-Vic, me tienes que decir la verdad

Capítulo cuatro: Problemas.

-Vic, me tienes que decir la verdad. Has escuchado a tu hermana anoche, quiero saber de qué hablaba.

-Ya lo sabes: imagina cosas, con Scor hablábamos de… de Hogwarts. Tenemos preparada la redacción de Botánica para el profesor Longbottom y quizas no nos alcance el tiempo, por eso estamos preparando todo ahora, con anticipación.

-¿Sabes que? No sabes mentir, Vic. – Y dicho esto, Ted se alejó, justo cuando llegaba James.

-¿Está enojado conmigo, o…? – preguntó, pero al ver la cara de consternación de su prima mayor, dejó la pregunta en suspenso y la suplantó por una más directa.- ¿Qué ocurrió Vic?

-No me cree. Le estoy mintiendo, es verdad, pero no lo engaño con Scor como cree Dominique.

-Mira, yo creo que deberías decirle la verdad… es feo lo que haces, pero peor mentirle de esa manera… él es un buen amigo, y un buen novio supongo, no debes engañarle o mentirle u ocultarle cosas, como lo llames.

-¡¡ESTOY HARTA DE QUE PIENSEN QUE LO ENGAÑO!! ¡¡NO ENTIENDEN NADA!! ¡¡UN DÍA SE ME VA A ESCAPAR TODO!! ¡¡PEOR AMIGO SOS VOS, QUE TENDRÍAS QUE ESTAR PREOCUPÁNDOTE POR LO QUE ME PREOCUPO YO, Y NO POR LO QUE HAGO!!

-Baja el tono, que no sos nadie para gritarme. ¿De qué se supone que me tengo que preocupar?

-Deberías preguntarle a otro, sos demasiado desconfiado como para que, encima, te tenga que recordar cuándo es el cumpleaños de tu amigo.

-Ppppero… ¡¡oh, Merlín, el cumpleaños de Ted!!

-Ahora, guárdate tus disculpas y ven conmigo, que viajaremos hasta la casa de Scor y le pediré que te explique los detalles de la sorpresa.

Y, dicho esto, ambos primos se dirigieron a la chimenea, tomaron unos polvos de una vasija (ampliada mediante magia, ya que no cabrían todos los polvos que necesitaría la familia en un recipiente tan pequeño) y dijeron fuerte y claro:

-¡Mansión Malfoy! – una serie de llamas verdes los envolvió, y luego de ellos quedó el simple recuerdo… del perfume francés de Victoire.

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Dominique escucha con poco interés el sermón de su padre. Que no debe jugar con los gnomos, que salga del altillo porque quizás el espíritu había vuelto, etc. No quiere escuchar. Hace todo lo posible para llamar la atención de Teddy. Pero éste se recuesta otra vez sobre el pasto, a la vista de que no le ocurrió nada a la hermana de su novia. Tal vez… si él la persuadiera ella le contara qué le ocultaba Vic, quizás así por fin se enteraría de la verdad.

-¡Oh, Dom, por los calzones de Nicholas Flamel! ¿Estás bien? ¿Te ha mordido el gnomo? Deja por favor, Bill, que yo la lleve donde está Tía Ginny, ella sabrá curar rápidamente su pequeña herida.

Bajo los controladores ojos del mismo color miel de padre e hija, Ted alzó rápidamente a su prima en brazos, y rojo de vergüenza la llevó dentro de la casa.

-Como si no supiera yo que no hay nadie en casa… - murmuró Bill, un poco molesto por la acción de su sobrino.

-¿Qué ocurre, Ted? Mi padre no se dará cuenta, pero yo te conozco lo suficiente como para saber que quieres algo.

-Nnno Dom, ¿Qué, acaso no puedo querer hacerle una caricia a mi cuñada preferida? Bah, creo que por ahora eres la única…

-Por ahora, porque cuando llegue Louise…

-Mira, tienes razón… deseo saber qué es lo que no me quiere decir Vic…

-¿No te lo ha dicho ella?

-No, no quiere… llora todo el día, pero no sé que le pasa… no me quiere contar, está rarísima.

No pudieron seguir hablando. Un estremecedor grito de Fleur en el piso de arriba los hizo salir corriendo, y cuando llegaron arriba no pudieron creer que Bill tenga fuerza suficiente como para cargar a Fleur en ese estado. Ninguno lo podía ayudar con la varita. Ninguno la llevaba encima.

Aww espero que haya dejado intriga!

Gracias a las dos personas que leen mi fic, les aseguro que me esfuerzo por estar acá. Hice el cap lo más largo que pude, pero no quiero adelantar mucho porque quería dejar en suspenso a ustedes y a los personajes.

Gracias por todo!

Penny 