Hola! nuevo capi. Siento mucho la tardanza, pero les aseguro que ninguna de mis histos se quedarán inacabadas :). Como había dicho esta histo no tendrá mas de 6 capítulos. Muchas gracias por cada review! se agradece mucho ^^.
Castle miró fijamente a Kate que permanecía de pie junto a aquel auto. Se preguntó de quien seria. No la había visto usándolo antes. Quizás era alquilado…
Kate estaba vestida de una forma tan informal que Rick no pudo pensar en lo adorable que se veía. Tenía una camiseta rosa, unos pantalones negros y unas deportivas, y tenía el cabello corto y liso recogido en una cola algo desarreglada. Incluso desde esa distancia él podía ver que su cara estaba bastante limpia y con casi nada de maquillaje. Parecía cansada. Como la había visto esos últimos días.
Cuando ella levantó la mano en forma de saludo miles de sensaciones le invadieron. Sensaciones hermosas y dolorosas al mismo tiempo. Tenía ganas de dar un par de zancadas y abrazarla con fuerza, acercarla a su cuerpo para que ella sintiera el ritmo desbocado de su corazón. Quería tenerla entre sus brazos y decirle que no podía vivir sin ella, que estaba comenzando a aprender eso… pero a la vez, la odiaba por hacerle sentir todo eso, por hacerle sentir tan vulnerable y por no poder tenerla.
Kate pareció dudar unos segundos pero acabó acercándose a él, recorriendo con un paso tranquilo el camino de entrada adosado.
El sol se reflejaba en su pelo haciendo que reflejos dorados bailaran en las hebras de forma casi mágica. Rick arrugó los dedos cuando sintió unas súbitas ganas de pasar la mano por esas hebras marrones.
-Hola-La escuchó decir con un tono de voz poco propio de ella. Muy tímido, como si no supiera que esperar de él.
-Hola…-Él tardó varios segundos en responder pero finalmente lo hizo-¿Qué haces…?-Pudo preguntar ladeando la cabeza.
-Sé que… esto es un poco sorpresivo, y sé que debí llamar pero…-Se mordió el labio y miró hacia un lado metiendo las manos en los bolsillos traseros de sus vaqueros.
-¿Está todo bien?-Ella le miró de nuevo y asintió rápidamente.
-Si, si-Le respondió con media sonrisa.
-¿Cómo supiste la dirección?
-Tu madre-Dijo algo divertida-De verdad siento aparecerme así pero… Rick, tenemos que hablar.
Él asintió una vez y se hizo a un lado para que ella entrara.
Kate miró a su alrededor impresionada. Castle no estaba exagerando cuando le había dicho que aquella casa era como un paraíso. Y lo supo cuando vio las vistas a través de las ventanas.
-¿Eres millonario o algo?-Dijo para quitarle un poco de peso e incomodidad a la situación.
-Algo así-Fue la respuesta divertida de él, aunque Kate pudo notar por el tono de su voz, que estaba bastante serio y distante.
Se giró mirándolo.
Estaba vestido con un jersey azul y unos vaqueros desgastados. Y su cabello estaba despeinado, como si se hubiese estado pasando la mano por allí de forma desesperada, quizás en algún momento de frustración.
Kate recordó entonces que él no había ido allí solo y una punzada de dolor y nervios la invadió.
-Espero no estar interrumpiendo nada…
-Qué va. Más bien me estás ayudando a procrastinar, lo cual me encanta-Se encogió de hombros.
-Lo digo por tu novia… o lo que sea…-Y cuando dijo eso se arrepintió completamente de haber ido hasta allí.
¿En que estaba pensando? No podía llegar allí y soltarle de repente que estaba embarazada, sobretodo porque la ex o más bien la nueva novia de Castle debía estar allí.
-¿Gina?-Negó-Me parece raro que no te la encontraras en el camino. Se acaba de ir en un taxi-Respondió caminando hacia un armario en donde tenía varios tipos de bebidas-Otra vez es mi ex.
Notó que cogía una botella de whisky.
-Oh… lo siento. ¿Estás… bien?
Él acabó de servir el whisky en un vaso y la miró.
-¿Whisky?-Ella negó enseguida y él le dio un sorbo al licor ambarino-La verdad es que no lo sé, Beckett-Suspiró-Ahora mismo creo que prefiero no pensar.
Le señaló un pequeño salón en donde había sofás que combinaban perfectamente con la decoración.
Todo muy sobrio y con mucho estilo y buen gusto.
Ella se sentó con ambas piernas juntas y pasó sus manos sudadas por los vaqueros.
-¿Y tú qué? Pensé que estarías ahora con Demming…-Soltó Castle algo irónico.
Kate apretó la mandíbula intentando no enfadarse.
-No, Demming y yo… terminamos-Él que había estado mirando el contenido de su vaso le miró atento-He estado… en la cabaña de mi padre… escondiéndome.
Castle le miró fijamente y dejo el vaso a un lado.
-¿Escondiéndote?
Ella apretó los labios.
-¿No tienes ganas de saber porque estoy aquí?
-Estoy esperando que me lo digas.
-No es tan fácil como pensé que sería…-Se puso de pie caminando de forma nerviosa-Porque una vez que lo diga, todo cambiará.
Rick sintió de nuevo como su corazón comenzaba a latir con fuerza.
Quizás ella… quizás ella se había dado cuenta de lo que él sentía y también se sentía de la misma forma. Quizás había ido hasta allí a decírselo…
La miró expectante y adoró cuando ella volvió a morderse el labio, nerviosa.
-Rick… yo… lo que pasó entre nosotros…joder-Dijo desesperada no sabiendo cómo decirlo-Estoy embarazada-Soltó sin más.
Él se quedó quieto. Demasiado quieto.
Kate también se quedó allí en la misma posición mirándole, esperando de alguna forma cualquier reacción.
Castle apartó la vista mirando fijamente el tapizado del sofá.
Antes había sentido que su corazón latía sin parar, y ahora sentía que este se había detenido.
¿Una persona era capaz de seguir viva aún después de que su corazón se detuviera? Porque el de él se había detenido, de eso estaba seguro.
-¿Embarazada?-Preguntó él confundido-¿Cómo?
Ella función el ceño.
-¿Cómo?-Dijo extrañada-Bueno supuse que a estas alturas ya sabrías como…
-Kate…-Castle se puso de pie enseguida-¿Estás embarazada… de mí?
Ella parpadeó varias veces antes de responder:
-Pues claro que es de ti. Si no, no estaría aquí…
Él pareció de pronto enfadado.
-¿Estás segura? Demming…
Kate apretó los labios. Sabía que él le preguntaría aquello.
-Sí, estoy segura.
-¿Estabas embarazada de mí y… estabas con otro…?-Murmuró él entre dientes-¿Te acostabas con él llevando a mi hijo?
-Demming y yo nunca…-Ella estaba comenzando a enfadarse también-No es que sea de tu incumbencia pero Tom y yo nunca nos acostamos-Él pareció aliviado- Además, no sabía que estaba embarazada.
-¿Cuándo te has enterado?
-Hace poco…
-¿Cuándo?
Ella cogió aire.
-Antes de que vinieras aquí…
Castle ladeó la cabeza impresionado.
-¿Ibas a dejar que pasaran todos estos meses hasta el otoño para decírmelo?
-No… Castle. No sabía cómo decírtelo.
-¿No sabias como…?-Se puso las manos en la cintura-Solo tenías que decirlo, de la misma forma en la que lo acabas de hacer.
-Iba a hacerlo-Respondió ella ya demasiado enfadada por su ataque-Iba a hacerlo cuando tu decidiste restregarme en la cara que había regresado con tu ex.
Ambos se miraron enfadados y desafiantes.
-Pero lo sabias desde antes.
-¡Estaba armando el maldito valor para decírtelo!-Exclamó ella queriendo pegarle.
Él no dijo nada, miró los labios de Kate deseando besarla, besarla por horas y perderse en su boca, en su cuerpo, en su dulce aroma a cerezas.
Oh dios.
De pronto se dio cuenta, se dio cuenta de que la mujer de la que estaba enamorado, la mujer a la que deseaba fervientemente, su musa, aquella con la que soñaba despertar a diario estaba llevando un hijo suyo dentro.
No pudo evitar mirar su vientre instintivamente. Estaba claro que aún no se notaba nada pero el simple conocimiento de que allí había un pequeño o pequeña le hacía sentirse feliz, emocionado.
-Quería… vine aquí porque… mi padre tiene razón, mereces saberlo y mereces ser parte de la decisión.
-¿Qué decisión?
-La decisión de lo que haremos. Sé que tú tienes a Alexis y que probablemente un niño no entra en tus planes, así como tampoco entra en los míos, pero te juro Castle que cada día que pasa no puedo pensar en otra cosa que no sea quedarme con este bebé.
-Pero claro que te quedarás con el-Dijo él de forma autoritaria.
A Kate no le gustó ni un poco su tono así que frunció el ceño.
-¿Y qué pasa si no hubiese querido?
-Kate, es nuestro hijo…
Ella se dejó caer en el sofá.
-Quizás para ti esto no es nuevo, pero para mí sí, Rick. No sé si estoy preparada…
Él se puso de cuclillas frente a ella y suavizó su gesto.
-Hey…-La mano de él acaricio su mejilla y ella se estremeció-No estás sola, yo estoy aquí, te ayudaré-Suspiró-Tienes razón, esto no es nuevo para mí. Quiero decir, con Alexis fue un poco así pero… escucha, cualquier cosa que escojas te apoyaré. Lo haremos juntos. Te acompañaré al médico, te compraré todo lo que necesites, te daré dinero…
Ella le miró ofendida.
-Si piensas que he venido aquí a pedirte dinero…
Rick rió entre dientes.
-No he dicho eso. Pero es mi hijo y no le faltará nada-La miró serio-Sé que… sé que tu no…-Se mojó los labios-Sé que no tenemos precisamente una relación ni somos una pareja convencional pero… creo que podemos hacerlo.
Ella levantó la vista y ambos se miraron.
Kate asintió.
-Está bien.
Él se puso de pie.
-¿Has comido algo ya?
-No, yo…
-Perfecto, prepararemos algo para cenar, serás mi invitada. No dejaré que regreses a Nueva York, no aun.
-Rick…-Quiso quejarse ella. No estaba segura de sí era una buena idea quedarse allí.
Todo estaba sucediendo muy rápido.
Había pensado que Rick se lo tomaría de otra forma pero increíblemente estaba bastante… emocionado. Parecía feliz. Y ella no entendía porque.
Acababa de terminar con su novia que antes era su esposa y ahora era su ex otra vez y ella había parecido de repente para soltarle esta noticia… y sin embargo él… parecía contento.
-No, Kate. Por favor. Quédate, solo… esta noche.
Le pidió y ella dudó, las imágenes de la noche que habían compartido juntos pasaron por su mente. Deseaba abrazarlo, pero a la vez deseaba huir de él, de la magia que ejercía sobre ella.
De esa sensación de saber que aunque tendrían un hijo juntos, quizás nunca estarían realmente juntos.
