto que no lo pensara, era simplemente lo lógico, ninguna mujer se dejaría besar por el extraño que la tiene captiva… tenía ventaja sobre ella y me aprovechaba, ella solo se defendió…
Regrese a la habitación, allí estaba ella, sollozando aun, indefensa y con parte de su rostro enrojecido por el golpe… sentí el aguijón del remordimiento en mi pecho.
Me acerque a ella y me senté a su lado en la cama, sus sollozos incrementaron al sentirme cerca y se aparto lo mas que pudo de mi en su condición, sentí dolor en mi pecho por su rechazo… alargue mi brazo y acaricie su mejilla enrojecida, no cesaba de llorar, sentí su piel temblorosa y caliente…
-Perdona… no te quería lastimar… también fue una reacción-
No ceso de llorar. Me acerque más y suavemente roce sus labios con los míos… la quería compensar… retire la venda de sus ojos suavemente y espere a que reaccionara…
Al principio se negó a abrir sus ojos; quizás por temor a lo que podía suceder si abría sus ojos, aunque al sentir mi mano de nuevo sobre su piel por reflejo los abrió y me miro; sus ojos estaban hinchados por tanto llorar pero seguían siendo hermosos, se llenaron de lagrimas de nuevo y comenzó a llorar una vez más…
De nuevo me acerque a ella; suavemente coloque mi mano tras su frágil cuello y acerque mis labios a los de ella; la bese de nuevo, con suavidad… con ternura, no cesaba de temblar… me aparte de ella lentamente y me retire… necesitaba dejarla sola y yo también necesitaba pensar… definitivamente me había desquiciado por completo…
A.W.
