Domingo


~[[-O-]]~

Ahí estaba, fue puntual. Levó onigiris, ramen instantáneo, botanas y dulces.

Iba tranquilo por las calles oliendo la brisa mañanera. Estaba fresco, dio un estornudo. Se acomodó su cabello con las manos antes de tocar la puerta. ¿Estaba nervioso? Después de todo era normal. Sakura le había dicho exactamente qué hacer y él había acertado sin más.

—¡Hola, Sakura!

Así eran las cosas, Sakura siempre había comandado a su alrededor. Entre el equipo siete Sakura era la única mujer, y por ende, la única que ponía orden entre las constantes riñas entre Sasuke y Naruto y la indiferencia de Kakashi; y por algún motivo siempre había logrado que los demás hicieran lo que ella quería y sin embargo, esas decisiones traían consigo cosas buenas. Eso mantenía el equilibrio en su viejo equipo, y aún casi desecho, aún lo conservaba. El día de hoy era un claro ejemplo.

—Siéntate cómodo, iré a preparar palomitas.

Sasuke recorrió la sala con la vista Sakura tenía una casa realmente acogedora y ese sillón lo incitaba a sentarse en él.

—Hey, Uchiha. — Guru se plantó justo en frente de él. — A nombre de los ocho honorables ninken de Kakashi quiero comunicarte que hemos aceptado tus disculpas y te hemos perdonado. Nuestra relación queda en son de paz.

—¿Eh? — Sasuke apenas lo había escuchado pues estaba bastante encimado en ver una foto de Kakashi y Sakura que descansaba en la mesita de a lado.

—Aceptamos tus disculpas.

—Ah... espera ¿Qué disculpas?

—Tus disculpas por lo ocurrido en los últimos dos días. — contestó con calma.

—¿Mis disculpas? ¡Pero si todos ustedes fueron los causantes de todo!

—Uchiha, usted ha sido el principal factor que desencadenó todo esto.

—¡¿Cómo?!

—¡Sasuke kuuuuun! ¿te gustan las palomitas con salsa picante? — la voz de Sakura se oyó desde la cocina.

—¡Sí, está bien! — Gritó — oye perro grandulón — bajó su voz hasta quedar casi cara a cara — ustedes son unos ninken que solo quieren estropear mis días.

—No sé de qué estás hablando, Uchiha.

Un duelo de miradas se cruzó entre ambos hasta que Sakura regresó a la sala con un gran boul de palomitas.

—Veo que se están llevando bien, chicos.

Llegó inocente y sonriente.

—Algo así… — masculló Sasuke que lo que menos quería en estos jodidos momentos era amargarse.

—¿Qué vemos en la tele?

Sasuke pensó por un momento.

—Bueno, en un viaje en otra aldea escuché que promocionaban la película de…

—¡La serie de zombies! — aparecieron los ninken corriendo en la sala.

—No, era la película del super agente especial. — afirmó Sasuke.

—No, veamos la serie de zombies. — Urushi movía la colita igual que los demás.

—¡Sí, veamos esa! — Sakura aprobó la idea.

El Uchiha solo hizo una mueca de desagrado.

—Oh vamos Sasuke, te encantará, ya lo verás ¿sí? Lo veremos desde el primer capítulo para que le entiendas.

Ella se abrazó del brazo del chico. No le quedó de otra más que asentir.

Gritos de aprobación y ladridos se escucharon.

La serie empezó.

~O~

Vieron algo así como 12 capítulos, Sasuke ni se dio cuenta cuando la chica a su lado cayó rendida. Debían ser casi las ocho de la noche y él debía partir. Despertó a Sakura con toquecitos en su mejilla.

—Oye, debo irme.

Ella le sonrió somnolienta.

—Gracias por venir, disculpa los inconvenientes.

—Descuida, ¿te llevo a tu cuarto?

—No, está bien — miró el reloj de pared — no creo que Kakashi sensei tarde en llegar por los perros

—Bueno, está bien…

Ambos se miraban a los ojos. Sakura estaba recostada en el sillón y Sasuke se incaba junto a ella a escasos centímetros el uno del otro. El pasó su lengua por sus labios tratando de humedecerlos, realmente estaba nervioso. Se acercó lentamente hacía ella y abrió ligeramente sus labios para…

—Oye niño Uchiha ¿no te despedirás de nosotros?

—Estúpidos perros.

Masculló.

—¿Dijiste algo Sasuke? — preguntó Sakura confundida.

—¡Nada! — Se levantó de un salto — Nos vemos perros, nos vemos Sakura.

Y salió de la casa dejando a Sakura confundida.

Kakashi llegó media hora después, solo bastó el abrir la puerta para que los 8 canes corrieran enseguida hacia él. Kakashi acariciaba sus orejas, su mandibula, jugaba con ellos, intentaba cargar a Guru ¡En fin! Los ninken realmente lo querían.

—Muchas gracias por cuidarlos, Sakura chan.

—Descuide, realmente fue divertido — los perros ladraron — ¿Qué tal su viaje?

—Hum, aburrido.

—¡Desventajas de ser hokage!

Sakura entregó todo el cargamento de los ninken y se despidieron.

Sakura los vio partir bajando aquella cuadra adoquinada y no pudo evitar sonreír con melancolía. Acaso ella… ¿los extrañaría?

Dicen que todo animal se parece a su dueño, y los ninken eran exageradamente tranquilos, sentimentales, paranoicos, escurridizos, exasperantes y apáticos, pero sabían ganarse el corazón de alguien, justo como Kakashi.

Caminaban los 9 por la aldea de regreso a la humilde casa del hokage cuando Kakashi preguntó.

—¿Y qué tal la misión, Pakkun?

—¡A la perfección! Ese niño Uchiha no se acercó lo suficiente a Sakura.

—Hum, muy bien. No podía irme a esa junta diplomática sabiendo que Sasuke volvería por estos días… Siguiente paso de la misión: plantear la manera de invitar a Sakura a salir.

Y así el hokage junto a sus 8 secuaces aliados planearon en conjunto el siguiente pasó de la misión, si no permitieron que Sasuke estuviera a solas con Sakura el fin de semana sería porqué tenían una meta en mente y ese Uchiha no se la robaría: La futura señora de Hatake.

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N/A: ¡Hola! aquí la última entrega de este fic, ha sido con el que mas me he divertido escribiendolo. Originalmente sería OS pero me emocioné y lo extendí. Gracias por los comentarios, favs y follows hasta este momento y gracias adelantadas por los futuros.

¡Feliz 2016!

13 de enero de 2016