The Black Roses
Por: Luna-Chan 143 creadora de amores imposibles
Hoooolis mis querido lectores gracias por los comentarios y por leer este otro capítulo espero les guste
Capitulo: 4
Elizabeth pov
La brisa soplando las copas de los árboles del jardín donde me encontraba sentada en la hierba mirando hacia la mansión frente a mí una propiedad que me perecía perturbadoramente familiar
-cariño ven un momento-
Escuche el llamado a la lejanía del hombre vestido con las ropas que solo un noble podía poseer mi cuerpo acudió a su llamado ahora me encontraba dentro de la casa mirando a las dos figuras de pie frente a los ventanales
Mis ojos se ampliaron en el acto frente a mi estaban
Masaka!
Pensé sin creerme lo que veía frente a mi estaban Claude y Sebastián no había duda aunque con ropas diferentes su apariencia era la misma
Fin pov
Claude miraba a Elizabeth desde hace ya unas horas había venido a despertarla solo que no encontró el valor para hacerlo el bien sabía que ahora necesitaba el mayor descanso posible después de la forma tan irresponsable en la que estuvo hurtando pedazo a pedazo parte de su energía vital
Sonrió pero no podían culparlo el después de todo era un criatura vil que solo vivía para eso devorar las almas era su naturaleza
Se fijó en los detalles de su cara nada había cambiado desde ese entonces seguía igual que como la conoció ase años
Paso el dorso de su mano apartando el mechón que le caía en el rostro
Los errores de él joven conde phantomhaive le venían a la perfección
Quien hubiera dicho que su mismo contratista terminara empujándola a ella justamente a sus redes
Pensó sonriendo maliciosamente
-my lady-
Llamo mientras sacudía su hombro levemente pero Elizabeth seguía metida en el sueño seguía hay de pie en el pórtico de esa casa que le resultaba tan conocida como si la hubiese recorrido innumerables veces
-esta es mi hija a partir de ahora están aquí para velar por su bien estar-
Elizabeth volteo a ver al hombre que apareciera a su lado poniendo sus manos sobre sus hombros empujándola unos pasos al frente en el campo visual de los dos hombres que asintieron
-esa es la base de su contrato?-
El hombre asintió poniendo una mano en su pecho en el lugar donde estaba su corazón dijo solemne
-si juran dedicarse a servir y proteger a mi hija como los más fieles mayordomos les daré mi alma-
Removiéndose inquieta en la cama Elizabeth se levantó con rapidez saliendo de ese sueño extraño respirando agitadamente Claude que estaba ahora en una distancia prudente se acercó a ella sacudiéndola de los hombros le pidió le contara que le había pasado pero ella seguía sin encontrar las palabras para describir ese sueño tan vivido que tuvo fue como si ella de verdad estuviera en esa casa
-My lady que pasa se encuentra bien-
Lo miro a los ojos por un momento esos ojos color oro le parecieron tan familiares pero no había forma ella apenas lo conoció hace unos días de El solo conocía lo esencial su nombre
-solo…una pesadilla-
El ladeo la cabeza en confusión la causa fue solo un mal sueño cerro los ojos un momento algunas cosas nunca cambian sin importar el tiempo
-no tiene de que preocuparse my lady yo estoy para protegerla porque….-
A esto Elizabeth se adelantó a lo que iba a decir su mayordomo
-mi alma te pertenece-
El mayordomo oscuro con su mano tomo la barbilla de la chica se acercó más a su rostro
-es bueno saber que no lo olvida-
Le susurró al oído Elizabeth juro sentir su corazón latir y su respiración volverse irregular
-a…así como espero no olvides mi deseo-
Claude asintió
-hablando de eso sobre lo que me pidió me iré enseguida a cumplirlo-
Elizabeth a sintió dándole el permiso para apartarse de su lado mucho después de su salida ella se quedó pensando en ese sueño ella sentía que ese lugar lo había visto en algún lado antes
Elizabeth pov
-Eso es-
Dije cuándo después de ir de un lado a otro en la habitación recordé donde había visto esa casa corrí a la biblioteca de la casa
-casas antiguas-
Murmure mientras buscaba entre los muchos libros de los estantes hasta que di con el grueso libro de cubierta roja pase hoja tras hoja hasta que la pintoresca casona de madera entro en mi campo de visión
-no puede ser-
Dije tapándome la boca con la mano era esta casa la misma de mi sueño
-propiedad del conde santory única propiedad que heredara a su única hija -
Continúe a leer el párrafo al parecer dicho hombre tenía una reputación terrible a causa de sus apuestas que fueron la causa de que se ganara varios enemigos por sus deudas de juego al parecer a causa de eso también perdió varias propiedades-
Tocaron a la puerta
-tan rápido hizo eso que le pedí-
Dije penando que Claude estaba del otro lado de la puerta
-adelante-
Entro en su lugar una mucama
-señorita el mayordomo Michaellis está aquí-
Levante una ceja que hacia aquí Sebastián
-déjalo pasar-
Entrando al lugar Sebastián hizo una reverencia
-lady Elizabeth buenos días-
Sonreí el siempre tan correcto y educado
-buenos días Sebastián que te trae aquí Ciel viene contigo?-
El negó
-el joven amo está ocupado en este momento pero me pidió venir para ver cómo sigue su salud ayer nos dio tremendo susto-
Parpadee un par de veces
-Ciel preocupado por mí?-
La duda era clara en mi expresión
-claro por qué lo duda?-
Me pregunto el extrañado por la desconfianza que antes no había mostrado
-entiendo que a veces el joven amo se muestras frio hacia su persona pero el de verdad se preocupa por usted-
Si claro pensé si el de verdad me apreciara no habría hecho que hizo
Fin pov
Elizabeth seguía metida en sus pensamientos Sebastián dio una mirada de soslayo a el escritorio de esta donde tenía abierto una página de un libro sus ojos color rubí se ampliaron cuando noto la fotografía antigua como única ilustración entre tanta letra como es que ella había dado con ese libro acaso estaba investigando algo Claude le había contado todo
Miro a todos lados de la habitación a hora que lo notaba él no estaba por aquí
-veo que le empieza a interesar la construcción lady Elizabeth-
La rubia volteo a ver a Sebastián
-por qué lo dices-
Sebastián le señalo a el libro
-ha lo dices por esto…no claro que no estoy interesada en la construcción solo lo leía porque yo…..tuve un extraño sueño-
Sebastián la miraba con fijeza
-qué clase de sueño-
Elizabeth lo volteo a ver se moría de ganas por preguntar
-oye Sebastián de donde conoces a Claude-
Sebastián se inmuto por su pregunta
-conocerlo?-
Ella asintió
-cada vez que se ven parece que se conocieran que algo ocultan los dos-
Elizabeth continuaba a juzgar las expresiones de Sebastián a ver si le decían algo que le ayudara a comprender ese misterio que sentía tenía entre manos
-la verdad no sé a qué se refiere lady Elizabeth yo no conocía a Claude-san antes de que nos lo presentara a él joven amo y a mí-
Entornando los ojos la chica no parecía tragarse ese cuento
-me pregunto por qué no quiere decirme nada-
Pensó ya con la curiosidad metida entre ceja y ceja
-es un bonito collar lady Elizabeth-
Siguió su mirada a su cuello él estaba viendo ese anillo que Claude le dio era de oro con piedras valiosas lo usaba en el cuello porque le iba bastante grade como para úsalo en los dedos
-puedo ver que se adapta perfectamente a usted-
Tomándolo en sus dedos acorto la distancia entre ellos sintió otra vez el latir de su corazón la misma sensación que le provocaba Claude levanto su mirada sus rostros demasiado cerca
-una joya esplendida-
Alabo Sonriendo ante su falta de palabras y su respiración agitada Sebastián con su mano derecha tomo su barbilla alzando su rostro en una posición más cómoda mirando directamente en sus ojos verde esmeralda donde predominaba la sorpresa y confusión cuanto había echado el de menos esos ojos pensó el oscuro mozo.
Elizabeth solo podía contentarse con mirar el calor que refulgía en sus ojos era una mirada que solo se le podía dar a algo preciado como cuando encuentra una fotografía de algún momento importante que habías olvidado.
La mano del mayordomo paso de barbilla a la mejilla de la joven marquesa ella se vio engatusada por su gesto por un momento antes de recordar que frente a ella estaba el más fiel sirviente de su ahora enemigo su primo Ciel
Que seguramente enviase a vigilar si es que aún vivía en la ignorancia dio un paso atrás y de aparto de su presencia.
-si la preocupación era mi salud dile Ciel que estoy perfectamente bien-
Ella sonrió una mueca falsa
-veo que su mayordomo le atiende bien lady Elizabeth-
La rubia asintió
-Claude es muy útil-
Dijo cambiando sus expresiones Sebastián asintió ocultando su molestia cuando apercibió la esencia al otro lado de la puerta
-bien entonces me retiro hasta la próxima lady Elizabeth-
Se fue Elizabeth dio un suspiro por un momento había traicionado sus deseos de venganza porque solo al olvidarse de Ciel aunque fuese por un momento se olvidaba también del mismo odio que sentía por él y eso no podía ser posible le prometió venganza a sus familiares y eso es lo que les daría no en vano hizo un trato con Claude.
Miro el libro sobre el escritorio no estaba segura pero algo le decía que había un gran secreto frente a sus narices un enredo a su alrededor.
Elizabeth pov
Salí de la oficina encontrándome que Claude ya había regresado de ese asunto tan importante que le había mandado a cumplir el me miro con reproche al parecer se había topado con Sebastián levante una ceja el estaría celoso de mi cercanía con el
De la nada mis pies parecieron moverse solos mis manos tomaron el rostro de mi mayordomo mis pulgares frotando su piel suave nívea
-que pasa por que esa expresión-
Le dije fingiendo un falso tono inocente
-acaso Sebastián hizo algo que te desagradase-
Sus ojos tomaron ese tono característico de su linaje un rojo escarlata
-my lady acaso ese hombre ha calmado ese fuego que ardía en su interior-
Él puso sus manos sobre las mías
-es que acaso vino a hacerla desistir de su venganza por órdenes de su amo-
Se acercó a mi más de lo que moralmente permitido podía consentir una dama a aun sirviente sonreí irónicamente si mi madre me viera me reprendería terriblemente ella que jamás miraba a los empleados como personas no pude evitar mostrar tristeza extrañaba esos días.
Claude me miro sus ojos mostrando preocupación
-creo que finalmente me doy cuenta de sola que estoy-
Mi mayordomo regreso sus ojos color rojo al gélido dorado habitual
-no está sola my lady su alma me pertenece usted se quedara conmigo por siempre-
Sus palabras me conmovieron de verdad en ellas había cierta razón una verdad contundente y algo escalofriante el seria mi compañía por siempre
-me pregunto por qué contigo me siento a si Claude-
El me miro cauteloso después de que me separara de el para mirar por la ventana cuando sentí las lágrimas empañar mi visión que salían sin que yo me diese cuenta
-siempre que te veo siento que….-
Me quede callada era una tontería esa cosa que pensaba no me creía capaz de decirlo sería tomada como una niña ingenua y boba yo ya no quería parecerlo
-puedes retirarte Claude-
El asintió se fue del lugar solo cuando me sentí segura de que él se había ido pase mis dedos por mis mejillas reí irónicamente por mi comportamiento
-tonta soy una idiota-
Di un suspiro entre sollozos silenciosos el amargo sentimiento de la soledad a un me afectaba
Fin pov
Desde las sombras Claude miraba a su ama sus hombros sacudiéndose con violencia signo de que lloraba como él lo supuso suspiro esa fragilidad a la soledad al parecer era otro habito que ella venia cargando.
En un lugar bastante ostentoso el hombre Cataño miraba los altos estantes repletos de libros mientras con la parte filosa de su guadaña se acomodaba las gafas reviso que cada uno estuviera en su sitio como debía de ser.
Era su labor como un shinigami estaba por retirarse a hacer otra cosa cuando le llamo la atención uno de los libros.
El solo chasquear los dedos basto para que este se moviera a sus manos el levanto una ceja ya que esta era la primera vez que veía un registro sin nombre no le dio importancia pues de cosas más raras había sido testigo (ya saben muchas cosas raras XD)
Dio unas cuantas hojeadas pero volvió a mostrar estupefacción cuando noto el cambio de una vida que se cortaba de tajo repentinamente a otra que a un seguía escribiéndose con la misma esencia que la primera
Es que acaso este era uno de esos raros casos de reencarnación
-Elizabeth cordelia ethel mildenfort –
Murmuro reconociéndola como la prometida de Ciel phantomhaive frunció el ceño no sabía por qué pero estaba seguro que esto tenía que ser obra de un demonio y el único que conocía que habitara en Londres era el ahora llamado Sebastián Michaellis
No había de otra él le daría respuestas a esas preguntas que ansiaba responder por que como un ser responsable no le gustaba dejar cabos sueltos.
En el castillo Ash se encontraba tamborileando los dedos sobre la mesa alado de la cama donde la reina dormía su siesta ya que sus rondas matutinas que ocupaba para deshacerse de las impurezas gastaba la energía vital de su contratista
-Ash-
Ángela apareció de la nada en el sitio mirando venenosamente a la niña durmiente cuando vio que su gemelo estaba trazando las líneas de su mejilla con sus dedos ella bufo hasta se había quitado el guante
-que pasa Ángela-
La mujer dejo sus arranques infantiles para tomar una expresión sería más acorde con lo que acababa de ver
-estaba revisando los registros cuando note que uno en especial faltaba-
Ash se inmuto por esa información
-quieres decir que?-
Ella asintió
-el registro de esa impura niña-
Ella sonrió burlonamente
-sabes que pasara si alguien se da cuenta de lo que fuiste capaz de hacer-
Ash frunció el ceño
-tal vez seas condenado-
Ella desapareció después dejando a su contraparte masculina muy mortificado cuando recordó ese momento en el pasado.
Ya para cuando callera la noche Sebastián después de que su amo se fuera a dormir fue a abrir la puerta
-buenas noches Sebastián-san-
El miro curioso al shinigami en su puerta
-William-san? A qué se debe su visita-
El hombre entro a la mansión
-que tan bien conociste a la familia santory-
El mayordomo volteo a ver a William perturbado
-tu tuviste tratos el conde no?-
Sebastián asintió de nada servía negarlo
-el pidió un favor en especial-
William saco de sus bolsillos el libro de cubierta gruesa
-ese favor especial tiene algo que ver con su hija no?-
Asintió otra vez dio una risa irónica y dolida por el recuerdo que retenía
-fue la primera vez que falle como un demonio de mayordomo-
Dijo mirando la parte donde se detenía el primer relato con tristeza mientras apretaba las manos en puños.
Fin del tercer capítulo gracias por los comentarios y por leer me hacen muy feliz ver que a algunos les gustan mis historias y que las añaden a sus favoritos ho las siguen espero que este capítulo también les gustase y que no me odien por dejarlos en suspenso jajaja pero es que otras historias me tienen ocupada.
Bueno pero tranquilos no será por mucho tratare de actualizar lo más pronto posible hasta el próximo capítulo entonces.
Bye XD
