STIGMATA

Escrito por:

Rio The Inferiorbeing

Traducido Por

Sally-Annie Ravenclaw

Disclaimer: Obviamente esto no es mío... ni de la autora del fic. Todo pertenece a JKR y al resto de empresas afiliadas. Después de todo este un sitio de fan fictions.

Disclaimer secundario de la autora: Debido a la naturaleza de este fic (no me atrevo a decir más por razones de spoilers) tiene que haber/habrá flashbacks a eventos que ocurrieron en HBP. Aunque normalmente me aleja tímidamente de esta citación y/o consulta del trabajo original, es muy necesario dado, de nuevo, a la naturaleza del fic. HBP no es mío en ninguna forma, y nombraré al final de cada capítulo las paginas que consulte y/o cite. No estoy, en ninguna forma, rescribiendo o tomando crédito por HBP; en todo caso, si estoy manipulando sus eventos para acomodar al fic.

Capítulo III

Scylla y Charybdis

Sentada cerca de las primeras filas de la corte, Hermione Granger luchaba por detener sus lágrimas mientras la monótona voz de Harry continuaba hablando. Las palabras parecían interminables, formando una lista de pensamientos, acciones y eventos que sin duda alguna condenarían a Harry a una vida en Azkaban o a la muerte misma. Aun así, le costaba creerlo.

La sonrisa que Hermione no pudo evitar se formara en sus labios fue horrible cuando la corte mágica prácticamente saltó sobre Harry al minuto que este habló del Príncipe Mestizo. Harry quebrantó su narración para responder sus preguntas; identificó a la persona como Snape, y contó que había usado el viejo libro del maestro de pociones durante su quinto año. La corte Mágica indagó las memorias de Harry sobre el libro, haciendo preguntas que pudieran comprobar que el libro lo hubiera embrujado. Harry las repelió sin expresión al explicar que Hermione había pensado lo mismo y había verificado que no era peligroso cuando le dijo que deseaba usarlo.

Hermione se dio cuenta de que la corte Mágica anhelaba mucho que Harry fuera inocente. Deseaban escuchar cualquier excusa para llamarlo su Salvador de nuevo. Si la mente de Harry hubiera estado en buen sentido, y no bajo el mando del Veritaserum, hubiera podido usar eso en su beneficio. Pero el tiempo y la guerra le habían enseñado al mundo mágico a no confiar en lo dicho por mortífagos, a menos que tuvieran la seguridad, por medios mágicos, de que decían la verdad. No que Harry fuera un mortífago o lo hubiese sido; no, el mundo mágico se daba cuenta con cada palabra que él era algo mucho peor.

Aun así, ella sabía de la culpabilidad de Harry. Estuvo ahí cuando él los traicionó... cuando los traicionó a ella y a Ron y a todos los magos y brujas en el lado del bien. Lo vio escoger a Draco, a Draco Malfoy, sobre aquellos que lo habían apoyado por tanto tiempo. Ella observó el progreso de la guerra, y como todos a su alrededor cambiaban. Todos envejecían tan rápido. Ron había sido forzado a tomar mas responsabilidades y obligaciones de las que alguno de su edad debería, pero era la conexión más cercana a Harry que los Aurores tenían, y por eso fue llamado para predecir como mejor pudiera los próximos golpes de Harry. Les tomó demasiado tiempo darse cuenta de que Harry había cambiado mucho y solo él podía saber lo que pasaba por su cabeza. Aun entonces, Ron estaba demasiado dentro de la guerra como para alejarse, y eso dejo cicatrices que tan solo Hermione parecía ver.

Ni siquiera ella había escapado ilesa de la guerra. Sabía lo que se decía de ella, sobre como no podía hablar con otras personas. Ella podía hablar, era capaz de hacerlo, pero simplemente no quería. Había hablado antes, durante la guerra en juntas de tácticas estratégicas, y nadie la escuchó. Ahora no tenia la voluntad de hablar con ellos. Tan solo Ron parecía comprender esto; él era el único que no la empujaba a hablar de nuevo, probablemente porque la entendía.

Tan solo Ron y ella podían ver a Harry en Scylla. Incluso ahora, con palabras tan traicioneras siendo escupidas con calma de la boca de Scylla, todo lo que podían ver en él era a Harry Potter.

Harry Potter como... como había sido antes.

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Los pasillos de Hogwarts estaban desiertos mientras Harry se dirigía a la sala común de Slytherin. Pasaba ya de la hora debida y todos los estudiantes, si eran listos, dormían o haraganeaban en sus respectivas salas comunes. Claro que ellos no contaban con la ayuda de una capa de invisibilidad, el mapa de merodeador, y de un mentor que se mostró inflexible hasta que aprendió a caminar en silencio y sin ser visto, incluso sin los primeros dos. Después de tanto tiempo caminando en silencio durante el sueño con Voldemort, tener que forzar a sus pies a hacer ruido contra el piso fue una experiencia interesante, y todo un fastidio.

El guardia de la sala común de Slytherin le dio paso cuando Harry susurró "Stoicorum Ratio" (lit. estoicismo) y Harry entro en la sala. Con la chimenea apagada, la sala común de Slytherin estaba mas fría que el pasillo de afuera. La decoración no había cambiado desde su segundo año, excepto que las manifestaciones festivas de Navidad puestas en aquellas fechas ya no estaban.

La habitación estaba vacía de estudiantes, a excepción de uno. El resultado de tener al profesor Snape como jefe de la casa, pensó Harry. El profesor revisaba su propia casa antes de hacer sus rondas nocturnas en busca de estudiante fueras de la cama. Tan solo el alumno favorito de Snape podría saltarse esa regla, reflexionó Harry, al observar la pequeña vela jugar con los contrastes en el rostro de Draco. La única fuente de luz era esa flama solitaria que tornaba el cabello de Draco en un aro dorado alrededor de su cara, y bañaba sus rasgos en sombras.

El rubio difícilmente dormía gracias a la pequeña cantidad de sangre vampiresa en el linaje Malfoy, Draco le contó esto a su amigo de pluma antes de saber quien era en realidad. Por esa razón los muchos rumores sobre la promiscuidad de Draco habían comenzado: Como era muchas las noches en las que Draco no tenía la necesidad de dormir, pues se decía que la razón por la que no dormía en su cama era por que estaba en otra. Pero, mientras Draco no era un santo, si tenia un criterio, le había explicado en cartas, y la idea de acostarse con cualquiera le resultaba repulsiva.

El silencio quedó intacto mientras Harry caminaba hacia donde Draco leía. Ocasionalmente el rubio anotaba algo en el pedazo de pergamino que tenia al lado. Ah, seguía haciendo deberes entonces. Draco leía casi tanta literatura como Hermione (afortunadamente él difícilmente encontraba la necesidad de citarla) pero si estaba escribiendo notas entonces no era lectura de placer. Al acercarse escucho los susurros de Draco al concentrarse.

" Un curioso fenómeno en el sur del paso Messina son los pequeños remolinos formados por la veloz corriente del mar Ionian proveniente del sur. Se forman múltiples remolinos a la vez, llegando y yéndose mientras las corrientes irregulares viajan. En antiguos tiempos, podían capturar una pequeña embarcación por algún tiempo y literalmente matar de miedo a los ocupantes. El mito de Scylla y Charybdis nació para explicar el misterio. El agua casi blanca en formación circular parece un clavel, habiendo levantado el nombre de la palabra garafan que en Scylla significa clave (1)"

Harry estaba detrás de Draco, leyendo sobre su hombro, y espero a que Draco hiciera una pausa antes de dejar que su aliento vagara por el cuello del rubio al hablarle:

" Buenas noches, Charybdis."

El Rubio se volvió rígido al escuchar las palabras de Harry. Bajó su pluma mientras doblaba la hoja como marca en el libro que estaba leyendo.

"Creí haberte dicho que salieras de mi vida, Potter."

"Con gran detalle."

"Entonces ahórrame el tiempo que gastaría en repetírtelo y sal de aquí."

" ¿Ni siquiera te interesa saber como logre entrar?"

" Ni en lo mas mínimo," mintió Draco, gravando una nota mental para cambiar la contraseña a primera hora de la mañana... tal vez tan pronto Harry se fuera.

" Pues he decidido no irme hasta que hablemos, Charybdis."

"¿Podrías dejar de llamarme así?" chasqueó Draco, volteándose para encontrase con... nada. " Y sal de la sombra en la que te ocultas, Potter. No discutiré con una habitación vacía."

Con fluidez, Harry se quito la capa de invisibilidad y retrocedió para darle espacio a Draco. Como se encontraban, el rubio estaba acorralado en una esquina.

" No dejare de llamarte así porque quiero que me respondas del mismo modo." Harry le sonrió hermosamente al rubio, y el fuego de la vela le dio a su sonrisa un aire de arrogancia y presunción con las sombras que creaba.

" No te llamare Scylla, Potter."

"¿Por qué?" Harry ladeó su cabeza a un lado. "¿Porque el nombre pertenece ahora a alguien más, tal vez?"

Los ojos del rubio se entrecerraron. "¿Cómo sabes eso?" Refunfuñó. Nadie fuera de las familias de mortífagos deberían saber sobre Scylla, el hombre que el Lord Tenebroso había anunciado como su heredero la noche anterior.

"¿Cómo se del heredero de Voldemort?" Harry curvo la esquina de sus labios. "Pues he conocido al heredero en persona, claro."

" Si sabes el nombre de Scylla, entonces también debes saber que nadie lo ha visto aún, excepto el Lord Tenebroso, y que nosotros no lo conoceremos en al menos un año. "

" Pero Charybdis, todos en Hogwarts lo han visto. Es tan solo que ignoran que su identidad esta conectada con quien ven, tal como tú en estos momentos."

"Estás tocando piso muy delicado, Potter. Lárgate antes de que pierda el poco control que tengo y te lance una maldición."

"Oh, no harías eso," hablo con calma Harry. Levanto su manga izquierda tanto como la tela se lo permitió. Bajo la luz de la vela, la marca esmeralda brilló como las escamas de un reptil mientas Draco observaba la cabeza de la serpiente que parecía sisearle desde el antebrazo izquierdo de Harry.

"¿Necesitas ver el resto? Es una marca algo extensa," comento Harry.

" No," Draco forcejeó por balbucear algo a través de la desagradable sensación que se formaba en su estomago. " En el nombre de todas las cosas mágicas ¿por qué diablos hiciste eso?" Ni el mismo Draco sabia a que se refería, si a obtener la marca o a unirse al Lord Oscuro.

"¿Por qué? Porque tu me dijiste que lo hiciera."

Draco se encontraba presionado contra la mesa en la que había estado trabajando, el contorno de su cuerpo moldeándose al de Harry mientras el otro chico se presionaba contra el.

" No soy el Señor Tenebroso, Charybdis, pero ¿me he acercado a serlo lo suficiente?" Ninguna oportunidad se le dio para responder cuando Harry llevo sus labios a los propios de Draco.

Un gemido se arrastró desde la garganta del rubio al mismo tiempo que levantó sus manos para rodear la cintura de Harry y acercarlo aun más. Sujetar a Harry era como tener un oscuro pecado en tus manos; una corriente de magia oscura esparcida por toda su piel tenia un efecto eufórico en Draco. La noche anterior el señor Oscuro había descrito a su heredero como un ángel caído, y no había mentido. Caído de los altos cielos celestes de brillante magia a los abismos infernales de la magia oscura; Draco era el demonio que lo había llamado al romperle las alas, al destruir sus morales, al quebrar su corazón y al juntar las piezas en una forma grotesca. Draco pudo fácilmente haberse ahogado en el aura de total y completa oscuridad que corría alrededor y dentro de la esencia absoluta de Harry, pero Harry paró abruptamente. La boca de Draco protestó a esta acción antes de que su mente registrara que lo había hecho.

" No te haré el amor sobre una mesa en la sala común."

" ¿Te contentarías con uno de los sofás?" preguntó Draco falto de aliento mientras mordía la piel sensible de la juntura entre el cuello y el hombro de Harry.

" No."

"Har-ry..."

"La ultima vez que lo hicimos en un sofá, me levante contigo gritándome porque el hechizo glamour se desvaneció mientras estaba dormido."

"Te prometo que no te gritare luego esta vez."

" No, con toda probabilidad será uno de tus compañeros que bajará temprano a la sala común y nos encontrara durmiendo desprovistos de ropa en el sofá."

" Maldición."

"Tienes una cama, Draco"

"Pero esta muy lejos... ohh has eso de nuevo."

"Cama, Draco."

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Harry se despertó al sonido de pesados pasos fuera de la habitación de Draco. Parpadeo agotado y se zafó del abrazo de Draco con desgana. El rubio balbuceó algo en su sueño antes de acurrucarse en el tibio espacio que había dejado Harry al levantarse. Harry se vistió en silencio, y con una ultima vista a Draco, desapareció tras la puerta entre las sombras. Su capa de invisibilidad lo ocultaba a la vista mientras cruzaba los pasillos y se metía en su propia cama dentro de la torre de Gryffindor. Era temprano aun y sus durmientes compañeros nunca se darían cuenta de que no había dormido la pasada noche en su cama.

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Harry caminaba en silencio al lado de Ron y Hermione de vuelta a Hogwarts desde Hogsmeade, todos sus pensamientos centrados en no perder el control de la sensación estática en la parte inferior de la punta de los dedos. Cualquier irritación que tenia daba paso a esta tendencia, y cada vez se volvía mas difícil ocultar las pequeñas chispas de rayos. También se volvía difícil convocar la voluntad para ocultar los rayos. Harry no quería ocultar sus poderes, quería aprovecharlos y aprender hasta que punto podía llegar en ese instante. Pero no se podía permitir nada de eso, ni el mas pequeño rastro de su herencia Ravenclaw podía salir en publico. No se podía permitir que pistas sobre algo diferente en él llegaran a Dumbledore.

" ¡No tiene nada que ver contigo Leanne!"

Harry levanto la vista ante el grito y vio a Katie Bell y a otra chica peleando por algo que Katie llevaba en las manos, y que cayó después al piso con el distintivo sonido de papel rasgándose.

Harry parpadeo cuando Katie se elevo en el aire como si estuviera aprendiendo a volar con los brazos extendidos a los lados. Harry frunció el entrecejo mientras viento comenzaba a levantarse, centrándose en ella. Había visto esto antes.. una maldición... ¿Cual era?

Los pensamientos de Harry fueron interrumpidos con un grito de Katie que fue el detonador para mas gritos de la chica. Comprendiendo que debía estar horrorizado por lo que ocurría, siguió a Ron hacia Katie mientras su amiga tiraba de sus tobillos en un intento de bajarla al piso. Katie cayo cuando llegaron a ella, pero continuo retorciéndose en tanta agonía que Harry tuvo que pararse a observarla por un momento; así de interesado estaba.

Katie estaría muerta en poco tiempo si alguien no cesada todo eso, creando un caso de conmoción innecesaria. Harry les grito a Ron y a Hermione que se quedaran con Katie, y corrió a encontrar un profesor. Hagrid fue la primera persona que encontró, y le gritó frenéticamente que alguien había sido atacado.

"¿Atacado¿Quién fue atacado¿Ron o Hermione?"

" No, ellos no. Es Katie Bell - por aquí..."

Dirigió a Hagrid a donde Katie seguía bajo la influencia de la maldición. El semigigante la cargo hábilmente en sus brazos y la llevo con urgencia al castillo.

Mientras Hermione trataba de consolar a la amiga de Katie, Harry y Ron se voltearon a ver el paquete que seguía en el piso. Harry alcanzó a ver un ópalo y distinguió la delgada aura de una maldición vieja, aunque duradera, al mismo tiempo que Ron observaba la piedra preciosa. Tiro de la mano de Ron y siseo:

" ¡No la toques!"

Analizó con más detenimiento lo que estaba oculto por el papel café del paquete. Era un collar de ópalo... un collar que le parecía familiar. Sí, lo había visto antes.

" Lo he visto antes. Lo tenían en el mostrador en Bargon and Burkes hace mucho tiempo. La etiqueta decía que estaba maldito. Katie seguramente lo toco."

Esto, claro, arrastraba consigo preguntas¿Quién lo había llevado hasta Hogsmeade¿Y por qué se lo habían dado a Katie?

Cuando Leanne les contó que Katie había regresado del baño con el paquete diciendo que se lo tenia que entregar a alguien en Hogwarts, Harry comenzó a reconsiderar esas preguntas... y a quien se las debía hacer.

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Que Draco estuviera esperando que Harry apareciera en la sala común de Slytherin después del toque de queda no era extraordinario para Harry; que Draco se viera aliviado de verlo si lo era.

" Ocurrieron cosas interesantes en Hogsmeade hoy," comento Harry, hundiéndose en el sillón junto a Draco. " Katie fue hechizada. Pobre, dudo que yo pueda ser tan cruel como para mandarle un maldición tan deliciosamente horrible." Harry se arrastro por el cuerpo de Draco hasta poder recargar su cabeza en el hombro del rubio con tanta fluidez como la que poseía la serpiente tatuada en su piel. " Claro que después me puse a pensar¿quien podría ser lo suficientemente cruel para hacerlo¿y quien tendría el suficiente buen gusto para usar un collar de ópalo?" Sus ojos se levantaron para ver los de Draco y algo cambio en las pupilas del moreno mientras Draco observaba. No pudo encontrar qué era lo que había cambiado, pero había algo extraño en aquella mirada.

" ¿Porque querrías atacar a la pobre Katie¿Que te ha hecho?"

" ¿Porque te importa?"

"No me importa, al menos no ella en cualquier caso. Me da curiosidad saber cual fue tu motivación." Harry lamió el lóbulo de la oreja de Draco mientras esperaba que el rubio le contestara.

" No puedo decírtelo."

" ¿En serio?" Harry se oía algo perplejo. "¿Por qué no?"

" Porque no puedo decírtelo."

Harry frunció el entrecejo, y se retiro un poco para ver a Draco.

Draco observo como la peculiaridad en los ojos de Harry se hacia mas prominente, aunque aun no podía nombrar lo que había cambiado. Harry observo como algo cambiaba en la imagen de Draco. Vio una delgada banda gris rodeando la garganta de Draco. Pero no tenia sustancia. ¿Qué era? Harry parpadeo y la banda desapareció junto con el cambio repentino que había surgido en su mirada. Hizo una nota mental de hablar con Hedwig al respecto tan pronto como le fuera posible mientras se encogía de hombros y se acurrucaba de nuevo con Draco, como si hubiera abandonado el asunto.

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Harry se estremeció al subir los escalones que dirigían hacia la lechucearía en la pálida luz del amanecer. Los fríos vientos eran un recordatorio de lo rápido que se acercaba el invierno. Aunque, pensó Harry con una escondida sonrisa, el no sentía la necesidad de volar hacia el sur... al menos aun no. Aparentemente Ravenclaw no estaba así de apegada a las aves.

Hedwig bajó hacia él con una murmurada advertencia por estar despierto a tan altas horas de la noche.

"Acabaras inconsciente del cansancio, Harry."

" Lo sé," Harry sonrió pesaroso. " Pero esto es importante."

"Si, dices eso muy a menudo, como un polluelo. ¿Qué es tan importante esta vez?"

"Esta noche, cuando visite a Draco, algo extraño ocurrió con mis ojos."

Hedwig salto del hombro de hombro de Harry para verlo a los ojos y asintió. " Sí, esto era de esperarse. Tus ojos están dejando paso a una nueva forma."

" ¿Quieres decir que se están arreglando?"

" No particularmente. Tu visión humana es de lo que hablo, tu visión será como siempre lo ha sido, pero una nueva visión es parte de tu herencia. Tus ojos se están ajustando para poder ver como lo hacemos nosotros, como lo hago yo."

" ¿Que quieres decir?"

"Podrás ver como nosotros, los que cruzamos el cielo vemos: tan claro en la noche como en el día y con una mejorada percepción de lo que verdaderamente existe. Serás capaz de ver los hilos de magia dentro de un persona y las ataduras mágicas que han sido inflingidas en humanos y cosas. "

Harry frunció el entrecejo. Entonces.. si lo que ella decía era cierto...

" ¿Que viste esta noche?"

" El... el fantasma de una línea rodeando el cuello de Draco. Era gris."

" Es un lazo de magia. Dime ¿qué es lo que encuentra imposible decirte?"

" No estoy seguro."

" Yo que tú lo investigaría, polluelo. Recuerda que tu no eres la única influencia en su vida."

Continuará...

N/T: Muchisimas gracias a Analisnape por betaer todos los anteiores capitulos. Un bezaso!!!!!!