-A base de engaños-

Besar a Aro era como estar muerta en vida, pero no era lo mismo que dicen de nosotros los vampiros a lo que dicen: "Vampiros: ni vivos ni muertos", esto era diferente pues estaba muerta por que estaba traicionando a Jasper pero a la vez estaba condenada a vivir en una vida eterna.

-Estaré a tu lado, pero no puedo mentirte-Dije con una voz entre
cortada no podía habla bien- nunca te voy a querer mi corazón le pertenece a otro y si lo matas buscare a quien me mate.

-Con el tiempo se arreglara todo-Dijo Aro quien no perdía su sonrisa- tu te acostumbraras a vivir conmigo, te amo.

-¿Me amas a mi o a mi don?- Pregunte y todavía el inútil de Aro tuvo el descaro de ponerse a pensarlo- eres patético, no entiendo como alguien como tu puede siguiera llamarse Vulturi.

-Amo a tu don y sin ti no le tendré a sí que también te amo a ti-Dijo mientras se acercaba a mí y me forcejeaba para besarme- acabas de conseguir la vida de tu familia, mañana nos vamos de aquí.

Aro comenzó a correr había algo que él buscaba con ansias, corría muy rápido y yo iba detrás de él para intentar evitar alguna de sus
locuras. Comencé a subir a un árbol para poder correr por las ramas y alcanzar más fácilmente a Aro pero mientras seguía corriendo perdí la vista por completo y comencé a caer mientras veía una visión: "Tenia a dos los Cullen detrás de mí, ellos aguardaban a que yo les dijera algo peto yo sala sabía lo que iba hacer y grite: «Ellos no tienen nada que ver si tú me quieres a mí y a mi Don lucha conmigo, si logras retenerme tres minutos en el suelo inmóvil me ganas»

-¿Qué pasa si pierdo?-Pregunto con una voz de bebe.

-Dejaras que te mate- Dije con una sonrisa."

El encuentro estaba cada vez más cerca, era inevitable. No obstante yo siempre tenía la delantera en todo, mis visiones podían ayudarme a jugar sucio y así hacer que nos encontráramos rápido con los Cullen y allí aplicaría mi plan de ataque.

-Aro no debe ir por ahí-Dije pero luego me di cuenta que tenía que ponerme mas cariñosa- si vamos por eso lado, estaremos corriendo hacia el lado contraria que los Cullen. Amor, ahora que estoy contigo puedo verlos.

-No he perdido su rastro en varios días, no lo he perdido ahora-Dijo con un poco de rabia quizás no me creía- pero quiero ver tus pruebas dame tu mano.

Estire mi mano él la tomo y pudo ver lo que quería ver, había caído en mi trampa. Ahora nos dirigíamos hacia el lugar donde había visto a mía hermanos en la visión, corríamos con mucha rapidez por que el sabia que esta noche mis hermanos estarían hay. Cosa que no era verdad, él creía que la visión en la que yo le ofrecía luchar era real pero no lo era. Había tendió una visión diferente donde todavía había una esperanza para mí y Jasper, pasamos por al frente de algunos árboles y voltee la cabeza para ver hacia atrás hay estaba
Edward. Sonreí sin que Aro se diera cuenta y salí corriendo como si nada hubiera pasado, pero aquello había sido lo que yo había visto. Había visto a Edward en mi visión, ellos nos estaban siguiendo al lugar en el que íbamos a encontrarnos por una supuesta casualidad.

-Estamos llegando- Dije con un tomo de voz fuerte.

El se detuvo en un árbol, yo lo pegue del tronco y comencé a besarle el cuello, sus labios asquerosos y entonces él me aparto. Se estaba comportando de una manera extraña, de un momento a otro comencé a sentir nauseas y luego vi a un chico con cuerpo de universitario con cabellos en el árbol de al frente.

-Fred, hijo mío me alegro de verte-Dijo Aro pero seguro ese tal Fred era solo una ficha en su juego- hijo ha llegado la hora, los enemigos se acercan y nosotros estamos a punto de llegar al lugar de encuentro.

-Hay que seguir los Cullen llegaron antes de lo planeado-Dije mostrándome indiferente aunque por adentro tenía una Soria de oreja a oreja- ellos están impacientes por verte, Aro.

Salimos corriendo hacia adelante a saltando por las ramas de los arboles, entonces pude olerlos a todos pero Jasper olía diferente ya no tenía ese pequeño aroma que olía a mí. Llegamos un prado igual que el de la vez de la batalla con los Neófitos, este era otro lugar
pero era igual. Sin decir nada corrí hacia los Cullen y me puse delante de ellos, con una sonrisa llena de satisfacción y grite:

-Lucha contra mí y si logras vencerme me iré contigo, pero dejaras a mi familia viva- Grite casi con lagrimas en los ojos aunque era imposible, por dentro estaba llorando aunque no hubieran lagrimas- solo hay dos reglas: la primera es que para ganar debes inmovilizar a tu oponente durante tres segundos seguidos, la segunda regla es que si
yo gano decidiré que hace contigo y si tu ganas me voy contigo, pero dejas a mi familia viva.

-Acepto el reto-Dijo Aro quien se mostraba satisfecho.