CAPITULO III LA CAIDA DE NATAKU
Absolutamente nada había quedado en pie, las explosiones habían arrasado por completo con todo el lugar. Ahora solo debía esperar por el reporte del capitán Yagami sobre el estado de la antigua base de Dekhim, aunque seguramente estaría en similares o peores condiciones que el lugar donde ella se encontraba. ¡¿Cómo había podido ocurrir algo semejante?! ¡Tres ataques en menos de una semana! ¡Ambos planeados por un hombre que se hallaba bajo su custodia! ¡Y ni siquiera fue capaz de detenerlos! ¡¿Qué iba a hacer ahora?! ¡Si su excelencia Treize viera su incompetencia…!
-¡Rayos!-exclamo irritada la preventiva mientras pateaba el suelo con furia
-Coronel Une-la voz del capitán se escucho a sus espaldas-. ¿Esta todo bien?
-Sí, no pasa nada-no entendía porque le mentía de esa forma-. ¿Cuál es el estado de las instalaciones capitán?
-Peor de lo que ya estaban-respondió seriamente-. Si es que eso era posible
-Ya veo… ¿Qué hay de Noin y Zech?-pregunto preocupada
-Ya han sido trasladados al hospital. Nos informaran de su estado una vez que estemos allá y…-por unos momentos dudo en continuar-. Ya contacte a la asistente de la Srita. Relena, le informe lo ocurrido
La preventiva asintió lentamente con la cabeza; no sabía como reaccionaría la joven ministra cuando viera llegar a su hermano y a Noin en semejante estado.
-¡Coronel Une! ¡Coronel Une!-uno de los oficiales se acerco a sus superiores bastante agitado
-¿Qué sucede teniente?-se apresuro a preguntar la mujer-. ¿Por qué el escándalo?
-¡No va a creerlo comandante!-respondió mientras intentaba recuperar el aliento-. ¡Una de las cámaras de vigilancia parece estar intacta y…!
-¡Al grano teniente!-ordeno Une
-¡Sí!-respondió un tanto amedrentado-. ¡Lo que quiero decir es que parece que capto todo lo que sucedió aquí!
-¡¿Qué está diciendo?!-comento el capitán bastante consternado-. ¡¿Esta seguro?!
-¡Por supuesto! ¡Solo debemos recuperar la información y…!
-¡¿Y qué es lo que esta esperando?!-le recrimino la coronel- ¡Quiero saber lo que hay en esas grabaciones lo antes posible!
El oficial asintió enérgicamente y sin pérdida de tiempo se dirigió hacia un vehículo que lo llevaría de regreso al cuartel general preventivo.
-Coronel Une-la mujer miro al capitán que la había llamado con una voz seria
-¿Qué ocurre?
-Me temo que debemos ocuparnos de otro asunto-dijo mientras señalaba con la mirada un par de reporteros aproximándose
-Si-contesto al comprender el gesto del capitán-, se a que te refieres
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Su paciencia había llegado a un límite, estaba harto de ser tan solo un espectador ante lo que estaba ocurriendo, tomaría cartas en el asunto e iría directo a la fuente del problema. Cuando abrió la puerta vio que Dekhim descansaba cómoda y despreocupadamente sobre la cama de su celda. Al percatarse de la presencia del chino, el rebelde se sentó sobre el colchón y lo miro con una por demás cínica sonrisa en el rostro.
-Vaya, pero si eres tu WuFei-saludo en un tono más que burlón-. ¿Acaso vienes a visitarme para compensar tu traición?
-Cierra la boca-sentenció el piloto secamente-. Solo vine hasta aquí porque quiero que me digas quienes son tus pilotos y en donde puedo encontrarlos
-¿Acaso tengo motivo para decírtelo? ¿Me sacaras de aquí si lo hago?
-¡No tengo tiempo para jugar contigo!-exclamo el chino al tiempo que sujetaba Dekhim por las ropas del cuello-. ¡Habla de una buena vez anciano!
-Ya veo-se burlo Dekhim-, parece que te sientes culpable porque no fuiste capaz de descubrir mis intenciones mientras pretendías luchar por Marimeia. Interesante-acoto con evidente ironía-. Pensé que tú eras de esas personas que carecen de remordimientos
-No me provoques-bufo el pelinegro haciendo un esfuerzo sobrehumano para no hacer pedazos al prisionero
-Bien…-el anciano sonrió a medias-, entonces, puedo decirte algo interesante
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A pesar de la temporada invernal el sol de mediodía brillaba en lo alto de la ciudad y aunque la calidez con la que siempre suele bañar a la Tierra había disminuido un poco esta se veía compensada por la que emanaba de las cientos de personas que inundaban las calles de la ciudad. El sentimiento de las fiestas navideñas y fin de año, promesa de un nuevo comienzo, ayudaban a llenar el ambiente de una agradable sensación haciendo que la mayoría de la gente se olvidase de la situación actual.
Había visto pasar a cientos de personas cargando bolsas y cajas de regalo que seguramente obsequiarían a sus seres queridos; y por lo visto este año ella también podría hacer lo mismo. No solo porque Trowa pasaría las festividades con ella, sino que inesperadamente, sus viejos amigos, Ian y Kara habían regresado después de casi dos años de ausencia, ese era motivo suficiente para sentirse completamente feliz.
-Oye Catherine-la llamo Ian-, ¿de verdad estas compras son muy necesarias?-pregunto al borde del fastidio
-Por supuesto-respondió la joven sonriente-. ¿Sino qué clase de festividades serían?
-Pues la verdad yo no les veo el caso
-Sigues siendo un gruñón sin remedio
El joven Olzack se encogió de hombros sonriendo levemente mientras se limitaba a contestar un "tal vez" al tiempo que su acompañante lo tomaba de la mano para continuar con su recorrido.
-¡Hermano!-la voz de Kara se escucho a lo lejos
La pareja miro sobre sus hombros para descubrir la alegre mirada de la hermana de Ian quien venía acompañada por Trowa; a petición de Catherine, Barton se había quedado a hacerle compañía a la chica mientras observaba un par de aparadores unas cuantas cuadras abajo. Pero lo que más les sorprendió a ambos fue el percatarse que una joven rubia, a la que Kara parecía tratar con bastante familiaridad, les acompañara.
-No puede ser-se dijo a si mismo Ian al ver a la chica, su reacción no paso desapercibida por la joven artista del circo
-¡Ian! ¡Mira a quien encontré!-comento Kara con una sonrisa de oreja a oreja
-¿O…Odette?-la reconoció el castaño un tanto extrañado
-¿Qué tal Ian?-saludo cordialmente la rubia-. Tiempo sin vernos
-Ya lo creo-repuso el chico con una sonrisa sin notar leve molestia de su acompañante-. Pero, ¿qué haces aquí? ¿No se supone que…?
-Me tome unos días de vacaciones-contesto Odette guiñando un ojo
-Lamento interrumpir-comento tajantemente Catherine-, pero creo que no nos has presentado a tu amiga Ian. Y eso es muy descortés-finalizo algo irritada
-Ah…este…Si, tienes razón disculpa… ¡Ejem! Ella es Odette Swann, una buena amiga
-Mucho gusto-repuso la rubia
-Ella es Catherine Bloom…
-Una antigua conocida-se apresuro declarar Odette-, ya me habías hablado de ella-finalizo sin darle demasiada importancia
-¿Ah, sí?-pregunto confundido-. ¡Eh, cierto! Y este es su hermano…
-Kara ya me lo presento. Pero ahora-dijo mientras se asía al brazo de Ian-, ¿te molesta si me llevo a tu hermano un rato Kara?
-Pues, supongo que no-contesto la joven
-Pero…, pero…-el hermano de la castaña intento explicarle que ya tenía una acompañante; sin embargo la rubia fue mucho más hábil y para cuando se dio cuenta, se alejaba de Catherine y los demás-. ¡Nos vemos después!-fue lo último que alcanzo a decir
-¡Claro, no te preocupes hermano!-le respondió Kara agitando la mano-. Oye, Catherine, ¿estas bien?-pregunto al notar que su amiga se había quedado repentinamente callada
-Eh, si…-respondió de manera mecánica-, estoy bien
-Me parece que sería bueno regresar al circo-sugirió Trowa
-Estoy de acuerdo-secundo Kara-. Ustedes adelántense, yo tengo algo que hacer
-¿Estas segura?-cuestiono Barton
-Claro, claro-aseguro despreocupada-. Nos vemos luego
Sin decir nada más la joven emprendió la carrera hacia las calles de arriba. A pesar de la actitud un tanto evasiva de la joven, a Trowa no le extraño para nada su comportamiento, lo más seguro es que iría a comprar un regalo para su hermano, no veía la necesidad de preocuparse.
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Dio un profundo suspiro al entrar al elevador, de haber sabido esa llamada era para comunicar algo tan grave quizá no se habría tomado la molestia de contestar. Pero…, lo peor de todo era que ahora tenía la responsabilidad de hacerle saber lo ocurrido a Relena y pese a lo que muchos pudieran llegar a pensar de ella…, era algo que no deseaba hacer.
Después de un breve recorrido llego hasta la habitación en donde estaba segura encontraría a la joven ministra. Titubeo por un instantes, pero finalmente se decidió a llamar a la puerta; no demoro en escuchar la voz de la heredera de los Peacecraft desde el otro lado invitándola a pasar y así lo hizo cerrando tranquilamente la puerta detrás suyo, aparentando estar calmada. No obstante, Relena supo que algo estaba mal, no por la fría actitud de la rubia al entrar, eso era algo a lo que ya estaba acostumbrada, sino porque a pesar de su carácter, ella siempre la miraba a los ojos, algo que en esta ocasión no hizo.
-Dorothy-la llamo Relena con voz serena- ¿Esta todo bien?
-Claro, esta todo bien-la rubia seguía intentando disimular-. ¿Porqué no habría de estarlo Srita. Relena?
-Por favor Dorothy, no puedes engañarme-sentencio la ministra-, estas intentando ocultarme algo. Te pido por favor que me lo digas
La joven Catalonia suspiro profundamente, Relena si que era una persona suspicaz y difícil de engañar
-Me temo-comenzó a decir Dorothy-, que le tengo terribles noticias
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Inspeccionaba una de las tantas obras que se habían iniciado en la colonia, tras la muerte de su padre ahora le correspondía a él la responsabilidad de concluir los proyectos que aun estaban pendientes, además…era lo único que le hacía olvidar la situación tan crítica por la que pasaba la Tierra y el espacio.
-¡Amo Quatre!
Rashid le llamo desde una de las oficinas cercanas a la construcción, por un momento pensó que solo se trataba de uno de los constantes intentos de su confiable consejero para convencerlo de tomarse un descanso, sin embargo, la inquietud que se reflejaba en el rostro del líder de los Managuac le hizo entender que no era así. Se percato que los trabajadores también lo miraban preocupados, pero tras tranquilizarlos un poco y dar las instrucciones que creyó necesarias dejando a Auda como encargado de la obra se encamino hacia la oficina.
El hecho de que Rashid le invitase a tomar asiento una vez que estuvo en el interior de la pequeña habitación para luego ofrecerle casi de manera inmediata algo de beber hizo que un terrible escalofrío le recorriese toda la espalda.
-¿Todo va bien en la construcción amo?-pregunto en un intento de iniciar la conversación
-Sí, no ha habido ningún contratiempo-respondió Quatre con su acostumbrada cortesía-. Rashid…
-Diga-dijo una vez finalizo de servir la taza de té
-¿Qué es lo que quieres decirme? Por favor, habla sin rodeos-ordeno amablemente aceptando la bebida
-Me temo que hay malas noticias de la Tierra amo-contesto el mayordomo apesumbrado
-¿Qué ha sucedido?
-Hace unos minutos…, llego un mensaje de los Preventer-dudo si debía continuar-. Parece ser que…, sufrieron un ataque mientras vigilaban la base de Dekhim Barton
-¡¿Qué?!-exclamo al mismo tiempo que el sonido de la taza quebrándose al impactar en el suelo hacía eco en la oficina-. ¡Pero eso significa…! ¡Oh no! ¡¿Y la Srita. Noin?! ¡¿Y Zech Marquise?!
-El mensaje no decía nada más. Piden que se reúna con ellos en la Tierra lo antes posible
Quatre asintió con la cabeza, aun no podía digerir bien la noticia, solo esperaba que Noin, Zech, o cualquier otro preventivo no hubiera resultado herido de gravedad, ya demasiadas vidas se habían perdido en la anterior guerra contra OZ como para continuar con ello.
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-¡WUFEI!-exclamo Howard desde la parte baja del hangar después de que el chino lo quitara de su camino-. ¡¿Qué crees que estas haciendo?!-cuestiono al ver que abría la cabina del ShengLong
-Lo que debí hacer desde hace tiempo-respondió el piloto mientras abría las compuertas del hangar desde el tablero de control cercano a su Gundam-. Nataku y yo nos encargaremos personalmente de los pilotos de Dekhim
-¡¿Estas loco?! ¡No puedes hacer eso!-insistió en su intento de detenerlo-. ¡Tal vez el ShengLong no esta tan dañado, pero aun necesita ajustes! ¡No puedes salir así!
El pelinegro no dijo más y tras susurrar un frío y tajante "no te entrometas" al joven trabajador que había intentado cerrarle el paso, abordo la cabina de su mobile suit, en cuestión de segundos Nataku se elevaba por cielos.
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La luz de la sala de operaciones aun no se había apagado, afortunadamente Noin estaba bien y se recuperaría después de unos cuantos días de descanso, pero su hermano necesitaba ser intervenido lo más rápido posible. En cuanto Dorothy le comunico lo que había pasado se traslado junto con la rubia al último piso del hospital donde Sally había llegado con ambos preventivos. Mientras esperaba a que Zech saliera del quirófano lo más pronto posible, la joven Catalonia se ofreció a ir por un café, pero sinceramente, no recordaba haber aceptado o haberse negado.
Ya era demasiado, primero Heero, luego Zech y Noin…, no sabría si podría seguir soportando el ver heridos a sus seres queridos mientras ella aun abogaba por evitar el rearme militar a la Tierra y las colonias.
-Señorita Relena
La ministra alzo la mirada al percatarse de que una silueta se había colocado enfrente de ella, inmediatamente reconoció a uno de los miembros que junto con ella intentaba evitar a toda costa evitar que estallara un nuevo conflicto.
-Joven Nilsen-susurro
Colt Nilsen, un joven de apenas 18 años pero al igual que Relena, una de las personalidades más importantes en lo que se refería a las relaciones entre la Tierra y las colonias. Su padre, Todd Nilsen fallecido en febrero del año 194 después de la colonia, había sido el fundador de la organización NeoCosmos, dicha institución se había encargado primero de reunir a las familias separadas por la guerra y los conflictos armados desde el año 189, en la actualidad se encargaba de promover la convivencia pacífica entre la gente de la tierra y los nativos de las colonias.
De esa manera, los Nilsen pasaron a convertirse en la segunda familia más influyente de las colonias, lugar que ocupaba la desaparecida familia Thorn después de los Winner.
-Me entere de lo ocurrido hace unas horas-comento el joven intentando ser lo más sutil posible-. Realmente siento lo ocurrido, y quiero decirle que puede contar conmigo si necesita algo
-Se lo agradezco-respondió Relena con una sonrisa-, es muy amable de su parte
-También, hay algo que quiero decirle…pero…-titubeo por unos instantes-, tal vez no sea el mejor momento
-Si se trata de una buena noticia me agradaría escucharla-confeso la ministra
-Pues, es algo parecido…Vera, después de nuestra reunión recibí un comunicado de algunos de los miembros del consejo principal de las colonias que también se oponen al rearme militar y han delegado en mí toda la responsabilidad con respecto a las negociaciones-sonrió para animarla un poco-. Así que por el momento cuenta usted con el apoyo incondicional de las colonias L1, L4 y L5
Relena esbozo una leve sonrisa cansada al escuchar aquellas palabras, tal vez no era el momento adecuado, pero el hecho de saber que por lo menos tres colonias se mostraban renuentes a resolver la actual situación por la vía armada le hizo sentirse más aliviada, ahora solo deseaba que su hermano pronto abandonara la sala de operaciones.
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Se hallaba cerca de su destino, una antigua base de OZ en Rotterdam, dicho complejo servía de hangar para algunos de los Taurus con los que un contaban los Preventer. El muy canalla de Dekhim no se había siquiera molestado en ofrecer resistencia en revelarle cual sería el próximo objetivo de sus pilotos. ¿Acaso el anciano creía que no podría detenerlos? Se encargaría de demostrarle lo contrario.
-¡¿Pero qué rayos?!-inesperadamente una luz en la cabina de Nataku centello al mismo tiempo que el chino esquivaba un disparo salido de la nada
Aterrizo en medio de la base, o lo que quedaba de ella. Maldijo por lo bajo, había llegado demasiado tarde. Pero si le habían disparado eso quería decir que el enemigo aun se encontraba cerca.
-¡Muéstrate y da la cara!-exclamo WuFei-. ¡Pelea frente a frente!
De entre las llamas de la destruida construcción emergió lo que parecía ser un mobile suit negro que, sin dudarlo ni siquiera un poco, se lanzo contra el ShengLong. Gracias a sus agudos reflejos, Wufei esquivo con un con exitoso salto la poderosa embestida, no obstante, mientras se encontraba en el aire uno de los brazos del suit enemigo se extendió logrando sujetar una de las piernas del Gundam para luego estrellarlo contra el suelo.
-¡Maldición!-se reprocho el chino, Nataku aun no estaba al cien por ciento-. ¡No creas que has ganado solo por derribarme una vez!
Rápidamente el ShengLong se reincorporó y empuñando su lanza se arrojo contra su contrincante pero este, con un rápido movimiento de su brazo derecho logro bloquear el ataque. Una vez se encontró mucha más cerca de la máquina enemiga el piloto del Gundam no pudo dar crédito a lo que veían sus ojos. El mobile suit al que se enfrentaba poseía un parecido realmente asombroso con el primer modelo de Nataku, pero se suponía que eso era imposible, los únicos Gundam existentes eran cinco. ¿Cómo podía ser…?
Un ardiente e inesperado mar de fuego en el que se vio envuelto el ShengLong lo hizo reaccionar obligándolo a separarse de su oponente y antes de permitir que su rival realizara otro ataque se lanzo a toda velocidad contra su enemigo quien extendió los dos brazos de su máquina con toda la intención de dar un golpe certero, sin embargo, Nataku logro evadirlos sin mucha dificultad
-¡Es tu fin!-gruño WuFei en cuanto estuvo a escasos metros de su contrincante, listo para darle el golpe final
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Se dirigió hasta su remolque para averiguar como estaba; habían regresado hace un par de horas pero durante todo el trayecto Catherine no había dicho palabra alguna. Tal vez si se hubiese tratado de él lo comprendería. ¿Pero ella? Su hermana no era precisamente una persona de naturaleza silenciosa. ¿Entonces porqué en cuanto llegaron al circo había decidió ir a su camper diciendo que se encontraba cansada si cuando estaban paseando por la ciudad se veía realmente de muy buen humor?
-Catherine-la llamo mientras tocaba sutilmente la puerta del remolque-, voy a entrar
Titubeo por unos cuantos instantes antes de abrir la puerta, si había algo que Trowa respetaba de su hermana era su privacidad, razón por la que nunca había entrado a su remolque sin su autorización, prometiéndose a si mismo que solo lo haría cuando fuese estrictamente necesario.
Justo como, en su opinión personal, lo era en ese momento.
Una vez en el interior noto que pese a que el televisor se encontraba encendido su hermana tenía centrada toda su atención en un objeto desconocido sobre su regazo. Al acercarse un poco más a ella logro apreciar que lo que sostenía entre sus manos era una fotografía en la que, si su vista no lo engañaban, aparecían Kara, su hermano y ella misma. El súbito entendimiento del porque del comportamiento tan extraño de Catherine llego a su mente, ella estaba…
-Trowa-la voz de la joven lo saco de sus pensamientos-. Lo siento, no te escuche entrar-se disculpo con una sonrisa-. ¿Se te ofrece algo?
-El jefe me envió-respondió con su ya habitual serenidad ocultando perfectamente que el motivo por el que se encontraba ahí era porque estaba preocupado por ella-, me pidió que te dijera que daremos una última función esta noche
-¿Nos iremos hoy mismo?-noto cierta preocupación en su voz
-No-respondió el piloto, por alguna razón intuía que le angustiaba irse dejando a los Olzack, en especial a Ian, atrás-. Será mañana por la mañana
-Que bien-suspiro un poco más tranquila
-Catherine…
-Dime Trowa
-Pues…
"Las imágenes que verán a continuación están siendo captadas por un helicóptero que sobrevuela la zona de la antigua base de OZ en Rótterdam" comento el locutor del noticiario atrayendo la atención de ambos jóvenes. "Como pueden apreciar en este preciso momento hay dos mobile suits en medio de una feroz batalla. Uno de ellos ya fue identificado como el Gundam 05 mientras que…"
-Ese es…-dijo quedamente el piloto del HeavyArms al reconocer uno de los mobile suit
-Trowa…-la joven artista se preocupo ante la reacción de su hermano
El ShengLong se arrojo contra el suit negro, que tras esquivar el ataque de su adversario si muchos problema extendió ambos brazos con toda la intención de asestar un golpe mortal contra su oponente, sin embargo, Nataku logro evadirlos para inmediatamente después alistarse a asestar el golpe final.
Cometió un grave error al acercarse demasiado a su oponente ya que una especie de cola emergió de la parte trasera del suit negro la cual, con un certero disparo, atravesó al poderoso Gundam de lado a lado.
-Imposible-susurro Trowa para si mismo mientras veía como WuFei se desplomaba al mismo tiempo que el otro mobile suit hacía regresar sus extremidades a su tamaño normal para, en un abrir y cerrar de ojos, empuñar un sable láser de forma curva con el que se encargo de desprender los dos brazos y la cabeza del ShengLong
Catherine lo miro discretamente de reojo, pese a que el rostro de su hermano no había variado su expresión el brillo en su mirada fue más que suficiente para sentir como se le hacía un hueco en el estomago, algo en su interior le decía que no pasaría mucho tiempo para que Trowa se marchase de nuevo.
Entretanto el piloto Gundam aun no podía concebir en su propia cabeza lo que acaba de presenciar…Nataku había caído.
Continuara…
