¡hola!, como soy nueva en este blog no sé como responder a los comentarios, subiré 3 capítulos hoy y mañana trataré de subir más, este es un fic que ya está terminado casi por completo, espero les guste y espero sus comentarios.¡ saludos!
CAPÍTULO IV
En esa época en Broadway está tan animado el ambiente por la víspera de la navidad, todo es alegría, bellos adornos, espectaculares, teatros abarrotados y noches de fiesta. Había una fiesta en especial a la cual había acudido la crema y nada de la sociedad neoyorkina, la ofrecida por la compañía Stratford en honor al regreso de su protagonista y el exitoso reestreno de su obra Romeo y Julieta.
Todo era felicidad y bullicio, excepto por un rostro el cual aunque demasiado guapo, con esos bellos ojos azules, cabello castaño y el tiempo lo había vuelto más buen mozo. Terrence Grandgester, el famoso actor de Broadway no podía ocultar en lo profundo de su mirada la tristeza que todavía llevaba a cuestas.
-¡Hola Terrence!, lo saludaba Karen Kleiss, su coprotagonista.
-¿Por qué sigues apartado de todos?, ¡es una fiesta única! y aparte ofrecida en tu honor-
-¡No interrumpas Karen!, tengo mis motivos-
-¿Sigues pensando en Candy?-
-¡Calla!- su mirada se desvió hacia la muchacha que en muletas poco a poco se iba acercando a ellos.
-¡Hola Karen!, ¿disfrutando la velada?
-¡Claro!, y mejor que tú por supuesto, con permiso- y se retiró sonriendo sarcásticamente.
-¿Es qué siempre tiene que hacerme sentir mal?, Terry, me siento mal por eso, si tan solo no hubiera….-
-¡Calla Susana!, no estoy de humor, sólo venimos porque tú insististe, así que sopórtala- Se retiró malhumorado de ahí.
-¡Hola Susana!, ¿te sientes bien?, le preguntó un chico de cabello negro y grandes ojos verdes, llamado Steven Carr el cual era un novel director que le asiste la obra.
-Me siento un poco indispuesta Steven, ¿me disculpas?-
-Te acompaño a dónde me digas, siempre es grato pasar un tiempo en tu compañía-
-¡Claro!, salgamos a tomar un poco de aire-
Salieron con rumbo al balcón, mientras tanto, perdido en sus recuerdos se preguntaba si su pequeña pecosa habrá logrado ser feliz, le inquietaba esa noticia de su compromiso con Neil, pero una carta a su viejo amigo Albert le había aclarado todo, ahora su corazón y sus pensamientos no podían evitar evocar esa día que la dejó partir, ni cuando la vió en aquel mísero teatro dónde andaba perdido.
-¡Candy!- suspiró diciendo su nombre.
Esa misma noche en el restaurant del hotel Plaza en Broadway había una animada tertulia entre amigos.
_¡ Ja, ja, qué cosas dices Denis!- reía animadamente Cloyde.
-Pues es la verdad, ustedes las mujeres mientras se la pasan comprando nosotros tenemos que trabajar duro para darles todo lo que ustedes pidan- Sonreía Denis.
-No siempre- decía Patty, -habemos algunas que queremos superarnos con nuestro propio esfuerzo-
-¡Claro!, por eso las admiro mi querida Patty- Dime Cloyde, ¿conseguiste los boletos?-
-Sí, mañana en la noche iremos a ver Romeo y Julieta, pero antes que nada iremos de compras Patty porque ese vestido que traes en la maleta no me gusta para nada-
-¡Pero Cloyde!, creo que no necesito nada más.
-Con cualquier cosa que te pongas te verás linda- todos voltearon asombrados de que hubiera llegado hacia dónde estaban ellos.
-¡¿Qué haces tú aquí Richard?!- dijo enojado Denis.
-Nada de tu incumbencia, sólo vine a pasar mis vacaciones en Broadway, ¿qué no puedo?-
Las chicas que no salían de su asombro, sólo pudieron observar la acalorada charla entre ellos.
-Pues nadie te invitó a la mesa, así que haz el favor de retirarte- le dijo con voz enojada y levantándose de la mesa.
-¡Cálmate Denis!- dijo Cloyde – será mejor que te retires Richard, no queremos escándalos, ya toda la gente nos está viendo-
-Ok, me retiro, si sólo quería saludarlos, ¡qué más da!, nos veremos pronto. Se retiró con su gran sonrisa.
-Impertinente, mira que venir a interrumpirnos, más con lo que le sé- murmuró Denis.
-No te apures, no creo que nos moleste más, ¿por qué te has quedado callada Patty?-
Patty absorta en sus pensamientos sólo balbuceó, -no sé, no interesa.-
-Venimos aquí a distraernos y a ayudarte, recuérdalo- le dijo Cloyde
-Me retiro a descansar, creo que fue suficiente por hoy-
-Te acompaño Patty- dijo Denis, -no, gracias, eres muy amable, pero no puedes dejar a Cloyde sola, estaré bien, me iré a recostar-
-Cómo tú digas pequeña- le dio un beso en la mano y la dejó partir.
-¡Te amo tanto Patty!, si tan solo lo supieras- suspiró Denis.
Patty se sentía realmente mal, temblaba, sentía como que le faltaba algo, se sentía desesperada y no sabía por qué, tenía dos días de no probar ni gota de alcohol y quería sólo un poco más, pero le había prometido a Cloyde no hacerlo en su viaje a Broadway para poder superar lo que según ella era un vicio
-¡Un vicio!, creo que Cloyde está exagerando, pero… ¿ por qué me siento tan mal?-
Se disponía a abrir la puerta del cuarto cuando la tomaron por la cintura.
-Mi querida Patty, hasta que estoy a solas contigo-
-¿Cómo supiste dónde estoy alojada?-, le retiró sus brazos pero no pudo, él es mucho más fuerte y alto que ella.
-No sabes lo que una cara cómo esta y algo de dinero puede obtener, necesitaba verte-
-¿Verme?, ¿para qué?- abrió tanto sus bellos ojos café por la sorpresa que le había causado esa rara confesión.
-Pues no sé mi querida, él solo pensar que te venías con ese a Broadway me inquietó.-
-No entiendo por qué, si tú y yo no tenemos nada que una mera relación comercial, aparte mi corazón no puede ser de nadie más.-
-¿Acaso piensas en alguien?, me imagino que tu tristeza es porque ese patán no te correspondió y te dejó-
-¡Cállate!, Stear no lo hizo por- y se puso sus manos en la cara y sus lágrimas comenzaron a rodar copiosamente.
-Con que Stear, vaya hombre, yo no te hubiera dejado ir, por eso vine hasta acá siguiéndote-
-¡Calla!, tú y yo no tenemos nada que ver y no pronuncies su nombre, alguien como tú no debe ni siquiera mencionarlo. Abrió rápidamente la puerta y se encerró en su cuarto.
-¡Patty!, no te encierres, necesitamos hablar, ese no te merece.
-¡Vete, vete por favor!, ¡no me hagas más daño!- estaba acostada en su cama llorando lastimosamente abrazada de sus muñecos inseparables.
-¿Por qué te fuiste Stear?, ¿Por qué me dejaste?- lloraba amargamente.
-Me retiro mi querida Patty, pero te vendré a buscar de nuevo- se escucharon unos pasos alejarse.
-¡No puedo más, no puedo!-, lloraba amargamente y se dispuso a ir hacia su maleta, todavía estaban allí, -debo aprovechar que no está Cloyde- y comenzó a beber de la botella.
Era muy temprano cuando se despertó, la fiesta de anoche no la había disfrutado, se preparaba para irse al ensayo del teatro, le gustaba salir temprano ya que el bullicio y la gente lo llegaban a fastidiar.
-Señor Terrence, el coche está listo-
-Gracias Carl- dijo con su voz característica
-Esta noche será de las mejores noches de Romeo y Julieta- pensó y partió al teatro.
-Solo tengo que arreglar lo de Susana, esto no puede seguir así, yo sigo pensando en mi pecosa y ella no se merece esto- Sus pensamientos últimamente giraban en eso y sabía que estaba con ella por cumplir pero no podía evitar dejar de pensar en ella, su primer y único gran amor.
Mientras tanto, en el hotel plaza.
-¡Patty, despierta!-
-¿Qué pasó?- dijo ella con voz somnolienta y tapándose la cara con la sábana.
-Eso mismo me pregunto yo- la retó Cloyde, -quedamos que no ibas a tomar ni una gota de alcohol y llego anoche y te encuentro toda ebria y dormida sobre la cama con ropa todavía.-
-Lo siento, pero no lo pude evitar- dijo con voz melancólica.
-¡Ay amiga!- Cloyde fue a abrazarla, -te voy a ayudar ya verás, por lo pronto alístate que iremos de compras-
-Está bien, aunque no tengo muchos ánimos-
-Nada de excusas, ve a bañarte y te espero en el lobby del hotel-
-Ok, allá te alcanzo.-
Ya en el lobby del hotel Denis charlaba con Cloyde
-No entiendo, ¿por qué no puedo acompañarlas?, si vine a Broadway fue por ella.- reclamaba Denis.
-Porque es un asunto de mujeres y no quiero que vayas a ver el atuendo que compraremos Patty y yo, que sea una sorpresa-
-Sólo porque eres mi amiga cedo a ir con ustedes, aprovecharé para dar una vuelta por ahí y ultimar detalles para la función de esta noche, hay que conseguir un coche para no andar en taxi y mi papá tiene varios amigos en esta ciudad que iré a saludar, cuida mucho a Patty, no me gusta que Richard ande merodeando por aquí.-
-De él no te apures, no creo que se aparezca mucho por aquí, no sé qué interés tenga por Patty.-
-Cualquiera que sea, no puede ser bueno, eso te lo aseguro amiga-
-Silencio, ahí viene ella-
Venía vestida con un hermoso vestido turquesa con un abrigo color beige como accesorio el cual hacía resaltar sus hermosos ojos color café, ella estaba notablemente más delgada dese hace unos meses y Denis no podía dejar de admirarla.
-¡Buenos Días Patty!, te ves realmente hermosa.-
-Gracias Denis- decía sonrojada.
-Vámonos Patty, el coche nos espera-
-¿No vienes Denis?-
-Las veré a la noche, tengo algunas diligencias que hacer, diviértanse mucho.- Se despidió de ellas con un beso en la mano y las acompaño la coche.
Estaban las dos recorriendo las calles de Broadway, Cloyde era la más emocionada con todo esto Patty trataba de seguirle el paso, pero la resaca que traía no la dejaba pensar bien.
-Mira Patty, ese vestido es bellísimo y ese otro, ¿cómo ves si nos lo probamos?-
-Claro Cloyde, lo que tú digas, hoy te complaceré por ser tan paciente conmigo y tan buena amiga.-
-Para eso estoy mi querida Patty, eres una buena chica y te he llegado a estimar tanto y conocer tu historia y que tuvieras la amabilidad de compartirla conmigo, eso lo aprecio bastante y te ayudaré, verás que saldrás adelante-
-¡Gracias amiga!- se abrazaron mutuamente
-Vamos a probarnos los vestidos- y entraron emocionadas a la boutique, se probaron muchos vestidos, hasta que escogieron los que realmente las hacían lucir hermosas. Cloyde una chica delgada un poco más alta que Patty, pelirroja y de unos ojos colos miel que la hacían resaltar de entre las demás, un porte elegante y una piel blanca ligeramente sonrosada escogió un vestido color celeste el cual la hacía resaltar todos su atributos de mujer que ya tenían las dos. Patricia escogió un vestido color verde mar con una ligera transparencia de encaje en el escote que resaltaba sus curvas.
-¡Te ves realmente hermosa Patty!
-¡Tú también te ves realmente hermosa Cloyde!
-Creo que las dos iremos espectaculares esta noche al teatro y de ahí nos iremos a cenar y a una fiesta a la cual nos invitaron unos amigos de papá y tengo que ir para cumplir con él en su representación, ¿vendrás conmigo verdad?-
-Claro Cloyde, iré contigo- sonrió.
Se acercaba la hora de la función y Denis estaba impaciente esperando que bajaran sus acompañantes, -¿por qué las mujeres se tardan tanto?- decía con impaciencia.
En eso, una voz muy alegre le llamaba.
-Denis, ya estamos aquí-
Volteó y no podía articular palabra, estaban ante él las dos chicas más hermosas del hotel y una de ellas especialmente le movía el corazón con una rapidez que sentía se le iba a salir del pecho.
-¿Podrías cerrar la boca y al menos contestarnos el saludo?- reía animada Cloyde la intuir el por qué su amigo se encontraba sin palabras.
-Estás muy hermosa Patty-
-Mmmm, ¿sólo Patty?
-Ah, lo siento Cloyde, tú también estás hermosa-
-¡Bah!, sólo porque te conozco y eres mi amigo te perdono, pero sí, nos esmeramos en arreglarnos.
-Pequeña princesa, ¡luces espectacular!-
-Me sonrojas Denis- y de repente una lágrima rodó en su mejilla.
-Oh, no quise ponerte mal, ¿dije algo malo?- la miraba tratando de encontrar la respuesta en esos ojos café en los cuales él se podía perder por siempre.
-No, es sólo que- y ya no continuó, su mente pensó en la cara que hubiera puesto su amado Stear al verla, como la primera vez en aquel festival de mayo en la cual él le dijo que era realmente hermosa sin anteojos.
-Vamos queridos, se hace tarde-
-Gracias Cloyde-
-No te preocupes, se lo que sentiste y cuando tengas confianza le podrás contar a Denis si así lo deseas. Él se había adelantado al coche para ayudarlas.
-Lo que me da tristeza es si algún día podré corresponderlo, ¿y si eso no sucede?, no me gustaría romperle el corazón.-
-No pienses en eso ahorita, vámonos al teatro, se hace tarde-
-Tienes razón- pensaba en cómo le iría, no mencionó que conocía al protagonista de la obra, eso sobraba, no era relevante, se preguntaba si acaso, él ya se habría casado con Susana y cómo enfrentaría lo de Candy si él la llegaba a ver. –Lo evitaré, espero se pueda.- y salieron rumbo al teatro.
Entraron al teatro y se dispusieron a tomar sus lugares en el palco, Patty estaba emocionada, poco antes su amiga había estado ahí y no la había pasado nada bien, comenzó a ver a las personas que entraban al teatro y en un palco logró ver a Susana Marlow, estaba ahí acompañada de una señora mayor, -me imagino que es su madre, pensó- y un chico las acompañaba a su lugar.
-A pesar del accidente, ella sigue luciendo realmente hermosa- mencionó Denis.
-Lástima que tuvo aquel accidente, dicen que lo hizo por salvar a su prometido- dijo Cloye.
-¿Su prometido?- dijo Patty
-Sí, no se han casado, hubo hace poco un escándalo donde él desapareció, pero dicen que volvió y retomó su compromiso, pero según una amiga cercana me dice que no cree que se casen, que él no muestra señales de estar enamorada de él.-
-¿Entonces no se han casado?-, y pensó en su amiga Candy.
-Señoritas, ya va a empezar la función, a la salida podremos saludar a los actores, un privilegio de ser el hijo el texano más prospero del país-
-¡Qué presumido Denis!- dijo Cloyde.
-¿Saludar a los actores?-
-Sí, es una sorpresa que les tenía preparada-
Patty asintió y se puso nerviosa, no obstante de dispuso a ver a obra, a lo lejos un galante caballero de ojos grises, cabello castaño y que no pasaba desapercibido por nadie los observaba.
-Mi querida Patty, no sé qué me has dado, pero primero me acerqué a ti por el simple negocio, luego te fui conociendo en nuestras pocas pláticas porque siempre fuiste parca conmigo, pero tu dulzura, esos ojos tan tiernos y esa necesidad de cariño y dolor que tienes, no sé que me has hecho pero no te pienso dejar escapar, no aunque te domine con tu necesidad del alcohol- pensaba Richard mientras veía la función, a la cual realmente no le prestaba tanta atención como a aquella chica que le robó cierto día su pensamiento.
Terminaba la función y estuvo tan maravillosa que el teatro entero se puso de pie, se disponían a dejar sus lugares y Denis como todo un caballero las escoltó hacia los camerinos.
-¡Buenas Noches señor Smith!- lo saludó el Sr. Stratford
-¡Buenas noches!, agradezco su amabilidad de saludar a los actores después de la función, claro, espérelos en el lobby en un momento irán a verlos.-
-Muchas gracias- dijeron a coro.
Patty se mostraba ansiosa, -¿me reconocerá?, y ¿si se dan cuenta que lo conozco y se molestan porque no se los mencioné?.
-Vamos Terry, es un favor especial que te pido, es el hijo del magnate petrolero más rico del país al cual quiero pedirle su participación para nuestra gira en Europa, no te puedes negar- le decía el Sr. Stratford a Terry
-Ya sabes que yo no acostumbro saludar a los fanáticos- dijo Terry con su altivez característica.
-¿Puedes por hoy hacerme este favor?, y si te invita a la cena que organizaron en su honor ¿podrías aunque sea ir un rato por amabilidad?, una de sus acompañantes te admira mucho, y su papá también es muy influyente.-
-Influencias, influyente, dinero,¡¿no te sabes otra cosa?!- le dijo con aire molesto. –pero, está bien, sólo porque te debo el favor de haberme aceptado de regreso y haberme llevado al lugar dónde tú sabes, por esta vez, sólo por esta vez aceptaré.-
-Gracias Terry, ¡vamos, date prisa!-
Estaban ya los tres en el lobby charlando tranquilamente sobre la obra y admirados de haber presenciado tan buenas actuaciones, sólo Patty estaba algo callada, no sabía cómo reaccionaría.
-Señor Smith, les presento a Karen Kleiss y a Terrence Grandgester, Romeo y Julieta.- los presentó el Sr. Stratford.-
Las damas acompañantes voltearon a verlos, los dos cruzaron las miradas y no Terry no lo pudo evitar, allí estaba ella, la mejor amiga de su amada pecosa y la oportunidad estaba ahí para saber algo más de ella, de saber cómo estaba, no pudo ocultar su emoción y rápidamente emocionado fue hacia ella interrumpiendo todo protocolo.
-¡Patricia!- la abrazó tan efusivamente que casi la despegó del suelo-
-¡Terry!- dijo con voz tímida.
-Tan tímida como siempre, pero luces muy hermosa hoy, has cambiado desde que estábamos en el colegio, sabes siento mucho lo de Stear, en verdad lo apreciaba mucho.-
-Stear, dijo ella y se enmudeció-
-No quise lastimarte, lo siento- la abrazó de nuevo, dime, ¿cómo está ella?-
-Ella está bien-
-Prométeme que irás a comer conmigo mañana, tenemos mucho que platicar-
-Claro Terry- asintió
-¿Con qué ya se conocían y no me lo habías mencionado mala amiga?- dijo asombrada Cloyde.
-Lo siento, es que no sabía que vendríamos a saludarlos y que Terry me reconocería, es que él siempre ha sido algo especial.-
-¿Especial?- dijo con asombro
-Arrogante diría yo- dijo Karen y todos rieron al mismo tiempo.
-Bueno, sólo falta presentarnos, mi amiga, la señorita Cloyde Kent una de sus más grandes admiradoras y yo Denis Smith y bueno ya la conoces, Patricia O' Brien-
-La conozco porque estudiamos juntos en Londres, es una amiga querida y siempre tímida y muy enamorada de un gran hombre al cual admiré por su alegría, y; su hermano y yo tuvimos algunos altercados pero lo aprecio también al elegante- y en eso soltó una carcajada característica en él.
-¿Nos acompañará a la cena?-
-Claro que si- asintió Terry y tomó la mano de Patty, lo que dejó a Denis desconcertado, por educación él condujo a Karen y el Sr. Statford a Cloyde.
-Se que este no es el momento porque no nos dejarán platicar, pero mañana tienes que aceptarme la comida-
-Claro Terry, hablaremos mañana-
-Sólo dime, ¿ella está bien?-
-Está muy bien Terry, superando todo, la envidio porque yo, por más que quiero no he podido-, y se le cortó la voz.
-No te preocupes, suele pasar.-
A lo lejos unos ojos grises realmente rabiosos observaba a esa pareja platicando y bailando animadamente.
-No puede ser que mi querida Patty esté bailando tan animadamente con ese actor como si se conocieran de años,¡ voy a separalos!, tengo que platicar con ella.- en eso Cloyde se dio cuenta que en la fiesta estaba Richard y se le acercó.
-¿Qué haces aquí?-
-Soy también hijo de un influyente millonario de este país y claro que me invitan a las fiestas de alcurnia como a ti y a Denis, dime ¿cómo Patty terminó bailando con ese actor?-
-No es de tu incumbencia, no quiero que causes problemas-
-No los causaré, pero veo que desde que llegaron no se separan-
-Sí, lo sé, ellos se conocen desde el colegio.-
-Ven, Cloyde, vamos a bailar, no me despreciarás ¿verdad?, esa hermosa actriz no se le ha despegado a Denis y pues creo que no querrás quedarte sin bailar esta noche.-
-Está bien, acepto, pero no quiero problemas.-
-No los tendrás-
Se dispusieron a bailar, Richard hizo todo lo posible por acercarse a la pareja que tanto le incomodaba, -no sé por qué tiene que tener tanta familiaridad con ese actor- pensaba; por fin logró acercase y al estar al lado de ellos sólo dijo, - ¿me permite cambiar de pareja?- y le quitó rápidamente a Patty la cual no tuvo tiempo de decir que no y dejó ahí a Cloyde a la cual Terry por educación la tomó a bailar.
-¡Qué petulante es ese hombre!, ¿por qué se llevó a Patty de ese modo?-
-Eso mismo quisiera saber, espero no haya problemas-
-¿Por qué bailabas tanto con ese actor?-
-Es mi amigo, lo conozco desde hace mucho tiempo y no tengo por qué darte más explicaciones.- se quiso retirar pero la fuerza de él no la dejó.
-Necesitamos platicar- la sacó casi a la fuerza del salón, solamente esos ojos azules que ya sabían lo que era caer bajo los observó y se inquietó.
-Si no regresa pronto iré a buscarla-, pensó y siguió bailando con Cloyde.
