—¿Hace cuánto tiempo ha pasado?

.

.

Fanfiction presenta…

.

.

—No se hermano, creo que unos 3 meses desde que ella no volvió.

.

.

Un Fanfic elaborado por Vincent Montaño…

.

.

—Quiero volver a verla… siento que algo malo ha pasado… no respondió mis cartas y en los periódicos solo hablan de la princesa Twilight, ¡ni en las fotografías de las portadas esta ella! Algo habrá pasado…—Dice mirando al vacío, con Vincent sentado a lado suyo en la cafetería.

|/Café caliente para dos\\|

Capitulo 4


De día, en una cafetería en el Imperio de Cristal están dos ponis:

—E-es que no se viejo, es la primera vez que siento algo especial por ella, tuve que haberla conocido mucho antes, es mi alma gemela, ahora que ya no está la extraño mucho, s-siento que me estoy poniendo un poco pálido ante todo esto, ¡y-yo LA EXTRAÑO VIEJO, la extraño! — Dice Sunburst alterándose y poniendo sus cascos en su cabellera despeinándose.

— Ya ya Sun, te estas alterando, tranquilo hermano. —Le pone un casco en su hombro— lo único que hiciste todo este tiempo es esperando, el primer mes estabas todo tranquilo esperando que ella llegara y no fue así, en la segunda ya te veía triste y ahora te estas medio enloqueciendo, ¡esto te va a matar viejo! ¿Acaso no habían otras yeguas por ahí?

—De que hablas son todas iguales.

—No es así, ni siquiera tu dirías eso estando tranquilo. Piensas que todo se acabó y la única yegua en el mundo es solo Starlight. N-no digo que ella se aburrió de ti y todo eso. Igual me parece raro que ella no vuelva, pero tienes que esperar de manera tranquila y no estar así. Hay que buscar una solución… pero primero, es tranquilizándote a ti, a ti Sunburst, ¿me oyes?

—¿Qué? —Dice Sunburst girando su cabeza hacia Vincent con una cara de no tener idea.

—¡Carajo hermano! ¡Te estaba hablando de Starlight y que deberíamos hacer algo pa' tranquilizarte! ¿En qué pensabas?

—En buscarla

—¡Eso! Genial tu idea, parece que si tienes las pezuñas en la tierra. Pero primero tienes que enfocarte. —Dice Vincent mirándolo a Sun, con una cara determinada y seria porque realmente está preocupado por su amigo.

—…Tienes razón… y-yo…estoy mal viejo.

—Si, si lo estas

—te agradezco que me digas todo esto, no hay nadie que me de consejos y tú eres el único que se preocupa por mí. Gracias hermano.

—Está bien Sun, que bien que entiendas.

Los dos ponis se abrazan.

Un suspiro de Sunburst se hace notar luego de que los dos se separaran de su abrazo y un silencio se queda en el momento.

—¿Qué es lo que haremos primero? —Pregunta Vincent hacia Sunburst, ya con una expresión relajada y tranquila.

— Bueno, buscar la manera de ir a Ponyville.

—La única manera es de viaje en tren.

—Entonces, ¡Vamos!

—"Epa" "epa" "epa", Aun no has acabado tu dona y ya quieres irte, relaja y acabemos esto…

Los dos ponis se disponen a acabar su café y su aperitivo, la cafetería está lleno de ponis y se escuchan entre alrededor un montón de voces, las tazas chocando y carcajadas a lo lejos, hay una sensación fría en el ambiente y se siente un poco a olor a la cocina debido a que todas las ventanas están cerradas… gracias a eso el frio del exterior no llega a la cafetería, pero aun así la calefacción no logra su cometido final y solamente hay un ambiente algo frio. En tres meses el imperio de cristal ha disminuido de temperatura y cada vez hay más nevadas y eso.

—Algún día compraremos o repararemos esos calefactores, no sirven de nada—Dice Vincent hacia Sunburst.

—Si… bueno Vincent, ya acabé. —Dice Sunburst levantándose de su silla y parándose en el pasillo. Se pone su bata y se acomoda los lentes.

Vincent acaba también su café y sus galletas y se para junto a Sunburst, se peina un poco su cabello larguísimo y se acomoda los lentes, en solamente 3 meses a Vincent le creció una pequeña barba del mismo color de su cabello, morado oscuro. Pero a Sunburst, el sigue igual de despeinado, y con la misma barba chiva que tiene, parece que se ha cuidado bien mientras que Vincent se dejó todo.

Los dos ponis salen y se dirigen a la estación de trenes.

—Oye Sun, ¿sabes cuándo cuesta un pasaje a Ponyville? —Pregunta Vincent se acomoda su bufanda negra.

—No lo sé, vamos a tener que averiguar cuánto cuesta y cuando saldrán.

Vincent se queda callado y se para bruscamente y grita. —¡ALTO!

Sunburst se sorprende y gira hacia él.

—Que sucede?

—Me acabo de acordar algo, estamos en un clima horrible, ¿no?

—Si, ¿Y?

—Creo que leí en el periódico que hasta mañana están los viajes hacia Ponyville… ¡luego se tendrá que esperar hasta que el clima mejora o cambie de temporada!

—Enserio… oh no… ¡vamos!

Los dos ponis galopan fuertemente hacia la estación de trenes, dicen frases como "donde es" o "acaso no era en esa calle" o "estas equivocado, es acá lado, tonto" y cosas así, su indumentaria se queda con algo de nieve y sus lentes se ensucian.

Llegan los dos amigos y ven una interesante estación de trenes, es una casa de color morado con varias ventanas y está hecha totalmente de cristal, un bonito lugar para los recién llegados.

El problema surge cuando ven que hay un montón de ponys haciendo fila hacia los mostradores dentro de la estación, la fila es extremadamente larga que sigue hasta afuera de la estación hasta llegar al final del terreno hacia el pavimento.

Sunburst y Vincent llegan cansados y se ponen a respirar agitadamente, hasta que recuperan las energías y se ponen a hablar.

—O-oh no, p-parece que todos también quieren viajar. —respira una vez más)— vamos a tener que esperar Vincent.

—Si. —Se quita el sudor frio de su frente y vuelve a inhalar y exhalar para respirar tranquilo. — Bueno, tenemos que esperar…

.

.

La fila avanza lentamente, es terrible pensar que solamente dos ponis ocupan un espacio más en la fila solamente para preguntar a cuanto están las entradas y después intentar comprar en la mañana o decidirse esperar una temporada.

—Vincent, ¿y si es muy caro? ¡tendremos que esperar toda la temporada para tener dinero!

—Bueno pues Sunburst, si es así la cosa vamos a tener que esperar, ahorrar y trabajar. —Dice con una cara con algo de indiferencia, lo importante es que ya tienen un plan y no es de mucha vital importancia si es que hay que esperar, con tal el resultado es que Sunburst se junte con Starlight.

—Bueno…—Responde con una cara un poco decepcionada, luego de pensarlo decide tomar la realidad, mientras, se pone a ver a su alrededor, a la clase de ponis que están al frente suyo y las cosas que surgen a su alrededor.

Ve pájaros, nubes grises, nieve por todos lados, ponis paseando, la larga fila delante de él, y no muy lejos de allí, delante de las sillas para esperar a los trenes que vienen se fija en un poni macho que viste bien. Parece que se enoja y charla muy rápido, Sunburst no logra oírlo hasta pasada unos 10 minutos y la fila se acorta.

Ya Sunburst se encuentra en el centro de todo, pero aún sigue afuera de la casa, justo a dos ponis de la puerta de esta.

.

—A ver Darwin déjame de pelotudeces que me tenes cansado, como decís que no podre trabajar hoy, ¿que hoy es mi día de descanso? Las pelotas, me encanta trabajar aquí, no tienes por qué darle el trabajo fuerte por el clima a los novatos, sho soy experto en la materia y no solamente podés confiarle a los boludos iniciados, sé que sha tienen experiencia y todo eso, pero aun así no han vivido un accidente en sus vidas, ¿y si se descarrila el tren por la nieve? Ya está empezando a nevar fuerte y solamente tenemos hasta hoy para hacer el último viaje, no podés hacerme eso, che.

—Bueno Pablo, no sé qué te iritas tanto si solamente te estoy dando descanso, ya no puedo hacer nada por ti, ya los chicos están encargados con sus trenes y ellos harán el trabajo, me tengo que ir, tengo que ver a mi esposa y almorzar, ya son casi las 2. —Mira su reloj— y tengo hambre, adiós.

Se va el poni con una maleta y un reloj en su casco, nada más es un poni con colores cualquiera como gris, literalmente es gris de pezuñas a cabeza, lo único que resaltan de él son sus ojos azules.

Luego tenemos al tal Pablo Pablosky Gonzales, que es un poni de color blanco, con una barba castaña clara y un cabello corto despeinado castaño (igual es claro), tiene un cutiemark de un sol con franjas azules, y un tren. Su acento es bastante extraño, y solamente es de su familia, nadie sabe de esto, pero muchos lo llaman la familia "gaucha" por alguna razón que nadie sabe, se volvió moda y lastimosamente los padres de Pablo son muy burlados por su acento extraño, incluso sus jergas extrañas pero divertidas como che, para los ponis que residen en Equestria es algo único, pero para algunos es incomoda y los molestan. Pablo decidió ser el maquinista de trenes y cree ser el más importantes de todo el imperio de cristal, tiene un ego algo grande y siempre responde a insultos, pero su defecto es que es muy guapo. Mientras las filas continuaban lentamente, algunas yeguas se fijaban en este pony por su físico y su manera de hablar.

— Puta que cagada che, nos vemos Darwin, me cagaste el día enteringo, ¡agh! No sé qué voy a hacer…—Se sienta en un banco— ¿¡Y vos que ves?

—N-nada…—Sunburst desvía la mirada y se pone nervioso.

—Más te vale eh… no estoy de humor para pelotudeces y ahora te mantengo respeto…—Se siente enojado mientras se queda balbuceando algunas palabras con una cara muy seria.

.

.

.

.

La fila dentro de la casa era mucho más larga y los dos pobres ponis amigos se quedaron como unas 3 horas haciendo fila. Sunburst se percata que cada poni que iba a mostrador, hablaba, le da unos bits a una poni y se iban felices con su maleta.

—Oh Vincent, me estoy empezando a desilusionar. Deberíamos irnos ya

—No digas eso, sacrificamos tiempo por ti y esto merece la pena, igual de algún modo tenemos que averiguar los precios porque durante la temporada este lugar va a estar cerrado, hasta creo que algunos aquí en esta fila igual están viniendo a preguntar. Tranquilo hermano, solo faltan unos…. 10 ponis más.

—Ya está empezando a oscurecer…—se fija Sunburst por la ventana viendo como el lugar se está volviendo anaranjado por la luz del sol que ya está llegando a su fin.

El reflejo de la luz choca con una pared de cristal y esta se refleja hacia el suelo, el lugar está lleno de cristal y arriba de todo se encuentra una gran cristalizada de luces que dan una hermosa iluminación al interior del lugar. Totalmente de primera clase igualmente.

Solo falta un poni y…. 5 minutos después está libre.

Una bella poni de un color interesante (a preferencia del lector) mira el reloj grande de la estación y luego mira a Sunburst y a Vincent

—Buenos días, que se le ofrece? —Pregunta amablemente la poni mientras ajusta sus papeles

—Ehm… quería preguntarle si… —Dice Vincent dejando el espacio para que deje a Sunburst hablar

—…Cuanto cuestan dos pasajes a Ponyville? —Completa Sunburst.

—Está bien, cada pasaje cuesta AHORA 50 bits, le subimos 10 bits más por las condiciones del viaje que tenemos son muy inestables y también los 10 bits sirven para comida más caliente. —Mira su papel con la lista de pasajeros— Ahora tenemos 4 asientos disponibles y el viaje saldrá en unos minutos, ¿le interesa comprar uno? Los viajes volverán a la normalidad en 3 semanas o cuando el clima mejore de repente. —Sonríe la bella poni hacia los dos.

Sunburst mira a Vincent preocupado, Vincent también lo mira así debido a que los dos saben que no tienen nada y para tener ir a sus casas y volver no les dará el tiempo, y peor aún que solo quedan 4 asientos y todo se acabara muy rápido.

—Ehhhh... —Sunburst

—Ehhhh... —Vincent se da cuenta que no vino a la cafetería con su camisa, su camisa tenía un bolsillo donde podía guardar su dinero, pero… hoy no lo trajo, ¡Diablos!

—Disculpe, no tenemos, solo vinimos a preguntar, volveremos cuando todo esté tranquilo. ¡Muchas gracias! —Dice Sun despidiéndose y largándose de la fila rápidamente

—Si, ¡gracias! —Se va junto con Sunburst.

—Entendido, no hay problema. —Les sonríe amablemente. — ¡Siguiente!

Los dos amigos salen del lugar y se sorprenden al ver la total oscuridad del lugar que solamente se ve iluminada por los faroles de la calle y la luz que se encuentra fuera de la estación, delante de ellos ven un tren que está empezando a abrir sus puertas, algunos ponis ya están subiendo. Sunburst mira rápidamente el reloj que se encuentra en una pared de la estación y ve que son las 19:57.

—Qué pena Sun, vamos a tener que esperar… y peor que no teníamos el suficiente dinero, yo pensaba que nos iba a dar para los dos, pero ni siquiera pensamos en si podíamos comprar en este momento. Vas a tener que esperar… —Dice Vincent triste mientras abraza a su amigo de un lado, pero en realidad el olvido su camisa con el dinero.

—Si… bueno… —Suspira tristemente— gracias por intentarlo amigo. —Lo abraza— no pensé que te sacrificarías así, te lo agradezco de corazón

Vincent le sonríe a Sun, y Sun a él.

.

.

Los ponis se quedan ahí y se dedican a ver el lugar a su alrededor.

.

.

— A ver tu pequeño, déjame conducir este tren y te doy la mitad de lo que me den, tenes que ayudarme… yo… yo… tengo que ver a alguien, ¿entendes? —Vuelve el poni con el acento interesante con una expresión enojada

—¿Es urgente? —Pregunta un poni joven conductor del tren (color a preferencia del lector)

—Sí, es urgente y necesito ver a… mi esposa, esta asha en Ponyville y necesito que me ayudes, ¡dale boludo!

—Pero si tenes que ir allá con tu novia o esposa esa, ¿porque no compras pasaje como todos? —Le dice el poni conductor con una ceja levantada, dudando.

—Están acabados che, dale amigo, ¡te daré las tres cuartas partes de mi paga! ¿Qué decís? —Con una expresión esperanzada.

—Mmm…—Pone su casco en su barbilla y piensa — Está bien, eso sí, no le digas a Darwin de esto, ¿está bien?

—Dale, gracias amigazo, me salvaste la vida. Luego te invito a una "ensalillada" ehh —Dice el poni alegre y feliz.

El poni se va y el nuevo maquinista alegre decide prepararse — adiós pequeña cucaracha…¡TODOS A BORDO!

.

.

Los dos ponis amigos que estaban escuchando toda la conversación se dan cuenta del cambio de maquinista y los dos se miran y susurran

—Infiltrémonos... —Vincent

—Ya, de una vez… —Sunburst

Los dos ponis se mezclan en el grupo de pasajeros y entran rápidamente hacia una cabina y se sientan.

El tren por dentro era para empezar, un pasillo con textura de madera, bien fina y muy adornada, había una sección donde las sillas estaban juntas y todos se veían y era la clase normal, luego estaba una sección donde se veían unas pequeñas paredes que enceraban un espacio del pasillo para que sea un pequeño cuarto de dos asientos largos, debe ser la clase preferencial.

Entonces nuestros intrépidos ponis se adentran rápidamente a un cuarto de la clase preferencial, se acomodan rápidamente y logran tranquilizarse porque la situación de meterse en algo que no deberían hacer está mal y aterra.

—Mierda Sun, que hicimos.

—Tranquilo, yo también estoy aterrado, pero… tenemos que hacer esto para ver a Starlight, es que… no sé, siento que esta fue la mejor oportunidad para nosotros Vincent. Igualmente, no puedo creer que acabamos de hacer. —Al principio Sunburst dice lo primero tranquilamente hasta que al final su expresión cambia a una preocupada, pensando en situaciones que serían como…

—Si… pero, ¿y si nos pillan? ¿y si estamos en los asientos de alguien y nos reportan? No quiero meterme en problemas y peor aún que tengo un trabajo estable, el jefe se podría enterarme y Qua —Hace que su casco pasara por su cuello como si se la cortaran.

—Lo sé, lo sé… pero mira el lado bueno, pudimos entrar al tren, incluso, creo que al maquinista no le va a importar si hay pasajeros metidos o no, lo escuche mucho antes de esta vez y realmente quiere manejar otro tren, como que es su pasión. — recibe un "aja" de Vincent — y creo que no va a venir a preguntar a nadie… mantente tranquilo Vin.

—Bueno, recién me dices que el maquinista quería manejar esto, y que no le importaría. Si me lo hubieras dicho ya estaría tranquilo…bueno Sun, disfruta mientras podamos y sentémonos, habrá un viaje largo que recorrer.

—Si hermano… al fin podré visitar a Starlight. —Dice mientras se recuesta en uno de los asientos largos de la cabina, básicamente pueden entrar cuatro personas en ese lugar, pero también pueden dos si usan el asiento largo como una cama de costado, no importe como, los dos lograron llegar y hasta dentro de 4 minutos nadie vino a molestarlos.

—Oye Sun, ¡nadie vino y el tren ya está empezando a moverse! ¡Qué suerte tenemos! —De pronto Vincent mira la ventana y ve a una familia de dos ponis mayores y 2 niños corriendo hacia el tren que estaba empezando a marchar, gritaban hacia el maquinista, pero la velocidad ya alcanzo a algo que no podría frenar… —Oh…

—¿Qué fue Vin? —Pregunta Sunburst tranquilo porque el tren ya está empezando su curso.

—N-nada, solo un accidente allá afuera

—¡A ver! —Sun se inclina y se fija hacia la ventana y solo logra ver unos ponis tristes a lo lejos…

Sunburst mira a Vincent con una cara asustada y Vincent también y se quedan un rato viéndose…

—Demonios…

—Si…

—…

—…

—Nah, mejor olvidemos eso. —Dice Vincent relajándose

Bueeeno —Se vuelve a recostar Sunburst.

.

.

.

*toc toc toc*

.

.

La puerta es abierta por Vincent

—Buen día, ¿quiere algo de tomar señor? —pregunta otra bella poni de pelaje blanco y melena y cola morada.

—Oh si, deseo un té, necesito tomar algo caliente después de este frio. —Responde Vincent e inmediatamente recibe su te en un vaso de plástico.

—Yo quiero un café. —Sunburst se incorpora a su asiento y recibe el café servido en un vasito de plástico.

—¿Algo para comer?

—Unas galletas. —Vincent

—Donas, por favor. —Sunburst.

La poni saca de uno de los cajones de su mesa con ruedas las galletas y en otra caja la dona para los ponis, se lo entrega y los dos la reciben, la poni les entrega unos platos de plástico.

—Que lo disfruten. —A continuación, la poni recibe las gracias de los dos ponis y cierra gentilmente su puerta para no molestarlos.

—¿Se supone que estas galletas deben estar recién horneadas? ¡La boletera esa dijo que los 10 bits de más son para darnos la comida caliente y esto esta frio! —Se queja Vincent.

—Tranquilo, que prefieres, galletas calientes de la cafetería o galletas frías del tren que te llevara a Ponyville. —Le responde Sunburst dándole la razón más preferible.

—Pues las frías por el viaje mi amigo. —Vincent comprende mejor y decide acabarse sus galletas algo guardadas, pero bien cuidadas.

.

.

De noche, en un tren con ruta a Ponyville están dos ponis:

—Oye Vincent, ¿no tenías nada importante para esta semana? —Le da un mordisco a su dona.

—No, me liberé de todo y le pedí al jefe que iba a viajar contigo a Ponyville.

—O sea, ¿que ya tenías la idea de ir en tren a Ponyville?

—Sí, pero cuando estuvimos ahí para comprar recién me di cuenta que me había olvidado de mi camisa blanca, en ella tenía dinero.

—¿Lo tenías todo preparado? —Sunburst se sorprende.

—Sí, pero la cague, de todos modos, logramos entrar, ¿no? —Dice Vincent intentado que Sunburst no se enoja porque si no fuera por él y su mente olvidadiza, no estuvieran angustiados de que los atrapen.

—¡Te olvidaste de los más importante en el momento justo! Espero no cometas eso de nuevo Vincent. —Dice Sunburst tranquilo, pese a que las cosas pudieron ser mejor, no hay que quejarse mucho, ya están viajando.

—Si… tengo que recordar las cosas más importantes primero…

—Por eso olvidaste mi cumpleaños esa vez.

—¡Claro que no! No podía felicitarte porque estuviste ocupado con tu trabajo de ayudante a los niños, estabas muy ocupado y no te iba a molestar. Aparte, ¡te felicite en la mañana siguiente! —Dice mientras les da un trozo fuerte a sus galletas.

—Tenes razón, pensé que te habías olvidado de eso… —Dice Sunburst entendiendo la situación

—No Sun, solamente no quería molestarte en tu trabajo. —Dice Vincent tranquilo gracias a su buen justificatorio, pero en realidad, si se olvidó.

—Ah… —Muerda su dona.

.

.

—Oye Sun…

—Dime Vin

—¿Porque seguís trabajando como ayudante a los niños? —Le da un sorbo a su te.

—¿Que acaso no te gustan los niños? —Dice riendo un poco nervioso.

—No es eso, si no que… sos un mago especializado y todo eso, como es que no estás trabajando en algo de magia o esas cosas.

Sunburst se queda callado y da un suspiro profundo y triste.

—A ver, déjame contarte algo, tu y yo somos unicornios, ¿no?

—Si…

—Bueno, la cosa es que nosotros los unicornios podemos hacer magia y todo eso, ¿verdad?

—Aja, podemos levitar y hacer cosas manualmente.

Sunburst termina su café y su dona y se recuesta en su asiento con la mirada hacia arriba al techo del tren.

—Si, ¿pero sabias que nosotros podemos hacer más cosas que eso? ¡Podemos lanzar hechizos poderosos! ¡Rayos y poderes mágicos!

—Si ¿pero de que sirven ahora?

Sunburst gira su cabeza para ver a Vincent

—¡Ese es el punto! De que sirven ahora en una sociedad moderna, libre de guerras con paz y armonía. Antes, nuestros antepasados sufrían de criaturas y monstros temibles, tenían que vivir amenazados y lo único que les servía de defensa son sus cuernos y su magia. Eso era útil en ese entonces. ¿y Ahora? Levitar cosas y hacer magia para que las cosas se hagan automáticamente es algo de nuestro día a día, esa vez que fui a la casa con Starlight leímos de un montón de magia durante la época medieval, eran tantos conjuros que, si te pones a pensar, no sirven de nada en esta vida. Incluso Starlight y yo pensamos que algunos conjuros no eran posibles porque lanzar rayos no está permitido. Solamente a las princesas les sirve de esto para defenderse…. Especialmente Twilight que es la que tiene más enfrentamientos con otros seres con la ayuda de sus amigas, pero y ¿nosotros?, ¿los unicornios de la vida común? No necesitamos eso, yo obviamente he tenido que estudiar eso porque mi cutiemark me decía que era bueno para la magia y lo era, pase mi infancia y adolescencia estudiando conjuros extraordinarios, pero la mayoría no los ejecute, solo sé cómo hacerlos y cómo pasa el tiempo, de algunos me olvido. Es por eso que ya no requiero de toda esa librería que tengo en mi casa, lo único que puedo hacer es alegrar a los potrillos dándoles shows de magia, esos potrillos que no son unicornios quedan maravillados con lo que hago y eso me gusta, a veces gano algunos bits y a veces me pagan bastante por mantener alguna fiesta de potrillos bien animada, me dan muy bien los niños, incluso con Flurry Heart que es la hija de la princesa Candence. Pero todo eso fue gracias a que pase toda mi infancia estudiando y no procurándome de mis antiguos amigos… como Starlight, siento que la he olvidado bastante y pude herir algo de ella… ahora que lo recuerdo, tengo una memoria donde estuve con ella jugando, creo que éramos mejores amigos, y ahora recuerdo que conseguir mi cutiemark y mis padres me llevaron a la escuela de magia avanzada, aprendí mucho y no me distraje con nadie…

Un pequeño silencio ronda en la habitación, Vincent se quedó callado durante la charla de Sunburst y seguirá estándolo hasta que el acabe.

—…talvez fue por eso que Starlight junto con su amigo Spike me buscaron, para que vuelva a estar con ella, de seguro la hice sentir mal mientras ella crecía. Por eso siento que debo estar con ella, ahora la quiero mucho y no pienso perderla. Pero volviendo al tema, yo honestamente de pequeño pensaba que de grande iba a hacer trabajos de magia y eso, pero… no… a veces pienso que solamente a las Twilight le convenio eso. —Termina Sunburst acomodándose los lentes con una expresión seria y pensativa.

—Si… tenes razón. Yo quiero terminar siendo cantante, pero a veces pienso que no es lo mío. Tengo mejor experiencia siendo mesero en la cafetería, pero debería expandirme, y eso, si tenes razón con que los unicornios actualmente no tienen mucho que poder hacer en estos tiempos. ¿Tú sabes quienes son los privilegiados aquí?

—No. Ni idea

—¡Los putos pegasos!

Los dos amigos tiran una fuerte carcajada y mientras están riendo aun, Sunburst intenta decir algo

—¡Tenes toda la razón! —Dice mientras intenta ya dejar de reír.

—Mira, ellos pueden volar e ir donde se les dé la gana. ¡Son oro puro! A veces a uno le gustaría tener alas y volar lejos… —Dice Vincent con una sonrisa calmada, pensando en lo bonito que sería eso. —Pero bueno… me da algo de sueño, ¿sabes? Hay que dormir.

—Si… —un largo bostezo de parte de Sunburst— ya tengo sueño…

—Apaga la luz. —Dice mientras Vincent se recuesta en su asiento.

—¡N-no! ¡Apágalo tú! —Dice Sunburst sin querer levantarse, ya se había echado cuando terminaron.

—¡Tu!

—¡No, tu!

Se escucha un sonido del cuerno de Sunburst y mágicamente apaga la luz, apretando el botón del cuarto con su magia.

—Tampoco es que la magia no sea inservible… —Dice Sunburst con una sonrisa y cierra los ojos.

—Solo la magia pequeña… —Responde Vincent

—Si, la magia pequeña…

.

.

.

.

—Buenas noches Sunburst.

—Buenas noches Vin… Descansa bien.

—Gracias bro.

Los dos ponis amigos duermen tranquilamente en un tren que va rumbo a Ponyville, la vibración del tren no es lo suficientemente molestosa y la ventana que tenían cerrada no les causara mucho frio. El ruido de la chimenea del tren y los clásicos "chucu chucu" de los rieles del tren se escuchan en todo momento, de vez en cuando se escucha la gran "bocina" que tienen los trenes y las sombras que se encuentran en el cuarto iluminan de una manera brusca, van y vienen, van y vienen. Cualquier potrillo podría asustarse de tantas sombras.

Pero pese a que estos dos ponis duermen tranquilamente, los pasillos y los asientos de la gente que se encuentra en los asientos básicos aún siguen despiertos y con la luz encendida. Varias cosas suceden ahí, charlas y emociones suceden ahí, pero lejos de ello, tenemos un cuarto con dos ponis echados en sus propios asientos en completo silencio y con una cara tranquila.

.

.

.

Calma…

.

.

.

Paz…

.

.

.

Y Armonía…

.

.

.

—¿Ehm? ¿Que fue eso? —Sunburst se levanta de su asiento debido a un ruido extraño que se escuchó fuera de su cuarto, no está seguro si es de noche o ya es de madrugada, el cielo aún se encuentra totalmente oscuro, a continuación, el abre la puerta y el pequeño foco deja ver su cabello totalmente despeinado y sus ojos cansados.

Mira de un lado a otro y ve en su lado derecho a varios ponis durmiendo, baja un poco la vista y ve sangre…

—¿Cómo? —Sunburst sale del cuarto cerrando su puerta y ve que esta pequeña mancha de sangre va a una dirección, mira fijamente y nota que sigue un rastro hacia el lado izquierda, el lado donde no llega la luz del pequeño foco…

—Oh no no no no no…. —Dice Sunburst en voz baja y corre hacia su cuarto.

—¿V-Vincent! ¡Vincent! Oye ¡Vincent! —Lo toca un poco para que intente despertarte y al no conseguir éxito lo mueve un poco más brusco.

—Woah… ¿Qué pasa Sun? —Dice un Vincent con los ojos cerrados y muy cerca de alcanzar el sueño.

—Vi sangre allá fuera viejo, ¡t-tenemos que hacer algo! —Le dice con una expresión preocupada.

—¿Sangre? —Vincent abre grande sus ojos y despierta completamente. — ¿Qué fue hermano, se pelearon?

—No se hermano, ¡H-hay un rastro que sigue hacia el conductor!

Vincent se levanta completamente y abre la puerta de su cuarto y le da una mirada al suelo, y efectivamente ve que hay sangre en el piso. —¿y que vamos a hacer viejo? —Dice preocupado

—No lo sé… por ahí tenemos que-

¡PUM!

—Oye… ¿¡que fue eso…!?—Susurra Vincent nervioso mirando a los ojos de Sunburst.

—No se… un golpe o algo… ¡d-demonios! —Sunburst tiene una cara totalmente asustada.

De pronto la velocidad del tren aumenta…

—Eeeeehhmmm… Sunburst —Vincent tiene una cara confundida y nerviosa

— ¿¡Que está pasando!? —Sunburst está completamente aterrado

Se escucha en el fondo gritos de muchos ponis…

—¡NO NO NO NO NO! —Sunburst grita hasta que siente que el tren se desploma y su cuerpo sale disparado hacia la pared.

Todo se vuelve negro.

.

.

Gritos

Ventanas rompiéndose

Los rieles desplomándose

Un crujido extraño, un hueso talvez

El metal chocándose y aplastándose

El sonido del cuerpo de Sunburst chocándose con el techo, luego la pared, luego el piso y luego el techo.

Una serie de fluidos en su pecho

.

.

.

Y luego la calma…

No se escucha nada…

No se ve nada.