Hola a todos nuevamente y como siempre disculpándome por la tardanza, pero pues por un lado la tarea no me deja, y por el otro este capítulo me costó sangre, coraje y sufrimientos pero aquí esta, y pues la verdad quede encantada con este capítulo, está un poco largo pero según yo valió la pena, pero es cuestión de ustedes saber si fue así o no.
Gracias a todas las que han seguido esta historia, me hacen muy feliz
Selene C.-Daniela-Astarte Black Hola amiga creo que este capitulo resolverá varias de tus dudas espero te guste
Isis Janet Perdona la tardanza pero que te guste
Ariasserena Pues no te puedo decir todavía de donde es Serena, y pues respecto a los encapuchados creo que fácilmente lo deducirás
Ashamed KawaiiHola querida amiga dudo mucho que puedas leer esto pero te agradezco tu mensaje, espero pronto sirva tu compu, ya te espero con ansia. Y pues como ya sabes que onda con la historia, pues no tienes por que preocuparte ua que no los maltratare, bueno no tanto jaja
AnnyFanSailorMoonHola me alegra que te guste mi historia, espero que puedas leer también este capitulo ya que a mí me encanto y gracias por ofrecerme tu ayuda
liebende Lesung Hoal amiga cuando tenga tiempo leeré todo lo que me falta espero te guste este y pues creo que lo dudas se despejaran mejor en este capítulo.
marya114 Gracias por leer, lamento no poder actualizar rápido, pero aquí estoy de regreso espero te guste
Espero les guste
Una oportunidad
Capítulo IV El vestido azul
-¡Ya vasta!- Se escucho con determinación desde las sombras de la entrada de la nueva y el encapuchado lo soltó de malagana –Así no resorberás nada-Se escucho más cerca y con más tranquilidad -Tranquilízate-
-¡Tranquilizarme!- la miro fijamente con incredulidad, era una hermosa mujer de ojos azules, sus aunque traía capa se podía ver el negro de su vestimenta, no llevaba puesta la capucha así que su cabello agua marina revoloteaba con el viento -¡Tranquilizarme!- subió la voz con brusquedad –¿Cómo demonios pretendes que lo haga?- la tomo del brazo con fuerza pero la chica no se inmuto
-Seiya- Le gritaron los otros dos encapuchados
-No te atrevas a tocarla- Le reclamo la rubia, mientras le azotaba un fuerte golpe en la cara, el cual lo aturdió y dio unos cuantos pasos atrás
-Ya detente- Se interpuso uno de los encapuchados entre la rubia y el pelinegro –Este no es el momento para peleas- Miro a uno y luego a otro –Después, si quieren mátense- Se quito la capucha dejando al descubierto su larga cabellera plateada y sus hermosos ojos verdes –Pero ahora lo único que importa es encontrarla- Su voz se quebró
-Estoy de acuerdo con Yaten, este no es el momento, Seiya ya para tu rabieta- Ahora fue el más alto del grupo el que se interpuso entre ambos, quitándose su capucha y mostrando así su largo cabello castaño oscuro y sus ojos café
-Haruka esta herida y necesita descansar-Dijo el peliplateado mientras que el pelinegro solo bufaba y se sobaba la mejilla
-Yo no lo creo- El pelinegro fulmino con la mirada a la rubia que aun cubría con su cuerpo a la joven de ojos azules
-Lo siento Seiya, pero ella siempre a sido más fuerte que tu- Se burlo el peliplateado y su compañero solo rio
-Ya no puedes moverte verdad-La joven de cabellos agua marina tomo el brazo de Haruka y lo paso sobre sus hombros para ayudarla a caminar –Vayamos a dentro es mejor hablar ahí- Ambas chicas les dieron la espala a los tres jóvenes y se dirigieron a la nave
-Lo dudo- Dijo entre susurros el pelinegro que caminaba uno par de pasos de tras de ellas
-Ya Seiya- Lo reprendió Yaten que caminaba a lado de él
-Michiru como nos encontraron, creí que ese…-Se mordió el labio No había dicho a nadie a donde iríamos-
La ojiazul giro un poco su rostro y lo miro de reojo –Ya sabes- se rio –Yo tengo mis métodos- Se dibujo en su rostro una sonrisa retorcida
-Pero no son tan efectivos, ya que tardaste bastante- Se burlo Yaten
La joven solo bufo y la rubia giro su rostro para fulminarlo con la mirada. Después de un par de segundos todos entraron a la nave y la compuerta se cerro
El día amaneció nublado, una pequeña corriente entro por la ventana, y un esquicito aroma invadió el departamento. Una bella rubia que yacía dormida sobre la cama abrió lentamente los ojos y aspiro el aroma
-Que bien huele- Se quito la cobija que la cubría, se levanto, aliso su vestido, acomodo un poco su cabello el cual lo dejo descansar sobre su hombro derecho y camino hacia el origen del aroma
-Buenos días Serenity- Le sonrió desde la barra, traía puesto un delantal blanco, una playera azul y unos pantalones negros. Se veía muy tierno
-Buenos días Darien- Le sonrío de igual forma y se sentó en un banco junto a la barra -¿Qué huele tan bien?- Pregunto curiosa y emocionada
-Estoy haciendo hot cakes- Se encontrabafrente a la estufa
-¿Qué es eso?-
-Ya lo sabrás- La miro de reojo -Sobre la barra esta un jugo, es para ti- La chica primero lo miro y después tomo el vaso
-Gracias-
-Hoy Salí temprano a comprar víveres, ya que no tenia nada en la despensa, era urgente que alistarme-
-¿Alistarte?-
-Bueno, no podía darte siempre pan y chocolate- Dijo divertido
-Pero es muy rico, yo estaría encantada- La dio un sorbo a su jugo mientras que Darien soltaba una pequeña risita
-Además, hoy vendrá Mina y las chicas y pues ellas arrasan con todo- Tomo el mango del sartén y con un rápido movimiento le dio vuelta al hot cake
¡Oh!- miraba fijamente los movimientos de las manos de Darien -Es la chica de la otra vez- Volvió a tomar su vaso y le dio otro sorbo
-Así es- la miro un momento –No se porque pero está muy emocionada y muere en deseos por conocerte- Se quedo pensativo –Supongo que las chicas deben de estar igual-
-¿Las chicas?-
-Son las amigas de Mina, Te caerán bien- miro de nuevo a Serena –Seguramente te invadirán de preguntas-
-¿Preguntas?-
-A si es, son extremadamente curiosas, así que, supongo que nos harán un extenso interrogatorio- Tomo con la espátula el hot cake y lo coloco sobre un refractario y sirvió nueva mescla sobre el sartén
-¿Como cuáles?- Le dio un nuevo sorbo a su vaso
-¿Cómo?- se quedo pensativo y se sentó en el banco –Tu nombre, de dónde vienes, que estudias, preguntas por el estilo-
-¿Y que les voy a decir?- Dejo su vaso vacío sobre la barra –De todas esas preguntas lo único que les podría contestar seria mi nombre, ya que las demás-Se quedo unos minutos en silencio reflexionando -son un tanto confusas y no creo que lo entiendan- Lo miro
-Este…-Nervioso, tomo un vaso que se encontraba a un lado de la jarra, se sirvió un poco de jugo y le dio un sorbo
-¿Qué?-Lo miro curiosa
-Lo que pasa es que le dije a Mina que te llamas Serena-Dejo el vaso sobre la barra, se levanto hacia la estufa, tomo nuevamente el sartén por el mango y le dio vuelta al hot cake
-Serena- levanto una ceja –Acaso no está bien mi nombre- dijo molesta
-Tu nombre es perfecto, pero si le decimos cómo te llamas, el interrogatorio no tendría fin ya que creerán que yo no quiero que sepan sobre ti-Coloco el hot cake dentro del refractario y apago la estufa
-Serena- lo medito por un momento –Esta bien, desde hoy me llamare Serena- le sonrió- y las demás preguntas-
-Mmm…-se quedo pensativo. Sonó la puerta
-Creo que el desayuno tendrá que esperar unos momentos más- Tapo el refractario, lo coloco sobre la barra después se quito el delantal y lo colgó a un lado de la puerta de la cocina
-Esperare- Respondió ilusionada y el joven le sonrió
-Darien- Se escucho muy fuerte una chillona voz femenina –Ya llegamos-
-Cálmate Mina, no tienes porque ser tan escandalosa- Le regañaban
-Lo siento Rei- Se disculpo
Darien salió de la cocina y abrió la puerta, por ella desfilaron cuatro chicas, la primera era una rubia de ojos azules, y vestido naranja, la segunda una linda chica de cabellera negra y ojos negros, llevaba puesta una playera blanca y una falda de mezclilla, la tercera era una chica alta de cabellera castaña y hermosos ojos verdes, traía puesta una blusa verde y una falda rosa y por ultimo apareció una tímida joven de cabellera azul y ojos del mismo color, su ropa era una blusa blanca y una falda negra
-Hola Darien- Saludaron las cuatro a coro
-Hola chicas- les sonrió
La alegre rubia examino el departamento detenidamente hasta posar su mirada en la joven rubia que la miraba curiosa desde su asiento a un lado de la barra –Hola, anterior mente no pude presentarme como es debido- Le reprocho con la mirada a Darien- Así que, ahora lo hare, mi nombre es Mina Aino y ellas son mis amigas- se hizo a un lado para que las viera mejor
-Hola me llamo Rei Hino- Dijo la pelinegra, levantando la mano en forma de saludo
-¿Que tal?, mi nombre es Lita Kino- Saludo la más alta
-Mucho gusto. Mi nombre es Ami Mizuno- Saludo con timidez, tenía sus manos enroscadas frente a ella
-Hola- Respondió con alegría la rubia desde su asiento –Yo soy Serena- Se presento con un poco de nervios
-Hola Serena- les respondieron todas a la vez
-Chicas siéntense por favor- Dijo Darien con amabilidad, las cuatro chicas se sentaron todas apretujadas en el gran sofá, mientras que Darien se acerca a Serena la tomaba de la mano y la dirige a un pequeño sillón a un costado del de las chicas. –Siéntate Serena por favor- Le pidió
-Si- Afirmo con la cabeza y delicadamente se sentó sobre el sillón y junto a ella Darien se acomodo sobre el grueso brazo de este
-Espero no los estemos molestando- Dijo Ami
-Claro que no- La miro –Ya las estábamos esperando, ¿verdad Serena?- La miro con ternura
-Si- lo miro de igual manera
-Serena- La llamo con seriedad Mina, tenía su mirada fija en el hermoso vestido azul celeste –Ese vestido es el de aquella vez- pensaba –olvídalo, olvídalo, olvídalo Mina no debes recordar- Se exigía así misma
-Si- respondió sorprendida la rubia
-¿Tú y Darien duermen juntos?- Pregunto con picardía
-¡Ehhh!-El rostro de la rubia se torno rojo
-Mina- le reprendió un sonrojado Darien
-Hay Mina- Le llamo la atención Rei
-¡Qué?- La miro –Se bien que ustedes también quieren saber- Al instante las tres chicas se sonrojaron, ante la curiosa mirada de Serena que comenzó a reírse discretamente, pero no paso desapercibido por que tanto las chicas como el joven la miraron curiosas y todos se rieron.
- Mina nos conto como fue que te encontraste con Darien, te encuentras bien, no te paso nada- Dice con tono preocupado Lita
-Este…- Miro a Darien –S...Si- titubeo
-Me alegra – le sonrío
-Darien, cuéntanos como paso, porque la verdad yo no entendí nada- Declaro Rei
Darien miro a Serena de reojo –Pues la verdad, todo fue tan rápido – giro su rostro hacia la chica y la miro con dulzura y la chica contesto con una cálida sonrisa
-Serena, no eres de aquí verdad- Pregunto Lita
-No- respondió con seguridad
-¿De dónde eres?-Pregunto Mina
-¿Tienes familia aquí en Tokio?- Cuestiono Ami
-Este soy.
-¿Planeas estudiar en la ciudad?- Pregunta Rei
-¿En qué grado vas?- la miro curiosa Ami –Es importante saber porque elegir la escuela adecuada es muy importante-
-Podrías entrar a la nuestra seria genial- Decía Mina entusiasmada
-Anda Serena respóndenos- la incito a contestar Rei
- Pues verán- Nerviosa empezó a moverse sobre su asiento
-Chicas, gustan un poco de té y galletas- Pregunto Darien con voz fuerte
-Si- Respondieron las cuatro chicas a coro emocionadas, Así que el pelinegro se levanto de su lugar y se dirigió a la cocina
-Te acompaño- Se levanto con rapidez la rubia que lo miraba agradecida
-Claro- Le sonrió con complicidad. Caminaron unos cuantos pasos hasta entrar a la cocina
-Nunca había visto a Darien tratar a alguien de esa manera- Dijo Ami
-Ni siquiera a Mina- Decía Lita mientras miraba a la rubia
-Lo creen- Contesto la rubia que observaba con tristeza hacía la cocina
Mientras tanto Serena suspiraba aliviada dentro de la cocina
-Lo siento- Decía el pelinegro, mientras sacaba varios pares de tazas de la alacena y los colocaba sobre una charola
-¿Por qué?- lo miro confundida
-Por la forma que te están presionando- La miro
-Lo hacen porque te quieren, por eso hacen tantas preguntas- se rio-Solo quieren saber quieren soy- Se coloco su dedo índice sobre la barbilla y se quedo pensativa – El problema está en que no sé muy bien que contestar, no conozco mucho de este planeta- Se rasco la cabeza y comenzó a reír
-Pequeño detalle- Le dedico una sonrisa de esas que matan y al instante la rubia se ruborizó
-Si verdad- se acerco a la alacena y la abrió –son estas las galletas- le enseño un frasco
-Si- afirmo con la cabeza
-Me agradan mucho- comentaba la rubia mientras acomodaba las galletas sobre un plato
-Me alegra- tomo las galletas y las coloco sobre la charola –Vamos- la miro a hiso un movimiento con la cabeza para indicarle que lo siguiera
-Si-
Ambos salieron de la cocina y rápidamente llegaron con las chicas, que los miraban con mucha tención
-Aquí tienen- coloco la charola con el té y las galletas sobre la pequeña mesa de centro y en seguida las cuatro chicas tomaron su taza, seguidas por Serena y Darien que volvieron a tomar su lugar
-No hay un té en toda la ciudad que se compare al tuyo Darien- Lo alago Rei, que feliz le da otro gran sorbo a su taza
-Gracias- Responde con amabilidad –Te gusta Serena- la miro curioso
Le da un sorbo y lo saborea –Esta delicioso-
Mina coloca su taza con fuerza sobre la mesa causando que al instante todos fijaran su mirada sobre ella.
-¿Por qué sigues aquí?, no crees que ya deberías irte a tú casa- Le dedico una gélida mirada
-Mina- la llamo la pelinegra entre susurros, seguidos por un codazo, el cual la rubia ignoro
–No es correcto que un chico y una chica vivan solos y mucho menos en un departamento tan pequeño-Dijo con sarcasmo. Su ceño estaba fruncido debido al enojo, pero aun así no podía dejar de mirarla con frialdad
-Mina no tienes porque hablarle así- Le reclamo Ami
-No, no Ami, ella tiene razón. Yo no debería de estar aquí. Yo debería de estar
-Claro que no- Protesto Darien y todas lo miraron –Serena es mi invitada, por lo tanto se quedara todo el tiempo que ella desee- Le respondió con enojo debido a la actitud de Mina
La rubia se levanto furiosa de su asiento -¿Por qué Darien?, ¿por qué ella si puede quedarse aquí?- Le grito con todas sus fuerzas, mientras grandes cantidades de lagrimas surcaban por sus mejillas y salió corriendo del departamento
-Mina- le llamaron sus amigas al mismo tiempo que se levantaban de sus lugares. Mientras que Serena avergonzada agachaba la cabeza y Darien veía con pena hacia la puerta
-Lo sentimos Darien- Dijo Ami
-Esto es mi culpa-Apenada apretaba con fuerza la falda de su vestido
-No Serena, ella es muy impulsiva- se acerco a la rubia y se inclino para llagar a su altura –a veces exagera y mal entiende las cosas- Se miran, la rubia tenia pequeñas lagrimas en sus ojos –pero no es una mala persona- Le sonrió –Discúlpala si- Se levanto con lentitud seguida por la mirada de la rubia
-No hay nada que disculpar- Le sonrío con sinceridad
-Creo que mejor nos retiramos-Dijo Lita, las tres chicas se dirigieron a la salida
-Nos dio mucho gusto conocerte Serena- Dijo Ami y sus dos amigas asintieron con la cabeza
-El gusto fue mío- Se levanto y las despidió moviendo su mano de un lado a otro
-Adiós- Se fueron
-Lo siento Darien, nunca fue mi intención meterte en problemas y mucho menos un disgusto con Mina-
-Serena, tú no me causas problemas, al contrario- Un leve sonrojo apareció –Y en lo que se refiere a Mina… Pronto se le pasara y será la misma de siempre, así es ella- Se dejo caer sobre el sofá, recostando su cabeza sobre el respaldo con la mirada clavada en el techo –Es cierto, no has desayunado- la miro
-No hay problema- Se ruborizó, ya que la verdad, moría de hambre
Se levanto de el sofá –anda vamos, no en vano me puse a preparar tanta comida –Tomo de la mano a la rubia y juntos se dirigieron a la barra –Siéntate-
-Si- se sentó sobre el banco y miro como Darien sacaba leche, miel, un par de platos, unos cubiertos y unos vasos los cuales iba colocando sobre la barra
-Espero que aun estén calientes- destapo el refractario y coloco un par de hot cakes en cada plato, los puso miel en cima, sirvió leche y coloco cada uno en su respectivo lugar –Ojala te gusten- Dijo con timidez
-Se ve delicioso Darien- corto un pedazo y rápidamente se lo metió a su boca y después le dio un sorbo a su leche –Esta riquísimo- Lo miro emocionada, Todo el contorno de su boca estaba cubierto de leche y pequeñas moronas de pan, cosa que no paso desapercibida para el joven que no puedo evitar reírse por la cara que traía la chica –¿Que ocurre?-
-Es solo que – no podía parar de reírse
-¿Qué?- pregunto angustiada
Darien tomo una servilleta se reclino un poco sobre la barra y con delicadeza comenzó a limpiar el rostro de la rubia –Tienes leche alrededor de tu boca- se rio pero con mas discreción
-¡Ah!- la ojiazul se sonrojo – Seré más cuidadosa-
-No importa mientras lo disfrutes, además te ves muy tierna toda llena de leche- Sonrió
-Gracias- sus mejillas se prendieron
Ambos continuaron comiendo en silencio disfrutando de la compañía del otro
-Haruka te encuentras mejor-Decía la joven ojiazul desde la puerta de la oscura habitación
-Mis heridas ya están cerradas- Respondió con desanimo
-Luz-la gran habitación se inundo con una tenue luz, ella dejaba ver por completo la hermosa estancia, por un lado hermosos muebles que hacían juego con la amplia cama, la cual estaba cubierta por una fina seda negra. En otro extremo un gran closet repleto de delicados adornos que sobresalían de la oscura madera; una gran espejo en el que se reflejaban casi por completo toda la habitación dando la apariencia de mayor profundidad y por último, se divisaba un gran y hermoso diván negro, el cual le daba la espalda a la puerta principal y miraba hacia la única ventana, que mostraba el desolador exterior en contrastándose así con el elegante cuarto
-¿Por qué prendes la luz?- se quejo la rubia
-Por que si no me podría caer- Se acerco la hermosa ojiazul al diván que tenia frente a ella y miro a la joven que reposaba sobre este.
-Como si no conocieras las habitaciones en las que duermo- Dijo con picardía
-Hay que prevenir cualquier accidente- Se sentó sobre el diván a un lado de la rubia, la cual giro su rostro enseguida para contemplarla, Traía puesto un halter negro que dejaba al descubierto la blanca piel de su espalda, unos ajustados pantalones de igual color y sobre su una piedra roja al centro, sostenido por una delicada y hermosa cadena dorada
-Tienes razón- Trato de sonreír, pero solo se dibujo en su rostro una miserable mueca
-No fue tú culpa, no se podía evitar, tenias que seguir las ordenes- Le dijo con calma y ternura-
-Era más importante protegerla, estar a su lado- Apretó con fuerza el dije rojo que descansaba sobre su pecho
-Menos mal que estas consiente de tu deber- Se escucho una voz recriminatoria desde la entrada de la habitación, causando que ambas mujeres miraran
-Seiya- dijo la ojiazul, Ya no llevaba puesta su capa, solo sus ropas negras, las cuales causaban que resaltara su blanca piel, sus hermosos ojos azules y sobre todo el dije rojo que colgado sobre su pecho
-¿Qué demonios quieres?- dijo molesta
-Nos esperan en la sala de mando- La miro con frialdad, se dio media vuelta y salió de la habitación
-Vamos Haruka- Se levanto del diván
-Ve tú, seguramente hablaran de lo mismo- se acostó nuevamente y le dio la espalda –Si hablan sobre algo nuevo platícame si- agarro la cobija que tenia junto a ella y se tapo
-No lo creo, anda hay que ir, debe ser algo importante; para que Seiya haya venido personalmente- le jalo la cobija
-Está bien- Respondió con pesadez, se levanto del diván y se acerco a la joven, la cual la tomo de la mano
-La vamos a encontrar- le susurro al oído
-Aunque me cueste la vida- La miro a los ojos con determinación y la ojiazul solo afirmo con la cabeza. Ambas salieron de la habitación
-Mina abre, por favor- Pedía Lita
-¿Qué te pasa?- Pregunto Ami
-Por favor Mina, dinos que te sucedió-Le pidió Rei , que junto a sus dos amigas encontraban paradas afuera de la habitación de la rubia
-Váyanse, quiero estar sola- Les grito Mina desde el otro lado de la puerta, estaba recargada en ella para evitar que entraran -¿Por qué a mi no me dejas estar a tu lado?- decía entre susurros mientras se iba deslizando hasta llegar al suelo
Flash Back
Una gran tormenta azotaba las ciudad, las calles se encontraban desiertas, las luces de los grandes edificios apagadas, era una noche muy fría y solitaria. Una agitada joven se poso frente a un enorme edificio, lo miro por unos segundos de arriba abajo y entro.
Después de cruzar el umbral de la puerta, se poso frente a la recepción la cual estaba vacía, así que decidió dirigirse a los elevadores, caminaba muy despacio, su mojada ropa escurría y dejaba un visible rastro húmedo en el lustroso azulejo, al llegar al elevador más cercano pulso el botón para llamarlo y espero. Después de un par de minutos la puerta se abrió y la joven se dispuso a entrar
-Señorita ¿a donde va?- Le pregunto una voz masculina
- Adonde voy- Desconcertada lo miro, era un hombre de aproximadamente cuarenta años, corpulento, y con uniforme
-No puede pasar así nada más señorita- La miro con desaprobación
-¿por qué no?, aquí vive mi amigo y vine a verlo- le reclamo
-¿Amigo?- se le acerco –Si, aquí, vive su amigo-resalto las ultimas palabras –Primero tengo que avisarle, así que dígame por favor, ¿Cuál es el nombre de su amigo? Señorita- se dirigió a la recepción y tomo el auricular
-Darien, Darien Chiva- le sonrió triunfante
-Nunca pensé que él joven Chiva tuviera esta clase de amistades- Dijo entre murmullos mientras marcaba el numero; pero la rubia lo escucho
-Seguramente te reclamará por no dejarme subir enseguida- Se recargo sobre la barra de la recepción, dejando al instante todo mojado
-Tal vez, pero por el momento, el joven Chiva no se encuentra en su departamento- una sonrisa burlona se dibujo en su rostro –Así que no la podre dejar pasar-
-¿Cree usted, que tarde mucho?- pregunto con desilusión mientras miraba la puerta de salida
-No lo sé, a veces el joven Chiva tarda horas en regresar-Contesto socarrón
-Ya veo- Fijo su mirada en el suelo
-Si gusta puede esperarlo aquí-Le sugirió con ironía
La chica lo miro –No, quien sabe a qué hora regrese así que lo mejor será que me vaya- Salió con rapidez del edificio, miro hacia ambos lados de la calle –¿Darien donde estas?- susurro.
Después de un par de horas la tormenta se había tranquilizado y en su lugar había una ligera llovizna, que cubría todo a su paso incluyendo a un pequeña chica que se encontraba sentada a las afueras del gran edifico en el que anteriormente había estado
-Me siento tan sola cuando no estás con migo- estaba completamente empapada –Y yo que pensar que este atuendo me traería suerte- Su hermoso vestido celeste no paraba d escurrí, su rubio y largo cabello estaba totalmente deslucido, tiritaba del frío; abrazada a sus piernas sólo esperaba
-Mina-
Levanto un poco su rostro y se topo con un par de hermosos ojos azules que la miraban con preocupación y una oscura sombrilla que la cubría de la lluvia
-Te busque por todos lados-
-Me estuviste buscando-Lo miro con ilusión -¡Oh Darien!- lo abrazo el paraguas cayó al suelo y él le correspondió
-Vamos a dentro no quiero que te enfermes- Se levanto, tomo el paraguas y le extendió su mano
-Si- Tomo su mano y entraron al edifico
Fin del Flash back
-Mina por favor ábrenos- le suplicaban, el seguro de la puerta se escucho y las chicas se acercaron a la puerta
-Chicas- la puerta se abrió
-Mina- la miraron expectantes y preocupadas
-Estoy bien chicas, es solo que quiero estar sola- les sonrió
-Pero, ¿por qué te fuiste de esa manera?- Pregunto Lita
-¿Qué fue lo que sucedió?- Dijo Ami
-Mina hablemos- Dijo Rei
-Por favor, necesito estar sola, después les platicare –Las miro suplicantes
-Esta bien- Se miraron unas a otras
-Gracias chicas- trato de cerrar la puerta
-Con una condición- Objeto Rei
-Dime- La volvió a abrir
-Qué nos prometas, que nos dirás que te sucede- Dijo Lita
-Tratare-
-Promételo- Dijo Rei
-No puedo- negó con la cabeza
-Esta bien- Suavizó su voz –Solo inténtalo, si-
-Sabes que puedes contar con nosotras-Le sonrió Ami
-Por supuesto chicas- se recargo sobre el umbral de la puerta
-Nos vemos – Se fueron
Cerró la puerta y se sentó en el suelo, se recargándose sobre su cama
-Yo no puedo contarles chicas, por favor perdónenme- Una lagrima escurrió por su mejilla
Flashback
Sentada sobre un gran sofá se encontraba una linda rubia que traía puesta una gran pijama negra la cual cubría por completo tanto sus monos, como sus pies
-Huele a él- pensaba mientras aspiraba el dulce aroma de la ropa que traía puesta
-Pronto estará lista tu ropa- Dijo el joven mientras se secaba el cabello con una toalla-Así ya no tendrás que traer ropas tan grandes- Dijo divertido
-No hay problema, tú ropa es perfecta, me encanta traerla puesta- Se abrazo a si misma
Darien se sentó a un lado de la chica y la miro con seriedad
-Mina-
-Dime Darien- Lo miro contenta
-¿Por qué te escapaste de casa?-
La rubia esquivo su mirada y se mordió el labio –Ella te lo dijo-
-Está muy preocupada- Dijo con ternura
-Nada es lo mismo si tú no estás- Afirmo con tristeza
-Mina tú sabes
-Te extraño- Sus ojos se llenaron de lagrimas –Te extraño mucho. Extraño verte todas las mañanas desayunar, extraño caminar juntos para ir a la escuela- Se limpio sus lagrimas con la manga de la pijama –Extraño estar a tú lado- Se cubrió el rostro con ambas manos –Ella tiene la culpa, si no fuera por ella aun estaríamos juntos y felices, como siempre- Decía sollozando y con enfado
-Eso no es verdad-Se escucho con severidad –Lo sabes bien, me mude aquí porque es más fácil llegar a la escuela-
-Pero tú tienes coche puedes ir a donde quieras, a sí que no trates de engañarme, no la encubras, yo escuche cuando ella te corrió-Decía con furia
-Estas malinterpretando todo-
Claro que no, yo los escuche- Reafirmo
-Mina, tu mamá es la persona más linda y noble que conozco, ella jamás sería capaz de decir algo así – se sonrojo –al contrario creo que me ve como si fuera su hijo-
-Entonces si ella te ve como un hijo-Dijo con ironía -¿por qué te corrió?-
-Cuantas veces tengo que decirlo- Dijo fastidiado –Tú mamá no me corrió, ella quería que me quedara pero yo le dije que deseaba irme, que quería mi independencia- La miro con severidad
-¿Qué estás diciendo?- Se alejo de él –Eso no es cierto, no puede ser cierto- Pequeñas lagrimas volvieron a caer de sus ojos –Acaso hice algo mal-
-Claro que no, tú eres perfecta así, tal y como eres- Le dijo con cariño
-¿Entontes?- lo miro confusa
-Necesito organizar mi vida, darle fin a esta confusión que siento- miro con melancolía hacia la ventana
-Y cuando eso pase regresaras- Dijo esperanzada
-No lo creo Mina, hay cosas que ya no pueden dar marcha a tras- Acaricio con cariño su cabeza
-Entonces me dejaras vivir aquí contigo, puedo dormir en el sillón, no ocupare mucho espacio, con que me dejes un cajón para guardar mis cosas bastara- Sonrió
-Eso no será posible- lo miro confundida
-No es correcto que un chico y una chica vivan solos y mucho menos en un departamento tan pequeño-
-Pero si siempre hemos vivido juntos- Objeto
-Pero no es lo mismo- Se recargo en el sofá
-Claro que lo es- dijo molesta
-No y lo sabes- Sentencio
-Por favor Darien déjame quedarme contigo- lo abrazo y se recargo sobre su pecho
Suspiro –No-
-Por favor- Sonrojada lo miro –Es tan hermoso- Pensó, Con rapidez se levanto un poco hasta llegar a su rostro y con suavidad lo beso en los labios
-Mina- la tomo de los hombros y la alejo de él.
-Yo…- Fijo su mirada en el suelo –No me arrepiento – dijo entre susurros
-No debiste hacerlo- Se levanto de su asiento
-¿Por qué no?- Se levanto también –Tu y yo no somos hermanos, así que no tiene nada de malo- Lo jalo de la playera –Darien – la miro –Yo te quiero- Sus mejillas se tiñeron de rojo
-Yo también te quiero Mina- la miro con ternura –Pero no de la misma manera que tú. Yo te quiero como a una hermana, como a mi traviesa, tierna y dulce hermana pequeña-
-Pero yo no… Yo nunca te he visto como a un hermano- golpeo su pecho mientras lloraba –Tú no eres mi hermano, tú eres un hombre, eres el hombre que amo-
-Lo siento- le abrazó y la rubia lloro entre sus brazos
-No importa- lo miro –Solo no me alejes de tú lado- escondió su rostro sobre su pecho
-Eso jamás lo haría- la soltó –preparare algo de comer, seguro tienes hambre- le sonrió
-Si- confeso apenado –Nunca me tomara enserio- Pensaba mientras veía como se dirigía a la cocina
-¿Quieres ayudarme?-
-Por supuesto- Ambos caminaron hacia la cocina pero el sonido del timbre de la puerta los distrajo –¿Esperas a alguien?- se dirigió a hacia la puerta
-No que yo recuerde- se rasco la cabeza
-Qué raro- abrió la puerta y se encontró con una hermosa mujer madura, alta, de cortos cabellos rubios y grandes ojos azules que llevaba puesto un impermeable amarillo -Mamá – miro a Darien -¿Qué hace ella aquí?-
-Mina- Estiro su mano para tocarla pero la rubia no la dejo
-No trates así a tú madre- La regaño. La rubia agacho la mirada y apretó los puños
-No la regañes Darien, yo soy la que no debí de haber venido- la miro –pero estaba muy preocupada y no puede evitarlo- se sonrojo
-No te preocupes, pasa por favor- la hermosa mujer entro, lo cerró la puerta, se quito el impermeable y lo coloco sobre el perchero –siéntate estas en tú casa-
-Gracias- Se adentro al departamento
-¿Por qué?- amos la miraron –Tantas ganas tenias que me fuera, que llamaste a mi madre para que viniera por mi- lo miro con rencor
-Mina-
-No digas tonterías- Dijo exasperado
-Mejor me hubieras dicho que me fuera- Corrió hasta la puerta pero Darien la detuvo
-Ya basta- la chica lo miro enojada
-Mina- le acarició su cabello
-Por favor Mina- le pidió Darien y la chica se suavizo
-Lo siento- los miro –Perdóname mamá no debí comportarme así- la abrazo y la hermosa mujer le correspondió, pequeñas lagrimas escurrieron por sus hermosas mejillas
-Sera mejor que me cambie, debemos regresar a casa- la soltó, le sonrió con tristeza y salió corriendo hacia el baño
Con pesadez se quito la pijama y se coloco nuevamente su vestido azul –Creí que este hermoso vestido me traería suerte- se miro en el espejo y observo el delicado vestido azul celeste de tirantes el cual resaltaba su atractivas curvas, sus hermosos ojos azules y su bella cabellera dorada –Estúpido vestido azul, jamás me lo volveré a poner- Se limpio las lagrimas que ya estaban escurriendo por sus mejillas –Pero veo que es imposible, yo nunca llegare a ser esa tal
-Mina ya te vestiste, o sigue mojada tu ropa- toco la puerta –Darien dice que puede buscar algo más de ropa para que puedas irte o si quieres puedes quedarte y ya mañana te traigo tu ropa-
-No es necesario mamá- abrió la puerta –Estoy lista- entre sus manos traía un listón azul el cual lo enredo entre sus cabellos e hizo un lindo y perfecto moño
-Te ves hermosa hija- l a tomo de los hombros y le sonrío
-Es verdad te vez muy linda- La miro por unos segundos
-En verdad- Sus ojos brillaron
-Si- Se dirigió a la hermosa mujer –Yo las llevo, ya es tarde- tomo sus llaves
-No es necesario yo traigo mi coche – Agito sus llaves
-El nunca me vera, nunca me mirara, nunca podre hacer que me mire con amor que me mire como yo lo hago- pensaba mientras veía como hablaban alegremente su madre y Darien
-Es muy tarde para que salgas solo con ese vestido- la cubrió con una chamarra negra
-¡Eh!- LA saco de sus pensamientos –Gracias- la agarro con fuerza
-Mina ya es hora de irnos- La hermosa rubia abrió la puerta
-Si – la alcanzo
-Espero que pronto vayas a visitarnos Darien- Le sonrío la hermosa mujer
-Por supuesto- le contesto de igual manera
-Adiós Darien- lo miro –Lamento causarte tantas molestias- Se sonrojo
-Tú nunca me causas molestias- le guiño un ojos –Bueno, solo las pequeñas travesuras que a veces ocasiona una linda hermana pequeña-
-Si- esquivo su mirada, una traicionera lágrima escapo de sus ojos –Tú pequeña hermana, solo tu pequeña hermana- Se fueron
Fin Flashback
-Después de todo, ese vestido azul si daba suerte- Miró la chamarra que tenia colgada sobre la puerta de su closet
-¿En donde está Seiya?- Pregunto la rubia la cual se encontraba recargada sobre una gran piedra, llevaba puesto un pantalón negro, una blusa halter que se le ceñía totalmente al cuerpo, dejando al descubierto su espalda, unas botas de igual color y sobre su pecho descansaba la hermosa piedra roja que resplandecía debido a los fuertes rayos del sol.
-Aquí estoy- Contesto con desgana- Llevaba unas gruesas botas negras, unos pantalones amplios, una playera la cual delineaba su bien formado cuerpo y sobre su pecho un bella piedra roja sujeta por una cadena dorada
-Ya era hora- Le reclamo Yaten al cual vestía de igual forma
-No empiecen otra vez- Se coloco el castaño entre los dos, sus ropas eran casi iguales a los de los demás, solo que sus pantalones eran un poco más ajustados
-Lo mejor será que nos separemos así cubriremos más terreno en menor tiempo- Dijo la ojiazul la cual se encontraba a varios pares de metros observando el desolado paisaje. Su vestimenta era exactamente igual a la de la rubia
-Tienes razón Michiru- Se le acerco Taiki
-Yo iré hacia el norte- Dictamino Seiya
-Mmm…-lo fulmino con la mirada la rubia
-Yo quiero ver el lugar donde todo paso- Fijo su mirada hacia los lejanos restos de lo que alguna vez fue una ciudad
-Está bien- suspiro –Michiru y yo iremos hacia el sur-
-Yo iré hacia el este- Dijo el peliplateado
-Y yo al oeste- Comento Taiki, con lentitud se alejaron varios metros
-¿Crees que se encontraremos algo?- Pregunto Michiru al a rubia que se encontraba ya lado de ella
-Si él lo dijo es porque así es- la miro
Flash back
-¿Qué es lo que quieren?- Dijo Haruka recién cruzo la puerta junto con su compañera ojiazul
-Haruka me alegra que te hayas dignado a venir- Dijo con sarcasmo un apuesto joven de cabellera plateada y ojos azules, atreves de una gran pantalla, llevaba puesto un elegante traje blanco, junto con una capa azul y sobre su pecho descansaba la misma hermosa piedra roja sujetada por una delgada cadena dorada
-Diamante- Dijo sorprendida mientras que la joven que tenía a su lado soltaba una discreta risita
-Lo se Haruka yo también te extrañe-Decía con ironía mientras se cruzaba de brazos
-Ya sabes lo que sucedió-
-Taiki y Yaten ya le explicaron- Comento Seiya
-Ya veo- Avergonzada agacho la cabeza
-El ya te lo había dicho, verdad- Dijo Michiru que miraba fijamente la pantalla
-Si- apretó sus puños con fuerza –A destruyo todo un plante entero- Se escuchaba lleno de dolor
-Maldito- Dijo el peliplateado
-¿Dónde estas Setsuna y Hotaru?- Pregunto preocupado Taiki
-Están bien, por el momento se encuentran muy lejos de él- Dijo Diamante
-Qué alivio- Dijo Haruka
-¿Qué siguieres que hagamos?- Se acerco Michiru a la pantalla
-Deben de buscar cualquier cosa que nos diga que sucedió, por insignificante que sea debe de haber dejado un rastro algo que nos indique donde buscar-
-No hay nada-Se exalto la rubia
-Haruka no es lo mismo caminar como loco por todo el planeta a…
-Si, si ya entendí- Molesta jugueteaba con su dije pasándoselo entre sus dedos
-Ya baste- Grito Seiya y todos lo miraron -¿Qué no les importa ella, debemos encontrarla?- Dio un fuerte golpe a la pared –Deberíamos irnos y buscarla por
-No digas tonterías- Le grito Yaten
-Seiya- Se escucho desde la pantalla y el pelinegro lo miro –Es importante saber el cómo para no buscar a ciegas y así no perder aun más tiempo- respiro –Todos entendemos y compartimos contigo el mismo sentir-
-Lo siento- Dijo con sinceridad
-No tienes que disculparte- Sonrío –Porqué seguramente Haruka se desquitar- Se burlo
-Por supuesto- Miro al pelinegro con malicia
-Chicos debo irme- Miro preocupado hacia algún lugar fuera del alcance de la pantalla –Haruka la miro –Seiya –lo miro –No tienen porque sentirse culpables- un triste gesto parecido a una sonrisa se dibujo en su rostro –Era algo que no se podía evitar- Todos guardaron silencio –Confío en ustedes se que encontraran algún indicio-
Fin del Flash back
-Cuanta confianza- Se burlo
-Tal vez- Miro hacia el horizonte
-Maldito Seiya- le grito furioso el peliplateado mientras se quitaba la camisa dejando al descubierto su bien marcado abdomen –Porque demonios no trajiste nuestra ropa, por tú culpa terminare todo quemado- Le reclamo a todo pulmón
-Tanto trabajo te costaba traernos nuestra ropa- Le reclamo Taiki que ya había dejado su playera en el suelo, solamente tenía sobre su desnudo y firme pecho el resplandeciente dije rojo
-Lo olvide- Le contesto de igual manera el pelinegro, mientras trataba de quitarse la playera de la cabeza
-Debemos de apresurarnos, antes de que una nueva tormenta se desate- Se escucho la dulce voz de Michiru
-Si- Contestaron todos.
Con lentitud de la espalda de cada uno de los jóvenes comenzaron a desplegarse un par de hermosas alas negras Pequeñas plumas negras cayeron delicadamente sobre el árido suelo, seguidas por un suave aleteo que origino una fina brisa, revolviendo la arena sobre la tierra. Los cinco jóvenes batieron sus alas a la vez con fuerza y se alzaron al vuelo dirigiéndose cada uno hacia su destino.
Continuara…
Por Favor dejen un comentario duda, sugerencia, lo que gusten, con gusto las atenderé o por lo menos tratare
Les agradezco de todo corazón a todas mis amigas las cuales me ayudaron, si pude terminar fue gracias a ustedes
Disculpen las faltas de ortografía, según yo ya esta decente pero no sé. Sigo intentado superarme
Gracias
