Hola a todos, espero que hayan tenido una buena semana, les presente el siguiente capítulo de mi fic, deseando como siempre que lo disfruten. No duden de publicar sus pensamientos acerca del capítulo que siempre ayuda. Sin más preámbulos, aqui vá.


Capítulo 3

"Buscando pistas"

Sin saber lo que había sucedido, Eric se encontró de pié junto a Link y a Tatl. Habían vuelto al interior de la torre del reloj y en frente de ellos estaba el mercader de máscaras que les empezó a hablar sin darles tiempo de pensar lo que había sucedido.

"Veo que has recuperado el instrumento que te robó ese ladronzuelo ¿no?" Le dijo a Link que aún tenía la ocarina en sus manos.

"Yo…" Intentó decir algo Link pero el mercader no le dejó tiempo de responder.

"¡Excelente!" Dijo con un tono muy emocionado, era la primera vez que se le veía emocionado desde que lo conocieron "Lo que necesitas hacer ahora es simple, sigue con tu ocarina esta melodía especial…" El mercader sacó de entre sus pertenencias lo que parecía una flauta de madera y comenzó a tocar una melodía.

Eric y Tatl aún estaban estupefactos sobre lo que había pasado y como era posible de que ahora estuviesen a salvo, veían a Link, que al parecer estaba igual de confundido que ellos dos seguir las instrucciones del mercader. La melodía era tranquila, algo lenta, pero con cada nota, los tres sentían una paz interna, sus mentes confundidas se limpiaban y la maldición de Link desaparecía.

Link estaba en su apariencia real, al frente suyo estaba el deku gigante con voz de Mido que seguía burlándose de él pero a Link ya no le hacían efecto sus burlas: sonaban infantiles y ridículas. De pronto sintió una mano en el hombro: era Saria.

"Link, por muy distinto que seas a nosotros, siempre podrás contar conmigo" Le decía reconfortándolo"

Otra mano se apoyó en su otro hombro, era grande y fuerte.

"No cualquiera es hermano de un Goron ¿eh? ¡Y tampoco cualquiera es el Matador de Dodongos o el que venció a Volvagia y salvó a toda la ciudad!" Era Darunia, jefe de la Ciudad Goron y también su hermano de pacto al haber recibido el Rubí Goron de él.

"Recuerda que también que salvaste a los Zora de morir congelados, lástima que no podamos casarnos ¿no?" Era la princesa Ruto, la Zora que sin saberlo, se había comprometido Link sin saber que era el matrimonio. Su mirada estaba llena de orgullo por Link y de ternura hacia él.

"Cuida bien a la princesa mientras no esté por aquí ¿vale? De todas formas, no cualquiera podría haberse enfrentado a los horrores del Templo de las Sombras, fuiste en verdad muy valiente" Era Impa, la guardiana de Zelda y actual Sabia de los Sombras.

"Estaré siempre agradecida por liberarme de esas brujas que me tenían controlada, siempre serás bienvenido entre los Gerudo, estoy segura que te volverás un gran hombre" Era Nabooru, la antigua segundo al mando de las Gerudo.

"A pesar de la confusión y de todas las dificultades, salvaste a Hyrule" Le decía Rauru, el Sabio de la Luz"

"Link… Por favor regresa a salvo, no pierdas la fe en ningún momento" Al frente suyo estaba Zelda, que lo esperaría hasta que terminara su aventura.

"Link, a pesar de que no podamos estar juntos, te apoyaré a la distancia, sé que pronto entenderás el motivo por el cual tuve que partír…" Era Navi, su querida hada.

"Amigos, gracias… gracias por todo…" Les decía a todos sus amigos acompañado de lágrimas de felicidad. "¡Ahora tú!" Le gritó con autoridad y ferocidad al Deku gigante "¡Vete para siempre de mi vista!" El deku gigante estalló en una explosión de humo anaranjado como el color de sus hojas, al dispersarse el humo, apareció una figura: Era igual al árbol-cadáver que estaba en el reloj cuando llegaron, pero estaba vivo.

"Por favor… llévame al pantano, ahora me doy cuenta de ello" Le empezó a decir el pequeño Deku "Si tan solo me hubiese dado cuenta antes de lo mucho que me necesitaba… No habría tomado la decisión de abandonar el pantano… Por favor Link… Te daré mi poder en tu viaje…"

Link despertó de la visión, miraba hacia abajo, una máscara de Deku estaba bajo suyo, la tomó y contempló su cuerpo, había vuelto a la normalidad.

"Esta melodía es la Canción de la Curación, una melodía capaz de romper maldiciones y poner a descansar espíritus intranquilos, transformando su poder en máscaras, puedes quedártela si gustas, es completamente segura" Le explicó el mercader.

Tatl y Eric seguían mudos, hubo un momento en que Link dejó de ser deku y volvía a ser Hylian tras un extraño destello blanquecino de su cuerpo.

"Bien, ya cumplí mi parte del trato, ahora entréguenme mi máscara…"

"La máscara…" exclamó por fin Eric con el rostro pálido "La máscara… no nos llevamos la máscara…"

"¿Cómo?" Respondió el mercader con un tono de frialdad. Violentamente explotó enfurecido y empezó a zarandear a Eric, todos y especialmente Eric estaban asustados por el violento cambio anímico

"¡¿Cómo que no conseguiste la máscara?" El mercader soltó a Eric y agitaba la cabeza con sus dos manos en ella. "¡Si esa máscara cae en malas manos sucederán cosas terribles!"

"¡¿Que sucederá?" Exclamó Eric.

El mercader comenzó a exhalar para tranquilizarse y prosiguió a revelarles la historia de la máscara.

"La máscara que me robó el ladronzuelo se llama la Máscara de Majora, un artefacto maldito que fue usado en los rituales de una antigua tribu hace mucho tiempo. Tiene un gran poder el cual es otorgado a quién se la pone, corrompiendo poco a poco su mente y espíritu. Causó tantos problemas que fue sellada para que nunca la volviesen a usar y poner en peligro al mundo. La tribu desapareció hace mucho tiempo y se perdió el conocimiento de los poderes de esa máscara por una gran cantidad de tiempo y yo en mis viajes di con su paradero. Decidí quedármela y asegurar que nadie la pudiese usar y provocar alguna calamidad, pero ahora ese niño… Ese niño ¡Ese niño tiene la máscara!"

"Ahora entiendo" Dijo Eric "Debe de ser por esa máscara que se comporta extraño" Mira a Tatl "Y también el porqué anda causando tantos problemas pero… ¿poder grabarle un rostro a la luna y hacerla estrellar?"

"Nadie sabe con exactitud la magnitud de sus poderes, jovenzuelo, pero mientras la tenga, la luna de Termina caerá el día del Carnaval del Tiempo, en exactamente seis semanas…"

"¡Seis semanas!" Exclamaron los tres.

"¿Pero no había dicho el astrónomo que el festival sería en dos días?" Le susurro Tatl al oído de Eric

"No lo se… Pero de seguro que tiene que ver con el momento en que aparecimos aquí y esa canción que tocó Link en la cima del reloj…" Le contestó de vuelta.

El mercader siguió hablando como sí no le hubiese importado que el trío se sorprendiera.

"Estoy seguro que si lograron recuperar la ocarina del jovencito embrujado, ustedes podrán conseguir mi máscara de, confió en ustedes para esta tarea para salvar Termina de su destrucción"

Eric recordó las palabras grabadas en la puerta de piedra de abajo, sobre que se abriría si salvaban Termina de un destino ineludible, al parecer, esa era la clave para regresar a casa.

"Tengan fe en ustedes, en el momento que pierdan la fe, su misión habrá acabado. Los esperare aquí, se que ustedes pueden conseguirlo"

Eric, Link y Tatl se miraron, ahora tenían una misión, una misión que debían cumplir si querrían regresar a casa.

"¿Están listos todos?" Preguntó Eric

"Lo estamos" Respondieron el chico y el hada.

"Pues vamos" Eric empujó la pesada puerta y salieron a la ciudad.

La ciudad estaba mucho más tranquila y la plaza no estaba adornada para el festival, tampoco estaba la torre de madera que estaban construyendo los carpinteros cuando habían llegado por primera vez, por lo visto, efectivamente habían regresado seis semanas al pasado pero…

"Es curioso" comentó Eric "Si realmente retrocedimos seis semanas ¿Cómo el mercader nos conoce?"

"No me lo puedo explicar" Contestó el hada.

"Sinceramente, opino que ese mercader oculta mucho más de lo que aparenta, hay algo en él que intriga" Acompañó Link.

"Si, igual siento lo mismo pero que le vamos a hacer, debemos encontrar la forma de volver a Lost Woods" Siguió Eric "Veamos lo que tenemos: Skull Kid está poseído por una máscara maligna y es su influencia la que ha provocado todas las calamidades incluido" Mira al cielo" La caída de la luna…"

"También aprendí esa extraña canción, la que me curó de mi maldición…"

"No olviden lo que dijo mi hermano" Interrumpió Tatl "Habló de traer a alguien, o mejor dicho, de "traerlos" y que se encontraban en el pantano, montaña, océano y cañón. Las cuatro regiones de Termina."

"Ahí tenemos una pista, tendremos que investigar las cuatro regiones y ver a qué se refería Tael. A Skull Kid no le gustó su mención y de seguro que ellos tienen la clave para detenerlo y quitarle la máscara"

"Empecemos de inmediato" Dijo el hada impaciente.

"Será mejor encontrar un lugar en donde dormir y comer primero" Contestó Eric "¿Ustedes vieron alguna posada, restorán o algo parecido?"

"Bueno sí… Estaba esa posada ¿Cómo se llamaba? ¡Ah! Eso: El Stock Pot Inn"

"¡Si! Cierto, consultemos ahí primero, se encontraba en el distrito residencial" Contestó emocionada el hada.

"Pues vamos de ahí de inmediato" Sentenció Eric.

Los tres se dirigieron a al Stock Pot Inn, entraron y ahí se encontraba Anju detrás de la recepción.

"¡Ah, hola señorita Anju!"

La mujer miró extrañado a Link

"¿Te conozco de alguna parte?"

Eric dándose cuenta rápidamente de la situación, interrumpió la conversación.

"¡Disculpe señorita! Debió de haberla confundido con otra persona…" Miró a Link de reojo, insinuándose que se calle.

"Pero… Si… Debí de equivocarme." Contestó extrañado.

"Bueno ¿Qué es lo que desean?" Preguntó Anju "Soy Anju, la recepcionista del Stock Pot Inn"

"Bueno ¿tienen alguna habitación disponible?" Preguntó Eric

"¿Tienen reserva?"

"Este… No…"

"Pues lo lamento… Están todas ocupadas"

"¡¿Cómo?" Contestó sorprendido Eric "¡Si aún faltan mes y medio para el carnaval!"

"Lo lamento señor, pero las reservas suelen estar copadas hasta dos meses antes debido al carnaval, debió de haberlo hecho más temprano."

"Entonces que haremos…" Contestó Eric de forma triste.

"Aunque… podría quedarles alguna posibilidad…" Dijo Anju pensativo

"¿Cuál posibilidad?" Respondió Eric esperanzado.

"Tengo una amiga, su nombre es Cremia y es dueña de un rancho, el rancho Romani, solo vive con su hermana menor ya que su padre y madre murieron hace varios años atrás y en esta época siempre necesitan ayuda extra y me ha pedido que busque gente interesada. Tendrán alojamiento, comida y sueldo diario a cambio de trabajar cinco días a la semana de seis de la mañana hasta ocho de la tarde. Principalmente tendrán que cuidar y alimentar a los animales y ayudar en la cosecha que tienen en el rancho"

A Eric no le parecía mala idea, había vivido toda su vida en una granja y conocía a la perfección ese estilo de vida, aunque solo podrían tener dos días para investigar las regiones de Termina y eso sería un tanto complicado…

"Eric… No estoy muy seguro… Nunca he trabajado en una granja y no nos quedará mucho tiempo para viajar por Termina…" Contestó Link un poco desganado con la idea de tener que trabajar.

"¿Pero que otra alternativa tenemos? Pero no te preocupes, vengo de una familia de campesinos y podría enseñarte"

"Yo… No lo se… Pero es cierto, no tenemos más información de donde podemos encontrar alojamiento…"

"Gracias por la información señorita Anju ¿En donde se encuentra el rancho?"

"Saliendo por la puerta sur, siga el camino señalizado al suroeste, está a alrededor de una hora y media a pie"

"Gracias, consultaremos la oferta"

"Que tenga un buen día" Dijo Anju despidiéndose.

Los tres salieron de la posada en dirección a la puerta sur.

"¿Por qué no me recordó?" Preguntó Link "¿Por qué me hiciste callar?"

"Recuerda que retrocedimos seis semanas al pasado, toda la gente que conocimos no nos conoce porque hace seis semanas nadie nos había visto".

"Eso es… cierto…" Contestó con un suspiro Link.

El grupo atravesó la puerta sur.

"Nunca había pensado en trabajar alguna vez…" Decía refunfuñando Link.

"Calma, tampoco es que vayas a morir" Trataba Eric de consolarlo.

"¿Tendré que trabajar yo? Preguntaba el hada.

"No creo, eres demasiada pequeña como para realizar trabajos rudos" Le contestó Eric.

"¡¿Me estás llamando debilucha?" Contestó enfurecida Tatl.

"¡No, no! ¡No he querido decir eso!"

Después de un poco más de una hora y media de caminata, llegaron a un arco del cual colgaba un cartel: "Bienvenidos al Rancho Romani"

A Link le recordaba el rancho al que había en Hyrule, el Rancho Lon-Lon. Había una gran zona de pastos donde las vacas pasaban el rato mientras pastaban, en el otro lado se veía a lo lejos la cosecha casi lista para recogerse, no muy lejos se veían unas instalaciones que parecían gallineros y no muy lejos de los gallineros, corrales con caballos, ovejas y uno con perros, posiblemente pastores y guardianes.

Al centro del rancho, se encontraba la casa principal, los establos de los animales, un granero y lo que parecía un almacén a un costado. Disparando con arco y flechas de práctica, se encontraba una niña de pelo naranjo. Tendría más o menos la misma edad de Link y cuando este la vio, pensó inmediatamente en Malon.

"Recuerda Link, no son la misma gente que has visto en Hyrule"Pensó tras razonar la situación.

La niña se dio cuenta de su presencia y se les acercó. Eric que ya había visto a Cremia antes se dio cuenta de que ella debía ser la hermana menor, era igual a Cremia y también llevaba una bufanda atada con un medallón, solo que llevaba un vestido de una pieza que le caía hasta los tobillos en vez de llevar una falda.

"Hola ¿A que han venido ustedes?" Les preguntó sin preocupación de estar frente a extraños.

"Venimos por el aviso de trabajo" Contestó Eric.

"¡Oh! ¡Al fin vinieron ayudantes! Esperen aquí que llamaré a mi hermana" La niña corrió al interior de la casa y al poco rato salió la hermana mayor. Como Eric esperaba, era la chica que había visto antes en el sector comercial.

"¿Así que ustedes quieren trabajar en el rancho?" Les preguntó la hermana mayor.

"Exactamente, Anju del Stock Pot Inn nos recomendó este lugar" Le respondió Eric.

"Anju…" Pensó un rato "Ya veo ¡Que bueno que se haya acordado de dar el aviso!, que en esta época del año, justo es la época de la cosecha y se necesita un poco más de ayuda, soy Cremia, dueña del Rancho Romani y ella es mi hermana pequeña, su nombre es como el del rancho: Romani"

"Hola a ambos" Les dijo alegremente la hermana pequeña.

"Un gusto conocerlas, soy Eric"

"También yo, soy Link"

Súbitamente, Tatl salió del gorro de Link y también quizo presentarse.

"Yo soy Tatl, un hada"

Las dos chicas se asombraron.

"¿Un hada? ¡Son muy pocas las que se ven!" Contestó Cremia.

"¡Son iguales a la de las historias!" Le siguió Romani.

"¿No te importa revelarte?" Le preguntó Link a Tatl.

"Supongo que si estaremos viviendo aquí mucho tiempo, tendrán que saber que existo ¡No estaré escondiéndome todo el tiempo!" Le respondió el hada.

"Bueno, al menos ahora sé que tendré que poner tres cubiertos más en la mesa, si es que un hada come con cubiertos…"

Y así Link, Eric y Tatl quedaron contratados, se les indicó donde y cuando trabajar, los horarios, las horas de descanso y la paga que sería de veinte rupias a para cada uno. Tatl no contaba debido a que no sería capaz de hacer mucho debido a su tamaño y no era una mala paga para Eric, la mayoría de la gente de su pueblo natal, en Calatia, ganaba bastante menos. Empezarían al día siguiente.

Después de comer un abundante asado para la cena, el cual el trío comió vigorosamente debido a que no habían comido absolutamente nada en mucho tiempo, se les indicó su habitación: tenía dos camas y Tatl dormiría en un cajón de ropa con prendas que imitaban a un colchón y sábanas.

"Sabes Link, ahora que estamos los tres en esta aventura, es mejor que empecemos a conocernos mejor" Le decía Eric cuando ya estaban acostados, Tatl dormía plácidamente en el cajón. "Eres un chico bastante extraño, pareciera que ya hubieses pasado por muchas aventuras y peleas demasiado bien con la espada para tu edad, y eso que recibí entrenamiento de soldado" Le decía esto porque antes de acostarse, ambos habían hecho un duelo de práctica y Link puso en dificultades en muchas ocasiones a Eric a pesar de su corta edad.

"Bueno, podría decirte pero de seguro no me creerías y aparte de que es una historia bastante larga"

"Bueno, supongo que tendremos más que tiempo suficiente para escucharla, además, han pasado tantas cosas locas que la verdad, seguramente no me importaría seguir escuchando más. Aparte, de que la mía es igual bastante loca…" Al decir esto, su tono de voz se ensombreció.

"¿Qué pasó Eric? ¿Por qué estabas en Lost Woods?"

"Debes aprender Link, que el reino de Calatia, a pesar de tener un rey o reina, hay muchos nobles o también llamados señores feudales que administran un pedazo de territorio que el rey les a atorgado. Muchos feudos se han formado y casi todo el reino de Calatia es realmente administrado por los nobles en vez del Rey que es muchas veces una figura decorativa. No siempre el rey se lleva bien con los nobles y en este caso, un grupo de nobles atacó la capital y destronaron a la reina de Calatia. Yo estaba en el asedió de la capital, en defensa de mi reina, pero la capital se dio por perdida y apenas pude huir" Eric hizo una pausa "Vi a muchos de mis compañeros morir Link, y cuando intenté volver a mi pueblo natal, a la granja donde había vivido, ya había sido arrasada por el ejército de los nobles en su camino a la capital y mi familia estaba muerta. Decidí huir a Hyrule por Lost Woods ya que probablemente no podrían seguirme y así te encontré" Eric sentía una profunda pena por tener que revivir momentos tan dolorosos.

Link estaba boquiabierto, ahora entendía porqué Eric estaba en Lost Wood.

"Lo siento mucho Eric… No pensaba que…"

"No te preocupes Link, no podías saberlo, pero juro que cuando todo esto acabe, volveré y me vengaré por lo que me han quitado" Dijo fríamente el joven soldado.

Link quedó en silencio, no sabía que decir, era algo que iba mucho más allá de lo que había vivido.

"Bueno, creo que es hora de contar mi historia" dijo el niño de las ropas verdes.

Link empezó a contarle su aventura a Eric, de cómo había vivido en el bosque Kokiri, como había conocido a Navi y el llamado del Árbol Deku, de cómo había salido de aventuras y había viajado al futuro para detener a Ganondorf, el rey de los Gerudo. Eric habría encontraba demasiado fantástica e imposible esa historia si la hubiese contado otro, pero al ver la determinación de Link al contarla, la gran cantidad de detalles, sus habilidades en la lucha y entre otras cosas más, no le dejaban a Eric otra opción más que de creerle.

Y así pronto transcurrió la primera semana de trabajo. Al principio a Link le costó adaptarse pero Eric se sentía como en casa: la luz del sol sobre su cuerpo al trabajar en los cultivos, el olor a bosta de vaca que impregnaba el establo, ver los perros correr por ahí y a los caballos trotar, ayudar a Cremia a ordeñar las vacas dos veces al día, repartir la comida entre los animales, ir al corral de los cuccos a recolectar huevos y tocar la harmónica al atardecer. Hacer todo esto le traía buenos recuerdos y le ayudaban a despejar su mente de las ideas de venganza y organizar la primera expedición propuesta para el fin de semana: el pantano. Las hermanas eran personas agradables con quien tratar y a veces Cremia debía viajar en su carreta a realizar una entrega de leche a la ciudad: fue en una de esas entregas cuando Eric se la había encontrado por primera vez, un encuentro borrado de la existencia por el viaje en el tiempo que había realizado. Ahí Link y Eric averiguaban información sobre el pantano: ahora era un lugar peligroso, antes era un gran lugar turístico pero las aguas se habían tornado venenosas y malolientes y la familia real Deku que vivía en el pantano no dejaba acercarse a ningún extraño al área cercana al castillo en que vivían.

A veces, durante los atardeceres en que Eric tocaba en su harmónica canciones nostálgicas de su patria, conversaba con Cremia mientras observaban a las vacas pastar, próxima a la hora en que se debían llevar a dormir al establo. Tenían cosas en común debido a la vida en granja y contaban historia como la que una vez contó Cremia en que el año pasado habían recibido como ayudante a un goron que no conocía muy bien los animales pero era un trabajador incansable y que prefería dormir enrollado en su cuerpo en vez de una cama y ambos reían cuando Eric contaba como una vez su padre se había enfurecido con él y su hermano cuando una vez pintaron de color rojo a un perro de una granja vecina que todo el tiempo les ladraba y perseguía o cuando le habían atado latas a los cascos de un caballo mientras dormía y este asustado había galopado toda la tarde escapando del ruido de las latas.

Eric no sabía que pensar de su hermano menor, el igual había ingresado al ejército después de él pero no lo había visto en el ataque a la capital o en la granja ¿habrá sobrevivido? No lo podía saber a ciencia cierta.

Finalmente llegó el día sábado por la mañana y el trío estaba listo para viajar a los pantanos del sur de Termina y buscar pistas acerca de las misteriosas palabras de Tael.

"Recuerden estar de vuelta el lunes, que aún queda trabajo que hacer" Le decía Cremia a los tres viajeros que partían al pantano "Tengan cuidado que no he escuchado buenos rumores sobre el pantano"

"No se preocupen señoritas, somos buenos en esto y volveremos a tiempo" Les decía Eric sonriente mientras se despedían de las dos hermanas.

"Cierto" decía Link "Somos mas duros de lo que parecemos"

"¡Vamos!" Decía impaciente el hada "Que cada minuto cuenta"

Y así los tres héroes partieron y siguieron la ruta en dirección noreste, cuando llegaron al cruce de caminos, tomaron el camino al sur que los conduciría al pantano. Una parte del camino pasaba por un tronco caído, ,ientras lo cruzaban, Tatl vio algo que la enmudeció: habían unos garabatos en una parte del tronco, unos garabatos que ella conocía. Se alcanzaba ver a una pequeña figura rodeada de so hadas y al verlo, la mente de Tatl se lleno de recuerdos.

Se acordó de ese día tormentoso, Tatl y Tael estaban empapados y con mucho frío, mientras buscaban refugio bajo el tronco caído, vieron a un skull kid tiritando por el clima. Las dos hadas miraron al skull kid, el skull kid vio las hadas y el efecto fue instantáneo: los tres acurrucados entre ellos, tratando de conseguir el calor que necesitaban, habían ganado un amigo. Tatl entonces pensaba la situación actual, el skull al que perseguía no era su amigo, habría de quitarle la máscara con la esperanza de que volviera a ser el de antes.

"¡Tatl! ¡¿Qué estás haciendo? ¡Te estás quedando atrás!" Le gritaban Link y Eric a lo lejos.

"¡Lo siento! ¡Voy de inmediato!" Respondió sobresaltada el hada.

Fue así como el trío se dirigió al pantano, donde sus aventuras recién comenzaban.