Hola amigas!!.... veo que les gustó este fic, es mi favorito de todos los que hago, es mi consentido y mi bebé…. Espero que lo traten bien. Por favor déjenme reviews así reconfortan mi musa y me incitan a seguir escribiendo. Por ultimo perdón por la tardanza para subir el capi, es que tengo otros dos que trato de mantener al día y me lleva tiempo, besos y saludos!

Capitulo 3: Lo inevitable

Edward

Buscábamos entre la gente encontrar los rostros mas esperados, Bella en mis brazos miraba expectante la puerta de abordaje de pasajeros del aeropuerto… esperaba con muchas ansias ver a su abuela y su tía. Aún con ocho años le gustaba que yo la llevara cargada en mis brazos y no encontraba nada extraño en eso, la divertía y la hacía sentir protegida. Mientras la gente iba saliendo del avión mi niña no dejaba de dar pequeños saltitos de emoción en mi abrazo por la expectativa de verlas,

_Papi!... creo que ahí viene!..._ me dijo haciendo un esfuerzo de zafarse de mis brazos, en un momento no me sentí seguro con respecto a eso, pero luego cuando vi la enorme sonrisa de Alice apareciendo por la puerta de abordaje con Esme a su lado buscándonos con la mirada sentí que una ola de paz y tranquilidad me abordaba,

_Abuelita!..._ gritó mi niña aún entre mis brazos, entonces la dejé en el suelo y salió corriendo hacia Esme que la recibió con los brazos abiertos inclinada para estar a la altura de Bella, yo me dirigí a su encuentro, feliz por verlas así de contentas.

_Bonita!... ven aquí pequeña…_ Alice alzaba sus brazos a mi niña que aún rodeaba el cuello de mi madre que pronto se soltó para caer en los brazos de mi hermana, cuando al fin se abrazaban felices Alice comenzó a dar vueltas en el lugar haciendo reír a Bella. Yo corrí hacia mi madre y le di un fuerte abrazo…

_Gracias por venir… ya las extrañábamos mucho._ le dije a mi madre que parecía sollozar suavemente.

_Nosotros también… no sabes las ganas que teníamos de verlos!_ mi madre sonriente se volteó para ver a una Alice feliz entregándole un dulce a mi niña…

_Gracias tía!...¡Papi vamos a casa!... _me dijo demandante con una sonrisa _ ¡le quiero mostrar mi muñeca nueva a la tía Alice!_

_Ok señorita…_ le dije poniéndome en cuclillas para estar a su altura._ voy a ayudar a la tía a buscar el equipaje y nos vamos ¿si?_ Ella asintió y me dirigí a mi madre…

_Cuídala… _ le dije con tono suplicante y ella aferro la pequeña mano de mi niña entre la suya.

"Confía en mi cariño" me dijo en su mente. Asentí y luego de guiñarle un ojo a Bella me dirigí con Alice en busca del equipaje.

Sentí que mi hermana me observaba mientras esperábamos por el equipaje,

_No estas tranquilo ¿no?_ realmente extrañaba la curiosidad de mi hermana,

_No… ¿saben algo de James?..._ pregunté sin contener mi preocupación…

_La ultima vez solo supimos que andaba con un aquelarre en México… se estableció allí un tiempo y no volvimos a saber de él. Carlisle habla con sus contactos con frecuencia y lo mantendrán al tanto si cambia de ubicación, no tienes por qué preocuparte…_

_No, no puedo dejar de preocuparme._ mi voz sonaba gruesa y destilaba odio _temo que vuelva a aparecer en cuanto nos descuidemos, temo que capte el aroma de Bella y comience de nuevo… es tan fuerte y exquisito que a duras penas puedo controlarme yo, a él no le importará nada, si capta su efluvio la rastreará y la encontrará… entonces la matará._ apenas pude pronunciar las ultimas palabras. Sentí la mirada de mi hermana pero no pude mirarla, temía que de un momento a otro tuviera alguna horrible visión que involucrara a Bella. Agaché la cabeza y ella puso su pequeña en mi hombro,

_Edward… si él hubiese empezado con el rastreo para dar con Bella yo ya lo sabría. Créeme que he estado mirando el futuro de tu hija todos los días que lleva de su vida James no está en ella._ las palabras de mi hermana eran sinceras, lo podía ver en su mente. Sin embargo algo me decía que no debía descuidarme, que no debía confiarme siempre en las visiones de mi hermana, sus visiones eran subjetivas y podían cambiar.

_Aún así… no sabemos sus intenciones. Tal vez… quiere despistarnos y está esperando el momento preciso para atacar, yo no… puedo dejar…_ ya no sabía qué pensar, ya no sabía qué decir, lo único que podía hacer era defender con uñas y dientes lo mejor posible a mi tesoro más preciado… mi hija.

_Edward… debemos hablar tú y yo._ la voz de mi hermana sonaba exigente_ Los extrañamos mucho… deberías darle una oportunidad a Bella de crecer junto al resto de la familia… nosotros…_

_¡No!... Alice no insistas, no pondré a Bella en peligro…_ le corté sin querer escuchar,

_Pero Edward… _ insistía Alice_ nosotros, entre todos podemos protegerla mejor que tu solo huyendo por todo el mundo…no es justo que ella…_

_¡No!... si nos instalamos en un lugar tú bien sabes que es más posible que nos encuentre, no puedo ponerla en peligro de ese modo, tal vez para ti no signifique mucho…_ le dije mirándola fijamente conciente de la furia que destilaban mis ojos _ …pero para mí Alice, Bella es mi mundo, y si la pierdo… no podré perdonármelo, no lo soportaré._ no me había dado cuenta que mis puños se apretaban al costado de mi cuerpo que estaba rígido y en estado de tensión máxima.

_Está bien Edward…_ mi hermana me calmó pasando una mano por mi hombro reconfortándome, _cálmate… Bella te necesita tranquilo._ traté de calmarme y me embargué en la tarea de buscar el equipaje para distraer mi tensión.

Una vez que teníamos el equipaje con nosotros nos dirigimos a donde habíamos dejado a mi madre con mi niña, suspiré tranquilo cuando las vi a ambas de la mano viniendo a nuestro encuentro, "eres exasperante cuando te pones sobre protector hermanito" la vocecita chillona de mi hermana sonaba en mi mente.

_No sabes cuanto hermanita…_ le seguí el juego sonriendo.

_Pequeña!… toda esta maleta son… ¿adivina qué?..._ le decía mi pequeña hermana a mi niña alzando una de las maletas que llevaba.

Bella la miró sorprendida mientras se paraba en seco, una sonrisa de esas que indicaban que estaba feliz se extendía en su pequeña carita y en sus pensamientos se cruzaban imágenes de osos de peluche, muñecas, libros y juegos de todas clases, me reí ante su idea de que mi hermana pudiera llevar en esa maleta pelotas de futbol americano y béisbol que Emmett le mandaba cada vez que alguien nos visitaba.

_¡¿Regalos?!..._ gritó con alegría e incredulidad, mi hermana asentía sonriente a mi lado. Bella se soltó de mi madre que miraba la escena divertida a su lado y corrió para abrazar a Alice, ésta la alzó con un brazo mientras que con el otro llevaba la maleta. Mi niña, observadora como siempre, no se le escapó este detalle.

_¡Tía!... si que eres fuerte…igual que mi papi_ nos miraba a ambos sorprendida mientras Alice dejaba soltar una carcajada. "le haz dejado ver nuestras habilidades hermanito" me decía Alice en sus pensamientos.

_Solo es muy observadora…_ le dije en un susurro a sabiendas de que me escucharía.

Nos dirigimos a casa en mi Volvo luego de acomodar las maletas, Bella estaba dormida en el asiento trasero en el regazo de Esme, esta le acariciaba el cabello con la mirada tierna clavada en el rostro de mi niña, "Es tan hermosa Edward… estas haciendo un buen trabajo hijo, enseñándole, educándola… es sencillamente sorprendente." Vi a mi madre sonriéndome en el espejo retrovisor,

_Gracias… _ dije en un susurro. Mi hermana que viajaba en el asiento de acompañante volteó para mirarnos con curiosidad. No dijo nada, pero por la mirada de mi madre entendió nuestra "conversación", solo sonrió.

_Edward… ¿nunca pensaste en inscribirla en algún instituto?, digo… sé que le enseñas bien… pero ella tal vez necesita conocer niños de su edad…hacerse de amigos_ sabía lo mucho que mi hermana se había contenido para hacer esta pregunta y sabía también la cantidad de veces que yo mismo me la había hecho.

_Créeme… Bella está bien, ella tiene amiguitos… al menos mientras estemos aquí, tiene la capacidad de ganarse el corazón de todos, _ dije tratando de convencerme a mi mismo.

_Sabes a lo que me refiero Edward… algún día te lo va a exigir…_

_¿A caso lo haz visto?... ¿Bella me exigirá que le de una verdadera vida?..._ dije rayando la exasperación.

_No… no lo he visto, es solo sentido común. Piénsalo…_

La conversación con mi hermana terminó cuando estacioné en la entrada de casa, Esme acostó a mi niña en su cama, le puso su pijama y la cobijó tiernamente. Volvía a estar segura otra vez en el calor de su hogar… junto a quienes la amaban y la defendían al punto de dar la vida por ella.

Diario de Bella

Querido diario:

Estoy tan feliz!… mi tía y mi abuelita están conmigo, vinieron a visitarnos.

Llegaron hace unos días y se quedarán con nosotros unas semanas más, mi papi está re feliz… lo veo re contento por tener a mi tía y a mi abuelita con nosotros, dice que la próxima vez iremos nosotros a visitarlos a ellos.

Mi tía me trajo un montón de cosas lindas, una maleta entera con regalos para mí. Mi abuelito Carlisle me mandó tres libros que ya tengo ganas de comenzar a leer, se llaman "Alice, al otro lado del espejo", mi tía dice que nos es un libro sobre su vida pero que la protagonista es también una niña muy alegre y que le gusta meterse en líos, "El principito"… mi papi dice que es sobre un niño que le gusta tener mucho amigos y el libro que me gustó más porque me recuerda a él es "El príncipe valiente", porque sí… mi papi es mi hermosos príncipe valiente .

Mi tío Emmett y tía Rose también mandaron regalos, un pelota de béisbol y un pequeño bate para mi y un bate para mi papá, que se reía ante la ocurrencia de mi tío de regalarme cosas de varones, a mi me gusta mucho jugar al béisbol con mi papi… a veces jugamos junto a Seth y Leah y nos divertimos mucho y la pasmos bien. En cambio tía Rose me mandó tres pares de lindos zapatos y un par aún más lindo de zapatillas deportivas ella sabe que me incomoda un poco los zapatos de niñas, sin embargo me gusta recibirlos porque los uso cuando papi me lleva a algún lugar bonito a comer, o a un museo, o al teatro, o de visita al doctor… cuando es así quiero verme tan bonita como lo es siempre él.

Mi tío Jassper me mandó mucha música, mi papi está encantado con eso y dice que Jassper si sabe hacer regalos, puso uno de los cd en el equipo musical y sonaba bonito, era una música suave y de piano como la que toca mi papi, él dice que se llama Música clásica… pero yo le digo que es música de ángeles, así me los imagino… tocando esta hermosa música como lo hace mi papi.

Mi tía Alice es un caso aparte… ella trajo para mi un montón de ropa nueva, es muy linda pero todo muy rosado… en realidad ese no es mi color favorito pero ella dice que debo aprender a vestirme como niña y no como un niño, mi papi me compra la ropa que a mí me gusta y de mi colores favoritos, el marrón, el verde y el color topacio. Él dice que suelo vestirme con los colores de la naturaleza, y puede ser cierto… pero siempre le digo me gusta vestirme de color topacio para estar a tono con sus hermosos ojos. Se ríe y me llama "mi tonta Bella", siempre dice que veo el mundo con otros ojos… que pienso distinto a los demás y que por eso soy una persona única, me gusta que mi papi me diga eso ya que me hace sentir una persona especial.

Mi abuelita me regaló algo muy lindo y especial, un álbum de fotos. Pero no son fotos cualquiera, estas fotos retratan momentos desde que nací hasta mi edad actual, a veces solita y otras veces con mi familia y junto a mi papi. Junto a ellas hay toda clase de frases y poemas que mi abuelita escribió para mí… me gusta una en especial que mi tía Rose sacó hace un tiempo, cuando yo tenía 5 años. En esa fotografía mi papi me tenía entre sus brazos en mi habitación, yo dormía y él me miraba… pero lo hacía con una mirada que nunca había visto, era ternura y amor a la vez, paz y miedo juntos… era como si su vida dependiera de la mía. Las palabras que mi abuelita escribió junto al dibujo de un piano a un lado de la fotografía decían:

Creces vida mía… tan hermosa y tan pura,

Sueñas… hermosa criatura, hablas y dices que me amas…

No dejes de hacerlo dueña de mi vida…

Tan frágil es tu alma… y tan fuerte es la mía…

Lo que el tiempo nos depara

Ni Dios aún lo sabe, esperaremos ese día…

En que nuestras almas anden juntas…

Hasta el final de los días.

Cuando le mostré a mi papi el álbum de fotografías que la abuelita me había regalado, se emocionó mucho… aunque no lloró, nunca llora. Me dijo que lejos, era el mejor regalo que había recibido y que lo cuidara mucho porque mi abuelita lo había hecho con amor. Mientras ojeaba encontró esa fotografía y leyó las palabras que la acompañaba, miró a mi abuelita y esta con sus ojitos llenos de amor dijo,

_Si Edward… tú lo sabes._ yo no entendía nada, ellos se miraban sin decir palabras. Yo que estaba entre ellos miraba a mi papi y su cara era de desconcierto mezclado con dolor, yo no quería verlo así. A veces cuando me despertaba de noche e iba a su habitación lo encontraba sentado en la cama con una expresión de tristeza en su cara, me subía a su regazo y con mis dedos acariciaba su entrecejo y sus preciosos ojos, pronto lo hacía sonreír y me abrazaba.

Esta vez hice lo mismo, me senté en el sofá junto a él y con mis dedos recorrí su rostro… sus ojos, las comisuras de sus labios y su frente… esta vez no sonrió, ni me abrazó. Me tomó con sus manos fuertes y me sentó en su lugar, salió de casa azotando la puerta y yo me asusté… mi abuelita Esme me tomó entre sus brazos y me acunó mientras mis lágrimas corrían por mis mejillas.

_Ya entenderá… no te asustes mi niña, tu papi tiene miedo… ya entenderá._ decía mi abuelita mientas me acunaba en su pecho. No supe en que momento me quedé dormida, pero no tuve lindos sueños…. Y lo que más extrañé fue oír su vos cuando me desperté gritando y llorando, mi abuelita y mi tía Alice estaban allí… pero mi papi no. Lo extrañé y pedí por él revolviéndome entre los brazos de mi tía, no quería a nadie más… solo a él, solo él podía calmarme… siempre él.