Era Silver, el hijo de su madrina, él había cambiado tanto estos últimos 4 años, que casi no lo reconocía. Este corrió hacia Amy para abrazarla.

- Amy no puedo que estés aquí. No has cambiado casi nada. - Dijo el erizo plateado mirando a Amy de arriba a abajo.

- Pues tú si que has cambiando y mucho, que casi ni te reconocía. - dijo la eriza sonriéndole.

- ¿Y qué haces aquí? - Preguntó confundido.

- A esta bien córreme. - bromeó.

- No, no, no! Es que se me hace raro que vinieras. - dijo nervioso. - Después de que te fuiste ya no volviste. - sonó triste.

- Si.. - dijo con la mirada baja.

- Pero, eso ya no importa. - dijo con una sonrisa.

- Oye, ¿sabes dónde esta mi madrina?

- Esta en la casa, ven vamos. - Tomo la mano de Amy, y camino hacia su casa.


Llegaron a la casa y en la sala estaba Candy. Al parecer estaba esperando a su hijo.

- Silver que bueno que ya llegaste... - Se calló por un instante viendo a la eriza a lado de su hijo. - ¿Amy? ¿Eres tú? - Amy solo se quedo parada mirando a su madrina.

- Mira a quien me encontré. - dijo Silver le dijo a su mamá refiriéndose a Amy.

- ¡Amy! - Candy corrió abrazando a Amy. - Te hemos extrañado mucho. Me alegro que estés bien.

- Yo también los extrañe mucho. - Dijo separándose de su madrina.

Y así se la pasaron hablando todo el día, sobre lo que habían echo estos últimos 4 años, y de que Amy iba a cumplir años pasado mañana, ella iba a cumplir sus 13 años.


Sally llegó a Green Hill Zone. Todos estaban felices porque Sally ya había llegado y un poco preocupados por la desaparición de su amiga, excepto Sonic quien se mantenía alejado de todos.

- Sally es un gusto conocerte. - Dijo Cream dulcemente, ella no había conocido a Sally, pues ella era un bebé cuando Sally estaba viviendo en Green Hill.

- Igualmente eres una niña muy bonita Cream. - Le sonrió Sally.

- Jejeje.. - se ruborizo por el comentario de Sally.

- ¿Y Amy? - pregunto de repente al no notar la presencia de la eriza rosa.

- ...Ella se fue.. - sonó triste la coneja

- ¿Qué? ¿Por qué se fue?- Dijo sorprendida.

- Aún no sabemos si se fue. - Interrumpió Sonic. - Capaz que mañana vuelve. - sonó molesto.

- Ya verás que mañana volverá. - dijo Tails animando a Cream.

- Espero que tengas razón.. - Dijo Cream, mientras agachaba su cabeza. Ella estaba triste, tenía miedo que algo le hubiera pasado o le pasará a su amiga.


Sonic estaba recargado en la pared. Se veía enojado, Sally se acercó a Sonic.

- Sonic, ¿Podemos hablar? - Le preguntó la ardilla a Sonic. Éste trato de ignorarla, desviando su mirada. - ¿Por qué has estado muy cortante conmigo? Ya ni me hablas. ¿Qué te hice?

- ¿Qué me hiciste? Te fuiste, ¡te fuiste sin decirme nada! Eso es lo que hiciste. - Gritó furioso.

- Sonic... - Agachó su cabeza. - Sonic, si yo no les dije nada es porque no pude.

El erizo se volteo para verla - ¿Por qué no pudiste? - dijo intrigado.

- Mi reino me necesitaba porque mi papá había... muerto, no pude avisarles porque no me dio tiempo. - Dijo triste.

- Sally.. perdóname. - dijo abrazando a Sally.

- No.. tú perdóname a mi. - Dijo llorando. - Entonces.. Seguimos siendo ¿novios?

- No lo se.. - musitó.


Habían hablado toda la tarde. Candy guio a Amy al cuarto donde se iba a dormir, Amy entró al cuarto, era el cuarto de Amy, estaba igualito a como lo había dejado.

Se instalo en el cuarto, guardo su ropa en el armario, y saco otras cosas de la maleta. Al final vio la foto de Sonic y ella, Amy tomo la foto, se le quedo mirando a la foto, su madrina entro a la habitación y Amy escondió la foto detrás de su espalda, se acostó en la cama, su madrina le dio las buenas noches, y se fue. Amy puso la foto abajo de su almohada y trato de dormirse, pero no podía.

Amy aún seguía triste, por lo de Sonic y dejar a sus amigos, pero a la vez se sentía feliz, por estar de nuevo con su madrina y con Silver. Ella iba a empezar de nuevo su vida, ella iba a olvidar a Sonic para siempre. O eso era lo que creía ella...