Tenía esta idea hace poco, la idea de una especie de "tercera generación" en Gravity falls, ya que aun no veo algun fic sobre esta tematica, supongo que sera la pionera en este fandom.
Gravity falls no me pertenece.
Gravity falls tercera generación
Capítulo 3: Inicio del verano.
Se puede ver como en medio del bosque, la anterior cabaña del misterio ahora tenía un toque más hogareño. Totalmente remodelada por fuera y dentro, gracias a la experiencia de Pacifica Northwest y una gran cantidad de dinero, ahora era un lugar habitable. Después del amanecer, donde los pájaros cantaban y algunos escupían llamas, ya saben, afectados radiactivamente. Se puede ver como en el comedor estaban los dos hermanos.
El comedor era un lugar acogedor, con varios electrodomésticos de última generación y una decoración clásica. Había una mesa redonda a un lado con tres sillas, que parecían valer mucho dinero. En medio de este había una enorme ventana corrediza que mostraba el hermoso bosque que los rodeaba.
Ambos hermanos ahora estaban viéndose detenidamente con una pila enorme de tostadas frente a ellos.
-Inauguro el torneo de quien come más tostadas con mermelada de mora-dijo Elizabeth como si fuera una locutora.
De pronto los dos comenzaron a meterse cuanta comida podían en la boca, casi sin masticas.
Este era el inicio del verano, donde las clases terminaban por una temporada y ahora tendrían todo el tiempo para divertirse, explorar, conocer personas e ir a lugares nuevos como había prometido su madre.
Hablando de esta, ella caminaba con el teléfono en su oreja mientras intentaba organizar su agenda. Ahora que no vivían en Nueva York, no podría ir a los eventos de moda, por lo cual había enviado todos sus bocetos al estudio central, además debía terminar su columna para la próxima revista y acomodar la nueva entrevista de radio.
Gruño al escuchar las quejas de uno de sus superiores.
-Niños que dije de la competencias de comida-murmuro colocando el teléfono apoyado en su hombro y sacando una cerveza de la nevera.
-Pfad magdma (Pero mamá)-se quejó Elizabeth con la boca llena.
En cambio Leo se detuvo al sentir la comida por mal camino, pero tenía tanto pan en su boca que se puso azul por no poder escupir nada. De pronto cayo a la mesa con los ojos abiertos y la comida saliendo de su boca.
Pacifica sin inmutarse le dio un fuerte golpe en la espalda, que expulso toda la comida al suelo en forma de vomito.
Elizabeth aprovecho para meter la última tostada en la boca y levantar las manos al cielo.
-¡VICTORIA!-grito emocionada luego de tragar.
…
El opening de Gravity falls tercera generación (con la música original de la serie):
Se puede ver la montaña con cascada y el enorme hombre leñador que siempre estaban en el pueblo, la vista era como si fuera desde alguien que va en un vehículo. El viaje avanzaba para poder ver el enorme tanque de agua con el nombre del pueblo.
Luego la vista deja ver como un automóvil desaparece, para ver como Elizabeth y Leonardo están con un montón de maletas, junto expresión confundida. Mientras su madre aparece frente a ellos con una cámara para tomarles una fotografía. De fondo se ve su nuevo hogar totalmente restaurado.
La imagen cambia para ellos entrando por el lugar y todo está limpio, pero con muchas cosas misteriosas por el lugar. El plano cambia cuando pasan por la máquina expendedora de dulces, pues parece que todo se vuelve borroso durante un segundo, demostrando levemente una sombra de triangulo.
Se puede ver una toma del bosque, donde están en medio de un prado comiendo, Elizabeth intenta demostrarla a su madre la fotografía de una huella gigante, mientras de fondo Leonardo corre asustado por un extraño ser enorme delgado y negro.
La imagen cambia rápidamente dejando ver una enorme cabaña con el nombre de "Cabaña del misterio 2".
Se ve como en la montaña un viejo mollino de viento tiene las letras "W" "H" "A" "T" que se mueven muy levemente para formar la palabra "What". Con un signo de interrogación sobre ella.
Todo vuelve a cambiar, ahora se puede ver a Elizabeth en el fondo de una cueva con una lámpara, mientras su nombre aparece a su derecha. Al voltear tira la lámpara al ver un dinosaurio que aparentemente está metido en una especie de ámbar.
La imagen cambia para ver a Leonardo tocar la guitarra con un gato montés de color blanco sobre su cabeza.
Después Leonardo aparece frente a un espejo vistiendo un sombrero a la moda color gris, con una silueta de estrella en este. El chico parece feliz mientras hace poses, sonriéndole a alguien imaginario y su nombre aparece a su lado.
De pronto la imagen cambia para ver a Pacifica sentada en un sofá leyendo un libro que ella había escrito, luego la imagen cambia a ella en medio de un desfile de modas alistando todos los detalles. Con su nombre en letras bajas.
La imagen cambia a los tres frente a la casa, en una especie de fogatas mientras Pacifica cuenta historias. Todo esto mientras a su espalda se ve la luna llena y la silueta de un lobo aullando. El sonido del lobo provoca que Leonardo tenga escalofríos junto a su hermana gemela.
La imagen cambia rápidamente a la cabaña del misterio 2, donde se ve a Soos con su esposa, y un niño sentado en las escaleras como de la edad de Elizabeth y Leonardo, jugando con una pistola de dardos.
Ahora se puede observar varias siluetas del libro de Elizabeth, los mensajes encriptados y la parte de una especie de rueda, manchada con sangre.
Se vuelve a ver al ático, como Elizabeth está emocionada leyendo mientras Leonardo lee una revista de música. Ambos comienzan a flotar con todo a su alrededor, pero la única que parece ver algo extraño es Elizabeth quien ladea la cabeza antes de pasar la hoja del libro. Este libro parece ser la biografía de su héroe, Dipper Pines.
Todo desaparece y comienzan a caer fotografías a un libro. Un hombre lobo, unos Gnomos, un ovni que parece no ser visto, un unicornio que parece a punto de atacar, unas hadas negras con colmillos, un dinosaurio carnívoro, una niña de cabello azulado con mirada sonriente, unos monos con alas de pájaro, una especie de hombre con gafas. Por ultimo aparecen dos fotografías, la de Pacifica cuando era joven con los hermanos Dipper y la ultima de Dipper Pines en la edad actual junto a su hermana.
Pero la primera parecía querer quemarse lentamente.
Una nueva fotografía cae ahora.
Una donde se puede ver a Elizabeth sonreír con una camisa con un pino en ella, Leonardo sale con un sombrero diferente color azulado, atrás de ellos esta Pacifica sonriendo abrazándolos a ambos. Al lado de ellos está un joven que aparentaba quince años, de cabello rubio y ojos verdes con ropas sencillas. Al otro lado estaba Lucy la licántropo sonriendo amablemente a la cámara con sus orejas de perro.
Después sale una postal con el nombre de Gravity falls, que se quema lentamente dejando ver la silueta de un triángulo y una rueda. Tan rápido que no se puede ver con facilidad.
…
Como la expresión lo demuestra, el inicio de verano es un momento único para todo niño o adolecente que sale por fin de la tortura conocida como educación. Era un momento en que podían divertirse todo el día hasta tarde, no había estudio y lo más preocupante era cuantas golosinas entran en tu boca.
Pacifica miro como sus hijos estaban viéndola con enormes maletas en su espalda, ella suspiro recordando la promesa que tenían.
Era el día número uno, y ellos estaban emocionados por ir al lago de Gravity falls.
-No entiendo por qué tanta emoción-musito guardando una canasta de comida, mientras sus hijos metían algunas cosas que ocuparían para el viaje.
Una revista apareció frente a ella, donde parecía un anuncio de la televisión que aseguraba dinero.
-Queremos fotografiar al monstruo del lago y ganar mucho dinero-expreso Elizabeth emocionada.
Eso le pareció curioso.
-¿Por qué ocupan el dinero?-pregunto confundida.
Ella si bien no los consentía demasiado para no volverlos unos pequeños mimados, como fue ella en su momento. Se aseguraba de recompensarlos bien económicamente ante sus notas y darles el dinero para cosas útiles que necesitaran. La mayor parte del tiempo les compraba libros e instrumentos musicales, en algún cumpleaños aceptaba darles video juegos.
En este momento fue Leo quien cambio la hoja de la revista.
Se mostraba un nuevo juego de video de realidad virtual, con excelentes gráficos y la crítica perfecta.
-Dicen que como escudo existen bolas de hámster tamaño humano, tenemos un tamaño humano-indico Leo acomodando su sombrero para el sol.
Pacifica simplemente decidió ignorar eso de su hijo, lo mejor sería iniciar el recorrido al lago sin hacer más preguntas.
…
En medio de una enorme colina, estaba una gran mansión. Esta fue creada bajo mentiras del "fundador" de Gravity Falls, un Northwest. Pero después de aquel primer verano de los gemelos pines, la mansión había terminado en manos del viejo McGucket. Este hombre si bien siempre estaba creando inventos que vendía al gobierno, seguía comportándose como un psicópata en ocasiones. Aunque ahora se veía más compuesto, tal vez por haber pagado algunos doctores y psicólogos.
Su barba ya no era tan larga y caminaba más recto, vestía algunos trajes de segunda mano, pues odiaba la tela con que la gente rica vestía. Ayudaba a los hermanos Stan con algunos inventos en sus viajes y pagaba sus aventuras, después de todo, eran viejos amigos.
Ahora que Ford había publicado una serie de libros, gracias a su ayuda, que eran vendidos como pan caliente. No pudo más que alegrarse cuando ellos regresaron a pasar el verano a su lado.
Soos había insistido en que se quedaran en la cabaña del misterio 2, pero dado que eran ellos dos, la familia de Mabel y Dipper, aceptaron su invitación de quedarse en la mansión.
Llegaron un día antes que iniciara el verano.
Mabel bajo con un hermoso vestido morado, que le hacía rejuvenecer algunos años. Pero sus zapatos bajos y su peinado de lado, le hacían ver como una mujer madura y sobre todo, una adorable madre. Esta se lanzó abrazar a Stan como si no lo hubiera visto en años y aun fuera una niña de doce. El viejo cascarrabias que siempre fue ablandado por la mayor de los gemelos misterios, solo la dejo ser.
-Bienvenido Matthew-dijo Ford al hombre que bajaba del automóvil.
Era un hombre alto, de cabellera negra y corta, con el cuerpo algo musculoso. No tanto para ser un fisicoculturista, pero comparado a Dipper, era de forma más cuadrada. Tenía vestido una camiseta negra pegada al cuerpo y unos pantalones oscuros con botas militares. Su cara era bastante marcada y en su mano derecha había unas grandes cicatrices, como una profunda en la base de su cuello y mejilla. Aunque toda la pinta de hombre duro, se desvanecía ante el adorable bebé en sus manos.
-A ti también pequeño Tyrone-dijo Ford cargando al bebé de cinco años.
El niño sonrió infantilmente antes de abrazar al señor.
Con cinco años ya en su vida, Tyrone era un niño muy bonito. Su cabello era castaño oscuro algo alborotado, su piel no era tan blanca como la de su madre y mostraba un ligero color más oscuro. Vestía un pantalón claro con uno de los suéteres que su madre tejía para él, con una cara de osito en este.
-Tío Ford-dijo el niño con voz infantil y animado.
El anciano sonrió antes de ponerlo sobre sus hombros.
Después de tantas aventuras, haber vivido en una dimensión diferente y pasar el resto de sus años con aventuras junto a su hermano. Realmente parecía tener la vitalidad de un chico de veinte, aunque si bien ya estaban comenzando a dolerle los huesos, aún quedaba mucho de Stanford para el mundo.
-Tyrone no canses mucho al tío Ford-musito Matt preocupado.
Pero una gota de sudor corrió por su nuca al ver como Mabel estaba en la espalda de Stan obligando a llevarla a caballito a otra parte de la mansión.
Su familia era…especial.
…
El lago de Gravity falls era enorme, al menos eso pensaban Elizabeth y Leonardo, creyendo que definitivamente había algún monstruo en ese lugar. En cambio Pacifica miraba todo con nostalgia, recordando vagamente cuando Mabel la convenció para ir a media noche a la isla en medio del lago, como una prueba de coraje junto con Dipper, aunque ella creía fielmente que era para emparejarla con su hermano como una celestina. Al final todo había terminado con un monstruo gigante a punto de comerlos y un diente enorme encallado en la costa.
El sonido del teléfono hizo que Pacifica volteara confundida.
Mientras Elizabeth y Leonardo sacaban sus mochilas, dejaron de caminar al ver a su madre luchando al lado del teléfono.
-Hoy es mi día libre…no me importa que fuera culpa de ustedes, hoy inician mis vacaciones con mis hij…si entiendo que esto puede arruinar el desfile pero…ya te dije que no pienso ir, no por eso debes chantajearme y…MUERTE LUCAS-grito lo último colgando el teléfono.
Leo volteo a ver de reojo a su hermana, esta sonrió con algo de resignación.
-Mamá no te preocupes, deberías ir-expuso el mayor con tranquilidad.
Pacifica en cambio se puso tensa, recordando vagamente cuando ella quería pasar tiempo con su familia de niña y siempre la dejaban por el trabajo. Ella no quería ser igual, ella era todo lo que tenían sus niños. Los vio con mirada dolorida.
Pero en cambio de caras de reproche y tristeza que tenía ella con sus padres, estos intentaban animarla.
-Leo y yo podemos pasar aquí un rato antes de regresar, además si te apuras podemos llegar a ver una película de misterio-aseguro Elizabeth con una leve sonrisa.
Esos niños se merecían el cielo.
Los abrazo con fuerza antes de dejarle su billetera con dinero, les indico que tomaran el colectivo antes que fuera noche o llamaran algún taxi. Intentaría regresar antes por ellos, pero sabía que eso era difícil.
Vieron como el carro de su madre desapareció en la lejanía, luego comenzaron sus planes para alquilar un pequeño bote e ir a tomar una fotografía. Pero luego de que el sujeto que atendía les negara el paso por ser menores de edad, descubrieron que el programa de Phineas y Ferb de la televisión era muy engañoso.
Así que terminaron sentados en la costa con resignación, no era ni medio día y deberían regresar a su hogar.
-Podemos pasar por pizza…ya sabes, llevarle algo a mamá-comento Leo intentando animar a su hermana.
Esta sonrió algo resignada.
-Mañana podremos hacer muchas cosas grandiosas-expuso con nuevos ánimos.
Su gemelo sonrió animado, pero antes de irse, un estruendoso sonido los hizo levantarse. Al caminar un poco notaron un enorme barco, que parecía ser bastante costoso y de última tecnología por el satélite que salía desde su techo, donde estaban dos personas que reconocieron de inmediato.
-Señor Ford-dijo Elizabeth emocionada.
Este dejo de quejarse con su hermano por la forma en que pensaba lanzar el ancla, para voltear a ver a la niña que sonreía animadamente.
-Vaya pero si es la pequeña Elizabeth, veo que tuviste la misma idea que nosotros de venir a visitar el lago-dijo soltando el ancla y que esta cayera sobre el pie de Stan.
Leo hizo una mueca de dolor.
-¿Con quien estás hablando Tío Ford?-pregunto Mabel saliendo del interior del bote.
Detuvo sus pasos por el exterior al ver la silueta de ambos niños, sobre todo por ver un sombrero de pino en la cabeza de esa niña, también notar como los rasgos del pequeño se le hacían terriblemente familiares. Negó con la cabeza al saber que estaba volviéndose loca, Dipper había prometido ir ese verano, no debía estar imaginándose cosas.
-Hola niños, Soy Mabel-se presentó tirando la escalera de cuerdas.
Los niños se vieron desconfiados.
-Tenemos gomitas con relleno de jarabe de fresa-propuso la castaña mayor.
-¡GENIAL!-dijo Leo antes de subir corriendo.
Una gota de sudor corrió por la nuca de Elizabeth antes de seguirlo, era uno de sus ídolos después de todo, no debía salir nada mal. Además, si su madre no se enteraba, no había ningún problema.
…
En medio del centro comercial, Pacifica soltó un estornudo. Miro en todas direcciones, pero al no ver a nadie hablando mal de ella, se encogió de hombros.
Pago por una nueva impresora con scanner de última generación, antes de salir dispuesta a ir a su hogar y enviar su trabajo cuanto antes.
…
Al subir al bote descubrieron que todo era incluso aún más moderno y tecnológico de lo que parecía. Leonardo pareció estar en su habitad, pues si bien Elizabeth era buena en la parte de computadoras, el chico tenía esa pasión que le faltaba a su hermana para ser aún mejor. Ford les dio un pequeño recorrido dentro del bote, mientras que ambos parecían llenos de curiosidad.
Mabel les presento a su esposo y a su pequeño hijo.
Tyrone.
El niño si bien solía ser bastante tímido, había tomado una especie de admiración por Leonardo, por lo cual lo seguía como si fuera un pequeño patito. Puede que el talento por atraer personas, fuera lo que hiciera al gemelo mayor tan bueno al tratar niños.
Todos rieron cuando Leo tomo a Tyrone sobre sus hombros y comenzó a correr por la borda, simulando que estaba volando en un avión.
Si bien Elizabeth solo se relacionaba bien con Ford, intentaba ser amable con el resto de las personas. Mabel sonreía encantadoramente cuando le ofrecía comida, Matthew era quien navegaba el bote en el lago y Stan discutía con su hermano gemelo.
Eran una familia agradable.
Miro por el borde del barco, no recordaba mucho de sus abuelos maternos, no es como si quisiera acordarse mucho después de la última vez que los había visto.
-Te encuentras pensativa niña-dijo una voz a su espalda.
Giro a ver como Ford le pasaba una lata de refresco, la acepto con una sonrisa viendo el sabor de fresa en la lata. Su favorito. Abrió la lata intentando retrasar lo más que podía la conversación, mientras veía las figuras del agua al pasar por el bote.
Su madre le gustaba mucho el agua.
-Ojala mamá estuviera aquí, todo a su lado siempre es más cálido-musito por bajo antes de sonreír.
Recordaba la vez que su hermano y ella le habían puesto unas algas en el pelo a su mamá. Esta había quedado tan enojada, que los había atormentado con un cangrejo durante una hora, no les había hecho nada malo, pero el trauma quedaba en sus mentes. Al igual del asco de su madre cada vez que veía algas.
-Seguramente ella debe estar pensando también en ustedes-musito el hombre de forma amigable.
Era verdad.
Su madre siempre pensaba en ellos.
Y mañana tendrían un gran día de aventuras.
-Su familia es grandiosa señor Ford-añadió Elizabeth intentando hacer charla.
Este claramente le dio la razón, pero ella noto como los ojos de ese hombre se volvieron nostálgicos al ver en dirección de la montaña.
-Ojala me hubiera dado cuenta hace mucho-susurro causando confusión en ella.
-¡CUIDADO!-grito una voz conocida.
De pronto un pedazo de pastel golpeo con su cara. Se quitó el decorado de chocolate de sus ojos, para ver con enojo a Leo quien estaba muerto de risa. Su hermano estaba lleno de diferentes colores al igual que Tyrone, ambos gritaron como nenas antes de correr cuando vieron a Elizabeth con un salvavidas que ahora se veía muy amenazador.
Los adultos rieron al verlos jugar juntos.
Mabel tomo una fotografía, antes de ver con curiosidad el rostro sonriente de Leo.
Tan familiar.
Pero a la vez diferente.
-¡HORA DE PESCAR!-grito Stan causando risas en los demás.
Mientras Ford estaba al lado de Elizabeth junto con Tyrone mostrándoles su nuevo invento de cuerda de pescar, Leo detuvo sus pasos, que iban junto a los dos menores, para ver como Stan estaba al frente del bote con una vieja cuerda.
Soltó un suspiro por bajo, antes de caminar en su dirección.
-¡Hey viejo!-saludo ganando un fuerte golpe con una caña de pescar.
Leonardo gruño por bajo, antes de lanzarle una mirada resentida a Stan.
Tras de que estaba al lado de ese viejo aburrido para no dejarlo solo, de esa forma le agradecía. Giro el rostro para ver como la fantástica caña de pescar del señor Ford (quien ya no le pareció nada un viejo aburrido al ver todo lo tecnológico que tenía) pareció atrapar un pez como si fuera un garfio y sacarlo a la superficie. Ahora incluso Mabel y Matt estaban a su lado tomando fotografías, mientras su hermana menor pedía usar esa arma.
-Ve con ellos niño, tu mirada brilla por tocar esas cosas-musito Stan tirando su caña de pescar.
Era verdad, no tenía ningún motivo para quedarse en ese lugar.
Dio media vuelta, pero se detuvo.
A su mente llegaron imágenes de Elizabeth de pequeña, como siempre en la escuela recibía de un fuerte Bullying solo por ser algo inteligente y pasar siempre con libros. Recordó con mortal seriedad la vez que unas niñas de grado superior le cortaron el cabello y la llenaron de pintura mientras ella lloraba. Después pasaron varias imágenes de diferentes escuelas todos los años, donde la historia se repetía hasta hacerla entrar en pánico en ocasiones.
Siempre tan sola.
Miro de reojo a Stan, quien pareció indiferente a la soledad…pero algo dentro de él le impedía dejar solo a las personas así.
Se subió a la borda justo al lado de Stan, este lo miro incrédulo.
Leo mostro una sonrisa de autosuficiente, muy al estilo Northwest.
-Veo que tienes miedo de enseñarle a un niño a pescar, debes ser un completo perdedor-le ínsito con diversión.
Los ojos de Stan se enfurecieron unos momentos, pero luego con una sonrisa similar a la suya, comenzó la charla sobre pescar.
Después de una media hora de ver como ahora el nuevo invento de McGucket cocinaba perfectamente a los pescados, Elizabeth busco con la mirada a su hermano. Una grande sonrisa se instaló en su rostro al verlo reír con Stan, ambos llenos de gusanos y peleando de forma infantil, de pronto la cuerda de su hermano pareció moverse y ambos intentaron sujetarla.
Pero el pescado pareció luchar.
De pronto el cuerpo de Stan y Leo fue impulsado fuera del bote.
-¡LEO/STANLEY!-gritaron Elizabeth y Ford al mismo tiempo.
De pronto algo pareció pasar por debajo del bote, pues este dio un extraño movimiento. Mientras Mabel sujetaba con fuerza a Tyrone, Matt corría al timón para poder estabilizarlo. Elizabeth y Ford corrieron al borde del barco para buscar a sus respectivos hermanos.
Solo para descubrir que del agua, solo se veía el gorro de pesca que ese día llevaba Leo.
El rostro de Elizabeth se deformo en una terrible angustia, antes de que del agua saliera una especie de ser mitológico con una caña de pescar atorada en su boca, impidiendo que se tragara por completo a su hermano. Sobre el cuello de la bestia azulada, que tenía el cuello largo con una cicatriz bajo este y un cuerpo algo robusto, estaba Stan golpeando con fuerza la cara de la criatura.
-No te comerás a este niño bestia marina-indico golpeando con algo dorado entre sus manos.
Nuevamente se sumergieron en el agua, viendo como la sombra se alejaba rápidamente.
Una gota de sudor corrió por la nuca de Elizabeth, en cambio Ford pego un silbido.
-¡ACELERA MATT!-grito al centro de mandos.
La mano de Matt hizo un pulgar en alto, antes que el bote saliera despedido. Mabel rápidamente se ocultó con su esposo, no por que tuviera miedo, si no para proteger al pequeño Tyrone que veía todo con un brillo en sus ojos.
-Ocupamos detener a la bestia-musito Ford sacando su nueva caña de pescar.
Al apretar un interruptor, esta se transformó en un garfio gigante. En la punta pareció tener una especie de pinta que tenía un garfio enorme.
Elizabeth silbo impresionada.
Minutos después volvieron a ver como el monstruo salía nuevamente, esta vez Stan tenía sujetado por la cintura a Leo, pero el monstruo ahora con sangre en su boca, por sus propias heridas, pareció querer comerlos.
Ford se puso en posición para disparar, con una puntería perfecta, el gancho impacto en la boca abierta de la criatura que estuvo a punto de comerse a los hombres. Pero esta criatura comenzó a jalar en dirección opuesta para querer zafarse, la cuerda comenzaba a desatarse en la base del arma.
-¡Oh no!-musito Ford intentando mandar un toque eléctrico, pero los circuitos parecían aun no estar listos.
Elizabeth noto como sobre el lomo de la bestia, Stan tenía un brazo derecho lleno de sangre, el otro con que cargaba a Leo pareció también levemente herido. Eso significaba que no podría proteger mucho más tiempo a su hermano.
Ella no tenía ningún arma o forma de ayudarla, el diario estaba en la mochila en la cabina, pero no tenía tiempo para buscar ayuda.
Entonces noto con más claridad la herida en el cuello de la bestia, una idea llego a su mente.
Sujeto con fuerza un tubo de hierro suelto del bote, que estaba así gracias a la previa persecución. Corrió con velocidad en dirección donde estaba la caña de pescar. Ford adivino sus pensamientos, pero no pudo hacer nada cuando ella sujeto el extremo de la cuerda y fue impulsada rápidamente al ceder esta.
El monstruo tiro con tal fuerza que la cuerda se partió, provocando que ella fuera impulsada en su dirección.
-¡TSUKI!-grito mientras colocaba el tubo de hierro como si fuera su arma de kendo.
Generalmente los puntos a la garganta no eran permitidos en el Kendo, pero dado que estaba luchando contra un monstruo marino, no veía que hubiera mucho problema.
El metal estaba con un pequeño gancho, que pareció cortar parte del cuello en una horrible herida que no dejaba de sangrar. Era como si hubiera reabierto una vieja herida.
Siguiendo su camino termino dentro del agua, que ahora se teñía con la sangre verdosa del ser. Stan y Leo también fueron lanzados al agua. Fuera en la superficie el monstruo sollozaba de dolor, pero al parecer solo era una herida dolorosa y no mortal. Igualmente el monstruo se alejó velozmente bajo el agua.
Elizabeth salió a la superficie con la respiración entrecortada, seguida rápidamente de Leo y Stan.
Momentos después en el bote.
Stan estaba siendo vendado por Ford, al mismo tiempo que Elizabeth intentaba limpiarle algunos rasguños en el rostro de Leo. Pero había una pequeña cicatriz bajo su mandíbula que pareció dejar una marca. Mabel intentaba explicarle al guarda del lago el por qué el bote estaba algo destruido.
En cambio Tyrone estaba mirando fijamente donde estaban los gemelos menores.
-Sin duda la mejor pesca del mundo, Stan eres asombroso-dijo Leo casi ignorando el número de golpes en su cuerpo.
El anciano en cambio solo sonrió con autosuficiencia.
-Cuando un monstruo mítico ataca, no hay nada mejor que unos golpes en su cara para dejarle claro quién manda-expuso animado de tener un seguidor.
Después de todo la cara de Leo al ver a Stan, era de completa admiración, muy similar a la de Elizabeth al ver a Ford.
-Pero a pesar de mi acto heroico, quien se gana el premio es esta niña-dijo Stan alargando su brazo vendado para revolver el pelo de una confundida Elizabeth-niña, sin duda eres alguien genial-añadió con una media sonrisa.
Los ojos de Elizabeth brillaron.
-Es verdad, no es normal ver a un par de niños tan valientes como ustedes-añadió Ford luego de terminar de vendar.
En esta ocasión los ojos de Elizabeth brillaron con más fuerzas, si bien le agrado el hecho de que Stan la alabara, el que su ídolo le dijera algo de esa calidad, era suficiente para hacerla flotar por las nubes. Mientras Mabel llegaba para decir lo genial que había sido todo, desde lejos Leo miraba todo algo enternecido.
Elizabeth estaba riendo emocionada rodeada de gente.
Estaba tan feliz por ella, había sido un largo viaje para verla nuevamente llena de confianza y disfrutar alrededor de otras personas. Aunque para eso hubieran ocupado un monstruo que había intentado devorarlo.
Recordó algo en ese instante.
No había tomado la fotografía.
Sus ánimos decayeron, pero dejo de pensar eso cuando alguien jalo de su pantalón. Un pequeño Tyrone lo veía con ojos brillantes.
-¡Son tan cool!-musito el niño con una sonrisa infantil.
Leo sonrió enternecido antes de moverle el cabello al pequeño.
El día no había sido del todo malo.
…
Cuando Pacifica termino su trabajo por fin, salió de su habitación con cara de espanto, ya eran las siete de la tarde. Sin duda no le daría tiempo de llegar al lago, bajo las escaleras maldiciendo a Lucas por no poder hacer bien su trabajo, pequeño incompetente que deseaba ahogar con una mora envenenada. Lo peor era cuando este tipo pensaba que con coquetearle haría lo que quisiera, lo que ella quería era meterle un zapato por el trasero.
Detuvo sus pasos al pasar por la sala de estar, pues en medio del sofá estaba Leo con nuevos vendajes, totalmente dormido con la cabeza en el respaldar, Elizabeth en cambio tenía la cabeza sobre las piernas del chico, abrazando una especie de peluche de recuerdo. El peluche era azulado y tenía una silueta similar al monstruo que se había enfrentado junto con los hermanos Pines hace algunos años.
Suspiro aliviada de verlos en casa.
Había sido muy irresponsable ese día con ellos.
Con cuidado tomo el cuerpo de Elizabeth sobre sus brazos, antes de dar un paso, noto como Leo se despertaba entre un bostezo y la seguía sin decir mucho. En el ático puso el cuerpo de la niña sobre su cama, quien no pareció levantarse.
Cuando fue arropar a Leo este tomo su mano.
-No te preocupes por hoy-un enorme bostezo-mañana será más divertido juntos-añadió antes de cerrar los ojos.
Pacifica negó con la cabeza y una media sonrisa, a pesar de la edad de Leo y la mayor parte de veces, actitud infantil. Ella sabía que este era alguien bastante maduro en ocasiones y que se preocupaba mucho por ellas, sabía que era parte su culpa el que su actitud hubiera cambiado drásticamente, pero este lo negaba.
Era hora de dejar de pensar en eso.
Con un beso en la frente de ambos niños, se dispuso a ir a comer y ver un poco de televisión. Era hoy cuando se repetía el capítulo de Patodetective, de cómo el pingüino Steve regresaba para ayudar en una misión crucial al pato.
Detuvo sus pasos al llegar al salón, un extraño presentimiento le hizo voltear la cara en dirección de la montaña. Un escalofrió que había dejado todo su cuerpo frio. Pero descarto rápidamente la primera idea que le llego a la mente, después de todo…Bill hace mucho había sido derrotado.
…
Por otra parte de la ciudad, en la antigua mansión Northwest. Un carro 4x4 se detenía en la entrada, de esta se bajaba un hombre de cabellera castaña con ropas semi formales. Se bajó los lentes oscuros para ver impresionado como ese lugar parecía mantenerse aun en perfecta forma.
-A pasado un tiempo…Gravity falls-musito por bajo Dipper Pines.
De la entrada se vio como Mabel salía con una enorme sonrisa, antes de tirarse abrazar a su hermano con fuerza.
En la entrada se veía como Stan y Ford miraban todo con sonrisas de aprobación, al lado de estos aparecía un hombre alto de cabellera negra corta, con un pequeño niño castaño de cinco años en sus manos y una curiosa nariz algo oscura.
Que el verano inicie pensó una piedra en forma de triángulo, en medio de una parte abandonada del bosque.
Continuara…
Ahora si se llego Dipper, en tan solo...3 capitulos XD bueno duro un poco, pero el salseo iniciara cuando Pacifica y Dipper se encuentren...ya no digo nada más para no hacer Spoiler.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
