Las puertas del colegio se abrieron a sus alumnos que entraron como si se los llevara el viento, cada quien platicaba en voz medianamente alta, muy apenas sí podía escuchar mis pensamientos. O era yo o caminaban apresurados, todo estaba normal pero ese era el pequeño detalle que veía.

"¿Por qué las prisas? Todavía es temprano." Pensé observando a mis compañeros y estudiantes de grados menores atravesar la puerta.

Subí escalón por escalón, sentía como si mi cuerpo pesara mientras que los demás me esquivaban.

"Qué raro ¿no recuerdo que Plagg fuera tan callado en toda la mañana?"

Por un momento en el interior estaba lleno de vida. Esto se estaba tornando extraño. El colegio como tal no tiene mucho ruido siendo un número limitado se alumnos. Paso a paso llegué al centro de la cancha en medio de una multitud que de repente apareció de la nada. Una ola de calor me pegó directo, no podía explicar lo que estaba pasando, no tenía miedo a los lugares cerrados ni ningún tipo de fobia pero todo esto se estaba volviendo sofocante. Levanté la vista a los rostros de mis compañeros y noté algo diferente en ellos…

"No conozco a nadie." Sentí confusión, ¿cómo era posible que no conociera a nadie? Busqué entre los estudiantes a Nino, Chloé, Alya, Marinette, alguien… nada.

Un fuerte sentimiento de soledad creció en mi pecho, mis sentidos se estaban alterando.

"¿Cómo es posible que me allá equivocado de colegio? No, me hubiera dado cuenta desde que bajé del coche, pero… no recuerdo haberme subido."

Ahora que me doy cuenta, los estudiantes miraban hacia mi con total arrogancia impresa en sus gestos.

Un rápido ruido de una campana se escuchó, uniéndose a ello las voces y ahora risas, aumentando de nivel.

"¿Qué están viendo? ¿De qué se ríen? ¡Díganmelo!" exigí respuestas pero nadie fue capaz de decirlas.

El tumulto de personas estaba disminuyendo, que alivio. De entre la espalda de un pequeño grupo podía ver a alguien que no se reía, alguien que sólo se concentraba en mirar en mi dirección, un poco familiar, vistiendo ropas oscuras… ¿el de la otra noche? Las risas aumentaron y las pocas figuras eran insistentes en no irse, me miraban, ¿qué estaba sucediendo?

En cuestión de segundos una presión en mi pecho apareció, mi respiración se dificultó, me ardía, y él no apartaba la vista pero no podía verle el rostro. Un dolor me atravesó provocando que me doblara, sentí unas tremendas ganas de vomitar, pero no lo iba a hacer.

Con cada minuto que pasaba mi estado empeoraba, mi cabeza tenía episodios de migraña, el ardor de mi garganta se traspasó a mi cuerpo, ardía en fiebre, mientras que levanté tímidamente la mirada, vi que él llevó una mano a la capucha que lo cubría, destapándose lentamente, todos a nuestro alrededor desaparecían.

El dolor aumentó pero ahora yo no le quitaría la mirada.

Unos cuantos centímetros estaba de ver quien estaba debajo de aquellas ropas, la oscuridad consumió todo, pero el dolor no se fue.

Adrien se despertó exaltado de aquel sueño, sentándose en su cama vio por la ventana que aún seguía en puesta la luna. Tomó su celular de la mesa de noche, apretó un botón, tres treinta y seis de la madrugada. ¿Tan lento pasó el tiempo desde su llegada esa misma noche? Unas imágenes le vinieron a su mente, haciendo que sostuviera su frente con unas de sus manos. La falsa alarma, esa persona, el lobo que quería atacar a Ladybug… el sueño, era muy extraño. Él recordó la sensación que pasó en el sueño, tan cercana, como si en realidad le hubiera ocurrido.

Cerrando los ojos, trató relajarse, tenía que dormir y aprovechar las horas de sueño que sobraban de la noche. Sólo dormiría aproximadamente tres horas y el colegio empezaba temprano, era tiempo de reponer pilas para eso entonces se recostó contra su almohada cubriéndose con la suave colcha, ignorando lo sucedido. No dejaría que algo así le afecte fácilmente, no sólo por ser un héroe sino también por el simple hecho de ser él.

"¡Maldición!" tomó con firmeza su hombro, apretando sin medir la fuerza aplicada.

Nadie le había dicho la factura que pagaría su cuerpo por adquirirlo, ni siquiera ese maldito viejo avaricioso. A la siguiente no acudiría con las malas lenguas que sus amigos tienen por contactos.

Tratando de no pensar sobre ello, puso ambas manos sobre la pared de su habitación, inhalando y exhalando repetidas veces para calmar su estado. Le costaría acostumbrarse a las nuevas conexiones entre él y aquello. Observó la firme pared habiéndose relajado un poco, dio una carcajada y la comisura de sus labios se curvearon en un gesto en medio del silencio.

La tarde del día siguiente llegó, las clases habían finalizado hace unos minutos atrás. Igual que en el sueño, Adrien estaba tremendamente agotado. Honestamente él no quería ver su rostro porque sabía que se veía, fuera de lo normal, fatal por la noche que tuvo y eso se lo mencionaron varias veces. Sus amigos notaron esto y preguntaron de la manera más discreta posible por cómo estaba pero nunca les dijo.

Los estudiantes dejaban el colegio tan rápido posible, saliendo por la principal y única entrada.

— ¡Hey! ¡Adrien, espera! — una voz se escuchó de las escaleras, deteniendo el rumbo de Adrien.

Era Nino que corría en un paso algo torpe por no fijarse en el último escalón, casi cayéndose, sacándole una sutil sonrisa Adrien.

—No te atrevas a dar un paso más — Detrás de él, siguiéndole de cerca Alya y Marinette que también parecían interesadas y preocupadas en el tema.

Incluso sí Adrien quisiera, ellos no lo dejarían irse sin decir una sola palabra. Puse la mejor cara que tenía, forzosamente.

—Adrien…— empezó Marinette— Nosotros notamos que hoy tú… bueno, tú… ahhh… — del nerviosismo no pudo formar oración, no dejaba de moverse y sus manos algo transpiradas jugaban una de las correas de su mochila sin saber cómo seguir.

—Lo que Marinette trata de decir, es que te notamos extraño, ¿las cosas van bien? ¿tienes problemas en casa? Porque sino nosotros podemos ir y…

—No chicos, para nada. Todo está bien, sólo… una mala noche —con las ojeras que se cargaba obviamente que le fue difícil conciliar el sueño.

—Si no estás diciendo la verdad, hay métodos para hacerte hablar, Agreste.

—No, que va Alya no tienes que llegar hasta eso, y por favor, deja apuntarme con la cámara de tu celular—aún así él no quería preocupar a sus amigos.

—Adrien ¿estás seguro? — dijo Marinette preocupada, sin titubeos.

—Por supuesto — afirmó con verdadera alegría.

Patrullas pasaron en frente de ellos rápidamente con las sirenas encendidas. Algo malo estaba sucediendo. Varias más seguían el mismo rumbo, ¿un akuma? Las personas que vieron lo mismo que Adrien y los otros murmuraban cosas, tampoco saben lo que pasa. Los carros de bomberos se escucharon a los lejos, la situación se está poniendo tensa en alguna parte de París. Como Chat Noir que es, debe resolverlo pero ¿cómo escapar de los demás? Sencillo sólo corrió adentro del colegio con el pretexto de informar a los estudiantes cercanos de cuidarse del peligro. Subió a la azotea llamando a Plagg.

— ¡Plagg garras fuera!

Saltando sobre los tejados de los edificios vislumbró una gran cantidad de humo. Incendio. Apresuró su velocidad todo lo posible, sino las personas saldrían heridas. Esto no iba bien.

— ¡Chat Noir!

—Mi Lady.

—Lleguemos hasta ese punto, detengamos las llamas y salvemos a la gente.

— ¡A sus ordenes!

Los gritos de las personas se escuchaban claramente en cuanto se acercaran más. Chorros de agua eran expulsados de las mangueras de los camiones de bomberos, por raro que fuera, los policías disparaban cada determinado tiempo a un punto en especifico mientras que el cielo era pintando por tonalidades naranjas por un hombre en llamas que posaban en la punta de una de las columnas del edificio en llamas.

Lo que faltaba. Un pirómano… está iba a ser una de las luchas más peligrosas que han tenido como héroes.

Un sueño es un secreto que compartiré contigo.

...


¡Hola a todos!

Sé que no actualicé estas últimas semanas pero fue porque fueron las más pesadas de mi vida, hasta ahora. Mi cabeza no dio para más y tuve un colapso. De verdad que lo siento. Pero sí todo sale bien en esta última semana, me tendrán en el siguiente fin.

Hasta aquí llega el capítulo de hoy pero no se preocupen, las cosas se van a empezar a relacionar poco a poco haha… Aparte este de que me dio algo de dificultad, porque se contemplaron muchas ideas pero no cuadraban y al final terminó así.

¡Comenten! Que eso me da a entender qué les gusta o qué no de la historia, quiero saber sus opiniones, pero me hizo feliz que tuviera más favoritos y follows está vez. Avisen de los errores que tenga.


MiraculousLadybug es una serie co-producida por Zagtoon Inc., MethodAnimation, ToeiAnimation y SAMG. Apoyen a la serie en su país por el proveedor correspondiente. Sólo me divierto con la elaboración de la trama.