Advertencia: Este capítulo lo hice para que vean lo que le hacen a Naruto y como se siente él consigo mismo. La primera parte no tiene nada.. pero después sube de tono. Nada muy, muy pero mejor aviso. Enjoy!
Capítulo 4: Despertar Agridulce
Los primeros rayos de sol interrumpían los sueños de bastantes habitantes de Konoha. Pero para las personas que no habían dormido en toda la noche, volver a ver luz era el milagro que mantenía estable el hilo donde sus vidas hacían equilibrio.
Muchas personas , a su vez, deseaban no despertar jamás. La cuenta regresiva iba descendiendo tan dolorosamente como un reloj que al girar sus agujas rasga sus mecanismos que le permiten moverse. Cada segundo moría carcomiendo la esperanza de los genins de Konoha. Interiormente, aunque en algunos más intensamente que otros, el miedo les helaba la sangre, lentamente.
Unos ojos azules no se pudieron pegar en toda la noche. No había podido dormir a causa de sus confundidos pensamientos. En su cabeza, el caos era el único rey. No existía la forma ni la realidad. Todo terminaba no teniendo sentido y caía al mar desnaturalizado de turbia neutralidad dispareja. Su sufrimiento, su pena... desharían el corazón de cualquiera. Sus ojos reflejaron la más pura negrura, espejos del alma.
Las franjas negras que se cernían alrededor de sus ojos era muestra de su abatida noche. No había cenado. Sólo había engañado las ganas de suicidarse limpiando la casa. Sabía que tenía que descansar, por lo menos hasta la hora en la que tenía el entrenamiento, esa misma tarde del 7 de septiembre.
El joven releía en su caótica mente la causa. La mandita y hermosa razón por la que pasaba por este declive de la vida. Por la que moriría. En su mente simplemente se dibujaron 6 letras.
S A S U K EEse moreno que trajo la noche a sus sentidos. Él que con su mera existencia desataba una tormenta en su estómago. Cada mirada era un tesoro irresistible. Con solo abrir su boca, las melódicas notas de su grave voz desataban un tsunami de emociones en su alma. Aparentar frente al dueño de su corazón era más duro que las múltiples visitas de los miembros del Akatsuki que había sido obligado a recibir sin reprocho. La vida de Sasuke era mucho más importante para él que cualquier otra cosa en su pequeño universo en desintegración.
Le mentía a todos, no solo a Sasuke. En el fondo de su corazón, aunque no mojara, Naruto lloraba, recordando su feliz pasado. Odiaba en lo que se había convertido. Odiaba esa máscara. Era un otro actor en el escenario de la vida. Su actuación era una parodia de lo que alguna vez soñó. Ahora, lo único que le quedaba, era la imagen que estaba en su repisa, el innegable recuerdo de que ese Naruto existió.
Por primera vez, se sintió merecedor del nombre "monstruo".
"Sasuke"- dijo en voz baja.. mientras hundía la cabeza entre sus lastimados brazos, llorando. –"¿Qué debo hacer ahora?"- su voz se quebró.
-"Decirme la verdad, eso es lo que debes hacer."- dijo esa voz tan añorada.
El rubio se perdió tratando de conjugar alguna palabra coherente ante la sorpresa de ver a Sasuke Uchiha apoyado en el marco de su puerta, mirándolo fijamente. Lo primero que se clavo en su desordenada mente fue que había descubierto sus relaciones con el Akatsuki. Simplemente no soportaría. Su rostro seguía empapado en lágrimas y su mente en cualquier lugar lejano menos en su casa en ese momento. Su presión cardiaca se disparó y empezó a sentir como la compresa que llevaba en el pecho se volvía a ensangrentar.
Veía con ojos ingenuos como este se acercaba hacia su cama, con una sonrisa seductora por la cual Naruto podría haber muerto por poseer. Esos ojos parecían tener la intención de derretirlo de placer, de devorarlo, con tan sólo el abismo negro de su iris. Se detuvo justo donde comenzaba la cama y se quedo mirando al otro par de ojos azules.
-"Naruto..."- dijo con la voz agravada por el deseo y mientras se arrodillaba para quedar en frente del confundido rubio –"Hace bastante... que vengo posponiendo esto, ¿Sabes?"- dijo mientras pasaba sus brazos por detrás de la nuca de Naruto, dejándolo más aturdido y más cerca. –"Pero ahora que veo que piensas en mí... no pienso seguir resistiéndome."-
Sin dejar que el ojiazul siquiera pusiera orden entre sus pensamientos, le encajó un beso que se apasionó casi instantáneamente. La lengua de Sasuke se enroscaba bruscamente con la de Naruto, carente de experiencia. El moreno se deleitaba devorando la boca del rubio, que apenas se ubicaba en los hechos que, aunque increíbles, pasaban. Si fuese un sueño, no le importaría volver a ver el sol completamente sólo, por lo menos, no hoy.
Rápidamente y sin dejar de acalorar el beso ni de enloquecer a su presa, se fue subiendo a la cama, encima de Naruto. Lo único que los separaba era la fina tela que cubría sus cuerpos. Cuando el atacante se aburrió de besar a su compañero. Se irguió sobre si mismo, lo miró subiendo un poco el mentón y sacando los labios, haciendo una expresión de excitación.
-"Eres... exquisito."- dijo haciendo una pausa en la mitad.
Allí fue cuando el rubio entendió. Sus facciones rebosaron de odio, los bordes de su boca se tensaron, dejando ver sus dientes. Esas palabras, esas acciones, ¿Cuanto había caído para tragarse semejante acto? ¿Cuan desesperado estaba? El perdón no existía para él. No podía perdonarse ni perdonarlo, por supuesto. Itachi lo había vuelto a pervertir.
-"¡MALDITO! ¡¡¡SUELTAME!!!"- Gritó Naruto, haciendo énfasis en la última "e" y pasándose el puño del pijama para secarse la repugnante saliva del líder del Akatsuki.
Estaba punto de explotar de rabia y tratando de darle un golpe que si hubiese acertado, le hubiese roto uno que otro hueso. Pero la velocidad del líder le ganó a la del chico.
-"Demasiado bueno para ser verdad ¿No, Monstruo?"- Dijo relamiéndose los labios. –"¡Bien que te ha gustado! ¿Ah que sí? Tu cara suplicaba por que te penetrara."- Sus ojos rojos resplandecieron perversamente con los rayos de sol matutino.
-"¡¡TÚ NO!!"- gritó saltando de la cama y con los ojos y puños cerrados. –"¡Vete antes de que te rompa la cara, PERVERTIDO!"-
-"¡Cierra la boca! ¡O quieres que mate a Sasuke y a todos los demás, ¿EH?!"- gritó permaneciendo con su semblante escalofriante y malvado. En un instante, estaba frente a frente con el enardecido y ahora asustado chico. –"Recuerda tu posición en el juego, Naruto"- dijo rápido y con los labios apretados. –"No tienes derecho a nada. Eres un monstruo y nada más. Te conviene mantenerte al margen y seguir mis órdenes o todos mueren, incluyéndote. ¡¡Tenlo en cuenta!!"-
Antes de partir, el líder le proporcionó un golpe colmado de chakra justo en el medio de la herida que tanto le incordiaba. Dado este golpe fulminante, Itachi se desvaneció dejando a Naruto en el piso, apenas respirando y escupiendo litros de sangre.
Era difícil pensar que el pobre podría ir a entrenar esa misma tarde.
Continuara...
