Hola mis queridos lectores, aquí os traigo la cuarta parte de esta serie de mini-shots, sé que he estado perdida, y es que el verano es la época en la que al final más estoy trabajando y haciendo encargos, pero no me olvido de vosotros, así que empezaré a subir caps y sobre todo algún especial verano ^^

Una vez os he dado las explicaciones..., buenos días, tardes, noches o madrugadas si lee o escribes a mis horas querido lector o escritor o ambos, aquí os traigo una nueva entrega, que espero que disfrutéis tanto como yo n.n

Como siempre nos leemos abajo ;)

Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen, son creaciones del gran Hiro Mishima, pero las historias son todas mías.

CAPÍTULO 4: NOTAS Y ACORDES

Ese día había despertado antes de que el Sol saliera, ese era un día como cualquier otro, casi como cualquier otro, había algo especial, muy especial, como normalmente en un gremio tan animado como el suyo, en que se realizaban distintas fiestas, concursos y peleas, sobre todo eso último, pero ese día era especial, porque la siempre sonriente Mirajane ofrecería una pequeña velada musical, únicamente su voz y su piano, que junto cuyo instrumento junto con la guitarra eran sus favoritos.

Se dio una rápida ducha, desayuno sin demasiado interés, se vistió con su vestido naranja favorito, junto con su cinta y emprendió camino al gremio, era demasiado temprano para que acudieran la mayoría de los miembros, seguramente estarían el maestro y Mira, quizás Laxus para aprovechar la intimidad y hablar con la peliplateada, pero el que más le interesaba estaba de misión y aún tardaría un par de días en volver.

Rió divertida al pensar en ver a una posible Cana, recuperándose de alguna borrachera, con suerte al menos ese día podría pedir a la mayor de los Strauss que tocase algo para ella, y así animar esa semana de secreta soledad que llevaba sin él, iba fantaseando con sus pensamientos, recordando las "citas" que había tenido con el moreno y que estaba deseando retomar. Llego a las puertas del gremio y las abrió con cuidado intentando no hacer demasiado ruido, por las posibles resacas que cierta morena solía ocasionar a los que se atrevían a competir con ella.

-Buenos días, Levy-chan,_saludo una alegre y sonriente Mirajane,_¿has desayunado ya o quieres algo?, invita la casa,_le ofreció a la peliazul para fijarse en su cara de interrogación.

-No, no, ya he desayunado,_se apresuró a decir.

-Entonces, ¿en qué pensabas?,_le preguntó con curiosidad, fingiendo inocencia.

-En nadie, no te preocupes,_se apresuró a responder y Mira sonrió complacida, le preguntó en "qué" y no en "quién",_esto, Mira, ¿quién está...,_iba a hacer una pregunta pero la ojiazul fue más rápida-

-No hables y sígueme,_le contestó con rapidez, cuya mano le había tapado la boca con rapidez,_si se entera se pondrá como un loco, le prometí que no le diría nada a nadie, pero como eres tú, no creo que le importe, me ayuda a afinarlo de vez en cuando, su audición es mucho mejor que la mía,_sonrió, dejándola sola, completamente sola con él.

En un principio se sorprendió, era la primera vez que veía esa faceta de él, había terminado de afinarlo y había comenzado a tocar algo que ella nunca había escuchado, no podía evitar temblar, esa melodía, esas notas, esos acordes, era lo más bonito que jamás había escuchado, él se mantenía con los ojos cerrados, ajeno a todo lo que ocurría a su alrededor, seguía tocando, ignorando por completo su presencia.

Estaba demasiado nerviosa, incapaz de seguir viéndolo, cerro sus ojos y se concentró en la melodía, intentando descifrar lo que el DS de hierro decía en cada nota, adoraba la música, ese elemento formaba una parte importante de él que ella conocía aunque no tan bien como creía.

-Ha sido precioso, Gajeel,_aplaudió, olvidándose por completo de que ella debía estar de incógnito.

-¿Qu-qué demonios haces aquí, enana?,_le pregunto rojo, muerto de verguënza, estaba tan concentrado que ni siquiera había notado el aroma tan característico que desprendía la joven peliazul.

-L-lo siento,_apenas murmuró, mientras intentaba inútilmente retener algunas lágrimasque se desbordaban por sus ojos achocolatados.

Lo escuchó moverse, pero fue incapaz de alzar la vista para mirarlo, se mantuvo inmóvil como antes, notó su calor cerca, y decidió alzar la vista, cuando noto las manos del pelinegro intentando limpiar y calmar torpemente su llanto.

-O-oye no llores, la culpa es de esa maldita camarera,_le dijo para consolarla, a su manera, claro.

-Es mía, no tendría que haber seguido,_le respondió, acurrucándose en el pecho del ojirojo que la había abrazado para consolarla.

-Venga, enana, eres tú, me puedes guardar el secreto, ¿no?,_le preguntó en un intento de deshacer la tensión del ambiente.

-Claro,_le contestó con una alegre sonrisa,_¿cómo es que estás aquí?,_le pregunto extrañada, acordándose de la misión.

-Eran unos inútiles fingiendo ser fuertes, si he tardado más ha sido porque el gato quería visitar a otro gato,_dijo con aburrimiento, provocando una carcajada en la chica que sostenían sus brazos.

Desde ese día, cada vez que había algún recital, concierto o espectáculo de música, Levy se despertaba más temprano, antes de que amaneciera, y no lo hacía sola, lo hacía con él, además sus desayunos habían mejorado bastante, pues tal y como le había asegurado Lily no había cocinero más insistente y cabezota de todos, pero era muy, muy bueno en ese ámbito. Ella lo acompañaba, lo veía discutir con Cana o Mira, trabajar en silencio y escuchar más tarde las melodías que tocaba única y exclusivamente para ella, en ese idioma que solo ellos dos entendían.

-Ojalá pudiera llegar a tocar así de bien,_susurró en un suspiro uno de esos tantos días.

-No es tan difícil, ven,_la invitó a sentarse a su lado con una sonrisa.

-Gajeel, no sé si será muy buena idea,_le advirtió con una sonrisa nerviosa.

-Solo relaja las manos, venga, pulsa esas dos teclas, ahora estas, eso es,_la felicitaba nombrando los distintos acordes y notas.

No podía evitar mirarlo, su forma de explicar, sus expresiones y sus sonrisas y ánimos tantos cuando fallaba como cuando lo hacía bien, el idioma de la música era algo más complejo que cualquier otro que había aprendido antes, pero ya sabía traducir todas las complejas melodías de ese cabezota, y es que el amor, era el más complicado y maravilloso de los idiomas.

Bueno, pues hasta aquí la cuarta entrega, sé que he estado perdida mucho tiempo y que nooo tengo excusa, pero vivo ocupada en todo, de todas formas en la próxima semana empezaré a subiros nuevos cap de mis otros fanfics (spoiler) ^^

Muchas gracias por seguir el like a Crispy Silverquill, a lucyheartfilia22, a Meery099, a PrincessMico y a Uzuki Yu-Chan y muchas gracias por seguir la trama a Crispy Silverquill, a Meery099, a BianWW, a PrincessMico, a Tuiky, a Uzuki Yu-Chan y a nicolsilvacaro, sois todos maravillosos, gracias por aguantarme. n.n

Para los amores que me comentan:

Wendy Dragneel: Por ti la sigo hasta que se me terminen las ideas, eres adorable, muchas gracias por decir eso de mi GaLe, soy mi mayor esfuerzo porque os gusten mis historias ^^

Crispy Silverquill: Les va la marcha y la noche (?), la verdad puede que le coja el gustillo a escribir algo de lemon de vez en cuando, quien sabe, jajaja. Si me lo pides así yo sigo, vosotros me animáis a seguir y mejorar, no te preocupes que yo estoy también sin tiempo (?), si te gustan tanto, puedes pedirme que escriba sobre algún temita,... cambio y corto n.n

Comentarios, review, cualquier cosa siempre os leo.

GRACIAS POR LEER Y POR AGUANTARME, ACEPTO PETICIONES! ^^