Cierta castaña despertó completamente de manera apresurada, la verdad era curioso lo que había acontecido esa mañana, es más, la dueña de las cartas no tenía idea de lo que había ocurrido, ella recordaba haber programado su reloj despertador para que este le intentara despertar a las ocho de la mañana, pero al levantarse se percata que transcurrieron treinta minutos de las nueve de aquella mañana, por fortuna era sábado, pues si era día de acudir a la Secundaria estaría perdida. Pero bien, el motivo por el cual deseaba despertar en ese horario era que cierto castaño prometió visitarla a las diez, por lo que las causas sobraban; ahora bien, qué pudo haber acontecido: 1) La alarma realmente sonó y la señorita Kinomoto, para no perder la costumbre, hizo caso omiso del sonido que este despedía; 2) La castaña realmente programó la alarma, pero este caprichosamente no sonó a la hora indicada, sin explicación alguna, a quién no le había pasado alguna vez y 3) La castaña tienen un grave problema de sueño pesado, que incluso su carta del mismo nombre desconoce. No mal interpreten, todas estas opciones estaban corriendo por la mente de un guardián en formo de muñeco, que observaba todo el apuro de su dueña desde su cajón que llamaba dormitorio, moviendo la cabeza de izquierda a derecha, cuántas veces había visto ya esta escena, pero algo le alegraba, el dolor de la rodilla que padecía desde hace una semana ya no la aquejaba, ya podía volver a correr a toda velocidad, tratando de recuperar parte del tiempo perdido.

Me reporto nuevamente para la entrega de un nuevo capítulo de esta historia, pido disculpas por un posible atraso, pero es que mi papá enfermó y en realidad eso quita inspiración y a la vez ganas, pero aún así pude terminar este capítulo, la verdad estoy muy contento por poder publicar mi posible continuación de tan amada serie y me encantaría seguir compartiéndola con ustedes, sin más que decir les comentó que les molestaré nueva y brevemente al final de este capítulo.

Observación: Sakura Card Captor es obra original del grupo de las CLAMP, transfiero todo el crédito a ellas. Cualquier personaje ajeno a citado anime si declaro como propio al igual que la presente historia.

Shaoran Li, estaba caminando por una de las calles de la ciudad de Tomoeda, camino a la casa de Sakura, tenía dibujada una sonrisa pues estaba vistiendo esa bufanda verde que le había regalado cuando ambos eran niños, uno que le traía muchos recuerdos, fue en aquella oportunidad que se había decidido no hablarle de sus sentimientos a la actual dueña de las cartas Sakura, rememoraba que era justamente la época que se encontraba en el proceso de cambio del mencionado juego lo cual la tenía agotada, esa noche quedaron en acudir al Templo Tsukimine para disfrutar de un Festival que allí se celebraba, justo el día después de que la consoló en su estado de sensibilidad por el rechazo de Yukito, Sakura hizo un gran esfuerzo para terminar para esa ocasión aquella bufanda y regalárselo en motivo de agradecimiento; más allá de su decisión, esa misma noche descubrió en Tomoyo la voz y asesoría de una gran amiga, mucho tuvo que ver su influencia y apoyo para terminar declarándosele, ahora no solo había vuelto a Japón sino era el flamante novio de la card captor.

Los acontecimientos tomaron un rumbo inesperado, ya todo iba tan bien que resultaba increíble, ayer hizo una semana que logró sellar la carta que se nombraba "Espuma Acida", había armado una gran catástrofe en Tomoeda uno que amenazaba con perjudicar gravemente la ciudad, fue muy dificultoso capturarla e incluso fue necesario un nuevo sello para que vaya acorde al polo opuesto de las cartas Sakura, el sello mágico del Rayo a las órdenes justamente del castaño logró salvar la situación; pero no solo eso era lo que preocupaba a esas alturas, el lado opuesto de las cartas se definía como un nuevo desafío, pero se sumaba la identidad desconocida de una encapuchada que los amenazó con acabar con toda la humanidad, estuvo a punto de sellar la citada carta de polaridad opuesta pero gracias a la intervención de la card captor con Espada supo dar oportunidad al descendiente del mago Clow a sellarla, eso sin mencionar los dos sueños que había registrado en las noches la castaña, uno de ellos que mostraba un desastroso desenlace, eso desencadenaba incluso en Eriol, la reencarnación del Mago Clow quien siempre se mostraba reservado y pareciera un paso más adelante en cuanto a los demás un poco nervioso y lleno de incertidumbre, lo cual era la gota que colmaba el vaso.

Los medios de comunicación japoneses y foráneos se hicieron un tremendo eco de lo acontecido hace una semana, fue toda una controversia, un hecho histórico y hecho generador de investigaciones el caso de la Espuma con propiedades ácidas, algo nunca visto en el mundo; pero más movilización e incertidumbre provocó lo siguiente, la desaparición repentina del fenómeno citado, como si nunca hubiera existido y no había dejado rastro, lo único que dejó fueron múltiples destrozos, heridos e incluso muertos, ya se imaginaran la desesperación de las autoridades locales queriendo saber qué paso, qué aconteció, de dónde salió y más que nada dónde fue, cómo desapareció. El punto crítico es el siguiente Shaoran, Sakura y su grupo conocían a la perfección los detalles, todavía creaba tensión en sus mentes, el recuerdo de ese instante de apuro en el Parque Central de Tomoeda, minutos posteriores al sello de la problemática carta.

FLASH BACK

Todos estaba rodeando a la castaña, quien contaba con múltiples heridas al igual que los demás, pero ninguno peor a su condición, pues la carta le había provocado un tremendo daño en su rodilla izquierda, tanta que le sería imposible valerse de sus propios medios para salir de aquel lugar, desde donde ya se oía a lo lejos las sirenas de bomberos, policías y ambulancias, eso sumado los helicópteros que serían los primeros en divisarlos si permanecían en aquel lugar, debían salir de allí a toda costa o sino prácticamente, debían dar muchas explicaciones y sus vidas se verían perjudicadas socialmente.

_ ¿Qué es eso? - Preguntó un muy mal herido Kerberos, quien reposaba en el suelo, ignorante de los inconvenientes que acarrearía su permanencia en aquel sitio.

_Creo que esas son sirenas - Respondió el castaño, observando el punto en donde se supone era el origen de ese sonido. El terreno había sido afectado por la espuma y el ácido, a tal punto que la planicie comprendió una caída, desgastada justamente por el fenómeno y también varias desembocaduras.

_Debemos irnos de aquí antes de que nos encuentren en medio de todo este desastre - Opinó el inglés apretando el resto de una parte de sus abrigo, por su hombro derecho tratando de detener la hemorragia producto de la batalla.

_Pero cómo no podremos salir volando… pues esos helicópteros al vernos nos seguirían - Aportó un dato bastante relevante la limitada Rubimoon, quien no lo mencionaba, pero sus alas no la ayudarían en ese momento.

_ Debemos apresurarnos casi están aquí… - Dio a conocer su perspectiva Yue, mirando ya a lo lejos esos helicópteros que segundo a segundo dejaban de ser solo pequeños puntos en el cielo.

_No puedes usar una carta Sakura… para… oh no, no podrás invocar tu magia en ese estado… - Se lamentó Kerberos al ver que su dueña no podía valerse ni de su magia por el debilitamiento que había sufrido su humanidad; a partir de ese momento todos quedaron en silencio, quizás para no pecar de negativos pero la verdad a ninguno se le ocurría una manera efectiva para salir de lo que quedaba del Parque Central sin que nadie se percatara de ello. De súbito, una carta con un fulgor rosa salió de entre los restos de los ropajes de la card captor, brillando y parpadeando incesantemente, dándoles a entender una indirecta por supuesto muy obvia, se trataba de Aro.

_Es Aro - Comunicó Sakura desde el piso, mientras que la mencionada era observada por los demás.

_Entiendo… cómo no se nos ocurrió antes… - Dijo Shaoran comprendiendo el plan en silencio de la carta - Podemos accionar la carta del Aro para romper las dimensiones de espacio tiempo y llegar a otro lugar con tan solo un paso - Comentó Shaoran, describiendo lo que quizás ofrecía en servicio la capturada érase una vez una maratón en la época de primaria.

_Si… pero recuerda que Sakura no puede usar su magia en las condiciones en las que se encuentra… - Dijo Kerberos, sin ánimos de desanimar al muchacho y a la carta, pero la verdad era incuestionable.

_… Entonces qué haremos… apresúrense ya casi están aquí… - Se quejó Spinel Sun.

_Por qué no intentas transferir un poco de tu magia a Sakura - Opinó fríamente el guardián con símbolo lunar, dirigiéndose al novio de su dueña, ambos lo observaron con incredulidad.

_Es eso posible? Además mi sello es el opuesto del suyo - Respondió el castaño, mostrando seguridad con respecto a lo planteado por el Angel.

_Es verdad, pero si tu sello del rayo es el opuesto natural del sello de la Estrella, quizás también tu magia tenga influencia sobre las cartas Sakura - Explicó su teoría el juez, dando a entender con propiedad que quizás podría funcionar, por lo menos no perdían nada con intentarlo.

_Es cierto, podría funcionar… por qué no lo intentas… - Lo animó el guardián del sello, dando la razón a su par.

_Si pero… si no funciona… ¿qué haremos? - Se excusó nuevamente el muchacho chino.

_Es mejor eso a no haber intentado nada - Opinó Eriol, con una sonrisa, entiendo que quizás la teoría de Yue sería la opción que los sacaría de ese aprieto.

_Intentémoslo Shaoran… - Oyó el castaño la voz de su novia, quien le apretaba el agarre de su brazo, hecho que provocó que este la observara para perderse una vez más en esos ojos verdes y sonrisa - … Estoy segura que las cartas te reconocerán como parte mía… - Agregó la card captor.

_Está bien, lo intentaremos - Respondió finalmente Shaoran, luego de haberle regalado una sonrisa a la dueña de las cartas, luego este se sentó y apoyo la cansada espalda de su novia en su pecho, frente a la carta que permanecía en el aire rotando sobre su propio eje, la misma que se dejó sujetar por la mano izquierda del joven chino, quien ya tenía la forma pasiva de su nueva espada mágica en la otra mano, al mismo tiempo que la castaña hacía lo propio con su llave mágica; acto seguido, ambos observaron en silencio a la carta que abandonó su brillo, para luego volver a soltarlo por un poco más alto que su testa, para luego empezar a invocar nuevamente a su espada y posteriormente continuar con el conjuro - … Carta… necesitamos de tus virtudes - Dijo la castaña, con una sonrisa y ojos vidriosos.

_Rompe las barreras de la distancia y el tiempo para poder irnos a un lugar seguro… - Dijo el muchacho, con el sello del rayo posado sobre la estrella a sus pies, más brillante que lo común, similar a aquel momento en que ambos unieron fuerzas para cambiar el flujo de energía de Luz y Oscuridad, sin lugar a dudas, la transferencia de magia sería todo un éxito.

_¡Aro! - Invocó la pareja de castaños, para que luego de unos segundos todos los presentes vieran como un resplandor rojo aparecía alrededor de ellos para mostrar al otro lado de sus límites el interior de una enorme habitación, en el cual se podía ver a Tomoyo sentada en la mesa, mirando hacia la ventana mostrando un semblante lleno de preocupación, esperando pacientemente noticias de sus amigos.

_Es la habitación de Tomoyo, es nuestra oportunidad, crucemos rápido - Dijo Kerberos; para que así acto seguido, Yue cargando a su par con alas lastimadas de mariposa, el tigre con símbolo solar sobre su similar de pelaje oscuro, este haciendo un enorme esfuerzo para no apoyar en el suelo su pata delantera derecha y soportando el dolor de una trasera, Eriol sujetando su hombro pero con una mirada reflexivamente seria y por último detrás de todos, el castaño cargando a su novia quien después de mucho tiempo de haber experimentado tal situación, se quedó dormida, pues más allá de la transferencia de magia, su cuerpo no soportó más y optó por apagarse por completo llegaron a la habitación de la cantante, quien no ocultó su susto a primera instancia y sorpresa más tarde, para luego predisponerse a atender a sus amigos que habían salido airosos de la primera batalla del nuevo desafío, de la nueva aventura. Justo a tiempo, habían desaparecido de aquel lugar, porque apenas unos segundos más tarde, ese mismo sitio en el que se encontraban fue invadido por todos aquellos que se hacían cita en el parque, para tratar de hallar aunque sea vagamente, una explicación de lo acontecido.

FLASH BACK

Pasaron los días, y a medida que la fecha del fenómeno se alejaba de la actualidad, estaban seguros que la noticia furor del momento quedaría no en el olvido, pero si lejos de ser un asunto por el cual Sakura, Shaoran y los demás debieran tener cuidado, por fortuna, ninguna otra carta no apareció y con ello tampoco la encapuchada, que seguro estaba latente; Sakura tuvo tiempo para recuperarse de su rodilla, dando rienda suelta a su carácter de compromiso, ese mismo sábado a la mañana quería reanudar los entrenamientos dentro del predio del Templo Tsukimine, la situación meditaba y no quería perder el tiempo, así que en los días de colegio invitó a Eriol y Shaoran, al igual que a Spinel Sun y Rubimoon a ser partícipes de la actividad de mañana sabatina, pero el primero seguido de sus guardianes se excusaron por tener el deseo de investigar algunos detalles que les parecían relevantes e importantes y en el momento de encarar la demanda de explicaciones de la castaña, se dignó a decir que les informaría de lo que descubriera más tarde.

Por lo tanto, ese era el plan y Shaoran llevaba consigo su espada, su viejo tablero por cualquier eventualidad y la problemática carta Espuma Acida, quien con seguridad, sería una gran aliada en el momento de encarar cualquier otra batalla que se presente si lograba tomar posesión y conocimiento de sus habilidades y eficiente forma de invocarla, por lo que consideraba este entrenamiento bastante provechoso. Ahora si, Sakura estaba lista y faltaban cinco minutos para las diez, pero se encontraba ansiosa, era un síntoma que se le estaba haciendo costumbre cuando su novio venía a visitarla; lo cual llenaba de nostalgia al Sr. Fujitaka, finalmente había llegado el tiempo, en el que la atención de su hija ya se fijaba en el corazón de otra persona, y se sentía feliz porque ya tenía la seguridad de que el dueño del amor de su pequeña Sakura era alguien que merecía tener tal privilegio, Touya pensaba lo mismo mientras que la observaba desayunando sentada en la mesa con una sonrisa, el ocultando la suya tras el periódico de aquella mañana, que ya no contaba en la primera plana con más seguimiento de la catástrofe de hace una semana, solo que no decía nada, por no querer mostrar su sensibilidad o por su ego, pero veía a su hermana feliz y era lo que más importaba, pero pasados algunos segundos, el empezó a observar cada metro de la estructura de su casa, con el ceño fruncido como buscando algo, siempre con el diario abierto, sin que su hermana se percatara de su comportamiento súbito… dirigió a las paredes de su casa una mirada de desconfianza, no estaba seguro pero… ¿Era eso una presencia?. Mostraba preocupación por ello, pues en un momento era uno, pasado unos segundos eran dos ¿qué estaba pasando en su casa? pero lo que más alimentaba su duda, era que su hermana no se percató de nada, siempre que sentía algo alrededor ponía una expresión única y trataba de simularlo frente a él y cualquiera, pero nunca lo lograba y con orgullo lo decía, conocía perfectamente a su hermana.

_¿No hay algo que deba saber? - Indagó una chica de ojos azules a un muchacho que tenía anteojos.

_No, claro que no… ¿Por qué piensas eso? - Respondió el joven con una sonrisa, de a poco debía tomar costumbre, que la persona con quien estaba hablando por teléfono había adquirido la capacidad de anticiparse a lo que haría, no hallaba otra razón por la cual la citada supiera que tras su excusa para no acudir al entrenamiento, era porque tenía planeado investigar un asunto que bien tendría relevancia con las cartas opuestas, tan solo ayer cuando cruzaba bajo las influencias de Aro del Parque a la habitación de la persona con quien hablaba se le había presentado ese asunto en la mente.

_Porque estoy hablando con Eriol Hiraguizawa - Respondió con una sonrisa que traspasó la linea la muchacha.

_Bueno, no te preocupes, solo voy a buscar información sobre un tema que me interesa, si descubro algo importante ten por seguro que Sakura y tú serán las primeras en saberlo - Se excusó el muchacho, era increíble que Tomoyo lograba influenciarlo, pero por fortuna no se aprovechaba de ello.

_De acuerdo, mientras tanto yo aprovecharé la ocasión para inmortalizar el entrenamiento de los card captors en mi cámara de video, ay que emoción - Agregó la cantante, para no perder la costumbre y le nazca una gota de sudor en la nuca a su receptor.

_Ah si, si que te diviertas - Se dignó a continuar el inglés, mientras que ambos no se percataban que últimamente estaban pasando mucho tiempo juntos, es decir, lo sabían pero el tiempo pasaba muy lento cuando estaban juntos o eran parte de una llamada, eso sin mencionar los correos e i - mails. Luego de otros minutos, la cantante y la reencarnación de Clow colgaron, solo que tras el segundo se hallaba un sonriente Spi que sin querer fue testigo de la comunicación - Es de mala educación escuchar las conversaciones ajenas - Llamó la tensión el muchacho al que fue bautizado una vez como "monstruo".

_Discúlpame por favor Eriol, pero pasaba por aquí y no pude evitar escucharlos - Mostró arrepentimiento el guardián de pelaje negro.

_No tengas cuidado, es más, creo que tarde o temprano deberé compartir con ustedes algo que es importante para mí - Dijo Eriol, aún dando la espalda a quien no le gusta los dulces.

_Te llevas muy bien con esa muchacha que es tu compañera en la Secundaria - Opinó Spi.

_Así es, la verdad me ha llamado mucho la atención y pareciese que yo también a ella - Dijo el muchacho de anteojos por fin observando a Spi que flotaba más o menos a la altura de su cabeza.

_Es algo similar al amor que sienten Sakura y Shaoran… ¿no es así? - Preguntó Spi hasta se podría decir con inocencia.

_Podría decirse que sí, aunque ellos son el motivo de la investigación - Comentó el muchacho con una sonrisa, refiriéndose a la relación de los castaños.

_ ¿Por qué Eriol? - Indagaba con insistencia el muñeco de color oscuro.

_Sakura y Shaoran accionaron la carta del Aro en forma conjunta, el sello de la estrella y el rayo se fusionaron y funcionó, me preguntó qué secretos oculta los polos apuestos - Contestó Eriol con una sonrisa y mucha paciencia, fue allí que Spi guardó silencio como comprendiendo a lo que se refería su dueño, ya acostumbrado a la misteriosa personalidad del mismo.

Por otro lado, un ángel estaba sentado en la cima del techo de la iglesia, uno que le permitía tener una perfecta visual del edificio de la Secundaria de la Ciudad de Tomoeda, ese sábado era el sexto día que se ubicaba en ese lugar, aunque el miércoles se había acercado más pero con mucha cautela y no logró descubrir nada, le llamaba la atención una presencia bastante peculiar que se hizo notar a inicios de la semana, sin lugar a dudas era de uno de los estudiantes que allí acudía; Yue calificaba el momento como uno de análisis, sabía que no había clases ese día, que la persona fuente de esa presencia no iría a ese lugar, pero aquel techo le parecía bastante tranquilo para pensar y tener una cita con el silencio, pero sabía que no duraría para siempre, como teniendo un reloj interno, abrió sus alas y emprendió vuelo con destino al Templo Tsukimine, el primer entrenamiento luego de la recuperación de su dueña pronto daría inicio. En ese mismo instante, sonó el timbre de la residencia Kinomoto, el profesor universitario fue a atender la visita.

_Buenos días Sr. Kinomoto - Saludó Shaoran haciendo una reverencia a suegro.

_Buenos días Shaoran - Correspondió el gesto de su yerno el padre de la castaña - Pasa por favor, Sakura te está esperando - Agregó el Sr. Fujitaka dando espacio para que avanzara el joven a la sala, donde se topo con su cuñado, y una foto de su suegra sobre la mesa, así fue que el castaño encontró tema de conversación con Touya, hablaron sobre la madre de Sakura y su vida todo mientras que Shaoran aguardaba a Sakura. Acto seguido, el padre notificó a la hija que su novio llegó, lo cual motivó que la chica bajara y se aferrara a su amor en un fuerte abrazo contenta por volver a verlo en la sala de la casa, más allá que habían compartido todos los días en el colegio; Shaoran correspondió el gesto, viendo mientras apoyaba su mentón en el hombro derecho de la castaña y ella hacía lo mismo a su cuñado observando como buscando algo que le parecía incómodo, desde el pasillo a poca distancia de las escaleras con un semblante serio, pero luego se percató de lo que estaba ocurriendo y se sobresaltó en tal manera que Sakura notó que algo no andaba bien.

_ ¿Qué sucede Shaoran? - Se dirigió la dueña de las cartas al nuevo card captor.

_ ¿No sentiste nada? - Respondió con otra pregunta el joven, dirigiéndole una mirada extrañada a su novia, le llamaba la atención que no sintiera nada.

_No… ¿acaso sentiste algo? ¿Qué es? Dime - Continuó Sakura, viendo como su novio dejó de observarla para empezar a hacerlo a cada centímetro de la habitación.

_Es una presencia Sakura… ¿Estás segura que no sentiste nada? - Insistió Shaoran, colocando a la muchacha tras él, mientras que se colocaba en guardia mirando hacia la puerta que llevaba hacia el comedor, pues la presencia se había manifestado desde aquel sitio - Espera aquí - Recomendó el muchacho a su novia, para que luego este corriera de golpe aquella puerta corrediza valga la redundancia y entró en la cocina, para que segundos más tarde, una preocupada Sakura entraba con él, ansiosa por saber si algo malo estaba pasando.

Sakura y Shaoran al notar que no había nada en la cocina y en el resto de la casa, notaron que se les haría tarde para ir al Templo, por lo que decidieron partir, sin dejar de lado la preocupación por lo que habían experimentado dentro de la casa, Kero había estado escondido todo el tiempo en el bolso de la castaña y para colmo se había quedado dormido, hecho por el cual tampoco sintió nada; el castaño, no dijo nada para no seguir preocupando en vano a su novia, bien por algo seguramente no sintió nada al igual que uno de sus guardianes, así que debía plantearse la posibilidad que tan solo fue una travesura de su imaginación, pero entonces… qué era lo que molestaba a Touya.

_¿Qué es esto? - Pensó en voz alta el hermano mayor de la castaña, otro caso curioso de hizo lugar en su casa - Desapareció… pero estaban aquí hace un momento - Se extraño al entrar a la cocina, notando que solamente ya habían quedado su padre y él en el interior del domicilio, pero luego se percató de algo que lo llenó de preocupación, quizás era tan solo una superstición suya, pero debía asegurarse - Papá… dónde está Sakura y el moco… Shaoran - Preguntó el muchacho a su progenitor, corrección de por medio, es relevante el poder de la costumbre.

_Acaban de irse - Respondió el Sr. Fujitaka con la aspiradora en el pasillo con su descriptiva sonrisa.

_Oh no - Dijo en voz alta el universitario al recibir la respuesta, sus sospechas tenían gran probabilidad de ser veraces.

_ ¿Pasa algo malo? - Indagó el Sr. Kinomoto mostrando curiosidad por la reacción de su hijo mayor.

_No… nada - Respondió Touya, mostrando disimulo, y subiendo por las escaleras en forma lenta y aparentando estar tranquilo, sabiendo que la mirada de su padre lo seguía escalón por escalón. En su habitación, el hermano recordaba lamentarse de vez en cuando por haber recuperado sus poderes que una vez no dudo en traspasarlos al guardián con ojos color de luna, pero bien podría quitarle provecho para proteger mejor a su hermana y su novio si fuese necesario, quizás ese sería el momento, pues las dos presencias que había sentido al principio, abandonaron la casa a la par de Sakura y Shaoran, lo cual da entender que los siguieron, pero lo más extraño aún, es que esas presencias no son comunes, es decir, no parecen tener relación ni semejanza a las otras clases de presencias que había sentido antes, en pocas palabras, eran más bien como fantasmas, pero… ¿en pleno día? Además uno de esos fantasmas le parecía bastante familiar.

Mientras tanto, algún lugar de la ciudad seguramente, una muchacha estaba justamente sintiendo la presencia de otra carta opuesta, por lo visto más inofensiva en comparación con la de la semana pasada, notaba que se estaba moviendo, al mismo tiempo que observaba desde una ventana, vale recalcar que la luz solar que entraba a través de los cristales era lo único que iluminaba parcialmente la habitación, parecía una casa de grandes magnitudes y muebles de la antigüedad, pero ni el sol lograba mostrar el rostro de la mencionada que tenía una larga cabellera de color negro, con una capucha aún tras su cabeza, había pasado una semana en que había estado fuera de acción, esperando pacientemente la aparición de otra carta opuesta de Clow, se sentía ansiosa por tener éxito en esta oportunidad, pues ya había fallado en el sello de la carta Espuma Acida. Acto seguido, luego de estar en silencio y cruzada de brazos siempre observando en aquella ventana, en esa enorme, antigua y oscura casa, la muchacha se encapuchó y fue a una parte de la habitación en donde el sol tampoco llegaba, quizás ya conocía el paradero de la carta, era su momento de salir de su escondite, decidida a no fracasar, sin que ella misma se percatara que cerca de la ventana en donde había estado parada, esquivando los rayos del astro rey se hallaba una figura, más bien una sombra, que dibujaba a la perfección la fisionomía de un varón, observándola a medida que ella se alejaba del punto mencionado.

Yue, Kerberos, Sakura y Shaoran se encontraban en el predio del Templo Tsukimine, en realidad cada vez les sorprendía más la extensión de dicho sitio, pues se ubicaron en un lugar en el que estaban seguros por alguna razón, que ningún visitante, por más curioso que este sea los hallaría, así que dieron inicio a su entrenamiento; se organizaron en dúos, Kerberos y Sakura combatirían contra Yue y Shaoran, la regla era simple, se permitía utilizar las cartas y conjuros que se deseen y la primera pareja que detenga la contienda por verse sin posibilidad de continuar era la que perdía, está demás decir que también evitarían cualquier daño en la integridad de cualquiera de ellos, si esto ocurriese detendrían por completo la batalla. El castaño sentía aún esas extrañas presencias incluso en el Templo, los habían seguido, pero al mismo tiempo se moría de la curiosidad, quería conocer el poderío de su novia, justamente por producto de esos entrenamientos; por otro lado, Kerberos trataba en vano de meter miedo a Yue, diciéndole que se prepare para perder, pero el ángel hacía caso omiso, solo pretendiendo beneficiarse y mejorar sus habilidades.

_ ¡Fuego, Agua! - Invocó la castaña, combinando dos de los elementos fundamentales, queriendo sorprender a su novio y lo logró por cierto, más allá de su reciente recuperación de su rodilla.

_ ¡Ráfaga de viento! - Conjuró el castaño, golpeando el suelo con las ventiscas para lograr esquivar el ataque de su novia y en plena altura… - …Dios del fuego… Ven… - Continuó, para atropellar con esas llamas a Sakura que invocando a Escudo supo repeler el contraataque de su novio. Por otra parte, Kerberos atacaba con lanza llamas a Yue, quien lograba esquivarlos con facilidad hasta pareciera con más velocidad que su par, obteniendo margen de algunos segundos para poder contraatacar con su lanza cristales, obligando extremar esfuerzos al tigre alado para esquivar la arremetida del guardián de la luna quien no daba respiro al guardián del sol, pues inmediatamente cortaba la distancia entre ambos para atacarlo con su mano cortante, el mismo que una vez le sirvió para sacar a Rubimoon del camino aquella oportunidad que se enfrentaron a Eriol.

La batalla entre las parejas tomó mucha adrenalina, comprendiendo vaivenes en cuanto a quienes llevaban la ventaja, un momento dado Shaoran creyó pertinente el experimentar la nueva carta que tenía en su poder, y mostró algo de inestabilidad por unos segundos, tomando como blanco y objeto a destruir gran parte del terreno que los rodeaba, lo cual dio a entender al castaño que si quería controlar el poderío de la nueva baraja que pretendía sellar por completa debía concentrar su energía y su corazón en la invocación de la misma, anotado esto y pasados algunos segundos logró controlarla a cabalidad, este entrenamiento la verdad sería bastante beneficioso. Sin embargo, con lo que ninguno de los presentes no contaba que una bola de energía interrumpiría la sesión, uno que causaría una gran explosión, uno que por su onda expansiva, expulsó por los aires en diferentes puntos a los castaños, dejando solo a Kerberos y Yue a escasos metros del origen del desastre; la encapuchada volvía a aparecer en escena, con su báculo en mano, observando desde el techo de una capilla abandonada la escena que quedó luego de su conjuro, uno que dejó irreconocible aquel suelo de ladrillo pavimentado, también viendo como los guardianes se predisponían a presentar batalla.

_Eres tú de nuevo… qué haces aquí - Dijo Kerberos de manera furiosa.

_Kerberos… - Susurró la encapuchada, no sabría decir si de tal manera que el mencionado la oyera.

_No se presentó ninguna carta, como para que tú aparezcas… a qué has venido - Preguntó Yue, con total calma, esperando la respuesta de la desconocida y dependiendo de la misma confirmaría sus sospechas, ya hace un buen rato había presentido dos presencias, bueno más bien dos seres no palpables, no con magia precisamente pero proveniente de ella, por tal razón no creyó que fueran provocadas por los poderes de una carta opuesta, pero esa muchacha de identidad desconocida por algo había venido.

_Tú sabes a qué he venido… Yue - Contestó la encapuchada, como leyendo la mente del guardián lunar que no ocultó su sorpresa pero prefirió seguir en silencio, ahora no había por qué mantener en duda su sospecha, esos dos seres abstractos que rondaban por el Templo, eran causados por una carta opuesta - Sakura… la dueña de las cartas y Shaoran mi primer oponente en la captura de las nuevas cartas no se encuentran con ustedes, … están con ellos - Agregó, para luego con alguna especie de conjuro elevarse por los aires sin decir más, con paradero desconocido, juzgando sus palabras seguramente iría detrás de los castaños.

_ ¿Qué quiso decir? - Preguntó Kerberos, que por alguna razón tampoco captó las presencias, los fantasmas, seres abstractos o a la carta opuesta desde un principio.

_Va en busca de una nueva carta… tú busca a nuestra dueña, yo buscaré al descendiente de Clow, date prisa, pueden estar corriendo peligro… - Ordenó Yue, dirigiéndole una mirada bastante seria a su par de cuatro patas, al mismo que tiempo que extendía sus alas para emprender vuelo.

_Oye espera Yue… Qué clase de peligro… - Quiso saber el tigre aún en tierra firme, pero no obteniendo respuesta, optó por buscar a su amiga y dueña - …Miserable… - Agregó mientras su figura se alejaba del predio donde habían estado entrenando.

Sakura aterrizó entre varios árboles, que bien gracias a sus ramas logró amortiguar bastante el golpe en su caída, pero la explosión le hacía oír un horrible zumbido y bastante agudo, que le impedía levantarse, luego de algunos minutos ese molesto estruendo desapareció y la castaña así buscaría la forma de regresar al campo de entrenamiento y enfrentarse a la responsable de ese desastre, también deseaba buscar a su novio sin poder evitar sentirse preocupada por su bienestar; grande fue la sorpresa de la card captor cuando frente a ella notó que alguien estaba parado a escasos metros de su posición observándola, era alguien que poseía una expresión que le resultaba bastante familiar, un atuendo tradicional chino de color verde y una espada el cual le daba una vaga pista a la muchacha, para hacerse una idea de la identidad de aquel hombre, quien se quedaba quieto en donde estaba y tenía una sonrisa bastante cálida.

_Cómo estás - Rompió el silencio el hombre, saludando a la card captor que ya tenía su llave en forma de Estrella en el modo pasivo en la mano derecha, para que en cualquier eventualidad lo invocara.

_ ¿Ah? - Dijo Sakura incrédula, pensando quizás que no oyó bien lo mencionado por el hombre - ¿Qué… quién es usted? - Interrogó al hombre bien podría ser chino juzgando su vestimenta.

_No nos han presentado…, bueno… no es nuestra culpa, pues ya no pertenezco a este mundo,… yo soy Li, Hien - Continuó el chino con una sonrisa, quizás comprendiendo el estado de nerviosismo.

_Li, Hien… - Repitió Sakura el nombre del hombre que tenía frente a si, para que luego de realizar una lógica relación en su mente, no pudiera sobresaltarse - … HAH… Eso significa que usted… usted… usted es… - Continuó la muchacha, temblando de pena por haber conocido de esa manera a quien creía que era.

_Si… yo soy el padre de Shaoran… - Agregó el suegro de la castaña regalándole una sonrisa a la muchachita que tenía en frente.

_ Señor Li… ¿Qué hace usted aquí? - Indagó ubicándose la castaña, con obvia curiosidad sobre el lugar donde se topara con su suegro - …Espere, busquemos a Shaoran… estoy segura que estará muy feliz de verlo… - Dijo con alegría Sakura, invitando a su suegro a la búsqueda del castaño, la encapuchada ya no era la prioridad a esa altura.

_Llamas a mi hijo por su nombre… - Afirmó el chino, teniendo sus dos manos atrás con los dedos entrecruzados y sin haberse movido de donde estaba - … Por lo visto, eres una persona bastante importante para mi hijo - Agregó, creando una gran zona de rubor en las mejillas de su nuera.

_Ah, pues yo… pues yo… - Dijo Sakura, no pudiendo sentir vergüenza ante la insinuación del Sr. Li, que en realidad hay que decirlo, Shaoran tenía casi las mismas facciones e incluso gestos de su padre.

_Dime… cuál es la relación que tienes con mi hijo… disculpa… cuál es tu nombre por cierto - Continuaba el Sr. Li, mostrando su interesa en la muchacha de ojos verdes.

_Ah… yo soy Sakura, Sakura Kinomoto y… - Respondió la ojos esmeralda con una breve reverencia, luego predisponiéndose a continuar con su respuesta, combatiendo con su timidez y su característica pena - … y… Shaoran y yo… - Logró decir, bajando un poco la cabeza, con mucho rubor y tratando de completar la frase, pero las mariposas en el estómago le ganaban el partido.

_… Ustedes son… novios… ¿verdad? - Trató de adivinar el chino que se dignó a acercarse a la muchacha, que a la par de trabarse con las palabras había quedado inmóvil en donde estaba; Sakura solo supo contestar con la cabeza, moviéndola de arriba abajo y viceversa.

_Eres muy linda, … mi hijo eligió a una buena compañera - Concluyó el chino, levantando con dedos de su mano derecha el mentón de la castaña, por ende también pudo contemplar los ojos que habían enamorado a su hijo.

_Mu… muchas gracias - Respondió tímidamente Sakura sonriéndole a su suegro.

_Ahora bien, escúchame por favor Sakura, que yo me encuentre en este lugar y me haya encontrado contigo no es solo una coincidencia, todo obedece a algo que tengo entendido Shaoran y tú pueden solucionar, debemos encontrarlo y rápido - Dijo el Sr. Li, demandando la atención de su nuera quien se la prestó de inmediato y la conversación siguió por unos minutos más. Luego de haberlo oído Sakura no pudo evitar el deseo de aclarar un punto .

_Si… espere un momento por favor - Dijo Sakura con un poco de timidez y rogando que no fuera cierto lo que pensaba.

_Si dime querida Sakura - Se predispuso a atenderle su suegro a la ojos verdes.

_ … Usted me comentó que no es de este mundo… ¿verdad? - Agregó, tímida y lentamente, ganada por la posibilidad de confirmar lo que deseaba con todo su ser que no fuera cierto.

_Si… así es - Contestó con mucha simpleza el hombre chino, notando como su nuera adoptaba un color morado en su rostro y sus ojos se achicaba, sus cabellos parecían endurecerse y estar todas las puntas en alto.

_Eso… eso… eso significa… significa que… que… que usted… es un… fa… fan…fan… fantasma? - Titubeó la chica con los síntomas mencionados acentuándose a cada segundo, y dependiendo de la respuesta… sería peor.

_Ammm sssi, pero… - Contestó el Sr. Hien sin entender lo que ocurría, y pueden apostarlo, no conocía bien a su nuera ni se encontraba preparado para afrontar las consecuencias de su respuesta.

_¡Aaaaawwwww! ¡Un fantasma! - Empezó a gritar la card captor, que tiró la valentía a un lado y empezó a correr con lágrimas en los ojos, por más cariño y respeto que sintiera por su suegro que acababa de conocer, no podía lidiar con el hecho que fuera un fantasma, pero su comprensivo suegro la empezó a perseguir tratando de explicarle que sus propiedades fisiológicas, por así decirlo variaban por influencia de magia, no dejaba de ser un espíritu por ello, pero era algo, además y quizás lo más importante, los espectros no salen de día.

_Con que tú eres Shaoran… HAH, discúlpame… ¿puedo llamarte por tu nombre? - Dijo la persona que se encontraba frente al portador del sello del rayo.

_ ¿Qué? ¿Quién eres tú? - Dijo Shaoran con un tono ofensivo, colocándose en posición de pelea, mencionada pose no había variado desde aquella oportunidad que casi pelea con su actual cuñado, aquel recordado día, ese que fue su primer día de escuela en Japón.

_Hah, ay si es cierto, no me he presentado, que torpe soy, yo soy Nadeshko, Nadeshko Kinomoto - Respondió la mujer de cabellos claros, cuyos ojos habían llamado la atención del castaño, algo en ellos le gustaba, es más ya los había visto antes y vaya que el dato proporcionado por la suegra del castaño puso en claro varios puntos.

_ ¿Kinomoto? Espera…, quiero decir espere… - Dijo Shaoran, corriéndose para no parecer maleducado ante nada más y nada menos la progenitora de la dueña de las cartas, está de más decir que el muchacho originario de Hong Kong abandonó su posición de combate - … usted es… la madre de Sakura… - Agregó, quizás hasta con cierto síntoma de estupidez en sus palabras pero es que la situación lo superaba.

_Así es… - Continuó con una sonrisa angelical la Sra. Nadeshko, ahora bien Shaoran supo de donde venían los encantos de su querida Sakura, casi todos los gestos y emociones no comprendían diferencias al ponerlas a comparación - …He oído mucho sobre ti, me alegra mucho el poder conocerte por fin - Afirmó la que fue de alguna manera enfermera de la castaña aquella ocasión que padeció de fiebre.

_Es un placer conocerla Sra. Kinomoto - Reverenció Shaoran con sus dos brazos a los costados, ya le había costado mucho el presentarse como novio de Sakura al Sr. Fujitaka y Touya, pero hacerlo frente a la Sra. Kinomoto era algo que superaba las expectativas, es más, ni siquiera se había planteado el tener que hacerlo algún día.

_Gracias Sha…. - Dijo la Sra. Nadeshko, llevándose su mano derecha a sus labios, tratando de retener las palabras que iba a soltar, pero el castaño reaccionó enseguida.

_Me puede llamar por mi nombre Sra. Kinomoto - Agregó el joven, volviendo a practicar una reverencia.

_Muchas gracias Shaoran, soy un poco torpe y distraída, discúlpame por favor, tú también puedes llamarme por mi nombre - Dijo la que fue modelo en vida y bien podría volver a serlo en cielo, la verdad que Sakura había heredado gran parte de su personalidad de su madre - … Quiero que me ayudes Shaoran, escúchame con atención - Solicitó la suegra a su yerno.

_Si diga Sra. Kino… Sra. Nadeshko - Respondió Shaoran.

_Mi espíritu no puede ser captado por nadie en casa sino por Touya, Fujitaka y Sakura carecen de la habilidad para captar mi energía a su alrededor, tú tampoco deberías poder verme pero eso es justamente de lo quiero hablarte - Comentó la Sra. Nadeshko con una cara seria, su rostro realmente era otro cuando comprendía una sonrisa - Hay otro fantasma al igual que yo rondando por aquí, y estamos seguros que estamos siendo traídos a este mundo por influencias de magia… - Agregó, haciendo una pausa para sonreír a su yerno por un segundo y continuar -… ya lo he visto todo, mi dulce hija y tú son el uno para el otro y conforman un gran equipo, estoy segura que con ayuda de ustedes podremos descansar nuevamente, pues aunque tenga la oportunidad de que Sakura y mi esposo me vean con ayuda de esta magia, interrumpe de manera brusca mi descanso - Dijo la mujer de largos cabellos claros, explicando la problemática con propiedad.

_Esto es causa de una carta opuesta - Concluyó el joven descendiente de Clow, luego de la explicación de su suegra.

_Exacto, por lo que les he visto hacer a ti y a Sakura es la captura de esas cartas, créeme esta carta no es mala, solo es su naturaleza, pero te pido por favor me ayudes - Requirió la mujer dibujando esa sonrisa angelical en su rostro; el castaño se predisponía a responder, cuando vio a Kerberos acercándose desde los aires, posteriormente se realizaron las presentaciones y una situación cómica quizás, la Sra. Nadeshko no se percató de la presencia del guardián hasta que este se hallara a medio metro de ella, reaccionando de la misma forma que lo hizo la castaña, esa mañana siguiente del sello de la carta Vuelo. Luego de unos minutos de conversación entre la Sra. Nadeshko, Shaoran y Kerberos, la primera ubicada tras el segundo por su miedo al tercero optaron por caminar en busca de Sakura y Yue que seguro también se hallaba sobre volando el terreno del Templo. Sakura y el Sr. Li dejaron de correr, porque la encapuchada los halló y atacó a la castaña con una bola de energía, pretendiendo hacer lo mismo con su suegro queriendo proporcionarle un golpe de cuerpo a cuerpo, este aunque sorprendido se predispuso a recibirla poniendo en práctica sus máximos conocimientos en artes marciales, pero ambos no contaron con que ella atravesaría su humanidad, lo cual hizo que la desconocida hallara lo que buscaba. Yue captó la humareda producto de la bola de energía y al acercarse vio a su dueña tratando de reincorporarse por lo que no dudó en descender; todo mientras que Shaoran y Kero se sobresaltaban por no sentir energía emanada por la magia de Sakura, hecho por el cual se echaron a correr hacia donde se supone sintieron por última vez el flujo de su magia, seguidos por la Sra. Nadeshko, quien mostraba una lógica e instintiva preocupación.

_Esfera que en tu interior encierras el poder del abismo, adopta tu verdadera forma ante mi y enfrentemos el desafío… ¡Muéstrate! - Recitó la desconocida, volviendo así a aparecer en escena el báculo en forma de abismo, teniendo su sello a sus pies - … Eres mío… - Amenazó la muchacha al Sr. Li que se sentía tan impotente por no poder colaborar, pues era un fantasma, cualquier intento sería en vano.

_Vete de aquí ahora - Dijo Yue lanzando cristales y aprovechando su gran velocidad para embestir a la de identidad desconocida con algunos segundos de margen, pero no contó que la mencionada se había duplicado con efectos de su báculo, provocando que el guardián en medio de su confusión no se percatara que la figura original de la mencionada estaba sobre él lista para darle un golpe, lo cual logró con efectividad provocando que cayera al suelo, para que acto seguido tratara de fulminar al usuario de los poderes de Touya con otro rayo de energía que ya estaba preparado a dispararse; justo en ese momento el lanza llamas de Kerberos cruzó la planicie de aquel terreno abierto con destino a la persona de la encapuchada, que aunque no lo habían notado ya estaban en predio muy concurrido por visitantes; la muchacha al ver el ataque que la amenazaba dirigió el rayo que era para Yue hacia la dirección de donde provenía el lanza llamas, luego de varios segundos el terreno comprendió otra explosión, el cual dejó sin visibilidad a todos, a tal punto que Shaoran no podía ver a su padre ni Sakura a su madre y viceversa, pero sus guardianes ya los habían visto.

_Llave que guardas el poder de mi estrella… - Empezó a decir Sakura con el ceño fruncido.

_Espada que encierras los hechizos de mis rayos y relámpagos… - Hizo lo propio Shaoran.

_…Muestra tu verdadera forma ante Sakura… - Prosiguió la dueña de las cartas.

_… Enseña tu verdadero poder a Shaoran… - Dijo el castaño, mientras que juntaba los dos puños cerrados, ante el brillo del sello del rayo.

_… Quién aceptó esta misión contigo… - Conjuraba la castaña, mientras que la visibilidad aún era nula, nadie sabía donde se encontraba nadie.

_… La persona quien aceptó está misión… - Shaoran tenía los puños brillantes y el ceño fruncido esperando que el humo desapareciera.

_¡Libérate! - Gritaron los castaños en coro, provocando un gran fulgor en lados opuestos de aquel sitio, los sellos de la estrella y el rayo se podían divisar aún con el humo que se negaba en desaparecer, la castaña sujetó su báculo y ubicó la misma en posición de batalla, al mismo tiempo que el castaño abría hacia los costados los dos puños como si de sus manos desenvainara la hoja brillante de su espada mágica; acto seguido, con el gesto de una mano libre y la otra ya en la empuñadura, hizo visible el símbolo del rayo apoyado en la estrella.

_Sra. Nadeshko dónde está la carta? - Preguntó el castaño a la mujer de ojos verdes, pensando que al igual que Espuma Acida, esta debía presentar su verdadera identidad en alguna parte, pero la madre de la card captor no supo responder a la pregunta de su yerno, limitándose solo a alzar los hombros y ladear la cabeza, luego varias bolas de energía empezaron a salir de la cortina oscura que tenían en frente, lo cual los obligó a separarse involuntariamente; la situación no cambiaba, el humo no se movía, por más viento que soplara este era muy espeso para irse en tan solo cinco minutos que había pasado, lo que nadie podía ver, era que Kerberos luego de la explosión fue golpeado por la encapuchada con su báculo en su costado, por lo que estaba herido en el suelo. Yue estaba por encima del cuadro con Sakura en uno de sus brazos, podían ver como el humo seguía expandiéndose.

_El Sr. Li sigue allí abajo, debemos ayudarlo… - Sugirió la dueña de las cartas al Angel, que obedeciéndola empezó a descender, para que la muchacha una vez en tierra y su báculo en posición - … Carta por favor esparce todo este humo… Viento - Invocaba Sakura a la carta que estuvo en su compañía desde el primer momento, la misma una vez mostrándose en su forma original se dirigía hacia el humo para cumplir con el requerimiento de su dueña, cuando de súbito, Sakura recibió un golpe en pleno rostro lo que la llevó a estrellarse por el tronco de uno de los añejos árboles que allí se encontraba, sin que Yue pudiera hacer nada para evitarlo, la encapuchada sabía que le favorecía la permanencia de esa humareda y anulo toda oportunidad de avanzar a la carta simbólica de otro de los elementos, que con el golpe de su dueña no vio otra forma de abortar su propósito, pues la energía de su dueña ya no la alimentaba. La muchacha no estaba satisfecha, por lo que siguió con bolas de energía lanzadas desde su báculo dirigidas a cualquier punto, creo nuevas explosiones para que el humo fuera más espeso y más voluminoso, también había herido gravemente del brazo izquierdo al castaño en su intento por usar su Ráfaga de Viento con el mismo objetivo que había tenido la castaña, ahora yacía en el suelo con su espada mágica en su mano derecha, golpeándose la cabeza en la caída; Yue sin embargo trataba de hallar a ciegas a los dos fantasmas que eran los puntos claves de todo este caos, pero no tenía mucho tiempo y era justo lo que necesitaba con tanto humo.

Por otro lado, la Sra. Nadeshko y el Sr. Li coincidieron en algún lugar de todo ese humo, no sabían que hacer y a causa de la confusión ignoraban lo que acontecía con sus hijos, pero en medio de aquella nube oscura que imposibilitaba respirar y anulaba completamente la luz del sol veían una silueta acercándose, parecía alguien con un báculo o una espada quizás y un brillo bastante llamativo acompañando a sus pies, ambos pensaban en silencio aguardando que fuera uno de sus hijos, pero sin duda se llevarían una gran pero terrible sorpresa.

_Aaaahhh, Rayos…. Debo poder… - Se quejaba Shaoran tratando de reunir suficiente fuerza en su brazo derecho para volver a intentar practicar su Ráfaga de viento para repeler todo ese humo, que seguían siendo espesa, cuando las explosiones cesaron. Era un momento de desesperación, Sakura se reincorporó a duras penas, volviendo a sentir tensión en su rodilla recién recuperada a causa del golpe, al otro lado de su posición, Shaoran hizo lo propio con su brazo izquierdo colgando y su espada en el derecho, ambos con ceños fruncidos y ese humo que hacía olvidar que apenas sería mediodía, los sellos de la estrella y el rayo volvieron a escena, también un conjuro muy poderoso volvió a recitarse - …Aaaah Ráfaga de viento… - Dijo con un tremendo esfuerzo, con un solo brazo.

_ ¡…Viento…! - Hizo lo mismo Sakura con todas las fuerzas que le quedaban y preparada por si le quisieran tender otro golpe sorpresa. Así fue que con ayuda de los dos conjuros de magia, el humo finalmente se eliminó de aquel terreno, permitiendo a los dos castaños reencontrarse y perderse uno en la sonrisa del otro, pero luego dirigiendo sus miradas a otro sector que dejó despejada, se toparon con una inesperada y horrible escena.

_… Carta Clow… - Dijo la encapuchada, en pleno conjuro del sello de la carta, que no mostró en ningún momento su verdadera identidad, el Sr. Li y la Sra. Nadeshko estaban perdiendo su forma, entrando en lo que era la carta que los sellaría, todo el tiempo ellos fueron la clave y ni ellos lo sabían.

_ ¿Mamá? - Dijo Sakura entre lágrimas viendo como ella le sonreía antes de desaparecer por completo.

_ ¿Padre? - Se sorprendió Shaoran, quedando inmóvil y viendo que este le sonreía de igual manera, como diciéndole en silencio que estaba orgulloso de él pero no hubo tiempo para más, pues el hombre terminó de ser sellado por la encapuchada; posteriormente la segunda carta opuesta sellada flotó hasta las manos de la desconocida, observando que poseía la misma estética que una Carta Clow original, sin cambiar su flujo claro.

_La Carta Fantasma… esto explica todo - Opinó la muchacha de capucha al ver el nombre de presentación de la carta, dando la espalda a los castaños, al guardián de la luna que era el único ileso y Kerberos que aún yacía en el suelo ya inconsciente.

_No… ¡Fuego, Agua! - Dijo Sakura enfadada, dirigiendo su ataque en la encapuchada, seguida de Yue que se disponía a utilizar su arco y flecha.

_ ¡Espuma Acida! - Hizo lo propio Shaoran, pero todo fue en vano la de capa esquivó las ataques con mucha simpleza y lanzó otra bola de energía lo cual los derribó a todos de una vez, para luego no dejar rastro, dejando una escena desoladora. Era la primera ocasión en que Shaoran y Sakura fracasaban.

Así terminó brusca y tristemente el entrenamiento, todos fueron nuevamente a la casa de Tomoyo a tratarse, era quizás el único lugar en el cual podrían resguardarse, pues si cada uno iba llegando a su casa en esas condiciones tendrían que dar muchas explicaciones y la primera reciente derrota los tenía bastante cabizbajos a todos. Sakura y Shaoran llamaron a sus respectivos hogares a avisar que pasarían el día en casa de la cantante, quien los había estado buscando en el Templo Tsukimine, pero al llegar al punto en donde se supone entrenarían y ver lo ocasionado por la encapuchada optó por buscarlos hasta encontrarlos en el sitio donde se dio el desenlace de la batalla; los novios se comentaron el haber conocido al Sr. Li y la Sra. Kinomoto, por influencias de la carta Fantasma, creando momentos de mucha nostalgia en ambos, plateándose que si hubieran podido sellar primero la carta hubieran tenido la oportunidad de ver a sus padres otra vez, en el caso de la castaña el llegar a conocerla, lo cual fue motivo de mucha tristeza para la dueña de las cartas. Ante la interrogante de la muchacha de ojos cielo si por qué la carta utilizó a los fantasmas de sus padres para aparecer, los castaños no supieron dar respuesta concreta, sin embargo el muchacho chino comentó que ellos fueron la presencia que había sentido al principio en la residencia Kinomoto, y que conversó con Touya en la sala sobre la Sra. Nadeshko, lo cual lo llevó a recordarse de su padre por unos instantes, quizá por ese motivo, la carta optó por manifestarse en la imagen y espíritu de esas dos personas tan queridas por ellos, solo que ni ellos sabían que representaban a la verdadera apariencia de esa carta; Tomoyo dijo que era similar a la carta Ilusión, hecho por el cual concluyeron que era su opuesto.

El resto de ese Sábado tuvo un sabor agridulce, solo aprovecharon para recuperarse de la batalla y olvidar el momento que habían experimentado, eran conscientes que la aventura recién iniciaba y que tenían mucho que mejorar, la encapuchada tomó ventaja de la separación de los castaños y los guardianes, lo cual estaban decididos no volvería a repetirse, no podían permitirse otro error similar. La tarde era muy fría, Tomoyo estaba triste al igual que sus dos amigos, pero estaba segura que todo estaría bien, además aún desconocían las conclusiones de las investigaciones del inglés que estaba en conocimiento de todo lo acontecido. Justamente el inglés se hallaba sentado en su sillón rojo, había visto la distorsionada batalla y la primera derrota de los castaños mediante su sello de la oscuridad, estaba preocupado pero sabía que no era momento para hablar con sus amigos card captor, los veía muy sensibles, pero pronto podrían escuchar el producto de sus investigaciones. Mientras tanto, la encapuchada sonreía con la Carta Fantasma girando sobre su propio eje frente a ella con un fulgor propio, había logrado sellar a su primera carta opuesta.

_La Carta Fantasma es toda mía… Es el primer paso hacia mi objetivo, jajajajajajajaja - Río malévolamente, mientras que la carta seguía con su giro, en esa oscura habitación en donde solo alumbraba las luces de las velas ubicados en un candelabro.

Hasta aquí llega el capítulo de hoy, espero sea de vuestro agrado. Les ruego me dejen sus reviuws con extremada urgencia por favor, por favor, por favor, no me abandonen. Quiero poner en conocimiento de ustedes que volverá a iniciar las clases en la Universidad y seguro careceré de tiempo para actualizar así que les solicito mucha paciencia, esta semana y la anterior no fueron tan buenas pues la mitad de mi barrio más mi familia enfermó… Vaya manera de terminar el verano no creen? Ahora bien, espero me sigan acompañando en esta historia y les solicitó nuevamente que comenten, son como aire para los escritores sin mentir. Nos vemos en el próximo capítulo, nos vemos. Muchas Gracias.