¡Hola!
¡Estoy devuelta!
Lamentablemente perdí la razón y no fue por el trabajo… algo indescriptiblemente maravilloso sucedió…
¡UUUJJJJJUUUUUUUUU¡
Volaré, oooh.
Cantaré, oh oh oh oh oh.
Azul, pintado de azul.
Azul, pintado de azul…
Sorry, después de esta breve divagación, lean a gusto. Ojala les agrade este episodio.
XD
N/A: cursivas-Laura; negritas-Leonardo
Disclamer: LAS TORTUGAS NINJA no son mías, al contrario, mi corazón es de ellos, en especial de Leonardo, más que a nadie en el mundo mi corazón le pertenece a mi idolatrado Leo. No obtengo ningún beneficio económico por escribir este fic, lo único que espero obtener son reviews por expresar lo que siento hacia mis queridísimas tortugas.
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Dedicado a mi querido amigo Miniguir 1
SIN NADA MÁS QUE PERDER
Donatelo se encuentra en la cocina, asomándose al refrigerador porque esta noche él va a preparar la cena y se cerciora de qué es lo que puede preparar. Es eso…
-¡Donatelo!
-¿Qué…? ¡Auch!
Donatelo se asusta por el repentino grito y se golpea la cabeza al enderezarse. Mientras se soba, voltea a ver quién ha gritado.
-¿Quién eres? ¿Cómo lograste entrar a nuestro hogar?
Frente a él está una chica sumamente asustada.
-¡Te llamas Donatelo! ¿Verdad? ¡Leo está en peligro! ¡Lo persiguen unos…!
-¿Qué dices? Si algo sucediera, ya nos hubiera llamado.
-¡Por favor, créeme! ¡Leo está en peligro!
-¿Qué son esos gritos?
Rafael entra a la cocina.
-¿Quién eres? ¿Tú la trajiste Don?
-No, ella apareció repentinamente. Es extraño que no se activara la alarma.
-Y tú bien campante-saca sus sais-a lo mejor es un espía de El Pie.
-¡Deben escucharme, muchos ninjas están persiguiendo a Leo y él está desarmado, no podrá sólo con todos ellos!
-Mientes con todos los dientes.-asegura Rafael-Leo nos llamó hace rato y nos dijo que estaba bien, que tardaría una hora más en regresar y aunque no llevó sus katanas, puede defenderse bien sin ellas.
-Pero es que…
Dice que Leo es un excelente guerrero, hasta esa mujer se lo dijo pero ¿cómo voy a decirles que fue por mi culpa que…?
-…¡La gabardina!-se la quita y se la entrega a Rafael-Toma, la reconocerás, es de él.
Rafael guarda sus sais en su cinturón y toma la gabardina y la examina.
-Sí, es de él. ¿Y qué hacías con ella?
-Me la prestó porque fuimos a dar una vuelta, pero eso no importa, tienen que ayudar a su hermano.
-No te conocemos extraña, lo que dices puede ser una trampa.
-Podemos comprobar…
Donatelo saca su celular y lo prende y examina la señal que debería enviar el celular de Leonardo.
-El cel de Leo no emite ninguna señal.
-¿Seguro?
-Ve por ti mismo.
Le muestra la pantalla y Rafael ve que hay tres luces parpadeando donde indica que están en La Guarida pero falta una.
-¡Ese valiente líder! ¡Hubiera activado la señal de peligro!
-Quizás no tuvo tiempo.
-Después averiguamos quién eres niñita. ¡Vamos Doni!
-¡Esperen!-Laura los detiene. Tal vez yo pueda…
Tomo el brazo del hermano de Leo que tiene esa cinta color rojo en la cara.
-¿Qué haces? ¡Tienes las manos muy frías!
Sin cerrar los ojos trato de concentrarme para llevarlo conmigo a donde está Leo.
-Oye.-Donatelo trata de llamar su atención-Sea lo que sea que trates de hacer, no tenemos tiempo para eso.
-Y ella nos apuraba primero.
Puedo sentir donde está Leo, siento que puedo ir con él pero no puedo llevarme conmigo a su hermano ¿Por qué?
Rafael se suelta.
-Ya vámonos Doni.
-¿Pero cómo sabremos en donde se encuentra?
-Tú estabas con él-señala a Laura acusadoramente-tú sabes.
-Yo…no conozco bien la cuidad, no sé…
-¡Genial!
-Tranquilo Rafa. ¿Recuerdas algo que pudiéramos usar como referencia?
-No, estaba tan…entretenida y después aparecieron ellos.
-Estabas entretenida, ¿pues que hacían?-pregunta Rafael.
-Saltando por los techos de los edificios.
-Eso suena como a que tuvieron una cita.
-Rafa, no podemos seguir parados aquí, Leo nos necesita.
-Eso dile a la cita de Leo, que ni sabe por dónde se la llevó. Pero todavía dudo de ella, ni siquiera nos ha dicho su nombre.
-Yo me llamó…¡aaah!
-¿Qué tienes?
Pregunta Donatelo, que la ayuda a sostenerse en pie al ver que se encorva, extrañándose que su cuerpo de ella esté frió, demasiado frío.
-Sentí….sentí a Leo…¡a Leo lo están golpeando!
Y me voy de ahí.
-¡De…desapareció! ¿Cómo hizo eso Doni?
Donatelo mueve con lentitud la cabeza de un lado a otro.
. . . . . .
¡Eso dolió! Pero le regreso el golpe al ninja que me lastimó, y echaría a correr, pero me han rodeado ¡Me dieron alcance muy rápido! Apenas si logro sostenerme en pie, la huida a conseguido agotarme más…¡Otra arremetida! ¡Uf! Apenas consigo agacharme, tomo la hoja de la katana que se dirigía a mi cuello y de una patada lanzo a su dueño y me hago de ella…
Laura aparece a unos metros de ahí.
¡No, lo han rodeado de nuevo!
¿Qué pretende Karai? Con una orden suya ya me hubieran aniquilado…¡Ah! Otro ninja me ataca pero con un par de movimientos con la katana que tomé prestada… lo venzo rápido. Otro más, pero no me atacan con todo ni todos me atacan a la vez, es como si estuviese esperando algo. Volteo y veo a Karai que mira hacia otra parte….¡Laura! ¿Habrá avisado a mis hermanos?
¡Resiste Leo! Volteo hacia todos lados. ¡Una referencia! ¡Una referencia! ¡Eso! ¡Un gran anuncio publicitario! Regreso a La Guarida.
-¡Laura, no!
Y antes de que me de cuenta, alguien me golpea y caigo aturdido.
. . . . . .
-Una chica.
Sentencia Splinter.
-Así es Sensei.-responde Donatelo-Apareció de la nada y desapareció de la misma manera.
-¿Y no podemos saber si Leo está bien?-pregunta preocupado Miguel Ángel-Estamos aquí parados en la pieza de Sensei sin hacer nada y a lo mejor a Leo le están dando una paliza.
-Leo puede arreglárselas hasta con veinte hongos del pie a la vez.-asegura Rafael-Eso nos da algo de tiempo para pensar cómo hallarlo.
-Pero no hay manera.-se angustia Donatelo-Puede estar en cualquier lugar.
-¿Y si buscamos en sus lugares favorit…..? ¡Aaaaaaahhhhh!
Miguel Ángel grita muy agudo al aparecerse la chica a su lado. Y también por la aparecida Rafael y Donatelo dan un pequeño brinco.
-¡RED EYE!-Laura dice desesperada-¡LEO ESTA JUSTO EN UN EDIFICIO DONDE HAY UN GRAN ANUNCIO LUMINOSO QUE DICE RED EYE!
-Red Eye, es cerca de aquí.-recuerda Donatelo.
-¡Vamos!-apremia Rafael.
-Un…segundo….por…favor…-dice Miguel Ángel entrecortado-necesito…reponerme… del… susto.
-Exageras.
Rafael lo toma de un brazo y se lo lleva a rastras.
-¡Pero si se apareció como un fantasma!
Se le oye reclamar ya a lo lejos. Afortunadamente se recupera rápido.
-Un espíritu diría yo.-dice Splinter.
Laura y Splinter se han quedado solos. Ella lo mira.
Él tiene una tranquilidad muy parecida a la que posee Leo, pero a la vez es diferente ¿qué será eso diferente?
-Así que eres tú el espíritu que sentí hoy en la mañana cuando mi hijo salió a dar un paseo.
-Sí. Lamento…lamento haber metido en problemas a Leo.-se disculpa muy apenada- Fue mi culpa que no se diera cuenta que sus enemigos estaban tras de él… pero… es que… estábamos… pasándola tan bien…
-Niña, tú ya no perteneces a este mundo. Tú no deberías estar aquí.
-¡LO SÉ!-se inquieta antes las suaves pero rotundas palabras del anciano- ¡ESO LO SÉ! ¡PERO NO SÉ QUE ES LO QUE DEBO HACER! ¡LEO TRATABA DE AYUDARME! ¡Y POR MI CULPA LEO…LEO…!
Calla al sentir que algo se revuelve en su mente, haciendo lo imposible por salir a la superficie de sus recuerdos.
-Otra vez…-se dice muy quedo-es mi culpa….está pasando otra vez…por mi culpa…
-Niña-Splinter la mira con una profunda compasión-sabes perfectamente qué debes hacer, pero si continúas negando que tú…
-¡NO OTRA VEZ! ¡NO OTRA VEZ!
Y se va.
. . . . . .
-¡Déjenlo!
Laura aparece entre Leo, que está en el suelo, y un ninja que estaba a punto de golpearlo. Éste retrocede sorprendido por la repentina aparición de la chica, y como están tan cerca del gran anuncio luminoso que brilla color rojo, creyó que se le había aparecido un demonio porque la chica parece tener ese color.
-¡Leo!-se arrodilla junto a él-Tranquilo, tus hermanos ya vienen.
-No…no deben…
Leonardo trata de ponerse de pie pero sólo consigue sentarse.
-Los hermanos de Leonardo vienen en camino y gracias a ti niña.-dice Karai, de lo más satisfecha.
-¡Ellos les darán su merecido a todos ustedes!
Le advierte pero Karai ni se inmuta.
-¿A todos? No has contado bien chiquilla, hay más de mis ninjas encubiertos, a una señal mía y saldrán.
Lo dice tan segura…tan segura de que esa noche…les quitará la vida. La miro…la miro y esos fríos ojos me repiten "y gracias a ti". No soporto la acusación de su mirada y volteo hacia Leo y lo abrazo.
Leonardo no la abraza porque apoya sus manos en el suelo para sostenerse a sí mismo.
-Perdóname.
Susurro tan quedo para que él sea el único que lo oiga…algo oprime mi pecho y siento deseos de llorar…quiero llorar pero las lágrimas no acuden a mis ojos. No tengo recuerdos, no tengo una vida, tampoco tengo lágrimas… lo único que tengo es a Leo…pero también lo perderé a él y será por mi estúpido error…
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Muchas gracias por leer mi alucinado fic y por sus reviews.
Volaré, oooh.
Cantaré, oh oh oh oh.
Azul, pintado de azul.
Azul, pintado de azul…
