Aquí os traigo la conti de la historia, espero que os guste. En esta veremos lo que pasó mientras nuestros queridos jefes estaban arriba, los guardianes siempre creando problemas, podrán hablar más civilizada por una vez, ¿o no?
ShiiNami: Me alegro que te guste mi forma de escribir, y lo que pasará... Todo se sabrá jejejejeje.
Ran-Luna13: Sin pistas te quedarás por no entender lo que te dije, al menos colaboraste y ese soborno de mala calidad... No, no, no.
Disclaimer:Los personaje de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, estos siempres erán de Akira Amano (si fueran míos Tsuna y Dino sufrirían más)
Capítulo 3 Todo puede pasar limpiando.
Cuando los jefes se fueron de lugar, todo el mundo con rapidez empezó a limpiar, porque no deseaban ver al joven cielo enfadado.
—Siempre os estáis metiendo en problemas, deberías tratar de ser menos destructivos, el papeleo sería algo mucho más llevadero—Comentaba la mayor de las Giglio Nero mientras recogía del suelo un jarrón chino que era único en el mundo—Aquí hay cosas que valen como tres ciudades y las destruís como si fueran simples papeles.
Todos miraron el jarrón que Luce tenía en sus manos, pero ahora solo eran pequeños pedazos de porcelana que el precio de cada uno de ellos sería como dos colegios enteros.
—Ya sabes cómo son mamá, todos son demasiado diferentes… pero eso os tendría que hacer más unidos, podéis ya estarlo, pero ver estos desastres duelen en el alma.
Los culpables de aquello bajaron sus cabezas en signo de arrepentimiento e intentando ayudarse empezaron a limpiar, los arcobalenos también estaban ayudando porque no querían que los chicos tuvieran una futura carrera como estatuas de hielo.
El silencio era abrumador hasta que la risa de Yamamoto hizo que todos pararan de golpe y le miraran de forma acusativa porque había dejado de limpiar.
—Lo siento, lo siento pero acabo de acordarme de algo que me había dicho Tsuna antes y me sigo riendo.
—Voiiiiii, pues no te lo guardes y dilo porque o sino más tarde te patearé el culo por idiota—gritó Squalo, los demás se miraron entre ellos y secundaron lo que el gritón guardián de la lluvia de Varia había dicho.
—Antes de bajar corriendo por el escándalo que estabais haciendo me estaba contando que ayer el psicólogo le ayudó mucho y que me lo recomienda—Los presentes abrieron los ojos y la reacción fue la misma, empezaron a reír a excepción de Hibari que sonrió ligeramente y el guardián de la niebla masculino que sonreía con aires superioridad. Todos se giraron hacía Mukuro y Yamamoto volvió a hablar— ¿Qué pasó?
—Kufufu, lo mismo de siempre, ¿qué más puede pasar?
—Si al final vale la pena quedarse a limpiar vuestros desastres en lugar de subir arriba—Comenta Luce con una gran sonrisa en la cara.
—Hm
—Tan comunicativo como siempre, Kyoya-chan—Habló Lussuria con de broma, ganándose una amenaza por parte del guardián de la nube—Ya hemos terminado de limpiar, así que Muku-chan, cuéntanos que pasó.
Todos estaban mirando al ilusionista que después de un suspiró aceptó y todos se acercaron, el guardián del desierto de Shimon intentó colocarse al lado de Chrome, pero una mirada escalofriante de Mukuro y un golpe en la cabeza cortesía de Adelheid lo hicieron retroceder.
Los Varia se colocaron justo enfrente de Mukuro, los arcobalenos y los otros Vongola a su derecha y los Shimon a la izquierda junto a los de Millfiore y Ganma.
—Kufufu, ¿quieres escuchar también que pasó, Reborn? —Preguntó al que acababa de llegar.
—Creo que pasaré, si escucho eso querré matar a ese Dame-alumno que tengo—Tras decir eso se fue con tranquilidad a prepararse un expresso.
—Fue bastante divertido—Dijo la piña momentos después de que el arcobaleno se marchara.
Flashback
Cuando Mukuro salió del cuarto de entrenamiento su teléfono sonó y lo cogió con tranquilidad.
—Kufufu, ¿quién es? —Preguntó de forma retorica, puesto que sabía que era Gokudera.
—Menos bromas piña, que tienes que hacer de psicólogo, Juudaime quiere que vayas cuanto antes, Primo ya lo sabe y ya le ha anulado la hiperintuición para que no te descubra.
—De acuerdo, en unos veinte minutos estaré por allí… Siempre acaba nervioso, pobre conejito.
La niebla dibujó en una sonrisa al escuchar las maldiciones que tiraba el contrario desde la otra parte del teléfono.
—Piña, cállate que si le haces algo a Juudaime me encargaré de que sufras y conozcas…
No le había dado tiempo a la tormenta a terminar de hablar porque Mukuro ya había colgado el teléfono y se estaba dirigiendo al lugar donde tenía su disfraz para aparecer ante Tsuna sin ser descubierto.
Después de ponérselo con paso tranquilo se dirigió hacia la oficina de su ahora paciente, al llegar tocó la puerta ligeramente y esperó a que le indicara pasar pero en lugar de eso le abrió la puerta, sorprendiéndole enormemente.
—Me alegro que hayas venido cuanto antes, de verdad siento la llamada tan repentina, pero en dos días me voy y necesito hablar cuanto antes—Habló Tsuna haciéndole un gesto para que entrara.
Mukuro con su disfraz entró al despacho y se volvió a sorprender como todos de la gran cantidad de papeleo.
—Veo que estas tan ocupado como siempre, Sawada, debería descansar de vez en cuando—Comentó saliendo de su habitual sorpresa después de aclararse la garganta y sentarse en la silla que le había preparado su jefe—Explícame lo mejor posible lo que le ocurre e intentaré ayudarlo.
—Verá señor Rokujo, a mi tutor como siempre le gusta molestarme y hacer cosas que me ponen de los nervios… Pero esta vez no sé como ha conseguido superarse a sí mismo y no solo me ha metido a mí en su brillante idea, sino que también ha metido a todos mis amigos en esto.
—Entonces es el mismo problema de siempre, su tutor al que usted llama demonio en persona lo ha vuelto a meter en un lio, pero esta vez también por aburrimiento ha ido a por sus aliados, es decir a los Cavallone, Millfiore, Shimon, ¿me dejo algunos?
—Sí, los Varia y los arcobaleno también están metidos.
—Fufu… quiero decir que es muy sorprendente lo que me esta contando—Corrigió con rapidez al darse cuenta de lo que había dicho y el Don le estaba mirando.
—Me ha parecido oír algo que dice uno de mis amigos, ¿podría ser mi imaginación?
—Seguro que lo es Sawada, el estés crea muchas situaciones así, ahora acuéstate en el sofá y así te relajarás.
Sin pensarlo el joven cielo se acostó donde le había indicado y el guardián se acercó hasta su cara, casi rozando sus narices, provocando que Tsuna se pusiera completamente rojo.
—¡Hieee! ¿Qu-qué estás haciendo?
—Solo bromeaba, Sawada, tranquilícese—Tras decir eso se apartó con una sonrisa en el rostro—Lo mejor para calmar los nervios y la ansiedad es sacarla toda en modo de rabia y fuerza, por eso sacar sus sentimientos a golpes de vez en cuando recuérdalo. Pero como eres alguien fuerte y perspicaz debes encontrar un rival a tu medida o este quedará totalmente destrozado.
—Nunca había pensado en eso, ¿crees que de verdad me servirá? —Preguntó el cielo levantándose y mirando a su psicólogo —No creo que funcione.
—Seguro que le funcionará solo debe saber que esta peleando para liberar la ansiedad que tiene dentro—Después de eso se levanta y se dirige a la puerta porque dentro de poco el bloqueo de la hiperintuición sería anulado y le pillaría.
—Gracias, Rokujo, ahora llamaré a mi guardianes más fuertes y pelearé contra ellos.
—Mi trabajo es ayudarte, Sawada—Después cerró la puerta y se alejó—Fufufu, pero si puedo usar esa oportunidad para pelear adelante sea.
Momentos después de quitarse el disfraz se encontró con Hibari en la puerta de su habitación.
—¿Acaso has venido a visitarme, Alondra?
—El omnívoro me ha dicho que nos quiere en el cuarto de entrenamiento, por alguna extraña razón quiere pelear con ambos, ¿qué has hecho?
—Solo he ayudado a incentivar una pelea, ¿puede ser divertido? —Comenta mientras camina hacia el cuarto de entrenamiento con el guardián de la nube.
Fin del flashback.
—¡Maldita piña, como osas acercarte tanto a Juudaime, voy a volarte la cabeza!—Exclamaba Gokudera mientras intentaba liberarse del agarre de la lluvia y el sol.
—Voiiii, es una buena jugada para conseguir una pelea.
—Gran idea, kora—Habló Colonnello mientras aguantaba la risa por la situación—Se podría probar alguna vez, kora.
—¿También quieres pelear Colonnello? Que yo recuerde tienes entrenamiento pendiente.
Todo el mundo miraba con una gota de sudor a Lal mientras que el ex-arcobaleno de la lluvia retrocedía al ver el aura de su ahora mujer.
—Después de esta historia, sigo preguntándome algo, ¿qué hacemos aquí? —Preguntó Adelheid porque sabía que esos nervios de Tsunayoshi eran sinónimo de problemas para ellos porque en la historia Mukuro había dicho que Reborn les había metido en problemas.
—Será mejor que terminen de limpiar, ¿no creen? —Habló una voz detrás de ellos, provocando que se girarán y vieran a Reborn tomándose su expresso sentado en una silla—Si baja mi dame-alumno y os ve a todos hablando algo podría pasar.
Todos se empezaron a mover y hacer como si limpiaran, segundos más tarde bajaron todos los jefes y el Décimo Vongola dio un paso colocándose delante de todos estos y les habló.
Todos al oír aquello solo pudieron mirar al asesino y hacer una respuesta unánime.
—¿Qué?
¡Pues esto fue todo por hoy! Espero que hayan disfrutado con el pequeño espectáculo organizado por mi mente S.A los guardianes de Tsuna y los demás. Nos vemos en el siguiente cap.
¿Review?
