Moonlight

By MadeInJapan

— Y bien, Joey — Duke se descruzo de brazos tocó el hombro del rubio en gesto de apoyo y comprensión.

— Tú sabes que yo soy Ga…

— Lo sé — se adelantó el de cabellos negros, sabía muy bien que el de ojos mieles no hablaba de su vida privada, pero sí sabía que era gay.

— Y bueno, Kaiba y yo y bueno un beso y… él me conoce como Rose, una mujer — en monosílabos a lo cual su interlocutor abrió sus verdes ojos sorprendido.

— Wow, Joey — se alejó dando una media vuelta acercando su mano a su barbilla en gesto pensante. — Sí que tienes loco a ese tipo, pero no es motivo para que renuncies. Sólo recházalo y listo.

— Lo dices tan fácil.

— Bueno, estamos hablando de Seto Kaiba, no es fácil alejarlo simplemente. Como heterosexual te digo que si se entera que eres hombre puede hacer dos cosas: alejarse de ti por siempre o hacer de tu vida un infierno y bueno es KAIBA. Es impredecible.

El rubio apretó sus puños.

Sin embargo Duke observó su acción

— ¿Te gusta, cierto?

— ¿Qué? No, es un tipo totalmente bastardo. Ni modo, el beso provocado por él, me tomó desprevenido, eso es todo. — mintió en forma exagerada.

— Joey, no soy idiota. Te gusta ese bastardo, es un bastardo como yo, somos de la misma especie. Aunque creo que él es peor que yo. — admitió el de cabellos negros. Sin embargo prosiguió. — pero no aceptaré una renuncia de tu parte por ningún motivo. Este es el mejor trabajo para ti, Joey. Tienes el aspecto para aprovecharlo, quizás no de la forma normal, pero gracias a tu aspecto acá tienes estabilidad hasta que logres tus sueños realidad.

— Gracias, Duke.

— Recuerda que no sólo soy tu jefe, sino tu amigo.

El rubio se sintió totalmente agradecido.

— Y en cuanto a Seto Kaiba, no puedo hacer nada. Tendrás que manejarlo tú sólo, Joey. El tipo ya te besó y está algo obsesionado contigo no sé si enamorado, pero sí está empecinado

— ¿Y si le digo la verdad?

— se alejará de ti…

El rubio por un lado quería eso, pero su lado traicionero de tenerlo más cerca y verlo, tocar sus labios, besarlo lo invadieron.

— Tengo que regresar a la oficina, Joey, tu jornada laboral aún no termina. Suerte…

Alejándose el muchacho de apariencia estrambótica se despide con un saludo dándole la espalda.

"Sólo atraemos las cosas cuando estamos en el mismo nivel «frecuencial» o vibratorio que aquello que deseamos."

Joey se dispuso a volver a su trabajo volviendo a ser Rose la anfitriona, se acomodó el cabello, como si nada hubiese pasado y regresó al salón, cruzando al otro extremo para ver cómo iba el escenario principal. Faltaban pocos minutos para el show principal.

-o-o-o

Ya finalizada la jornada, fue todo un éxito, probablemente iba salir en todos los medios de comunicaciones. Único momento en el que se autorizó el ingreso de la televisión debido a los invitados especiales idols japoneses y coreanos. Joey se había sacado el maquillaje y vestido, volvió a ser un simple muchacho con un simple sweater gris y jeans azules. O simplemente una persona, de las maneras como se vistiera, era difícil distinguir si era hombre o mujer aunque él intentara de todas las formas posibles verse como lo que es biológicamente: un hombre.

Y se sentía aliviado. Maldijo al creador de los zapatos con tacos.

Cuando salió del recinto se sorprendió viendo al muchacho castaño. Tal como le había comentado de esperarlo para una salida. El rubio se sintió en una encrucijada.

Kaiba estaba de brazos cruzados soportando el frío afuera de su auto apoyándose de espaldas mirando la nada, hasta que sintió unos pasos acercarse a él. Volvió en sí.

— Rose. — enderezándose

— ¿Qué haces aquí? — Joey se estaba haciendo el tonto.

— Te dije que íbamos salir, sólo los dos. — miró su reloj. — Conozco un sitio perfecto, un restaurant que cierra más tarde, estamos a tiempo, ven. — abriéndole la puerta como todo un caballero, Joey se preguntó si se comportaría igual si Seto fuera Gay y ambos una pareja Gay. Se río ante su pensamiento. Recordó las palabras de Duke…

¿Y si le decía la verdad accedería a salir con él de todas maneras? ¿Kaiba era homofóbico?

¿Cómo saberlo?

Empezó la etapa de hacerse ilusiones de la nada. Se arriesgó por un tonto beso ¿o una simple atracción?

Joey subió al auto tiesamente.

Todo el camino fue silencioso hasta que llegaron al susodicho sitio.

Kaiba nuevamente bajó primero, indicándole que no bajara aún para abrirle la puerta caballerosamente.

Mientras ingresaban a un restaurant japonés, el lugar era muy cálido y pequeño. Ideal para… una pareja.

El recepcionista se inclinó ante Kaiba, hablaron silenciosamente, luego el hombre los guió a una habitación en el fondo del pasillo, cuando ingresaron se encontró con una mesa estilo japonés con tatami.

— ¿Qué desea señorita? — Joey suspiró resignado. Todo el mundo lo veía como chica a pesar de su vestimenta de chico.

Ya no tenía más remedio que aceptarlo.

— Lo que pida él — se encogió de hombros, no tenía idea qué pedir.

El castaño sonrió burlonamente y pidió comida que ni en sueños hubiese probado Joey.

— Nunca has comido en un sitio como éste, supongo.

— No.

Estaban frente a frente mirándose. Pasaron segundos que parecieron horas eternas. Un silencio incomodo invadió al rubio hasta que…

— Sobre lo que pasó hace un rato, lo hice porque quise. — Kaiba apoyó su mentón con sus manos mirando fijamente a "Rose" rompiendo el incómodo silencio.

Joey suspiró.

— Y yo dejé que lo hicieras. — admitió por el beso.

— Te deseo, pero a la vez quiero conocerte más, Rose. Además de tu belleza. Eres una mujer totalmente diferente. — puntualizó

El rubio se sonrojó.

No tenía idea qué decir, pero era seguir en una mentira.

Recordó las palabras de Duke.

Deseaba a ese bastardo que tenía en frente. Deseaba sus labios nuevamente en los suyos. Joey descubrió que era muy pasional.

Quizás al ser nuevo en ese mundo, el contacto físico lo deseó, era humano, era hombre. Deseó que alguien lo amara tal como es.

Tal como es.

Estaba envuelto en una mentira. De repente la culpabilidad lo invadió. Jamás nadie lo iba amar tal como es. Estaba mintiendo descaradamente a ese sujeto que lo veía como una mujer.

— Yo… agradezco tu invitación y tus intenciones conmigo — evitando la mirada azul intensa del otro muchacho. — pero creo que mejor mantener las distancias porque…

— Patrañas — respondió sonriendo triunfante el castaño.

— ¿Qué?

— Ese beso que me diste totalmente entregada fue sublime. Mañana sé que no trabajas, así que iremos a otro sitio para conocernos más— terminando la conversación mientras miraba al mesero dejando los pedidos de comida.

— ¿Qué? — Joey atónito. No quiso hablar más. El tipo enfrente era muy dominante y dejaba todo por hecho, con gran arrogancia lo cual le molestó más. Recordó los lloriqueos de su amiga Tea acerca de un exnovio, un patán y arrogante, por primera vez entendía a las mujeres, sin embargo…

— No te creas galán, ricachón engreído.

El castaño no respondió, sólo una leve sonrisa segura le devolvió

El resto de la cena fue silenciosa, ambos se dirigían miradas incomodas y deseosas, pero cierta incomodidad en Joey no le permitía disfrutar libremente.

La mentira.

Kaiba observaba como la muchacha engullía enormes platos de arroz y sushi japonés, repitiendo camarones y jaibas. Cuando acabó se acarició el estómago feliz.

— Qué poco femenina eres para comer, si sigues así engordarás como una vaca — comentó sin filtro

Pues no soy mujer, tonto por ello no soy femenina ni en una cita y para qué fingir con comida delciosa. Pensó el rubio

— Nunca engordo por mucho que coma. Me alimento de hamburguesas siempre, pero esto es una delicia — respondió sonriendo a lo que el empresario quedó boquiabierto distinguiendo como reía esa muchacha, descubriendo una cualidad hermosa. La había visto sonreír en el trabajo, pero estaba viendo una sonrisa genuina y eso lo llenó más de deseo.

— Me gusta tu sonrisa, Rose. — medio sonrió el Ceo.

Joey nuevamente se sonrojó.

Cuando acabaron la cena y nuevamente en el auto…

Aún no calentaba motores, el empresario tenía la costumbre de tamborilear sus dedos en el manubrio, ambos en silencio causando una incomodad hasta que de pronto como si de un gato atrapando su presa se tratase, Joey sintió los agresivos labios del castaño sobre los suyos.

Del impacto del beso agresivo, se transformó a los segundos después en uno apasionado…

Lenguas acariciándose. El moreno exploró la profunda boca de Rose, la joven que lo estaba volviendo loco. Sus brazos acariciaron todo el cuerpo de la chica, sintiendo más el cuerpo conforme iba tocando por su holgada ropa hasta que fue detenido por la muchacha.

— No lo hagas

— Lo siento, fui un incorrecto — alejándose y volviendo a su puesto.

Joey no quería que lo tocara, si seguía palpando él podría descubrir…que estaba tratando con un… hombre

¿Pero acaso no era lo que él esperaba? ¿Decirle la verdad?

Estaba claro que si seguía explorando iba encontrar la verdad, pero…

Sin embargo desde la perspectiva de Kaiba, pensó que ya dos veces no lo dejaba tocar su cuerpo. No es que lo estaba haciendo de manera pervertida. Simplemente se le iban las manos, eso es todo.

Se sintió como esas parejas que veía por los sitios o parques besándose apasionadamente y tocándose de una manera que era para enviarlos directo a una habitación y dejar de ver esos espectáculos patéticos, pero ahora que estaba en esa situación podría comprender.

Mientras tanto, Joey cerró sus ojos sintiéndose culpable por seguir y no detener, pero aún quería seguir en la mentira. Se acercó lentamente hasta estar a escasos milímetros del rostro de un joven CEO sorprendido y lo besó. Esta vez fue iniciativa de él. Un beso suave que se transformó en algo apasionado que ninguno de los dos se detuvo.

"Give me time to reason,
give me time to think it through
Passing through the season,
where I cheated you

Dame tiempo para razonar
Dame tiempo para pensar lo que pasó
Recordando todo el tiempo
Que te engañé"

El beso fue largo y delicioso para ambos, nuevamente el moreno alzó sus brazos para acariciar los brazos de "Rose" pero otra vez sintió tensión en el cuerpo de ella, no obstante percibió que "la rubia" aumentaba la pasión en el beso como una forma de distracción hasta que el Ceo la detuvo.

— Te voy a dejar a tu hogar — aclarándose la garganta

Rose asintió sin saber qué decir.

El viaje nuevamente fue en silencio incómodo.

En el momento en que se acercó al hogar de Joey, en el complejo de apartamentos…

— ¿Te molesta que te toque? No lo mal interpretes por el lado abusivo o pervertido porque no ha sido de esa manera, es sólo que — al joven ceo le tomó dificultad hablar lo que tenía en mente, claramente los sentimientos o pensamientos profundos le tomaban más dificultad que hablar de trabajo y un balance comercial. — si vamos a estar saliendo, el beso ha sido mutuo hasta el momento, en algún período podemos acariciarnos supongo que eso es normal…

— Entiendo — respondió "Rose" sonrojándose — pero sucede que…

"piensa Joey piensa, di la maldita verdad sal de este problema enorme" tembló ante su pensamiento

— Soy muy tímida — mintió

"estúpido Joey Wheeler" se dijo a sí mismo la mentira estaba creciendo más.

— Y me avergüenzo de mi cuerpo — terminó recordando a su hermana y Tea siempre escuchando que les daba vergüenza ponerse bikini o ropa delgada por tal y tal motivo "sin motivo" y Joey ponía los ojos en blanco. Recordándolas ahora, lo vio como excusa perfecta como el resto de las chicas. Comportándose igual que el resto.

— Ya veo…— tamborileando sus dedos en el manubrio. — No veo porqué te avergüenzas si eres bellísima. Nunca he entendido a las mujeres cuando hablan así, y veo que eres igual al resto, tienes un pésimo autoestima y contradictoriamente trabajas como anfitriona y te luces con hermosos vestido, mujeres…— negando con la cabeza

— Idiota — murmuró aunque no tan enojado porque coincidía la misma opinión que Kaiba como hombre pensaba lo mismo, pero estaba en el papel de Rose.

— De todas maneras enterarme esto de, no impide mi interés de seguir saliendo contigo, me gustas.

Joey apretó sus puños, aún podía detener esta mentira

— eh… tú también me…gustas — el rubio supo que ahora estaba firmando su sentencia y un daño a este hombre. Pero en el fondo no estaba mintiendo, sí le gustaba, el problema que no tenía vagina ni tetas como el Ceo pensaba.

De la nada, nuevamente se vio siendo besado por el muchacho de ojos azules. No pudo cerrar los ojos, quería observarlo más de cerca mientras era besado hasta que se topó con los cerúleos ojos del muchacho… sintió un escalofrío en su cuerpo gracias a la penetrante mirada que le fulmino el moreno mientras se besaban, no logró cerrar los ojos, y el otro tampoco mientras disfrutaban el beso poderosamente jugando con sus lenguas y salivas, pero mirándose fijamente… y supo el motivo….

"Se llega a una dimensión interna de sensaciones que para muchos hombres es difícil controlar". Y ninguno deseaba descontrolarse.

Continuara

Notas Autor: Y nuevamente otro capítulo. Creo que se va entendiendo con este capítulo mis intenciones con Joey, siempre Kaiba es un patan malo etc y Joey el bueno y honesto aquí le doy un giro diferente la mentira tiene consecuencias fatales.

Quizás me tome tiempo actualizar seguido estoy viviendo una etapa de locos jejejej pero hermosa.

muchas gracias a los lectores y personas que dejan rewius me doy cuenta que cada una tiene su propia teoria creo que eso es lo entretenido de ser lector imaginarse muchas cosas.

Amo Seto x Joey