Masashi Kishimoto ©

Esta historia es completamente mía.

Sin nada más que acotar, les dejo con el cuarto capitulo de mi fic :3

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La Noche de los Deseos del Diablo

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-Chapter 4 -

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― Convicción ―

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― Itachi… ―

Ambos jóvenes permanecieron en silencio mientras que el pelinegro continuaba impasible ante la mirada agresiva de su hermano.

― ¿Qué quieres? ― Preguntó el azabache volviendo a apelar a su calma.

― Sabes perfectamente a que he venido. ― Respondió clavando los ojos en Sakura.

― Es una lástima pero lo que buscas ya tiene dueño así que será mejor que te largues. ―

Itachi permaneció en silencio por unos instantes, observando al pelinegro, Sakura retrocedió unos pasos pero Sasuke la miró por el rabillo del ojo exigiéndole asi que se quedara en donde estaba.

― Me preguntaba…― Comenzó a decir Itachi. ― ¿Qué hace el Príncipe de los Infiernos merodeando en la tierra el día en qué sus poderes se desvanecen? ―

La expresión de Sasuke cambió de impávida a un ligero desconcierto.

― Al parecer tu suerte ha conspirado a mi favor. ― Dijo mientras formaba unos sellos con las manos.

― Te fías de algo incierto. ― Respondió el ónix retomando su antigua frialdad y preparándose para el eventual ataque de Itachi.

― ¡Deténganse los dos! ― Gritó la joven de cabellos rosas.

Itachi se limitó a observarla pero Sasuke no le prestó atención alguna.

― ¡Si esto es una rencilla de tinte familiar discútanlo entre ustedes! ¡Váyanse! ― Exigió tratando de sonar segura.

― Es verdad, no tienes mucho que ver en esto, Sakura. ― Respondió Itachi.

― ¿Entonces? ― Inquirió ella.

― Pero…― Continuo. ― Yo te elegí, vine hasta aquí por ti, no esperé… esto. ― Concluyó.

― ¡Hmp! No te ves feliz. Me alegra y esto sólo confirma que mi decisión fue correcta, Itachi. ― Bufó con autosuficiencia el joven azabache.

― Ya veo. Así son las cosas. Entonces… ― Respondió con una mirada mucho más pétrea que la que Sasuke presentaba.

El azabache apretó la mandíbula con fuerza y Sakura los observaba ajena a lo que sucedía, pensó en ponerse a gritar y así recurrir a la ayuda de los vecinos, pero se había dado cuenta que ambos no eran unos locos normales y en cuanto ella comenzara a ulular inmediatamente podría ser amordazada, los creía capaces, más a Sasuke por el aura tétrica que lo rodeaba, tragó grueso y mantuvo la compostura, bueno, lo que quedaba de ella.

Itachi le dedicó una sonrisa ladina algo aterciopelada, hasta podría jurar que con ella quería transmitirle una especie de mensaje subliminal después de aquello saltó el barandal y ya no lo divisó más, Sasuke miraba fijamente y su aire se había calmado después de aquella corta pero intrigante roce entre hermanos, ella aun continuaba confundida, no entendía el porqué ni el para qué, estaba metida hasta el cuello en un problema aparentemente familiar al cual ignoraba como haberse metido.

― Entra ―

Sakura quedó patitiesa y sin más sólo acató la orden del azabache.

― Me quedaré aquí un tiempo, por tu seguridad. ― Dijo con un temple estoico.

― ¿¡Q-Qué!? ― Exclamó expandiendo la mirada.

― ¿Algún problema? ― Replicó el azabache.

― ¡Si! ¡Uno! ¡No quiero que te que…! ― Fue interrumpida por un dolor punzante a la altura de la nuca.

― Te recuerdo que estás unida a mí por aquel sello. ― Comentó en un tono cansino señalando con la cabeza la marca en su cuello.

― ¡M-Maldito…! ― Profirió pasándose la mano en donde se producía aquel incesante repiqueteo.

Sasuke suspiró y se acercó a ella con lentitud, Sakura se retorcía de dolor menguando así su fuerza física , alargó el brazo para sostenerse de cualquier cosa y asi ponerse de pie pero para su infortunio el azabache de una leve patada esfumó así cualquier vestigio de esperanza, alejando así una mesita de luz que casualmente estaba cerca suyo, se limitó a mirarla como si su dolor no significara nada para el, ella comenzaba a pensar que ese era su final, unas pequeñas lagrimas comenzaron a brotar y sus ojos empezaron a empañarse, vio al pelinegro ir hacia la cocina y sacó de la alacena un vaso, lo cargo con agua y comenzó a buscar algo entre los cajones con toda la paciencia del mundo, al parecer lo encontró y no se veía para nada alentador, era un cuchillo de cocina, el muy descarado se atrevió a probarle el filo con otro utensilio y se oyó un 'perfecto' de su parte, cogió el vaso y se acerco sin premura a la agonizante chica, la miro por un rato y coloco delante de ella el vaso, deslizo la hoja del afilado material a su muñeca y dio un soberano corte que hizo chillar a Sakura de susto añadiendo involuntariamente más tensión a su de por sí debilitada cordura, la incisión comenzó a sangrar pero el muy salvaje se cuidó de que el liquido se derramase dentro del contenido del vaso así el agua quedó teñida de rosa, ella apenas podía fijar la vista pero aun así con voluntad siguió manteniendo la conciencia, fijo nuevamente el único ojo abierto a su muñeca y la herida había desaparecido dejando en su lugar una pequeña marca rosa en su pálida piel.

― Bebe. ― Ordenó el joven.

― ¿¡Q-Qué!? ― Inquirió incrédula.

― Creo que fui muy claro. ― Contestó con calma.

― ¡No quiero beber sangre! ¡No…! ― Bramaba mientras el dolor se acentuaba en su rostro.

― Entonces muere. ― Respondió inmutable.

Otro estallido de dolor volvió a quebrantarla, fijo nuevamente la vista en Sasuke pero el la observaba con una mirada gélida, consideró la posibilidad de beber de aquella agua que no se veía nada apetitosa, sabia que el lo tenia planeado, tras otra punzante y atroz distensión de sus nervios extendió la mano hacia el vaso y se lo llevó a sus temblorosos labios, bebió el contenido en su totalidad y en el momento sintió un efecto analgésico inexplicable, dejó caer el vaso y se recostó en alfombra clavando la vista al techo, si su condición tanto física como mental no eran tan precarias en ese instante habría asegurado haber visto una fugaz sonrisa de satisfacción el los pecaminosos labios del azabache, pero qué importaba, tanto el como su macabro masoquismo podían irse al infierno.

― Gatorade…― Dijo en un susurro casi imperceptible.

― Qué es lo que balbuceas ahí. ― Inquirió el joven arqueando una ceja no entendiendo al parecer.

― Dije Gatorade o es qué el Príncipe de los Infiernos desconoce tan simple termino. ― Siseó sarcástica mientras se ponía lentamente de pie.

― Hn. ― Respondió apático al sarcasmo de la chica.

― Eres un maldito. ¿Lo tenías planeado? Sabias que no quería morir y lo has hecho adrede. ― Desafió la pelirosa. ― ¿Tan masoquista eres? ¡Dame un respiro! ―

El azabache simplemente restó importancia a sus palabras alejándose de ella, Sakura apretó ambos puños y se dirigió al joven tomándolo de la camisa haciendo que ambos miradas se encontrasen, los ojos de Sasuke eran gélidos, vacios, profundos que parecían un abismo sin final, se parecían mucho, tenían la misma esencia pétrea, una fugaz sensación de las manos de aquel otro hombre se hicieron presentes en su piel, se estremeció ante aquella repentina excitación, soltó la camisa del chico y rápidamente se encerró en su habitación.

Ya dentro intentaba calmar su respiración, había sido un día demás agitado y necesitaba darse una ducha, si, un baño frio menguaría aquella sensación que ella creía reminiscente, pero al parecer estaba demasiado presente, tanto que aun podía sentirlo en ella, bajo la cabeza cubriendo su acentuado rubor con sus largos cabellos.

¿Cómo es que pasó?

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Itachi se encontraba en su habitación, encerrado, desde el balcón podía divisar la hermosa Ciudad de Tokio emanando una bella combinación de luces y colores, una tenue brisa acariciaba sus largos mechones mientras cerraba los ojos e intentaba percibir su aroma.

― ¿No es muy pronto para que estés aquí, Padre? ― Inquirió el joven observando por el rabillo del ojo a una figura muy parecida a el.

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La luz solar le dio de lleno en la cara, había olvidado cerrar las cortinas en la noche, se levantó con suma pesadez y arrastrando los pies hasta la ventana ajustó el tapiz color café, se echó un vistazo en el espejo y se veía fatal, acicaló un poco su cabello y repentinamente se agolparon los recuerdos a su mente, entornó una leve sonrisa.

― Todo ha sido una pesadilla, un nefasto terror nocturno. ― Decía intentando convencerse.

Fijó la vista en su reloj de mesa y estos marcaban las 12 en punto y el hambre también había aparecido justo a tiempo, bajó las escaleras pero quedó petrificada al hallar a un bulto con forma humana descansando en su living.

¡No, no, no, no! ¡Es mentira! ¡Es broma! ¡NO! ― Se decía a si misma mientras daba pasos lentos hasta el sofá.

Los colores se le subieron al rostro cuando vio a que aquella figura humana era nada más y nada menos que Sasuke con la particularidad de qué este se encontraba inerme con el torso al descubierto, se había quitado la camisa y depositado en la cabecera de uno de los sillones y yacía profundamente dormido, lo podía deducir por la expresión completamente relajada, se veía indefenso, inmediatamente y sin quererlo, su vista bajó a los marcados pectorales del joven, se tapó la boca con ambas manos cuando escenas morbosas rondaron por su mente, sacudió enérgicamente la cabeza dispersándolas.

― Qué haces ahí parada viéndome. ―

Sakura dio un respingo al ver a Sasuke incorporarse con lentitud, se pasaba con suavidad el dorso de la mano en uno de los ojos intentando centrar la vista en ella pero notablemente aun le escocían bastante, era una especie de criatura celestial, sólo en lo físico porqué en la personalidad no era ningún santo.

― N-Nada. Creí que te h-habías ido. ― Respondió mientras presurosa se metió a la cocina a buscar algo de comer.

― Creí haberte dicho qué me quedaría. ― Musitó con desgano.

― En tu reino o… lo que sea deben estar preocupados por ti… Deberías ir. ― Intentó convencerlo.

Hubo un largo e incómodo silencio hasta que el azabache lo rompió.

― No te preocupes por eso, no es asunto tuyo. ―

― ¡Oye! ¡Te recuerdo que esta es mi casa y tu un intruso! ― Respondió desafiante. ― ¡Primero debes cambiar esa forma de hablarme! ¡Merezco respe…! ―

La joven fue interrumpida por un fugaz beso del pelinegro, la tomó por los muslos sentándola sobre la mesa, presiono su cuerpo en el suyo y Sakura pudo sentir su virilidad el sonrojo se hizo más que evidente, lo empujó con una fuerza disminuida pero los calores se acentuaron en un punto más al sur cuando el joven deslizo una mano por debajo de la simple camisola acariciando su vientre y subiéndola con lentitud a sus pechos, los gemidos no se hicieron esperar pero cuando todo estaba listo el se alejó dejándola ardiendo en ganas.

― ¿No te lo dije? Tú serás quién venga a mí. ― Masculló con una media sonrisa autosuficiente mientras veía el enfado de la joven rosa acrecentarse con cada segundo.

El subió las escaleras mientras Sakura descendía avergonzada de la mesa, al rato escuchó el ruido de la ducha, soltó un largo suspiro intentando calmarse.

¡Maldito Sasuke! ¡Jamás me humillarás otra vez!

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― Sasuke Uchiha debe ser detenido. ―

― ¿Pero cómo? ¡Nuestro poder está muy limitado! ―

Itachi observaba sereno mientras unos hombres se encontraban sentados en un circulo simétrico perfecto discutiendo estrategias para confrontar al Príncipe de los Infiernos en la tierra, pero en realidad sus pensamientos se encontraban indagando en la posible situación suya, aunque su rostro denotaba toda la frialdad posible su mente era torturada incesamente por interrogantes sobre su paradero, por momentos dejaba escapar imperceptibles suspiros.

― Entonces ¿Qué haremos? ―

― Yo iré. ― Interrumpió el joven mientras se disponía a levantarse de la mesa.

― ¿Itachi-sama? ¡Usted no puede ir! ―

― ¿Porqué no? Soy el más adecuado ya que se trata de mi hermano. Está decidido. ― Finalizó mientras se alejaba con dirección a la puerta.

Los hombres comenzaron a murmurar acerca de su decisión de tomar la responsabilidad de enfrentar a Sasuke, pero una atemorizante atmosfera inundo el sitio cuando vieron ingresar por la puerta principal al padre de Itachi.

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Itachi caminaba hasta alejarse por completo de aquella habitación, estaba seguro de la decisión que había tomado, confrontarlo de una vez por todas era la mejor decisión.

― Pequeño hermano. ¿Aún tienes el valor para colarte entre los vivos? ―

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¡Yuko ON! :'3

Me tardé muchísimo, lo sé. Disculpen en verdad, reprobé dos materias y estoy estudiando hasta la madre para los exámenes de recuperación u_u

Sé que prometí lemon pero había algunas cosas que no debían escapar y antes quise hacer un prólogo, prometo no decepcionarlos.

Espero que el capitulo no me haya quedado demasiado soso D:

Nos vemos en la próxima y prometo no volver a tardar tanto :')

Besos

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¿Reviews o Tomatazos para Yuko-san?

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Yuko Out

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