NOTA DE AUTORA
Mil disculpas, creo que esta vez la idiota fui yo, que aliste el capítulo 4 y subí el tres. Ese es el problema a veces de andar a la carrera. Aquí les dejo el cuatro, junto con el 5 para que los disfruten y de nuevo disculpas por las molestias causadas y que solo hasta ahora me vengo a dar cuenta.
El cantante tomó un taxi dejando a una muy enojada manager.
-Señor por favor al aeropuerto lo más rápido por favor.
El taxista lo miró fijamente, el joven no llevaba maletas y parecía desesperado.
-okey contestó.
El silencio se hacía pesado, al conductor le parecía como si el chico fuera a perder la compostura cada semáforo en rojo se enojaba.
-¿Es que no puede ir más rápido?
-Señor cálmese por favor, debo respetar las señales y las reglas de tránsito, voy tal como me lo permite la ley que es bastante rápido.
-Rápido para un caracol, creo que a pie ya hubiera llegado.
-Por favor contrólese señor, y respete a los demás o si no bájese de mi vehículo. –dijo estacionando el taxi y abriéndole la puerta.
-Disculpe- dijo realmente apenado – necesito con urgencia tomar un avión a Japón.
El conductor se apiadó de la tristeza que denotaba el joven. Y trató de esquivar cualquier trancón del camino.
-Muchas gracias señor ¿cuánto es?- preguntó el rubio.
- son 48 dólares señor.
Fuwa fue a sacar su billetera del bolsillo trasero y no encontró nada.
¡Rayos deje mi billetera, mis documentos, Todo en el bolso de Shoko!
-¿Que pasa Joven?
-Es…-Sho se encontraba pálido como papel –es que –se rascaba la cabeza.- se me quedo la cartera en el camerino.
-¿Cómo es posible?- pregunto molesto el conductor.
Sho no sabía qué hacer, sabía que no podía acudir a su típica arrogancia. Se sentía un idiota, no tenía la menor idea como resolver el problema. Una pequeña mosca piso el botón del archivo en su memoria donde en momentos similares Kyoko siempre los resolvía de la mejor forma.
¿Por qué ella siempre tenía que aparecer en sus pensamientos hasta en los momentos más feos?
Se inclinó ante el conductor, pensó que nunca haría algo así. Las veces que su ex amiga lo hizo él se burló de ella y ahora el hacía lo mismo. Definitivamente la vida se burlaba de él.
-Disculpe señor, es que un despiadado hombre se ha robado a mi mujer y necesito ir a recuperarla. Por eso salí desesperadamente y se me ha quedado todo.
-Entiendo, ¿pero como viajara si no tiene ni dinero ni documentos?-El mayor se compadecía de la tristeza del joven.
En el momento recordó el que tenía el celular en el bolsillo trasero.
Lo sacó, lo encendió y aunque lo matara se dispuso a llamar a su manager. Se aterró la cantidad de mensajes que tenía, una buena parte correspondían a Shoko y la otra a la fastidiosa de Mimori. ¿Por qué la muchachita esa no comprendía que él no quería nada con ella?
-Hola, eto…
-¡Hasta que apareces grandísimo irresponsable! ¿Y solo se te ocurre un hola, no pudiste pensar en algo mejor?
-Shoko perdón es que necesito ir a Japón urgente y deje mi billetera con todas mis pertenecías básicas en tu bolso.
-Ni se te ocurra que te dejare ir así como así. Tienes un contrato que respetar. No escaparas ahora que ya te vi.
-¿Dónde estás? –preguntó observando a su alrededor.
La representante había logrado conseguir un taxi rápidamente y lo había estado siguiendo.
-Aquí –respondió tocándole el hombro. –Fuwa Sho ya te tengo no iras a ningún lado que no set de grabación.
-Serias tan amable de devolverme mi dinero y mis documentos es que necesito cancelar la cuenta del taxi. –le dijo de manera zalamera.
La mujer saco de su bolso un paquete donde se encontraba la documentación del joven, junto con sus tarjetas débito y crédito y dinero en efectivo.
-¿Señor cuán…- no alcanzo a terminar por que Sho le arrebato la cartera, saco 100 dólares y se los entregó al conductor.
-Muchas gracias por su servicio.- le dijo al hombre y dándole un beso en la mejilla a la mujer le dijo: ¡No dejare que es bastardo de Tsuruga Ren se case con MI KYOKO! Y salió corriendo como alma que lleva el diablo.
-Shoooooooo-grito su representante – otra vez no. Canceló la cuenta del taxi que ella había tomado y salió detrás del joven dejando a los dos conductores con una gran inquietud.
El rubio logro llegar lo más pronto que pudo a una de las taquillas de las aerolíneas. Se maldecía el tiempo que le había tomado.
-Señorita un pasaje a Tokio Japón, por favor.
-¿Para cuándo será el viaje señor? –pregunto amablemente la mujer.
-Para ya mismo.
-Disculpe pero no tenemos disponibles asientos sino hasta dentro de tres días.
Sin saber que hacer se apresuró a ir a otra aerolínea.
Después de hacer una fila corta que le pareció eterna por fin llego al mostrador.
-Señorita por favor un pasaje a Tokio Japón- Le dijo poniendo su mejor sonrisa de galán.
-Con gusto señor. ¿Para cuándo desea hacer la reservación?
-La necesito para ahora mismo.
-Lo siento señor pero no tengo disponibilidad de cupos sino hasta mañana a las 10 Am.
-Señorita no podría ayudarme, es que me urge ir. Sino viajo ahora mismo tal vez ya mi vida no tenga sentido- puso su cara melodramática.
-Lo siento señor, no puedo ayudarle- fue la contestación.
Una anciana que se encontraba detrás de él se acercó y le dijo:
-Disculpe joven, he oído que tiene que ir a Japón. Resulta que viajo con mis nietos pero uno de ellos enfermo y no alcanza a llegar. Me sobra un pasaje, justo venía a ver si podía hacer que me devolvieran el dinero. Aunque mi hija dijo que no se podía, esa platica serviría para comprar algún recuerdo. Con eso tal vez le podría comprar manga a Rodrigo, vera usted él tiene 15 años y le gusta esas cosas de allá, él dice que es un… un… un otanmu, de esos que van a convenciones y se disfrazan.
-Otaku señora.
-Eso mismo mijito. Usted si sabe. Es de allá cierto tiene los ojos rasgados como los cantantes por los que se mueren mis nietas. Se parece al de los poster que tiene La lola por todo el cuarto hasta se mandó hacer almohadas con la cara de él, en una está vestido como un demonio. Pero es así de guapo como usted. Cualquiera lo podría confundir con el Sho… Shocho Fawau o algo creo que se llama.
El rubio no sabía si la viejita seria su salvación o tal vez quien lo llevara al cementerio.
-Señora le compro el pasaje. Señorita puede hacer el cambio, pago multa si es necesario. Después de hacer los cambios y pagar toda la transacción.
-Muchas gracias señora, me ha salvado.
-Ni lo diga mijito para esas estamos para servirnos. Oiga usted me acompaña hasta encontrarme con mis nietos, ellos estaban poniendo las maletas revisar y a mí me da miedo perderme aquí. Le confieso yo no es que haya viajado mucho en avión. Esos aparatos me aterran pero como mi hija se vino a vivir a los estados unidos yo he tenido que venirla a visitar, la Esperanza es una mujer muy ocupada y ella tiene dos hijos el Rodrigo, el que le conté que es ooo… onamu…otanu
-otaku.
-Eso mismo, pos a él me le dio varicela y se perdió el viaje. Imagínese que Lola la que tiene los afiches del cantante que parece y se llama como usted y Roberto hizo ahorros por 2 años para ir. Lo mismo que la Guadalupe, ella fabrica alejibres, allá en Oaxaca de donde somos.
-Yo fui a visitar a la otra hija que vive en el DF y me lleve a la Lupe, así le decimos a la Guadalupe y junto con Fernando mi nieto, hijo de mi hija la del DF, donde nos bajamos nos vinimos a visitar a Esperanza aquí a los Estados Unidos, como los muchachos están de vacaciones aprovecharon para ir a Japón con los ahorros que tienen.
-Yo no entiendo mucho se país joven, pero como mis nietos quieren ir y son menores de edad la Esperanza no quería que fueran pero yo me dije que les acompañaba, ya que ya me jubile y no tengo nada más que esperar la muerte por qué no ir y conocer y tal vez me enamore y me quede allá. Ya estoy aprendiendo palabras con el Fernando que ya ha estudiado Japonés y dijo que me llevaría a comer dangos, me mostro una foto en el celular y se ven sabrosos. – contaba la anciana emocionada.
Para Sho era una tortura, la señora se le colgó literalmente del brazo y termino en la puerta de abordaje con ella. Pensó que encontrarse con los nietos sería un alivio, pero todo lo contrario.
Lola y Lupe eran sus fans y se le abalanzaron literalmente, la señora tuvo que regañarles.
Fernando se reía que mientras las chicas que habían demorado horas organizándose a ver si se levantaban novio en el aeropuerto. Y la que "pescó "un chico guapo y además una gran estrella de la música nipona fue su abuela.
Shoko buscaba desesperadamente por el aeropuerto. Estaba a punto de darse por vencida pero vio a un joven muy parecido a él pasando la puerta de abordaje con una gorra ridícula que nunca se pondría, lentes de sol que para nada eran su estilo, cargando un bolso de flores y en su brazo una anciana. Además que los acompañaban tres chicos más. Definitivamente no podría ser él por más que se la pereciera.
NOTAS DE AUTORA:
Espero no les moleste la mezcla de cultura que hice, pero creo que en el país del norte es posible que esto suceda. Además los latinos somos muy amables, pero también pensé que una abuela conversadora sería una buena tortura para este baka, la verdad me reí mucho escribiendo esa parte ya que de cierta forma la abuela si existe, esta encarnada en los compañeros de tratamiento de mi suegra. Cuando la acompañaba a la unidad renal a hacerse diálisis los señores y las señoras lo abordaban a uno de una manera que terminaban sabiendo la historia completa del país (que exageración)
Ahora toca esperar si shoko se da cuenta que es Fwua y lo detiene o este se sale con la suya y se escapa a Japón.
