La realidad que esconde tu cabeza
- No lo entiendes aun- dice con molestia Natsuki.
- Claro que no, ellas te están golpeando Natsuki, denúnciales acaba con esto- suplica Shizuru.
- Que no Shizuru que no- dice molesta.
- ¿acaso eres masoquista o qué?- grita la castaña
- Si, no te imaginas que placer me da andar con el labio partido a todos lados- contesta con ironía.
- denunciales, no lo haces, ¿porque?- dice molesta. Se coloca de espaldas. No desea ver a la menor. Que aun sangra su labio.
- No puedo entiéndelo- dice Natsuki. Se sienta en un banco, tocándose la herida – ash
- No deberías quejarte tanto si pareces amarlo- contesta. Dentro de Shizuru hay una revolución de enojo fermentándose. No desea ver un solo golpe más en el cuerpo de la menor, no desea curar esas heridas, ver esas lágrimas. No desea ver el dolor.
- Parece que nunca entenderás- dice tenuemente. Un sentimiento de derrota y fracaso le cubre. Se extienden como un aura negra dentro de Natsuki.
- Nunca nadie me entiende- dice la peliazul, acompañado de un suspiro. Shizuru se gira, esa voz no fue la Natsuki que ha conocido. Se sorprende y respira, está a punto de conocer otra faceta. Lo sabe, esa frase no fue para ella. Fue el suspiro de un pensamiento.
- No es así- dice dulcemente retornando a su lado. Toma del botiquín el utensilio preparado para curarle. – intento comprenderte pero no puedo. No me gusta que te maltraten
- No puedo demandarles- contesta. Volteo los ojos con fastidio.- Shizuru yo soy así. Soy honesta, sincera, sin matices de buchoneria. No suelo delatar a nadie y no lo hare con ellas- objeta
- Te están causando daño- replico. Aunque mi voz es suave. Sé que está demasiado sensible para un regaño.
- Es lo único que me queda Shizuru- dice con los ojos con lágrimas. – es lo único que me queda- repite. Llorando en desmedida.
- Natsuki, no llores- suplico. Corro a su lado abrazándole.
- Shizuru me han golpeado, humillado, maltratado, insultado, demacrado. Han hecho estragos en mi cuerpo, y en mi estado anémico. Hasta mi salud han afectado- dice llorando mirandole. – no quiero que se lleven esto. Es lo único que me queda.
- Mi moral es lo único que me queda Shizuru, no dejes que se la lleven. No quiero perderme por su culpa- dice y se quiebra. Se quiebra de una manera que necesito de Youko para calmarle.
- Aun después de eso, es algo complicado- le dije a Youko.
- ¿Has visto la peli el náufrago?- pregunta Youko.
- Pero de que me hablas, te cuento algo importante y me sales con tonteras- comento molesta.
- Estúpida, en el náufrago el actor utiliza una pelota para no volverse loco
- Si lo recuerdo Wilson creo- contesto. Divagando en mis recuerdos.
- Bueno, el Wilson de Natsuki son sus valores, su moral, su mente, sus escritos, es aquello que le mantiene flotando para no caer en la locura- explica. Me quede de una pieza.
No te conviertas en quien te hirió
- Sigo sin entender porque te dejas pasar por todo esto. Porque permites que pisen tu cabeza – pregunte. Molesta. El fino hilo rojo baja desde la ceja hasta la mejilla.- Háblame, dime ¿porque lo hace?- pregunto sintiendo la desesperación subir por mi sangre.
- Dentro de todo parece que te gusta- digo girándome dispuesta a marcharme del salón. Si los buenos métodos no ayudan, a veces se deben recurrir al punzar la rabia.
- ¿Realmente crees que hay un motivo?- me dice molesta. Su mirada me es negada, mientras mantiene baja su cabeza.
- Sigo sosteniendo que podrías defenderte, tu padre es de gran peso, me lo comento Mai, nadie se atrevería a tomar medidas contra ti – digo molesta.
- ¿Y QUE?- grita enojada – ACASO LA PROFESION DE MI PADRE ME DA DERECHO A GOLPEARLES- grita con una molestia incrementándose. Se toma la cabeza.
- No sé qué me enferma más. ¿Qué creas que hay un motivo? ¿O que pienses que me escudare en el apellido de mi padre?- dice levantándome.
- No entiendo porque te molesta que piense en un motivo- confieso. Mi tono ha decaído, bajo mis defensas. Jamás había visto en ese estado a Natsuki.
- Haber, te lo explicare solo una vez.- dice. Me quedo en silencio, siento que ella está llegando a su límite.
- Te hare una suposición. ¿Estás de acuerdo?- me pregunta. Asiento. – bien
- Mira imaginemos que no supieras quien es mi padre, y abusaran por mi debido a ser pobre- dice y su mirada gélida se fija en mi - ¿acaso eso estaría bien?
- o si fuera gorda ¿lo justificaría?,
- ¿o si usara lentes?
- ¿o si tuviera un problema motriz?
- ¿o si sufriera algún trastorno?
- ¿o por ser demasiado delgada?
- ¿o demasiado lista?
- ¿o por ser fea?
- ¿o por tener el color de mi piel de otro color?
- ¿o si mi orientación sexual fuese distinta a la impuesta?
- Dime Fujino~sensei. – dice inclinándose sobre el escritorio, su aliento a chicle rosa mi rostro.
- ¿TU CREES QUE ELLO LO JUSTIFICARIA?- Grita molesta. Con lágrimas en los ojos.
- Respóndeme Fujino~sensei usted cree que si yo fuera participe en alguna de esas menciones, los actos estarían justificados- dice. Esta atropelladoramente llorando, está sufriendo, está molesta. Tiene una mirada acorralada en sí. Pero no puedo contestar, no puedo calmar su pena. Su pensamiento me ha derrocado nuevamente. Me ha arrojado contra un ring golpeándome brutalmente las estructuras de mi cerebro. No emite respuesta, no tengo idea, aun estoy procesando sus palabras. Viendo cuanta verdad guarda, pero sin encontrar una solución. Siento un velo correrse en mi mente pero aun no logro ver que hay detrás.
- Parece que si Fujino~sensei, parece que cree que se justificaría. Pero lamento decirle que yo no concientizare lo mismo. Jamás. Porque lo aprendido por aquel que todos llaman jefe de estado, pero puertas adentro es mi padre. Él me enseño que nada, en su absoluto ayuda a la justificación del mal. Aunque haya miles de motivos uno toma la decisión en el momento de pecar- dice molesta. Junta sus cuadernos, comenzando a guardarlos.
- Es algo básico, casi de escuela inicial. Donde comienzan mis derechos acaban los del otro. Donde terminan los míos siguen los de un tercero- explica. Es como una clase magistral de moral que te abre la mente. – esto no es abuso es imposición de poder en medidas intensas. Es algo que le falta a esas personas. Le faltan educación, cariño, guía. ¿Qué se yo?, eso no me corresponde a mí- dice acomodando su mochila.
- Creo que ha sido demasiado para mi hoy, ¿puedo retirarme?- pide cortésmente. Girando rumbo a la salida, sin esperar respuesta.
- Natsuki – digo corriendo y tomando su mano. – no se valla discúlpeme- pido. Pero ella solo me observa, el ceño fruncido me atonta un poco.
- Estoy algo exaltada hoy, será mejor que vuelva mañana. Con su permiso Fujino~sensei – me pide haciendo una reverencia. Solo asiento.
- La estaré esperando mañana Krugen~san – digo dándole una suave sonrisa. Ella se marcha, con su mochila al hombro, con ese cuaderno de memorias oculto, con ese pensamiento tan lateral ante la vida y yo solo deseo que regrese. Una vez más, solo deseo tenerle cerca y que ese caudal de ideas me sea exhibido nuevamente.
No lastimes a quien luego no puedas matar
POV NATSUKI
El impacto de la voz del profesor me trae nuevamente a la tierra.
- Le llaman de dirección- me dice. En tono desaprobatorio. Seguramente cree que mi nombre se haya metido en otro altercado. Midori~sensei no ha sido la persona más benevolente en esta estancia del internado. Diría que todo lo contrario. Me encamino con paso rápido hacia el lugar de situación. La secretaria me permite pasar directamente.
- Krugen~san me han pedido que le pase esto- dice entregándome el teléfono en sus manos. una cara de angustia cubre el rostro de la directora. Siento una leve punzada en mi interior como un presagio.
- Demórese el tiempo que necesite- informa.
- Hable- digo colocando el auricular en mi oído.
- Señorita Krugen~san. Le hablamos del hospital, sus padres nos han pedido que le informemos que su hermana menor Alissa ha sufrido un accidente, está en un estado de gravedad. Por ello le pedimos que levante las predicas en su nombre- dice de modo formal, la voz en el teléfono. El corazón de Natsuki se encoje y siente como el alma comienza derretirse emigrando de su ser.
- ¿Pero que le sucedió? ¿Cómo es que...?- pregunta. La voz del otro lado, emite un chasquido de lengua. Un tímido traqueteo de uñas se escucha desde el otro lado. Para la informante era solo un trámite más, que carecía de importancia. Pero para Natsuki eso mismo era su hermana, su mundo. Su misma familia.
- No sabría decirle, solo me dieron que le comunicara- dice colgando de manera brusca. Que malos modos, piensa Natsuki mientras se molesta. Una furia abrazadora hacia esa estúpida insensible le comienza a germinar. Aprieta el botón redirigiendo la llamada.
- Directora puedo realizar un llamado a casa. Las cosas no han estado bien últimamente- pide con la mayor cautela. Tragándose todo orgullo una pequeña y sumisa Natsuki.
- Sabe bien que esas cosas nos son informadas Krugen~san- responde.
- Se lo pido con cortesía. Por favor no me niega, informarme- dice suplicante. Inconscientemente sus ojos se han inundado en lágrimas. La imagen de su hermana pequeña en una cama blanca del hospital lleva torturándole durante días.
- Solo esta vez Krugen~san hágame el favor de que no me arrepienta- dice cediéndole el único teléfono de línea del lugar.
- Se lo agradezco infinitamente Director- dice mientras toma el tubo entre sus manos. la directora le cede un poco de privacidad. Ella misma atendió a la secretaria, pobre niña piensa mientras se marcha a pedir un café. Dentro Natsuki emprende la llamada del número que se ocupó de memorizar. Uno. Dos. Tres timbrazos y el teléfono es atendido.
- Hola- responde la voz detrás de la línea.
- Hola ¿con quién hablo?- dice Natsuki. De manera curiosa. No recuerda ese tono, risas y gritos infantiles se escuchan desde el fondo.
- Residencia Marguerite con quien desea comunicarse- dice la voz envuelta en cortesía. El rostro de Natsuki se desencaja. Se desestabiliza. Siente que las piernas van a fallarle. Se coloca contra el escritorio y en evidencia sus pulmones comienzan el proceso de hiperventilación. La ansiedad toma su rostro, siente la desestabilidad emocional le está golpeando la puerta del consiente. La locura toma partido. Intenta respirar pero nada logra aclarar las ideas. Nada lo lograra. Sale rápido de allí, corriendo rumbo a la capilla.
- Dios- suplica. Abrazando sus rodillas en un acto desesperado. Siente como todo su sistema siente colapsarse. Hace días que lleva llorando, sufriendo en silencio. Que no puede dormir pensando en su pequeña hermana. Ni la calma de su lugar favorito le devuelve paz. Toda una tormenta es llevada dentro de ella. Vuelve a paso lento, cansino.
- Pero miren si allí está mi preferida- objeta con molestia. El pelo de colores, es enfocado en la memoria de Natsuki. Pero su mente sigue en el tumulto.
- Tráiganla- ordena Tomoe, mientras toma la puñera. Los primeros golpes, son amortiguados.
- Dale más fuerte Tomoe- dice Nao, el tic se cuela de sus labios. La lengua golpea desde el paladar hasta la base baja de la boca, el sonido toma un eco dentro de la memoria de Natsuki en una repetición incansable. Una bofetada emocional es dada desde su subconsciente. La adrenalina inunda su ser. La risa estúpida de Mikoto termina de estallar su rabia.
- Ahora me van a conocer- dice molesta.
- Te vamos a conocer, si te conocemos estúpida eres nuestra esclava- responde Mikoto.
- Anda cachorrita que si no te resiste será mejor- dice. Pero el rostro de Natsuki esta desencajado, toma con fuerza el brazo de Nao y le aplica una llave. El brazo de mikoto es llevado en la acción ante de estar aun sujetando el izquierdo de Natsuki. Mikoto trastabilla ante la acción repentina.
- Putaaaa- grita Nao mientras siente la presión en aumento de su brazo. Un grito se cuela de sus labios. Mikoto le mira desde el piso. Tomoe estática mira de manera asustada.
- Y eso que aún no duele- dice Natsuki. Aplica la presión mayor. El brazo comienza a curvarse, los gritos son incesantes.
- Clack- el ruido seco y desencajado cubre el lugar. El hueso ha sido quebrado, Nao grita con la fuerza inminente. Las demás participantes quedan intactas. Natsuki sonríe de manera maléfica mientras se acerca a Mikoto. Es fácil estrellar su cabeza llevándole a la inconciencia.
- Sigues tú- dice encaminándose hacia la joven. Toma el cuello, el impacto sordo del cuerpo contra la pared. La espina dorsal sintiendo el peso de la pared.
- Me las pagaras todas- dice. La lluvia de puños, comienza a caer sobre el rostro de Tomoe, las muñecas de Natsuki se tiñen en dolor ante la brutalidad de la tarea.
- KRUGEN!- grita con fuerza las sensei. Shizuru le corre tomándole. Los guardias intentan ayudar.
- Déjenme que le mató- grita fuera de sí, Natsuki.
- Natsuki, natsuki- le llama Midori pero se halla demasiado lejos de ella.
- Youko ayúdame- dice alterada.
- ¿Qué crees que paso?- pregunta Midori mientras posee entre sus brazos a una dormida Natsuki.
- Exploto Shizuru- contesta Youko.
- Natsuki- dice con un dejo de ternura.
TODO TIENE UN FIN
- Sabes que lo que has hecho es una amenaza. Eso te puede traer muchos problemas- dije.
- No deseo regañarte ni llamarte la atención como si tratara de un niño, pero no llego a comprender tu actitud- dije bajando el tono de voz – además tengo miedo por ti
- No deberías tenerlo- objeta siguiendo ordenado la estantería.
- Realmente no te entiendo- dije con resignación.
- ¿QUE PASA POR TU CABEZA? ¿POR QUE REACCIONASTE ASI?- grito con ímpetu. Sacudiéndole, ella simplemente toma mis manos bajándome
- Se ha pasado, esto es demasiado- dice con tranquilidad.
- Hace mucho tiempo que viene pasándose, pero lo que no entiendo es que te llevo a que reacciones así- digo con molestia. Natsuki sostiene un florero, que intenta limpiar. Sus ojos se cierran con fuerza, el sonido de la cerámica volando en mil pedazos me estremece.
- Ella cruzo mi limite Shizuru, lo entiendes- dice con molestia. Su mano comienza a destilar sangre, que se entremezcla con el agua de la flor que yace asfixiada en su puño.
- Natsuki- digo. Sin encontrar palabras.
- Se metió con mi hermana Shizuru, mi familia. Conmigo puede hacer lo que se le plazca pero con las personas que amo, ellas son inaccesibles- dice en tono lúgubre.
- Si vuelve a meterse con Allissa juro que le matare- expresa. Con ese juramento lleno de venganza mueren mis palabras. Solo le curo, ayudo a esa mano sangrante mientras trago la bronca que me produce todo esto.
Me niego a perderte
POV SHIZURU
parte 1
Los múltiples estados de Natsuki
Había observado a Natsuki en múltiples estados. Había entrado numerosas veces al despacho golpeada, lastimada, sangrante. Le había visto enferma, delirante de temperatura, le vi molesta. Callada, taciturna, le vi obediente y también odiarme un millón de veces. Pero jamás había sido capaz de ver ese estado en ella. No sabía qué hacer, en las otras situaciones era más fácil. Si estaba enferma, cuidarle; si estaba lastimada, curarle; pero si estaba así, llorando de manera desesperada. Sufriente como si su alma estuviera quebrada, que podría hacer. La encontré a la salida de espera de Youko.
Krugen~san – le llame. Pero jamás me contesto seguía absorta en llorar. Golpeé con ímpetu la puerta de enfermería.
-¿Se puede saber que hiciste? HAZ VISTO COMO LE DEJASTE- dije tomando de la chaqueta a Youko. - Estaba sacada.
- No le he hecho nada, ha llegado en ese estado hacia mí- dijo ella. Le solté lentamente.
- Creí que… Lo siento- dije asiendo un ademan con mi cabeza.
- No te preocupes, a mí también me preocupa- confeso.
- No sé qué hacer Youko- explique.
- No creo que haya mucho que hacer, mientras no hable no sabremos qué le pasa- dijo tranquilizándome. Tomo mi hombro de manera maternal – Haz lo que puedas Shizuru
- Vamos Krugen~san – dije llamándome, pero nada. Sentada allí, con su mirada baja, con lágrimas cayendo y un llanto profundo. Dudaba que me escuchara.
- Krugen~san – volví a llamarle. Sus hombros temblaban del mismo llanto. Me quite mi chaqueta colocándosela en sus hombros, y tome su ante brazo llevándole a paso rápido. Debo confesar que no he tenido situaciones parecidas. Jamás he tenido que llevar a una alumna así, salvo que sea para detención. Ni tampoco pase situaciones como las que he convivido con Krugen. Tomoe, es diferente. Absolutamente diferente, en todos los años que llevo de su tutela, las cosas jamás pasaron de un resfriado. O de un simple golpe por descuido, pero todo esto casi escapa a mi entendimiento. Todo con esto había sido distinto, con Tomoe podría tener mi vida y solo necesitaba una observación o un regaño menor. Pero con Krugen~san era tan diferente. Le lleve al despacho. Prepare un poco de agua con azúcar para calmarle, pero simplemente no era capaz de hacerle calmar. Un té con miel tampoco daba el efecto en ella. No lograba que saliera del llanto que tenía. Las lágrimas mojaban su chamarra, su cabeza parecía palpitar. Solo deseaba calmarle. Piensa Shizuru, piensa como calmamos a Krugen. El recuerdo de mi madre asalta a mi mente.
- Natsuki- digo con voz dulce llamándole. – Natsuki – repito. Le llamare hasta que me escuche, hasta que esa barrera de su llanto se rompa ante mi pedido.
- Natsuki, te estoy llamando – repito. Tomo con cuidado su mano, con ternura como si estuviera a punto de romperse. – Natsuki soy Shizuru- le explico.
- Natsuki, mírame por favor- mi voz se cuela dulce por mis labios, pero ella no reacciona. Tomo un poco de miel, colocándosela en la cuchara y mientras llora logro colársela por sus labios. El cambio se nota en su rostro. Quebré la barrera.
- Natsuki- le digo con ternura, casi hablándole a un niño.
- Fujino~san – repite con un dejo de aire. Sus ojos inundados se fijan durante un instante en mí. Una suave risa envuelve sus labios. - ¿miel?
- No se me ocurría nada mas- confesé sonriendo. Aun llevaba el frasco en mis manos. – Toma esto te hará bien le entrego él te. Deseo preguntarle que sucede, que es aquello que aqueja tan fuerte su llanto, pero temo que se quiebre nuevamente.
- Se lo agradezco pero no me apetece- me dice amablemente.
- Al menos toma agua, necesitas hidratarte- le entrego un vaso. Ella me obedece. La puerta golpeada.
- Adelante –digo en automático sin despegar la mirada de Krugen. Entra Midori.
- Krugen debe acompañarme- dice Midori, su voz suena profunda, con formalismo. Algo dentro de mí siente peligro.
- ¿Ha sucedido algo sensei?- pregunto duramente.
- Fujino eso no es de su incumbencia- responde la pelirroja.
- Les acompañare – dijo levantándome.
- No será posible- responde la sensei.
- Mire usted ni nadie me impedirá que valla porque…- digo molesta levantando el tono de voz.
- Fujino~sensei – dice la voz tenue de Natsuki, me giro mirándole. – no deseo que se meta en problema por mi culpa. Lo mejor es que espere. Yo volveré
- Krugen~san – respondo. Miro a Midori, molesta – espérale afuera.
- Ash, deberías de dejar de ser molesta Fujino- se queja Midori.
- Natsuki, déjame ayudarte ¿sí? No deseo que te hagan daño
- No es eso- dice bajando la mirada. Tomo su barbilla entre mi pulgar e índice, le levanto con suavidad.
- Está bien esperare, pero cuando vuelvas quiero saber que sucedía – dije con ternura. Esos orbes -eran tan frágiles.
- Está bien Fujino- dice marchándose.
-Creo que tendré que ir a hablar con la directora, o Hakura – digo saliendo del lugar.
PARTE 2
- es porque es sarna esa chica- dice Natsuki molesta. La discusión ya lleva acaloradamente una hora.
- sorna quisiste decir- dice molesta Shizuru.
- no, sarna. Sarnosa, tiene esa propiedad en mi vida y por ello- dijo apretando los puños Natsuki. - por ello me molesta tanto
- no entiendo- dijo resignada Shizuru mirándole. Natsuki suspiro cansada, su mente estaba agotada luego de un día tan largo.
- La sarna, es una enfermedad Shizuru- dijo. La atención de la castaña se centró en la joven que caminaba entre los extremos del salón.
- Se da comúnmente en animales: perros, gatos, caballos, etc. Primero empieza con una molestia: picazón, irritación, enrojecimiento. Luego comienza a desesperar cada vez más, avanzando desde la superficie. Así va primero enrojeciendo, luego lastimándose, el animal pierde el pelo de la zona, sangra.
- Y así sigue- dice mirándole fijo – si no se cura, puede causar graves heridas porque puede ir comiendo la carne del animal. Hasta bueno, que deje de resistirlo.
- Pero eso se cura ¿no?- dice Shizuru.
- La verdad es que existen diversos métodos para curarle, pero generalmente a los animales que le da, son por falta de cuidado. Lo que si es que lleva un tiempo considerable hasta que se cura al animal por completo y debe tener un cuidado continúo. Así no vuelva- dice firme.
- Sé que mi pregunta es algo tonta, pero ¿qué tiene que ver Tomoe en ello?- pregunta. La mirada de Natsuki se fija en la salida. Traga de manera audible.
- Tomoe es mi sarna, primero comenzó con burlas, con insultos, molestándome, causándome irritación. Luego siguió con mi piel, golpeándome de las mil maneras. Hizo un trabajo invasivo en mí, hasta llegar a lo más profundo- dice con enojo. Los puños vuelven a cerrarse y Fujino siente miedo de preguntar.
- Eso ya lo sé, pero creo que ya hemos hablado de ello- contesta. Sin saber bien que decir.
- Lo sé- responde la voz de Natsuki profunda desde lo hondo de su garganta. - pero lo que no sabes, es que ya derrumbo lo último que tenía.
- ¿de qué hablas?
- Le di su merecido a Tomoe, le di su merecido- dice sin mirarme.
- Natsuki, ¿cómo? ¿cuándo? - dice Shizuru alterándose. Sentía una especie de miedo. - ¿dónde es tomoe?
- Iré a verle- dice Shizuru. Emprendiendo mi salida. Pero su voz me detiene.
- Está en el hospital- contesta Krugen. Su voz es pesada y profunda –
- casi le mato- confiesa la voz de Natsuki. Quebrándose, cae de rodillas tomándose el rostro. El sonido de su llanto cubre el lugar. Shizuru queda estática ante las palabras. Siente una pequeña lucha entre el cariño una vez tenido por su pupila y la impotencia al dolor de Natsuki acumulado. Toma el brazo de Natsuki levantandole.
- Krugen~san no deberia culparse. Ella misma le llevo a esa situacion- dice mientras sacude suavemente. Esperando que entre en si.
- Pero acabo de perder todo. Fujino~sensei entiende que jamas llegare a la universidad, me correran de aquí. Decepcione a mis padres- llora incansablemente. El recuerdo de que solo tiene 15 años asalta la mente de Shizuru. Le envuelve en un abrazo protector.
- No Krugen~san. No le van a correr y yo me encargare personalmente de ello- dice Shizuru mientras le seca las lágrimas con sus pulgares. Los jades de Natsuki le miran temerosos, la fragilidad de su cuerpo envuelve el corazón de Shizuru. Juntan las frentes.
- Voy a hacer que te quedes, te tuteare y te aseguro Natsuki que hare que llegues a esa universidad- dice convencida.
PARTE 2
- Necesito un informe de los daños a Natsuki- dice de manera avasallante Shizuru.
- A qué se debe este atropello- contesta.
- Hazme un informe donde digas hasta cada rasguño que le han causado. Hasta lo mismo psicológico quiero que lo bosquejen- dice molesta. Los rubís destilan fuego.
- ¿pero qué...?
- Intentan expulsar a Natsuki y no pienso permitirlo. Haz lo que te pido- dice molesta.
- ¿Sabes que esto es comprometerme?
- Sé que tú me metiste en el lio de proteger a esa chica y ahora no me dejaras sola- dice aporreando el escritorio. Las miradas se enfrentan.
- Que bien ahora has encontrado interés luego de 4 meses- ataca.
- ¿VAS A HACER LOS INFORMES? ¿O NO?- Grita.
- Lo hare, pero solo por esa chica- responde. Fujino se marcha.
- Porque no
- ¿Ayude?- dice Shizuru realizando los preparativos para el té- hubiera sido complicado
- Explícate
- Mi padre- responde en tono solemne- él y señor Marguerite tienen demasiados convenios en común. Mi intervención directa hubiera desencadenado intricados a mi familia- explica
- Ya veo, pero si es que tú no interviniste directamente quien presento los papeles y realizo la defensa.
- Pues siempre hay personas que dejan pequeños clavos sueltos por allí- dice tranquilamente.
- Puedes ser más explícita siento que me estoy alterando- dice Youko, cansada de prestar a las preguntas.
- La misma persona que pronunció el primer juicio en Natsuki fue la misma que debió defenderle- dice tranquilamente.
- Pero como le defendería Tomoe- dice Youko. Shizuru niega con la cabeza. -¿hablas de Midori? ¿Pero cómo conseguiste qué?
- Es fácil, todos tenemos secretos, justo yo sabía algunos de ella- dice. Youko siente escalofríos recorren su espalda. Ella sabe ese secreto.
- Debería ser más discretas – dice dejando en el escritorio una foto comprometedora de un intercambio de labios.
- Fujino- dice incrédula la doctora.
- Me retiro ha sido un placer hablar con Ud. Youko~sensei. Si necesito algo vendré a visitarle- dice marchándose.
- Mierda, nos tiene en sus manos- dice derrotada la doctora. Esto explica tanto.
Próximamente:
-Natsuki no entiendo que te pasa- dijo Mai, viendo el destrozo emocional que era su amiga.
-Mai estoy fregada- dijo molesta aporreando sus libros. El estante cayo causando mayor desorden en la habitación
-¿Por qué dice eso?- digo en tono maternal.
-Creo que me enamore Mai- confeso. Con voz tenue, abandonándose al llanto.
Dinamox: gracias por tu comentario je bueno creo que no fue tan asi. Que te parecio?
Oliwis7u7: Muchas gracias, me alegra que te guste, yo disfruto mucho haciendolo y es lindo que uds tambien puedan disfrutar.
Osiris Valenski: si los casos de bulliyng son horribles en especial cuando son chicos. Por eso me parecio lindo dar mi mirada a ello. Viste hay tres partes del acoso, el que acosa, el que sufre, y el que se deja que ocurra. Que bueno que hayas encontrado solucion.
pd tambien tengo hambre jeje
Calimochita: je gracias por seguirme ojala te gusten los proximos capitulos.
Chat´de´lune: gracias por tu comentario. je me diste una idea, espero que encuentres tu respuesta en el texto. He intentado mejorar en la edicion, pero puede ser que tenga fallas, prestare mas atencion gracias por el consejo.
Licborrego:gracias baby espero que te haya gustado. beso y abrazo corazon
Sin mas eso es lo de hoy, espero que les haya agradado y que lo hayan disfrutado. Dejenme sus comentarios de que le parecio, saludos y besos. Tengan un bello dia
