Wassup a todos! Aqui llego Kamen Rider Predator que les trae al conti de El Zorro de la niebla, disfrutenlo XD.


Un nuevo día comienza en la gran Kirigakure, los aldeanos y shinobis caminaban tranquilamente disfrutando de la paz que había gracias a la alianza que se formó entre Konoha y Kiri hace más de 8 años, a lo lejos de Kiri se podía ver una figura que corría a gran velocidad entre los arboles hacia la aldea, a través de las ramas se apreciaba la silueta bien trabajada de un muchacho de 12 o 13 años aunque solo en apariencia.

En realidad el muchacho tenía 9 años y estaba bien desarrollado debido a sus exhaustivos entrenamientos, sus ropas consistían de una camisa azul celeste con detalles amarillos a los costados, unas bermudas negras que por el lado derecho lleva un vendaje y un porta-kunais, sus piernas por debajo de las rodillas y su banda del mismo color que su camisa la llevaba en su frente, el joven tenia cabello rubio y desordenado como siempre y se movía con el viento mientras sus ojos azules se enfocaban en la aldea, en su rostro tenia 3 marcas en cada mejilla que le daban un aspecto muy peculiar y único, se trata de Naruto Terumi que regresaba a su hogar después de cumplir exitosamente su misión

El joven Terumi dio un gran salto en unos de los arboles para luego aterrizar cerca de la puerta principal de la aldea mientras que los guardias encargados lo saludaban como de costumbre

Guardia 1: Hola Naruto, como estas –viendo al rubio que se veía muy feliz- parece que te fue bien en tu misión.

Naruto: Me fue muy bien en la misión y la pude completar rápidamente –dijo orgullosamente mientras que los guardias se alegraban de oír eso-.

Guardia 2: Bueno no es para sorprenderse, después de todo eres el hijo de la mejor Kunoichi de toda Kiri –dijo el otro mientras acariciaba la cabeza al rubio-.

Naruto: Jeje gracias por el halago chicos, ahora tengo que irme a la torre del Mizukage para reportarme, nos vemos –se despidió el para ir corriendo hacia su objetivo-.

A medida que avanzaba por las calles de la aldea, los aldeanos y shinobis saludaban al rubio con alegría y otros con respeto ya que el joven Terumi fue el mejor novato de toda la academia ya que a los 6 años entro para luego graduarse apenas teniendo 8, toda una proeza en la historia de la academia. Naruto seguía su camino para luego toparse con un grupo de chicas de la academia que conversaban alegremente, una de las chicas vio al rubio y les aviso a sus amigas que chillaban de alegría al ver a su ídolo y el como un buen caballero las saludo.

Naruto: Hola chicas, como les va –dijo el dando una de sus grandes sonrisas para que el grupito de chicas se desmayara al instante-.

Chicas: Naruto-samaaaaaaa –dijeron inconscientemente mientras que sus ojos se volvían corazón y el joven Terumi las miraba con una gota en la nuca y se preguntaba porque siempre sucedía eso, luego retoma su camino hacia la torre-.

En la oficina del Mizukage, Yagura de 23 años estaba en su escritorio revisando los informes de la aldea, se le veía muy calmado ya que estos años de paz que había en el mundo shinobi, pero a pesar de eso el no se podía quitar de la cabeza a los Akatsukis y sus planes de capturar a los 9 Jinchūrikis, aun no tenia ni idea del porque ese grupo criminal quería tener en sus manos a los contenedores de los Bijūs, pero algo en su corazón le decía que si eso sucediera, un gran peligro caería en el mundo. Luego sus pensamientos fueron interrumpidos por cierto chico rubio entraba de a golpe como cierta pelirroja que conocía.

Naruto: ¡Yagura-sensei, ya regrese de mi misión! –dijo el rubio mientras que el Yondaime le sonreía a su alumno-.

Yagura: Buen trabajo Naruto, completaste rápidamente una misión rango B en tan solo un día –dijo el sintiéndose orgulloso de su joven alumno mientras que el rubio colocaba su mano derecha detrás de su nuca-.

Naruto: Jejeje muchas gracias sensei pero todo se lo debo a usted con sus enseñanzas y a los entrenamientos de Kaa-chan –dijo algo apenado mientras que Yagura asiente por lo que dijo el rubio- bueno será mejor que me vaya a casa, Kaa-chan debe estar esperándome, nos vemos Yagura-sensei –al decir eso realizo unos sellos para usar su Sunshin no Jutsu, cosa que al Mizukage no le gustaba, y todo por una sola razón-.

Yagura: ¡Espera Naruto no uses ese Shunshin en mi…! –no pudo continuar porque el rubio había desaparecido en un pequeño tornado causando que todos los objetos de la oficina salieran volando- …oficina –termino diciendo con el cabello desordenado- ¡porque tuve que enseñarle ese Jutsu! –dijo muy molesto mientras se levantaba de su silla para luego ordenar el que provoco su alumno, en el interior de Yagura cierta tortuga de tres colas se reía como nunca-.

Sanbi: JAJAJAJAJAJA CADA DIA ME AGRADA MAS TU ALUMNO, YAGURA-CHAN JAJAJAJAJAJA- riéndose mas fuerte mientras que la tortuga se revolcaba dentro del interior de su Jinchūriki y el tuvo que soportar las burlas de su Bijū-.

Minutos después el pequeño tornado apareció en la entrada principal de la Mansión Terumi y al disiparse revelo al joven Terumi que estaba feliz de haber llegado a su hogar, pero al parecer no se dio cuenta de la figura que lo veía por una de las ventanas de mansión. Esa figura sonreía de forma maliciosa mientras que sostenía un objeto entre sus mano. Naruto se acercaba a la puerta de su casa sin saber lo que le esperaba.

Naruto: ¡Kaa-chan ya vol…! –de pronto un flash de luz apareció cuando abrió la puerta y lo cegó por unos instantes- ¡aaargh, pero qué diablos…! –se quejó el para luego escuchar una voz muy familiar-.

¿?: Otra foto de mí querido Naru-chan regresando victoriosamente de su misión –dijo la persona que se oía muy alegre mientras que Naruto recuperaba la visión para ver el que causo eso era su madre Mei que llevaba puesto un elegante kimono azul y tenía una gran sonrisa y sostenía un cámara entre sus manos- bienvenido a casa hijo mio –dijo de nuevo su madre y el rubio se enojaba con ella-.

Naruto: ¡Kaa-chan, ya te he dicho cientos de veces que no me tomes fotos a cada momento! –se quejó el y su madre solo se reía de como su hijo la regañaba-.

Mei: Vamos Naru-chan no te pongas así, debes sentirse orgulloso de que siempre tome fotos de tus mejores momentos –dijo ella sin quitar esa sonrisa y el rubio la miraba con los ojos entrecerrados-.

Naruto: Si te refieres que me tomes fotos cada diez minutos y que llenes un álbum por mes, pues a eso yo lo llamaría acoso –dijo algo molesto y la pelirroja tenía una gota en la cabeza por la explicación de su hijo-.

Mei: Etto…jejeje, pues yo… -la pelirroja no tenía ni idea de que decir ya que todo lo que dijo su hijo es cierto mientras que el suspiraba-.

Naruto: Mejor olvídalo Kaa-chan –pasando de lado de su madre para caminar por el pasillo- mejor me iré a cambiar de ropa y descan… -se detuvo de a golpe al ver un cuadro en el muro con una foto muy interesante de el cuándo pequeño- AAAAAAAHH –grito el rubio que alarmo a su madre- ¡SE PUEDE SABER QUE HACE COSA AHÍ! –señalo el más que molesto al cuadro mientras que su madre solo sonreía al ver eso-.

Mei: Te refieres a eso –señalo su madre al cuadro con una foto de Naruto más joven de tres años abrazando su peluche de zorro y usando su pijama de Kitsune- es que te vez tan adorable en esa foto que decidí colocarla ahí, ¿que te parece?- digo de forma soñadora mientras que el rubio estaba que se moría de pena por la foto-.

Naruto: ¡Por favor Kaa-chan saca esa foto de ahí, no sabes que me da vergüenza al verla! –dijo el mientras que la se negaba-.

Mei: Hay Naru-chan no digas –decia ella para calmar a su hijo pero no funciono- no debes sentir pena de que la gente vea a mi bebe.

Naruto¡ YO YA NO SOY UN BEBE! –reclamo el joven Terumi mientras que la resignada madre quito el recuadro de la pared-.

Mei: No te pongas así, mira ya quite el recuadro, ¿contento? –pregunto ella y el rubio asiente para luego irse a su cuarto, una vez que se fue si hijo Mei se queda mirando cuadro- ¿que hay de malo de que a él no le agrade la foto? A mí me gusta –dijo ella que seguía viendo la foto, pero en ese momento sucedió algo-.

¡AAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHH! –fue el grito que se escuchó en toda la mansión Terumi para luego oírse los pasos del rubio que corría en donde está su madre, el joven Terumi se detuvo frente a su madre y veía muy molesto y con un tic en el ojo derecho mientras que Mei se preguntaba por qué su hijo estaba así-.

Mei: Naru-chan que te paso para que gritaras de esa manera –dijo muy preocupada por su hijo mientras que el rubio seguía viéndola de esa forma-.

Naruto: ¡TU! –apuntando a su madre con el dedo- ¡TU LO HICISTE, CONFIESALO! –dijo el mientras que la pelirroja lo miraba sin entender de que hablaba-.

Mei: ¿Pero de que… -no pudo continuar debido que Naruto la tomo de la mano para llevarla a su habitación, una vez que llegaron el rubio miro de nuevo a su madre-.

Naruto: ¡Me puedes decir que rayos le hiciste a mi cama! –señalo el ver que las sabanas y fundas de su cama tenían diseños y estampados de zorritos, la pelirroja ponía una mirada soñadora al ver que su hijo vio el regalo que le tenia-.

Mei: ¿Que te parece tus nuevas sabanas? Las compre mientras estabas estabas en tu misión –abrazando a su hijo con mucho cariño- dime Naru-chan ¿te gusto mi sorpresa? –en eso el rubio se separa de su madre-.

Naruto: ¡Ya te dije que no me trates como un bebe, que no ves que ya crecí y soy un ninja! –dijo molesto mientras que la pelirroja lo miraba fijamente y se cruza de brazos-.

Mei: Tal vez hayas crecido rápido y seas un ninja, pero recuerda que aun tienes 9 años y aun así eres mi bebe y eso nadie lo va a cambiar –dijo con una sonrisa triunfante mientras que el rubio se encontraba en un rincón rodeado de un aura azul y balbuceaba cosas como "ya no soy un bebe"-

vamos Naru-chan no te pongas, que te parece si vamos a comer a tu lugar favorito, ¿que dices? –al decir eso Naruto salió de su depresión rápidamente-.

Naruto: ¡Sisisisisisisi, vamos rápido Kaa-chan que ya me muero de hambre! –en eso el joven Terumi empujaba a su madre para salir de la mansión mientras que ella solo se reía de la actitud de su hijo diciendo que ya era grande pero a pesar de eso seguía actuando como todo un pequeño-.

La familia Terumi caminaba por las calles de Kiri y se dirigían hacia el lugar que siempre le gustaba ir a comer a Naruto, se trataba de un nuevo local que llego a Kiri hace unos años por que el dueño tenia el presentimiento de que en esa aldea le iría mucho mejor que en Konoha. Luego los Terumis llegaron al local llamado Ichiraku Ramen (N.A: oigan, Naruto merece tener su ramen a pesar de vivir en otra aldea o no) una vez que entraron Teuchi, el dueño del local los saluda alegremente.

Teuchi: Buenos días Mei-sama, Naruto, sean bienvenidos –dijo el dueño mientras que los Terumis hacían lo mismo-.

Mei: Como esta Teuchi-san –saludo cortésmente la pelirroja-.

Naruto: Hola señor Teuchi, me sirve lo de siempre –dijo el alegre rubio que tomaba asiento y el dueño del local asentía-.

Teuchi: ¿Por supuesto que sí, cualquier cosa para mi mejor cliente! –en eso el dueño llama a alguien- ¡Ayame necesito tu ayuda aquí!

En eso una chica salió de la trastienda avanzando a pasos calmados -ya voy Oto-san- respondió a la distancia mientras el rubio la veía entrar en escena, era una linda chica de unos 12 años, de largo cabello oscuro con una capucha de tela en la cabeza (N.A: No tengo idea de cómo se llama ese aditamento) su cabello colgaba a su espalda mientras su ropa tradicional de civil se asentaban su belleza natural, linda figura delgada y estilizada donde su cintura se acentuaba por los cordeles del mandil que usaba.

La chica vio a la sonriente mujer pelirroja que siempre le inspiro respeto, pero por alguna razón no entendía porque ella le sonreía de forma burlona y entonces fue que vio al chico sentado a su lado, el siempre sonriente Naruto Terumi, el color se le subió a la cara a la nervios chica mientras saludaba al rubio.

Ayame: B...buenos días N...Naruto-kun- dijo apenada al ver al rubio-.

Naruto: Hola Ayame-chan, hoy te ves bonita como siempre –dijo con un leve sonrojo mientras que la chica se sonrojo mas por las palabras del rubio Terumi mientras Teuchi sonreía malévolo detrás de su hija-.

Teuchi: Anda hija no pierdas el tiempo y prepárale algo de ramen a tu novio –al decir eso su hija se puso como tomate mientras que el rubio se sonrojo bastante por lo que dijo el dueño del local-.

Ayame: ¡OTO-SAN! –dijo muy apenada y en eso Mei decide unirse al juego-.

Mei: Oh Naru-chan tu novia es mas bonita de lo que decías -dijo la mujer pelirroja picándole las costillas a su hijo con el codo que solo maldecía estar ahí en ese momento mientras la mas que roja Ayame miraba al suelo muy apenada, y si uno ponía atención uno juraría ver que a la chica le salía vapor de las orejas-.

Fue una agradable comida en Ichiraku aunque los padres de los chicos no dejaban de molestarlos mientras que esos dos deseaban que la tierra se los tragara, mientras devoraban la deliciosa comida de los tazones humeantes, el rubio con demasiada seriedad encaraba a la mujer pelirroja.

Naruto: Kaa-chan... puedo preguntarte algo –llamando la atención de Mei- ¿porque yo no puedo usar el Yōton? (Elemento Lava) -pregunto de golpe provocando que Mei se atragantara con la comida que tosió con fuerza manchando la barra mientras miraba a su hijo fijamente y este le clavaba ojo dudosos y temerosos-.

Mei: N-Naru-chan ¿porque preguntas esas cosas? Aun eres muy joven y es obvio que no estas listo para usar el Yōton, solo es por eso hijo -dijo la mujer ocultando muy bien sus nervios mientras el rubio jugaba con su comida-.

Naruto: Pero tampoco puedo usar el Futton (Elemento Vapor) es más, yo solo puedo usar el Fūton (Elemento Viento) y eso es algo que tu no tienes -dijo aun dudoso mientras Mei suspiraba al sentirse poco a poco más acorralada por la mirada y preguntas de su hijo-.

Mei: Deja de preocuparte por cosas sin sentido Naru-chan y mejor disfruta esta deliciosa comida -dijo la pelirroja con una sonrisa desviando el tema mientras el rubio suspiraba dejando de lado la comida-.

Naruto: Ya acabe Kaa-chan… mejor me voy a casa para descansar, mañana entrenare con Yagura-sensei -dijo el rubio que pago su orden y se fue caminando algo cabizbajo mientras se perdía en la distancia-.

Mei: Naru-chan... –ella salió del local preocupada al ver como se iba su hijo y en eso se escucha una voz familiar detrás de la pelirroja-.

¿?: Cuando le vas a decir la verdad- dijo el Yondaime Mizukage apareciendo de improviso y que al parecer venía a pedir algo de comer, al parecer el rubio le pego su gusto por el ramen- sabes que tarde o temprano tendrá que saberlo Mei.

Mei: No pienso decirlo Yagura –por primera vez lo llamo sin el chan en se nombre y eso sorprendió al Mizukage- no quiero que mi bebe me rechace por no ser su madre –dijo ella mientras algunas lágrimas caía de sus ojos pero el Yondaime vuelve a hablar-.

Yagura: Una madre es la mujer que te da su amor y te cría velando por ti cada día Mei...quizás no lo llevaste en tu vientre pero eres la madre de Naruto y el nunca te rechazaría – al decir eso la pelirroja se sintió aliviada por las palabras del Yondaime-.

Mei: Gracias por decir esas palabras Yagura-chan –el Yondaime no se molesto ya que se había acostumbrado a que la pelirroja lo llame de esa forma-.

Yagura: No hay de que -en eso el Yondaime iba a entrar a Ichiraku pero luego se detiene al recodar algo importante- oye Mei necesito informarte de algo importante –llamando la atención de ella- es sobre el viaje a Kumo y el entrenamiento de Naruto.

En Konoha.

Sarutobi se encontraba en su oficina mientras firmaba varios documentos, a pesar que había paz durante estos 9 años no soportaba el tedioso papeleo, eso y que también tuviera una gran pila de documentos a su lado que tenía que leer.

Sarutobi: ¡Maldición como es que Minato podía con esto diciendo que era tan fácil! –decía el molesto viejo que no dejaba de firmar documento tras documento- ¡al menos me había dicho el secreto para terminar más rápido con esto! –de pronto alguien toca la puerta- adelante –dijo el Sandaime que no dejaba de firmar y en eso entra Ryoga, el líder del clan Inuzuka- que bueno que vinieras Ryoga –dijo el que dejo a un lado su trabajo para hablar con el- dime cómo te sientes.

Ryoga: Estoy bien Hokage-sama aunque no mi cuerpo –dijo más que serio- creo que pronto tendré que buscar a un sucesor para que sea el nuevo líder de mi clan.

Sarutobi: ¿Tan grave es tu condición? –dijo mas que preocupado el viejo Hokage-.

Ryoga: Así es, los exámenes revelan que debido al daño que sufrí al enfrentarme al zorro y al envenenamiento de su Chakra, solo me quedan unos años de vida, tal vez uno años –dijo el hombre dejando más sorprendido a Sarutobi-.

Sarutobi: Lo siento mucho mi amigo, si tan solo Tsunade no se hubiera ido de la aldea tal vez no estarías pasando por este momento –dijo el muy triste pero Ryoga lo niega-.

Ryoga: No diga eso Hokage-sama, en parte es culpa mía de lo que sucedió por querer enfrentarme al Kyūbi cuando destruyo mi hogar –dijo el para tratar de calmar al Sandaime-.

Sarutobi: ¿Y dime a quien tienes en mente para que sea el nuevo líder de tu clan? -pregunto el viejo-.

Ryoga: Lo estuve pensando muy bien y creo que el candidato perfecto seria la alumna de Kushina –el viejo se sorprende por eso-.

Sarutobi: Te refieres a… -en eso Ryoga lo interrumpe-.

Ryoga: Ella es la candidata perfecta para ser la nueva líder, además de que fue la mejor Kunoichi en su época al graduarse con tan solo un año y medio en la academia –dijo el mientras que el Hokage asiente por eso- también quiero que ella cuide de mis hijos cuando llegue mi día, solo en ella puedo confiar.

Sarutobi: Y hablando de ella Ryoga ¿en donde se encuentra ella? –pregunto el Hokage mientras que el líder del clan suspiraba-.

Ryoga: Fue a la tumba de su maestra cada mes para rendirle honores –al decir eso también el viejo suspiraba al saber dónde está ella-.

Sarutobi: Al parecer sufrió bastante al saber que Kushina murió, ella era como una segunda madre para y un ejemplo a seguir –dijo el Sandaime al recordar ese día de como la alumna de la fallecida pelirroja lloraba por su maestra-.

En el cementerio de Konoha se encontraba una joven de 15 años, de cabello alborotado y largo, estaba de pie frente a la tumba que tenía escrito "Kushina Uzumaki" en sus mejillas las marcas rojas del clan Inuzuka denotaban a donde pertenecía mientras su cuerpo enfundado en un short de licra negro y corto dejaba ver las hermosas piernas abrazando el redondo trasero mientras su chaleco ninja se abría dejando ver la camisa lisa de color negro que siempre portaba cuando acudía a ese sitio, la tela se apretaba en sus pechos copa c bien desarrollados redondos y firmes mientras el cuello dejaba ver un poco del escote en V, más arriba su rostro de facciones hermosa y algo salvajes dejaba ver la tristeza en sus ojos oscuros y en sus ramos tenía un ramo de flores rojas.

¿?: Lo logre Kushina-sensei, por fin soy una Jōnin –dijo la joven que miraba fijamente la tumba de su maestra- no se preocupe por su hijo, juro por su nombre que lo encontrar. Es una promesa de su alumna Tsume Inuzuka –una vez dicho eso ella deja el ramo de flores frente a la tumba de su maestra para luego irse mientras recordaba las enseñanzas de su difunta maestra-.

Al día siguiente en Kirigakure, en el campo de entrenamiento privado del Mizukage se encontraban Naruto que se enfrentaba en un combate uno a uno contra Yagura, a lo lejos Mei miraba con orgullo y felicidad en sus ojos lo que se desarrollaba frente a ella. En medio de la zona de entrenamiento cubierta de restos de agua y escombros regados por todos lados, un rubio ninja de la niebla se balanceaba de lado a lado eludiendo las inmisericordes balas de agua que despedazaban todo a su paso.

Yagura: Realmente han mejorado bastante, tus reflejos y tu tiempo de reacción bajo mucho, ahora veremos eres para contratacar –el Mizukage sonrió mientras sus manos se movían a una velocidad asombrosa- Suiton: Suiryuudan no Jutsu (Elemento agua: Dragón de agua) –a su espalda del lago cercano se alzaba un poderoso dragón de agua que se lazaba contra el rubio que miraba a la bestia liquida abalanzare a él con fuerza, Mei abrió los ojos para saltar a la defensa de su hijo de tan violento ataque cuando Naruto trazo sellos a una velocidad comparable a la de Yagura-.

Naruto: Fūton: Fūryuudan no Jutsu (Elemento viento: Dragón de viento) –sobre su cabeza al viento giro mientras un dragón blanco y casi transparente se lanzaba contra la bestia de agua en un choque salvaje que destrozaba a ambos ataques causando una lluvia que bañaba toda la zona de la lucha- ¡que le parece eso sensei! –dijo el mientras que Yagura sonrió ante la defensa de se discípulo mientras sus músculos se tensaban listo para lanzarse contra el rubio, solo pudo dar un paso antes de quedarse completamente paralizado-.

Yagura: ¡Maldición… porque… no puedo moverme! –dijo con dificultad para luego ver que el suelo brillaba bajo sus pies, no tuvo para preguntar cuando la respuesta llego a sus oídos-.

Naruto: Es un sello paralizante que aprendí de Kaa-san, lo puse cuando estaba eludiendo la balas de agua, fue muy difícil aprenderlo pero creo que valió la pena no Yagura-sensei –dijo el rubio antes de sonreír zorrunamente mientras Mei sonreía alegre por el gran logro de su hijo, después de todo cuantas madres pueden decir que su hijo fue capaz de atrapar a un Kage, luego el rubio hace unos sello para liberar al Mizukage-.

Yagura: Buen trabajo Naruto, realmente has mejorado con los años y debo decir que si tuviera que ascenderte de rango, sería el de Jōnin –dijo el sintiéndose orgulloso de su alumno pero luego se da cuenta de la presencia de Mei y del porque vino- ¡oye Mei ya puedes salir de tu escondite! –la mencionada sintió un respingón al ver que la descubrieron y ella de un salto apareció frente a ellos, cosa se sorprendió al rubio-.

Naruto: Kaa-chan me viste como entrenaba con Yagura-sensei –en eso la pelirroja asiente mientras que el rubio sonreía- entonces viste como le pateaba el trasero –de nuevo la pelirroja asiente mientras acariciaba la cabeza de su hijo mientras que el Mizukage planeaba el perfecto castigo para su discípulo-.

Mei: Por supuesto que sí y te felicito que hayas dominado por el sello de parálisis corporal –dijo ella alegre pero luego recuerda a lo que vino y eso la entristeció bastante, cosa que lo nota Naruto-.

Naruto: ¿Estas bien Kaa-chan? –pregunto al ver que su madre como estaba su madre-.

Mei: Naru-chan –llamando la atención de su hijo- necesito hablar contigo de algo muy importante –al decir eso Yagura decide alejarse de la conversación-.

Naruto: ¿De que se trata? –pregunto el mientras que la pelirroja trataba de reunir el valor suficiente para decirle la verdad al rubio-.

Mei: Bueno… ¿te acuerdas de que ayer en Ichiraku me preguntaste del porque no puedes usar al Yōton y Futton? –el rubio asiente por eso- pues la razón de eso es… es porque... –ella trataba de decirlo pero el miedo de que su hijo la rechazara. Pero antes de que pudiera completar la palabra Naruto decide hablar-.

Naruto: ¿Es porque no soy tu hijo? –dijo el mientras bajaba su mirada al suelo y Mei quedo en shock por lo que había dicho su hijo-.

Mei: ¿¡Tu ya lo sabias!? –decía ella mientras que el rubio asiente- pero como lo supiste.

Naruto: Ya lo sabía, siempre supe que fui adoptado, además de que no nos parecemos en nada y que yo no tenga los mismos elementos que tu...pero yo no quería aceptarlo, no quería perderte, Kaa-chan –luego el rubio comienza a llorar pero en ese momento Mei lo abrazaba con mucho cariño para consolarlo-.

Mei: Nunca digas eso mi niño, yo jamás te abandonaría por anda en el mundo –le susurró al oído par calmarlo mientras que el rubio también la abrazaba al saber que su madre siempre lo quiso a pesar de ser adoptado-.

Los minutos pasaban mientras que Mei seguía abrazando a su hijo y lo calmaba luego el rubio mira a su madre para luego preguntarle-.

Naruto: Kaa-chan… ¿me puedes decir de cómo es que me encontraste? –pregunto el mientras su madre recordaba el día que lo salvo de su cruel destino-.

Mei: Eso fue hace 9 años, me enviaron a una misión para investigar sobre Konoha –el rubio se sorprende al oír eso y la pelirroja siguió con su historia- una vez que termine la investigación y me dirigía a la salida apareció el Kyūbi y comenzó a destruir todo a su paso, luego apareció el Yondaime Hokage y su esposa lograron detener al zorro sellándolo dentro de su hijo pero a la vez murieron al hacer eso –luego los ojos de Naruto se abrieron al oír eso-

Naruto: ¿Su hijo?… ¿Acaso ese niño era…? -no pudo continuar al ver que su madre asentía sabiendo de lo que iba a decir-.

Mei: Así Naru-chan, tu eres el hijo del Yondaime Hokage –digo ella mientras que Naruto estaba en shock por esa revelación y ella continuaba con su historia- luego de que el Kyūbi fue sellado te escuche llorar y fue en tu búsqueda y cuando te vi sentí una gran alegría mientras te tenía en mis brazos y en ese momento tu madre me pidió en sus últimos momentos de vida que te cuidara y yo se acepte para que ella descansara en paz. Luego de eso sentí que alguien se acercaba y tuve que regresarte a los brazos de tu madre para luego esconderme y de pronto apareció el anterior Hokage que te tomo para cuidarte… pero en ese momento llego ese sujeto –luego la pelirroja puso una expresión de odio en su rostro, cosa que no entendía el rubio-

Naruto: ¿Ese sujeto? –dijo el mientras que su madre se enojaba al recordar a cierto viejo vendado-.

Mei: Danzō... –dijo ella con rabia y a lo lejos Yagura estaba recargando en un árbol viendo todo y a la vez deseaba acabar con ese maldito hombre- ese maldito llego con sus hombres reclamándote para convertirse en su arma pero el Hokage se lo negó pero ese monstruo lo amenazó con llevarte a la fuerza, una vez que se fue decidí salir de mi escondite para ayudar al Hokage y esa misma noche planeamos sobre que fuiste raptado por un grupo de ninjas renegados y así mantenerte a salvo de ese sujeto y luego llegamos a Kiri para que comenzaras una nueva vida –una vez dicho eso la pelirroja mira a su hijo que estaba sin decir nada, solo tenía un gesto de impresión al saber de lo que sucedió-.

Por unos minutos hubo un gran silencio entre Naruto y su madre mientras que el rubio aun no podía creer de que el tenia sellado al Kyūbi, en ese momento recordó que cuando estaba herido en sus entrenamientos o misiones un extraño Chakra rojo lo curaba de inmediato, pero aun asi seguía triste al saber de que el fue adoptado y eso le dolió mucho pero en ese momento su madre lo abrazo de nuevo para calmarlo y ella le hablaba al oído.

Mei: Escucha Naru-chan, tu eres y siempre serás mi hijo ya el día que te encontré sentí una gran alegría y más cuando me supe de que ese mismo seria tu madre, tú fuiste mi sueño hecho realidad. Durante la guerra en contra del Sandaime Mizukage, fui herida con una kunai inundado de Chakra que me golpeo con fuerza, sentí como si casi me atravesara al golpearme en mi vientre, los médicos que me atendieron dijeron que fue un milagro que sobreviviera pero que por eso mi matriz quedo destrozada y nunca podría tener hijos...¿pero sabes algo? Ellos se equivocaron –decía ella mientras miraba al rubio- yo si tengo un hijo y ese eres tu, mi Naru-chan –sonriéndole a su hijo y el solo se lloraba, pero no de tristeza, sino de felicidad al ver que su madre lo quería incluso si no tenía ninguna relación sanguínea, luego ambos Terumis se separan para verse- supongo que querrás saber cómo se llamaban tus padres, bueno ellos se llaman… -no pudo continuar porque la mano de Naruto tapo los labios de Mei-.

Naruto: No hace falta de que me lo digas, no me importa quienes fueron mis padres porque yo ya se quién soy –sonriéndole a su madre- yo soy Naruto Terumi, hijo de Mei Terumi –dicho eso el rubio abrazo a su madre que lloraba de alegría mientras que ella también abrazaba con mucho amor a su niño-.

Mei: ¡Naru-chan! –apretando más el agarre- ¡no sabes lo feliz que me has hecho al decir eso, mi niño, mi hijo! –decía la pelirroja que no soltaba para nada a su hijo y el hacía lo mismo y Yagura observaba todo con una leve sonrisa, pero ese momento de felicidad no duro mucho-.

¡CRACK!

El Mizukage juro escuchar el crujir de unos huesos rompiendose y en eso vio algo que lo alarmo, el peligris miraba sin creer como Mei apretaba a su hijo con una fuerza sobrehumana mientras que el con ojos casi en blanco y la boca abierta tratando de jalar aire miraba al cielo mientras su madre solo apretaba más el abrazo.

¡CRACK!

Nuevamente se escucho el sonido de otros huesos rompiendose, antes de que Yagura intentara salvar a su alumno, algo azulado comenzara a salir por la boca del rubio, aparentemente se trataba de su alma que abandonaba su cuerpo.

Yagura: Ummm ¿Mei?… será mejor que sueltes a Naruto –decía preocupado por el bienestar de su alumno y la pelirroja se dio cuenta de lo que dijo el Mizukage-.

Mei: ¿Naru-chan? –pregunto ella al ver como esta su hijo- ¡NARU-CHAAAAAAAAN! –grito la pelirroja mientras zarandeaba a su hijo- ¡NO VAYAS HACIA LA LUZ MI NIÑO, NO VAYAS HACIA A LA LUZ! –repetía una y otra vez mientras que el Mizukage tenía una gota en la nuca por lo que estaba viendo y en su interior el Sanbi veía eso con una sola idea en mente-.

Sanbi: Aun no comprendo como esa mujer puede ser más aterradora que un Bijū –decía mientras tenía una gota como Yagura-.

Una hora más tarde Naruto estaba en el hospital de Kiri con varias vendas en su torso debido al abrazo mortal de Mei y ella se disculpaba por lo que hizo y Yagura solo suspiraba por lo que sucedió.

Mei: Perdóname Naru-chan, yo no quería hacerte daño –dijo más que apenada y juntaba sus manos en señal de disculpa mientras que Yagura terminaba de colocar el enorme vendaje en la cintura que casi lo hacía parecer una momia-.

Yagura: Ya estas como nuevo Naruto- dijo el Mizukage que termino de vendarlo y el rubio se colocaba su camisa-.

Naruto: Tranquila Kaa-chan ya te perdone, total ya me acostumbre a que casi me mates cuando me felicitas –dijo el con una sonrisa nerviosa y de nuevo la pelirroja se apenaba.-

Yagura: Bueno creo que es mejor que cambiemos de tema –dijo el Mizukage para llamar la atención de los Terumis- Naruto, como ya sabrás tú eres un Jinchūriki al igual que yo –el rubio asiente por eso- pues debido a eso, hace tiempo hable con el Raikage para que nos ayude a entrenarte y que domines los poderes del Kyūbi ya que ellos tienes a un Jinchūriki que controla perfectamente a su Biju –al decir eso el rubio estaba emocionado al oír que lo ayudarían a dominar tal poder-.

Naruto: ¡Eso es grandioso sensei! –dijo más que entusiasmado- ¿¡eso significa que me iré ahora mismo a Kumo a entrenar!?.

Yagura: Tranquilízate Naruto aún no he dicho que te iras ahora, eso será dentro de dos semanas, hace unos dias recibí un mensaje del Hokage diciendo de que enviara a alguien para que nos ayude con tu entrenamiento –tanto como Mei y Naruto se sorprendieron de alguien ayudaría al rubio y en eso la pelirroja decide hablar-.

Mei: ¿Y quién es esa persona que nos ayudara Yagura-chan? –pregunto ella y el Mizukage miraba a Mei para luego mirar fijamente a su alumno-.

Yagura: Esa persona es el padrino de Naruto –al decir eso el rubio y su madre estaba en shock al oír lo de padrino-.

FIN DEL CAPITULO.


Y hasta aqui termina el capitulo 4, ojala que les sea de su agrado. Ahora les avisare que durante estos ultimos meses de este año, estare trabajando en distintos talleres de Metro debido a unos problemas con unos antiguos trenes que hay. Es por eso que que me demorare mucho en subir los siguientes capitulos, pero si tengo un poco de tiempo subire dos capitulos de Zorro. Espero que no se molesten por esto, pero es mi deber como jefe de taller... ¡ademas que me daran un jugoso bono en mi sueldo por esto XD! Con su permiso me retiro para descansar por que recien vengo llegando a mi casa y quiero descansar. Nos vemos y porfa, dejen sus reviews n_n