- ¿Fui muy obvia?
La pregunta de Harmony hizo que Rachel mirara a Tina, Tina a Quinn, Quinn a Sugar, Sugar a Mercedes y Mercedes miró finalmente a Harmony para sentenciar:
- Si, fuiste la criatura más obvia de la tierra.
Harmony se cubrió el rostro con ambas manos y se echó sobre la mesa del café "The Lima Bean"… - Por Madonna, ¿En que estaba pensando?
- En llamar su atención – Dijo Quinn
- En conquistarlo – Acotó Tina
- En meterlo en tu cama – Todas las chicas miraron a Sugar como si la muchacha fuera una hereje – Lo siento, Síndrome de Asperguer – agregó, tomando su café y mirando por la ventana.
- Lo mejor que puedes hacer, es fingir demencia – finalizó Rachel con una sonrisa. – es decir, solo fue una canción… muy sentimental y comprometedora, que interpretaste mirándolo directamente a los ojos, después de una experiencia así cualquier mujer puede fingir demencia.
- ¿Y quién nos asegura que el chico se dio por aludido? – preguntó Tina
El resto de las chicas miró a Tina, considerando que tal vez, la asiática tenía razón. Nada indicaba que Blaine se hubiera dado por aludido con la canción de Harmy, así que eso les concedía un beneficio… bueno en realidad solo se lo concedía a ella, ya que fue ella quien cantó. Después de un rato Harmony dejó de mortificarse y decidió seguir el consejo de Rachel. Si él no se había dado por aludido, la próxima vez que lo viera, haría como si nada hubiese ocurrido y fin del problema. Ahora – pensó la ojiazul - ¿Qué hago con la revolución de hormonas que me genera ese hombre? Al momento de retirarse del café donde estaban, Harmony se acercó a Tina y le preguntó:
- ¿Qué hacías tú para disimular que te gustaba Mike?
- Nada… solo me dejé en evidencia en los momentos precisos y… ¡listo!, ahora es mi novio – respondió sencillamente.
- Es decir que ¿no te contenías de besarlo y abrazarlo todo el tiempo?
- Claro que no, si te gusta alguien, ¿Por qué contenerte? Quiero decir, tampoco es la idea de que la próxima vez que veas a Blaine, saltes a sus brazos, solo que hay momentos y momentos para hacer las cosas.
Harmony se quedó pensando en lo que Tina dijo y decidió adoptar su estrategia de ataque, dejaría caer las defensas en los momentos precisos y así conquistaría a Blaine.
Rachel iba de camino a su casa, necesitaba dormir algo luego de la maravillosa velada que había pasado con sus amigos. Pero Kurt seguía rondándole en la cabeza. La depresión artística de su amigo, le preocupaba y sentía que debía hacer algo por él. Con un leve sentimiento de pesar, se bajó del automóvil, abrió la puerta de su casa y se encontró con sus padres tocando el piano y cantando una versión jazz de "I Could dance all night" se acercó a ellos y esperó que dejaran de cantar para saludarlos. Siempre encontraba deleite en oír sus voces haciendo armonías.
- Hola papá, hola papá – beso a cada uno en la mejilla - ¿a que se debe esta explosión creativa?
- Oooh mi querida hija, ya sabes, el talento fluye por esta casa, y hay que canalizarlo de alguna manera.- respondió LeRoy con una sonrisa – ¿cómo estuvo tu día dulzura?
Rachel se acomodó al lado de sus padres, y les contó acerca de la depresión artística de su amigo, quería escuchar un consejo de ellos que llevaban años cantando y que seguramente habrían vivido alguna crisis similar.
Hiram y LeRoy guardan silencio durante unos segundos, su semblante es bastante serio mientras Rachel espera su respuesta, como quien espera un diagnóstico médico.
- Bueno – dijo Hiram – Creo que Kurt mismo ha develado su problema
- Si querido, eso lo sabemos, el asunto ahora es ayudarlo a salir – respondió LeRoy
- A lo que quiero llegar es que necesitas encontrarle un novio a tu amigo, necesita romance, necesita inspiración. – acotó Hiram, gesticulando con sus manos y entrecerrando sus ojos al momento de decir "romance"
- Ayúdalo a encontrar novio, hija. Pero trata de no hacerlo de una forma muy invasiva. – agregó LeRoy
Rachel los miró agradecida, le dio un beso a cada uno y corrió escaleras arriba.
- ¿Crees que conseguirle un novio a ese chico pueda ser lo mejor? – Preguntó LeRoy a su marido.
- Definitivamente si. Solo espero que esto no se torne un drama.
Barbra junior, entró en su habitación, tiró su mochila, se deshizo del abrigo y buscó el anuario del año pasado. Tomó unas tijeras y procedió a recortar todas las fotos de los integrantes masculinos del coro (incluido Kurt). Luego de eso, extendió un gran trozo de papel y pegó la foto del castaño soprano al centro. A su alrededor ubicó las fotos de Joe, Rory, Artie, Sam, Finn, Puck, Mike y en una hoja dibujó una caricatura que llevaba una gran pajarita en la zona del cuello, representando a Blaine.
Poco a poco fue descartando a cada uno de los chicos, de acuerdo a sus parejas.
- Mike está con Tina… descartado… Finny, está conmigo… descartado… Joe está con Quinn, o eso creo, bueno como sea…descartado. Sugar y Rory y Artie… triangulo amoroso, mejor no meterse ahí. Entonces nos queda Sam, que sospecho puede ser gay, Puck… que con su revolución de hormonas es capaz de enamorarse de cualquiera y Blaine, que es nuevo y el blanco de ataque de Harmony… - Rachel encerró en un circulo las tres fotografías.- muy bien, ya tengo tres candidatos… bueno dos y medio… ¡Que demonios! Tres candidatos – se dijo así misma- Blaine no es intocable, las guerras las ganan los más fuertes y confío en que mi amigo puede conquistar a alguien como él.- Rachel guardó silencio un momento observó las fotos y sonrió. – la falta de sueño me afecta, ya estoy hablando sola. – dicho esto puso las fotos de los comprometidos sobre su escritorio y pego las tres fotos sobrantes alrededor de Kurt. Mañana seguiría planeando como hacer para que su amigo revitalizara su inspiración. Preparó la ducha, y después de que se hubo bañado, siendo las 20:00 hrs. Se metió en su cama, por fin, a dormir.
No muy lejos de ahí, en una habitación cuya puerta tenía cerca de tres seguros…
- hmhmhmh… Puck mhmmmm… - Murmuró entre besos la morena.
- ¿Si preciosa? – Preguntó Puck a Mercedes, mientras deslizaba su mano por uno de sus muslos.
- Oh Dios… - suspiró la morena – espera… mmmm si… - continuó – ¡basta! – finalizó poniéndose de pie de un salto, haciendo que Puck quedara solo sobre la cama.
- ¿Qué sucede preciosura? – Dijo el judío con cara de no entender mucho.
- Esto se está poniendo demasiado… ya sabes… - reconoció Mercedes ruborizándose.
- ¿Caliente? – completó Noah, levantando una ceja y mirando de manera intensa a la morena, que experimento un escalofrío de placer.
- No… quiero decir si… ¿Ya ves como me dejas? – se quejó Jones, haciendo un puchero.
- ¿Y no te has dado cuenta como me tienes tú?, accedí a mantener esta relación a escondidas, hasta que te sintieras preparada… - reclamó con suavidad
- Lo sé amor – Mercedes se sentó junto a Puck y tomó su mano – Gracias por tu compresión, pero sabes que mis padres no aceptaran que yo tenga una relación con un judío.
Noah suspiró y se dejo caer sobre la cama. Miró a Mercedes, quien lo contemplaba con algo de tristeza en los ojos y sonrió. Nada podía hacer que se enojara con ella… ¡nada!
La jaló suavemente hacía si para dejarla recostada sobre su pecho.
- Ok, esperaremos el tiempo que estimes conveniente. Tú me haces paciente. – respondió Puck, besando el cabello de Mercedes.- supongo que ninguna de tus amigas sabe, ¿verdad?
- Nadie. – juro solemnemente la morena.
- ¿Segura?, ¿ni siquiera Berry? – indagó el judío apartándose un poco para mirarla a los ojos.
- Segura… muy segura. – sonrió
Puck la estrechó entre sus brazos y comenzó a besarla nuevamente. Recorrió su cuello, sus mejillas y lentamente, llegó a la jadeante boca de Mercedes… que por su parte, recibió feliz a Noah… acarició su fuerte pecho y dejó que la sensación de seguridad que le producía estar así, la inundara por completo. – Es amor – pensó… - amor del bueno – y gritó en su corazón.
En una casa del barrio alto de Lima, en una habitación perfectamente decorada, Blaine con su pelo "al natural" salía de la ducha. Cubierto su cuerpo solo con gotas de agua, se tendió sobre su cama, cerró sus ojos y dejó que el sonido de la noche lo relajara. Hizo memoria acerca de su primer día de clases en el instituto McKinley, su audición, su conversación con Emma, su choque con Kurt… sus miradas con Harmony… sonrió al recordar a la tierna muchacha. Siempre gustaba de la admiración del resto de la gente, sabía que era un hombre atractivo, y gracias a ese atractivo había alcanzado muchas cosas a lo largo de su vida. Se incorporó de la cama, busco entre sus cajones un boxer y luego de eso se metió en la cama, suspiró relajado, y pensó en que necesitaba vacaciones. Luego de eso pensó que era muy pronto para tomar vacaciones, y recordó lo que Kurt le dijo… - Tengo cita en un spa – ¿habían spa's en Lima, Ohio?, eso explicaría porque la piel de ese muchacho se veía tan tersa… ¿desde cuando me preocupa tener la piel tersa? – pensó divertido. Se alegró en el alma, al reencontrarse con Puck, y sus pensamientos volvieron a los azules ojos de Harmony. Recordó la canción que la muchacha había cantado y la forma en que se habían mirado en el pasillo. – Blaine, es tu primer día en el instituto McKinley y ya tienes una conquista… - se acercó a su mesita de noche, y apagó la luz de su lámpara.- le daremos tiempo al tiempo… solo tiempo al tiempo… - susurró una vez más para, por fin, quedarse dormido.
