KaOrA-FGV-16:
Hola ¡!!!, ¡¿Cómo se encuentran?!....espero que se encuentren muy bien, yo me siento bien, a pesar de que mis vacaciones se terminaron ¬¬, pero bueno, tratare de estar bien en la escuela. Les doy un millón de disculpas por no haber actualizado antes, pero es que la inspiración simplemente se me fue u.u, pero por fin a regresado, y he escrito este nuevo capitulo de Entre dos amores. Espero que este capitulo sea de su agrado, pues lo e hecho con mucho amor y cariño para todos ustedes .
También quiero hacer unas cuantas aclaraciones antes del capitulo, en los capítulos anteriores se me ha olvidado indicar las edades de los personajes... Kaoru, Misao, Enishi, Soujirou, Sano, Kenshin y Aoshi tienen 16 años, Sayo tiene 15, Megumi tiene 17 al igual que Tomoe que todavía no aparece pero pronto aparecerá. Creo que esas son las mas importantes, si se me escapo alguna que deseen saber, háganmelo saber y con gusto les informare cual es.
Rurouni Kenshin no me pertenece...
Sin más que decir los dejo con el fic...
Entre dos amores
CAPITULO 4.- "Pensamientos, noviazgo y pelea"
Saito se encontraba en su oficina, pensativo; su hija ya no era una bebe, había crecido bastante, y al parecer atraía bastante al sexo opuesto. Era difícil darse cuenta que su Kaoru, ya no era exactamente una niña, aunque aun no la consideraba una mujer, pero estaba muy cerca de conseguir serlo.
Aun podía recordar cuando empezaba a llorar por el, en cada viaje, gracias al cielo, en ese momento tuvo a Tokio y a Okina a su lado para ayudarle.
Que suerte tuvo Okina al encontrar a una mujer tan maravillosa como Tokio y saberla valorar. No como el, que como un buen tonto no supo valorar a su mujer, y se fue de su lado, auque consideraba a Yumi alguien muy diferente a Tokio, Tokio era tan tierna, dulce y comprensiva, todo lo contrario de lo que fue Yumi con él. Pero ya no valía la pena lamentarse por esa mujer, no valía la pena, tenia a su hija a su lado, y con eso era suficiente para el. No necesitaba de nadie más que ella a su lado.
Pero, sabía también que unos años mas adelante, Kaoru se iría de su lado, con algún hombre que la enamorara, y se olvidaría de su viejo y fastidioso padre. Cuanta razón tendría Yumi al decirle que jamás podría cuidar lo suficientemente bien a Kaoru, el era tan testarudo, tan grosero, tan incomprensivo, tan terco, seguro Kaoru lo odiaba y estaba enfadada de el y su comportamiento.
¿Que hubiese sido de su hija si no hubiera tenido quien le ayudara con ella?, talvez fuera una loca, o una de esas jóvenes rebeldes que él tanto detestaba, o peor aun, una de esas jóvenes perdidas que... No, no, no...Era mejor no pensar en que hubiera sido, siempre su imaginación lo hacia pensar lo peor. Después de todo Kaoru era jovencita tierna, dulce, y muy inteligente, no era gracias a el precisamente, todo era gracias a Tokio quien la a cuidado, pero, ella era alguien bueno después de todo.
Los pensamientos de Saito fueron interrumpidos por el sonido de la puerta de su oficina...
Mientras tanto en un colegio de Kyoto, se podían observar a una gran cantidad de alumnos aglomerados en el patio del colegio, al parecer había una pelea entre dos de los alumnos, del mismo colegio. Unos minutos después llegaron varios de los maestros del colegio, para detener la pelea. Los alumnos causantes de la pelea fueron llevados rápidamente a la dirección.
- No puedo creer que esto este pasando de nuevo – dijo el director, dirigiéndose a los alumnos que se habían peleado - ¿Qué fue lo que paso?
- Sr. Director, fue él quien comenzó con la pelea – dijo señalando a su compañero – yo no le hice nada y se me lanzo encima y empezó a golpearme, después lo único que yo hice fue defenderme - dijo por ultimo, el joven castaño, quien se encontraba en deplorables condiciones, con el labio partido y varios moretones, causados por su atacante.
- ¿Qué tiene que decir al respecto? – dijo el director, dirigiéndose al otro joven en la oficina - ¿Es verdad lo que dijo su compañero?
El joven que hasta ese momento se había mantenido sin moverse y en silencio, solo volvió su mirada a la ventana de la oficina sin contestar la pregunta del director. el joven ese encontraba de maravilla, a excepción de unas cuantas manchas de sangre en su uniforme, provenientes de su compañero.
- Puede irse – dijo el director al joven castaño – ve a la enfermería y que curen tus heridas.
- Si, Sr. director – dijo el castaño antes de salir de la oficina.
El director se quedo mirando al joven que quedaba, el pelirrojo de ojos violeta, solo miraba por la ventana a sus compañeros que pasaban frente a la ventana.
- ¿Qué fue lo que paso esta vez Himura? – dijo el director parándose entre la ventana y Himura, estropeando la vista del chico.
- Lo siento mucho, no volverá a pasar – hablo por fin el pelirrojo.
- Me gustaría creerte Himura, pero, es la tercera vez en la semana que te peleas con alguien, y las tres veces me has prometido no volver a hacerlo.
- Esta vez digo la verdad, no volverá a pasar – dijo el chico con desesperación.
- Lo siento Himura, pero, la confianza que tenia en ti se ha acabado, y esta vez si llamare a tus padres.
- Mi padre esta muy ocupado, no podrá venir.
- Estoy seguro que no estará tan ocupado como para no atender algo que este relacionado con usted, y no solo quiero hablar con el señor Himura, también quiero ver a tu madre.
- ¡No!, ella no – dijo el joven Himura alterándose.
- Así será Himura, ahora salga de aquí, y regrese a sus clases – dijo por ultimo el director, para volver a su lugar inicial tras su escritorio.
El pelirrojo salio de la oficina, fuera de la oficina se encontraba su mejor amigo.
- ¿Cómo te fue, Kenshin? – dijo el chico con tono un poco preocupado.
- ¿Tu que crees, Aoshi?, mandaran llamar a mi papa y a mi mama.
- Estas en serios problemas – dijo el joven de mirada de hielo, a su amigo – seguro el Sr. Himura se molestara mucho.
- Lo se, seguro me castigara de porvida.
- Tú tienes la culpa, te dije que no le hicieras nada, pero nunca me haces caso.
- Lo se, no necesito que me lo digas – dijo Kenshin de mala gana – se perfectamente que no debí atacarlo, pero, no pude contenerme, se que tu hubieras hecho lo mismo.
- No, yo jamás aria una tontería como esa, mucho menos, teniendo dos reportes anteriores, además, no vale la pena lo que haces.
- Claro que la vale, el sabia que Sayuri es mi novia, sabia que estaba jugando con fuego – dijo Kenshin molesto – y el que juega con fuego se quema.
- Claro – dijo sarcásticamente Aoshi – Lo malo, es que tu fuiste el que se quemo y no ese tonto. Además, ¿Que te hace suponer que no es Sayuri la que tiene la culpa?
- ¿Qué estas insinuando? – dijo molesto Kenshin.
- No estoy insinuando nada, estoy afirmando que es tu estupida novia la que tiene la culpa, ella es la que se les insinúa – dijo alterado Aoshi.
- ¡Claro que no!, no tienes fundamentos para decir eso de Sayuri – los ojos de Kenshin se notaban ámbar del cólera, causado por las palabras de Aoshi.
- Claro que los tengo, si no los tuviera no te dijera nada, me conoces muy bien, sabes que jamás diría nada sin estar seguro de algo.
- Pues esta vez te equivocaste.
- No Kenshin, no me equivoque.
- ¿Y como es que tu lo sabes?
- Ella... – Aoshi se quedo en silencio.
- Lo vez, no tienes fundamentos.
- Si los tengo, ¡¡ella intento besarme hace días, ¿ok?!! – grito molesto, dejando a Kenshin congelado en su lugar – y, creme que si no hubieses sido mi mejor amigo, abría accedido por la forma en que lo hizo, y no culpo a todos esos sujetos que cayeron en sus tretas.
- No puede ser – fue lo único que salio de la boca de Kenshin, en un pequeño susurro.
- Lo siento mucho Kenshin, sabes que no te diría esto si no fuera por tu bien.
- Entiendo, gracias – dijo Kenshin mientras empezaba a caminar hacia la salida del colegio – nos vemos mañana, ¿bien?
- Si, hasta mañana – dijo Aoshi seguido por un suspiro – Creo que lo tomo mejor de lo que esperaba – dijo por ultimo al viento.
...Los pensamientos de Saito fueron interrumpidos por el sonido de la puerta de su oficina.
- Adelante – dijo Saito, abandonando su postura melancólica y volviendo a su mirada dura.
La puerta se abrió y segundos después, un hombre alto, de cabellera negra entro a la oficina – Buenos días Saito - Dijo el hombre que portaba una leve sonrisa.
- Buenos días, Souzo – contesto el saludo Saito de mala gana.
- No puedo creerlo, sigues tan malhumorado como de costumbre – al decir esto Souzo Sagara, soltó una leve risa burlona a su amigo Saito, a quien no le agrado nada su actitud y dejo notar su molestia – pensé que con este viaje tu humor mejoraría un poco, pero, creo que estoy pidiendo demasiado, ¿no es así?
- Así soy, y así seré mientras tú sigas con esa actitud tan despreocupada, uno de los dos tiene que tener un poco de cordura.
- Creo que mi cordura esta muy bien, si Okina estuviera aquí, seguro se molestaría contigo por ser tan grosero con tu buen amigo Souzo – dijo mientras empezaba a reírse de nuevo.
- Si el estuviera aquí seguro estaría molesto contigo por no hacer bien tu trabajo, y no tomar las cosas con la seriedad necesaria.
- Mi trabajo esta perfectamente bien hecho, puedes revisarlo tu mismo, es solo que un poco de humor no le viene mal a nadie, mucho menos a ti, debes relajarte un poco, y yo intentaba animarte – dijo con un poco mas de seriedad Souzo.
- Bien, como sea, ¿Qué es lo que quieres?, por que supongo que has venido a algo mas que molestarme.
- Si, vine a traerte esta carta, llego unos días después de que te fuiste – Souzo le entrego un sobre a Saito.
Saito palideció al leer el nombre de quien lo mandaba y rápidamente empezó a leer su contenido.
- ¿Quien lo entrego? – Saito pregunto al terminar de leer la carta.
- No lo se, creo que lo trajo un niño.
- Gracias por guardarlo y no llevarlo a casa.
- No importa, pensé que no te gustaría que Kaoru lo viera y decidí guardarlo aquí.
- Si, muchas gracias Souzo.
- Para eso son los amigos – dijo mientras empezaba a reír - Por cierto, ¿Qué es lo que dice? – dijo con curiosidad Souzo.
- No te incumbe – dijo Saito mientras empezaba a romper la carta.
- Claro que si, me incumbe todo lo que tenga que ver con mi mejor amigo Kamiya Saito.
- Yumi quiere ver a Kaoru, dice que quiere una oportunidad de conocerla, de volverla a ver– dijo de manera aun mas fría que lo que acostumbraba.
- Supongo que tarde o temprano pasaría – dijo con seriedad - ¿La dejaras que la vea y hable con ella?
- ¡Claro que no!, eso jamás.
- Talvez deberías darle una oportunidad.
- Y talvez tu tienes que salir de mi oficina ahora mismo.- dijo Saito indicándole que se fuera a Souzo.
- Como tú quieras – dijo Souzo antes de salir de la oficina.
En el Colegio Koyamada, los alumnos terminaban sus últimas clases, la mayoría se reunían en grupos para emprender el camino de regreso a sus casas.
- Kaoru apresúrate – gritaba Misao mientras corría hacia donde se encontraban Soujirou y Enishi.
Kaoru solo corría tras ella, intentando seguirle el paso a su amiga. Tras Kaoru se encontraba Sanosuke quien solo caminaba siguiendo a Kaoru y a Misao, mientras platicaba con Sayo. Cuando por fin Misao llego con Enishi y Soujirou.
- Lamento la tardanza – dijo Misao mientras trataba de recuperar el aire.
- No importa Misao-chan – dijo dulcemente Soujirou acercándose a ella, para darle un beso en los labios.
- Por fin estoy aquí – interrumpió entrecortadamente Kaoru mientras intentaba respirar de manera normal.
- Me parece maravilloso que estés aquí – Enishi dijo mientras tomaba a Kaoru de la mano.
- Bien – contesto Kaoru, poco sonrojada, ya con su respiración controlada.
- Sabes, quisiera hablar contigo – dijo sonriendo seductoramente, Enishi.
- Claro, dime – contesto Kaoru, mas sonrojada que antes.
- ¿Por que no te acompaño a casa?, y en el camino hablamos.
- Me parece bien.
En ese momento llega Sanosuke, que se coloca en medio de Kaoru y Enishi separándolos – que bien, ¿nos acompañaras tu también?
- Así parece Sagara – dijo Enishi molesto a Sano.
- Que bueno, ¿y que es eso que nos tienes que decir?
- Yo no tengo nada que decirte a ti, solo a Kaoru. Y si nos permites, creo que Sayo-chan te espera – dijo tomando a Kaoru de una mano de nuevo y empezando a caminar.
- Espera amigo Yukishiro, adonde vas con tanta prisa - dijo Sano alcanzando a Enishi y Kaoru.
- Sanosuke, deja de molestar, ¿quieres? – Dijo Kaoru enfadada de que Sanosuke los interrumpiera – Sayo esta esperándote, no deberías hacerla esperar, no es correcto.
- Bien, pero ten mucho cuidado, con el joven maravilla – dijo refiriéndose a Enishi.
- Lo tendré – dijo Kaoru sonriendo.
Sanosuke se fue y alcanzo a Sayo, que lo esperaba junto a Soujirou y Misao, que iban conversando u poco mas adelante que ellos.
- Sanosuke es un dolor de cabeza, no se como lo soportes – dijo Enishi.
- Bueno, supongo que es la costumbre – contesto Kaoru sonriendo – ¿y que es lo que me quieres decir?
- Bueno...yo me preguntaba, si tú...- Enishi se quedo en silencio durante unos segundos.
- Si, yo, ¿Qué? – dijo Kaoru, que empezaba a impacientarse.
- Si tú quisieras ser mi novia – dijo por fin Enishi, sintiendo como una gran carga desaparecía.
- Si – dijo Kaoru extendiendo su sonrisa.
Enishi sonrió también, y abrazo a Kaoru, para después depositar un pequeño y tierno beso en los labios de Kaoru.
En el parque central de Kyoto, se encontraba una bonita pareja que al parecer discutían.
- Lo siento mucho Sayuri, pero, me quiero demasiado – dijo el joven cabello azabache, y ojos negros.
- Vamos, no me dirás que le tienes miedo al tonto de Kenshin – dijo con mirada seductora, acercándose a el joven.
- Claro que si, ¿que no has visto como dejo a Motomiya?
- Si, pero el es muy débil y tu no lo eres – dijo acercándose mas al chico.
- No importa Himura es muy agresivo y no quiero problemas – dijo alejando a Sayuri.
- El ni siquiera se enterara, te lo prometo – dijo Sayuri acercándose de nuevo al joven, mientras lo abrazaba - ¿No valgo la pena, Takimi? – dijo susurrándole al oído al chico.
Takimi no contesto, en vez de eso, empezó a besar a Sayuri...
Bien eso es todo el capitulo 4 de Entre dos amores, ¿Qué les pareció?, espero que les aya gustado, a mi me gusto mucho como quedo, aunque cambie un poco la idea original, pero aquí esta.
No me queda mas que darle las gracias a los que han leído mi fic, cualquier comentario, critica, consejo, o duda, pueden dejarme un review, o mandarme un mensaje a .
Quiero agradecer a los que me han dejado Reviews...
Holly Rainard: Me alegra mucho que te guste mi fic, mil disculpas por la tardanza, y pues espero que este capitulo también te guste. Tomare en cuenta tu consejo de la pareja que hacen Megumi y Sano. Gracias por tu review, espero que estés bien. Bye.
gaby (hyatt: Hola muchas gracias por tu review, y en cuanto a Saito, como dices tu la intención es lo que cuenta, espero que te guste este capitulo. Te mando muchos besos, bye.
Y también gracias a los que no lo dejen, y pues pedirles que dejen reviews a todos los que lean este fic.
Sin mas que decir me despido, los quiero mucho a todos, Adiós ¡¡¡!!! -.
KaOrA-FGV-16
