Capitulo 4: Nombre

Ya había pasado una semana desde que conoció al chico de cabellos rojos y su vida ya se había vuelto un infierno. Prácticamente todos los días tenia misiones que para colmo casi todas las fallaba y gracias a esto la pasaba castigando su Otou-sama. Pero lo peor de todo era que cuando paseaba por Konoha siempre lo veía. Por supuesto, tal y como le había dicho a Sakura ella buscaba todo tipo de formas para no toparse con él o hablarle. Obviamente esto no era nada fácil ya que él se percataba de su presencia fácilmente. El llegaba a notar como ella se escabullía por las calles y se mezclaba entre la gente cada vez que lo veía.

Ese día, el primer día en el que empezaba la segunda semana, ella salió a pasear por Konoha como todos los días anteriores. Apenas entro a Konoha y camino dos cuadras, se lo encontró. El estaba en el puente, mirando como fluía el agua sin prestar atención a su alrededor. No pudo evitar sonrojarse al verlo detenidamente. Se veía sereno como el agua. La luz del día se reflejaba en su piel y lo hacía ver muy atractivo. Al darse cuenta de que su cara estaba caliente y roja ella se empezó a golpear la cara con la palma de sus manos. Esto hizo un poco mas de ruido de lo que esperaba y noto que había sacado a Gaara de sus pensamientos. Rápidamente busco un lugar en donde esconderse antes de que la viera. Como no encontró ninguno, saltó al techo más cercano y se hecho a correr en la dirección contraria a donde estaba Gaara.

Al darse cuenta de que ya estaba lo suficientemente lejos de el paro y trato de recuperar el aire que había perdido. Luego de que se le pasara el rubor que tenia todavía en la cara, bajo del techo en el que estaba parada para luego caminar de nuevo por las calles. Después de un rato empezó a pensar en algo que le molestaba. Ella simplemente no entendía. Porque el seguía en Konoha? Si él era el Kazekage el debería estar en su aldea, no en Konoha. Justo cuando giro para ir por otra calle, fue sacada de sus pensamientos ya que había chocado con alguien. Ella cayó al suelo sentada, en cambio la persona con la que choco solo dio un paso para atrás cuando chocaron para sostenerse en pie.

-Ugh...Que no puedes ver por dónde vas?-se quejo ella sobándose la parte baja de su espalda.

-Que no debería decir yo eso?-dijo una voz masculina-Ni siquiera estabas mirando al frente cuando doblaste...

-Eh...?-ni siquiera se había percatado de eso.

-Bueno, te vas a quedar todo el día ahí sentada o te vas a parar?-dijo el riéndose un tanto mientras le extendía su mano para ayudarla a pararse.

-...-ella se quedo mirándolo fijamente por un buen rato. El era bastante atractivo. Tenía el cabello corto y castaño, en sus mejillas posaban unos triángulos rojos y sus ojos eran tan penetrantes y filosos que parecían que te iban a cortar por la mitad con tan solo mirarte. Pero eso no era todo, lo mejor era su sonrisa. A pesar de tener unos colmillos un poco más grandes de lo normal y filosos su sonrisa era hermosa, brillante y blanca. Claro, al darse cuenta de todo esto, sus mejillas se pusieron un tanto rojas.

-Pasa algo?-le pregunto el chico un tanto confundido.

-Eh? No, no pasa nada...-dejo de mirarlo para pasar a mirar su mano que seguía extendida. Ella tomo su mano y el la ayudo a pararse.-Gra-gracias...

-No hay de que...-le volvió a sonreír.-Oye has visto a un perro?

-Un perro?

-Sí, es blanco, sus orejas son de color café y es pequeño-explico él.

-Pues no...lo siento.

Justo en ese momento se escucharon ladridos que provenían por detrás del chico. Ella miro en la dirección en la que escucho los ladridos y vio que un perro gigantesco venia corriendo en dirección a ellos. El chico al darse cuenta de los ladridos el también miro el lugar de donde provenían y luego sonrió. El perro paro al estar al frente del chico.

-Akamaru! donde te habías metido?-dijo esto con un tono que demostraba tranquilidad y felicidad mientras acariciaba la cabeza del perro.

-N-no me digas que...-dijo ella un tanto sorprendida.

-Si este es el perro que estaba buscando. Es mi mejor amigo y se llama Akamaru.-le respondió con una sonrisa de oreja a oreja.

-E-entiendo que sea blanco y que tenga las orejas de color café pero...QUE TIENE DE PEQUEÑO ESE PERRO? ES ENORME!-dijo ella apuntando al perro con los ojos saltones.

-Eh? Enorme? yo lo veo bastante pequeño...-dijo él un tanto desconcertado.

-''Consíguete unos anteojos...''-fue lo único que logro pensar después de lo que él le dijo. Después de un corto rato suspiro y volvió a hablar.-Bueno, como ya encontraste a tu perro yo ya no tengo que hacer nada aquí, así que me voy...-se puso a caminar de nuevo.

-Ah! espera!-sin darse cuenta de lo que estaba haciendo la agarro del brazo, la hizo girar, la tiro hacia él y con su mano libre sostuvo delicadamente su cintura.

Para cuando se dieron cuenta, los dos ya estaban en una situación media peligrosa. Sus caras estaban muy cerca de la una de la otra y sus cuerpos estaban tan cerca que casi se rozaban. Los dos rápidamente se pusieron rojos hasta no dar más cuando se vieron fijamente a los ojos.

-L-lo lamento mucho...-dijo él mientras la dejaba libre de su agarre.

-Eh...? No...no, pasa nada.-dijo al girarse para que no viera por más tiempo su cara roja. Luego se la toco para sentir el calor de sus mejillas y dijo.-E-entonces que era lo que me querías decir?

-Ah...! Si, te quería preguntar si querías venir conmigo...-le respondió de una forma más normal pero aun estaba un tanto avergonzado.

-A donde?-giro la mitad de arriba de su cuerpo para ver al chico que la estaba mirando fijamente con rubor aun, pero no tanto como antes.

-La verdad es que me iba a juntar con mis amigos pero Akamaru se había ido a no sé dónde. Ahora que lo encontré me dirijo para allá y me preguntaba si querías venir conmigo.

-Porque tendría que ir?-le pregunto de forma un tanto pesada aunque por alguna razón por dentro estaba feliz.-No veo la necesidad de ir…

-Es que como tienes más o menos la misma edad que todos nosotros yo pensé que te gustaría conocerlos y hablar con ellos.-dijo con cara de decepción por la respuesta que ella le dio.

-…-lo que le dijo y la cara que puso hizo que ella cambiara su tono a uno más dulce sin que se diera cuenta.-Esta bien…iré pero no puedo estar por mucho rato.

El chico sonrió con la respuesta definitiva e hizo que ella lo siguiera.

Mientras tanto, un grupo de chicos esperaba a uno de sus compañeros que se había retrasado.

-Que le pasa a Kiba! La hora acordada ya paso…-dijo un chico rubio con ojos azules como el mar mientras pateaba una piedra.-Cuando llegue juro que lo golpeare hasta que me canse!

-Mejor quédate callado, Naruto…mira que tú también llegaste tarde.-le reprendió Sakura.-Si no fuera porque Hinata me detuvo yo ya te hubiese pegado.

-Que mala eres Sakura-chan…-dijo el chico un tanto amurrado.

Algunos de los que estaban ahí contemplaban la embarazosa situación. Otros solo ignoraban lo que pasaba. Después de un corto rato, la persona a la que esperaban llego.

-Oigan! Lamento haber llegado tarde…-el chico se acerco al grupo.

-Que fue lo que te retraso tanto, Kiba?-pregunto la chica de cabello rubio.

-Es que Akamaru se me había perdido y no lo encontraba. Cuando lo buscaba me encontré con esta chica.-giro su cabeza para ver a la chica que estaba detrás de él.

La chica se puso al lado de el cuando vio que él la estaba mirando como para que se mostrara.

-Woah! Que linda!-exclamo el chico rubio al estar cerca de ella.

-Naruto, aléjate de ella que la asustas!-le reprendieron Sakura e Ino al mismo tiempo.

-Está bien, Sakura-san...Ino-san.-trato de tranquilizar a las chicas.

-Eh…con que ya las conoces…-dijo el chico con tono sorprendido.

-En realidad…conozco a todos los que están aquí. Solo que a los únicos que he visto en persona son Sakura-san, Ino-san y tú…Kiba-san.

-A que te refieres?-dijo el chico con cara de asombro.-Como sabes mi nombre?

-Es un secreto…-sonrió. La verdad es que por alguna razón no quería decírselo.

-Bueno y cómo te llamas tu?-pregunto uno de los chicos que hasta ahora no habían dicho nada.

El chico era de pelo castaño oscuro y lo tenía tomado en una cola. Tenía una cara de despreocupación total y de que todo le diera fastidio.

-Eh? Yo…

Todos la miraban con un tanto de curiosidad en sus caras, esperando a una respuesta.

-Yo…no creo que sea necesario decirles mi nombre…-miro el suelo tratando de evitar las miradas dirigidas a ella.

-Otra vez con eso? Porque no nos quieres decir cuál es tu nombre?-pregunto la chica rubia.

-L o siento pero no puedo decirles cuál es mi nombre ya que es un secreto.

En ese momento todos tuvieron que desistir ya que no le veían la gracia en insistirle cuando no les iba a decir.

-De todos modos, porque motivo nos llamaste Ino?-preguntaron el chico con cara de despreocupado, uno que estaba comiendo papas fritas y que era un tanto gordito, Naruto y Kiba. Todos al mismo tiempo.

-Buena pregunta chicos…-sonrió la chica.-Los llame porque ayer me gane unos cuantos boletos para ir a las aguas termales que están a medio camino de la frontera de Konoha con Sunagakure. Me dieron diez boletos pero como éramos nueve quería saber si alguien podría traer a alguien más pero ese problema ya está resuelto. Gracias Kiba por traerla a ella.

-Fue solo una coincidencia…

-Eh…?-miro a la chica rubia pero no pudo decir nada más ya que la interrumpieron.

-En todo caso Ino, ya hay unas aguas termales aquí en Konoha.-dijo el chico gordito.-Porque tendríamos que ir a unas aguas termales que están tan lejos?

-Chouji, no crees que sería genial si pudiéramos cambiar un poco? No tenemos que ir siempre a los mismos lugares.-le explico tranquilamente a su compañero de grupo.-Además de que lo boletos son solo para mañana, todo saldría gratis. Incluso la comida.- sonrió.

-Creo que Ino tiene razón-dijo Sakura.-Cambiar no está mal y si es gratis yo voy.

-Comida gratis? Yo también voy!-exclamo Chouji con baba en la boca por estar pensando en la comida.

-Yo también, yo también!-dijo el chico rubio hiperactivamente.

Los demás se miraron entre si y luego aceptaron ir. Todos menos una persona que no sabía hacer.

-Yo…yo no creo poder ir.-dijo de repente la chica llamando la atención de todos.

-Po-porque dices eso?-pregunto tímidamente una chica de cabello negro y largo que estaba parada bien lejos de ella.

-No, por nada en especial…simplemente no creo que pueda ir.-miro para otro lado ya que no quería que vieran como su expresión estaba cambiando, específicamente esa chica.

Su cara tomo un poco de rubor ya que la persona con la que mas había querido hablar en su vida, le estaba hablando. Esto hizo que por alguna razón le diera vergüenza y casi le entran ganas de llorar de la felicidad. Esto también hizo que ella empezara a recordar el porque quería hablar tanto con ella.

Flashback:

Al momento en el que entro a ANBU, le dijeron que tenía que ver y aprenderse de memoria la información de todas las personas de Konoha. Ella obedientemente lo hizo. Ella esperaba encontrar a alguien interesante entre la pila de información de los aldeanos pero los días pasaban y no había nadie que le interesara. Al darse cuenta de que la tremenda pila de información ya se había acabado y que ya la había memorizado, se decepcionó por no encontrar a nadie que le atrajera la atención. Con esa decepción se devolvió a su casa.

En el camino a su casa, vio algo que la distrajo. Una chica de cabello negro y corto miraba algo por detrás de un árbol tímidamente. La chica al verla aun de lejos la reconoció. El nombre de la chica de cabello negro era Hyuga Hinata.

La chica trato de ver que era lo que Hinata estaba viendo. Al ver lo que la otra chica veía, ella se sorprendió. Esa chica veía como entrenaba un chico de cabello rubio. La chica no entendía porque Hinata veía a ese chico. Esto le intrigaba y quería saber el porqué.

Ella se quedo mirándola por un buen rato a una distancia corta pero trato de que no se diera cuenta de su presencia. Por suerte, Hinata estaba completamente perdida en lo que hacia el chico como para darse cuenta de que alguien la estaba espiando. La chica noto como cada vez Hinata se ponía mas roja. A pesar de que la espió por un buen rato, no entendía nada de las reacciones de la otra chica. Luego se dio cuenta de que se hacía tarde y que se tenía que ir, así que se fue.

Al otro día paso lo mismo y el día después de ese también y los días que seguían también. Al final la semana termino y todos los días fueron iguales. De tanto espiarla, la chica comenzó a comprender las reacciones de la otra chica cuando veía al chico rubio. Hinata estaba enamorada de ese chico. Al darse cuenta de eso a la chica le creció por dentro una gran admiración. Ella la admiraba por tener ese fuerte sentimiento a pesar de que el chico prácticamente no le hablara. (La espió hasta incluso cuando Hinata no espiaba a Naruto.)La admiraba por perseverar en un amor que probablemente no iba a ser correspondido nunca.

Desde ese momento decidió que algún día iba a hablar con ella y ser su mejor amiga. Sabía que era un deseo/sueño egoísta pero ya lo había decidido e iba a intentar todo para lograrlo.

Fin del Flashback:

-Vamos, no creo que ir te haga mal.-dijo Naruto, sacando a la chica de sus recuerdos que estaban guardados profundamente en su memoria.

-Porque no le preguntas a tus padres?-pregunto el chico con cara de despreocupado.

-A mis…padres…-su voz salió algo temblorosa al decir esto. Ella sabía que si se lo preguntaba a su Otou-sama él no se lo permitiría y para colmo se daría cuenta de que ella había estado saliendo sin su permiso. Eso último haría que ella reciba otro castigo.

-Si te da miedo preguntarles nosotros podríamos preguntarles por ti.-dijo Kiba.

-No! Iré…iré a las aguas termales con ustedes.-se exalto sin darse cuenta al escuchar lo que le dijo Kiba. Luego se calmo y pensó.- ''Si dejo que alguno de ellos haga eso él…Otou-sama podría hacerles daño. Yo jamás me lo perdonaría si eso pasara…''

Todos quedaron un tanto desconcertados al darse cuenta de cómo se exalto la chica. Pero al final, todos quedaron a gusto con la respuesta de la chica. Después todos quedaron en que en la mañana del día siguiente se iban a juntar en ese mismo lugar.

-Bueno, se está haciendo tarde y me tengo que ir.-la chica dijo mientras se despedía de todos.-Nos vemos mañana.

Algunos asintieron con la cabeza, otros solo decían cosas como ''ok'', 'bye-bye'', ''nos vemos'' y ''chao'' para despedirse de la chica. Cuando la chica se fue todos los demás se quedaron para hablar de lo que hablaron antes. Había algo en específico que los dejo con curiosidad. El porqué la chica no les quiso decir su nombre y el porqué ella se sabía los nombres de todos.

-Porque será que ella no nos quiso decir su nombre?-pregunto Naruto con un tono curioso.

-Me encantaría saber el porqué también y además me gustaría saber cómo es que sabe nuestros nombres.-dijo Kiba.

-Ahora que lo pienso, hace una semana ella fue a la florería de mi familia. Yo le pregunte su nombre y me dijo que me presentara primero. Cuando le dije mi nombre, ella me dijo que ya lo sabía.-dijo mientras miraba el suelo de forma seria.-Yo le pregunte como es que lo sabía y ella me dijo que era su deber saber todo acerca de los aldeanos ya que era parte de ANBU. Eso se aplica en todos los que están en ANBU, Sai?-le pregunto a un chico de cabello castaño oscuro y de piel ultra blanca que no había hablado antes.

-A la mayoría de los que están en ANBU no pero hay algunos casos especiales en los que hacen que los recién llegados se aprendan de memoria toda la información de los aldeanos en Konoha.-explico el chico mientras se tocaba la barbilla.-Esas personas en general son personas especiales.

-Ehh…o sea que ella es especial.-dijo Naruto.

-Exacto.-dijo Sai.-Y el que no nos diga su nombre es raro. Los únicos que ''no'' tienen nombre son los integrantes de la Raíz como yo. Que yo sepa ella no está en la Raíz. Pero…Ahora que lo pienso hay una chica en ANBU que perdió gran parte de su memoria. Podría ser ella.

Todos los que escuchaban, quedaron con los ojos abiertos de par en par. Ninguno podía creer lo que estaban escuchando.

Mientras caminaba de vuelta a su casa ella pensaba en una forma para poder salir de su casa sin ser descubierta por su Otou-sama. Esto la distrajo de mirar para el frente y volvió a chocar con alguien. Por suerte esta vez no se cayó ya que la otra persona la agarro de codo. Cuando le iba a agradecer a la persona por haberla sujetado vio que era nada menos que el que la había puesto en un infierno la semana que acababa de pasar. Ella noto que estaba con otras dos personas. Una chica rubia con cuatro colas y un chico que daba miedo ya que tenía la cara llena de líneas moradas y gracias a esto sus ojos se veían raros.

Para no parecer mal educada, ella agradeció de todos modos y luego empezó a caminar de nuevo. Pero se vio interrumpida ya que el chico de cabello rojo le hablo.

-Porque me evades?

-Y eso a ti que te importa?-respondió ácidamente.

-Bueno, entonces dime cuál es tu nombre.-dijo el chico mientras miraba de nuevo su espalda. (Ella nunca se giro para decirle lo anterior.)-Si vas a trabajar para mi, tengo que saber tu nombre.

-Ya te dije que no trabajare para ti!-le grito mientras se giraba para verlo a la cara.-Además, porque en este día todo el mundo me pregunta mi nombre?

-Que no es normal preguntar el nombre de alguien si es que uno lo quiere conocer?-pregunto la chica rubia que estaba al lado derecho de Gaara.

-Mi hermana tiene razón, porque no puedes responder a algo tan simple?-el chico que daba miedo le pregunto con un tono en el que demostraba que estaba molesto.-Además de que no tienes porque gritar…

-Sabes? Me encantaría responder a esa pregunta pero ya no recuerdo como me llamo, ya que perdí gran parte de mi memoria!-le respondió de forma brusca y cuando cayó en la cuenta de lo que había dicho se cubrió su boca con su mano. -''No…no, no, NO! Que acabo de hacer! Mi secreto…!''

Los tres se quedaron de piedra el escuchar lo que la chica dijo. Ninguno de ellos sabía como romper el hielo que se había creado. Hasta que uno lo logro con mucha dificultad.

-A…A que te refieres con que perdiste gran parte de tu memoria? Como fue que la perdiste?-pregunto la chica.

-Como quieres que lo sepa? Es imposible que recuerde como fue que la perdí…-miro el suelo con cara de tristeza y un tanto de remordimiento por haber dicho su secreto a unos completos extraños.-De todas formas solo recuerdo que mi apellido es Nekomiya y que mi nombre se perdió con algunos de mis recuerdos.

-Entonces porque no te pones un nuevo nombre? Solo hasta que recuerdes tu verdadero nombre.-sugirió el chico que daba miedo.

-Hm…-no supo que decir. Era una buena idea pero no sabía si hacerlo o no, ya que si lo hacia ella se iba a acostumbrar a su nuevo nombre y después, si es que recordaba su verdadero nombre, le sería difícil de que la llamaran de otra manera.

-Mura…-murmuro Gaara casi como diciéndoselo así mismo.

-Eh? Mura?-se pregunto a sí misma como también se lo pregunto a Gaara.

-Murasaki…(morado)-dijo él más detalladamente.

-E-espera, Gaara espero que no le estés escogiendo un nombre.-dijo la chica rubia.

El otro chico solo se limito a suspirar.

-Murasaki….-también suspiró.- Déjame decirte que cuando te cases y tu esposa vaya a tener hijos, hazle un favor y no escojas los nombres de tus hijos.-dijo tocándose la frente con la yema de sus largos y delgados dedos.

-Midori, Orejiiro…(Verde, Naranjo)-el solo ignoró el comentario de la chica y siguió pensando en posibles nombres.

-Oye! No me ignores y deja de pensar en ''nombres''…-le reprocho.-Además, porque tienen que ser colores?

-Entonces…-la miro a los ojos fijamente, cosa que hizo que ella se pusiera roja.-Suzu. (Campana)

Por unos instantes sintió como si se le parara el corazón. Su cara estaba completamente roja. Pero tenía que ser firme. No podía dejar que le pusiera un nombre ya que o si no se acostumbraría a él.

-Ya basta! Deja de ponerme nombres!-exclamo tratando de sonar molesta.

Trato con todas sus fuerzas de sonar y actuar molesta pero por más que tratara no podía. Por su boca se asomo una sonrisa que trato de disimular y por uno de sus ojos salió a flote una pequeña lagrima que también trato de disimular. Por algún motivo, no podía dejar de sentirse feliz. En ese momento decidió guardar ese hermoso recuerdo en su nueva memoria.

Continuara…!

Bueno por fin logre terminarlo! Aunque no lo crean me costó empezarlo ya que solo había pensado en el final, jajaja. También logre terminarlo a tiempo…cosa que me tenía un poco preocupada. Lo que sucede es que tengo que viajar pronto y no voy a tener internet en mi computador ya que no hay wireless en la casa a la que me voy. Podría usar el computador fijo de esa casa pero no me gusta mucho usar cosas que no son mías. (Específicamente cuando se trata de computadores…-_-'')

Bueno como hay una persona que desea que le haga un profile a ''la chica'', lo hare. Además de que estaba entusiasmada con hacerlo. Aquí les va!

Nombre: Nekomiya Suzu (nombre temporal)

Nombre real: Nekomiya y lo demás es aun un misterio.

Edad: 15

Cumpleaños: 01 de Abril

Signo Zodiacal: Aries

Tipo de sangre: 0+

Colores favoritos: Morado, Verde (claro), Naranjo y Negro.

Comida Favorita: Sushi y Takoyaki.

Animales Favoritos: Todos los felinos. Específicamente los tigres blancos.

Altura: 1.64 cm (solo un poco más alta que las demás chicas de Shippuden)

Peso: 47-49 Kg (Tal vez un poco mas)

Personalidad: Dulce, amistosa, leal, buena amiga, sensible, terca, temperamento explosivo, cero paciencia y cero tolerancia.

Fobias: Arañas y las jeringas (específicamente cuando la vacunan o le sacan sangre, jajaj).

Para los curiosos sus medidas son…: 94-64-98. (Jajaja, me quería divertir con esto.)

Bueno ahí está casi todo, solo faltan algunas cosas pero eso lo voy a ir revelando con el tiempo. Espero que les haya gustado el capitulo y por favor dejen reviews.