Buenas a todo mundo, últimamente he estado pensando en este finc, 6 Romeos 1 Julieta surgió hace muchos años, pero por falta de apoyo la borre en otra pagina que estaba publicada, pero decidí volver a hacerla y acá la tiene, espero les guste este capítulo y me digan que les parece. Además que deseo ayuda para saber a quienes quieren para ser los 3 Romeos que faltan. Juro tomar en cuenta todos los votos, mientras se especifique en que lugar lo quieren, de resto les diré o ignoraré el mensaje, el primer Romeo es Naruto que representa el infantil, el segundo es Sasori representando el músico y ahora vamos a conocer al príncipe al haber ganado con 5 votos. Esto aunque creo que es obvio, es un Sakura-Harem.
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Capítulo 4: El jardín del príncipe.
Era una hermosa mañana del día domingo, todo al parecer se veía normal. Los estudiantes se despertaban, otros salían a hacer ejercicio, otros desayunaban, otros seguían durmiendo, un Naruto jugaba en un columpio con su conejo, un Sasori tocaba una armónica bajo la sombra de un árbol, un Deidara hacía la novena estatua de su novia, las chicas se maquillaban y por ultimo un chico se sacaba un moco.
O si para todos parecía una hermosa mañana pero no hablemos de esta felicidad; vámonos a un cuarto en específico de las residencias masculinas. En esta podemos ver a un pelinegro con cara de asesino en serie viendo a su compañero de habitación, de todos los compañeros de todo ese lugar raro tenían que ponerlo con él, con el famoso príncipe pero no podía hacer algo para impedirlo, desde antes sabía que tendría que compartir con él por mera lógica humana.
Suspiro viendo a ese loco que llevaba toda la cara llena de cremas embellecedoras y se aplanchaba su relativamente larga cabellera, odiaba que fuera tan meticuloso en su aspecto; él con esfuerzo y se lavaba los dientes. Pero parecía que ese tonto playboy le daba efecto, el 70% de la comunidad femenina de ese internado lo prefería a él mientras que el otro treinta se lo dividían los otros cinco raros de Ninki.
Su mala suerte era grande, odiaba a todos esos locos por quitarles las chicas de ese internado pero ahora su odio por el loco en el baño que lo estaba acaparando por hace más de una hora. Estaba comenzando a considerar seriamente el pedir cambio de cuarto; sí señor.
- ¿Podrías salir rápido quieres?- frunció el ceño, necesitaba el sanitario.
- No te preocupes Sasuke ya casi termino- le sonrio de manera encantadora, ese aspecto no se cuida solo.
- Estoy que me hago en los pantalones genio- entro al baño y desconecto la plancha.
- Oye- lo miro con sorpresa, le faltaba la mitad de su pelo- ¿ahora qué hago?
- Conecta eso a otro toma- y cerró la puerta.
- Pero que amargado eres Sasuke- rio por lo bajo mientras volvía a peinarse lo que le quedaba de cabeza.
- Cállate- se escuchó decir, y el príncipe rio más fuerte.
Después de haber sacado a ese loco del baño se dedicó a lo que necesitaba un poco más tranquilo mientras pensaba que actividades tenía ese día: Recoger las cartas y regalos para los Ninki, hacer la tarea, insultar a los Ninki, ver mal a los Ninki, intentar conquistar otra chica, volver a insultar a los Ninki, ¡Ah! Casi lo olvida también debe comer.
Al salir del baño se volvió a encontrar con ese príncipe pero ahora organizándose las uñas, se le puso la frente azul. No entendía cómo podía tener la mayor popularidad entre todas, él lo volteo a ver y le sonrio. Aunque odiara a los Ninki ese loco tenía algo que lo impedía odiarlo del todo… aunque igual pediría cambio de cuarto.
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Bueno dejemos a esta pareja dispareja de lado y centrémonos en lo que de verdad importa en este lugar, es decir de nuestra tierna protagonista que era acompañada por su nueva amiga en busca de algún lugar para poder desayunar algo relativamente decente. No quería volver a comer ramen en un tiempo; la experiencia con el conejo de Naruto la dejo traumada. No entendía por qué en las residencias no había una estúpida cocina para al menos los alumnos desayunar. Si algún día conocía al que diseño la distribución de ese lugar juraba que lo mandaría a volar al otro lado del mundo.
Konan le sonreía con nerviosismo, no todos los días una chica con aspecto tierno mataba a todo el mundo que te deseaba buenos días normalmente con la mirada, en definitiva el tener hambre era demasiado serio para ella. Aunque tuviera hambre su compañera rosada le ganaba. Si ella no se acostumbraba a ese tipo de actividades en ese lugar no duraría mucho en Kongo kishuku gakko por mucho tiempo; lo sabía por experiencia, su antigua compañera solo soporto eso un mes.
La caminata de quince minutos se le había hecho eterna a Sakura, pero lo habían logrado, frente a ellas estaba la cafetería de ese manicomio, la diferencia es que esta vez sí había personas atendiendo ¡y olía a comida! El delicioso aroma a huevos con tocino la deleito, no lo soportaba, tenía que comerlo. Salio corriendo a la barra dejando sola a su compañera que iba caminando a donde estaba ella.
Cuando tenían sus respectivos desayunos en sus bandejas se dirigieron al comedor y Sakura se entristeció, todas las malditas mesas estaban llenas y ella no comería parada. No señor eso jamás. Sus ojos se entrecerraron buscando detenidamente entre todas las personas de ese estúpido lugar y la vio, al final del lugar estaba su mejor amiga acompañada de alguien más con sillas libres en la mesa. Cogió a Konan del brazo y la llevo donde ella. Al poco tiempo estaba frente a una Ino con la boca llena de comida y a una linda peliazul de ojos aperlados.
Konan estaba confundida, no entendía que hacía parada frente a esas dos, ella acostumbraba siempre estar sola en ese lugar solo porque todos pensaban que el aspecto de ella era algo aterrador solo porque tenía unas cuantas perforaciones y ahora estaba ahí parada con su compañera de cuarto que la arrastro solo por una mesa con sillas libres, ella no le importaba comer parada o en el suelo, no sería la primera vez que lo hiciera. Su cara de confusión era muy grande.
- Sakura buenos días- saludo la rubia mientras tragaba sus alimentos- adelante siéntense.
- Gracias cerda- le sonrio a su amiga mientras cogía sus palillos- ¿qué esperas Konan?
- ¿De verdad se quieren sentar conmigo?- los miró algo sonrojada y dudando en hacerlo.
- Por supuesto que si- le sonrio la rubia- soy Ino por cierto.
- Mucho gusto- le sonrio un poco apenada mientras tomaba asiento- ¿y tú eres?
- Hinata- dijo tan bajo que casi no escuchan- mucho gusto.
- Un placer Hinata- dijeron Sakura y Konan al tiempo.
- Es mi compañera de cuarto- aclaro Ino- ¿no es una ternura?- le jalo una mejilla a Hinata.
- ¡Ino!- grito un poco bajo Hinata roja como un tomate- para por favor.
- Que linda eres Hinata- dijo Sakura mientras comía un poco de su pan.
- Te vez demasiado inocente- le sonrio con ternura Konan- tu novio tiene suerte.
- Yo no tengo novio- bajo la mirada triste, ese tonto no se daba cuenta que le gustaba.
- ¿Lo dices enserio?- parpadeo un par de veces- pero eres muy hermosa.
- A Hinata le gusta alguien- suspiro Ino- ni a mí me quiere decir quién es.
- Mientras no sea un Ninki no hay problema- suspiro Sakura- los que he conocido son demasiado raros.
- Es un secreto- la ojiperla sonrio con ternura- ¿Enserio los conoces?
- Por desgracia- se le puso azul la frente- no quiero encontrar más
- Ahora conoces hoy a los otros cuatro- sonrio con malicia Konan.
- Lo que sería interesante es que alguno se fijara en ti- sonrio de igual manera Ino.
- Me pregunto si yo les agrado- las miro mal- ¿Hinata sabes a donde podría ir? Soy nueva en este lugar.
- Creo que te gustaría ver los jardines del lado norte- le sonrio- son muy hermosos.
- ¿Está segura?- le pregunto Ino- sabes quienes están en ese lugar siempre.
- Creo que me haría bien estar en un ambiente natural- reflexiono- iré.
- ¿Segura Sakura?- Konan abrió los ojos con sorpresa.
- Completamente- se paró y empezó a caminar- nos vemos.
- ¿Lo vera verdad?- sonrio Ino con gracia.
- Completamente- se rio Hinata.
- Vera el príncipe- suspiro Konan- que cruel Hinata.
Las tres jóvenes rieron por el futuro de Sakura, en definitiva esa pelirrosa estaba destinada a conocer a ese sexteto de chicos guapos. Aunque Hinata fue cruel, quien la mira con esa carita de inocencia; enserio mandarla a los jardines del lado norte es algo cruel. Porque esos no son jardines normales ¡No señor! Ese lugar era conocido como el "Jardín del príncipe" dado que en ese lugar siempre se escondía ese Ninki. Ojalá Sakura no cayera rendida a los pies de él como la mayoría de las chicas de esa preparatoria. Pobre del destino de esa pelirrosa.
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Estaba comenzando a considerar a ese mapa como su nuevo mejor amigo, en definitiva con él nada malo podía pasarle. Desde que salio de esa cafetería cogió el camino señalado en su lindo mapa para los jardines del lado norte, al menos yendo para esos jardines encontró las canchas deportivas, tal vez después se asomaría y haría deporte o simplemente se burlaría de los chicos intentando jugar… mejor haría la segunda.
Siguió caminando hasta que llego a una puerta de metal que era cubierto por unas hermosas enredaderas con flores; comenzó a dudar en entrar ahí. Analizo bien la entrada y luego el mapa, tal vez podría recorrer otras partes pero no sabía cuales, alzó la vista otra vez a la puerta y suspiró; guardo el mapa y con cuidado movió la puerta permitiendo de esa manera cruzarla y adentrarse en ella.
El lugar era simplemente hermoso, puede que no sepa casi de botánica pero podía distinguir narcisos, tulipanes, pompones, amarantos, campanillas, bocas de dragones, girasoles, orquídeas, gardenias y rosas; de resto no conocía esas flores. Podía ver diferentes árboles, helechos y más plantas repartidos de forma que hicieran un paisaje hermoso a los ojos mientras ella caminaba por esas malditas piedras que estaban demasiado liso causando que ella estuviera a punto de caerse en más de una ocasión.
Estaba relajada y feliz en ese lugar, se veía tan natural la distribución de esos jardines que no pensaría que estaba en un internado sino en campo abierto… aunque en ese lugar era prácticamente lo mismo. Siguió avanzando por el camino señalado por las malditas rocas cuando vio una curva, estaba a punto de voltear pero no pudo. Escucho un par de voces provenir de ese lugar que le indicaba el camino, no quería ser metiche pero no era capaz de moverse.
- Por favor Sasuke- se escuchó una voz gruesa y profunda que se le antojó atractiva al oído.
- No lo pienso hacer- esa voz la conocía bien y su frente se puso azul.
- No es tan difícil- volvió a hablar- solo debes ir a la cafetería y volver.
- ¿Y por qué no lo haces tú?- escucho a Sasuke responder.
- Vez que me encuentro algo ocupado- la voz misteriosa se escuchaba calmada- por mí.
- Te detesto- suspiro el amargado- juro que es la última vez que compro esos dulces.
- Los dos sabemos que no es verdad- rio de forma encantadora- muchas gracias.
- Hasta luego tonto- se escucharon unos pasos alejarse.
- Puedes salir de tu escondite- se escuchó y empezó a caminar de nuevo.
No sabía por qué pero obedeció, sintió que ese chico le había hablado a ella, no sabía si acercarse o devolverse, se sentía un poco extraña; suspiro para calmarse, así no era ella. Con paso decidió volvió a emprender su camino que marcaba ese jardín y logro llegar a ese hermoso lugar, en esa parte del jardín había una linda fuente en todo su centro, a su lado una bicicleta con flores, unas cuantas sillas y un columpio donde vio a un modelo.
Frente a sus ojos había un chico muy guapo de cabellera negra larga agarrada en una coleta baja, unos ojos negros como la noche que la veían con interés que contaba con unas ojeras poco marcadas, era alto y su aspecto un poco familiar a su parecer. Le estaba sonriendo mientras en su mano izquierda había una rosa de pétalos abiertos la cual hizo acariciar sus labios con sus ellos.
- Me alegra ver a una hermosa dama en estos jardines- se paró del columpio.
- No sabía que en este lugar había alguien- dijo apenada- ya me voy.
- Oh no señorita- se le acerco- yo debo pedir perdón por asustarla.
- Pero- se sonrojo- no me asusto.
- Igual fue mi descortesía no recibir una visita como es debida- hizo una reverencia.
- No- se apresuró ella a decir-soy yo quien debe pedir perdón- suspiro- estaba escuchando lo que hablabas con Sasuke.
- ¿conoces a Sasuke?- pregunto sorprendido, casi nadie lo distingue- pero no te preocupes, fue una descortesía de los dos.
- Digamos que tuvimos un mal primer encuentro- suspiro recordado el momento que lo vio antes de entrar al auditorio de música- es un poco amargado.
- Lo conozco hace mucho tiempo- rio- antes no era así.
- No lo imagino de otra manera- suspiro viéndolo- soy Sakura Haruno por cierto.
- Es todo un honor conocerte Sakura- se arrodillo y beso su mano- mi nombre es Itachi Uchiha.
- Es un placer conocerte Itachi- le sonrio hasta que cayó en cuenta de algo- espera ¿Uchiha? Ese no es el apellido de ese otro amargado.
- Si lo es- se rio por lo bajo- Sasuke y yo somos mellizos- suspiro.
- Mellizos- proceso su mente- lamento haberle dicho a tu hermano amargado.
- No te preocupes señorita Sakura- le sonrio entregándole la rosa que aún tenía en su mano- es parte de su forma de ser, yo también lo considero algo amargado.
- Gracias por la flor- le sonrio- es un lindo jardín por cierto.
- Gracias- se rio.
- ¿Por qué lo dices?- lo miro con una ceja alzada.
- Desde que llegue a ese hermoso internado- Sakura pensó que Itachi está loco al creer esto- vi que los jardines eran muy lindos menos este.
- Entonces- lo ínsito a seguir narrando.
- Entonces decidí yo hacerme cargo de él- acaricio con cariño una petunia que estaba a su lado- la mayoría de las plantas que vez acá las sembré yo y las cuido con todo el cariño del planeta.
- Eso es muy dulce de tu parte- lo miro admirada, ella con esfuerzo y hacia que la semilla del frijol germinara.
- Te agradezco ese cumplido señorita Sakura- le sonrio- pero me debo ir, Sasuke debe estar comiéndose mis dulces- hizo una reverencia- espero volver a verte después.
- Por supuesto- sonrio mucho- nos vemos Itachi.
De esa forma el pelinegro se perdió por uno de los tantos caminos que habían en el centro del jardín que parecía de un cuento de hadas, se sorprendía que un jardín así pudiera existir de verdad, sonrio para sus adentros, ese chico tenia talento y muy buenos modales, no como su hermano; se notaba quien había heredado la amabilidad en la familia.
Con paso lento salio del jardín feliz, le había parecido un lugar muy relajante, vio el cielo, tal vez era hora de ver otros lugares. Caminando escucho a unas chicas mencionar que vieron al príncipe de los Ninki haber salido de su jardín hace poco… se quedó pensando y calló en cuenta de algo ¡Había vuelto a conocer a un Ninki! Y ella que decía que no quería conocer más, se notaba que su vida estaba empeñada en hacer que los viera, ahora solo le faltaba tres.
Vio la rosa entre sus manos suspiro, como mínimo la pondría en algo que tuviera agua, no quería que muriera tan rápido, era una bella flor después de todo. Empezó a caminar sin rumbo fijo pensando que ya daba igual donde fuera, de todas formas conocería a uno de ellos.
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Espero me perdonen las faltas ortográficas, a los que siguen Vampyr no se preocupen que la iré subiendo día por medio, es decir, un día Vampy y otro día 6 Romeos 1 Julieta, mañana se publicará actualización de Vampyr. Como prometí ya estoy cumpliendo mi horario de publicación por lo cual no deben preocuparse si demoro dado que no pasará, aunque no me convence del todo el capítulo, espero les guste.
Vuelvo y les pido ayuda para saber quienes quieren que sean los Romeos, ya dije que solo pueden ser 3 opciones para estos dado que aun no sabemos quienes serán "El cocinero, el deportista y el intelectual". Yo escogeré el que tenga más votos, pero como se dieron cuenta ni Deidara ni Sasuke son elegibles al igual que Naruto, Sasori e Itachi porque ya representan otro papel ya sea como amigos, antagonistas o como un Romeo. De resto todos los chicos de Naruto son opciones. Espero comenten!
