Un pequeño grupo de maestros aire, jugaba alegremente, se encontraban lejos de la vista de los adultos, en una pequeña zona de vegetación al sur de la isla, de donde se podía ver el embarcadero. Utilizaban esferas de aire como patinetas para andar entre los árboles. Uno de ellos noto movimiento extraño en el tronco de uno de los árboles, estaba cerca del límite del acantilado, la curiosidad de un niño no tiene límites así que se acercó a investigar.
Cuando estuvo lo suficientemente cerca, vio un insecto de gran tamaño, de color negro pegado al tronco, tenía muchas pinzas y patas, a su vez no parecía tener ojos por ninguna parte, no recordaba haber visto nada igual en la isla, los demás niños no tardaron en llegar a él, al notar su ausencia.
-¿Qué es eso?- pregunto uno de los niños, quedándose detrás de él, otro más valiente se acercó para tocar con una vara de madera al extraño descubrimiento.
-sea lo que sea parece muerto- dijo el que sostenía la vara, sin dejar de tocarlo, el que llego en primera instancia no sintió un buen presentimiento, recordó haber visto movimiento.
-deberíamos irnos- dijo nervioso, el de la vara siguió picando al insecto, ignorándolo.
De sus pinzas comenzó a brotar un líquido negro como el, viscoso, cuando toco el suelo vapores emanaron de él, dejando un gran hoyo en el suelo, los pequeños maestros aire miraban atónitos. El que tenía la vara en la mano fue el primero en reaccionar, soltándola para hacer movimientos circulares con sus manos provocando un pequeño remolino, que envió al extraño insecto por el acantilado.
Todos hicieron esferas de aire para salir inmediatamente del lugar, llegaron a un acuerdo para no volver hablar de lo que había pasado.
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Jinora miraba por la ventana a los maestros aire entrenar, sabía que su padre y su abuelo debían estar orgullosos donde quiera que estuvieran, este pensamiento le dio algo de fuerza para iniciar la conversación, sabía que no sería fácil, pero esta vez no dejaría escapar a la ingeniera.
- Asami, ¿cuánto has compartido con Shu?- se volvió hacia ella quien se extrañó ante la pregunta, luego se sonrojo recordando lo sucedido en la antigua arena pro control, pensó que tal vez Mako le habría comentado algo.
-¡no es lo que parece!- se apresuró a decir, Jinora la miro no entendiendo a que se refería y decidió ir al grano
-¿que? Asami ella quiere saber qué sucedió con korra- la ceo de industrias futuro bajo la mirada -ella tiene derecho a saber, no le dije nada porque siento que solo tú debes decírselo, - hizo una pausa al notar que no había reacción de ningún tipo–aunque Korra nunca me conto nada, eran obvios sus sentimientos hacia ti- la maestra aire sonreía, a paso le lento se acercaba a ella –por eso cuando me contaste todo lo que pasaron juntas en el mundo espiritual, no estaba muy sorprendida- suspiro pesadamente –nadie puede obligarte a hablar de lo que ocurrió ese día, pero te pido que lo consideres- el silencio las acompaño, ninguna hablo por unos minutos.
-¿sabes? No puedo explicarlo, pero sigo sintiendo que está viva- la mujer de ojos verdes salió por la puerta, Jinora resoplo al sentir que fallo de nuevo. Asami lo sabía, desde el día que vio a Shu en el distrito alto de Ba Sing Se, que esa charla incomoda debía llegar tarde o temprano, después de todo, la chica no debía saber nada en absoluto, lo que paso con Korra se manejó con gran discreción. Lo que había pasado, sacudió su cabeza en negación, después de todos esos años no podía entenderlo. Caminaba rápido, sin fijarse en que algunos maestros aire la saludaban, cuando llego al embarcadero se encontró con sorpresa a los padres de Shu.
-¿usted también va a la ciudad señorita sato?- Asami tardo un poco en recobrar su compostura-
-s-si- aparto un mechón de cabello de su rostro- ¿Shu no ira con ustedes?- ambos negaron con la cabeza, un marinero les hizo señas de que ya podían abordar, subió tras ellos para continuar la conversación.
-aunque nos gustaría- comenzó hablar el padre-Mako insistió en que no podía faltar a sus clases de aire control- se encogió de hombros con una sonrisa divertida, el maestro fuego siempre había tenido ese comportamiento estricto desde el día en que el loto blanco toco su puerta –además solo haremos una pequeña visita a la col corporación- eso instintivamente despertó la curiosidad empresarial de la CEO, ínsito al hombre a hablar un poco más, este le comento que tenían algunos negocios en común en el reino tierra con la corporación, para ser más exactos, campos de coles. Asami levanto una ceja, la pareja le parecía un poco más compleja que solo tener negocios relacionados a coles, aunque trato de decirlo sin menospreciar a su competencia, el padre fue quien volvió hablar para darle la razón, le dijo que seguían manteniendo ese lazo de negocios por ser el más antiguo y por haber pasado gran parte de su infancia en aquel lugar, su padre había sido un pequeño empresario del reino tierra que se casó con una noble de la nación del fuego.
Asami dudo un poco, pero debía hacer una pregunta más, recordó lo que Shu le había dicho en el embarcadero, tal vez estaba entrando un tema sensible para la familia del avatar, pero acordó que si ella se lo había contado con tanta naturalidad tal vez no sería tan grave. La pareja se volvió para mirarse entre sí sorprendidos, luego se volvieron a la CEO tranquilamente.
-así que te conto, nos alegra saber que Shu está haciendo una amiga nueva- Asami trato de mantenerse serena, el recuerdo de lo sucedido en la antigua arena de pro control volvió.
Ambos le contaron, lo que ellos mismos proclamaban, la increíble historia de cómo encontraron a su hija, ese día se encontraban paseando en un colmovil estilo rustico para andar por esos modelos de terrenos, seguidos de cerca por algunos empresarios de col corporación, solo se podían ver coles a lo largo y ancho y los granjeros que se encargaban de su cuidado, ellos saludaban a todos pues ya los conocían, decidieron detener para tomar un poco de agua, hacía un calor infernal. Un fuerte rugido que ese escucho por todo el campo, los saco de su tranquilidad. Algunos granjeros huyeron asustados, otros guiados por la curiosidad buscaban la causa del rugido, que todos convinieron en que se originó de la parte más alejada del campo de coles, cuando llegaron, solo encontraron una pequeña niña de tez blanca, estaba inconsciente, a su lado estaba un antílope-zorro, produciendo sonidos amenazantes tratando de alejarlos.
Todos se miraba desconcertados, una antílope-zorro no podía hacer tal ruido y una pequeña niña mucho menos. La mujer noble de la nación del fuego fue quien decidió acercarse primero, solo se detuvo frente al antílope zorro mirándolo fijamente, este se calmó después de unos minutos y la dejo avanzar, ella tomo a la niña en brazos para volver con su esposo, rápidamente volvieron a la mansión donde se hospedan no muy lejos de ahí para llamar a un doctor. El antílope zorro no dejo de seguirlos, ambos de resolvieron que era mejor dejarlo entrar a la mansión, instintivamente llego entre las habitaciones para posarse al lado de la niña.
Cuando el doctor la reviso les aseguro que todo estaba bien con ella, pero sin embargo parecía muy agotada, tal vez tardaría un poco en despertar. Y así fue, tres días completos durmió Shu, preocupando mucho a la pareja, cuando la vieron abrir su ojos respiraron aliviados al igual que el antílope zorro, pero su preocupación volvió cuando le hicieron preguntas como ¿de dónde venía? ¿Cuál era su nombre? y su respuesta a todo era que lograba no recordaba nada. llegando a pensar que el doctor que habían llamado no sabía de qué hablaba y tal vez a la niña le ocurría algo más que un simple cansancio, trataron de encontrar un curandero de la tribu agua, colocaron una recompensa para tratar de acercar a alguno, mucho tiempo paso para cuando alguien respondió a su llamado.
Con los días, la niña se volvió más sociable y abierta con ellos, el hombre le leía cuentos de su gran colección siempre que podía, decidieron que era hora de elegirle un nombre, pues definitivamente se quedaría con ellos, pero al no llegar a ningún acuerdo le preguntaron a ella misma como le gustaría llamarse. La pequeña miro a su alrededor, miro hacia al techo y sonrió como si una idea había llegado a su cabeza, ella corrió hasta la parte de arriba de la mansión, la pareja la seguía de cerca, ella tomo un libro para dárselos, en la portada se distinguía "la leyenda de Omashu" ellos miraron con una sonrisa cómplice y trataron de llamarla Oma, ella negó con su cabeza, frunciendo sus labios de una forma infantil, tomo de nuevo el libro para señalar Shu.
-pero créame mi mayor sorpresa fue cuando comenzó hacer fuego control- comento el hombre jocosamente y su esposa lo acompaño con una risita.
Asami no pudo evitar que su rostro se iluminara con una sonrisa de ternura ante eso, era la segunda cualidad que le encontraba en común con Korra, aparte de su sonrisa torcida, su primer elemento fue el fuego. Se había fijado tanto en cada detalle de la charla, que no podía creer que ya estuvieran en el puerto de ciudad república. Se despidió de la pareja, le daban una buena sensación, pero algo de todo aquello no dejaba de hacerla sentir que estaba obviando algo importante –Shu- susurro para sí misma casi inaudible, entrecerrando sus ojos, bajando del barco.
En ese mismo momento, en una zona de entrenamiento del templo aire de la isla, Shu estornudaba distrayéndose de sus deberes.
-Shu- la reprendió Mako, la joven de ojos grises estaba saltando entre postes de bambú.
-no es justo yo quería ir a la ciudad-la joven avatar lo miraba frunciendo sus labios con una mirada triste y exagerada -¿y donde se supone que esta la maestra Jinora?- Mako resoplo con desgano, supuso que aún seguía con Asami, apretó sus puños detrás de su espalda, aún estaba molesto con la ingeniera.
-te diré que, si terminas a tiempo, iremos para un partido de pro control- el avatar grito de emoción aumentando la velocidad de sus saltos, el maestro fuego la miro complacido.
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La arena pro-control estaba abarrotada de espectadores, aunque no era un torneo, jugaban los favoritos de la ciudad, los leopardos polares contra el legendario equipo de los hurones de fuego, Mako se levantó de su puesto para saludar a sus sobrinos, que continuaban la tradición familiar. Yin y Yen eran los hijos gemelos de Bolin y Opal, ambos con ojos verdes y de piel blanca como su padre, Yin era un gran maestro tierra orgulloso de ser un Beifong, siempre buscando mejorar sus habilidades. Yen era más tranquilo y un maestro aire, pero a diferencia de su madre, nunca ha tenido gran pasión por la nación del aire, ni nunca ha buscado ganarse sus tatuajes y Opal sigue la filosofía de libertad que tenía su abuela Toph con sus hijos.
Yin saludo a su tío con saltos de emoción, tenía gran afinidad con Mako, Yen lo saludo alegremente, más calmado, pero cuando vio emerger a la joven avatar a su lado, acompaño a su hermano en los saltos. El juego comenzó con los sonidos del árbitro, Shu noto que la arena era mucho más grande que la del antiguo estadio, en general todo era mucho más grande, decorado de metal y platino.
-¿Mako como era jugar pro-control con el antiguo avatar?- el maestro fuego abrió sus ojos en sorpresa, cuando entrenaba a Shu de pequeña, en las artes del fuego control, en algunos tiempos de descanso le había comentado que había sido amigo del avatar Korra, eso emociono mucho a la pequeña avatar queriendo conocer a su antecesora en varias ocasiones.
-bueno era- se pasaba la mano por su barba, pensando, tratando elegir las palabras. Sus sobrinos en la arena estaban tomando bastante ventaja – en su momento llegue a pensar que eso nos daría cierta ventaja, pero hasta el avatar puede equivocarse- Shu lo miro sorprendida – aunque una vez gano un partido prácticamente sola – sonrió tenuemente.
- me dijiste que cuando tuviera suficiente edad me contarías que le sucedió- comento Shu drásticamente buscando su mirada pero la parto, jugando con sus manos nerviosamente, la joven de ojos grises siempre preguntaba por eso y siempre la descubría buscando entre libros viejos, algo que le diera por lo menos una idea de que había pasado con el avatar Korra, se sonrojo recordando cuando había quemado un viejo periódico que la niña había encontrado, en él se hablaba de su antigua relación con Korra.
-yo…no estaba ese día con ella – Shu se acercó más a él, esperando por fin escuchar la respuesta a su duda de muchos años –Asami era quien estaba con ella el portal – la joven avatar levanto sus cejas –Asami era muy importante para Korra- finalizo el maestro fuego para mirarla con una sonrisa, se recostó completamente en su asiento, viendo hacia la arena, viendo más exactamente a uno de los participantes que hacia agua control, viendo el agua fluir.
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-¿Korra a dónde vas? – pregunto desconcertado el maestro fuego, viendo al avatar llenar una mochila de forma apresurada, la joven bronceada se quedó inmóvil al verlo rígido en la puerta de su habitación, suspiro y continuo introduciendo cosas en la mochila dándole la espalda.
-voy a tomar unas vacaciones- cerro la mochila y levantándose para mirarlo – voy con Asami-
-oh- entrecerró sus ojos ámbar pasando una mano detrás de su cuello- ¿quieres que vaya con ustedes? Puedo ir por Bolin, yo…-
-me gustaría ir solo con ella- lo interrumpió con una mirada decidida, el solo la miro sin saber muy bien que decir –sé que sonara extraño, pero quiero pasar tiempo a solas con ella – sonrió de forma torcida, el maestro fuego tomo aire antes de hablar.
-Asami es muy bonita lo sé- el avatar no pudo evitar que su cara se tornara roja –hey, no creas que no note como se trataban mientras estuvimos en el reino tierra- camino desde la puerta hasta quedar frente a ella.
- se lo que dije el día que terminamos pero…- Mako negó con su cabeza para volver a sonreírle.
-recuerda lo que dije en la boda de Varrick- concluyo para darle un cálido abrazo
-nunca me había sentido así por alguien… ¿Quién más crees que lo sepa?- pregunto con genuina curiosidad la joven bronceada, con su rostro aun en el hombro del maestro fuego
-posiblemente Jinora- se separó para ver la cara divertida del avatar.
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El sonido de la campana lo despertó de su recuerdo, también le aviso que el partido había terminado, sus sobrinos ganaron como era de esperarse. Le hizo un gesto a Shu con la mano para que lo siguiera, irían a ver a los chicos, caminaron en silencio, sabía que esa no había sido la respuesta que Shu esperaba, pero decidió rotundamente que no debía ser el quien le contara, al fin y al calvo solo Asami había estado con Korra.
Shu iba tras él, tenía muchas más interrogantes, sentía un nudo en su garganta ¿Por qué les costaba a tanto a todos hablar sobre eso? Y el portal que menciono Mako ¿era el mismo que vio al llega a ciudad república? Su curiosidad por Asami Sato había aumentado, debía verla pronto.
Cuando llegaron a los vestuarios, saludaron a los otros dos miembros del equipo que veían emocionados a Shu, los chicos ya se habían cambiado sus equipos de pro control, Mako tomo en fuerte abrazo a sus dos sobrinos que luego se volvieron para saludarla, Yen era el más alegre por ver a Shu, de niños habían sido grandes amigos, enseñándole a Shu técnicas básicas de aire control.
Fueron todos juntos al restaurante de Bolin, para celebrar la victoria del partido, cuando llegaron se encontraron con algunos admiradores y con el maestro tierra esperándolos con un gran plato de fideo fuego, los padres de Shu también estaban, ella se alegró mucho de verlos, supuso que Mako lo había planeado por haberla tenido toda la tarde entrenando. Se sentaron todos en una misma mesa, la que se encontraba frente al cuadro de Nuktuk, Yen se sentó a su lado.
-¿y que te ha parecido la ciudad?- pregunto el maestro aire intentando iniciar una conversación.
-bueno hasta ahora no he podido conocer mucho de ella- se encogió de hombros tomando unos palillos para comer.
-sabes podría darte un tour cuando quisieras-
Un estruendo en la puerta del local capto la atención de ambos, dejando la conversación en el aire. Unos guardias con las ropas imperiales de la nación del fuego entraron junto con algunos reporteros que no paraban de tomar fotos, de entre ellos con una cara de pocos amigos, camino a paso decidido una joven alta, de ojos ámbar intenso, con el cabello negro largo, coronado por una pequeña llama.
-¡Ursa!- grito emocionada el avatar, levantándose de golpe para estrechar a su vieja amiga entre sus brazos, la princesa del fuego cambio su expresión amenazante –sácame de aquí- le susurro, ursa asintió con una sonrisa cómplice.
Yen suspiro decepcionado, en el proceso levanto con el aire unos palillos que atrapo con las manos para comer fideos de mala gana, la princesa del fuego no era precisamente su persona favorita, desde pequeños cuando visitaba al Shu con su tío, ella lo molestaba. Su hermano le dio un codazo divertido por la situación.
Ursa se acercó a la mesa junto con Shu para saludar a los presentes, haciendo una reverencia a Mako que alguna vez también había sido su maestro, él se levantó para responderla. A los padres de Shu los abrazo con toda la familiaridad, como si también fueran sus padres, a Yin con un fuerte apretón de manos, como ella misma decía "la tierra es un digno contrincante para el fuego". Bolin la saludo un poco asustado, la conocía desde era una niña pero había algo en ella que le recordaba a su ex novia Eska.
Yen se le quedo viendo con el ceño fruncido, ella lo miraba divertida sabiendo lo que causaba en el maestro aire.
-Maestro- dijo la princesa del fuego mientras se volvía hacia Mako de nuevo -¿permitirá a Shu salir conmigo? –Mako dudo rascándose la parte posterior de su cabeza –hace mucho que no nos vemos y debemos ponernos al corriente, ya sabe, cosa de chicas- el maestro fuego se volvió a los padres de Shu con sus cejas levantadas, ellos asintieron con la cabeza. Yen resoplaba desde el otro el otro extremo de la mesa.
Las chicas salieron del restaurante casi antes de que Mako terminara de pronunciar el sí, Ursa les ordenó a sus escoltas dejarlas solas, no sin antes dejarles las llaves de un elegante satomovil negro, se montaron en el de un brinco.
-muy bien ¿cuál es el plan? – lo encendió, sonriendo de lado.
-iremos al portal espiritual del centro la ciudad-
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-aun no me queda muy claro que hacemos aquí- dijo ursa mientras saltaba las ramificaciones de una planta gigante siguiendo a Shu, se encontraban en la selva espiritual, habían traspasado el límite para los turistas y visitantes.
-no te veía desde de que te fuiste a la antigua ciudad de los guerreros del sol ¿Qué tal fue?- Shu se giró para quedar frente a ella, ursa se encogió de hombros, noto que algunos espíritus las veían de entre los árboles.
-nada mal- camino delante de ella para pasar debajo de un tallo malformado -aun espero que me den un dragón- Shu se rio detrás de ella -¿ahora me dirás que hacemos aquí?
-Mako menciono algo del avatar Korra relacionado con el portal- ursa se detuvo y choco con ella.
-¿el avatar Korra? – Shu trato de explicarle lo que Mako le había dicho, a Ursa le pareció que era una información muy vaga como para que fuera útil, pero ella insistió y también le relato lo extraña que se había sentido el día que llego a ciudad republica cuando lo vio desde la aeronave. Continuaron su camino, Shu quedo confundida cuando su amiga se quedó quieta sin previo aviso.
-¿ursa?- intento dar unos pasos, la detuvo con una mano en su pecho. Se quedaron inmóviles en silencio.
-nos siguen- hablo finalmente y unos espíritus oscuros bajaron de los arboles –vaya por fin se pone interesante- tomo posición de ataque para lanzar algunas bolas de fuego. Shu peleaba con otros, lanzando bloques de rocas y usando otras como escudo, rápidamente se dieron cuenta que sus ataques no eran efectivos contra espíritus, haciéndolas retroceder quedaron espalda con espalda -¿quieres ver lo que aprendí en la ciudad de los guerreros del sol?- el avatar giro su cabeza para ver a Shu amiga que tenía una sonrisa confiada. Ursa se movió hacia delante en una especie de danza.
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Asami se encontraba en su oficina de industrias futuro, estaba sentada en su escritorio firmando unos papeles cuando la puerta se abrió de golpe, Mako venia seguido de su secretario que le pedía de buena manera que se fuera, el maestro fuego lo ignoro empujándolo lejos de él, la mujer de cabello negro le dio una mirada para que los dejara solos, este se apresuró a salir de la oficina cerrando la puerta silenciosamente.
-¿Qué significa esto?- se levantó molesta la CEO que empezaba a irritarse con las acciones del maestro fuego
-¡¿Dónde está Shu?!- Asami lo miro levantando una ceja.
-¿cómo se supone que sepa dónde está? tu eres su niñera, es tu trabajo saberlo- se acercó quedando frente a él.
-no creas que he olvidado lo que paso esa noche- las palabras de Mako fueron interrumpidas por una luz que observo por el rabillo del ojo, provenía de la ventana, se acercó para distinguir mejor, una gran llamarada salía de la selva del centro de la ciudad –oh no, Shu- la ingeniera que estaba a su lado reacciono tomándolo del cuello y pegándole a la pared.
-¡que le dijiste!- el maestro fuego no podía soltarse de su agarre y se le dificultaba hablar, se recriminaba así mismo por haberse dejado tomar desprevenido.
-le hable del portal- dijo a duras penas, la ingeniera le soltó para dirigirse a su escritorio. Tosió y se llevó sus manos a su cuello tratando de aliviarlo, busco a Asami con la mirada y esta se había puesto su guante eléctrico, en la otra mano llevaba un guante que nunca había visto, era negro con marcas extrañas, en la palma, el centro, tenía una esfera de cristal plana.
-vamos, no podemos dejar que pase de nuevo- dijo ajustándose sus guantes, saliendo de la oficina.
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Shu lanzaba bolas de fuego a los espíritus más pequeños, a su espalda ursa seguía haciendo grandes corrientes de fuego alejando a los más grandes, pero solo lograban eso con sus ataques alejarlos, no parecían hacerles ningún daño.
-¿alguna idea?- pregunto la princesa del fuego.
-¿correr?
-correr- Shu fue la primera en separarse, se deslizo entre unas enredaderas esquivando a los espíritus oscuros, Ursa uso una última corriente fuego para impulsarse hacia adelante y así darles más tiempo, alcanzo rápidamente a la joven de ojos grises, su respiración se había tornado acelerada, corrieron sin mirar atrás, en el furor de la pelea con los espíritus habían perdido el sentido del camino, creían que estaban saliendo de la selva, pero solo se acercaban más al portal. Cuando Shu vio la luz del portal sus piernas flaquearon, cayendo de rodillas.
Ursa la tomo por sus hombros, una gota de sudor rodo por su frente cuando se percató de que los espíritus las estaban rodeando de nuevo, debía pensar rápido.
-vamos- hablo con dificultad, apoyándose en su amiga para ponerse de pie –ese ese portal, debo llegar- ursa la jalo de sus brazos.
-no creo que eso sea buena idea en este momento- uso aliento de fuego para alejar a unos que se habían acercado demasiado. Un gran espíritu apareció, mucho más grande que los que habían visto –oh lo que faltaba- una luz blanca apareció de algún lado de la selva, Shu y ella la buscaron con la vista, sus ojos dieron con lo que parecía ser una mujer.
-¿Asami?-la mujer de ojos verdes irradiaba una luz blanca con su mano izquierda, se posiciono frente a ellas, separándolas del espíritu oscuro que pronto fue rodeado por aro de luz blanca y dorada, desvaneciéndose en el aire, eso fue lo último que vio Shu antes de desmayarse.
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El avatar poco a poco despertó en una habitación donde el negro y el rojo eran los colores dominantes, la cabeza le daba vueltas ¿Dónde demonios estaba ahora? Recordó a Ursa que estaba junto ella en la selva espiritual, levantándose de golpe sin medir que aún no estaba del todo bien, casi cayo de bruces en el suelo, pero unas manos enguantadas la sostuvieron justo a tiempo. Shu levanto su mirada para encontrarse con la seria mirada verde de Asami, la ceo la ayudo acostarse de nuevo en la cama para sentarse junto a ella.
-creo que tendrás que esperar un poco más antes de hacer eso- -¿Qué hacías ahí Shu? Lo que hiciste fue descuidado y – un pequeño subidón de ira paso por el cuerpo de Asami - ¡¿acaso estas mal de la cabeza?!- frunció su seño y el avatar la miraba cual cachorro asustado. El ceo movió su cabeza en negación respirando pesadamente, se giró dándole la espalda.
-necesito saber que le ocurrió a Korra- Asami se mordió sus labios luego se levantó de la cama dándole aun la espalda.
-yo también- Shu abrió sus ojos en sorpresa. Otro momento de silencio incomodo invadió la habitación, la joven de ojos grises fue consciente de que si quería saber lo que paso el día del portal espiritual, tal vez debía abrirse más con la mujer que se encontraba delante de ella, después de todo le estaba pidiendo algo parecido.
-cuando era pequeña- comenzó a hablar con un poco de temor, apartando la vista la espalda la ceo –mis padres buscaron alguien de la tribu agua para que me atendiera –Asami se giró con curiosidad –un día llego una mujer, bastante mayor, su nombre era Katara – la ingeniera estaba asombrada, nunca nadie le comento tal hecho, lo siguiente que Shu le dijo fue que en muy poco tiempo se sintió a gusto con la amable señora, ella pidió que le llevaran una gran cantidad de agua a la habitación, en ese momento Asami podía jurar que el avatar se tornó más blanca de lo que era - Había algo en esa mujer que…me hacía sentir segura, pero cuando acerco el agua a mí solo grite…levantando una pared de tierra entre nosotras, Esa fue la primera vez que hice tierra control- sus ojos grises volvieron a encontrarse con los verdes de la ingeniera –nunca volví a verla lamentablemente- Asami seguía asombrada ¿Por qué Mako o Bolin no le hablaron de eso?- ¿Quieres saber algo más? –La ingeniera camino unos pasos acercándose a la cama- Recuerdo claramente que ella dijo "Korra"- se quedó helada -Asami necesito saberlo- la mujer de cabello ónix sonrió amargamente.
-no puedo decirte que le ocurrió porque… -
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Asami camino con su mochila hasta llegar a un biplano que ella y Korra habían utilizado para llegar, lo reviso, dejo todo listo para despegar en cuanto la chica bronceada hiciera acto de presencia. Desde la distancia de donde se encontraba, podía ver la luz, pero nada alrededor de la base, ya algunas plantas comenzaban a crecer. El tiempo pasaba, la entonces joven CEO se impacientaba, su impaciencia escalo velozmente a la preocupación, en su pecho se estaba formando la misma opresión que sintió en el osáis del mundo espiritual. Se bajó del biplano para ir en busca de Korra, entonces algo entraño ocurrió, muchos espíritus oscuros aparecieron, Asami trato de mantener la calma, el avatar le había enseñado que era lo mejor en el mundo espiritual, esto no le sirvió de nada lo espíritus eran bastantes agresivos, la joven de ojos verdes esquivo sus ataques ágilmente, escucho una explosión que si su oído no le fallaba provenía cerca del portal.
-¡Korra!- grito horrorizada, trato de hacerse paso entre los espíritus pero era inútil, cada vez aparecían más y de mayor tamaño. Otra persona habría escapado en el biplano, pero Asami no, no se iría sin Korra, la había perdido por tres años, no lo haría de nuevo. Se giró para volver al biplano pero otros aparecieron obstruyendo el paso, la habían acorralado, apretó sus dientes con furia y continúo tratando de escabullirse entre ellos. Volvió a escuchar otra explosión y los espíritus comenzaron a disiparse, respiraba con dificultad, pero aun así corrió con todas sus fuerzas para llegar al portal, no bajaba la velocidad, le pedía a todos los espíritus que Korra estuviera bien.
Cuando llego no había nada, ni Korra ni espíritus, solo la mochila que llevaba la joven bronceada, la llamo a gritos pero nada ocurrió, se sentó cerca del portal abrazando la mochila contra su pecho.
Asami espero y espero junto al portal, pero Korra no volvió.
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-no sé lo que ocurrió…ella solo desapareció- la ingeniero continuo relatando como busco a Korra por las cuatro naciones, fue a cada rincón del mundo pero no la encontró. También hizo excursiones al mundo espiritual, pido la ayuda del sabio del fuego Iroh, pero a Korra parecía habérsela tragado la tierra, aun así no perdía la esperanza de encontrarla, se preparaba para ese día, así fue como creo el guante de energía espiritual.
-¿eso fue lo que utilizaste para salvarnos?- Asami asintió con la cabeza, se había martirizado noche tras noche por no haber podido hacer nada frente a los espíritus. Se entrevistó con varios sabios expertos en los espíritus de las tribus agua, con ayuda de Jinora también comprendió algunas cosas y finalmente utilizo algunos planos del cañón de energía de Kuvira. Acepto que tuvo varios errores en el camino, cuando por fin lo logro se deshizo de toda la información, no debía caer en manos de otra Kuvira o alguien con malas intenciones, en sí, Shu y su amiga Ursa eran las primeras que lo habían visto aparte de Jinora.
Asami se levantó de la cama caminando hacia una ventana que se encontraba cerca, respiro hondo dando la espalda a Shu.
-cuando te vi en Ba Sing Se- comenzó hablando con una voz temblorosa, llevo sus manos a su pecho –me dije que tenía que aceptarlo, tal vez por eso no había querido conocerte hasta ahora- Shu sintió un poco decepción al saber que la CEO no había querido saber de ella antes –porque tú eres la prueba de que ella no va a volver- se giró para sonreírle con sus ojos verdes cristalizados por las lágrimas que amenazaban con salir, el avatar sintió una mezcla de ira, tristeza e impotencia. Contuvo un fuerte impulso de ir y tomarla entre sus brazos, sabía que sería rechazada –puedes quedarte cuanto gustes, mientras te encuentras mejor, tu amiga te espera abajo- y salió de la habitación sin dejar decir palabra alguna al avatar.
Por primera vez, Shu sintió un poco de envidia de su antecesora, Korra. Afuera de la habitación, la ingeniera se cruzó con Mako, se encontraba apenado.
-Asami, lo siento, creí que ella había ido por ti así que…- continúo su camino frente a él, ya había tenido suficiente de todo aquello por una noche.
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-no entiendo porque te pones así por esa no maestro, si es bastante inteligente y la sangre del fuego corre por sus venas, pero no cambia nada- dijo ursa mientras quemaba una planta con su mano, se encontraban en el templo aire del a isla, Shu no quiso continuar mucho más en la misión sato, sobra decir que en el camino Mako, que también la esperaba junto con Ursa, le dio una de las reprimendas más largas de su vida, en cuanto tuvo oportunidad se escabullo al invernadero, donde fue recibida por la alegre Naga.
-a ti te gusta un maestro aire y yo no digo nada- dijo mientras se sentaba al lado de la osa polar/perro, saco de uno de sus bolsillos una pequeña bolsa oscura, ursa se levantó en urgencia.
-¡no siento nada por ese campesino aire!- Shu saco de la bolsa un metal liquido con el que jugaba entre sus manos, suspiro pesadamente sabiendo lo que debía hacer.
-debemos encontrar a Korra- ursa cambio su expresión de inmediato.
- yo no soy una experta en esto de las relaciones, pero no me parece la mejor de las ideas buscarle a tu nuevo amor, su viejo amor- Shu levanto la vista del metal con el que jugaba y vio a una ursa con la ceja levantada -además, pondríamos es encontrar su espíritu, ella murió hace años, tu eres la prueba de ello- Shu dejo caer el metal derramándose , ella era la prueba de prueba, eso había dicho Asami, ella era la personificación de su dolor.
-pero Asami la siente viva tal vez...-
-Shu, solo puede existir un avatar, es el ciclo, de alguna manera ella debió morir en el portal, la pregunta es ¿Cómo?- le respondió la princesa del fuego, esta vez con un poco de dolor en sus palabras, al ver la expresión triste de su amiga. Shu apretó sus puños sobre sus rodillas.
-entonces descubramos que sucedió ese día, Asami merece saberlo- Shu volvió a bajar su mirada - se lo debo...- ursa se acercó, sintió como colocaba ambas manos sobres su hombros, subió la mirada y se encontró con la sonrisa de la maestra fuego
-encontraremos la verdad entonces, pero escúchame muy bien- clavo sus ojos ámbar en los grises de Shu- no le debes nada-
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La noche de Mako estaba lejos de terminar, recibió una llamada de su antigua jefa Lin Beifong, no la veía desde la noche que estuvo a punto de pelearse con Asami. Esta le había pedido que la siguiera, fueron a un lugar olvidado de los espíritus entre callejones, un hombre de reputación dudosa le entrego unos sobres, cuando le pregunto de que se trataba, Lin le dijo que se fuera a casa, luego lo llamaría. Se encontraba llegando al departamento de Beifong, era un lugar sobrio y serio como su ex jefa. Se sentía tenso, Beifong se había retirado hace bastante tiempo y había expresado que no se lanzaría de nuevo a la calles, pero sin duda debía estar ocurriendo algo importante en ciudad república para que volviera al ataque. Beifong le pidió que tomase asiento mientras tomaba unos sobres que tenía cerca en un archivero. Los tiro sobre la mesa, el maestro fuego las tomo sin perder tiempo ¡fotos! había muchas fotografías de lo mismo, insectos, lo que le llamo la atención fue que nunca había visto un insecto parecido.
-¿jefa?- Lin cerró los ojos mientras tomaba aire
-estos insectos- comenzó -están apareciendo ciudad república- Mako la miraba cada vez más confundido- la policía no ha tenido reportes pues la personas llaman a control de plagas.
-¿no debe ser así? son insectos jefa, no delincuentes, le corresponde a control de plagas o sanidad- la jefa Beifong tomo otra respiración profunda
-me temo que no- Mako levanto las cejas en sorpresa -estos insectos son altamente peligrosos- Lin se dio la vuelta dándole la espalda -no es primera vez que aparecen-
-¿y cuándo fue la última vez?- pregunto curioso, Beifong se dio la vuelta y finalmente abrió sus ojos.
-cuando el último avatar desapareció-
