Hola hermosuras, perdón por la tardanza, les dejo un nuevo capítulo esperando que les guste y se diviertan, gracias por los comentarios, disfruten el capítulo.
Familia
Decir que Steve estaba muriendo de miedo no era una exageración, sus suegros estaban por bajar del avión y no sabía que tan bien le iría, sí que habló con el padre de Danny una que otra ocasión, y cuando surgió el problema entre sus padres apoyó a los Williams, pero su suegro no tendría piedad en este caso, de todos sus hijos, Danny era el único Omega, fue protegido por todos y cuando se enteraron del embarazo el padre de su novio se limitó a mandar un texto con una sola palabra "Felicidades". Steve estaba aterrado.
─No te va a matar, tranquilo─ decía un Danny más que divertido por el sufrimiento de su Alpha, le hacía gracia ver esa arruga en su frente que anunciaba cuán preocupado se hallaba.
El vientre del Omega ya era visible, una hermosa curva de dibujaba en su cuerpo anunciando la vida que se formaba en él. Sus padres estarían contentos de verlo en camino de formar una familia, claro que no estaban casados y que Danny esperara un bebé era prácticamente un acto de irresponsabilidad, también se sumaba que Steve fue un bruto cuando se enteró del embarazo, pero ahora las cosas estaban mejor, el Alpha cuidaba de su familia a cada momento, eran pareja oficialmente -con una espectacular declaración- y Steve estaría más que dispuesto a casarse con Danny.
─Danny, ¿Tu madre nos apoyará?
─Steve, escucha, no te va a pasar nada malo, sí, mi padre quizás quiera arrancarte la cabeza, y quizás te amenace, pero no dejará a su nieto sin papá, tranquilo.
─No puedo estar tranquilo Danny, a tu padre no puedo gruñirle, no puedo tratarlo con recelo... ¡Y no sé si pueda controlarme!─ dijo el Alpha frustrado y antes de que su novio pudiera agregar algo más, los padres de Danny aparecieron con todo y maletas.
El rubio corrió a abrazarlos y Steve se obligó a ir tras él, aunque hubiese deseado que la tierra se lo tragara, desde la distancia podía ver la mirada feroz del padre de Danny, su aspecto era aterrador y ver que su hijo llevaba la marca de Steve solo hizo que la cosa se pusiera peor.
─Señores Williams─ dijo lo más educado que pudo, si no tuviese tan buen autocontrol estaría temblando de miedo, su suegro se veía aterrador. ¿Cómo es que Danny se casó con Rachel teniendo un padre como ese?
─McGarrett─ el Alpha ofreció un apretón de manos al novio de su hijo y Steve respondió, solo porque era físicamente imposible en aquel contacto no saltaron chispas, de lo contrario un incendio se hubiese iniciado en pleno aeropuerto.
─Se llama Steve─ Danny veía a ambos Alphas resignado a que la relación fuese tensa.
─Sé cómo se llama Danny, pero no lo voy a tratar bien solo porque es tu novio, es más, nos debe algunas explicaciones.
─Papá, nos acostamos, tuvimos sexo y vamos a tener un bebé ¡Eso es todo!─ el rubio elevó la voz intentando no volverse loco, las hormonas lo tenían en un carrusel de emociones, tenía una manada sobre protectora y ahora su padre se ponía a pelear con su Alpha. Definitivamente algo muy malo hizo en su vida pasada para tremendo castigo.
─Daniel, no digas esas cosas─ un regaño proveniente de su madre le hizo rodar los ojos incrédulo.
─Mamá, sé cómo se hacen los bebés, ¿ves? Aquí hay uno─ Danny señaló su abultado vientre y Steve no pudo evitar sonreír orgulloso de cuán grande se ponía su hijo, ver a su rubio con esa hermosa curva le ponía feliz, sus dos razones más que hermosas para vivir. ─Ahora las maletas y al auto, y si alguno se pone a gruñir se va caminando ¿entendido?─ Steve actuó rápido y le robó un beso a su Omega buscando relajarlo, sí, solo alguien tan idiota como Steve besaría a Danny frente a su padre que desea su cabeza acompañada con una buena salsa para cenar.
─Entendido─ una sonrisa enamorada se escapó de los labios de Steve y Danny ahogó el impulso de volver a besarlo.
─Las maletas animal─ lo apuró con el rostro dejando ver un ligero sonrojo.
─A sus órdenes mi señor─ Steve dibujó una reverencia exagerada y tomando el equipaje de sus suegros se dirigió al auto. Danny lo observó alejarse y dio un suspiro, definitivamente amaba a ese idiota.
Su padre los observó complacido, notaba la devoción del Alpha hacia su hijo, desde que Danny habló sobre Steve a su familia, el Alpha supo que su hijo por fin se topó con el amor, no era una locura de juventud como su matrimonio con Rachel, jamás vio a su hijo tan encantado con una persona y pudo reconocerse en esos sentimientos, él sintió lo mismo cuando conoció a su esposa, su amada Omega. Pero eso no le pondría las cosas fáciles a Steve, no hicieron las cosas como se debían y si el Alpha quería redimirse debería demostrar que era digno del amor de su hijo.
─¿Cómo te has sentido? ¿Ya no tienes más nauseas?─ escuchó a su esposa hablar con Danny a tiempo que ella tiraba de su camiseta para que caminara.
─Desaparecieron la semana pasada, pero con este bebé no sé qué creer, se parece demasiado a su papá─ rió Danny posando una caricia en su vientre.
─¿Y cómo van las cosas? ¿Ya dejó de ser un bruto?
─Mamá, el día que Steve no sea un bruto sabré que no es el verdadero Steve McGarrett─ ambos Omegas se soltaron a reír ─Pero te puedo asegurar que es el mejor, nos cuida, nos protege y tiene a toda la policía de Hawaii alerta.
─Hijo─ llamó su padre pasando un brazo por los hombros de su pequeño hijo ─¿Eres feliz con él?
─Es un idiota, pero es mío y soy muy, pero que muy feliz con él─ aseguró el rubio con una hermosa sonrisa.
─No se lo pondré fácil, ustedes hicieron todo al revés Danny… no puedo dejarlo pasar…
─Estoy de acuerdo en que lo hagas sufrir, por favor, hazlo─ pidió su hijo con una enorme sonrisa que hizo reír al Alpha, su pequeño no cambiaría nunca.
Steve esperaba en el auto para cuando salieron, se apuró a abrirle la puerta del copiloto a Danny y el rubio suspiró, en secreto le encantaba que Steve tuviera ciertos detalles, era como tener a un caballero en el cuerpo de una bestia salvaje. Sus suegros subieron al auto y condujo bajo la mirada atenta de Danny, debía ir despacio, o bueno, no tan rápido como acostumbraba, estaba vez no iban tras un criminal y tampoco estaba deseando llegar a casa para sacarle la ropa a Danny y servírselo de postre, en realidad sí que quería hacer eso, pero con sus suegros allí estaba dispuesto a sacrificarse una semana de intensa agonía, después podría hacérselo a Danny tanto como quisiera.
─No─ la voz de su rubio lo sacó de esos planes para reponer el tiempo perdido. ─Lo que estés pensado Animal, es un no.
─Pero si no he dicho nada, lo prometo─ Steve se echó a reír, Danny tenía súper poderes.
─Todo es un no, a menos que quieras pasar por esa heladería del centro y comprarme un helado de chocolate.
─Vamos por el helado ¿otra cosa que quieras o que desee mi Monito?─ habló dulce el Alpha y pudo escuchar un suspiro proveniente de su suegra.
─Un coco, quiero un coco.
─Te daré todos los de la isla si te hace feliz.
─Seré feliz con un helado y un coco.
Steve apresuró la marcha rumbo a la heladería, su novio era de antojos convencionales, y si no, al menos tenía antojos que se hallaban en Hawaii, lo raro sería que pidiera algo como un huevo de avestruz. Pero su Danny quería cocos, piñas, helados, pasteles y camarones, claro que los pedía a media noche pero Steve se equipó con todo lo necesario para atender sus demandas.
Su incursión en la heladería fue toda una historia, a Danny se le antojaron tres sabores diferentes, pero como solo podía tener uno, hizo que sus padres compraran los otros dos y cuando quería comerlos les quitaba de su helado, a Steve le causaba gracia esa actitud infantil del rubio, el embarazo lo hacía tierno de cierta forma. Tras la heladería no tardaron mucho en llegar a casa, sus suegros se instalaron y Danny decidió descansar, se sentía hinchado, no quería saber cómo sería a los ocho meses, simplemente espantoso.
Kono y Adam llegaron a la casa de Steve cuando el ambiente estaba más que tenso, los gruñidos de dos Alphas retumbaban en las paredes, Danny y su madre estaban en la playa conversando y Steve y su suegro se quedaron dentro, la cosa iba bien, veían un partido de futbol americano en santa paz hasta que amonestaron a un jugador, para Steve fue una amonestación justa, para el padre de Danny era lo contrario, así que de una discusión saludable escaló hasta llegar a dos Alphas gruñéndose a punto de sacarse los ojos. Kono estaba por intervenir, sin embargo Danny apareció seguido de su madre y cada uno tomó a su respectivo Alpha de la oreja y de un tirón los apartaron.
─¡¿Qué demonios les pasa?!─ gritó un furioso Danny secundado por su madre. ─Steve, deja de portarte como un idiota y papá, no le gruñas a mi Alpha. Si se vuelven a pelear duermen fuera ¿entendido?
Los dos Alphas bajaron la cabeza avergonzados y Kono se echó a reír pasando de ellos y yendo junto a Adam a tomar una bebida fría junto a Danny y su madre, aprovechando el tiempo para discutir cosas del trabajo y ponerlos al día del embarazo. Steve y su suegro parecían dos niños enfurruñados, pero no volvieron a pelearse en toda la tarde, aunque Kono también les advirtió que si se atrevían a molestar ella misma los tomaría del cuello y no los soltaría, para Steve esa amenaza le resultaba peor que pasar la noche afuera. Así que resignado aceptó portarse bien.
Esa noche se fueron a dormir sin más altercados, o bueno, sin altercados serios, pues en la cena el padre de Danny sacó el tema de no hacer las cosas de forma correcta y Steve en un acto impulsivo quiso responderle una barbaridad, pero Danny fue más rápido y detuvo una pelea en potencia con un "O se callan o los saco". Aquel fue un día agotador para el Omega, no solo le dolían los pies, sino que todo el estrés causado por su padre y Steve lo tenían muerto, estaba pensando que en la siguiente ocasión que decidieran gruñirse él mismo apostaría sobre quién atacaría primero. Por suerte Mary se pasaría por casa al día siguiente para ayudarlo con el circo en que se convirtió su casa, ella era su salvación en cuanto a McGarrett se refería, controlaba a su hermano y a su madre, todo un alivio no tener a Doris cerca.
─Lo siento Danny, no quería pelearme con tu padre─ un Steve arrepentido se colaba en la cama susurrando disculpas.
─No quiero hablar Steve─ Danny estaba agotado, lo último que necesitaba era discutir.
─Entonces deja que yo hable y ustedes descansen─ suspiró dejando un beso en el vientre de Danny, el rubio asintió dejando que el Alpha lo acariciara, mentiría si dijese que esas atenciones no le encantaban. ─Lo siento, me porté mal, enojé al abuelo, a mamá y a la tía Kono… Monito, tienes un papá muy idiota, pero mañana me disculparé con todos, no quiero que tu mamá sufra por mi culpa, dejaré de ser un tonto para que ustedes estén bien.─ Prometía Steve y Danny dio un suspiro, no podía enojarse con ese idiota, aunque le gruñera a su padre.
─Venga, a dormir animal─ dijo Danny en un suspiro y el Alpha besó el vientre de su Omega antes de acomodarse entre las mantas y abrazar a su amado Danny, aportando un poco de su aroma para que se relajara.
La noche transcurrió tranquila y fue en el desayuno que la conversación incómoda por fin floreció, entre el jugo y media tostada la pregunta del padre del Omega se coló y casi le causa un infarto a la pareja ─¿Entonces cuándo se van a casar?─ Danny se puso pálido y Steve sintió que el mundo se le venía encima, no es que no quisieran hacerlo, pero apenas tenían unos días de haber formalizado algo ─Porque si van a tener ya un bebé, significa que han pasado por un noviazgo largo donde se dieron cuenta que pueden con esto, además. Danny, ya vi que este hombre te marcó, sería una irresponsabilidad de su parte no casarse contigo.
Una tras otra, las palabras del Alpha pegaban en la pareja, porque nada en ellos era convencional, sí que se conocían, pero su relación empezó después de enterarse de que tendrían un bebé, se fueron a vivir juntos sin establecer el carácter de relación y de noviazgo no tenían ni una semana, eso sin contar que se acostaron alcoholizados y posiblemente drogados, Steve tenía novia y Danny solía darse uno que otro revolcón de una noche. Había que sumar al asunto cómo se comportó Steve cuando se enteró que Danny esperaba un bebé, pues creía que era de otro hombre… en fin, era una pregunta difícil de responder.
El silencio en el comedor se hizo presente, Danny estaba por hacer cortocircuito, era todo lo que podía soportar, suficiente para sí mismo, en retrospectiva invitar a sus padres a pasar unos días con ellos fue una terrible idea, no quería ser cuestionado por la forma en que se dieron las cosas entre Steve y él, así solían ser ellos, siempre fueron así, y era casi lógico que en medio de toda esa disfuncionalidad ellos funcionasen bien.
─Señor Williams─ Steve fue el primero en hablar haciendo que Danny soltara un suspiro de alivio ─No hicimos las cosas como usted dice, quizás hicimos todo al revés, pero créame cuando le digo que desde que nos conocimos, Danny y yo hemos tenido una relación tan sólida que ha sido prácticamente un matrimonio, nos cuidamos, pasamos tiempo juntos… y mi lugar es a su lado y el lugar de Danny es conmigo, estaremos juntos para enfrentar lo que venga.
Otra vez silencio, las palabras del Alpha impactaron en su suegro, aunque no sabía si para bien o estaba por quitarle la cabeza, para Steve no había nada malo en cómo sucedieron las cosas, defendería su relación con Danny, lo aprobase su suegro o no, él nunca se alejaría de Danny y de su bebé.
─Pero no han respondido a mi pregunta ¿se van a casar o no?
─No le des ideas a este animal─ Danny habló más relajado al escuchar a su padre.
─Danny, sabes que te vengo hablando de casarnos desde hace tiempo.
─Ajá pero tienes que superarte Steve, el helicóptero fue genial pero para el matrimonio tienes que hacer explotar un volcán o hacer que un oso conozca la playa, ese tipo de cosas.
─No me retes Danny, sabes que si quieres un oso, te daré un oso aunque tenga que ir al continente para traerlo. ─Los padres de Danny observaron la escena divertidos, ese par les recordaban a ellos en sus años de juventud.
─Claro que tienes que ir al continente, ¡aquí no hay osos idiota!─ Danny gritó y de pronto un mareo lo atacó, se sujetó de la mesa y Steve lo sostuvo tan rápido como pudo.
─¿Qué pasa? ¿Qué tienes?─ decían sus padres y Danny se limitó a reír cuando el mareo se le pasó.
─No es nada─ habló entre risas ─No saben lo que es tener un bebé con este troglodita, tendré todos los malestares hasta los nueve meses…
─Lo siento… si pudiera hacer algo para hacerte sentir mejor
─Quiero un oso, en la playa, con traje de baño bebiendo de un coco, eso quiero─ dijo Danny y Steve asintió, tal vez el Danny que pedía cosas sencillas había evolucionado a uno que quería cosas diferentes.
─Lo tendrás, lo prometo.
─Steve─ llamó el padre de Danny al verlos hablar de los caprichos de su hijo ─Danny te va a torturar los meses que siguen del embarazo y los siguientes… no sabes lo que te espera, creo que es suficiente castigo─ se burló el hombre. ─No sabes lo que es tener a un Williams como pareja.
─Créame señor, lo sé─ suspiró Steve resignado.
─¡No somos tan horribles!─ gritaron Danny y su madre, definitivamente a Steve le esperaban meses muy largos.
Los Alphas se echaron a reír divertidos por las miradas molestas de sus parejas, así fue como Steve se ganó a su suegro, ahora podrían avanzar y ser una familia, justo como Danny quería.
─¡Malas noticias!─ gritó Mary entrando a donde ellos se hallaban. ─Doris va a regresar a Hawaii─ Tan pronto como ella dijo eso Danny sintió que el mundo se le venía encima, de todas las tragedias posibles, que su suegra volviera era algo que no quería enfrentar.
