Los personajes de Ranma ½ pertenecen a la mangaka Rumiko Takahashi y solo escribo para los fans por diversión que aman esta genial serie de Anime y manga sin obtener algún ingreso económico.

29.

Happosai estaba cerca del área de alberca en donde había grandes toboganes y un show de animales que viven en el agua solo que son hombres disfrazados de ellos. El viejo solamente pasaba de lado hasta que se detuvo al mirar a Mousse enfrente de él.

—Me devolverá lo que me robo. —habló Mousse.

—No sé de qué me hablas. —contestó Happosai con el ceño fruncido.

—Entonces tendremos que usar la fuerza para que nos entregue ese botín. —habló Izanami atrás de él.

—¿Quién eres tú? —preguntó Happosai.

Izanami se puso lentes de sol para que él no la reconociera por el gran parecido con Ranma. Si la mirara a los ojos descubriría que ella es una chica por lo que no dudaría en ir a ella. Aunque él jamás la ha tocado en el tiempo que ha estado viviendo en el fututo. Ya no tiene la misma velocidad de antes, pero ella se había encargado de que jamás la tocara.

—No les daré nada. —sentenció Happosai. —¡Es mío! yo me he encargado de juntarlo.

—Como dije, tendremos que usar la fuerza. —repitió Izanami.

Mousse atacó primero, sacó de sus mangas ganchos atados que Happosai esquivó al igual que Izanami.

—¡Oye ten cuidado! —se quejó de Izanami, pero a la vez aprovechó para lanzarle una patada que logro darle al viejo soltando el botín que tomó Izanami y escapó con él.

—¡Regrésamelo! —Happosai le lanzó una de sus famosas armas de explosión.

Izanami lo esquivó con espada de madera que saco de la nada y esquivó todas haciendo que explotaran en el aire. La chica cayó en el fierro de la cerca que separaba del piso de la alberca que se encontraba a dos metros abajo. Izanami se amarró el botín en su cuello para tener más libertad de pelea.

Mousse atacó con bombas escondidas que Happosai esquivó explotando lejos de ellos. Lanzó su bomba Hapo dai karin hacia Mousse en donde Izanami interfirió y atacó con su espada utilizándolo como escudo y la bomba explota en ella dejando a Izanami intacta. Happosai quedo asombrado.

—¿Quién es esta persona? —pensaba el pequeño hombre consternado de lo que estaba viendo.

—Ya tenemos lo que queríamos. —se dirigió Izanami a Mousse.

Saltaron a la cerca y después a los toboganes en donde Happosai volvió atacar con un golpe con su pierna en la espada baja de Izanami cayendo con él al tobogán y deslizándose por el agua al igual que Happosai y seguido de Mousse en donde se peleaban por el botín dándose patadas entre los tres. Al llegar al final del tobogán que estaba a una distancia del agua de un metro aproximado cayendo de pie, pero con la fortuna de caer en una tabla para aprender natación que usaba un niño al igual que Mousse deslizándose por el agua como si se tratara de una tabla de surf. Happosai saltó pero con más facilidad y a punto de caer en Izanami, pero ella lo volvió atacar utilizando el Moko Takabisha, mejor conocido como "el huracán de tigre" que fue impactado por Happosai cayendo al agua.

Después de unos minutos, Izanami arrastraba a Happosai con una cuerda que estaba amarrado en él y este estando más o menos inconsciente.

—Me sorprende que utilizaras un arma. —habló Mousse recuperado su bolsa. —Se supone que tu familia y además ancestros no utilizan arma por ser combate de estilo libre.

—Lo tengo en caso de emergencia. —explicó Izanami. —Además de que no me involucro mucho en las técnicas que utiliza mi padre y además de que la encontré en el cuarto de Raiko.

—Pero utilizaste el huracán de tigre. Ranma lo inventó para contrarrestas una técnica de Ryoga. —recordaba Mousse.

—No sé si Ranma te mencionó que tiene otro hijo. Él siempre se concentra en entrenarlo como el heredero, a pesar de que mi hermano siempre quiere escapar del entrenamiento para jugar videojuegos. —recordaba con una gota de sudor en su frente. —Yo siempre los observaba porque no me anima mucho entrenar, a veces si u otras veces no, mi mamá dice que me parezco a él en cuestión de que soy muy inteligente en aprender sus técnicas rápidamente incluso sin ponerlo en práctica.

—Saotome tendrá una hija bastante interesante. —pensaba asombrado Mousse.


Akane bostezó por milésima vez mientras caminaba junto a Shun y la generala.

—¿Entonces? ¿Qué buscamos? —preguntó Akane con enfado.

—Ah sí… buscamos a un anciano. —contesto la generala.

—¡¿Un anciano?! —gritaron Akane y Shun.

—¡¿Me sacaste de mi casa para buscar a un anciano perdido?! —exclamó Akane.

—¡En este caso si hubiéramos traído a Izanami! ¡Ya nos hubiéramos ido! —dijo Shun.

—Izanami ya no trabaja con nosotros, además estoy preocupada de que venga sus otros yo por ella y lo poco que conocí a la otra Akane es más peligrosa de lo que fue Akane.

—¿En que sentido? —preguntó Akane.

La generala se detuvo y miró a Akane.

—Akane se separó de su hija por más de quince años, imagínate lo loca que debió ponerse ahora que ella desapareció y sinceramente se me hace muy extraño que aún no este aquí. —contestó la generala.

—Eso no es algo de que preocuparse. —comentó Shun.

—Yo digo que sí, porque ahora que me platicaron de ese chico que llegó buscando a Izanami, ¿Cómo él vino aquí? No tardara mucho en llegar los otros chicos y parece que es cierto que son peligrosos todos juntos.

—¿Son cosas mías o tiene miedo? —preguntó Shun con burla.

—¡Ehh! ¡Qué miedo tendré de unos mocosos!

Akane se quedó pensativa.

—Me imagino que estás pensando en un plan para que Izanami se quede aquí y derrotar a los mocosos ¿no? —sonrió Shun.

—Te recuerdo que en uno de los mocosos esta tu hija. —mencionó la generala.

—¡Es cierto! —Shun comenzó a llorar. —no puedo hacerle daño.

—No pensaba en eso… ahorita que veníamos al parque y que mencionó a los mocosos vi un terreno muy grande y es perfecto. —sonrió Akane.

—¡No empieces con tu tonta idea! —señaló la generala.

—¡Abra más su mente! —brincó Akane de felicidad. —Es una excelente idea. Una escuela especialmente para formar a todo tipo de investigadores, medicina forense, policías, y otras áreas más que se irán formando con el paso del tiempo como vaya avanzando la tecnología, empezando desde la escuela secundaria, después la media superior y finalmente la universidad ¡Es una gran idea! Mis hijos irán a esa escuela, aunque Ranma se queje cuando vayan a la universidad porque no lo ocupan si se dedicaran al dojo ¡Pero no me importa! Aunque también puede haber una clase de defensa personal ¡Ahí no se quejaría! —sus ojos brillaban.

—Me imagino que recordó ese sueño cuando vio a Izanami y Raku con sus uniformes, lo cual es extraño porque están en la universidad y no se usan los uniformes. —dijo Shun enderezándose.

—¡¿Me estás diciendo que posiblemente se cumpla lo que ella sueña?! —gritó la generala. —¡Además me sorprende de ella! ¡Se supone que es fiel a su escuela y lo que se le va ocurriendo! Olvídate de eso ahorita, tenemos que buscar al anciano que levanta faldas a las mujeres y roba ropa interior.

Akane despertó de su sueño al escuchar eso.

—¿Anciano que levanta faldas y roba ropa interior? —preguntó Akane.

—Si. Además de que necesito dinero y él tiene una recompensa.

—No creo que sea tanto solo por eso. —comentó Shun.

—Yo creo que sí, es un yen más por lo que se pedía para capturar a Akane.

—¡Qué! ¡Ese viejo Happosai vale más que yo! —explotó Akane.

—¡¿y eso es lo que te importa ahorita?! —dijo Shun.


Ranma entró a la casa después de haber entrenado en el dojo y fue a la cocina por un vaso de agua. Vio que Shun dejo la comida lista, les aviso que se irían, pero era muy extraño que la casa está muy silenciosa tomando en cuenta que Izanami estaba en el segundo piso.

Subió y la buscó, pero no se encontraba. Al llegar a la habitación de sus hijos se asustó porque tampoco estaban. Akane no pudo habérselos llevado, lo que significaba que Izanami se los llevó. Escuchó ruido en el primer piso y bajó. Brincó del susto al ver a Raiko, Emi y otros chicos más en la entrada.

—Ha pasado tiempo, papá. —sonrió Raiko.

—Hola tío. —saludó Emi con una sonrisa.

—Mucho gusto, señor Saotome. —dijeron los demás al mismo tiempo.

Ranma alzó una ceja, parece que los problemas apenas comenzaban.


Dos horas antes en el futuro…

Todos estaban encerrados en un salón de clase y solo se escuchaba las voces de todos que hablaban de la nueva situación que enfrentaban nuevamente por culpa de Izanami. Raiko estaba en el lugar donde daba clases el maestro y al lado se encontraba Emi que bostezaba del aburrimiento.

Raiko cada vez se hartaba porque no soportaba que todos hablaran al mismo tiempo. Sacó un claxon y con eso los calló. Todos se taparon las orejas, pero fue inútil porque el ruido los dejo casi sordos.

—Gracias por callarse y ahora discutiremos el acontecimiento actual en el que se enfrenta mi hermana. —habló Raiko. —Primero que nada… ¡¿Dónde está mi hermana?! —se soltó llorando.

Raiko se sentó en el piso abajo del escritorio sin dejar de llorar.

Los demás entrecerraron los ojos, ¿Qué clase de líder tenían?

—Por eso ya habíamos discutido de que tal vez Izanami debía ser la nueva líder. —habló uno de los chicos.

Todos miraron a Emi y ella entendió su mirada. Se enderezó y afinó su garganta.

—Ella solo tiene pocas horas de haber desaparecido, ella se fue después de la segunda clase y lo último que se supo de ella es que estuvo con mi tía Akane en su oficina. —comenzó a hablar. —Si ven como esta Raiko imagínense a mi tía.

Todos sintieron escalofríos.

—Mi tío aun no lo sabe, pero sé que no lo tomara muy bien, incluso creo que peor que Raiko. —dijo Emi mirando a su primo que seguía llorando.

—Yo no lo supe hasta hace unas horas, en la clase de introducción al interrogatorio criminal. —comentó Kaede.

—¿Y eso por qué? —preguntó uno de los chicos.

—Es obvio, esa clase la imparte la sargento y ella jamás falta, por lo que supuse que algo serio paso. —contestó Kaede.

—Me imagino que el grupo debió llorar de felicidad. —comentó Emi.

—Así es. —sonrió Kaede.

—Mi tía ya me ha dado clase y reprobé —dijo Emi.

—Ni con su propio hijo tiene piedad en los exámenes. —comentó Kaede.

—Pero cambiando de tema, ¿Si la teoría es cierta es posible que este en el pasado? —dijo una de las chicas.

—Raku y Maru dan un 99.9 % de que sí. —contestó Emi.

—Ya que hablamos de Raku, ¡¿Es cierto que Izanami y él son novios?! —gritó uno de los chicos.

—¡No! ¡Tampoco es tan tonta mi prima para estar con él! —exclamó Emi.

—Pero ya que hablamos del tema de novios… —habló una chica. —Existen rumores de que Izanami tiene un admirador secreto.

—¡Qué! —Raiko se levantó de golpe.

Todos se quedaron en silencio.

—Ya que hablamos de los celos, todos están en pánico por ese hecho. —dijo una de las chicas.

—Y ya que también estamos hablando del pánico…

—¡Cómo que ya estamos cambiando mucho de tema, ¿no?! —se quejó Kaede. —Lo importante es saber su paradero, pero, aunque no lo crean, yo también estoy interesada en eso, ¿y si es un violador y la secuestró?

Emi se tensó porque posiblemente se trate de…

—No creo, mi hermana jamás salió de la oficina de mamá por lo que sigue ahí o desapareció con la espada, pero con respecto al admirador, lo único que sé es que alguien le está mandando por correo tanukis de peluches. —aclaró Raiko.

Emi hizo una mueca, ¿en serio?

—¡No podemos permitir que nos quiten a Izanami! —gritó uno de los chicos.

—¡Si! —gritaron todos los hombres.

—¡Silencio! —gritó Kaede.

La chica se subió al escalón del escritorio para tener la voz y mando de todos.

—¡No es momento para admiradores o tanukis de peluche! ¡Lo que importa ahorita es encontrar a Izanami! ¡Si ella está en el pasado quiere decir que ella se llevó la espada por lo que estamos atrapados aquí!

—De hecho…—interrumpió Emi. —ella no se llevó la espada y está confirmado por mi tía.

—¡Entonces debemos usarla! —dijo uno de los chicos.

—Pero si ella dijo que la espada está aquí quiere decir que ella no se encuentra en el pasado. —analizaba una de las chicas.

—Solo hay una manera de averiguarlo, es ir al pasado. —dijo Raiko con seriedad.

—¡Pero que no estas escuchando lo que decimos! ¡No volveré a meterme en problemas por culpa tuya y la espada! —se quejó Kaede.

—La única manera es esperar a Satsuki para que ella nos lleve. —sugirió Emi.

—Supe que ella proviene de otra dimensión y que tiene el poder de viajar en cada una de ellas, además en el tiempo. —dijo Kaede. —Prácticamente es un decadente en persona.

—Pues no hay otra persona que nos pueda ayudar. —dijo Emi.

La puerta del salón se deslizó y apareció una mujer joven de cabello ondulado plateado, ojos verdes y con una gran sonrisa.

—Emi te estaba buscando, vine a preguntarte por la tarea que le dejaron a mi hijo. —dijo la mujer.

Todos le sonrieron sin dejar de verla.

—Me ven como si hubiera llegado en el momento indicado y ustedes me necesitan para algo. —dijo.

—¡Es cierto ¿Por qué nunca pensamos en Maru para ir al pasado?! —exclamó uno de los chicos.

—De hecho, mi hijo vivió aquí toda su vida y no le enseñe como hacerlo porque no lo iba a ocupar. —aclaró Serena.

Todos gruñeron.

—Que caras, ¿Qué iba a saber que Izanami iría al pasado? Ya me llamó Akane para preguntarme si estaba aquí. ¿Irán o no irán al pasado?

—¡Vámonos! —dijo Raiko.


—Y por eso estamos aquí. —terminó de explicar Raiko.

Ninguno se movió de su lugar en la entrada, al igual que Ranma en el escalón.

—Así que… ¿Akane da clases en su escuela? —preguntó Ranma con una mueca.

—¡¿Solo eso pregunta?! —exclamó Kaede. —¡Eso no fue lo importante de toda la historia!

—Para mí si es un punto importante porque Akane anda con la loca idea de fundar una escuela para detectives, policía o lo que sea de ese mundo. —explicó Ranma.

Todos se quedaron en silencio.

—¡¿En serio si lo cumple?! —exclamó Ranma.

—La verdad no sé si considerar a mamá como directora porque quien tiene ese puesto es mi tía Serena. —comentó Raiko.

—Por eso Maru debe de pensar que puede hacer lo que quiera. —murmuró Emi con molestia.

—Akane fue a trabajar, pero Izanami desapareció con mis hijos y lo más seguro es que se fue con el hijo del cerdo. —gruñó Ranma al mencionar a Raku.

—¿Qué? ¿El idiota de Raku está aquí? —preguntó Raiko con molestia. —¡Con mayor razón debemos de buscarla!

—En eso si estoy de acuerdo. —dijo Ranma bajando los escalones que faltaban.

—¡Vamos! —dijo Emi.

Todos salieron de la casa.


Raku caminaba por el parque con los bebes en la carriola, Izanami dormía y Raiko estaba despierto. El chico comía un helado de fresa con mucha tranquilidad. Ya oscurecía y debía buscar a Izanami porque no tardaba para que Ranma se diera cuenta de que sus hijos no estaban.

Por estar viendo los alrededores para poder visualizar a Izanami, chocó con otra carriola.

—Oh perdón, venia distraído. —se disculpó Raku.

Raku no se sorprendió de ver a su tía Serena y su tío Usui enfrente de él.

—No te preocupes, también veníamos distraídos. —contestó Serena con una sonrisa.

Usui vio al bebé y supo que se trataba de Raiko.

—¡Oye ¿Quién eres?! —exclamó Usui.

—Son los niños que vi en la tarde. —dijo Serena.

—Veo que reconoció al pequeño Raiko, y la niña Izanami que me lanzó un juguete hace unas horas, duerme con mucha tranquilidad gracias a unas gotas que le di. —dijo mostrando la botella pequeña de plástico.

—Él mío también duerme. —sonrió Serena ignorando lo último dicho por Raku.

—¿Cómo que unas gotas? ¿Quién eres tú? —volvió a preguntar.

—Soy el secuestrador de estos niños y también mejor amigo de Izanami. —contestó Raku dándole otra lamida a su helado.

—¿Mejor amigo de Izanami? —gruñó Usui.

—Sí, salimos muy seguido y trajimos a los pequeños para que se diviertan un poco. La mamá no los saca muy seguido y el papá… bueno, no tengo queja con él, de por si el otro no me deja convivir con Izanami. —comentó Raku.

—¿Sabes todo lo relacionado con lo que paso? ¿El decadente? —preguntó Usui.

—Sí, he vivido de eso toda mi vida y para aclarar no me trajo el decadente si no ella. —señaló a Serena. —Es igual de linda, pero debo de prepararme porque de seguro no deben de tardar los descendientes en buscar a Izanami y la verdad me da gusto porque me siento solo en la escuela si no estoy con mi querida amiga.

—Que lindo. —dijo Serena.

—¡Para mí no es lindo! Si todavía tuviera la tutela de Izanami no permitiría que conviviera con él.

—No es para tanto, soy buen chico y mis papas son amigos de todos ustedes y se comporta como mi tía Akane, por solo convivir con ella me reprobó en mi clase de delitos diversos y eso es injusto. —recordó Raku.

—¿Reprobar? ¡¿No me digas que Akane cumplirá su estúpido sueño?! —preguntó Usui recordando todo lo que le decía hace un año, no había una sola platica con ella que no mencionara su idea de fundar una escuela.

—Sí y ella será la directora. —señaló Raku a Serena.

Serena brincó de felicidad.

—No se preocupe por las gotas que le di a la pequeña Izanami, no es venenoso y créeme que si es necesario tenerla dormida porque en comparación a la otra, esta será un peligro mortal en un futuro o al menos que esta Akane se encargue de eso, pero lo dudo, si tiene un mal genio del demonio dudo que pueda educar bien a esta niña.

Raku recibió un mazazo de parte de Akane.

—Lo decía de broma. —dijo Raku con mucho dolor en la cabeza.

—¡Usui! —apareció Shun abrazando a su amigo con lágrimas en los ojos. —Te he extrañado.

Akane miró al bebé y supo en seguida de quien se trataba.

—No tardaste mucho ¿No? —preguntó Akane.

—¿Ves que tiene un año? ¡No es mío! —aclaró Usui.

—Igual tendrá su apellido. —dijo Raku.

—No lo tendrá… ya lo tiene. —confesó Serena. —Mucho gusto, soy Serena. —se presentó con una sonrisa.

La generala se acercó, pero no dejaba de ver hacia arriba.

—¿Qué sucede? —preguntó Akane.

—Hay dos personas en la cima de la rueda de la fortuna. —contestó.

—Oh, es cierto. Mande a Izanami a detener a Happosai para que ella se quedara con el dinero y a cambio recibiría su botín de ropa de interior y los niños. —confesó Raku.

—¡Izanami cambió a mis hijos por dinero y ropa interior! —exclamó Akane molesta.

—¿Y todavía te sorprende? —preguntó la generala.

Alguien apareció atrás de Raku agarrándolo del cuello.

—¡Maldito! ¡Aléjate de mi hermana! —exclamó Raiko.

—¡Cálmate! —dijo Emi intentando que lo soltara.

—¡Emi!

—¡Papá!

Ambos corrieron para abrazarse.

Kaede y otros chicos alejaron a Raiko de Raku. Los demás chicos llegaron y Akane y la generala se tensaron.

—Te dije que todos vendrían. —gruñó la generala.

—Ya comienzo a tener miedo. —tembló Akane.

—No te preocupes, son inofensivos. —dijo Ranma apareciendo al lado de Akane.

Ranma vio a Usui y eso le molestó. Primero era Izanami y ahora él, con mayor razón debía ponerse en marcha para que Izanami se fuera y de Usui después pensaría en algo.

Un objeto cayó del cielo hasta la carriola de Raiko. Al bebé le brillaron los ojos y tomó el objeto para mostrarlo.

Todos atragantaron, Raiko tenía una pistola.

—Ah, sí, además le di una pistola a Izanami.

—Está muerta. —dijo Akane.

—No se preocupen, se la di con el seguro puesto. —aclaró Raku.

Raiko no dejaba de chuparla y morderla y un movimiento de sus deditos hizo jalar algo. Todos quedaron con los ojos en blanco.

—Que mal, le quito el seguro… ahora si preocúpense.