Capitulo 4

¿Un romance Rápido y Furioso?

Todo transcurría tranquilamente con nuestros amigos en el Templo de Jade, Po se había esmerado mucho estos días para mantener los preparativos finales para el gran Torneo, varias escuelas se presentaron ante el consejo de Grandes Maestros pero pocos serian los seleccionados para este gran evento, Po sabia que para los furiosos no seria una proeza colocarse entre los protagonistas del gran Torneo la pregunta que no dejaba se hostigarlos es quien seria digno de enfrentarlos.

Era solo cuestión de tiempo, las escuelas estaban Lee Dan y Gogmen ya estaban listan para el torneo, faltando solo 2 días para que iniciaran las rondas preliminares.

¡Po! - dijo el maestro Shifu, sorprendiendo al panda que se encontraba preparando la comida - ¿Tienes preparada toda la comida?, recuerda que hoy llega las ultimas 2 escuela.

Si Maestro Shifu - dijo el panda mientras lo volteaba a ver sobresaltado - claro que si lo tendremos todo listo.

Muy bien en cuanto lleguen hablare con sus respectivos Maestros mientras tú atiendes a los estudiantes.

Claro - dijo el panda sonriendo mientras movía una enorme olla de fideos - Le aseguro que a todos les encantara la sopa.

¿Sopa? - dijo Shifu acercándose a ver el contenido de la vasija - ¿Que paso con la demás comida? el pescado, el arroz, los pastelillos.

¡Ahhhh! Pues vera lo que pasa es que no sabias que el día hoy llegarían las escuelas faltantes así que… use toda la comida en la cena de ayer...

¡Ohhh! - dijo Shifu mientras se llevaba una mano a la cara - Bueno, solo asegúrate de que te salga perfecta, y por favor ¡Intenta por todos los cielos conseguir algo decente para la cena!

Si maestro Shifu - dijo el panda con una expresión que mostraba preocupación y ansiedad - así será.

Bueno, las escuelas deben estar llegando, iré a recibirlos - diciendo esto Shifu se volteo y procedió a salir de la cocina - se especialmente cuidadoso con nuestros invitados Po...

Claro, la comida estará lista en un segundo - decía el panda mientras hacia prácticamente malabares con los platos - Ya vera a todos les va a fascinar.

Afuera los alumnos ya estaban reunidos fuera del área de entrenamiento, esta había sido acondicionada para la ocasión con mesas de campo para que los alumnos pudieran tomar su comida después de practicar.

¡Owwww! Que mañana - dijo Mono limpiándose el sudor de su frente - si que ha sido pesado el entrenamiento estos días.

¡Oh! Ni que lo digas - replico Mantis mientras se tronaba la espalda - me estoy sintiendo más viejo cada día.

Yo ya tengo hambre - decía Grulla mientras se echaba aire con su sombrero - espero que Po ya tenga listo el almuerzo.

Oigan ¿Y Tigresa? - dijo Víbora mirando a todos lados - Hace rato que no la veo.

El maestro Shifu vino y le pidió que asistiera o mejor dicho, se asegurara que Po atendiera a las escuelas que están por llegar - respondió Grulla - ya solo faltan 2 escuelas.

Es increíble que vinieran de tan lejos para este torneo - dijo Mono con cara de incrédulo - ni si quiera había oído hablar de ellas, ¿como dices que se llaman Mantis?

La escuela oeste, viene de mucho mas allá de la gran muralla, fue fundada hace muchos años por el legendario Rino Volador, es la Escuela de la Tormenta de Arena. Se dicen que su actual Maestro podría parar a una manada de rinocerontes con una mano.

¿¡Que clase de monstruo es! - pregunto víbora sorprendida.

No, no es un monstruo, no se que tipo de animal sea - dijo Mantis mientras los miraba a todos - solo se que es un enorme e increíblemente fuerte.

¡Increíble! - exclamo mono - ¿y sus alumnos?

Se hacen llamar Maestra Pardus y el Maestro Hiena. Eso es todo lo que se, nunca he escuchado nada respecto a las habilidades de ellos.

¿Y la otra escuela? - pregunto Víbora con una expresión curiosa - ¿Quienes son?

La otra escuela - dijo Mantis en tono misterioso ante la mirada atónita de todos - es la desaparecida escuela de la... ¡Garra Fantasma!

¿¡Que ¡? Estas loco - exclamo Mono con una ligero miedo en su rostro - todo mundo sabes que la escuela de la Garra Fantasma eran asesinos y mercenarios, y que desapareció tan misteriosamente como apareció, hace ya casi 30 años que no se sabe de ella.

Así es - dijo Mantis - es por eso que Shifu esta muy interesado en ver a los alumnos de la escuelas faltantes.

Po y Tigresa deberían estar por recibirlos en este momento - exclamo Grulla preocupado - ¿ustedes creen que sea justo dejarles todo el trabajo a ellos?

Pues si Shifu solo se los pidió a ellos - dijo Mantis tocándose la barbilla - seguramente tendrá sus motivos.

El sonido del Gong se escucho por todo el patio su eco sumergía a todos los presentes en el suspenso, los 4 furiosos voltearon a la puerta principal del otro lado de patio hay ya se encontraba el maestro Shifu. Las puertas se abrieron lentamente, tres figuras con mantos negros emergieron de la puerta del templo, los tres vestían capas negras y sombreros triangulares con mascaras y Hakamas del mismo color, el líder era bastante alto, poco mas alto que Po, el que estaba a su derecha tenia el tamaño de Tigresa y el de la izquierda era un poco mas alto que mono, sin embargo los tres tenia una aura misteriosa.

Bienvenidos al Templo de Jade Maestros, yo soy el Maestro Shifu – dijo Shifu a la vez que hacia una ligera reverencia con la cabeza – espero que disfruten su estancia, siéntanse en libertad de solicitarle a mis alumnos y a mi lo que se les pudiera ofrecer para hacer su visita mas confortable.

Le agradezco su amable recepción Maestro Shifu – dijo el más grande de los tres guerreros mientras hacia una reverencia y se inclinaba frente al Maestro seguido de sus dos compañeros – es un honor para nosotros estar aquí.

El honor es nuestro, ¿Maestro?… - respondió Shifu en un tono que sonaba masa pregunta que a alabanza.

Mi nombre es Sheng, soy segundo al mando de la escuela de la Garra Fantasma, mis compañeros - dijo mientras señalaba con la palma de su mano abierta a su compañero de la derecha - se llama Lee, y él – dijo señalando al de la izquierda – se llama Doko.

Bueno, Maestro Sheng, Maestro Lee y Maestro Doko es un placer tenerles aquí, espero que disfruten del Valle y del torneo, ahora pasen por aquí por favor les mostrare sus aposentos.

Mientras tanto en la cocina del Templo…

Es increíble que acabaras con la comida de la semana en una sola cena Po – decía Tigresa mientras acomodaba unos platos con fideos en una gran charola – si se lo hubieras comunicado al Maestro mas temprano hubiera mandado traer algo del pueblo.

Vamos los fideos no son tan malos – decía el panda mientras servía varios tazones - además es bueno ofrecerle a los Maestro un poco de comida típica de la zona.

Los fideos no son a lo que yo llamaría "comida típica de la zona" – respondió mientras volteaba a ver a Po con una ligera sonrisa en sus labios – pero bueno es el almuerzo, esperemos que sea suficiente para satisfacer el apetito de nuestros invitados.

Por su puesto además, me quedan algunos panes de frijol seguramente será mas que suficiente – decía Po mientras cargaba una canasta llena de panes de frijol – bueno creo que eso es todo, es tiempo de servir el almuerzo.

A lo lejos se escuchaba el gong nuevamente resonando por todo el templo, señal de que la ultima escuela había arribado, Po y Tigresa se miraron por un momento sus caras reflejaban la curiosidad por saber que guerreros estarían arribando.

Del Otro lado del templo, en el patio los alumnos ya se encontraban reunidos en las mesas esperando sus alimentos.

Oye Grulla - pregunto Mono volteando a ver a su amigo que ya se veía algo impaciente por la comida - ¿Qué paso con Mei Ling? ¿No asistirá al torneo?

Pues tengo entendido que ella llegara el día de hoy, pero envió a los gemelos Yuan y May para avisar de su retraso, ellos junto a Mei Ling representaran a Lee Dan.

Esos chicos tienen una sorprendente habilidad para pelear en parejas - dijo Mantis mientras subía al a mesa - pero dudo que puedan desenvolverse igual de bien en un combate en solitario.

Yo no los subestimaría Mantis ellos son…

El sonido del Gong les interrumpió nuevamente, las puertas se abrieron lentamente, dejando ver a un gigante su altura y corpulencia impacto incluso al mismo Shifu quien se había quedado a unos cuantos pasos de la puerta, detrás del inmenso guerreros se dibujaban dos siluetas que prontamente se pararon a su lado.

¡No a cambiado en nada, Abuelo Shifu - dijo la sombra mientras se quitaba de encima los desgastados mantos que portaba - se ve incluso mas joven que cuando deje el Templo.

La sorpresa inundo el ambiente, ninguno de ellos podía dar crédito a que una bestia tan enorme e imponente se dirigiera al Maestro Shifu como su abuelo, por un momento los 4 pensaron que era una broma de mal gusto, pero su sorpresa fue mayor cuando vieron plasmarse en el rostro de Shifu una sonrisa. El enorme guerrero se inclino sobre su rodilla mientras que con un puño tocaba el piso en señal de máxima reverencia hacía el Maestro, sus compañeros le imitaron de la misma manera.

¡No puede ser, es imposible! - murmuro Mono - ¿Como algo tan monstruoso se dirige a Shifu como abuelo?

Es... es incre... - contestaba Grulla con cierto temblor en el pico - ¿el es su...?

Al levantar la cabeza aquel guerreo dejo ver una enorme melena negra con franjas blancas, cubría la mayor parte de su cabeza y su cuello hasta llegar a su pecho, una mirada firme y fuerte se reflejaba en aquellos ojos dorados, y una musculatura impresionante lo hacia a simple vista un guerrero Temible.

¡Ha ha ha!, Maestro Lion - dijo Shifu fijando su vista en la enorme bestia - Increíble no me esperaba que tu estuvieras a cargo de la escuela de la Tormenta, aun recuerdo cuando te fuiste del Templo, apenas eras un cachorro.

Si, así es Maestro - respondió Lion incorporándose con una mirada que demostraba un poco de tristeza y melancolía - escuche lo de Tai Lung, lo lamento mucho maestro, se lo mucho que usted le apreciaba.

Si es una verdadera lastima, pero Tai Lung decidió su destino, yo poco podía hacer ya - dijo Shifu mientras bajaba la mirada - aun recuerdo cuando los veía entrenar de cachorros, por mas que se esforzaba nunca pudo vencerte.

Del otro lado del campo Víbora y los demás escuchaban incrédulos lo que estaba aconteciendo.

¿¡Que! - pregunto Víbora impresionada - ¡Nunca lo pudo vencer, eso significaría que el es...!

Más fuerte que Tai Lung - dijo Mantis en tono seco y de sentencia - nunca había escuchado hablar de Lion.

Imagino que por ser un recuerdo ligado a Tai Lung, no es algo que le guste recordar a Shifu - musito Grulla - eso podría explicarlo.

Pues no se pero mira a su acompañante - dijo Mono visiblemente sorprendido- ¡es hermosa!

Al lado del Maestro Lion una figura esbelta de perfectas proporciones se encontraba haciendo reverencia al Maestro Shifu ala vez que miraba de reojo todo el lugar, su vestimenta era llamativa portaba algo parecido a un kimono negro con el cuello y mangas extendidas, hombreras y pechera metálicas en color negro y líneas doradas con una capa a un hombro el color café claro, su cara dejaba ver claramente que se trataba de una felina, unas líneas negras partían de sus ojos hasta en final de su cara asemejándose a lagrimas de color negro, estas solo hacia resaltar unos ojos de un color rojizo claro, también podía apreciarse que tenia manchas similares a las de un leopardo sin embargo su complección física no era de uno de estos, era en proporción menos corpulenta y mucho mas estilizada. Por otro lado su compañero era de menor tamaño portaba un kimono negro similar al de su compañera, pero partes de su cuerpo estaba envuelto en vendas con una capa desgarrada de un café mas opaco su cara era una mezcla extraña entre un lobo y un perro, de color café y manchas negras , una tenebrosa sonrisa se dibujaba en su rostro mientras volteaba a ver discretamente a los 5.

Ese tipo risueño no me da buena espina - dijo Víbora retrocediendo un poco ala vez que sus expresiones se tornaban un poco mas agresivas - y tampoco esa felina...

¿Que clase de felinos son? - preguntaba Grulla observándola con detenimiento - Nunca había visto siquiera alguien parecido a ellos.

León y Guepardo - respondió una voz desconocida - no son muy comunes por estos lados.

Los 4 voltearon sorprendidos, la voz pertenecía a Doko, el mas pequeño de los 3 Maestros de La Garra Fantasma, por un momento no supieron que contestar se quedaron atonitos ante sus palabras.

Creo que no son muy comunicativos ¿verdad? - dijo el pequeño guerrero - yo pensé que serian un poco mas... Furiosos

Claro que si, solo que no te esperábamos - Dijo mono aun un tanto confundido - ¿y tu eres?

¡Ah!, perdonen mis modales yo soy Doko, - contesto el pequeño enmascarado – es un gusto conocer a los furiosos, los mejores Maestros de Kung Fu en el Valle de la Paz.

En serio - dijo mantis sonriendo - entonces se ve que eres un chico muy listo

Gracias Maestro Mantis - contesto Doko – Aunque creí que eran 5 y no 4 Furiosos.

El furioso faltante esta dentro ayudando al Guerrero Dragón – contesto Grulla – ya no debe tardar en venir.

Excelente, muero de ansia por conocer al Guerrero Dragón – dijo el pequeño Doko – el guerrero que venció a Tai Lung.

En esos instantes iba saliendo del Templo Po y Tigresa con los platos de sopa para los guerreros, dirigiéndose primero a la mesa de la academia Lee Dan y posteriormente a la de los Furiosos.

Po - dijo Mono volteando a verlos con una expresión impaciente - ¿Que te había pasado, por que tardaste tanto?

¡Haaa! Lo siento Mono es que estaba preparando mas fideos de lo usual – contesto el panda mientras servía en la mesa de los furiosos - y ¿De que me perdí? , ¿Ya llegaron las escuelas faltantes?

Así que usted es el guerrero Dragón – dijo Doko mientras volteaba a ver a Tigresa – es mucho mas hermosa de lo que había imaginado, nunca pensé que el Guerrero Dragón fuera una Tigresa y menos una tan bonita.

Todos los furioso enmudecieron, excepto Po que esta a punto de soltar los platos de sopa, con tal de evitar el ataque de risa, Tigresa quedo casi petrificada, mas no sabia si por lo curioso he inesperado de la confusión, el alago o el extraño pequeñito vestido tan curiosamente que se dirigía hacia ella con tanta admiración.

Yo… no soy el Guerrero Dragón – dijo en un tono seco carente de expresión – ¿y tú eres?

¡Ho! Enserio lo siento, disculpen nuevamente mis modales – dijo el pequeño mientras retrocedía unos pasos – Soy Doko Maestro de la escuela de la Garra Fantasma, discúlpeme haberla confundido con el Guerrero Dragón, pero de ninguna manera retirare mis comentarios acerca de su belleza.

Ella es la Maestra Tigresa Doko y si fuera tu cuidaría mas mis palabras, no le dicen Furiosa por nada – dijo Lee mientras presionaba la palma de su mano contra el sombrero de Doko – Es un placer conocerlos Furiosos, Guerrero Dragón. Soy Lee Maestro de la Garra Fantasma, ¿seguramente no hace falta que les presente al pequeño galán verdad?

¡Lee! Deja de molestarme me avergüenzas – dijo Doko con un tono notoriamente molesto – no te metas donde no te llaman.

Valla parecen casi hermanos – dijo Mantis – creí que los guerreros de la Garra Fantasma serian mas… Fantasmales.

Solo en batalla – respondió Lee – se que no gozamos de mucha popularidad pero solo somos agresivos en combate.

Eso dilo por mi – replico Doko – tu eres agresivo conmigo todo el tiempo.

Entonces ustedes son los legendarios asesinos y mercenarios de la escuela de la Garra Fantasma – dijo Po asombrado - ¡Wuauuuu! ¿Es cierto que uno solo de ustedes puede atacar desde las sombras como un ejército? O ¿Qué pueden desaparecer enfrente de su enemigo como si fueran magos?

Claro que podemos – se apresuro Doko a contestar – Somos los máximos del sigilo y el ataque sorpresa.

Doko… – dijo Lee mientras meneaba cansadamente su cabeza – no es para tanto, no le presten mucha intención al pequeño.

¿Y por que tiene que usar mascaras y vestir como si de ladrones se trataran? – pregunto Tigresa con una mirada fría y seca hacia Lee – Creo que inspirarían mas confianza si no portaran eso atuendos tan "Fantasmales"

Si deben admitir que eso no les ayuda mucho – complemento Mono – además se ven pasados de moda.

Bueno, las tradiciones son las tradiciones – dijo Lee mientras evitaba se alcanzado por Doko Poniendo una mano en sus sombrero – Además el grandote insistió en que las usáramos.

¿El Grandote?, ¿hablas del Maestro Sheng? – dijo Doko parando su furioso ataque – Sabes que no le gusta que le digas así.

Vamos el ni se encuentra aquí esta hablando con el Maestro Shifu – dijo Lee mientras volteaba a ver a los furiosos sin percatarse que el "grandote" se acercaba por detrás – Seguramente esta muy ocupado tomando té o algo así, ya saben cosa de ancianos ¡jeje!

Buenas tardes, soy el Maestro Sheng… o como mi colega me dice "El Grandote" – dijo Sheng interrumpiendo a Lee y poniendo sus manos sobre los hombros de Lee y Doko – Espero que estos dos no les provocaran problemas.

No se preocupe han sido muy amables al presentarse con nosotros - contesto Víbora – además es bueno saber que no son tan tétricos como su reputación.

Gracias, es muy amable de tu parte mencionarlo - contesto Sheng – intentamos cambiar la imagen de la escuela, actualmente estamos trabajando muy duro en ello… ¿Verdad Doko?

A… si Her… perdón Sheng – contesto rápidamente Doko volteando a ver al mas grande de los tres enmascarados – de hecho, estaba platicando con los Furiosos y el Guerrero Dragón hasta que ¡Lee! entorpeció mi labor diplomática.

No me culpes por evitar que te rompieran el corazón pequeño – contesto Lee – sabes que no es necesario que me des las gracias.

¡¿Qué?, pero tu quien te has creído – dijo Doko bastante molesto antes los comentarios de su compañero – tu solo tienes envidia…

Como verán lo realmente tétrico es tener que haber soportado a estos dos durante todo el camino – dijo Sheng mientras inclinaba lentamente la cabeza – agradezco mucho su paciencia, así que con su permiso nos retiramos a nuestros aposentos.

Espere Maestro Sheng – dijo Po mientras extendía una charola con tres porciones de fideos – Tiene que probar esto es comida típica de la región.

¡¿Fideos? - dijo Doko mientras tomaba la charola – No sabia que los fideos fueran propios del Valle de la Paz…

Son digamos una variedad especial – se adelanto a contestar Grulla – es de los mejor de por aquí.

Pues huelen deliciosos – dijo Lee mientras le quitaba la charola a Doko de sus manos – les agradecemos mucho la comida. Ahora con su permiso nos retiramos.

Oye Doko… - dijo Tigresa interrumpiendo la partida de los tres – Gracias.

El pequeño no contesto y solo siguió a sus compañeros caminando con un paso rígido digno de una estatua.

Parece que Tigresa tiene un nuevo fanático – dijo Po volteando a verla con una sonrisa – Excelente ya puedo hacer un club de Fans.

Po no pierdas el tiempo y ve a servir a la escuela que falta – le contesto Tigresa volteando a ver a lo lejos la mesa donde ya estaban esperando los dos Maestros de la escuela de la Tormenta – Necesitamos que te concentres, recuerda que Shifu nos pidió que todo saliera bien.

Ok de acuerdo, no te preocupes tanto – contesto Po mientras tomaba la ultima charola de fideos y caminaba rumbo a los maestros de la Tormenta – Ya solo falta entregarles la comida a ellos después de todo, que de malo puede pasar.

A los lejos los Maestros Pardus y Hiena se encontraban en la mesa, observando el lugar.

Cielos, este sitio si que es aburrido – dijo Pardus soportando su cabeza con su puño - ¿A que hora sirven aquí la comida?

¡Yo que se! – contesto Hiena – tu solo piensas en comer. Mira parece que el rellenito ese es el encargado de la comida.

Pardus volteo a sus espaldas girando medio cuerpo viendo casi de frente a Po.

Hiena…¿ que es esa cosa esponjadita y tierna que viene hacia acá? – dijo Pardus observando fijamente al panda – se ve… apetecible.

¡Jejejeje! Pardus ya cálmate no creo que sea educado que te comas al mesero - replico Hiena subiendo los pies a la mesa – además lo mas probable es que te diera una indigestión.

En ese instante llegaba Po con la charola de comida posándose enfrente de los dos Maestros de la Tormenta.

Hola, es un placer recibirlos mi nombre es Po, soy el Guerrero Dragón – dijo mientras servía los platos con sopa - espero que les agrade, es un poco de la comida local.

¡Oh! Gracias esto huela bastante bien - dijo Hiena mientras tomaba asiento correctamente y acercaba el plato - Yo soy Hiena, mucho gusto Po y mi compañera es Pardus.

Bueno es un gusto conocer a dos Maestros de tan lejos – dijo Po mientras retiraba la Charola - Si necesitaran algo mas por favor háganmelo saber.

Veamos mi monocromático Guerrero – dijo Pardus mientras miraba el plato y luego volteaba a ver al panda – Serias entonces tan amable de traerme algo de comer.

No, no soy un mono, soy un oso, un oso Panda – dijo Po riéndose levemente, ante la mirada desconcertada de Pardus - ¿No te gusta la sopa? O preferirías un pan de Frijol.

La Maestra Pardus se paro y se acerco al panda, las garras de ella treparon por el pecho de Po hasta su cara tomándolo de un pómulo.

Veras esponjándote, no se como se alimenten ustedes, pero de donde yo vengo una comida no es comida sin carne fresca - dijo acercando su cara a la de Po – ¿Ves estas garras?, ¿Estos colmillos? Acaso te parezco un pato, o un cerdo.

No… - dijo con con una pequeña mirada de miedo mientras retrocedía y sobaba su cara –Pero definitivamente tienes el carácter de un rinoceronte.

Bueno déjame ser clara esponjoso – dijo Pardus mientras apretaba un hombro de Po con su garra - Agradecería enormemente si pudieras traerme algo de comer digno de tus invitados, ¿Te quedo claro esponjadito?

Pardus no seas tan remilgosa, comer algo diferente no te hará daño – le decía Hiena mientras se llevaba unos fideos a la boca.

¡Auuuuu! Es que no tenemos carne, pero si gustas creo que puedo conseguirte un poco de to-fu – dijo Po mientras intentaba quitarse la garra del hombro - o tal vez arroz frito.

Mira pandita vengo de muy lejos y llevo un buen rato sin comer – Pardus tomo a Po por el cuello y se acerco a su oido – así que a menos que quieras ser mi plato fuerte esta noche te aconsejaría consiguieras algo de carne rápido ¿Si?

¿Pasa algún problema Po? – interrumpió Tigresa - ¿Hay algo de malo con la comida?

A Pardus no le gusta la comida si no lleva carne, es parte de su dieta o algo así – dijo Hiena mientras comía del plato de fideos de Pardus – Así que quiere comerse al Panda.

¿Perdón? – Pregunto Tigresa asombrada a la ves que volteaba a ver a Po con una sonrisa – Po ¿Lo dice en serio, quiere comerte?

Al fin alguien que puede entenderme – exclamo Pardus - ¿Amiga donde puedo conseguir algo de carne fresca por aquí? parece que el esponjosito no entiende mis necesidades.

Lo mas parecido a carne por aquí es pescado – dijo Tigresa – Ahora te importaría bajarlo, lo estas ahorcando.

El pobre de Po ya tenía un color azul claro debido a la asfixia que le provocaba la garra de Pardus, esta lo soltó cayendo el oso de espaldas, este se sento y empezó a respirar forzadamente como si hubiera subido todas las escaleras del templo corriendo.

Perdona esponjosito – dijo mientras pasaba su garra sobre su cabeza y volteaba a ver a Tigresa – entonces ¿Qué comes tu?

Lo mismo que todos aquí – exclamo Tigresa viendo fijamente a Pardus a sus rojizos ojos – Lo mismo que te han ofrecido a ti.

Ya veo – dijo Pardus riéndose sutilmente – así que eres una gatita domestica.

Mide tus palabras – contesto Tigresa con una mirada más agresiva casi a punto de gruñir – o esta gatita te dejara sin comer carne por un buen rato.

¿Debería acaso sentirme amenazada por una gatita y su osito de peluche? – contesto Pardus mientras le mantenía la mirada fija a Tigresa - ¿Acaso es un reto?

Pardus cálmate, no es para tanto, mira creo que tengo un poco de carne seca entre mis cosas – decía Hiena mientras hurgaba un pequeño morral que traía consigo – seguramente aun esta buena.

Si me esperas un momento, podría bajar al pueblo y traerte algo de comer – dijo Po – Disculpa que no tengamos nada que ofrecerte.

¡Po!, ella es la que debe disculparse – dijo Tigresa sumamente molesta – No es nuestra culpa que sea tan exigente y remilgosa, si desea comer puede hacerlo, si no me da igual.

Bueno esponjosito creo que tu amiga no sabe ser hospitalaria así que iré a buscar algo de comer – dijo dándole la espalda a Tigresa mientras pasaba su cola por la cara de Po – después vendré por mi postre…

Al término de esas palabras dio un gran salto hasta la barda del templo y después salto hacia el bosque perdiéndose en su follaje.

Discúlpenla se pone de muy mal humor cuando no come – dijo Hiena intentando justificar a su compañera – pero normalmente es menos, áspera…

No me interesa como sea o cuanto tiempo lleve sin comer – contesto secamente Tigresa - solo espero que guarde la compostura mientras se encuentre aquí.

Tigresa dio media vuelta y se retiro rumbo al Templo.

¡Po! , recuerda limpiar los cubiertos y la cocina – dijo Tigresa mientras volteaba a verlo de reojo – Yo me encargare de ver que podemos conseguir para la cena.

Ok – dijo el panda sobándose el cuello - gracias por la ayu...

Ni lo menciones – contesto secamente Tigresa.

Tigresa entro al templo dejando a Hiena y a Po , era por demás evidente que tendría que soportar los desplantes de Pardus durante algún tiempo así que prefirió mejor concentrase en sus pendientes, ya tenia mucho que hacer preparándose para el torneo y no podía dejar que una felina maleducada la desconcentrara.

Oye tu amiga tiene un temperamento rudo – dijo el panda volteando a ver a Hiena – y eso que yo estoy acostumbrado a los maltratos.

¡Oh! Perdónala, es que ya llevábamos algunos días sin probar bocado – dijo Hiena a la vez que ayudaba a Po a pararse - Lo que pasa es que ella está acostumbrada a comer animales salvajes que por aquí no son muy comunes, la mayoría de los patos o cerdos que se ha encontrado camino acá suelen hablar mucho y a Pardus le molesta la comida platicadora.

Ya veo – dijo Po - Tu no pareces tener problemas con la comida.

¡Naaaa! No soy muy exigente, pero debo decir que tus fideos son deliciosos – dijo Hiena sonriendo aunque macabramente al panda – de hecho yo y el Maestro Lion tenemos solo 3 días sin comer, ya que nos alimentamos de algo de fruta camino acá pero Pardus lleva casi 8 días sin comer.

¡8 DIAS! Válgame seguramente yo también estaría de mal humor – dijo el panda llevándose la mano a estomago – debe haber algo que pueda gustarle.

Vamos no te preocupes mucho, ya mucho has hecho al no enfadarte por la manera en que te trato – declaro Hiena cruzando los brazos - además debo coincidir con tu amiga rayadita, Pardus ha estado un poco insoportable estos días.

¡Tengo una idea! – dijo el panda golpeando la palma de su mano con su puño – se dé algo que seguro le va a gustar. Bueno fue un placer conocerlo Maestro Hiena, ahora si me disculpa debo ir de urgencia al pueblo.

Gracias a ti Po, si gustas puedes llamarme Hiena a secas - contesto el curioso Maestro.

Bueno, con su permiso – dijo Po mientras se volteaba y empezaba a correr hacia el pueblo.

Po sabía que debía conseguir pero le quedaba ya poco tiempo, así que debía darse prisa y emprender pronto su viaje, paso casi corriendo frente a la mesa de los furiosos alcanzo a pedirle casi a gritos a Grulla y a Mono que le ayudaran con la cocina, a lo que estos no pudieron contestar ni alegar debido a que el panda ya se encontraba prácticamente del otro lado de la puerta del templo.

Mientras tanto en el bosque la Maestra Pardus se encontraba malhumorada, frustrada y lo que es pero aun hambrienta todo con lo que se topaba hablaba y vestía ropas, a diferencia del lugar donde ella venia aquí todos eran civilizados y pese a que ella no tendría inconveniente en comérselos le había prometido al Maestro Lion guardar la compostura.

Diablos, me estoy empezando a desesperar – decía para sus adentros la Guepardo mientras saltaba entre los arboles – si esto sigue así tendré que terminar comiendo fruta, yak que asco, no entiendo como Lion puede comer eso.

Pardus siguió buscando durante toda la tarde, incluso una vez ya resignada se dio a la tarea de encontrar un árbol que tuviera al menos algún tipo de fruto fresco mínimo que se viera carnoso. Dado a todos sus intentos ya era de noche y no había conseguido ni siquiera una fruta, regresando resignada al templo.

Demonios tendré que comer esa cosa que parecen gusanos, como dijo el esponjoso que se llamaban – Pardus estaba por llegar al templo, cuando a la lejos algo llamo su atención - ¿Qué es ese aroma?, huele dulce ¿será que mi suerte está cambiando?

Sobre una colina cerca del templo se encontraba un solitario árbol del cual provenía el exquisito aroma, Pardus se acercó a él y tomo uno de sus frutos.

Bueno, ya que no me queda otro remedio – Pardus llevo el fruto a su boca, al morderlo un sensación de alivio recorrió su cuerpo a la vez que un dulce sabor inundaba su paladar – no está del todo mal, buena textura, buen sabor creo que podre comer unos cuantos más.

A unos cuantos metros de hay un panda se arrastraba escaleras arriba con una canasta en la espalda rumbo al templo, hasta que algo le tomo por sorpresa a lo lejos juntos al Durazno de la Sabiduría se encontraba alguien , Po respiro profundamente y decidió tomarse un tiempo para ver de quien podría tratarse, aun mayor fue su sorpresa al darse cuenta de quien se trataba.

Veo que has encontrado el Durazno de la Sabiduría – dijo Po ala felina que se encontraba sentada al pie del árbol, al escucharlo la reacción de ella instintivamente fue arrojarle un durazno en la cara, este le dio justo en la nariz, el pobre panda no hacia mas que sobarse a la vez que intentaba hablar - ¡Aouuu!, ¿siempre eres así de agresiva?

La maestra Pardus se incorporó rápidamente hasta que se dio cuenta que se trataba de Po, entonces relajo la guardia y por un instante proceso lo que el panda le intento decir antes de lanzarle el durazno en la cara.

¿Qué? De que estas hablando… a perdonnnn creí que se trataba de un árbol cualquiera – dijo visiblemente avergonzada al verse en aquella situación – lo siento, solo que pues no sé, nunca había sabido de un árbol sagrado o algo así, ustedes tiene costumbres raras…

Tengo la impresión de haber escuchado algo así con anterioridad – dijo Po mientras se sentaba al pie del árbol – Bueno de todos modos que bueno que te encuentro, oye sé que empezamos con el pie izquierdo, pero me gustaría remediarlo.

Eres muy amable esponjadito – dijo Pardus mientras se sentaba al lado de Po – ¿Y cómo piensas remediarlo?

Bueno te traje algo de comer, sé que debí haber previsto mejor el menú- dijo el panda mientras sacaba algo de la canasta – pero la verdad no he tenido mucho tiempo últimamente.

Eso huele muy bien ¿Qué traes hay? – dijo Pardus mientras se acercaba al panda para ver dentro de la canasta.

Esto es Salmon, a Tigresa le gusta mucho, imagine que a ti también podría gustarte además es lo más cercano a carne que hay por aquí, este es filete ya está listo y preparado si gustas probarlo.

La felina probo el filete, ciertamente era carne pero distinta toda la que ella había probado, tenía un sabor peculiar ella se deleitó saboreando bocado por bocado.

Esto esta simplemente delicioso – dijo gratamente sorprendida la felina – debo agradecerte, la verdad estaba muriendo de hambre.

No es nada dijo Po mientras tomaba otro pedazo de salmón para él y sonreía después de haber cumplido exitosamente su misión.

Oye… Po lamento haberte tratado… pues mal – decía Pardus mientras ponía su garra en el hombro de Po esta vez de forma mas tierna – solo que enserio, no han sido mis mejores días.

Si te entiendo yo también me malhumoraría si tuviera tanto tiempo sin comer como tú – contesto el panda – pero ya olvídalo mañana será otro día, ojala tambien puedas darle una oportunidad a Tigresa ella es dura , pero también es muy amable.

Con alguien como tu al lado no me extraña - dijo Pardus sonriendole al panda por primera vez - Eres bastante curioso sabes, amable, tierno pareces un oso de peluche gigante, ademas hueles bien y estas esponjadito y fresco...

Pardus se acercó a Po y le murmuro al oído.

¿Seguro que no me dejarías darte una mordidita, solo una pequeña? – pregunto traviesamente la felina

No lo creo… ademas mi carne es seca y fibrosa y llena de pelo y Shifu siempre me dice que huelo mal –dijo Po mientras sentía a la felina respirarle en su oído - pero tengo más salmón.

Bueno esponjadito, me rindo – dijo Pardus mientras tomaba otro Salmon de la canasta – Pero aún me debes un postre, ninguna cita está completa sin postre.

A bueno, no te preocupes aquí traigo dulces de to-fu – dijo Po mientras sacaba los dulces de la canasta, y por un momento algo en su mente hizo clic, dándose cuenta de lo que le acaba de decir Pardus - ¿Dijiste cita?

Si, cuando un macho trae alimento a la hembra es una cita – dijo Pardus mientras probaba aquellos dulces, que a su vista eran sumamente raros - ¿Pero eso tú ya lo sabias verdad?